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Dic 11 2024

Filocalía tomo 4 SAN GREGORIO PALAMÁS Tres capítulos sobre la oración y catarsis del corazón

Φιλοκαλία των Ιερών Νηπτικών, Τόμος Δ΄ 

Άγιος Γρηγόριος ο Παλαμάς

REPASADA TRADUCCIÓN 11/12/2024

Filocalía de los Santos Nípticos tomo 4º

SAN GREGORIO PALAMÁS

Tres capítulos sobre la oración y catarsis del corazón

 

Breve biografía: El santo padre Gregorio de Tesalónica vivió durante el reinado de Andrónico II Paleólogo, alrededor de 1340 d.C. Tras dejar el mundo y todo lo mundano, emigró de su patria, Constantinopla, al Monte Athos, donde adoptó la vida monástica. Allí, después de arduos esfuerzos ascéticos en absoluta ησυ­χία (hisijía: serenidad mental y paz cordial), con su psique-alma dirigida únicamente a Dios, se convirtió en un reflejo divino del Espíritu Santo, alcanzando una cima poco común en la praxis, práctica y la contemplación.

Con su διάνοια (diania: mente, intelecto) iluminada por visiones y resplandores teofánicos del Espíritu, dejó a la Iglesia de Dios escritos de profunda sabiduría y alta teología, como un monumento de la Ortodoxia.

Extractos de estos escritos están incluidos en este libro, que realmente ofrecen a los lectores tesoros de conocimiento-gnosis divino, sabiduría espiritual y perfección.

Porque este νούς (nus: espíritu de la psique) celestial y teofórica no solo recogió los logos de los antiguos santos, sino que también añadió lo que aprendió de manera sobrenatural con una larga experiencia y bienaventurado fervor, produciendo una verdadera obra maestra de la espiritualidad de los Nípticos (sobrios), de modo que nadie podría considerarlos fruto de la διάνοια (diania: mente, intelecto) humana, todo lo contrario. En realidad, son conceptos de Cristo y logos de Dios que extasían toda diania y oído. Con ellos defiende firmemente a aquellos que viven en santa ησυ­χία (hisijía: serenidad mental y paz cordial) y se dedican a la nipsis sobria espiritual y la oración, mientras refuta profundamente, con pruebas de las Escrituras, las vacías opiniones de los opositores, como puntos de vista divergentes que trastocan la verdad.

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Comentarios introductorios: San Gregorio Palamas se destacó como la mayor figura teológica post-bizantina de la Ortodoxia, que combinó la doctrina dogmática inspirada por Dios con la experiencia más profunda en la defensa de la teología mística y níptica del siglo XIV, cubriendo todo el espectro de la vida en Cristo.

Nació en Constantinopla en 1296. De gran διάνοια (diania: mente, intelecto) y νούς nusespíritu, comprendió como pocos la teología ortodoxa y adquirió vastos conocimientos de la literatura clásica, lo que causó asombro entre sus maestros, e incluso en el emperador, quien lo preparaba para cargos políticos.

Su hogar era como un monasterio, donde toda la familia vivía ascéticamente. Su formación teológica y espiritual se la debe al célebre metropolita de Filadelfia, Teólepto. La formación ascética de Gregorio fue tan intensa que aquellos que no conocían su estilo de vida pensaban que había perdido la razón. Cuando su padre santo partió al Señor, convenció a toda su familia —hermanos, hermanas y madre— para que se convirtieran en monjes. Él mismo se dirigió al Monte Athos con sus dos hermanos, mientras que las mujeres ingresaron a un monasterio en Constantinopla.

En el Monte Athos, se sometió a un santo asceta. Más tarde, después de su fallecimiento, se trasladó a la gran Laura de San Atanasio de Athos, luego a una ermita fuera del monasterio, y después a Tesalónica, Veria, y nuevamente al Monte Athos con los hisijastas, como se detalla en su biografía. Allí alcanzó altos niveles de santidad y recibió el don de la Teología de la Panaghía (Santísima, Todasanta). Escribió tratados contra la procedencia del Espíritu Santo del Hijo y refutó, por encargo de los hisijastas, al latino-calabrés Barlaam, imponiendo sinodalmente sus posiciones dogmáticas ortodoxas y provocando la ratificación de las enseñanzas hisijásticas por parte de cuatro sínodos (concilios) de Constantinopla.

En reconocimiento a su más alta contribución a la Iglesia, fue elegido metropolita de Tesalónica, donde brilló con su santidad, milagros, sabiduría pastoral y con su χάρις jaris gracia teológica. Escribió un gran número de obras de contenido dogmático y espiritual, de las cuales los santos Macario y Nicodemo eligieron, como representativas y con el propósito de la Filocalía, la teológica y espiritual carta extensa, llena de la gracia del Espíritu, titulada Carta a la muy respetable de las monjas, Xenia.

