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Sep 15 2024

Filocalía de los santos Nípticos, tomo 1, Prólogo, por el traductor

Φιλοκαλία των Ιερών Νηπτικών, Τόμος Α΄

Filocalía de los santos Nípticos, tomo 1

Prólogo, por el traductor

Mi relación con la Filocalía y mis experiencias espirituales

Amigos en y de CristoDios-Hombre, hemos terminado de traducir los 5 tomos de la Filocalía, δοξα doxa gracias y gloria a Dios Tríadico!!!! 

Empiezo con la oración de San Dionisio el Areopagita, con la que siempre me acerco a la Filocalía:

«Trinidad supraesencial, supradivina y suprabondad, maestra que supervisas la divina sabiduría cristiana, guíanos a la supradesconocida y suprailuminada cima más alta de los logos de las Escrituras; allí donde están cubiertos en la hisijía-silencio los misterios de la teología y se apocaliptan-revelan, simples, absolutos e inmutables; llévanos al suprailuminado γνόφος gnofos del silencio místico -hisijía que con su profunda oscuridad suprailumina con su luz increada, y permaneciendo intocable e invisible, inunda con hermosísimos fulgores a los ángeles y a nuestros ciegos nus (espíritu de la psique)».

 

Φιλοκαλία  Filocalía (del verbo φιλοκαλείν filokalín) palabra compuesta de φίλος filos amigo y κάλος kalos bondad, belleza (interior y exterior) y se define como “amistad, amor por la belleza y la bondad”, siendo Dios la fuente de toda belleza y bondad, lo divino, lo sublime, lo maravilloso, percibido como fuente trascendental de la vida y revelación/apocálipsis de la Verdad que es CristoDios.

Con la Χάρις Jaris (gracia, energía increada) de Dios Trino presentamos la Filocalía de los Santos Padres Nípticos (Sobrios espiritualmente), traducida al español, para el uso, la psicoterapia y el beneficio de los cristianos hispanohablantes. (Véase la palabra nipsis en https://www.logosortodoxo.com/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/)

Los “Padres filocálicos” que recopiló en gran santo Nicodemo el Aghiorita, tratan menos sobre temas de la fe y más sobre temas de contemplación espiritual, ascética (práctica espiritual) ortodoxa, psicoterapia, νήψις nipsis e ησυχία hisijía (serenidad mental y paz cordial). Estas enseñanzas están dirigidas tanto a monjes como a cualquier cristiano que, bajo la guía de un Yérontas (anciano sabio e iluminado guía espiritual), quiere formar a Cristo en su interior, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe sin diferencias y contrariedades y al conocimiento completo del Hijo de Dios, y “alcancemos la medida de la edad de la plenitud de Cristo” (Efesios 4,13). Los Padres Nípticos de la Filocalía han sido, durante generaciones, un referente espiritual fundamental, formando la ética y el carácter de los divinizados o deificados, indicándoles los métodos prácticos y los modos o maneras prácticas por los cuales llegarán a la catarsis, la iluminación y la θέωσις zéosis, para hacerlos dignos de contemplar la luz increada de la δοξα doxa gloria divina. Y han teologizado no como una teología escolástica estéril, separada del Espíritu Santo y, por ende, muerta, sino una teología nutrida de la experiencia y vida, una teología de νήψις nipsis y oración. Como enseñan San Nilos el Asceta y Evagrio el Póntico: “Si eres teólogo, orarás en espíritu y verdad; y si oras en espíritu y verdad, eres teólogo”. Esta teología, como nunca tiene necesidad el hombre actual, el hombre del estrés, de la angustia, de la adicción y la depresión (la pandemia actual), el hombre de los falsos paraísos artificiales, que conquistó la luna pero se perdió a sí mismo, el “liberado”, pero esclavo de la tecnología y de múltiples teorías que prometen la salvación “por hombres y para hombres”.

Los autores de los textos fueron principalmente monjes, algunos casados, cuyo esfuerzo por la catarsis, la iluminación y la θέωσις zéosis es un tema recurrente en la Filocalía. Es una colección de textos de los Padres de la Iglesia Ortodoxa Oriental, pertenecientes a la tradición hisijasta (o hesicasta), que fueron escritos entre los siglos IV y XV. Estos textos tratan sobre la catarsis, la iluminación y la zéosis, es decir, sobre la psicoterapia verdadera de la psique-alma y terapia del cuerpo, y la monológica oración del corazón o de Jesús, más la vida dedicada a Dios. La obra fue recopilada por los santos Nicodemo el Aghiorita y san Macario de Corinto.

