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Mar 15 2025

Segundo Domingo del Cuaresma Terapia del paralítico de Cafarnaúm

 

Ευαγγέλιο Κυριακής, Κατά Μάρκο Β'(2) 1-12

Segundo Domingo del Cuaresma y san Gregorio Palamás, Marco 2:1-12

 

Terapia del paralítico de Cafarnaúm, Marco 2:1-12.

2,1 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en una casa. 

2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les enseñaba el logos de Dios. 

3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro encima de una camilla. 

4 Y como no podían acercarse al Señor a causa de la multitud, descubrieron el terrado por donde él estaba, y haciendo una abertura, descolgaron la camilla en que yacía el paralítico.

5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados», los cuales son también la causa de tu enfermedad física. 

6 Estaban allí sentados algunos de los gramatís gramaticales, escribas, los cuales meditaban en sus corazones: 

7 ¿Cómo habla así éste? ¡Blasfema! ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? 

8 E inmediatamente conociendo Jesús, por la fuerza de su espíritu divino, que meditaban con estos pensamientos dentro de sí mismos, les dijo: «¿Por qué meditáis así en vuestros corazones? 

9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: ¿Levántate sano, carga con tu camilla y anda? 

10 Pues para que veáis y sepáis que el hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados, dijo al paralítico: 

11 A ti te digo: Levántate sano, carga con tu camilla, y vete a tu casa».

12 Entonces él se levantó inmediatamente y cargó con su camilla, salió delante de todos, de manera que todos quedaron asombrados, y glorificaron a Dios, diciendo: “Nunca hemos visto cosa igual, es decir, por un logos sean perdonados los pecados y por el perdón también sea curada la parálisis milagrosamente.

 

LA TERAPIA DEL PARALÍTICO DE CAFARNAÚM

Fuente: EL SALVADOR ΣΩΤΗΡ SOTIR, hermandad de teólogos, Atenas

 

  1. La agapi-amor supera los obstáculos

El santo Evangelio de hoy nos describe que la casa de Capernaum estaba llena hasta la bandera. Nadie podía acercarse ni siquiera hasta la puerta. Sin embargo, un hombre paralítico, tendido sobre la camilla, consiguió llegar exactamente delante del Señor. Por supuesto no lo hizo solo, sino “llevado por cuatro hombres”. Cuatro hombres fuertes le han levantado y le subieron hasta el techo de la casa, desmantelaron una parte de ella y, desde allí, le bajaron al lugar donde estaba el Cristo. ¡Una operación atrevida, ingeniosa e inteligente!

¡Cuán inventiva se hace la agapi (amor desinteresado)! Los cuatro acompañantes del paralítico no se decepcionaron por la multitud que les impedían acercarse al Señor. La llama de la agapi ardía en sus corazones, no les dejaba tranquilos hasta que encontraran una solución.¡Y finalmente encontraron la solución, con aquella increíble osadía de bajarlo por el techo!

Esta agapi, pues, cultivémosla también nosotros.  Agapi que inspira para superar los obstáculos y aliviar muchos de nuestros hermanos: pacientes gimiendo de dolor y sufrimiento en los hospitales; personas con problemas de movilidad que no tienen a nadie que los transporte; ancianos que buscan algo de compañía; madres con muchos hijos que están luchando y no pueden corresponder a las necesidades de sus hijos. En cada obra de filantropía seamos bien dispuestos y con buen ánimo a ayudar sin dejarnos vencer por las dificultades. ¡La agapi hace milagros!

