Οἱ Ἕλληνες εἰς τὴν Ἁγίαν Γραφὴν καί η Δεκάπολις

Los helenos-griegos en la Sagrada Escritura y la Decápolis
Por Andreas Kefaliniadis, maestro y otros historiadores helenos y extranjeros
En este artículo veremos algunas cosas maravillosas que dice la Sagrada Escritura sobre los helenos-griegos. No solo los hebreos, sino también los helenos desempeñaron un papel sumamente importante en la obra de Dios, especialmente en la época del Nuevo Testamento. Veamos, pues, las pruebas correspondientes:
En el Antiguo Testamento, en el libro del Génesis, leemos que Noé tuvo tres hijos: Sim, Cam o Jam y Jafet o Iafez (Gén. 6:10). De los tres, Sim es el padre de los pueblos semíticos —es decir, árabes, hebreos, etc.—, mientras que Jafet es el padre de los pueblos europeos. Uno de los hijos de Jafet fue Ἰωύαν ioian Ioanis=Juan, del cual descienden los helenos-griegos. El nombre Ioan o Juan está relacionado con los Ἴωνες (iones) jonios, una de las principales tribus helenas-griegas. Por lo tanto, la Sagrada Escritura menciona explícitamente el origen de los helenos-griegos, dándonos valiosa información histórica sobre nuestra nación.
En el libro de Daniel del Antiguo Testamento, el profeta Daniel, el profeta compara a Alejandro Magno con un macho cabrío de un solo cuerno que se mueve tan rápido que parece no tocar el suelo. Este macho cabrío vence a un carnero, símbolo del Imperio Medo-Persa. Sin embargo, el gran cuerno del cabrío se rompe en el apogeo de su poder, en la cima de su gloria y en su lugar surgen cuatro cuernos más pequeños. Aquí se representa la muerte de Alejandro y la sucesión de sus cuatro generales.
Esta profecía fue escrita unos 200 años antes de Alejandro Magno y se cumplió con absoluta exactitud.
Sin embargo, hay un detalle que nos interesa especialmente hoy, cuando algunos aún cuestionan la helenicidad (naturaleza o identidad helénica) de Macedonia. Cuando Daniel pide al arcángel Gabriel que le explique la visión, Gabriel le responde: “El macho cabrío es el rey de los helenos-griegos, y el gran cuerno que tiene entre los ojos es el primer rey de los helenos-griegos” (Daniel 8:21).
Aquí vemos que tanto Filipo (el macho cabrío) como su hijo Alejandro (el gran cuerno) son llamados reyes de los helenos-griegos. Por lo tanto, los macedonios de la región de macedonia también son helenos-griegos.
En efecto, Filipo, al unir a los helenos-griegos, murió, y su hijo Alejandro se convirtió en el primer gran rey de todos los helenos.
Y luego añade: “La destrucción del gran cuerno y el surgimiento de los cuatro cuernos que lo sustituyen indican que cuatro reyes con reinos, que no tendrán el poder del primer rey»” (Daniel 8:22). Esto significa que, tras la muerte de Alejandro Magno, se establecerán cuatro reinos en lugar del imperio alejandrino, gobernados por los cuatro generales macedonios de Alejandro Magno que dividieron el imperio (Casandro, Lisímaco, Ptolomeo y Seleuco), quienes, sin embargo, no tendrían el poder del gran conquistador Alejandro Magno.
Por lo tanto, ¡la Sagrada Escritura enseña que los sucesores macedonios de Alejandro pertenecían a la nación helena-griega! ¿Qué otra fuente histórica antigua no helena-griega nos brinda tal respaldo? ¡Y especialmente esa fuente es la Sagrada Escritura o la Santa Biblia, la boca infalible de Dios, el libro más famoso del mundo!
Pasemos ahora al Nuevo Testamento.
En el Evangelio según San Juan (12:20–21) leemos: “Había algunos helenos-griegos entre los que habían subido a Jerusalén a adorar en la fiesta de la Pascua. Éstos, pues, se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea y le rogaron, diciendo: “Señor queremos ver a Jesús” (Juan 12:20–21).
Estos helenos habían oído hablar de las enseñanzas y milagros del Señor, y como hombres de buena voluntad y buscadores de la verdad, querían conocerlo personalmente.
Al verlos, Cristo dijo: “Ha llegado la hora de que el Hijo del Hombre sea glorificado” [«Jesús contestó: Ha llegado la hora definida por Dios, para que sea glorificado el Hijo del hombre y con su crucifixión y su ascensión será reconocido como Mesías y Redentor también de los helenos que en este momento representan también todo el mundo de las naciones]»(Juan 12:23).
