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oct 18 2013

10 puntos básicos sobre la espiritualidad Ortodoxa

Zeoría

Espiritualidad ortodoxa y vida espiritual

1. Para la Ortodoxia es obvio que el hombre espiritual es aquel que es partícipe de las energías increadas del Espíritu Santo y se ha convertido en el templo del Espíritu Santo. No se trata de una espiritualidad abstracta, emocional o intelectual. El portador por excelencia de la Espiritualidad Ortodoxa es el Santo, quien se apocalipta (revela) con su enseñanza y sus reliquias. El hombre que está privado de las energías increadas del Espíritu Santo se llama psíquico y carnal.

2. Esto precisamente muestra también la diferencia entre Espiritualidad Ortodoxa y el resto. La Espiritualidad Ortodoxa se distingue claramente de las “espiritualidades” de tipo occidental y oriental. La diferencia en el dogma indica también la diferencia en la moral. La esencia de la Espiritualidad Ortodoxa se encuentra en que es terapéutica “psicoterapéutica”, sana la enfermedad del hombre y le convierte en persona o personalidad.

3. Pero hablando sobre terapia conocemos muy bien que principalmente lo que se sana es el corazón psicosomático, que es el centro de la existencia del hombre. No se trata de una terapia exterior, sino interior, de corazón. El nus en estado de enfermedad se dispersa y se esparce a la creación a través de los sentidos, se identifica con la lógica (razón) y por eso debe retornar al corazón. Precisamente por esta razón la Iglesia Ortodoxa se llama Clínica, centro terapéutico o psicoterapéutico y consultorio de la psique.

4. Pero en la Iglesia Ortodoxa no se recalca sólo la necesidad de la terapia, sino que simultáneamente se describe el método y la manera que se logra. Como el hombre tiene sucios el nus y el corazón entonces debe pasar exitosamente los tres estadios de la vida espiritual, o sea, la catarsis (sanación) del corazón, la iluminación del nus y la zéosis o glorificación. La Ortodoxía no se parece a la filosofía, sino a las ciencias prácticas, más bien a la medicina. Esto se dice en el aspecto de que en la Iglesia Ortodoxa existen pruebas de que en ella se cura, porque demuestra tener resultados terapéuticos. Estos tres estadios de la vida espiritual son en realidad participación, comunión y unión a las energías increadas, la catártica, la iluminante y la deificante o glorificante de Dios, porque se logran a través de la Jaris (gracia, energía increada).

5. Además de esta división (catarsis, iluminación y zéosis) existe también otra, o sea, πράξις (praxis) y θεωρία (zeoría); pero no se trata de un estado o situación distinta; praxis es práctica, acción, el esfuerzo de la catarsis (sanación) del corazón, es la metania con todo lo que ella conlleva. Zeoría es la iluminación del nus y se identifica con la expectación, visión, contemplación de la increada Luz, la energía increada de Dios interrumpida o permanente, es decir, la zéosis.

6. La terapia “psicoterapia” del hombre que es el propósito básico de la Espiritualidad Ortodoxa, se hace a través de los misterios de la Iglesia y la vida ascética (practicante). En toda la tradición eclesiástica ortodoxa se ve la combinación entre misterios y ascesis (ejercicio espiritual, práctica). La ascesis precede de los misterios y después de ellos sigue otra vez la vida ascética. La disgregación del vínculo entre los misterios y la ascesis conduce a un falso moralismo o en la total mundanización o secularización.

7. Tampoco en la Espiritualidad Ortodoxa existe separación y disgregación entre teología níptica y sociológica, ni se dividen los Padres herméticamente en nípticos y sociológicos. La correcta sociología es consecuencia de la nipsis, y esta es la hipostasis (base esencial) de la verdadera sociología. La terapia “psicoterapia” de la psique de los loyismí (pensamientos, reflexiones, ideas…), de los pazos y de la tiranía de la muerte, hace al hombre equilibrado social y psicológicamente. De esta manera se resuelven también el resto de los problemas sociológicos, políticos, ecológicos y familiares.

8. En la Tradición Ortodoxa no hay separación ni diferencia entre monjes/as y casados/as, todos tienen las mismas obligaciones. Todos pueden y deben aplicar y cumplir los logos, mandamientos de Cristo Dios en sus vidas. Simplemente se diferencia el lugar de la ascesis y el grado, mientras que el propósito o fin es el mismo. Somos como “imagen” de Dios y estamos llamados a caminar hacia la “semejanza”.

9. La Espiritualidad Ortodoxa es Cristocéntrica, porque en Cristo se hizo la unión hipostática (base substancial) de la naturaleza divina y la humana sin cambiar, indivisiblemente, inseparablemente e inconfundiblemente. Por eso el Cristo es el único fármaco para la sanación, terapia y salvación del hombre. Pero como el Cristo no se puede considerar fuera de las otras Personas de la Santa Trinidad y fuera de la Iglesia que es Su Cuerpo, por eso la Espiritualidad Ortodoxa es triado-céntrica y eclesiástico-céntrica.

