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ene 01 2013

Domingo de Navidad – El misterio de los misterios

Cristonacimiento

1ª Homilía:

EL MISTERIO DE LOS MISTERIOS

Apenas pocas horas antes de la gran fiesta de la Cristiandad y el mundo espera de ella absorber mensajes de esperanza y vida. Los problemas sin salida que vive hoy como una pesadilla giran su atención al Nacimiento del Θεάνθρωπος (Zeánzropos, Dios-hombre), como un acontecimiento por excelencia, que le eleva de los puntos esjatos (extremos) de su caída y cansancio que se encuentra hoy. ¡Χριστούγεννα (Cristugenna, Cristonacimiento o Navidad)! Es la única ocasión de rebautizar nuestra existencia al misterio de Dios, dentro en el cual se apocalipta (revela) y se ilumina el misterio del hombre.

El acercamiento de la fiesta de Navidad presupone cambio de actitud y comportamiento, cambio del nus, desarraigo del egoísmo y sobre todo apertura de la perspectiva para una nueva visión de las cosas en la infinita perspectiva de Dios.

Por fin, debemos entender que lo que ocurrió en Belén, no es una historia romántica de contenido simbólico para estar simplemente alimentando en la superficie de las cosas a nuestra fantasía, sino un hecho real, el acontecimiento por excelencia dentro de la historia del hombre. Dentro de la cueva de Belén se apocalipta el gran misterio del Dios Encarnado, como misterio de agapi (amor), de libertad y de renovación. Se apocalipta (revela( que el Dios está con nosotros. “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios está con nosotros. (Mt 1,23).

 

Tiempo de sanación y salvación.

La gran fiesta de Navidad, la cual según san Gregorio el Teólogo es “un seísmo de la tierra”, se encuentra en el centro de la Economía Divina*. Es el eje del cual la rotación vuelve a reunir la existencia del hombre con Dios. Por eso el Mega Basilio refiriéndose a la Navidad, proclamará que se celebra “la salvación del mundo”, el día de cumpleaños de la humanidad y la fiesta común de toda la creación.  El venido Logos de Dios se vació a sí mismo, para que el vacío de Él lo llene plenamente el mundo. El Dios se hace hombre, “la herida del hombre”, “en forma de esclavo o sirviente” y es a la vez perfecto hombre y verdadero Dios, para hacer al hombre completo y perfecto hijo de Dios y Dios por la Jaris (energía increada).

El desafío

La gran fiesta de Navidad, la metrópolis de todas las fiestas, según san Juan el Crisóstomo funciona tambiém como un gran desafío para el hombre,  para volver a unir su vida con Dios y toda su vida ser empapado por su agapi (amor,energía increada). Esto requiere espíritu humilde y el “vaciamiento” de nosotros mismos. Pero en nuestros días vemos que muchos luchan para la autonomía y la libertad fuera de la perspectiva de la presencia de Dios y hombre Cristo. El hombre sin Cristo esencialmente se niega a sí mismo y desierta su existencia de la auténtica humanidad, quedándose por sí mismo desolado y sin punto de apoyo, esclavizándose al pecado, la corrupción, la decadencia y la muerte.

Queridos hermanos, en pocas horas que festejaremos el gran acontecimiento del Nacimiento del Salvador y Dios-hombre Cristo, desenganchémonos de las garras del egoísmo y la egolatría, descubramos dentro de nuestra oscuridad el rostro de nuestro prójimo y palpémosle con simpatía. Sólo entonces se abrirá también el espacio en nuestra existencia para que nazca también allí el niño del Pesebre. Para poder nosotros también psalmodear: “Cristo nace glorificad, Cristo de los cielos contestad, Cristo en la tierra se elevó…”.

Jristakis efstazíu, Teólogo-Iglesi de Chipre.

2ª Homilía:

«María, de la cual ha nacido el llamado Jesús». 

