Πάθος pazos y Ἀπάθεια” apázia, sin pazos

12 ΛΕΞΕΙΣ LEXIS – Palabras Apocalípticas para la Ortodoxa Psicoterapia

Por los Sabios Santos Padres Ortodoxos de la Apocalipsis en olor de perfume espiritual

Actualizado 25-11-2025

5. Πάθος pazos y Ἀπάθεια apázia, sin pazos

 

Πάθος pazos, son las fuerzas psíquicas que han tomado el camino equivocado, (Yérontas Paísios el Athonita).

Πάθος (pazos), como la misma palabra lo testimonia –proviene del verbo πάσχω (pasjo) que significa padezco, sufro–, indica una enfermedad interior. En la terminología Patrística se define como todo movimiento anormal y contranatural de las fuerzas de la psique-alma. Los pazos son direcciones equivocadas que tienden a seguir las distintas fuerzas de nuestra psique. Sujetarse a ellos aleja nuestra existencia del camino hacia el “a semejanza”.

La palabra significa algo que le ocurre a la persona a modo de experiencia afectándola pasionalmente o emocionalmente. Tiene como resultado una alteración de la psique-alma o del cuerpo, como el padecer, tener una afección, defecto de carácter, enfermedad, calvario, adicción, hábito, apego y a veces es un autoengaño.

Cada pazos se energiza y se activa por su propia fuerza psíquica, según la naturaleza humana. Así distinguimos entre pazos físicos, psíquicos y espirituales. Es decir, los del “νούς nus” (espíritu de la psique), como son la soberbia, vanagloria…, los del logos que están en la diania (mente, intelecto), como son la incredulidad, la crítica destructiva, la perversidad…, y los sensibles, como el hedonismo, rencor, ira, gula…

El pazos define algún apetito o instinto, como la ira, el deseo, el ansia, la ilusión, la envidia, el fervor religioso, el deseo imparable, la obsesión, la manía por ejemplo política o futbolística… que violentamente ocupan la psique-alma.

También Πάθος pazos es padecimiento, sufrimiento, sufrir un calvario o un martirio o una peripecia; también el “Pazos-Pasión de Cristo”, o los “Pazos” de la Semana Santa, calvario.

También tenemos los pazos no perversos o nobles como el hambre, la sed… Pero aquí no hablaremos de los pazos buenos…

En la Filocalía de los Santos Padres Nípticos, encontramos un análisis minucioso de los pazos malos o pecaminosos sobre su nacimiento y la psico-terapia que los sana, siguiendo la tradición espiritual y ascética Ortodoxa fundamentada en la Santas Escrituras, a las que continuamente nos remiten. Con estas observaciones finas sobre los pazos, la “Filocalía” ofrece un servicio valioso a la Iglesia. Todos los pazos nacen de algún pecado que se repite, de modo que se consolida en la psique-alma una tendencia pecadora, compulsiva y adictiva que, con el tiempo, llega a ser una segunda naturaleza, influyendo así en los pensamientos y decisiones, dominando la voluntad que sella toda la composición del estado psíquico.

Los pazos principales, según los Padres de la Filocalía y por consiguiente según la Iglesia, son:

  1. Gula, el dominio de la panza ante la comida, bebida y sus
  2. Lujuria manía sexual y prostitución.
  3. Avaricia, el deseo, ansia, codicia de acaparar
  4. Ira
  5. Acedia o pereza desgano por obrar trabajo, ascesis físico o espiritual
  6. Pena, tristeza, aflicción o depresión,
  7. Soberbia,
  8. Vanagloria el deseo de alto honor, alabanza y gloria

Los Santos Padres hacen un análisis de estos “λογισμοί loyismí” (pensamientos, simples o unidos con la fantasía). Algunos Padres distinguen siete pazos principales, uniendo en el pazos de la soberbia el orgullo y la vanagloria

Muchos ignoran el tema de los pazos de la psique-alma y los consideran como congénitos a la naturaleza (φύσις fisis), pero se trata de situaciones contra naturales, anormales, de las cuales el loyísmos es el punto de partida. Es un fenómeno sorprendente que la sustancia “noerá” (espiritual), bondadosa y creada por Dios “a su imagen y semejanza”, que es la psique-alma junto con el cuerpo, adquiera estos pazos tiránicos a causa del mal uso de su libertad.