Aunque las obras ya eran conocidas antes de su publicación original en helénico-griego en 1782, desde entonces han sido traducidas y reeditadas en múltiples idiomas, incluyendo una edición en ruso de siete volúmenes realizada por San Teófano el Recluso en el siglo XIX. Además de la Biblia y algunos textos de los primeros padres cristianos.

La Filocalía de los Santos Nípticos un notable ejemplo del Evangelio realizado en hombres y una obra de gran influencia en la Iglesia Ortodoxa Oriental.

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Mi relación con la Filocalía y mis experiencias espirituales

 

Con la bendición de mi Yérontas (anciano sabio e iluminado, guía espiritual) del santo Monasterio Gregoríu del Monte Athos, me presento: Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisoulas), el traductor, nacido en Ελληνόκαστρον (Elinókastron), Trikala, Thesalia, Grecia, 10/12/1955, en una aldea a 700m de altura, a 10 km de los famosos Monasterios de Metéora. En una familia humilde labrando la tierra y pastoreando ovejas, cabras, caballos, vacas, etc., pero autosuficientes. Desde niño me encantaba pastorear las el rebaño de cabras y ovejas en las montañas y los ríos.

Mis tres santos protectores son San Dionisio el Areopagita, con quien tuve una experiencia espiritual a los diez años, cuando el maestro en la clase de religión en la escuela nos relató la historia de San Pablo, su paseo por el ágora de Atenas y su kerigma en el Areópago: Kerigma de Pablo en Areópago apocaliptando/revelando a Dios anónimo y desconocido: «22 Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: « Hombres Atenienses, por todo lo que veo, os considero muy religiosos. Al recorrer vuestra ciudad y contemplar vuestros monumentos sagrados, me he encontrado incluso un altar con esta inscripción: “Al Dios desconocido y anónimo”. Pues bien, lo que vosotros respetáis y veneráis sin conocerlo, eso es lo que yo os vengo a anunciar”… 34. Algunos, sin embargo, se unieron a él, le siguieron con confianza y creyeron en su kerigma; entre ellos se encontraba Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros» (Hechos de los Apóstoles17:22-34); desde entonces esta imagen impresionante siempre me acompaña, y, a través de la Filocalía, se añadieron como santos protectores y de nuestra Web San Máximo el Confesor y el Megadidáskalos San Gregorio Palamás https://www.logosortodoxo.com/.

Fui criado en la Santa Παράδοσις (Parádosis)* por mis abuelos y padres, quienes eran santos aunque analfabetos. Llevo el nombre de mi abuelo Χρῆστος (Jristos) Cristos, y desde niño absorbí y conocí profundamente la Santa Ortodoxia y crecí con la lengua del Nuevo Testamento. Por mi experiencia y de acuerdo con los santos Padres Helénicos, considero que la Santa Παράδοσις es primordial, ya que las Santas Escrituras surgieron de ella. Ambas, la Santa Παράδοσις y las Escrituras, son equivalentes y van de la mano; no se pueden separar una de la otra. *Enlace a información sobre la Santa Παράδοσις: [*Santa Παράδοσις ver aquí https://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/santa-tradicion-de-la-una-santa-iglesia-catolica-apostolica-ortodoxa/  y

https://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/conversaciones-y-dialogos-entre-ortodoxos-y-evangelicos/

Soy el mayor de cinco hermanos. Después de acabar mis estudios de Bachillerato, a los diecinueve años en 1974 vine a España para estudios universitarios. Me instalé en Barcelona, Cataluña, donde llevo medio siglo. Estuve dos años estudiando en la Universidad, pero no me gustaba. A los veintidós dejé los estudios y me dediqué a los negocios entre Grecia, España y otros países. Me casé con Isabela, española que se bautizó Ortodoxa en los Santos Meteoros, a 10 km de mi casa. Mi hija mayor María-Elena es licenciada en Filología Hispánica y me ayuda en algunas traducciones especiales.

