Φιλοκαλία των Ιερών Νηπτικών, Τόμος Α΄
Άγιος Νείλος ο Ασκητής.
Περί προσευχής 153 κεφάλαια.

Filocalía de los Santos Nípticos, tomo 1
San Nilos el Asceta
153 reflexiones sobre la oración del corazón
repasada traducción 08/09/2024
Breve biografía.
“Y arrastró hasta la playa la red llena de 153 peces grandes” Jn 21,11
San Nilo, nuestro divino padre, era originario de Constantinopla, discípulo del divino Crisóstomo (boca de oro), y su época de apogeo fue alrededor del año 442 d.C. Sumergido en nobleza y riqueza, también sirvió como prefecto en su patria. Sin embargo, posteriormente dejó todo y se fue al monte Sinaí, donde adoptó la vida ascética. Con gran erudición, tanto teológica como secular, nos dejó diversos escritos llenos de sabiduría espiritual y una dulzura inexpresable. De estos escritos, hemos seleccionado, al estilo de la abeja, el tratado sobre la oración, dividido en 153 capítulos, titulado Ascético. Con estos escritos, recibimos a los lectores como si les ofreciéramos panales de miel. Porque en verdad destilan miel, néctar y ambrosía y prometen un fruto múltiple.
El sagrado y sapientísimo Focio lo menciona en la Lectura 201 de la siguiente manera: «También leímos un tratado de Nilo el monje, dividido en 153 capítulos, donde el hombre divino desarrolla el modo de la oración. Y muchas otras obras suyas son notables… las cuales atestiguan su perfección en las obras y su poder en los logos y palabras».
Del ardiente calor de la fiebre de las πάθος pazos impuros, me has curado, como es habitual, con tus cartas amadas por Dios, y has consolado mi νούς nus (espíritu de la psique) que estaba fatigado en las obras más viles, emulando con éxito al gran maestro y profesor. Y esto no es sorprendente. Porque siempre te han tocado a ti las cosas distinguidas, como al bendito Jacob. Pues habiendo trabajado bien por Raquel y tomado a Lea por esposa (Gén. 29, 25), ahora buscas a tu amada después de haber trabajado otros siete años. Yo no negaré que, aunque me cansé toda la noche, no pesqué nada. Sin embargo, como tú me pides palabras, lancé las redes y pesqué una gran cantidad de peces. No creo que sean grandes, pero en cantidad son 153 (Juan 21, 11). Y te los envío según tu mandato, después de haberlos puesto en la canasta de la agapi-amor.
Admiro y bendigo mucho tu excelente intención, que tienes el anhelo ardiente de aprender sobre la oración. Porque no deseas aprender superficialmente lo que está escrito en papel con tinta, sino lo que está escrito en la mente y espíritu con amor, sin maldad y falta de rencor. Pero como todo es doble uno frente al otro (Sab. Sir. 42, 24), recibe la carta y presta atención al espíritu, porque antes de cada letra precede el espíritu. Si falta el espíritu, no hay letra.
Por tanto, el modo de la oración es doble. Uno es práctico y el otro contemplativo. Así, en el número, lo accesible es la cantidad, pero lo significado es la calidad. He dividido el tratado sobre la oración en 153 capítulos y te lo envío como provisión que adquirí del evangelio, para que encuentres el deleite del número simbólico que tiene forma triangular y hexagonal. El primero simboliza el conocimiento piadoso de la Santísima Trinidad, el segundo la creación de este mundo. Pero también el número 100 es cuadrado. El número 53 es triangular y esférico, como la suma de 28 que es triangular y 25 que es esférico, porque es igual a 5 veces 5. Por tanto, tienes una forma cuadrada que simboliza las cuatro virtudes generales (prudencia, templanza, justicia, fortaleza), y también un número esférico, el 25, que expresa el conocimiento sabio de este siglo, porque el tiempo se mueve en círculos. Porque la semana sigue a la semana, el mes al mes, el año al año y la estación a la estación, como vemos en el movimiento del sol y la luna, de la primavera y el verano, etc. El triángulo simboliza el conocimiento de la Santísima Trinidad. O, en el número total de 153, que es triangular, entiende las tres condiciones: práctica, natural y teológica. O la fe, la esperanza y la agapi-amor (1Cor. 13, 13), o el oro, la plata y las piedras preciosas (1Cor. 3, 12). Esto es suficiente respecto al número.
Y tú no despreciarás la humildad de los capítulos, porque sabes tanto saciarte como sufrir necesidad (Fil. 4, 12) y porque recuerdas las dos monedas de la viuda (Marcos 12, 42) que el Señor no rechazó, sino que aceptó mejor que la riqueza de los demás. Por tanto, tú que sabes favorecer y amar a tus verdaderos hermanos, ora por mí, el paralítico (espiritualmente), para que vea mi salud y, levantándome de mi lecho, pueda caminar (Marcos 12, 11) con la χάρις jaris (gracia, energía increada) de Cristo. Amén.
San Nilos el Asceta
153 reflexiones sobre la oración del corazón
- Quien quiera hacer el incienso fragante debe tomar incienso transparente, casia, ónice y gálbano, y unirlos en cantidades iguales, según la ley (Éxodo 30:34). Estas son el cuadro de las virtudes que si estas están completamente desarrolladas y son iguales, el νούς nus (espíritu de la psique) no será traicionado.
- Mientras estás haciendo la catarsis psicoterapiando y sanando la ψυχή psijí (psique, alma) con perfecto cumplimiento de los mandamientos, estabiliza el orden del νούς nus con la mente o intelecto, haciéndolo receptivo de la anhelada oración.