 

  1. Pensamientos sanos, claros y puros

El Señor Jesús que había distinguido la fe del paralítico -y de sus acompañantes- inmediatamente le regaló lo que principalmente necesitaba: el perdón de sus pecados. Entonces algunos Γραμματεῖς (Gramatís: gramaticales, escribas, teólogos intelectuales “tiólogos” académicos sin práctica espiritual) comenzaron a acusar en su pensamiento al Señor de blasfemia. Se preguntaban: ¿cómo se atreve a decir “que están perdonados tus pecados”, puesto que sólo el Dios puede perdonar pecados… Pero el Señor Jesús inmediatamente como conocedor de corazones captó los pensamientos de ellos y los reprendió: “¿Por qué pensáis así en vuestros corazones? ¿Por qué permiten que esos pensamientos circulen en su interior?…

Detengámonos un momento en este punto. Es verdad que los pensamientos forman un mundo entero dentro de nosotros, un mundo que influye en nuestra vida, dirige nuestras acciones y moldea toda nuestra personalidad. De nuestros pensamientos surgen tanto nuestras buenas praxis acciones como las malas y pecaminosas.

Por lo tanto, es necesario luchar con determinación en el campo de nuestros pensamientos. Debemos esforzarnos para que nuestro νούς (nus: espíritu de la psique) no se contamine con pensamientos y fantasías impuras y maliciosas, con impresiones y recuerdos pecaminosos, con maldad, rencor y envidia. Oremos para que Cristo Dios nos conceda su Χάρις (Jaris: gracia energía increada) para psicoterapiar, purgar y sanar y nuestro interior para que se vaya iluminando nuestro nus con su ley divina y nuestro corazón se convierta en Su morada.

 

  1. El milagro más difícil

El Señor, al reprender a los escribas que estaban desconcertados, continuó diciendo: “¿Qué es más fácil? ¿Decir al paralítico: ‘tus pecados te son perdonados’, o decirle: ‘levántate, toma tu camilla y camina’?”… Sin duda, aquellos consideraban que lo más difícil era lo segundo.

Quizás nosotros también diríamos lo mismo. Pues es mucho más evidente y visible ver a un paralítico levantarse y caminar, que percibir la psicoterapia y sanación de la psique-alma de un hombre sanado y liberado del pecado. Sin embargo, el hecho de sanación y salvación de una psique-alma es un milagro incomparablemente mayor que cualquier curación física. Cuanto superior es la psique del cuerpo, tanto más importante es la salud de la psique que la salud física corporal.

¿De qué nos sirve y beneficia tener salud corporal, si el peso de la culpa por nuestros pecados oprime nuestra conciencia? El enfermo que se confiesa y recibe el perdón, la absolución de sus pecados, aunque no recupere inmediatamente su salud física, siente que la carga de su enfermedad se aligera considerablemente.

Por eso nuestra santa Iglesia Ortodoxa en el sagrado Misterio de los Oleos bendice y ora por la “sanación de la psique-alma y del cuerpo”. Pidamos, pues, primero la salud de nuestra psique -alma y después la de del cuerpo. Principalmente tenemos necesidad de μετάνοια (metani:, introspección, conversión, arrepentimiento y confesión). Éste es el milagro más difícil, pero también el más psicoterapéutico, sanador y salvador para nuestra psique-alma.

Fuente: El Salvador” – ΣΩΤΗΡ SOTIR (Hermandad de teólogos)

 

Segundo Domingo del cuaresma y de san Gregorio Palamás

Jristakis Efstacíu, teólogo – Iglesia de Chipre

 

Vida efjarística

«Hijo mío, tus pecados te son perdonados»

El domingo pasado, dedicado al triunfo de la Ortodoxia, recibimos mensajes llenos de vida. En continuidad con estas enseñanzas espirituales, el segundo domingo de Cuaresma nos trae nuevos mensajes psicoterapéuticos llenos de espíritu, que nos alimentan para continuar nuestro camino hacia el encuentro con el Cristo Resucitado. Para fortalecer nuestra marcha, nuestra Madre Iglesia nos presenta la gran figura de San Gregorio Palamás, quien defendió la verdad de la fe, la ortodoxa y protegió el edificio de la Iglesia de Cristo contra aquellos que intentaban alterarlo.