Llegué al Olimpo de la vanagloria y la fama mundana, pero el vacío ontológico, existencial no se llenaba con nada. Siempre me acompañaba un sentimiento trágico y melancólico, preguntándome qué era la vida, pero nunca me había preguntado «Quién es la Vida», esto se me apocaliptó/reveló el 02/02/2002 en el Monasterio Grigoríu, Athos: «6 Jesús le dijo: «YoSoY el Camino, la Verdad y la Vida; nadie puede venir al Padre sino es por mí. [6. «YoSoY el Camino único que conduce al cielo; y la Verdad increada, absoluta y real; y la fuente de la Vida increada y donador de la Vida eterna. Nadie puede venir al Padre y disfrutar de la vida eterna sino sólo por mí».] (Jn 14,6). Antes de 1998, durante los últimos 3 o 4 años, intentaba llenar ese vacío con el alcohol, desde entonces no pruebo ni una gota de alcohol ya que soy alérgico al alcohol.

Desde 10/02/1998, después de años padeciendo de enfermedad psíquica y espiritual, siendo ψυχοπαθής psijopazís** cargado de pazos (vicios, padecimientos, pasiones, malos hábitos, adicciones, etc.,) en la ψυχή psijí (psique, alma, ánima) un cadáver andante, CristoDios me rescató estando en un sufrimiento agudo, melancólico, trágico, quebrantamiento total, vacío ontológico existencial indescriptible, muchas veces sufriendo, llorando, clamando a Dios, si existía que me ayudara que no sabía lo qué me pasaba. Creía que no había έλεος (éleos), misericordia o compasión para mí; pensaba que Dios no existía para mí. **(Ψυχοπαθής psijopazís, psicópata, en sentido literal y real de la palabra helénica, compuesta por ψυχή psijí (psique, alma, ánima) y πάθος pazos, vicio, pasión, adicción, mal hábito, pathología, etc. Ver léxico, la palabra no tiene el sentido y significado que le dan en Español).

Caí durante un tiempo víctima de los llamados mundanamente psicólogos y psiquiatras (palabras helénicas distorsionadas por los intelectuales occidentales), quienes casi me llevan a la locura. Si no hubiese intervenido Cristo-Dios, el auténtico Psicólogo, Psiquiatra y Filósofo, no sé qué habría sido de mí, pues lo único que hacían era sacarme dinero y envenenándome con la nueva medicina. El Nuevo Testamento está lleno de palabras helénicas como Ψυχή (psijí: psique, alma, ánima), Λόγος Logos y Θεραπεία (zerapía: terapia, curación) y de estos términos provienen las palabras psicología, psicoterapia, psiquiatría. Desgraciadamente, estas y otras palabras helénicas de gran importancia han sido tergiversadas y malinterpretadas por los occidentales. Puedes ver en nuestro libro más detalles en este enlace: https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/.

En 1999, mientras crecía en mí el profundo anhelo de Dios, mis santos suegros españoles José y María, me pidieron que los llevara a Tarragona, a un pueblecito llamado Pineda, donde ahora vivo. Tenían un apartamento para veranear, donde pasaban todos mis hijos los veranos desde los años ochenta. Un día, estando en el bar de abajo del apartamento tomando café, otra vez sintiendo el profundo sentimiento trágico y vacío existencial ontológico, me asusté. Pensé: «Tengo que hacer algo distinto para que se vaya esta angustia, esta melancolía, este sufrimiento profundo». De repente, miré hacia la calle y vi una señal de tráfico indicando «Iglesia del Espíritu Santo». Automáticamente me dije: «Ve al templo romanocatólico, aunque sea para conocerlo, ya que nunca has ido y solo los desprecias e insultas». Caminé hasta allí, ya que estaba a 200 metros de casa.

Al entrar, el sacerdote estaba leyendo la parábola del rico insensato (Lucas 12:13-21), especialmente el versículo 20 me asombró: «Pero cuando lo tenía todo preparado para disfrutar, Dios le dijo: hombre necio, esta noche que creíste que vas a comenzar a disfrutar de la vida buena vienen los demonios a pedirte tu psique-alma; y lo que has acaparado, ¿de quién será?» (Lucas 12:20). Al terminar la parábola, salí caminando hacia la casa. En el camino, sentí una energía, una brisa, un soplo del Espíritu Santo y comencé a cantar interiormente, de forma bizantina, continuamente: “Κύριε ελέησον με, Kirie eleisón, Kirie eléisonme” y “Bendito eres Kirie-Señor, enséñame Tu camino y Tus justicias”. Y me dije tengo que volver a mis orígenes, a la Fe y Santa Tradición de mis abuelos, de donde nuca debía alejarme!!!