- La oración es relación y comunión del νούς nus (espíritu de la psique) con Dios. Entonces, ¿en qué estado se debe encontrar el nus para poder sin desviarse acercarse a su Señor y conversar con Él, sin que intervenga nadie más?
- Si Moisés intentando acercarse a la zarza ardiente está impedido hasta que se quite la sandalia de sus pies (Ex. 3,5), ¿cómo tú, que quieres ver a Dios, que está por encima de cada sentido, sensación y concepto y deseas conversar con Él, no desatarás y no alejarás todo pensamiento y concepto apasionado y perverso?
- Primero de todo, ora para recibir el carisma de las lágrimas, para que puedas ablandar la dureza de tu psique-alma y, confesando tus pecados al Señor recibirás de Él la absolución y el perdón.
- Utiliza las lágrimas para conseguir cada una de tus peticiones. Porque el Señor se alegra mucho cuando oras con lágrimas.
- Si en tu oración derramas fuentes de lágrimas, no te enorgullezcas pensando que eres superior a los demás. Esto no es tu propio logro, sino una ayuda del Señor para tu oración, para que puedas confesar tus pecados a Él con disposición y apaciguarlo con tus lágrimas. Por lo tanto, no conviertas en πάθος pazos la ayuda que recibes contra los pazos, para no enfurecer más al Señor que te dio esta χάρις (jaris, gracia energía increada).
- Muchos, mientras derramaban lágrimas por sus pecados, olvidaron el propósito de las lágrimas, se enorgullecieron, se desviaron y se convirtieron en maniáticos.
- Que permanezcas perseverando al esfuerzo, ora con intensidad y persistencia, y aparta las preocupaciones y pensamientos que te vinieron. Porque te perturban y te alborotan para paralizar tu fuerza y tu intensidad.
- Cuando los demonios ven que estás dispuesto a orar de verdad sinceramente, entonces te traen en el νούς nus (espíritu de la psique) y la mente pensamientos de cosas, como si fueran necesarias, y enseguida te hacen olvidar de la oración y promueven el νούς nus con la mente o intelecto a buscarlas. Y como este no las encuentra, se angustia, se preocupa y se entristece. Cuando empieza otra vez en la oración, le recuerdan aquellas cosas que había puesto en su νούς nus y las buscaba, para que gire y se vuelva el nus con la atención en estas y pierda la fructífera oración.
- Lucha y esfuérzate durante la oración, en retener tu νούς nus sordo y mudo, entonces podrás orar.
- Cuando, por casualidad, viene una tentación o te irrita una contradicción, para dirigir tu ira contra algún hombre o gritar con voz fuerte inarticulada, entonces acuérdate de la oración y la lástima, pena, que provoca, y enseguida se calmará este movimiento desordenado en tu interior.
- Lo que haces en contra del hermano que te ha sido injusto u ofendido, todo esto se convertirá en un obstáculo en el momento de la oración.
- Oración es nacimiento de placidez, serenidad, desenfado, apacibilidad y ausencia de ira.
- Oración es proyección de alegría, gozo y ευχαριστία efjaristía (agradecimiento, placer).
- Oración es antídoto y disuasión de la pena, de la tristeza, del desánimo y de la mezquindad.
- Ve, vende tus riquezas y posesiones y dales a los pobres (Mat 19,21), toma tu cruz, niega y olvidate de ti mismo (Mat 16,24), para que puedas orar sin distracciones.
- Si quieres orar de modo digno de elogio, en cada momento olvida y niega a ti mismo; si sufres muchas adversidades y desgracias, filosofa y reflexiona sobre la utilidad y el beneficio de la oración.
- Cualquier dificultad que soportes con paciencia y filosofes su nimiedad o nulidad, su fruto lo encontrarás en la hora de la oración.
- Si deseas orar como es debido, no causes tristeza y aflicción a ninguna persona. De lo contrario oras en vano.
- Dice el Señor: «Deja allí tu ofrenda ante el altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y luego regresa y presenta tu ofrenda a Dios” (Mt 5,24), entonces estando sin conflicto, ni perturbación, ven y ora. Porque el resentimiento empaña la parte lógica del orante y ensombrece sus oraciones.
- Aquellos que acumulan penas, tristezas y resentimientos sobre sí mismos, se asemejan a personas que sacan agua y la ponen en un cántaro roto.
- Si eres paciente, siempre orarás con gozo y alegría.
- Si oras como es debido, te sucederán cosas que te harán pensar que es justo usar la ira. No existe nada que justifique la ira o que es justa la ira contra tu prójimo. Si lo piensas bien, encontrarás que es posible resolver el asunto sin ira. Usa entonces cualquier habilidad para no enojarte.
- Ten cuidado, no sea que creyendo que sanas a otro, tú mismo te estás quedando sin terapia, psicoterapia y provoques un obstáculo en tu oración.
- Si haces economía y administras bien el enojo, la ira o el enfado, encontrarás bienestar y te mostrarás prudente, y te encontrarás entre los que oran.
- Si te armas contra la ira, nunca consentirás una ilusión o deseo. Porque el deseo o ilusión ofrece las cosas materiales a la ira y ella perturba el ojo espiritual y corrompe el estado de oración.
- No ores con figuras o formas exteriores, sino que incites a tu νούς nus y tu mente a sentir la oración espiritual con gran temor.
- A veces, puedes estar de pie de repente en la oración y orar bien. Otras veces puede que te esfuerzas mucho sin conseguir tu propósito, y esto para que lo busques y lo pidas con más intensidad y, una vez recibas esta hazaña tenerla irreducible.