En ella, el teósofo y místico teólogo expone sus experiencias monásticas y hisijásticas, las condiciones para la oración ininterrumpida, que son los mandamientos del Señor, las armas contra las πάθος pazos, subrayando la eficacia del luto o duelo espiritual y las lágrimas, la pobreza, la humildad y, sobre todo, la αγάπη agapi (amor incondicional) hacia Dios y el prójimo, para que la monja progrese gradualmente desde la pureza de la imagen hacia la alta condición de la semejanza. Y es digno de admiración cómo el santo, aunque se dirige a monjas y debía insistir en la oración ininterrumpida de Jesús, destaca la máxima importancia de los mandamientos, dando prioridad al luto o duelo espiritual. La carta es una obra maestra pastoral dirigida a monjas y monjes y naturalmente a todos los cristianos ortodoxos.

Luego analiza el Decálogo de Moisés, trasladándolo al ámbito de la χάρις (jaris: gracia, energía increada) como la Ley o Legislación en Cristo, donde los mandamientos superficiales y sombreados de la Ley adquieren la profundidad de la legislación espiritual evangélica y donde la letra, que mata, cede su lugar al espíritu, que da vida. Es una magnífica analogía del paso de la imperfecta Ley al perfecto Evangelio, ya que ha pasado la sombra de la ley y ha llegado la χάρις jaris.

Los antólogos de la Filocalía, recogiendo las fragantes flores del paraíso palámico, extrajeron de las «Tríadas» de los Logos vivos el Logos sobre la oración espiritual del corazón o de Jesús, en el que se analizan los problemas de la introspección y también la ligera retención natural de la respiración.

Como hemos señalado en los comentarios de san Gregorio el Sinaíta, el divino Palamás no tuvo mucha dificultad para refutar las acusaciones de sus opositores, ya que la oración espiritual del corazón ya era practicada por los hisijastas anteriores, quienes fueron testificados por Dios con señales de santidad. A ellos apela para silenciar a los acusadores, demostrando que los hisijastas, aplicando el método psicosomático, buscaban la divina χάρις (jaris: gracia, energía increada) a través de la respiración.

También, debido a que acusaban a los hisijastas de intentar ver por sí mismos y, a través de la respiración, enviar al interior su propio νούς nus, ya que, según ellos, νούς nus no está separado de la psique-alma, el gran hisijasta Gregorio, con pruebas bíblicas y patrísticas, refuta a los acusadores, defendiendo la distinción o discernimiento entre el νούς nus como esencia y energía. Partiendo de la experiencia universal, donde la διάνοια (diania: mente, intelecto) y los pensamientos están dispersos a través de los sentidos en el mundo, es evidente que deben regresar a su lugar natural, a su esencia, que es el νούς nus (como energía) y corazón (como esencia). Y como medio efectivo se ha demostrado la oración espiritual del corazón, ayudada por el método psicosomático. Aún hoy, aquellos que desconocen estas funciones antropológicas llaman a los que oran espiritualmente con el corazón «fanáticos del vientre» o «observadores del ombligo». Pero, ¿qué dicen los santos?

En la Filocalía también se presentan tres extensos capítulos sobre la oración y la pureza del corazón, donde se analiza dogmáticamente, teológicamente y espiritualmente el problema de la oración espiritual del corazón, en el cual el divino Palamás se destacó como una auténtica autoridad. Con estos tres capítulos, se expone de manera concisa y convincente el valor de la oración espiritual del corazón, que es reconocida por los santos y por la experiencia directa de Dios.

Los editores luego presentan los ciento cincuenta capítulos Naturales, Teológicos, Prácticos y Éticos, con los cuales se resume la enseñanza dogmática y mística de la Iglesia. Además de la proyección de los 33 capítulos cosmológicos, que reflejan los conocimientos científicos de la época y el análisis de problemas antropológicos, desarrollan temas de teología afirmativa-catafática y negativa-apofática, demostrando que una nunca niega a la otra. También se tratan temas teológicos sobre la Triadológicos, Cristológicos y Espiritulógicos, relacionados con el controvertido problema teológico de la distinción o discernimiento entre Esencia y Energía, así como la naturaleza de la luz increada tabórica, (de la Metamorfosis en Tabor), que envuelve e ilumina a los santos. Las divisiones teológicas del divino Palamás resumen toda la tradición teológica ortodoxa.