 

San Gregorio Palamás

Este gran Padre de la Iglesia sintetizó toda la tradición patrística y la experiencia de la Iglesia en una grandiosa síntesis y enseñanza. El Dios existe de dos maneras: en Su Ουσία (usía: esencia, sustancia) y en Sus divinas e increadas energías. Ciertamente, el hombre no puede conocer la Esencia de Dios. Sin embargo, sí puede conocerlo y unirse a Él a través de sus energías divinas e increadas. Es decir, la αγάπη (agapi: amor incondicional) de Dios ha permitido que se apocalipte-revele en la Creación, en la Historia, en la persona de Cristo y en los Misterios (sacramentos) de la Iglesia Ortodoxa. A través de la Creación conocemos a Dios como fuente de sabiduría y belleza. En la Historia, le conocemos a través de sus energías y sus maravillosos actos. Y, por supuesto, mucho más le conocemos a Dios en la persona de nuestro Señor. Incluso en la Iglesia el Dios se convierte y se hace para nosotros Pan y Vino, sabor y alimento, jaris (gracia, energía increada), luz increada y santificación. Esencialmente san Gregrorio Palamás con su enseñanza, promueve e invita al hombre a seguir un camino que conduce a la unión con Dios a través de la vida Mistiríaca (sacramental) de la Iglesia.

 

El paralítico

Con la enseñanza de san Gregorio Palamás se enlaza directamente también con el pasaje A través del relato, se evidencia que el encuentro personal del ser humano con Cristo, que sin duda se da a través de la fe, es la oportunidad de participar en la vida de Dios en Cristo Jesús, lo que refleja la perspectiva de la zéosis divinización, glorificación del hombre.

Como podemos ver y distinguir es que el Cristo ofrece el perdón de los pecados cuando el hombre, como el paralítico de la lectura, está abierto y acepta la comunión de Su agapi-amor. El Señor con su mandato divino, “levántate, llévate tu camilla y vete a tu casa”, ayuda a los hombres a descubrir su agapi-amor paternal.

Queridos hermanos, la base de nuestra Fe Ortodoxa es fuerte y sólida, tal y como se expresa en la terapia del Paralítico y también en la enseñanza de san Gregorio Palamás el Μεγαδιδάσκαλος Megadidáskalos Gran Maestro. Su santo ejemplo nos promueve y nos anima a elevarnos espiritualmente hacia metas más sagradas y sublimes.

Jristakis Efstacíu, Teólogo-Iglesia de Chipre

(Por el traductor: sobre la vida efjarística, tenemos también traducido un pequeño librito aquí: https://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/vida-efjaristiaca/)

 

Domingo 2º de Cuaresma – La Iglesia en casa

Κυριακὴ Β΄ Νηστειών – Η κατ᾽ οίκον εκκλησία.

(+Metropolita de Florina Agustín Cantiotis)

 

 « y se oyó que estaba en una casa. Καὶ ἠκούσθη ὅτι εἰς οἶκόν ἐστι» (Μᾶρκ. Mc 2,1)

Queridos hermanos, hoy hablaré sobre hablaré sobre la lectura evangélica. Veremos, dónde el Cristo hizo el milagro de la terapia del paralítico. Este milagro no lo hizo en el templo de Salomón, ni en una sinagoga, ni en un lugar con ambiente sagrado, sino que lo hizo dentro de una casa. El Cristo se fue en Capernaum que era su base de operaciones y visitó una casa amiga. “Y se oyó que estaba en una casa” (Marc 2,1). Apenas se difundió de boca en boca que el Cristo estaba allí, inmediatamente la gente corrió para escuchar el logos de Dios, tal y como corren los ciervos sedientos en las fuentes para refrescarse.