Parece extraño el fenómeno que los pazos mortales –mortales porque la psique- alma muere espiritualmente– se formen progresiva y gradualmente a partir de conceptos, ideas y nociones. Pero ya era conocido por la filosofía clásica y es aceptado, que la costumbre o hábito crea una segunda naturaleza (φύσις fisis).

En definitiva, los distintos pazos son estereotipos de “loyismí” pensamientos que se han repetido y se han vivido.

Cuando decimos absolución de los pecados, principalmente debemos comprenderlo como terapia de los pazos, “psicoterapia”. Muchos Padres Helenos consideran los pazos como males negativos por naturaleza, una enfermedad y defecto de la psique. Otros Padres, sin embargo, consideran los pazos como instintos que Dios sembró en el hombre y, que por naturaleza, son bienes positivos, aunque pueden deformarse por los pecados. De acuerdo con la segunda consideración, los pazos deberán reeducarse y no desarraigarse. Es preferible volver a educarlos y transformarlos que oprimirlos, para finalmente usarlos de forma fructífera y no negativa.

San Gregorio el Sinaíta en la Filocalía nos enseña que los pazos se llaman de muchas maneras y se dividen en somáticos o físicos y psíquicos. Los somáticos se subdividen en dolorosos y pecaminosos. Los primeros se subdividen en pazos de enfermedad y de instrucción. Los psíquicos en logísticos, anhelantes e irascibles o emocionales. Los logísticos se subdividen en fantasiosos e intelectuales. Y de estos unos son voluntarios que se deben al mal uso y abuso de las cosas y otros son involuntarios que se hacen por necesidad y por eso se llaman decentes, no pecaminosos, por el ejemplo, el hambre, la sed… Los Padres los llamaron instintos, costumbres y hábitos naturales que se han de vigilar.

Los pazos son distintos pero se intercomunican entre sí y se ayudan. Los somáticos con los de la parte irascible, los logísticos con los del nus y estos con los mentales de la διάνοια diania (mente, cerebro intelecto), la fantasía y la memoria, (Filocalía t. 4º, v. 77 y 78)

https://www.logosortodoxo.com/filocalia/filocalia-tomo-4-san-gregorio-el- sinaita-varias-ensenanzas-para-principiantes-medianos-y-perfeccionados/

El Metropolita Ierózeos Vlajos en su libro “Psicoterapia Ortodoxa” nos habla al respecto: «Durante la visita del Señor a Bizesdá que tenía cinco galerías y en éstas yacían multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua» (Jn 5,3). Como el Santo Bautismo es el “Misterio inicial” por el cual nos introducimos en la Iglesia, podemos decir que, extendiendo el simbolismo, la Iglesia es la Bethesdá espiritual, el centro terapéutico espiritual y el hospital. Todos los Cristianos Ortodoxos al saborear la agapi (amor, emoción de la energía increada) de Dios, a la vez sentimos nuestra miseria espiritual. Porque la Jaris (gracia) que es energía increada de Dios, ilumina nuestro interior y por eso vemos la fuerza de los pazos dentro de nosotros y la ley del pecado en nuestros miembros, siendo como un pecado la enfermedad o el fallar nuestro objetivo. Y por eso nos sentimos enfermos. Esta sensación y percepción es el principio de la terapia “psicoterapia”; o mejor dicho: es el inicio de la contemplación de Dios, puesto que la metania y el luto espiritual son imposibles para el hombre carnal; solo el que participa de la Jaris energía increada de Dios vive y experimenta esta realidad interior.

