
Antropología Cristiana C 19
El Yérontas Atanasio Mitilineos responde a dudas y preguntas.
Índice
- ¿Qué examina la antropología cristiana?
- Sobre Adán y Eva
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¿Qué examina la antropología cristiana?
Como sabéis, existe la antropología que aprendemos en el colegio, la cual constituye también la base, el punto de partida de la ciencia médica. El objeto de la medicina es el ser humano: fundamentalmente, el médico debe conocer al hombre para poder intervenir sobre él. Es decir, debe saber de qué está constituido, no sólo exteriormente, sino también interiormente: el hígado, el corazón, el sistema neurológico, el sistema circulatorio, etc. Todos estos sistemas que conforman al ser humano deben funcionar correctamente para que su existencia sea normal. Todo esto lo estudia la antropología natural.
Pero nosotros hablamos de antropología cristiana. ¿Qué significa esto? Como sabéis, la antropología es una disciplina que estudia al ser humano, pero no puede responder a preguntas sobre su destino y finalidad. Es decir, se puede conocer al hombre, pero, ¿por qué existe el hombre? Esto, sin duda, no lo puede responder la ciencia médica.
Si le preguntas a un médico: “Doctor, ¿dónde está mi hígado?”, él te lo señalará. Si le dices: “Me duele aquí”, te dirá que probablemente es tu hígado. Pero si le preguntas: “Doctor, ¿por qué existo?”, te dirá que eso no entra en su campo. Por eso, la antropología cristiana nos dice quién es el hombre y cuál es su finalidad.
En pocas palabras, el hombre está compuesto por dos esencias: su cuerpo, hecho de los elementos materiales que encontramos en la naturaleza, y su ψυχή (psijí: alma, psique, ánima, la que anima el cuerpo). Estas dos partes están unidas de forma armónica. El Creador del hombre es Dios. El ser humano es una “imagen de Dios”, tanto en su alma-psique como en su cuerpo, porque Dios se hizo hombre.
El Logos de Dios, la Segunda Persona de la Santa Trinidad, no se hizo hombre copiando al hombre; más bien, el Logos de Dios creó al hombre según aquello que Él mismo quería llegar a ser. Es decir, Dios creó a Adán no como un modelo a seguir, sino como una anticipación del prototipo que sería el mismo Logos encarnado, aunque cronológicamente Jesús Cristo venga después de Adán.
Además, ¿qué es la muerte? Esta se introdujo en el mundo por el pecado. Y ¿quién puede explicarnos qué es realmente la muerte? Ni la medicina, ni la filosofía, nadie puede. No es simplemente el endurecimiento de tejidos ni el cese de funciones corporales; eso es solo una consecuencia. El hombre muere porque ha pecado, lo cual produce la separación entre el alma y el cuerpo.
Pero esperamos la resurrección de los muertos, que es el fruto de la obra redentora de Cristo. Y así, el ser humano, reunido nuevamente con su psique-alma y su cuerpo, vivirá por los siglos de los siglos en la Βασιλεία (Vasilía: realeza increada) de Dios.
Esto, en pocas palabras, es lo que llamamos antropología cristiana. (19 25´)
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Sobre Adán y Eva
Pregunta: Sabemos que Dios creó a Adán y Eva, luego los expulsó del Paraíso y fueron a vivir solos. El Antiguo Testamento nos dice después qué ocurrió hasta el nacimiento de Cristo y hasta Su muerte. Pero en la historia aprendemos que el ser humano vivió primitivamente desde el principio, y que poco a poco comenzó a desarrollarse. Sin embargo, no se menciona que los primeros en ser creados fueron Adán y Eva, y la historia no continúa como lo hace el Antiguo Testamento. ¿Cómo sucede esto? ¿Por qué ambas versiones no coinciden?
Hijos míos, es muy sencillo. La Santa Escritura, que nos informa sobre todo esto, ¿qué es? Es Apocálipsis, es decir, Revelación. ¿Y qué es la historia? Es la investigación que el ser humano hace por sí mismo. El hombre, solo, sin la apocálipsis, revelación, no puede encontrar aquello que realmente busca.
Os pondré un ejemplo: ¿Conocéis la historia de la vida de vuestros padres? Seguramente sabéis muchas cosas, pero no la historia completa. ¿La historia de vuestros abuelos? Sabéis aún menos. ¿Y la de vuestros bisabuelos? Me temo que ni siquiera conoceréis sus nombres. ¿Y qué decir de los padres de vuestros bisabuelos? Quién sabe quiénes fueron. ¿Qué sucede, entonces? Que perdemos nuestra historia.
¡Atención! Del mismo modo, el hombre, para conocer su historia, necesita investigar y buscar. A eso lo llamamos ciencia, lo llamamos historia: buscar y encontrar.
Pero, ¿qué es la Santa Escritura?
La Santa Escritura es ese libro que no nos dice que busquemos, sino que nos revela (nos «apocalipta») cómo y qué fue en el pasado. Y se sabe que el pasado no lo conoce nadie… excepto Dios.
Y Dios lo revela mediante hombres θεόπνευστος (zeópnefstos: inspirados por Dios), como es en este caso Moisés.
Moisés es profeta del pasado, del presente y del futuro. Es importante entender que la profecía no se refiere sólo al futuro: también es profecía decir con verdad lo que sucede en el presente. Y os diré lo difícil que es eso: basta con deciros que la historia del presente nunca se escribe, porque es muy difícil.
¿Cómo puedes conocer la realidad si estás viviendo en medio de los hechos? Es imposible ver objetivamente lo que ocurre, por lo tanto, es difícil hablar del presente, y mucho más aún del pasado.
Moisés escribió sobre el pasado, sobre la creación del mundo y del hombre, según la revelación-apocálipsis de Dios. Esa es la diferencia fundamental.
Y la pregunta: ¿por qué no coinciden estas dos versiones? Es muy natural que no coincidan, porque -como ya os he explicado- una proviene de la investigación humana y la otra, de la revelación (apocálipsis) de Dios.
https://arnion.gr/index.php/diafora-uemata/pantiseis-pori-n
Traducción Χρῆστος Χρυσούλας Jristos Jrisoulas https://www.logosortodoxo.com/