El día que salí con mis suegros para Tarragona, me encontré antes con mi amigo Pedro, un cristiano español que había viajado a Grecia en los años 70 y visitado los santos monasterios de Meteoros y después Jerusalén. Me dijo: «Estos días que estarás allí en Tarragona, buscaré un libro que te gustará, es tu espiritualidad que buscas y te lo regalaré». Efectivamente, me regaló el libro “Relatos de un peregrino ruso”, quien en sus peregrinajes se inspiraba en la Filocalía que siempre llevaba consigo. Mientras leía el libro, pensaba: «¡Qué pena que no puedo viajar ahora a mi país para comprar la Filocalía!»

La misma semana me encontré con un amigo periodista, natural de Colombia, que muchas veces me insistía en que lo acompañara a conocer a un sacerdote romano-católico jesuita, amigo suyo, llamado J. Maristany, quien hablaba un poco de griego bíblico y, como yo era griego, deseaba conocerme. El sacerdote estaba en la calle Caspe, una vía muy céntrica de Barcelona. Siempre le decía a mi amigo: “Tráeme a tu amigo el griego, quiero conocerlo”. Pero yo siempre me negaba, respondiendo de manera despectiva: «No tengo ganas de escuchar tonterías de curas papistas». Esta vez, sin embargo, accedí a su petición.

Al entrar en su despacho, las sorpresas fueron una tras otra. Primero, me impresionaron los iconos ortodoxos que tenía. Luego vi el libro de “San Siluán el Athonita”, traducido al español por su hermano, quien era catedrático y ortodoxo. El mismo sacerdote me comentó que también deseaba convertirse en ortodoxo. Después, me mostró la “Filocalía” en francés, idioma que dominaba por sus estudios. Al final, antes de irme, le comenté que estaba liado con filosofías orientales y occidentales, muy de moda en Barcelona, y que me encontraba espiritualmente hecho una porquería, perdido y confundido. Él me respondió: «¿Qué hace un griego como tú buscando espiritualidad en filosofías orientales? ¿Qué hace un griego buscando espiritualidad en Occidente, en el romano-papismo, protestantismo etc., y en esas filosofías?, cuando todos limpiamos el polvo de los papiros de vuestros monasterios y bibliotecas para recibir espiritualidad». Luego añadió: «Léete las Epístolas/Cartas a los Corintios, “tus paisanos”, del Apóstol Pablo, y te aclararás». Y efectivamente, así fue.

Ese mismo mes, me llamó un buen amigo de juergas de Helade-Grecia, Themis, quien me dijo que había regresado a la Fe y a la Iglesia Ortodoxa, practicando la ascética cristiana ortodoxa. Yo le hablé también de mi regreso a la Fe Ortodoxa y de la Filocalía. Mi hija mayor, Elena, estaba de vacaciones en Grecia en ese momento, y sin que yo se lo pidiera, Themis le entregó como regalo para mí los dos primeros tomos de la Filocalía. Tres meses más tarde, mi hermano me trajo los otros tres tomos.

Desde entonces, comencé a leer la Filocalía día y noche, en todas partes: en el autobús, en el metro… siempre llevaba un tomo conmigo. En el año 2000, leí a un Yérontas que decía que lo importante no era solo leer la Filocalía, sino “ser” Filocalía. Sentí la necesidad de buscar un Yérontas iluminado, ya que había muchas cosas que no entendía. Además, había caído en el orgullo intelectual, espiritual y la vanagloria, presumiendo ante los demás de que, gracias a la Filocalía, sabía mucho y más que ellos. Me faltaba mucha humildad. Recordé las palabras: “Dios resiste a los soberbios que le abandonan para disfrutar del mundo pecaminoso, y concede la χάρις (jaris, gracia, energía increada) a los humildes y obedientes a Él” (Santiago 4:6 ) y “porque Dios resiste, odia y aborrece a los soberbios, pero da su jaris-gracia energía increada a los humildes” (1Pedro 5:5).