- Cuando llegue el Ángel, todos esos malos y astutos pensamientos y demonios que nos molestan se alejan inmediatamente, entonces el νούς nus (espíritu de la psique) con gran comodidad ora sin ser molestado y distraído. Otras veces, cuando estalla sobre nosotros la guerra habitual, el νούς nus pelea y no se le permite levantar cabeza. Porque anteriormente se ha familiarizado con diversos πάθος pazos. Pero si persevera y busca, encontrará, y si llama, se le abrirá, (Mat. 7:8)
- No ores para que se hagan tus voluntades y deseos, porque ciertamente no concuerdan con la voluntad de Dios; más bien, tal como te ha sido enseñado, di en tu oración: «Hágase Tu voluntad en mi”, (Lc 22:24). Y en cada cosa así pedirás de Él, que se haga Su voluntad, porque Dios quiere lo bueno, lo bondadoso y conveniente para tu psique-alma. En cambio tú por supuesto no siempre pides lo que es conveniente para ti.
- Muchas veces con oración pedía de Dios, que se haga algo que yo creía era bueno, y de manera irracional insistía en pedirlo forzando la voluntad de Dios, sin dejar que Él dispusiera lo que sabía que era conveniente para mí. Y entonces, después de recibir lo que pedí, me afligí mucho al no haber pedido que más bien se hiciera la voluntad de Dios. Porque no sucedió como pensaba.
- ¿Qué es bondadoso y bueno sino el Dios? Pues, en Él encomendemos todos nuestros asuntos y todo irá bien. Porque el bondadoso, por supuesto, concede también donaciones bondadosas.
- No sufras y te entristezcas porque no recibes de inmediato aquello que pides de Dios, porque quiere beneficiarte más al hacerte esperar pacientemente en la oración. ¿Qué hay mejor que acercarse a Dios y estar en conversación con Él?
- Oración cuidadosa sin distracciones es el perfecto entendimiento del funcionamiento del νούς nus (espíritu de la psique).
- Oración es la elevación del νούς nus a Dios.
- Si tienes deseo y anhelo de orar, déjalo todo, para que lo heredes todo.
- Primero ora para que seas psicoterapiado y sanado de los πάθος pazos, en segundo lugar, para liberarte de la ignorancia y el olvido; y en tercer lugar, para librarte de toda tentación y abandono de Dios.
- En tu oración, pedir sólo la justicia y la Realeza increada (energía increada) (Mt 6,33), es decir, la virtud y la gnosis-conocimiento espiritual. Y todo lo demás se te añadirá.
- Es justo que no ores sólo por tu propia catarsis de los πάθος pazos, sino también para la catarsis de cada persona, para que imites el modo de los ángeles.
- Ten cuidado, si realmente durante tu oración asistes ante Dios, o si eres vencido por el elogio de los hombres y esto buscas prolongando la oración como pretexto.
- Si estás orando solo o con hermanos, esfuérzate no orar por costumbre, sino con sentimiento en contacto consciente con la oración.
- Sentido y sentimiento de oración es una recolección del νούς nus unido con devoción, con katánixis compunción o dilatación del corazón y con dolor de la psique-alma que acompaña la confesión de los pecados y con gemidos no exhibicionistas, sino imperceptibles.
- Si en la hora de oración, tu νούς nus con la mente aún se dispersa, todavía no ha conocido orar como monje, sino como un mundano y adorna el escenario o cabaña exterior.
- Cuando ores, guarda firmemente tu memoria para que no te presente tus propios asuntos, sino que te impulses a comprender ante quién te encuentras. Porque el νούς nus con la mente tiene por naturaleza la tendencia a ser arrastrada en gran medida por la memoria durante el tiempo de la oración.
- En tiempo de oración, tu memoria te trae fantasías de antiguas cosas o nuevas preocupaciones o la cara de aquella persona que te ha entristecido.
- El diablo envidia mucho al ser humano que ora y usa toda maquinación para pervertir su propósito. No deja, pues, ni cesa de agitar los pensamientos de las cosas con la memoria y mezclar todos los pazos con la carne, para poder impedir el excelente trabajo de la oración y la elevación del νούς nus a Dios.
- Cuando el diablo usa muchos medios y no puede impedir la oración del justo, entonces se retira por un tiempo y después toma venganza. Ya sea incitándolo para que se enoje, destruyendo el excelente estado del νούς nus (espíritu de la psique) que se ha logrado a través de la oración, o provocándolo hacia un placer descabellado irracional, contamina su νούς nus.
- Cuando ores como es debido, prepárate para enfrentar aquello que no es adecuado y mantente firme y valiente, para preservar el fruto de la oración. Porque desde el principio fuiste destinado a esto: a trabajar, a vigilar y a guardar (Gén. 2, 15). No permitas, pues, que después de trabajar, dejes desprotegido lo que has logrado; si lo haces, no habrás obtenido ningún beneficio de tu oración.
- Toda la guerra entre nosotros y los demonios impuros y sucios no tiene otro propósito que la oración espiritual. Porque la oración les resulta muy hostil y molesta a ellos, mientras que para nosotros es fuente de psicoterapia y salvación, deleite y gozo.
- ¿Qué quieren los demonios hacer en nosotros? La glotonería, la lujuria, la avaricia, la ira, el rencor, losresentimientos y demás pazos, para que el νούς nus (espíritu de la psique) se hinche y se embote con ellos y no pueda orar como debe. Porque cuando predominan los πάθος pazos irracionales, no permiten que νούς nus se mueva de manera lógica.
- Las virtudes las practicamos para aprender los logos (significados y principios) espirituales de las creaciones y, a través de ellos, conocer su Creadora, el Dios Logos. Y el Logos suele manifestarse y revelarse en el estado de oración.
- Estado de oración es un hábito apacible y sin pazos, que con un extremo de divino ερως eros (amor ardiente) eleva en una gran altura espiritual el νούς nus (espíritu de la psique) que busca obtener la sofía-sabiduría.