La enseñanza de Cristo no se parece con la enseñanza de Platón, ni a la de los otros filósofos, tampoco con la enseñanza de los fariseos y gramaticales (escribas, tiólogos intelectuales de academia sin práctica). Es algo inalcanzable. Toma al hombre y le conduce a los cielos, entre los ángeles y los arcángeles. Por eso, en su ambiente hostil y de sus enemigos se escuchaban palabras espontáneas como: “Nunca un hombre habló como éste hombre” (Jn 7,46). La casa donde se encontraba el Cristo estaba llena. Todos escuchaban con atención los logos del Logos de Dios.

El Cristo es amigo de la familia, de la casa y bendice cada hogar honesto. En muchas casas realizó muchos milagros. El primer milagro lo hizo cuando le rogaron que fuera en una casa de Kaná donde había una boda. Allí bendijo el agua y lo transformó en vino. Otro episodio importante antes de Su Pasión cuando visitó la casa de una amiga. Era la casa de su amigo Lázaro y sus hermanas Marta y María. Allí el Cristo enseño el logos de Dios. Marta con pensamiento humano y práctico, se fue a la cocina para preparar la comida, porque creyó que con la comida selectiva agradaría al Maestro. Pero el Cristo la corrigió y la dijo: “Marta, Marta, tú te preocupas y te apuras por muchas cosas; pero sólo una cosa es necesaria”.

Es cierto que muchas cosas son necesarias al hombre, pero lo más necesario es escuchar el logos de Dios y por supuesto aplicarlo. Y entonces encontró la ocasión para elogiar a María que estaba sentada “sobre sus pies” escuchando con gran devoción, alegría y deleite: “María ha escogido la mejor parte y nadie se la quitará” (Lc 10, 41-42).

El Cristo también visitó casas de enemigos. En una ocasión, estuvo en la casa de un fariseo. Allí como es conocido, ocurrió un acontecimiento, que lo festejamos el Martes Santo. Una mujer pecadora, que los fariseos la despreciaban y la expulsaban de todas partes, se presentó en aquella casa. Se arrodilló, ungió y lavó los pies de Cristo con mirra fragancia aromática los pies de Cristo y sus lágrimas y después con su cabello limpió sus pies y toda la casa se perfumó. Y el Cristo dijo: “Son perdonados los muchos pecados de ella, porque amó mucho” (Lc 7,47). Mientras que los fariseos no derramaban ni una gota de lágrima por sus pecados, los ojos de aquella mujer se convirtieron en manantiales que salían lágrimas de metania (introspección, arrepentimiento y confesión). Amigo y protector de la familia es el Cristo.

Antes de Cristo, no existía la familia tal como la conocemos, era como una una manada. Los hombres actuaban con crueldad, despreciaba e ignoraban la mujer. La mujer deshonraba al marido. Los hijos no valían nada, el padre los agarraba y los tiraba a las rocas del monte Taíyeto. Cuando vino el Cristo en la tierra, dignificó y honró la familia. Nadie más ha honrado tanto la familia que Cristo. Cimentó y fundó la vida familiar sobre la fe firme del Evangelio. En la lectura evangélica de hoy vemos a Cristo en una casa de Capernaum enseñando el logos de Dios. ¡Bienaventurados los que escuchan!  La Luz (increada) iluminó en las oscuridades, tinieblas de la humanidad.

Nace la pregunta: ¿está hoy el Cristo en los hogares? Para que Cristo permanezca en una casa, deben cumplirse ciertas condiciones. Él no entra por la fuerza. Es inmortal este logos Suyo: “El que quiera que me siga…” (Mt 16,24). Tú mismo solo debes elegir: la Luz (increada) o la oscuridad, a CristoDios o a satanás. Si quieres y deseas a Cristo, entonces en una esquina de tu casa, por muy humilde y pobre que sea, debe haber iconostasio; debe haber el icono de Cristo, de la Panaghía, también iconos de padres santos e hijos. Aún debe estar encendido un candil y un incensario. Antiguamente, la ama de casa por la mañana y por la noche incensaba toda la casa y las casas estaban bendecidas.