Ese mismo año, en septiembre, un día mi hija Cristina discutió con su madre. Yo, tomando partido por mi esposa, recriminé a mi hija, lo que provocó que ella se enfadara mucho y saliera de casa, se fue a casa de su abuela María para calmarse. Perturbado por la situación, pensé en leer algo de la Filocalía para calmarme. Al abrirla, cayó en el versículo 24 de san Nilos el Asceta: “Si oras como es debido, te sucederán cosas que te harán pensar que es justo usar la ira. No existe nada que justifique la ira ni que la haga justa contra tu prójimo. Si lo piensas bien, encontrarás que es posible resolver el asunto sin ira. Usa entonces cualquier habilidad para no enojarte. Y detrás de la ira está el egoísmo. Luego, en el versículo ελ 25, 26 y 27, continúa: “25. Ten cuidado, no sea que creyendo que sanas a otro, tú mismo te estás quedando sin terapia, psicoterapia y provoques un obstáculo en tu oración. 26. Si haces economía y administras bien el enojo, la ira o el enfado, encontrarás bienestar y te mostrarás prudente, y te encontrarás entre los que oran. 27. Si te armas contra la ira, nunca consentirás una ilusión o deseo. Porque el deseo o ilusión ofrece las cosas materiales a la ira y ella perturba el ojo espiritual y corrompe el estado de oración.” (En español aquí: https://www.logosortodoxo.com/filocalia/filocalia-1-san-nilos-el-asceta-153-reflexiones-sobre-la-oracion-del-corazon/)

Esa noche, haciendo un inventario moral de lo ocurrido durante el día, me di cuenta de que por la mañana me había enorgullecido mucho. Me decía a mí mismo: “Mira qué bien lo haces ahora con la Filocalía; casi no te dejas llevar por la ira» (un claro signo de orgullo egocéntrico). En lugar de agradecer a Cristo-Dios, que con Su jaris (gracia) había disminuido mi ira, me atribuí el mérito a mí mismo. Es obvio que no pasé la prueba que Cristo-Dios me había enviado. Sentí entonces la necesidad de ir a Helade (Grecia) en busca de un Yérontas iluminado y de varios monjes y monjas espiritualmente avanzados, para que me ayudaran a poner mi vida espiritual en orden y me guiaran. Me di cuenta de que muchas cosas las estaba entendiendo o practicando según mi propio criterio.

Al terminar de leer los textos de San Gregorio Palamás, Filocalía tomo 4, por primera vez, pensé: «Qué gran santo, pero no entendí nada y no me acordaba de lo que había leído, solo dos frases que me quedaron para siempre: a) Su oración: “Κύριε φώτισόν το σκότος μου” Kirie fotisón mu to skotos (Kirie-Señor, ilumina mi oscuridad e ignorancia)», la cual desde entonces incorporé a mis oraciones junto con la oración de Jesús. Y b) “Cuando lo uno o la unidad de la psique-alma se convierte en trinidad o tres”. Me dije: “Aquí está mi psicoterapia y sanación perfecta, tengo que aprenderla como sea, necesito un Yérontas iluminado”. Desde entonces, esta frase también quedó en mi mente. La frase completa es la siguiente: “2. Cuando la unidad o lo uniforme del νούς nus, (espíritu de la psique-alma) se convierte en trinidad (trinitario), sin dejar de ser mónada o unidad, entonces se une con la primera divina Monada Trinitaria, impide la entrada del engaño y se vuelve superior al cuerpo, carne, al mundo, a las interferencias mundanas y al dominador de este mundo, el diablo”. Ver en https://www.logosortodoxo.com/filocalia/tres-capitulos-sobre-la-oracion-pureza-y-catarsis-del-corazon/

En enero de 2002, decidí viajar a Athos, en Grecia, para buscar un Yérontas iluminado. El 02/02/2002 febrero, mi amigo Themis, el que me envió los dos tomos, me invitó con su esposa a la Divina Liturgia en el Monasterio de la Santa Trinidad, en Meteoros, que comenzaba a las 4 de la mañana. Allí tenía su Yérontas Crisóstomo. Después de la Liturgia, tomamos el clásico café en el salón, conversando con los monjes y con el Yérontas Crisóstomo del monasterio. Al marcharnos, sobre las ocho, la esposa de Themis, que era fisioterapeuta, me dijo que fuéramos un momento al Monasterio de San Esteban, que estaba cerca. Las monjas eran amigas suyas y, además, la Yerontisa (abadesa) se había roto la pierna y ella como fisioterapeuta le estaba ayudando con la recuperación. En un principio pensé no ir, diciéndome en mi interior de manera despectiva: «¿Qué vas a hacer allí, con las monjas, escuchando cosas mundanas? Mejor quédate aquí leyendo la Filocalía, y cuando ellos regresen, te marchas». Pero de inmediato me arrepentí y me dije: «No seas despectivo, ve con ellos, y si no es necesario hablar, no lo hagas. Ora en silencio ο lee Filocalía y venera a San Esteban y San Jaralambos».