- Aquel que realmente quiere orar, no sólo debe ser dueño de la ira, enojo, del deseo y de la ilusión, sino alejarse también de todo pensamiento apasionado y maligno.
- Aquel que ama a Dios conversa siempre con Él, como un hijo con el padre y evita todo pensamiento apasionado y maligno.
- El que ha conseguido la απάθεια apázia impasibilidad (sin pazos) no significa que ya ora verdaderamente. Porque puede estar en altos conceptos (pensamientos sin pasión) de las cosas y distraerse con sus imágenes y estar lejos de Dios.
- Cuando el νούς nus (espíritu de la psique) no pierde tiempo en conceptos finos, sutiles y altos (pensamientos sin pazos) de las cosas, no significa ya ha alcanzado la verdadera oración. Porque puede quedar en la teoría de las cosas y hablar minuciosamente de sus logos y palabras; los cuales, aunque son logos (conceptos, palabras) desnudos, dan forma y figura al νούς nus con la mente y le arrastran lejos de Dios.
- Si el νούς nus no supera el significado de su naturaleza somática (física, corporal), aún no ha visto completamente el lugar de Dios. Porque puede quedarse en la gnosis de los significados de las cosas inteligibles y transformarse relativamente según ellas.
- Si quieres orar, tienes necesidad de Dios (que da la oración al que ora), (1Reyes 2,9). Llámalo entonces diciendo: «Santificado sea Tu nombre, que venga en mi Tu Realeza increada” (Mt 6, 9-10)». O sea, que venga el Espíritu Santo (con la energía increada Jaris) y Su Hijo Unigénito. Porque así nos enseñó el Señor, diciendo: “24 Dios es espíritu y los que le adoran han de hacerlo en espíritu y en verdad».[24 «Porque Dios es espíritu omnipresente y perfectísimo, por eso ilimitado, no se limita en lugares. Y aquellos que le adoran deben de hacerlo con toda fuerza y energía de su voluntad, con toda su psique, con todo su corazón y mente/intelecto, y con verdadera gnosis iluminada de Él, y con el culto que Le merece»], (Jn 4,24).
- Aquel que ora «en espíritu y en verdad», no honra al Creador tomando como motivo Sus creaciones, sino que Le alaba y glorifica, motivándose de Él mismo.
- Si eres teólogo orarás verdaderamente. Y si oras verdaderamente, eres verdaderamente teólogo.
- Si tu νούς nus (espíritu de la psique), por su gran anhelo hacia Dios, parece retirarse poco a poco de la carne del cuerpo y rechaza los pensamientos que provienen de los sentidos, la memoria o del estado del cuerpo, llenándose de devoción y alegría, entonces puedes creer que te has acercado y llegado en las fronteras de la verdadera oración.
- El Espíritu Santo, como co-padece con nuestra enfermedad, se infunde o se propaga en nosotros, aunque estemos sucios. Y si encuentra el νούς nus (espíritu de la psique) orando sinceramente sólo en Él, le domina y aniquila toda la falange de los mal astutos conceptos y pensamientos que le rodean y le estimula al έρως eros (amor ardiente) de la oración espiritual.
- Todos los demás con el cambio o variación del cuerpo, provocan en el νούς nus conceptos, pensamientos o teorías, en cambio el Señor energiza y opera al revés; dominando encima del mismo νούς nus (espíritu de la psique), pone dentro de él la gnosis de aquellas cosas que Él quiere. Y mediante el nus, adormece los movimientos desordenados del cuerpo.
- Aquel que tiene έρως eros (amor ardiente) por verdadera oración y se enfada o guarda rencor y resentimientos es digno de reproche. Es semejante a quien que quiere ver claramente y, sin embargo, él mismo perturba sus propios ojos.
- Si deseas orar, no hagas nada de lo que es contrario a la oración, para que Dios se acerque a ti y camine contigo.
- Cuando ores, no te imagines ninguna forma para Dios, ni permitas que tu νούς nus (espíritu de la psique) con la mente o intelecto sea formado según alguna figura, sino que de modo inmaterial acércate al Inmaterial y así entenderás.
- Debes protegerte de las trampas de los demonios. Porque sucede que, mientras oras de manera pura y tranquila, en ataraxia, de repente te presentan una forma extraña y desconocida para inducirte a la vanidad y al orgullo, haciéndote creer que lo divino está ahí, puesto que presumirás y supondrás que allí está lo divino. Quieren convencerte de que esa figura material que se te apareció repentinamente, es lo divino, en cambio lo divino es inmaterial, sin forma y sin figura.
- Durante la oración, cuando el envidioso demonio no puede remover la memoria, entonces obliga al mismo cuerpo que provoque en el νούς nus (espíritu de la psique) con la mente alguna fantasía rara y con ella dar forma en el νούς nus. Y aquel que tiene como costumbre vivir con sus pensamientos y teorías, fácilmente se dobla y cae. Y mientras acude a recibir gnosis inmaterial y amorfa (sin formas), se autoengaña y posee humo en vez de luz.
- Mantente firme en tu puesto de vigilancia y protege νούς nus (espíritu de la psique) de los pensamientos y conceptos durante el tiempo de la oración, para que completes tu petición y alcances tu paz y tranquilidad. Así, Aquel que se compadece de los ignorantes también descenderá sobre ti. Entonces recibirás el más glorioso don o regalo de la oración.
- No podrás orar claro y lúcidamente, si te lías con cosas materiales que te perturban con continuas preocupaciones. Oración es rechazo de pensamientos.
- No puede correr el que está atado. Ni el νούς nus que está esclava en algún πάθος pazos, podrá ver el lugar de oración espiritual, porque es arrastrado y llevado de un lado a otro por el pensamiento pasional y maligno y no puede permanecer en calma con ataraxia.