Lo más importante aún es que haya un Evangelio en casa, no como lo tenemos nosotros ahora, que está, pero no lo abre nadie. ¿Existen hoy estas cuestiones y prácticas? No. Porque falta el Cristo de sus casas, Cristo ha sido expulsado de muchos hogares. Desgraciadamente los hombres muchas veces expulsan a Cristo. ¿Queréis pruebas? Observemos la desarmonía dentro de los hogares. El hombre ya no ama a su esposa con los conocidos sentimientos nobles y caritativos. La mujer, egoísta y orgullosa, la feminista de este siglo, influenciada por el feminismo moderno, niega cualquier autoridad del hombre. No acepta que el hombre es la cabeza y ella es el cuerpo, un precioso tesoro. Los hijos no obedecen. La casa se ha convertido en un simple hotel donde se come y se duerme. Cristo no está en un hogar donde se escuchan palabras hirientes, críticas malintencionadas y conversaciones llenas de impureza y miseria. Lo más grave es que dentro de muchas casas muchas veces se escuchan blasfemias. Aún peor, en los hogares se comete el mayor crimen: La casa, que debería ser un santuario de amor y vida, se ha convertido en un matadero. Y los criminales no tienen ninguna conciencia ni sensibilidad. Una estadística revela que en Grecia se hacen cuatrocientas mil abortos anuales. ¡Oh Dios mío! ¿Cómo es que la tierra no se abre y nos traga? Otro crimen es el divorcio. El matrimonio debería disolverse únicamente con la pala del sepulturero. Sin embargo, hoy en día los divorcios se han multiplicado. En Atenas, la mitad de los matrimonios se disuelven. Y quienes más se benefician son los abogados.

Muchas de las pruebas y problemas que enfrentamos se deben a la falta de protección de Dios. Algunos dicen que Grecia, por su ubicación geográfica entre Oriente y Occidente, está siempre en disputa entre las grandes potencias. Pero esa no es la verdadera causa de nuestros males.

Nos falta otra cosa, por eso “viene la ira para los hijos de la desobediencia” (Ef 5,6). Si fuéramos hombres de Dios, tendríamos como protector al Omnipotente. Y cuando tenemos a Dios con nosotros ¿quién nos puede molestar? “Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rom 8,31).

Hoy es más fácil encontrar diamantes que una familia cristiana auténtica. ¿Hoy se hace catequesis en casa, oración y ayuno? Es algo raro de ver. ¿Cómo podemos entonces esperar un mundo mejor? Sólo una verdadera rectificación, sólo si cada hogar se convierte nuevamente en una iglesia casera: “iglesia de tu casa” (Rom 16,4), tal y como se hacía antes. Allí se reunían los Cristianos de los primeros siglos (y así nos tenemos que volver en estos tiempos ésjatos-últimos del Apocalipsis que vivimos).

La familia, como correctamente se dijo, es la célula de la sociedad. Si enferma la familia, entonces enferma también toda la sociedad. Así que la “iglesia casera” es la célula de la cristiandad. Al igual que el cuerpo humano, para que sea sano, necesita células sanas, lo mismo también el total de una sociedad cristiana, si tiene familias con “iglesias caseras”, será un cuerpo sano y fuerte.

Cuidemos, pues, “la iglesia casera”. ¿Quién ha mantenido al cristianismo en Rusia? ¡La abuela con “la iglesia casera! Ninguna catequesis moderna puede compararse con la gran fe de aquellas abuelas. Dadme abuelas como las de Rusia, dadme madres Cristianas y, Grecia y España convertirán otra vez los países más felices. Amín.

(†) ἐπίσκοπος Αὐγουστῖνος obispo Agustín, homilía grabada al templo san Panteleimon, 3-3-1991

Fuente: ΑΚΤΙΝΕΣ

Traducido por: χΧ jJ  www.logosortodoxo.com

 

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