Cuando entré a la puerta principal a la derecha veneré la Panaghía y en templo veneré a san Esteban y las reliquias de san Jaralampus que empezaron a perfumar saliendo mirra, fragancia divina. Mientras tomábamos café y el clásico lukumi (típica golosina deliciosa) en el Arjontariki (sala de visitas), una monja anónima y desconocida en mi vino a hablar con ellos. Yo estaba distraído en oración con la Filocalía en la mano. De repente, la monja, sin conocer mi nombre, me dijo: «Cristos, tienes que aprender a mantener la χάρις jaris (gracia), la energía increada del Espíritu Santo». De repente algo sucedió, me removió interiormente y sorprendido, le respondí: «¡Oh, eso es lo que estoy buscando, la jaris, esta energía del Espíritu Santo! Por favor, háblame del Espíritu Santo, estoy muy confundido, no sé nada de esto y siento una gran necesidad de aprender y entender». Ella me respondió: «Ahora que vas a Athos, allí te enseñarán». Le comenté que planeaba ir a Athos la semana siguiente para encontrar un Yérontas iluminado que me guiara, ya que veía mi oscuridad y me sentía muy enfermo psíquica y espiritualmente. Le pedí más orientación, pero simplemente me dijo: «Habla con el Padre Ioannis , un sacerdote iluminado aquí en Meteoros, Kalambaka; él te guiará hacia Aghion Oros, Athos».

Lo que ocurrió después fue inefable. Se apoderó de mí una energía divina, una brisa inexplicable que me llenaba de alegría hasta mi llegada a Athos. Fue una acción del Espíritu Santo. No hay palabras que puedan describirlo. Esto sucedió el día 02/02/2002, según el nuevo calendario, durante la fiesta de la Υπαπαντή (Ipapantí), la Presentación de Jesús en el Templo.

El Padre Ioannis  me aconsejó y me guió hacia el Santo Monasterio de Grigoríu en Athos. Me dijo que hablara con el Higúmeno (abad del monasterio) Gheorgios Kapsanis y con el Yérontas F. A principios de febrero, me dirigí hacia Athos. Desde el primer día, nada más subir al barco y entrar al Templo, experimenté dos acontecimientos extraordinarios frente al ícono de la Panaghía Οδηγήτρια (Odighitria, la Conductora o Guía). El 31 de enero (11 de febrero, con el nuevo calendario, ya que en Athos se sigue el calendario juliano con una diferencia de 13 días), celebré el Misterio de la Μετάνοια Metania (confesión) tal como Dios manda, con el Yérontas Fotios, dentro de la pequeña ermita de Santa Paraskeva, dentro del monasterio.

Durante mi confesión, me sentí como en el cielo y escuché cosas inefables, difíciles de explicar con logos y palabras. Al finalizar, el Yérontas Fotios me dijo: «Prepárate para recibir la Divina Comunión o Efjaristía. Mañana haz un poco de ayuno, nada de carne, quesos, pescados ni grasas animales. Algo seco y poco. Y pasado mañana, fiesta de la Υπαπαντή (Presentación de Jesús en el Templo), tomarás la Comunión», misma fecha y fiesta del 02/02/2002 según el antiguo calendario, ya que en Athos funcionan con el Antiguo Calendario.

Y así fue. Al tomar la comunión, el Banquete Divino, y como es costumbre en los monasterios ortodoxos, después se pasa al comedor para participar del banquete físico. Al terminar la comida, el Yérontas Higúmeno Gheorgios Kapsanis pronunció una breve homilía. En un momento de su discurso, al decir «Cristo, el Verdadero Dios», sucedió algo inesperado y extraordinario, algo difícil de explicar: el acontecimiento  más grande e inesperado que he vivido. En lo más profundo de mi ser, en mi corazón, el Logos increado de Dios, nacido del Padre en el Espíritu Santo, habló y dijo: “Cristo es el Verdadero Dios. Yo soy quien buscas.” En ese instante, una divina energía increada, o *jaris*, se apoderó de mí y perduró por bastante tiempo. Estaba lleno de alegría, me sentía como el niño más feliz y afortunado del mundo.