- Pues, cuando el νούς nus (espíritu de la psique) ora de manera pura, clara y lúcida y sin pazos, entonces los demonios ya no atacan con ímpetu contra ti desde la izquierda, sino desde la derecha. Le presentan y sugieren formas o figuras de Dios y una representación de lo que es agradable a los sentidos, para hacerle creer que ha alcanzado plenamente el propósito de la oración. Esto, dijo uno con gnosis espiritual, sucede por el pazos de la vanagloria y por el demonio que toca el lugar del enkéfalos, cerebro.
- Creo que este demonio que palpa el lugar del enkéfalos-cerebro altera y transforma la luz del νούς nus (espíritu de la psique) a su antojo, como quiere. Y así el pazos de la vanagloria se mueve en pensamiento que da forma a la mente, de modo que con una superficialidad creer que consiguió la gnosis (conocimiento) espiritual, divina y verdadera. Y como no es molestado por los pazos carnales, impuros y sucios del cuerpo, sino que aparentemente se presenta claro, lúcido y limpio en la oración, cree que ya no se produce en el interior de él ninguna energía y acción contraria. Por eso, pone en el νούς nus y le convence de que la aparición que viene del demonio es una aparición divina, ya que este demonio utiliza una habilidad excepcional con gran astucia y a través del cerebro-enkéfalos altera la luz unida a la mente y la transforma el νούς nus, como mencionamos antes.
- Cuando el Ángel de Dios viene, con sólo su logos cesa esta actividad y energía demoníaca y mueve la luz del νούς nus de manera que se energiza y opera sin engaño.
- Lo dicho en el libro del Apocalipsis de que el Ángel trae incienso perfumado, para darlo a las oraciones de los Santos (Ap 8.3), creo que es esta χάρις jaris (gracia energía increada) que se energiza, activa por el Ángel. Porque trae la gnosis de la verdadera oración, de modo que a partir de entonces el νούς nus permanece libre de perturbación, conflicto, acedía, desánimo y la falta de atención.
- Las bombonas de inciensos perfumados, son oraciones que trajeron consigo los veinticuatro presbíteros (Ap 5,8). Bombonas debe entenderse como la amistad con Dios, es decir, la perfecta agapi-amor (incondicional) espiritual dentro de la cual se energiza y se realiza la oración «en espíritu y en verdad» (Jn. 4,24).
- Cuando pienses que no tienes necesidad de lágrimas en tu oración por tus pecados, considera cuánto te has alejado de Dios, puesto que debes encontrarte continuamente cerca de Él, y entonces llorarás con más fervor.
- Realmente, si conoces en qué miserable estado espiritual te encuentras, llevarás con gusto el luto o duelo (según Dios), deplorándote a ti mismo, según el profeta Isaías: cómo, mientras estás sucio e impuro entre un pueblo de este tipo, es decir, pueblo de demonios, te atreves a presentarte ante el Señor de los ejércitos o potencias (Is 6,5).
- Si oras verdaderamente, encontrarás gran seguridad, confianza y esperanza. Y Ángeles vendrán contigo, como a Daniel y te enseñarán los logos (causas, principios espirituales) de cada cosa, (Dan 12,19).
- Debes conocer que los santos Ángeles, nos incitan a oración y se quedan con nosotros y se alegran y ellos también oran a nuestro favor, (Tobit 12,12). Si, pues, nos descuidamos y aceptamos pensamientos contrarios, les hacemos enfadar mucho; porque mientras ellos luchan tanto por nosotros, nosotros ni siquiera por nosotros mismos queremos suplicar a Dios, sino que despreciando el servicio de los Ángeles y abandonando a su Señor y Dios, nos encontramos con los sucios e impuros demonios.
- Ora con placidez, sin conflicto, ni perturbación y salmodie con coherencia y orden, así serás como un águila jovencito, volando a las alturas.
- La salmodia o canto de los salmos apacigua y los παθος pazos y calma los movimientos desordenados del cuerpo. La oración capacita el nus a energizar u operar aquello que es tarea suya, es decir, estar apegándose, uniéndose a Dios.
- La oración es la acción correcta sobre la capacidad y el valor del νούς nus (espíritu de la psique). Es decir, es el mejor y más puro uso del νούς nus.
- La psalmodía o canto de salmos es de los varios tipos o géneros de la sabiduría. La oración es el prólogo de la gnosis espiritual inmaterial y multiforme.
- La gnosis espiritual es una cosa excelente, porque es colaboradora de la oración que despierta la fuerza espiritual del νούς nus (espíritu de la psique) para la contemplación de la divina gnosis.
- Si aún no has recibido el carisma de la oración o de la psalmodía, pídelo con insistencia y lo recibirás.
- El Señor “para enseñar a sus discípulos a orar siempre sin desfallecer, les dijo la siguiente parábola” (Lc 18:1). Por lo tanto, no te desanimes en absoluto ni pierdas el ánimo porque no lo has recibido todavía. Porque recibirás más tarde. Terminando esta parábola, el Señor dijo: ”Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia y protégeme de mi enemigo, quien es injusto conmigo. Pero el juez durante algún tiempo no quiso; pero después de esto, como continuaba molestándole, dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo vergüenza a los hombres, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia para que me deje en paz y no me moleste más. Y dijo el Señor: Oíd bien lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso el Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche, aunque en muchos casos tarda en responder (con el propósito de apoyarlos en la fe y a los injustos llamarlos en metania, confesión, arrepentimiento y conversión)? Os digo que pronto Dios les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre para hacer justicia, ¿encontrará esta fe viva en la tierra, que les estará sosteniendo para que no se desvíen y desfallezcan de la oración? (Lc 18, 3-8). Por eso, estate alegre y persiste pacientemente en el esfuerzo por la santa oración.
