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Dic 24 2015

San Nicodemo Aghiorita – La comunión Espiritual y mental

nikodhmos5

Extracto de La guerra invisible, de san Nicodemo el Aghiorita

SEGUNDA PARTE

Capítulo B. 4

La Comunión Espiritual y mental, es decir, como se comulga y se conecta con el nus espiritual y mentalmente con el Cristo.

Kοινωνία (kinonía) comunión, conexión y unión con Cristo y la energía increada de Dios Trinitario.

Nus espíritu y energía perceptiva del corazón psicosomático de la psique-alma, (siendo corazón esencia, nus energía, percepción interior y atención y psique naturaleza espiritual humana que contiene el nus (corazón) y el logos).

Aunque no podemos recibir a nuestro Señor más que una vez al día de manera mistérica o sacramental, pero espiritualmente, a través del nus (nuestro espíritu del corazón) y mentalmente, podemos estar recibiendo su presencia en cada momento y cada hora mediante la práctica de todas las virtudes, la aplicación de los logos (mandamientos) y especialmente a través de la divina oración, en particular, la oración monologa del corazón o de Jesús (99).

  1. Todas las demás virtudes, aunque se asemejan a Dios, hacen que el hombre virtuoso sea capaz de unirse con Dios, pero no lo unen. La oración Noerá o del Corazón o de Jesús posee la fuerza y energía para unir al hombre con Dios (ver también el capítulo 45). En cierto sentido, todas las demás virtudes son como instrumentos que ajustan y enderezan dos planchas, mientras que la oración se asemeja al pegamento que une las dos planchas enderezadas. Por eso, San Gregorio Palamás, el gran obispo de Salónica, afirmó que «la fuerza de la oración oficia la elevación y unión del hombre con Dios, porque es un lazo entre las creaciones lógicas y el Creador» (Filocalía).

También como el Señor se encuentra oculto dentro en sus santos mandamientos y logos, y aquel que hace una virtud o un mandamiento, recibe inmediatamente en el interior de su psique-alma también al Señor que está escondido en ellos; el Señor ha prometido que habitará junto con su Padre en el interior de aquel que aplicará y guardará sus logos (mandamientos), diciendo: «El que me ama, aplicará y cumplirá la enseñanza de mi logos, y mi Padre lo amará y vendremos a él y en él nos alojaremos permanentemente, metamorfoseando, convirtiendo su corazón y su cuerpo en templo vivificado del Dios vivo» (Jn 14,23) (100).

100 De este versículo san Máximo el Confesor concluye que aquel que trabaja y aplica los logos (mandamientos) del Señor, no recibe sólo al Señor en su psique-alma, sino junto con él al Padre que está junto e inseparable del Espíritu Santo. Recibe en su interior toda la Santa Trinidad y se convierte su casa.

Esta κοινωνία (kinonía) comunión, conexión y unión no puede quitarla o desconectarla de nosotros ninguna creación, sino sólo nuestra indiferencia o cualquier otro error nuestro. Y algunas veces esta Comunión es tan fructífera y agradable a Dios, que supera cualquier otra comunión mistérica que otros puedan experimentar. Pues, las veces que estás bien dispuesto y preparado para una κοινωνία (kinonía) Comunión semejante, encontrarás al Hijo de Dios listo para alimentarte espiritualmente con sus propias manos.

Para prepararte para esta comunión con el nus (espíritu del corazón humano), sigue estos pasos: Gira tu mente y tu nus con su atención hacia Dios y mirando con una ojeada rápida por un lado tus pecados y por otro lado a Dios, aflígete por el perjuicio que le has causado, y con toda humildad y fe, ruega que venga a tu humilde psique-alma para “psicoterapiarte”, sanarte y fortalecerte contra los enemigos.

O cuando tratas de ejercitarte y fortalecerte por superar algún deseo o para realizar alguna nueva praxis de virtud o para aplicar y guardar algún logos (mandamiento), hazlo con el propósito de preparar tu corazón para el Dios, que siempre te llama. Luego dirige tu atención hacia Él e invócale con deseo y anhelo para que venga su jaris (gracia, energía increada) para psicoterapiarte, sanarte y liberarte de los enemigos, de modo que solo Él tenga tu corazón en su poder.

O acordándote de las oraciones de la comunión de los misterios, que antes nos hemos referido, di con corazón ardiente: “Cuándo, Señor mío, te recibiré una vez más, cuándo, cuándo…”

Y si deseas comulgar espiritualmente de manera más efectiva, prepárate desde la noche anterior, dedicando tus esfuerzos físicos y la práctica de virtudes a este propósito, es decir, lo de aceptar y recibir espiritualmente tu Señor. Y por la mañana, cuando amanezca, piensa, ¡qué bien! ¡Qué felicidad y riqueza! ¡Qué bienaventuranza hay en la psique aquella que dignamente comulga mistéricamente el santísimo Misterio de la Efjaristía! Porque a través de esta comunión, recuperarás las virtudes perdidas, restaurarás la belleza de tu psique-alma y ella se hace partícipe de las recompensas, salarios del pazos (padecimiento, pasión) del Hijo de Dios, (en la psique-alma se comulgan los frutos y los salarios del pazos-pasión del Hijo de Dios).

Y de la comunión mistérica o sacramental pasa a la mística κοινωνία (kinonía) comunión, conexión y unión espiritual; y reflexionando espiritualmente, disfrutas de los mismos bienes que la comunión mistérica, y procura a encender en tu corazón con un gran deseo y anhelo en recibirle espiritualmente al Señor con tu nus y mente y cuando te colmes de este deseo gira hacia tu Señor y di esto: «Señor mío, como no puedo recibirte mistéricamente este día, hazlo tú, que eres bondad, fuerza y energía increada, en recibirte dignamente ahora espiritualmente , cada hora y cada día; dame fuerza nueva y jaris (energía) increada para combatir contra todos mis enemigos, especialmente aquel pazos del enemigo al que me opongo y y combato con tu ayuda» 101.

101. Pero los que quieren y desean comulgar mistéricamente (sacramentalmente) la Divina Comunión con frecuencia, es decir, comulgar a Cristo que se encuentra dentro en los Misterios, y no pueden recibir esta mistérica (sacramental) Divina Comunión debido a que se encuentran en un lugar solitario donde no hay sacerdotes, ni altar ni templo; o se encuentran en el mundo pero por sus guías espirituales están impedidos no por algún error propio, sino por la costumbre pervertida que domina, estos como desean y quieren recibir a Cristo mistéricamente o sacramentalmente en sus interiores, pero por todo que se ha dicho o por otras razones no puedan, pues, que reciban a Cristo en sus interiores mental y espiritualmente, como dice san Nicolás Kabásilas en la interpretación sobre la Divina Liturgia (capítulo 42). Porque el Cristo que se encuentra en los misterios espiritualmente y sin ser visto les transmite invisiblemente la santificación, divinización y la divina jaris (energía increada) de los misterios de forma que el mismo conoce.

San Nicodemo el Aghiorita, autor de la Filocalía.

 

 

 

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