En los hospitales hay una sección especial que se llama patológica. También en la Iglesia, que es el Hospital espiritual, existe la sección παθολόγική pazologikí (patológica). No intentamos crear confusión sobre estos términos, sino que creemos firmemente que el discurso (logos) sobre los pazos es παθολογία pazología (patología). Estas referencias son necesarias porque están relacionadas con la conducta y la ética Ortodoxa. Tenemos la certeza que el logos, para que sea ortodoxo, debe discernir algunos elementos básicos. En principio se debe hacer referencia a la caída del hombre de la vida divina y al estado trágico a causa de la caída. Después debe tratar del renacimiento con el Santo Bautismo y seguidamente del continuo renacimiento que se hace dentro de la Iglesia. No es Ortodoxa la enseñanza sobre el renacimiento cuando se insinúa como un acontecimiento momentáneo que tiene lugar con la fe exterior a Cristo, porque el renacimiento continúa durante toda la vida y el perfeccionamiento no tiene fin. Tenemos el caso de Apóstol Pedro que se hizo digno de la contemplación de la Luz increada en el monte Tabor, donde sus ojos (físicos y psíquicos) se metamorfosearon y así vieron la Doxa = Gloria increada del Señor y, a pesar de esto, unos días después negó a Cristo. Es cierto que aquel gran momento de teofanía le condujo a la μετάνοια metania y al llanto. Pudo ver la magnitud de la caída comparándola con la gran visión que había vivido.

Observamos el hecho que la fuerza de la ley del pecado fue tan grande que también llevó a la caída, incluso después de la certeza de la deidad de Cristo. Hay, sin embargo, el consuelo de que el Apóstol Pedro cuando vio la doxa-gloria de Dios aún no había recibido el Bautismo que tuvo lugar durante el día del Pentecostés. La naturaleza del Apóstol aún no se había fortalecido por la increada energía del Espíritu Santo.

Lo mismo vemos también en el Apóstol Pablo. Aunque sentía su estrecha comunión con Cristo hasta llegar a decir “ya no vivo en mí, sino que es Cristo el que vive en mí” (Gal 2,20), a pesar de todo expresaba todo el dolor de la humanidad diciendo: “Veo otra ley en mis miembros del cuerpo que se enfrenta a la ley de mi espíritu y queda preso en la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Desgraciado de mí! ¿Quién me liberará y redimirá de este cuerpo dentro del cual por el pecado domina la muerte?” (Rom 7, 23-24)

Los Padres llegan a explicar la diferencia entre “pazos” y “pecado”. “Pazos” es la fuerza que se mueve sobre la psique, mientras que la acción pecadora es la que se contempla en el cuerpo.

La enseñanza sobre los pazos la desarrolló en muchos puntos el Señor y está escrita en los Evangelios. El Señor motivado por los Fariseos que le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no siguen la tradición de los ancianos sino que comen el pan sin lavarse las manos?”(Mc 7,5), volvió la atención hacia el hombre interior al decir: “Porque de dentro del corazón de los hombres salen los malos pensamientos y los pazos: adulterios, fornicaciones, homicidios, hurtos, avaricias, maldades, engaños, lujuria, mal ojo, blasfemia, insulto, soberbia, insensatez. Todos estos pazos malos y maldades salen del interior y contaminan al hombre” (Mc 7,22-23).

Explicando la parábola de la semilla del sembrador y sobre todo la que “cayó entre los espinos”, dice que los pazos son aquellos que ahogan la semilla y no le dejan dar los frutos: “La que cayó entre espinos, éstos son los que oyeron, pero yéndose se ahogan por las codicias y ansiedades, las riquezas y los placeres de esta vida se ahogan y no fructifican” (Luc 8,14).

Los pazos, tanto los somáticos como los psíquicos, son difíciles de discernir, porque los demonios que los promueven generalmente se esconden y no podemos distinguirlos. Por eso se necesita un buen psicoterapeuta conocedor de esta vida escondida interior, el cual tiene que ser recipiente del Santo Espíritu para discernirlos y sanarlos según el temperamento de cada persona, según su estado espiritual, y para darle el correspondiente fármaco espiritual. El autoconocimiento y aceptación de nuestros pazos se enlaza estrictamente con la μετάνοια metania y la confesión. En la Ortodoxia tenemos los Misterios no innovados sino tal y como los enseñó y entregó el Cristo a los Apóstoles, y los Santos Yérontas (ancianos sabios experimentados e iluminados, o guías) que con la Jaris increada tienen el grandísimo don del discernimiento y han conseguido la απάθεια apazia (sin pazos, impasibilidad) que es la salud de la psique. La terapia “psicoterapia” de las enfermedades de nuestra psique-alma que son los pazos, y en consecuencia el oscurecimiento de nuestro nus, es necesaria e imprescindible.