En la solicitud de los helenos-griegos, Cristo vislumbró un anticipo de las consecuencias que Su sacrificio en la cruz tendría en todo el mundo. Es decir, vislumbró la aceptación y la difusión de Su Evangelio por parte de los gentiles o nacionales, ¡con nosotros los helenos-griegos como los primeros, los mejores y más entusiastas en recibirlo!
El evangelista Lucas, uno de los más cercanos colaboradores del apóstol Pablo, era médico heleno de Antioquía. También Tito era griego. El apóstol Timoteo tenía padre griego y madre judía.
El apóstol Pablo vino a Grecia y fundó las primeras Iglesias cristianas en suelo europeo: en Filipos, Tesalónica, Atenas (con san Dionisio el Areopagita, hechos 17) y Corinto.
De las cartas de Pablo, excluyendo las dirigidas a los Hebreos y a los Romanos, todas las demás fueron enviadas a Iglesias de Helade-Grecia o de ciudades helenas-griegas de Asia Menor, o a colaboradores de origen griego. Y naturalmente, todo el Nuevo Testamento fue escrito en la lengua helénica-griega, ya que la lengua helénica era la lengua más extendida en el Imperio Romano.
Por tanto, más allá de la filosofía, el teatro, las ciencias, el deporte, la democracia y tantos otros campos, somos la primera nación pagana que creyó en el Dios verdadero.
¡He aquí otra razón más para que nosotros, los griegos, estemos orgullosos de nuestra nación! ¡He aquí una razón más para amar la Santa Escritura, ya que ella también nos ha amado tanto y profundamente!
Fuente: https://aktines.blogspot.com/2025/10/blog-post_802.html#m%C3%A1s
La “Δεκάπολις Decápolis” en el Nuevo Testamento
La palabra «Δεκάπολις» (Decápolis, que significa “diez ciudades”) aparece en los Evangelios de Mateo y Marcos.
📖 Evangelio según Mateo (Mateo 4:25)
«Y le siguieron grandes multitudes de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.»
📖 Evangelio según Marcos
5:20 «Y se fue, y comenzó a proclamar en la Decápolis todo lo que Jesús había hecho por él; y todos se maravillaban.»
7:31«Volviendo a salir de la región de Tiro y de Sidón, vino al mar de Galilea, pasando por el medio del territorio de la Decápolis».
8:27 Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo». Es decir, fue Cristo con sus discípulos a las poblaciones griegas de Cesarea de Filipo.
Las ciudades exactas varían ligeramente según la fuente (la principal fuente antigua es Plinio el Mayor o Presbítero), pero las diez tradicionales son las siguientes:
- Δαμασκός (Damascus) Nombre (Antiguo) Capital de la actual Siria La ciudad habitada de forma continua más antigua del mundo.
- Φιλαδέλφεια (Filadelphia) Actual Amán (Jordania) Llamada así en honor a Ptolomeo Filadelfo.
- Ράφανα (Raphana) Región al norte de Jordania Poco conocida. posiblemente cerca de la actual Ar Rāfah.
- Σκυθόπολις (Skizópolis) Actual Beit She’an (Israel) La única ciudad de la Decápolis situada al oeste del Jordán.
- Γέρασα (Gerasa) Actual Jerash (Jordania) Famosa por sus ruinas helenísticas muy bien conservadas.
- Δίον (Dium) Probablemente cerca de Tell el-Ash‘ari (Siria) Ubicación incierta.
- Πέλλα (Pela) Cerca de Tabaqat Fahl (Jordania) Importante ciudad helenística y posteriormente cristiana.
- Γάδαρα (Gadara) Actual Umm Qais (Jordania) Ciudad natal del filósofo Meleagro
- Ἵππος (Hippos / Sussita) Cerca del Mar de Galilea (Israel) Impresionante emplazamiento sobre una colina.
- Κανάθα (Canatha) Actual Qanawat (Siria) Parte de la región de Haurá
Datos históricos
Las ciudades fueron fundadas por griegos o por poblaciones helenizadas después de Alejandro Magno (siglo IV a.C.). Gozaban de autonomía bajo la administración romana.