Al salir, un monje amigo se acercó y me dijo: «¿Has notado que el Yérontas habló de ti? Aunque de manera anónima, sin mencionar tu nombre». Sin embargo, yo, embriagado por la espiritualidad y la *jaris* que me envolvía, no me había percatado de ello. Más tarde, me entregaron la grabación de la homilía, y efectivamente, así había sido. Esto es lo que hacen los santos Yérontas: te introducen a Cristo-Dios en lo profundo de tu corazón, casi sin que te des cuenta.

Durante todo mi peregrinaje, llevaba siempre conmigo la Filocalía. El primer día que llegué al monasterio, pasé por la tienda donde se venden íconos, libros y otros artículos eclesiásticos. De repente, mis ojos se posaron sobre un pequeño libro titulado: “La θέωσις (zéosis), el propósito y finalidad de la vida del hombre”. En español aquí: https://www.logosortodoxo.com/la-zeosis/. Me sorprendió y me dije a mí mismo: “Esto es lo que he estado buscando toda mi vida”. Compré el libro y lo leí esa misma noche. Me dejó maravillado y lleno de paz. Por fin, sentí que había encontrado el profundo anhelo que me había acompañado durante toda mi vida.

Después de mi encuentro con Cristo-Dios, el 3 de febrero, una pequeña voz interior me instó a traducir el libro al español. Pedí la bendición a mi Yérontas Fotios y al Higúmeno Gheorgios, quienes me la concedieron. Comencé la traducción, aunque al principio fue muy difícil, ya que no soy filólogo de español. En julio de ese mismo año volví al Monte Athos, porque la traducción me estaba resultando muy complicada y necesitaba ayuda. Al contarle esto al Yérontas Gheorgios, él me dijo: «Te hará falta un filólogo español». Le respondí: «Sí, buscaré a alguien que me pueda ayudar». Al regresar a España, a principios de septiembre, mi hija María-Elena, que tenía entonces 24 años, me dijo: «Padre, voy a dejar mi trabajo y quiero estudiar Filología Hispánica». Me quedé sorprendido, y enseguida recordé lo que me había dicho el Yérontas Gheorgios. Pensé que su oración había sido escuchada. Le respondí: «Muy bien, hija mía, me parece una excelente decisión, y te apoyaré en lo que pueda», sin contarle nada más sobre la conversación con el Yérontas.

Sin embargo, cada vez que quería abandonar la tarea, la Panaghía intervenía milagrosamente, animándome a continuar. En mi vocecita interior me decía: «De tu familia me encargo yo. No te preocupes por lo que han de comer o beber» tú sólo tienes que traducir. Las palabras del Evangelio resonaban en mi corazón: “Por tanto os digo: No os angustiéis, os estreséis y os preocupéis por vuestra vida, qué habéis de comer y beber, ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? ¿El Dios que os ha dado lo más valioso no os dará también lo inferior?” (Mt 6, 25). A partir de entonces, adapté mi vida según los capítulos cinco, seis y siete del Evangelio de San Mateo.

Desde los 18 años, una vocecita interior me decía lo que Cristo-Dios le dijo al joven rico: “Déjalo todo, ven y sígueme” (Marcos 10, 21). Después de tantos años, finalmente presté atención a esa voz, y decidí dedicarme únicamente a tener a Cristo-Dios en mi corazón y servir en el diaconema (trabajo, servicio) que me fue encomendado: traducir. Desde el año 2002, mi familia y mis hijos nunca han tenido problemas económicos. Nunca nos ha faltado lo necesario para vivir, tal como Cristo-Dios lo ha prometido!!!

En el año 2008, falleció mi suegro José y nos mudamos a vivir a Tarragona con mi hija Cristina, mi hijo Apóstoles Daniel y mi anciana y santa suegra María, quien había quedado parapléjica y se bautizó Ortodoxa viviendo muchos milagros durante y después de su bautismo. Mi hija María-Elena se quedó en Barcelona para terminar sus estudios de Filología. Ese mismo año, Cristo-Dios y la Panaghía iluminaron a mi hijo Apóstoles Daniel, quien me pidió permiso para que creáramos la página web https://www.logosortodoxo.com/. A partir de ese momento, comenzaron a suceder milagros como lluvia por todo el mundo.