La ortodoxia es una ciencia terapéutica o psicoterapéutica para el decaído mundo actual y éste es su mensaje: hay enfermedad y a la vez psico-terapia. En los cinco tomos de la Filocalía de los Santos Padres Nípticos existe una antropología y psicoterapia sublime que desarrolla minuciosamente el tema de los pazos y su psicoterapia, su sanación.»

Del libro “Enfermedad de la psique-alma y salud” por el mismo Ierotheo.

En las págs. 143 a la 144, le preguntan: “Nos gustaría que nos hablara sobre los pazos. ¿Qué son exactamente?

«Esto es un capítulo muy grande de la instrucción ascética y psicoterapéutica de los Padres de la Iglesia. Sobre los pazos hablan muchos hombres, como también muchos sistemas antropocéntricos o humanocéntricos, pero conciben cosas muy distintas a lo que entiende nuestra Tradición Ortodoxa. Por eso creo que es necesario que digamos algo de manera natural sin poder agotar este gran tema. Según la enseñanza de los santos Padres los pazos no son fuerzas que han venido a nuestro interior y, por consiguiente, que resulte necesario desarraigarlos. Son energías de la psique-alma que se han deteriorado y corrompido. Es necesario que se metamorfoseen, se transformen. Hablando sobre la psique-alma del hombre hemos visto que se divide, en lo que concierne a la patología, en tres fuerzas que son: la logística, la anhelante y la irascible o emocional. Estas tres fuerzas es necesario que se dirijan hacia Dios. Pero cuando no lo hacen están contra Él y contra nuestros hermanos. Así tendremos los llamados pazos. Por eso el pazos es un movimiento contranatural de la psique.

San Juan el Sinaíta utiliza unos ejemplos para aclararlo. Es natural engendrar para tener hijos, pero nosotros lo hemos convertido en lujuria y prostitución. Resulta natural la ira para ir contra el diablo, pero nosotros la utilizamos contra nuestros hermanos. Es natural el celo por envidiar las virtudes de los santos y también adquirirlas, pero nosotros utilizamos esta situación para ir contra nuestros hermanos. Es natural el deseo de doxa-gloria de manera que con esta anhelemos la y la Doxa-Gloria y Realeza increada de los Cielos, pero nosotros el deseo lo utilizamos para cosas vanidosas y temporales que no tienen importancia. Resulta natural el orgullo que conecta con la doxa-gloria para ir contra los demonios. La alegría es natural, pero aquella que nace estando en Cristo. Disponemos de resentimiento para utilizarlo contra los demonios y de la independencia para usarla para el verdadero ejercicio espiritual y nosotros la utilizamos para el insaciable derroche. Así pues, los pazos son una energía en movimiento y acción contranatural de las fuerzas de la psique-alma».

Es necesario recalcar que la terapia de los pazos no es trabajo sólo del hombre o sólo de Dios. Ambos deben estar en sinergia, en cooperación. Es decir, Dios y el hombre. Esta es la sinergia de Dios y el hombre. Todo dentro en la Iglesia es Θεάνθρώπινο Zeantrópino (divino-humano). En principio se tiene que dar la Jaris (gracia, energía increada) de Cristo. La catarsis del hombre que es la terapia, “psicoterapia”, sanación, se hace con la energía increada de Cristo, la cual se ofrece junto con toda la vida espiritual que vive el cristiano ortodoxo dentro en la Iglesia Ortodoxa.