- No quieras que tus asuntos se hagan como tú crees, sino como Dios quiere, así en tu oración estarás imperturbable (con ataraxia) y lleno de gratitud.
- Y aunque todavía crees que te encuentras junto con Dios, guárdate y vigila el demonio de la lujuria o fornicación, porque es un estafador grandioso y envidioso, y quiere ser más hábil y activo que el movimiento y la nipsis (vigilancia y sobriedad) del νούς nus (espíritu de la psique), para apartarlo incluso de Dios, cuando estás delante de Él con devoción y temor.
- Si eres cuidadoso en la oración, prepárate para los ataques de los demonios contra ti y soporta pacientemente los golpes. Porque se lanzarán contra ti como bestias salvajes y fatigarán y atormentarán todo tu cuerpo.
- Estate siempre preparado, como un luchador experimentado. Y si de repente ves alguna fantasía, no te atemorices, ni te asustes; si ves un cuchillo levantado contra ti o una antorcha encendida que se mueve hacia tu cara, no te atormentes, ni te alteres. Y si ves incluso alguna forma horrible y ensangrentada, que tu psique-alma no se debilite y desfallezca, ni pierda su dinamis-potencia y fuerza. Más bien, mantente firme profesando la buena confesión (1Tim 6,12) y enfrentarás a tus enemigos con facilidad.
- Aquel que soporta las cosas tristes, los sufrimientos y las angustias, conseguirá también las alegres. Y aquel que persevera en las cosas desagradables, no quedará sin participar en las cosas agradables.
- Ten cuidado de no ser engañado por ninguna visión de los demonios astutos malos, sino concéntrate refugiándote en la oración y ruega a Dios, si el pensamiento proviene de Dios, Él te iluminará. Pero, si no proviene de Él, que expulse lo más rápido al demonio engañador de ti. Ten ánimo y valor, porque los perros no se detendrán si tú usas tu conversación con Dios como si fuera fuego, sino que inmediatamente, heridos invisiblemente y sin ser vistos por la vara de Dios, serán expulsados lejos.
- Es justo que no ignores esta trampa: algunas veces los demonios se dividen y, cuando aparezcas pidiendo ayuda, vienen unos cuantos como ángeles y echan fuera a los otros para engañar a tu percepción y opinión haciéndote creer que realmente son ángeles.
- Ocúpate y asegúrate de tener mucha humildad y valentía, y ninguna maquinación de los demonios tocará tu psique-alma, ni látigo se acercará en tu cabaña, porque Dios dará orden a Sus ángeles, para que te protejan, (Sal 90,10-11). Y ellos invisiblemente expulsarán lejos de ti toda la energía y acción de los demonios.
- Aquél que se preocupa por mantener una oración pura y lúcida escuchará golpes, estruendos, voces y agresiones por parte de los demonios. Pero no caerá ni traicionará su pensamiento, diciendo a Dios: «No temeré los males, ni las desgracias porque Tú estás conmigo» (Salmo 22:4).
- En tiempos de este tipo de tentaciones, haz la oración breve, intensa y persistente.
- Si de repente te amenazan los demonios y aparecen en el aire, de forma sorprendente, para dominar tu νούς nus (espíritu de la psique), no les tengas miedo, ni pienses en absoluto de sus amenazas. Porque te atemorizan y te intimidan, para ver si les prestas atención o si los has ignorado y despreciado por completo.
- Ya que en el momento de tu oración estás frente al Dios Pantocrátor (Todopoderoso), el Creador y Proveedor del todo, ¿por qué te detienes y te comportas tan tontamente, olvidando Su temible poder, que nadie puede superar, y temes a los mosquitos y los escarabajos? O acaso no has escuchado el mandamiento: “Tendrás temor al Señor, tu Dios” (Deut 6,13), y “Todo delante la fuerza de Tu presencia tiempla y se asusta” (Luc 18,10-14, y oración de Manasés).
- Tal como el pan es alimento del cuerpo y la virtud es alimento de la ψυχή psijí (psique, alma) de igual manera la oración espiritual es alimento para el νούς nus (espíritu de la psique).
- Ora en el sagrado lugar de la oración no farisaicamente, sino como el telonis publicano, para que seas agraciado y justificado tú también por el Señor (Luc 18, 10-14).
- Esfuérzate y lucha por no orar contra nadie durante tu oración, para no derribar lo que estás edificando y hacer que tu oración sea repulsiva y repugnante.
- El deudor de los diez mil tálantos, que sea tu ejemplo. Si no perdonas aquel que te ha perjudicado y dañado, tampoco tú conseguirás la absolución y perdón de tus pecados. Porque dice la Escritura que aquel “le entregó a los verdugos” (Mt 18, 24-35).
- Ignora las necesidades del cuerpo durante la oración, para no perder el mayor beneficio de tu oración debido a la picadura de una pulga, un piojo, un mosquito o una mosca.
- Hemos aprendido que a un santo, mientras estaba orando, el maligno astuto puso tan resistencia, que en el momento que extendía las manos para orar, el diablo se transformaba en león y levantaba sus patas delanteras clavándolas en la carne del luchador, en la parte de los riñones. Y el diablo no se iba antes que el asceta no bajara sus manos. Pero, el luchador nunca relajaba las manos, hasta que terminara sus oraciones habituales.
- Semejante a este tipo también conocimos a Juan el Pequeño o más bien el gran monje, quien vivió practicando la ησυχία hisijía (serenidad mental y paz cordial divina) en un pozo. Él se quedaba inamovible a causa de su comunión con Dios en la oración, mientras el diablo transformado en una terrible serpiente, se enrollaba sobre él y le mordisqueaba las carnes escupiéndolas en su rostro.