Para concluir, diremos que ninguna obra humana es perfecta. La presente traducción no escapa de esta realidad. Sin embargo, a pesar de sus imperfecciones, una cosa es cierta: fue realizada con corazón en nipsis y con el profundo deseo y ἔρως eros (amor ardiente) de transmitir y acercar la Filocalía al público hispanohablante, facilitando el acceso al camino hacia la nipsis, la oración y la ησυχία hisijía (serenidad mental y paz cordial), a la verdadera psicoterapia, a través de la experiencia mística y trascendental de los Santos Nípticos. Está dirigida a aquellos que desean una vida en ησυχία hisijía (serenidad mental y paz cordial), ya sea que hayan escogido la bienaventurada vida monástica o eremita del desierto poseída por el divino έρως eros (amor ardiente), o sea que estén obligados a vivir a la inquietante y muy ruidosa vanidad del mundo, prefiriendo el kerigma (el anuncio del Evangelio), lo que para algunos es una necedad o tontería prefiriendo la “asofa sofía” (filosofía vacía sin sabiduría ni jaris) de este siglo.

Amigos en y de CristoDios-Hombre, uno de mis más grandes anhelos, que me parecía imposible al principio, después de 22 años se ha cumplido: traducir al español la Filocalía. Es un milagro. Los milagros que he experimentado desde 1999, relacionados con la Filocalía, son innumerables, y espero que algún día pueda escribir sobre ellos y contarlos. Es cierto lo que dicen los latinos: “La traducción es una traición del texto original”, y por ello, les ruego que colaboren conmigo señalando posibles errores, que sin duda habrá. También les sugiero que antes de comenzar a leer, consulten y estudien los términos más importantes en el *Miniléxico filocálico*, que he incluido al final. Además, podrán encontrar los términos más desarrollados en el siguiente enlace: https://www.logosortodoxo.com/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

Agradezco y glorifico a Cristo Dios por estos regalos, y a nuestra Panaghía, nuestra Madre de Dios que me entregó a Su Hijo y al Yérontas mi guía espiritual del Santo Monasterio Grigoríu de Athos!!!

La χάρις jaris-gracia, energía increada, del Señor Jesús Cristo y la ἀγάπη agapi (amor incondicional y energía divina) de Dios Padre y la κοινωνία (kinonía) comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros, amín!

Β Κορ. 13,13 χάρις τοῦ Κυρίου Ἰησοῦ Χριστοῦ καὶ ἀγάπη τοῦ Θεοῦ καὶ κοινωνία τοῦ Ἁγίου Πνεύματος μετὰ πάντων ὑμῶν· ἀμήν.

 

5 comentarios

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  1. Aleksandar

    Gracias por tu esfuerzo y dedicación en este gran, sagrado e iluminador emprendimiento. Que Dios te cuente este esfuerzo a ti y a tu familia como uno igual al de los apóstoles. Y si es de Su agrado, que te recompense para que veas a los hijos de tus hijos!

    1. Jristos

      Gracias Πάτερ!!!

  2. Martinos

    El Santo Padre Giorgos Capsanis,definió breve pero consisamente con maestría la Theosis del hombre ,el verdadero mensaje de Nuestro Señor JesuChristo,el camino a la Santidad al que todo hombre tiene derecho natural por el hecho de haber nacido.El magnifico Jhristos con esta obra ingente,nos aproxima a esa ayuda que todos necesitamos.De sus manos pacientes y expertas llenas de Gracia del Espiritu Santo,nos hace este regalo que es,un Tesoro Espiritual para todo aquel que quiera salvar su alma en esta vida,que no siendo nuestra pertenece a DIOS Padre Todopoderoso.

    1. Jristos

      Que la Χάρις increada te siga iluminando!!!

  3. Martinos

    El Santo Higúmeno Gheorgios Kapsanis escribió un tratado sobre el verdadero mensaje de Nuestro Señor JesuChristo,la deificacion del hombre,pues todo hombre tiene el derecho natural de Santificarse. Nuestro Bien-Amado Jhristos nos lega,de sus manos pacientes y plenas de la Gracia Divina, este inmenso Tesoro del Corazón de la Ortodoxia que es LA FILOCALIA.
    La Guia Magistral para la Espiritualidad.
    No hay palabras que puedan describir mi agradecimiento.
    DIOS Nuestro Padre Celestial te colme de Bendiciones

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