Como culminación de la teología palámica, los antólogos presentaron el famoso Tomo Aghiorítico a favor de los Santos Hisijastas, que fue firmado por los hisijastas del Monte Athos, como una Confesión de Fe, pero en realidad es obra del santo Palamas. En este Tomo, escrito para asistir al santo Gregorio en sus luchas teológicas en los sínodos, concilios de Constantinopla, se condensa su enseñanza sobre la divina luz increada y su participación por los santos, y aborda los problemas de la oración espiritual del corazón y la participación del cuerpo en la increada energía divinazadora.

Es un texto de fundamental importancia dogmática, teológica y espiritual, que consolidó a San Gregorio Palamas como el más grande de los teólogos post-bizantinos, porque sintetizó y expresó a todos los padres teológicos, y también resolvió profundamente problemas teológicos, demostrando además el abismo existente entre la Teología Ortodoxa y Latina.

 

Tres capítulos sobre la oración y catarsis del corazón

 

1 Dado que lo divino es bondad absoluta en sí misma (auto-bondad), misericordia verdadera y un abismo de bondad, o más bien, abarcando incluso este abismo, porque está por encima de todo nombre que pronunciamos y de cualquier concepto que imaginamos y comprendemos, solo a través de la unión con Él se puede encontrar misericordia y compasión. Esta unión se realiza mediante la participación, en la medida de lo posible, en las virtudes semejantes a Él, y mediante la κοινωνία (kinonía: participación, conexión y comunión) con Dios en la oración, a través de la súplica y la unión. Sin embargo, la comunión mediante las virtudes, debido a la semejanza, capacita al luchador apto para recibir lo divino, pero no para unirse completamente a Él.

En cambio, la δύναμη (dínami: poder, fuerza y energía) de la oración realiza y lleva a cabo la elevación y unión del ser humano con Dios; porque la oración es el vínculo entre las criaturas lógicas y el Creador, siempre que esta oración, con ardiente κατάνυξις (katánixis: compunción o dilatación del corazón), supere los obstáculos de los πάθος pazos (pasiones, vicios, padecimientos, adicciones, etc.) y las interferencias de los λογισμοί (loyismí: conceptos, pensamientos simples o mezclados con la fantasía).

Porque es imposible que Dios se una a un νούς (nus: espíritu de la psique) apasionado y dominado por los pazos; así, mientras el nus esté dominado por los pazos durante la oración, no habrá hallado la misericordia de Dios.

En cambio, cuando más logra superar las interferencias de los loyismí pensamientos, tanto más adquiere al mismo tiempo el duelo o luto según Dios, y a medida que experimenta este duelo o luto (según Dios), recibe también al mismo tiempo la misericordia de la divina consolación. Y si permanece por un tiempo en estos estados con humildad, entonces transforma y renueva completamente la parte pasional de la ψυχή (psijí: psique, alma, ánima).

2 Cuando la unidad o lo uniforme del νούς nus, (espíritu de la psique) se convierte en triple o trinitario, permaneciendo unidad, o uniforme, (mónada una en su esencia), entonces se une con la primera Monada o Unidad Trinitaria divina, impide la entrada del engaño y se vuelve superior al cuerpo-carne, del mundo pecador (enfermo espiritualmente) y del gobernante del mundo, el diablo.

De esta manera, el nus, escapando y liberándose totalmente de las causas de estas interferencias, se encuentra consigo y con Dios y disfruta abundantemente del placer y deleite espiritual que emana de su interior, mientras permanece en dicho estado. La unidad o lo uniforme del nus se hace triple permaneciendo en uno unificado, mediante el giro de su nus hacia sí mismo y con la elevación a Dios a través de sí mismo.

El giro y vuelta del nus hacia sí mismo es la vigilancia sobre sí mismo, mientras que su elevación hacia Dios se lleva a cabo principalmente a través de la oración, pero oración de forma condensada y concisa, aunque en ocasiones también se realiza de manera más elaborada y extensa, lo cual resulta más laborioso.

Ahora bien, si uno persevera pacientemente en esta concentración del nus y su elevación hacia Dios, impidiendo dinámicamente la tendencia de su διάνοια (diania: intelecto, mente, cerebro) a dispersarse y distraerse en muchas cosas, se acerca a Dios de manera espiritual y alcanza los inefables tesoros y saborea el siglo venidero y con un sentido y percepción espiritual conoce que Kírios-Señor es bueno y bondadoso, como dice el Salmista: “Saboread y ved que el Kírios-Señor es bondadoso” (Sal 33,9).