El Apóstol Pablo en sus epístolas se refiere con frecuencia a esta realidad. El hombre que vive según su carne tiene en su interior la energía de los pazos. Pero cuando recibe la Jaris increada de Cristo, entonces se libera del hombre antiguo y del mundo del pecado. “Porque, cuando vivíamos la vida carnal de hombre antiguo con nuestros bajos instintos animales y carnales y los pazos de los pecados, los cuales la ley condenaba pero no eliminaba, operaban en nuestro interior y actuaban por nuestros miembros, de tal manera que producían en nuestro cuerpo frutos de muerte espiritual eterna. Pero ahora nos hemos liberado totalmente de la ley, porque hemos muerto espiritualmente a ella a la cual estábamos sujetos, de modo que ahora hemos quedado libres para obedecer a Dios y vivir la nueva situación, a la nueva vida del Espíritu que nos la regaló y no conforme a la letra y los tipos de la vieja ley que dominaban.” (Cf. Rom 7: 5- 6).

La palabra psicópata proviene del heleno (griego) ψυχοπαθής psijopazís (psicópata) que está compuesta de las palabras ψυχή psijí (alma, ánima, psique) y πάθος pazos. Los Santos Padres helénicos más bien hacen uso literal de esta palabra, por lo tanto, para ellos, todo hombre que tiene pazos es un psicópata. Actualmente, también según el contexto, la palabra se usa en este sentido.

A continuación pondré una tesis muy clarificadora del inmemorable Padre Romanidis, porque creo que es muy importante de su libro: “Teología Patrística Ortodoxa”)

Capítulo 2: ¿Quién es el psicópata según los Padres de la Iglesia?

«Cada persona es psicópata, según el significado de la noción Patrística. No es necesario que uno sea esquizofrénico para ser psicópata. El término “ψυχοπάθεια psijopazia” en la literatura Patrística existe referido a aquel hombre de quien no funciona correctamente la energía noerá de su nus (espíritu de la psique) en su interior, es decir, la persona que está llena de loyismí (pensamientos simples o compuestos, reflexiones), no sólo malos, sino buenos también.

Aquel que tiene los loyismí buenos y malos dentro de su corazón será considerado por parte de la Patrística como un psicópata. Por muy éticos que fueran estos loyismí, aquel que no ha pasado por la catarsis de los pazos de la psique-alma y no ha llegado al estado de iluminación por la Jaris, (energía increada) es un psicópata, según la concepción de los Padres de la Iglesia. Pero no en el sentido de la ciencia Psiquiatría moderna. El psicópata para el psiquiatra es otra cosa. Es aquel que padece de psicosis y de esquizofrenia.

La Ortodoxia se pregunta: ¿si el que no ha pasado la catarsis (sanación) de los pazos de su psique-alma y no ha llegado a la iluminación, es normal o no? Esta es la cuestión.

¿Quién es el cristiano ortodoxo normal en la tradición Patrística? Si queréis ver esto con claridad hay que leer el oficio del santo Bautismo y de la Santa Mirra (confirmación) que se celebra en el Patriarcado de Constantinopla el Jueves Santo y también en el oficio de la Bendición de los Santos Templos. Allí veréis qué significa el naós templo del Espíritu Santo y quién es la persona iluminada.

Todos los oficios y la tradición ascética de la Iglesia Ortodoxa se refieren principalmente a tres estados espirituales: a) la catarsis de los pazos de la psique- alma y del cuerpo, b) la iluminación del nus del hombre por la Jaris increada que es la energía increada del Espíritu Santo y c) la zéosis (glorificación, divinización, deificación) de la psique-alma y del cuerpo del hombre. Principalmente hablan de la catarsis y de la iluminación porque los oficios son expresiones del culto lógico. Entonces el ortodoxo normal ¿quién será? ¿El bautizado y no sanado, sin catarsis? ¿El no iluminado? ¿O el que está catartizado (purgado, sanado) e iluminado? Naturalmente el último será el ortodoxo normal.

¿Entonces en que se distinguen los ortodoxos normales de los otros ortodoxos?¿En el dogma? Claro que no. Tomemos a los ortodoxos en general. Entre ellos existen los mismos dogmas, la misma tradición y el mismo culto. Dentro de un templo sagrado puede que estén, por ejemplo, trescientos ortodoxos y de ellos sólo cinco puede que estén en estado de iluminación mientras los otros a lo mejor, no. Muchos, puede que no tengan ni idea de lo que es la catarsis. Entonces surge la pregunta: ¿Cuántos cristianos ortodoxos normales habrá entre ellos? Desgraciadamente sólo serían los cinco mencionados.