- Seguramente habrás leído la vida de los monjes Tabenisiotas, donde se relata lo siguiente: mientras el abad Teodoro hablaba a sus hermanos, vinieron dos víboras bajo sus pies. Él, sin alterarse, formó con sus pies una especie de arco y las mantuvo allí hasta terminar su discurso, logos. Entonces se las enseñó a los hermanos y les contó este acontecimiento.
- Hemos leído también sobre otro hermano espiritual, que mientras oraba, vino una víbora y le mordió la pierna. Este no bajó las manos hasta terminar su oración habitual. Y no le pasó nada, porque amó a Dios más que a sí mismo.
- Mantén una atención ininterrumpida en tu oración; y habiendo renunciado el cuerpo y la psique-alma, vive espiritualmente.
- En otro santo que practicaba la ησυχία hisijía (serenidad mental y paz cordial) en el desierto y oraba con celo, vinieron los demonios y por dos semanas volaban por encima de él, le sacudían al aire y le recibían abajo con una alfombra. No pudieron en ningún momento desviar su νούς nus de su ferviente oración.
- En otro amante de Dios, mientras caminaba orando en el desierto, se le aparecieron dos ángeles que caminaban a su lado, uno a cada lado. Pero él no les prestó atención para no perder lo mejor y más elevado, es decir, a Dios, porque se acordó del versículo apostólico que dice: “Porque tengo la absoluta convicción y certeza de que ni la muerte por la que nos amenazan, ni por los bienes y deleites de la vida que nos prometen, ni los ángeles, ni los principados, ni los asuntos y acontecimientos presentes y futuros, ni las potestades, ni la altura de la gloria, ni la profundidad del desprecio y humillación, ni otra criatura alguna de las que vemos, podrá separarnos de la agapi-amor incondicional que el mismo Dios nos ha manifestado mediante Jesús Cristo, nuestro Señor” (Rom 8,38-39).
- El monje con la oración se convierte igual que los Ángeles, con el deseo de ver la persona, rostro del Padre celestial, “mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños y pocos fieles míos, porque os digo que tienen mucho valor ante Dios y sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mt 18,10).
- No quieras nunca aceptar en tu νούς nus con la mente alguna figura o forma, en el momento de la oración.
- No desees ver ángeles o potencias o a Cristo en forma corporal, no vaya ser que llegues a tal situación de frenos o mental (nus- y diania- mente, intelecto enfermos), de modo que recibas lobo en vez de pastor y reverencies a los enemigos demonios.
- Principio del engaño del νούς nus con la mente es la vanagloria, que incita el nus con la mente e intenta describir lo divino con figuras y formas.
- Yo digo algo mío, que lo dije también a los más jóvenes. Bienaventurado y feliz el νούς nus con la mente o intelecto, quien en tiempo de oración ha alcanzado la completa ausencia de formas y figuras.
- Bienaventurado y feliz el νούς nus que orando sin distracciones, consigue continuamente más anhelo hacia Dios.
- Bienaventurado y feliz el νούς nus que en el tiempo de oración se hace inmaterial y libre de todas las cosas.
- Bienaventurado y feliz el νούς nus que durante la oración consiguió insensibilidad total para todas las cosas.
- Bienaventurado y feliz el monje que considera a cada persona como Dios después de Dios.
- Bienaventurado y feliz el monje que ve con gran alegría la salvación y el progreso de todos como propios.
- Bienaventurado y feliz el monje que se considera a sí mismo como la basura de todos.
- Monje es aquel que se ha separado de todos y con todos está unido.
- Un monje es aquel que considera a sí mismo como uno con todos, creyendo constantemente que ve en cada uno a sí mismo.
- Oración pragmática, real, la realiza aquel que siembre ofrece su primer pensamiento entero al altar de Dios, como sacrificio de los primeros frutos.
- Evita toda mentira y todo juramento, si eres un monje o un cristiano ortodoxo que desea orar adecuadamente. De lo contrario, tu hábito monástico es en vano y no te conviene, ni te corresponde.
- Si quieres orar espiritualmente, que no te absorbe nada de lo que pertenece a la carne, cuerpo y en el momento de oración no tendrás ante de ti ninguna nube que te nuble y oscurezca.
- Encarga con confianza a Dios las necesidades del cuerpo y eso manifestará que has encargado a Él también las necesidades del espíritu.
- Si logos el cumplimiento de las divinas promesas, reinarás eternamente. Pues, si tienes tus ojos puestos en ellas, soportarás con agrado y placer tu pobreza actual.
- No huyas del sufrimiento, la pobreza y la aflicción, porque son el material de la oración sin peso.
- Ocúpate que estén conformes y en armonía las virtudes de tu cuerpo con las psíquicas; las psíquicas con las espirituales; las espirituales con la plenitud de la gnosis (conocimiento) increada, inmaterial, plena y divina.
- Observa cuando, al orar contra un pensamiento maligno, este se retira fácilmente, examina cual es la causa que ocurrió esto, no vaya ser que seas engañado o caigas en alguna trampa y seas engañado y vencido.
- Algunas veces los demonios te someten y sugieren astutos pensamientos malignos y te incitan a orar supuestamente contra ellos o contradecirlos y después deliberadamente se retiran. Esto lo hacen para engañarte y caer en el orgullo y engreimiento, creyéndote que has empezado a vencer los astutos pensamientos malignos y que inspiras miedo a los demonios.
- Si oras contra un pazos o un demonio que te molesta, acuérdate de lo que dice David: “perseguiré a mis enemigos y los cogeré y no volveré hasta que no desaparezcan. Los fundiré y no podrán pararse, caerán bajo de mis pies…” (Sal 17, 38-39″. Estas cosas has de decirlas cuando sea necesario, armándote de humildad contra los demonios enemigos.