En la región más amplia de la Celesiria, Coele Syria o Siria del valle, los griegos macedonios construyeron muchas ciudades, más de 100; las mayores incluso crearon una federación, la DECÁPOLIS, que vivió y floreció durante 1000 años antes de que los árabes la destruyeran. La Decápolis estaba compuesta, en total, por 18 ciudades griegas con población puramente griega que hablaba griego, escribía griego, iba a teatros griegos y asistía a representaciones de Esquilo y Sófocles, iba a gimnasios griegos y finalmente no difería en nada de una típica ciudad griega de la Grecia metropolitana.
El término Decápolis (diez ciudades) se refiere a una región geográfica de la Celesiria, mayormente al este del río Jordán, donde durante la época «helenística» y romana existía un número de ciudades «helenísticas». Algunas fuentes mencionan las ciudades como diez en número y otras como más numerosas. Existía también otra Decápolis en Isauria, en el sur de Asia Menor.
La Decápolis de la Celesiria no era necesariamente una confederación o alianza de ciudades. En las fuentes siempre se menciona con el sentido de región geográfica como «región de la Decápolis» (Regio Decapolitana). En cierta bibliografía también se menciona como confederación, federación o alianza de ciudades, pero esto no se desprende de las fuentes primarias. La región de la Decápolis tiene una posición importante en la historia de los primeros siglos cristianos.
En esta federación de las diez ciudades griegas de la Celesiria vivían por épocas también tantos otros pueblos en pequeños o pasajeros períodos, como súbditos ya de los reinos griegos.
Estas ciudades constituyeron más tarde también parte de la colonización más amplia de Pompeyo en el 64-63 a.C. Una referencia escrita a la Decápolis aparece en el Nuevo Testamento, pero también en Claudio Ptolomeo. A pesar del nombre de la federación, el número de ciudades no era estable y los autores antiguos no concuerdan en cuanto a las ciudades que la componían.
Plinio menciona que la Decápolis estaba constituida por las ciudades de Damasco, junto al río Crisórrhoas hacia el norte, y Filadelfia hacia el sur; Rafana, la griega Escitópolis donde sus habitantes afirmaban que había sido fundada por Dioniso y la única situada al oeste del río Jordán; Gadara, Hippos, es decir Antioquía junto al Hippos; Dion, Pela, la ciudad de Alejandro Magno en honor de la griega Pella de Macedonia; Gerasa y la ciudad de Canatha; mientras que Ptolomeo ignora Rafana y a las anteriormente mencionadas añade Abila, Lisianias y Capitolia.
La región de la Decápolis incluía asentamientos que eran considerados ciudades en todo sentido. Es decir, con eklisía-asamblea del Δήμου (ayuntamiento o municipio) y participación de los ciudadanos en su sociedad y en su vida política, es decir, el modo de vida griego y no una simple reunión y convivencia de personas. Existen inscripciones que mencionan la palabra «polis, ciudad», pero también inscripciones con palabras como «agoranomo». Constituían una continuidad territorial que se extendía desde Dion y Damasco hacia el norte hasta Filadelfia (actual Ammán) al sur y desde Escitópolis, al oeste, hasta los límites del desierto al este. La mayoría de las ciudades fueron fundadas durante el período de los seléucidas, pero Gadara, Escitópolis, Pela y Filadelfia fueron fundadas por los ptolomeos.
[Nota: Probablemente existía también otra ciudad con el nombre de Gadara o Gadaris en Judea, la cual también se menciona en el Antiguo Testamento. Se cree que la Gadara del Nuevo Testamento es la ciudad de la Decápolis. M. Siotis, “Gadara – Historia Eclesiástica”, Enciclopedia Religiosa y Moral, Atenas, 1964, t. 4, pp. 135-137. Se menciona en http://ikee.lib.auth.gr/record/132877/files/GRI-2013-11125.pdf Bsharah Dahabreh, “La jurisdicción de la Iglesia de Jerusalén en las provincias transjordanas (siglo I – siglo XVI)”, trabajo de posgrado, Facultad de Teología, Universidad Aristóteles de Tesalónica, 2012, p. 50.]
Un catálogo de ciudades da también el historiador judío Flavio Josefo (Antigüedades, XIV, 76). La fuente histórica más antigua y fiable sobre la Decápolis es Plinio el Viejo (aprox. 23-79 d.C.). En su obra Naturalis Historia (V. xvi. 74) menciona que cerca de Judea, en dirección a Siria, se extiende la «región de la Decápolis», llamada así debido al número de ciudades que contenía.
Traducción Χρήστος Χρυσούλας Jristos Jrisoulas, www.logosortodoxo.com