Pero la catarsis y la iluminación son estados concretos de terapia “psicoterapia” que pueden ser verificados por los experimentados e iluminados padres espirituales. A partir de aquí tendremos criterios médicos claros y ciertos. Si el nus es un órgano fisiológico de cada hombre y no sólo los helenos u ortodoxos en general tienen nus, sino también los musulmanes, budistas y todo el mundo, entonces la humanidad tendrá la misma necesidad de catarsis (sanación) e iluminación. La terapia psicoterapéutica y sanadora es una. ¿Existen muchas terapias para esta enfermedad? Y realmente ¿es enfermedad o no?». (Continua en https://www.logosortodoxo.com/teologia-patristica-ortodoxa/ )

 

Ἀπάθεια apázia, sin pazos

La ἀπάθεια apázia como término proviene de los Estoicos. La ἀπάθεια apázia para ellos significaba la absoluta αταραξία ataraxía imperturbabilidad de la psique-alma, con el dominio de la lógica o la parte logística de ella. Sin embargo al cristianismo adquiere un significado y sentido mucho más positivo y sustancial. No es sólo la ataraxía imperturbabilidad, sino también liberación de los pazos. En la Teología Níptica de los Padres es la nipsis. Es la superación de lo παραφύσις parafísis (contra natura, antinatural, anormal) y la vuelta a la “belleza ancestral”.

La “Ἀπάθεια apázia”, es una impasibilidad, sin pasiones ni padecimientos, sin emociones ni afecciones. Es la psique-alma inamovible hacia el mal. Es la liberación de la psique-alma de los movimientos contranaturales de la atracción de los pazos. Es el final de la ascesis del ejercicio espiritual. La apázia es paz y serenidad, movimiento enérgico y operativo del νούς nus y la psique-alma hacia esta paz interior. No consiste en la paralización y desarraigo de las fuerzas y energías de la psique, como en la filosofía de los estoicos o de las religiones orientales (hinduismo, budismo), sino su metamorfosis por las virtudes y su giro total hacia Dios. La ἀπάθεια apázia es un regalo de Dios.

En el libro de Ieroteo Vlajos “Enfermedad de la psique-alma y salud”, en las páginas 51-152, se pregunta: ¿La Ortodoxia, cómo considera la “ἀπάθεια apázia”?

«Creo que del análisis anterior se desprende que la ἀπάθεια apázia, según la enseñanza Ortodoxa, no es la insensibilidad de la parte pasional de la psique, porque esta enseñanza es de los filósofos estoicos, sino la transformación de las fuerzas de la psique. Así pues, no es un estado negativo sino principalmente positivo, es decir, el giro de las fuerzas de la psique-alma hacia Dios y la plenitud en el hombre de la Jaris, la energía increada de Dios. Es cierto que la apázia no es una situación estática sino un desarrollo continuo. Los Padres hablan de varios grados de ἀπάθεια apázia.

San Máximo el Confesor sostiene cuatro grados de ἀπάθεια apázia. El primero es introductorio y consiste en la abstención de las energías y acciones de los pazos. En este estado, el hombre evita la ejecución mediante el cuerpo de los impulsos de la psique-alma. El segundo se encuentra en personas virtuosas, es decir, el rechazo, desprendimiento y despedida de los pensamientos perversos de la mente, apasionados y compulsivos. El tercero se observa en los divinizados o glorificados y es la total inmovilización del deseo hacia los pazos. El cuarto lo encontramos en los perfectos. Es la total catarsis, (sanación, psicoterapia, limpieza, purificación) hasta las mismas fantasías. Lo último es propio de los teólogos (en sentido heleno-ortodoxo), es decir, de aquellos que alcanzaron la comunión con Dios, o sea, la zéosis y se liberaron de las propias fantasías. Es cierto que hablando sobre la apázia no podemos ignorar que existe la verdadera y la falsa. La verdadera se da cuando el hombre está pleno de la Jaris increada de Dios y es templo del Espíritu Santo. La falsa apázia es un arte del Diablo para hacer creer al hombre que no tiene pazos y a continuación atacarle con el propósito de provocar su catástrofe total. En todo caso la verdadera agapi (amor desinteresado) es la que discierne la apázia real de la falsa. Naturalmente la agapi (amor desinteresado) hacia Dios y al prójimo que manifiesta la metamorfosis, transformación de los pazos es indicio de que el hombre se ha hecho templo del Espíritu Santo. Entonces se energiza y opera en su interior la oración incesante del corazón.»