10. Dentro de la Iglesia que es el centro terapéutico espiritual se salvaguarda el método terapéutico o “psicoterapéutico” del hombre. Aún, hasta hoy en día en la Iglesia Ortodoxa existen Cristianos que viven la catarsis, la iluminación y la zéosis. En este punto vemos la dádiva de la Iglesia Ortodoxa y la Espiritualidad Ortodoxa. El hombre ya sanado y equilibrado soluciona a la vez sus problemas existenciales y sociológicos.

Ierotheo Vlajos

 

Yérontas Atanasio Mitilineos: Qué es vida espiritual

Vida espiritual no significa la vida del espíritu humano, sino la vida del Espíritu Santo sobre la existencia humana. Es decir, vivo la vida espiritual significa que vivo la presencia del Espíritu Santo con su increada energía Jaris (gracia); cómo podremos encontrar nuestro camino, el modo o la manera para vivir nuestra vida espiritual que es en Espíritu Santo, o sea, adquirir el Espíritu Santo.

El Dios nos ha dado la apocálipsis, revelación y nos ha dado también la ciencia, es decir, nos ha dado la gnosis o conocimiento natural. Por eso estas cosas, nunca se deben mezclar; ¿Es posible?, no. Si se mezclan significa que algo no va bien dentro de nuestro cerebro humano.

Apocálipsis quiere decir revelación, donde no se utiliza el logos humano para encontrar la verdad, sino el Logos divino, es decir, es el mismo Dios quien me apocalipta (revela) la verdad.

(Atanasio Mitilineos)

San Nikolás Belimirobits:

Al obrero que pregunta sobre la vida espiritual.

Solamente la vida espiritual es vida verdadera, todo lo demás es materia. Y nuestro cuerpo es materia prestada de la tierra. El cuerpo humano está hecho de estos cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire. Es tan ingenioso y maravillosamente estructurado que no se puede describir y expresar. Y a pesar de esto, el cuerpo es solamente una cosa material, no es la vida, tal y como el vehículo no es el viajero y la jaula no es el ave.

¿Qué es entonces la vida?. La Santa Escritura de Dios explica claramente en su primera página: ”Entonces Dios formó al hombre del  polvo de la tierra, y sopló en su rostro aliento o espíritu de vida, y se hizo el hombre en psique viviente (o en psique inmortal y así se hizo el hombre existencia viva espiritual y material) (Gen 2,7).

¿Conoces bien qué significan estas palabras, directa e indirectamente? Directamente, pues, Dios hizo el cuerpo de la tierra, e indirectamente, Él por Sí Mismo sopló en el interior del cuerpo el aliento de vida. Así el hombre se hizo psique viva vivificada. Aparentemente pues, el hombre es materia pero con el aliento de vida en su interior, la vida proviene directamente del Creador.

Con este aliento de vida el hombre mantiene la relación con su Creador y a la vez con todo el mundo celestial espiritual que rodea a Dios. Es una llamita que se asemeja a la eterna llama de la Deidad. Aunque con el cuerpo nos arrastramos en la tierra entre los insectos, en cambio con esta llamita estamos conectados con los sublimes cielos y la eternidad.

La psique vivificada o viva dentro al cuerpo, por aquel soplo Divino de vida, está incesantemente sostenida y vivificada, esto es la vida del hombre.

En palabras sencillas: la vida espiritual es nuestro continuo esfuerzo por llegar a ser dignos de ese soplo Divino que está dentro de nosotros.

¿Y por qué deberíamos de esforzarnos para llegar a ser dignos y merecedores de esto? Porque esto es algo que nos lo ha regalado el Creador por Sí Mismo. Nadie lo ha comprado ni lo ha pagado, sino que nos lo ha regalado la Agapi (amor, energía increada) eterna. Realmente este regalo no se paga por nada. Por eso esta donación es también regalo. Pero aquel que recibe un regalo tan valioso, como es la vida, por lo menos debe de demostrar que es digno de esta donación.

Sobre el cómo corresponder con agapi a la agapi de Dios, y cómo seremos dignos de esta divina donación, existe una gran ciencia que se llama ciencia espiritual. Está por encima de todas las ciencias, puesto que también el soplo o aliento Divino de vida está por encima de todas las cosas. Esta ciencia no es del hombre carnal y materialista sino del mismo Espíritu Santo de Dios. Él Mismo donador del regalo más precioso ha enseñado a los hombres cómo se harán dignos de este regalo.

Si quieres entrar en esta dulce e ilustrada ciencia, que sea bendito tu deseo.

¡Paz y alegría del Señor sean para ti. Ειρήνη σοι και χαρά από του Κυρίου!

SAN NIKOLÁS BELIMIROBITS 

2 comentarios

  1. Generoso Maria

    deseo recibir enseñanzas para mejorar mi vida ESPIRITUAL

    1. ADJL

      Hola,Generoso María te recomiendo que visites una Iglesia Ortodoxa en cuanto tengas oportunidad, te bautices Ortodoxo y participes de los Misterios. Saludos

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