- No pienses que has adquirido una virtud, sin antes no has luchado para ella hasta derramar tu sangre. Porque, según el Apóstol Pablo, debemos oponernos contra el pecado hasta la muerte (Ef 6,11), de modo combatiente e impecable.
- Si beneficias alguna persona, serás perjudicado por otra, para que digas o hagas algo impropio por causa de la injusticia que se te hará, así dispersarás de mala manera lo que has recogido de forma justa y buena. Porque este es el propósito de los astutos malignos demonios. Por eso, tengamos cuidado con prudencia.
- Espera siempre ataques violentos de los demonios y ten cuidado con qué manera te largarás de la esclavitud de ellos.
- Durante la noche, los astutos demonios malignos buscan perturbar al maestro o guía espiritual directamente; durante el día, buscan hacerlo a través de las personas, rodeándolo con adversidades, calumnias y peligros.
- No esquives a aquellos que curten telas de lana. Porque, aunque los golpean y pisan, los arrastran y raspan, de esta manera tu ropa se vuelve brillante.
- Mientras no hayas renunciado a los pazos y tu νούς nus se oponga a la virtud y a la verdad, no encontrarás en el fondo de tu corazón la fragancia del perfume de la oración.
- ¿Tienes anhelo de orar? Hazte muerto para la tierra, ten siempre como patria el cielo (Fil 3,20), no con las palabras, sino con comportamiento angelical y con gnosis divina (conocimiento espiritual).
- Si recuerdas al Juez cuán temible, justo e imparcial es, solo cuando sufres, aún no has aprendido a servir al Señor con temor y a alegrarte y deleitar en Él con temor (Sal 2,11). Debes de conocer que durante los descansos espirituales y en las alegrías, tienes que alabar más a Dios con devoción y contracción.
- Hombre con conocimiento y con conciencia clara y lúcida es aquel que antes de conseguir la completa μετάνοια metania (introspección, conversión, arrepentimiento y confesión) no cesa de acordarse con pena sus pecados y el castigo justo por ellos en el fuego eterno.
- Aquel que mientras comete pecados y se enfurece, se atreve descaradamente a pretender la gnosis de las cosas más divinas o se emprende en practicar la oración inmaterial, pues, que acepte la amonestación apostólica, de que es difícil y peligroso orar con cabeza descubierta y sin protección. Porque debe -dice el Apóstol- este tipo de hombre, por respeto a los ángeles que están invisiblemente presentes, tener protegida la cabeza (1Cor 11,5-79, es decir, que la contracción, recogimiento y la debida humildad en los frenos mente y espíritu, (o sea, los dos ojos psíquicos, νούς nus, y διάνοια diania, mente, intelecto).
- Aquel que tiene una enfermedad de los ojos no se beneficia de nada si al mediodía con el intenso calor mira al sol mucho rato sin protección. Así también el νούς nus que es pasional, maligno y sucio, no le beneficia en nada la imitación de la temible y admirable oración “en espíritu y en verdad”. Por el contrario, más bien, subleva a Dios que se indigne contra él.
- Si Dios que no tiene necesidad de nada y es imparcial, no aceptó aquel que vino al altar con una ofrenda, hasta que no se reconciliara con su prójimo que estaba afligido y triste con él (Mat. 6:7), piensa cuanto cuidado y discernimiento debemos tener para ofrecer a Dios la oración, como un incienso perfumado bien recibido en el altar νούς nus (espíritu de la psique) o en el corazón.
- No ames las palabras, ni la doxa-gloria mundana. De lo contrario, los demonios pecadores no te atacarán ya por la espalda, sino directamente frente a tu rostro (Salmo 128:3) te acecharán, y te convertirás en un objeto de alegría para ellos en el tiempo de la oración, ya que serás arrastrado y seducido por ellos hacia pensamientos extraños e insólitos.
- La atención del νούς nus (espíritu de la psique) que intenta encontrar oración, la encontrará. Porque la oración sigue como ninguna otra cosa la atención. Por eso ocupémonos con buena disposición y ganas en adquirir la atención. (Atención a la oración y oración con atención)
- Tal como entre todos los sentidos, la vista es la mejor, así también entre todas las virtudes, la oración es la más divina y sagrada.
- Elogio de la oración no es la cantidad sino la calidad. Esto se hace claro con la parábola del Telonis (publicano) y el Fariseo (Lc 6:7), y por el logos del Señor: “Y orando, no os convirtáis en charlatanes sin tener contacto consciente con lo que decís, como los gentiles que piensan que de forma mágica serán oídos por su palabrería. No seáis pues semejantes a ellos, porque vuestro Padre conoce de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis” (Mt. 6,7-8).
- Puesto que te fijas en la belleza del cuerpo y tu νούς nus (espíritu de la psique) se ocupa con las cosas agradables del mundo, no has visto todavía el lugar de la oración, y aún está lejos de ti el camino feliz y bienaventurado.
- Cuando durante tu oración superes cualquier otra alegría, entonces realmente habrás encontrado la verdadera oración. Amín.
Traducido por jJ Jristos Jrisulas, xX Χρῆστος Χρυσούλας www.logosortodoxo.com








2 comentarios
Daniel
22 noviembre, 2025, a las 2:21 pm (UTC 0) Enlace a este comentario
Necesito la tradición de la vida esquética de San Nilos. Si se consigue para leer por internet o en pdf. ¡¡¡Muchas Gracias!!!
Jristos
22 noviembre, 2025, a las 2:45 pm (UTC 0) Enlace a este comentario
Puedes bajarla en pdf aquí al final de la página donde pone imprimir la última casilla a la derecha y te lo baja en PDF:
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