Los Padres generalmente aconsejan tener mucho cuidado en el tema de la ἀπάθεια apázia, porque es posible que uno no sea turbado por los pazos cuando las cosas están ausentes, pero cuando aparezcan entonces perturban al nus (espíritu de la psique) y la mente. Generalmente el hombre sin pazos está pleno de carismas y tiene las virtudes como frutos del Espíritu Santo.

San Diádoco de Fótica, Filocalía: Cierto que cuando decimos ἀπάθεια apazia no queremos decir que al hombre no le combata el diablo. El enemigo de nuestra vida sigue molestando también al hombre que ha logrado la ἀπάθεια, puesto que tentó al mismo Señor en el desierto con las tres tentaciones, pero la ἀπάθεια apázia hace que los combatientes cuando son atacados por los diablos o demonios, permanecen impasibles, serenos e inafectados.

San Juan el Clímaco: “Sí los πάθος pazos son la enfermedad de la psique, la ἀπάθεια apázia es el estado sano de ella. La apazia es resurrección de la psique- alma antes que el cuerpo”.

San Elías el Presbítero, Filocalía: “La ἀπάθεια apázia es la entrada en la tierra prometida”.

San Nikitas Srizatos, Filocalía: “Aquel que se ha acercado a la montaña de la ἀπάθεια apázia, subiendo según su catarsis, por la belleza de las creaciones hacia el Creador, recibe inundaciones de la luz increada del Espíritu Santo”.

San Máximo el Confesor, Filocalía: “La ἀπάθεια apázia tiene un gran valor y es alabada por los santos Padres porque es liberación del nus (espíritu de la psique). Sí los pazos esclavizan y aprisionan al nus, la ἀπάθεια apázia lo libera y lo conduce hacia el conocimiento de Dios y de las existencias creadas. Ese es el camino de la gnosis (increada). Resultado de esta gnosis es adquirir el gran carisma del discernimiento. El hombre en Jaris (gracia, divina energía), puede discernir y separar lo bueno de lo malo, las energías creadas e increadas, las energías satánicas de las energías increadas de Dios. La ἀπάθεια apázia es la madre que da a luz el discernimiento que es líder de las virtudes”.

San Teógnosto, Filocalía: “En todo caso cuando el hombre no es molestado por ningún pazos y el divino anhelo crece en su corazón, y cuando no teme la muerte considerándola como un sueño, entonces ha adquirido el anuncio o compromiso de la sanación y salvación y “la realeza (estado interior de energía increada) de los cielos circula en su interior probando y disfrutando una alegría inenarrable”. (Ver aquí: https://www.logosortodoxo.com/category/filocalia/ )

El hombre de la ἀπάθεια apazia, no ve, no escucha, ni siente el pecado y la energía de los pazos. En el Monasterio Gran Laura de Athos se ve el letrero: «Aν πεθάνεις πριν πεθάνεις, δεν θα πεθάνεις όταν πεθάνεις», si te mueres antes de morir, cuando te mueras no morirás. Es decir, la muerte (θάνατος zánatos) de los pazos conduce a la αθανασία (azanasía) inmortalidad! Así sea. ¡Esto es la belleza de la Ortodoxia!!! Amín.

También pueden leer este libro que se han psicoterapiado, sanado muchos y yo también: http://www.logosortodoxo.com/los-pazos-y-la-depresion/ Los pazos y la depresión qué son y cómo se “psicoterapian”, se sanan. Por el Yérontas y Médico Savas el Aghiorita Santa Montaña Athos.

Autor y traducción: χΧ jJ Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas)  www.logosortodoxo.com

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.