Por tanto, el hecho de encontrar uno sus nus triple o trinitario, es decir, que uno mismo sea el guardián (vigilante), el guardado (vigilado) y el que ora durante la guardia (vigilancia), tal vez no sea demasiado difícil. Sin embargo, la larga y perseverante permanencia en esta situación o estado que nacen los inefables tesoros confidenciales, es algo excepcionalmente difícil. Cualquier esfuerzo en cualquier otra virtud es pequeño y muy fácil en comparación con este. Por eso, muchos que abandonan el esfuerzo debido a las dificultades de la virtud de la oración, no son dignos de alcanzar la plenitud de los dones o carismas divinos. Sin embargo, para aquellos que perseveran, les esperan manifestaciones más grandes de la ayuda divina, que los sostienen, los levantan y los impulsan con gozo hacia adelante, haciendo más accesible el escabroso camino y dotándolos de aptitudes y destrezas angelicales en su interior, por decirlo así, y fortaleciendo la φύσις fisis naturaleza humana para acercarse a lo sobrenatural, de acuerdo con el logos del Profeta: «Los que aguantan y tienen paciencia, sacarán alas y se renovará su dinamismo y energía» (Is 40,31).

3 Νούς nus (espíritu del corazón de la psique) también se llama y es la energía del nus que se constituye de nociones, ideas y λογισμοί loyismí (conceptos, pensamientos simples o mezclados con la fantasía). Nus es igualmente la δύναμη dinami (facultad, fuerza y energía) que opera y energiza esas energías, que la Santa Escritura llama también corazón, (como esencia, el centro interior psicosomático). Según ella, el corazón es la principal dinami de todas nuestras dinamis y nuestra ψυχή (psijí: psique, alma, ánima) es lógica.

Por lo tanto, la actividad y energía del nus con el intelecto o mente, que se compone y coexiste con los pensamientos, en las personas que se dedican a la oración, especialmente a la oración monológica (del corazón o de Jesús), se ordena y se hace la catarsis (se purga y se limpia) con facilidad.

Pero la δύναμη (dinami: fuerza, potencia y energía) del nus que genera esta energía y actividad, no se puede hacer la catarsis (purgar, limpiar y sanar), sin que todas las demás dinamis fuerzas de la psique-alma también sean purgadas, purificadas y sanadas o “psicoterapiadas”, porque la psique-alma es una entidad multi-dinámica, dotada de múltiples δυνάμεις dinamis.

Por lo tanto, cuando en su interior se genera la maldad través de sus dinamis, toda ella se contamina, y por una participan en esta contaminación todas las dinamis, porque la psique-alma es una entidad unificada e indivisible.

Dado que cada dinamis de la psique-alma proporciona energía y actividad distinta, es posible que una energía específica sea purgada, limpiada y sanada o “psicoterapiada” temporalmente mediante un esfuerzo adecuado; pero esto no significa que la dinami correspondiente de la psique esté también purgada, limpiada y sanada o “psicoterapiada”. Porque, al estar en comunicación y conexión con las demás dinamis, puede estar más impura que pura y limpia.

Por eso, aquel que, mediante el cuidado y esmero de la oración, ha hecho la catarsis de la energía de su nus y ha sido iluminado en cierta medida, ya sea con la luz de la gnosis-conocimiento o incluso con un resplandor espiritual, si por ello considera que ha sido completamente catartizado (purgado, purificado y sanado o “psicoterapiada”), se engaña a sí mismo y por su presunción, engreimiento (el vanidoso yo ya) abre una puerta grande al diablo que siempre intenta confundirnos, engañarnos y extraviarnos.

Pero, si, reconociendo la contaminación e impureza de su corazón, no se enorgullece por aquella claridad y pureza de la catarsis moderada, entonces, usándola como ayudante, percibe y ve con más claridad la contaminación y suciedad del resto de sus dinamis fuerzas psíquicas y progresa en la humildad, añade luto o duelo (según Dios) al duelo o luto y descubre los remedios adecuados y la psicoterapia para cada dinami (facultad, fuerza y energía) de su psique-alma.

Por lo tanto, purga, limpia y psicoterapia las facultades dinámicas a través de la práctica, su facultad o dinami cognitiva mediante la gnosis-conocimiento y las dinamis o facultades contemplativas a través de la oración, y de este modo alcanza la verdadera y estable καθαρότης (kazarotis: claridad, pureza, limpieza, lucidez) de su corazón (como esencia) y de su νούς nus (como energía). Esta καθαρότης kazarotis no se puede lograr por nadie a menos que se esfuerce completamente en la práctica y perseverancia en el entrenamiento, el estudio y la θεωρία zeoría contemplación y la oración contemplativa.

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) www.logosortodoxo.com

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