Queridos hermanos, el Sanador y Salvador de nuestro género, ha nacido de forma milagrosa y sobrenatural. Así tal como se debe al Santo Dios y así facilitó la obra de nuestra sanación y salvación. Esto es el tema de la lectura evangélica de hoy. El Evangelista Mateo nos narra la genealogía del Señor Jesús Cristo, sus antepasados de carne y la forma sobrenatural de su nacimiento. Así sin esforzarse mucho uno saca la conclusión que, el Cristo era verdadero hombre y esto se demuestra del hecho que procedía de la generación de David, era su descendencia. También de que nació de Madre virgen y como unigénito también de Madre sobre su humanidad.

1. Es anunciado de Dios y continuamente aparece y es proyectado en la Santa Escritura.

El todobondadoso Señor nuestro y Dios nuestro, después de la caída de los Primeros en ser creados en el Paraíso, da la primera noticia para la sanación y salvación del hombre de los males acumulados por sus pecados. Amenaza al diablo de que será destruido “por el esperma (simiente) de una mujer”. Desde entonces la Santa Escritura está llena de prefiguraciones y preanuncios del gran misterio que estaba apócrifo (escondido) aún de los Ángeles, tal como psalmodeamos: “El misterio apócrifo del siglo y desconocido de los Ángeles”.

Y viene el Profeta Isaías a anunciar que: “La Παρθένος (Parzenos) Virgen concebirá en su vientre y dará a luz a un Hijo”.

2. Objeciones y desconfianzas

La forma en que ha nacido Dios como hombre es única, divina y sobrenatural. Tampoco ha sucedido otra vez, ni sucederá en el  futuro que una mujer virgen vaya a concebir y dar a luz y a la vez permanecer Virgen. Madre y Virgen. “Ahora las cosas que nunca se han oído se escuchan”. Pero son muchos aquellos que se exaltan y se contrarían contra este acontecimiento dudando el nacimiento de Virgen o incluso lo ridiculizan.

El nacimiento de virgen del Hijo de Dios permanece obra de Dios y como tal no cabe examen, no cabe duda, ni argumentos que puedan ser útiles para su demostración. Es un hecho hiperlogo o Lógico-supremo y concepto por encima de nuestras posibilidades. Era voluntad de Dios y se realizó. El Dios puede siempre.

Tal como se produjo la vida de Adán quien era sin padre y madre, lo mismo se puede encarnar el mismo de una Madre. Tal como de la costilla de Adán fue creada Eva y ella sin nacimiento, lo mismo el Dios nació de Madre Virgen.

3. La causa del nacimiento de virgen

Si bien no podemos investigar la forma de concepción de la gestación y nacimiento del Hijo de Dios, porque es inconcebible e intraducible, a pesar de eso los Padres nos han revelado la razón de este misterio sublime. Aprendimos porqué el Hijo de Dios ha nacido de Virgen. Nació de Virgen para no heredar el pecado original. El libertador del género humano debería ser libre del pecado y su poder. El dador de la sanación y salvación no debería necesitar sanación y salvación. Nació de Virgen, de Madre pura e inmaculada para poder constituirse “el nuevo fruto” que renacería el género humano. La levadura antigua de Adán se corrompió y fue destruida. La nueva levadura debería estar libre de pecado, para poder producir nueva creación, la vida en Cristo.

Nació de Virgen para demostrar su sabiduría y su fuerza.

Nació de Madre Virgen porque merecía una Madre así nuestro impecable Señor.

Nació de Virgen para volver a dar a la mujer el honor que ha perdido por el pecado.

Nació de Virgen para que sea constituido única hazaña, Doxa (gracia y gloria y alabanza al Pantodinamo-Omnipotente Señor).

Nosotros queridos míos,

escuchando que el Dios el Hijo de Dios nació de Madre Virgen para nosotros y para nuestra sanación y salvación, glorificamos a nuestro encarnado Señor y honramos la Zeotocos, su Madre Παρθένο (Virgen).

Archim. Kalinikos Nikolas, S.M. Kesariani

 
Traductor: χΧ.jJ

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