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Ene 14 2025

LA FALSA SINODALIDAD PAPAL

LA FALSA SINODALIDAD PAPAL

Santa Metrópolis de Pireo
Oficina o sección de herejías y sectas
En Pireo, 13 de enero de 2025

¡LA FALSA SINODALIDAD PAPAL NO ES UN REGALO DE DIOS, SINO PROBABLEMENTE UNA INSPIRACIÓN DEMONÍACA!

(Referencia a las declaraciones del «Papa» Francisco)

 

Hemos mencionado en varias ocasiones el reciente «descubrimiento» de la sinodalidad por parte del Papado y la aplicación distorsionada de esta en la «iglesia» papal. Está demostrado que la recientemente aparecida «sinodalidad», junto con otras maniobras similares, forma parte del plan general de esta organización hereje y político-económica, con una fachada religiosa, para dar la impresión de que supuestamente ha cambiado y se ha modernizado. Por supuesto, no se trata de un cambio sustancial, sino de una táctica oportunista que sirve a una nueva estrategia para acercarse a nuestra Iglesia Católica Ortodoxa, con el objetivo último de subyugarla a la voraz autoridad papal.
Uno de los numerosos «pinchos (escollos, espinas)» en sus relaciones con la Única, Indivisible y Verdadera Iglesia de Cristo, además de sus docenas de errores dogmáticos, es el demoníaco «primado» y «la infalibilidad» del «Papa», lo cual anula cualquier rastro de sinodalidad. Como analizamos en nuestro comunicado anterior titulado: «PAPADO Y SINODALIDAD: ¡DOS CONCEPTOS TOTALMENTE CONTRADICTORIOS!», «el Papado, por su naturaleza, no puede funcionar de manera sinodal, ya que existe un compromiso ‘sinodal’ de que el ‘Papa’, como ‘infalible’ y ‘supremo maestro de la iglesia’, no necesita procedimientos sinodales, pues con ello se anula, en la práctica, la infalibilidad papal. ¡La ‘infalibilidad’ papal invalida cualquier otra opinión, incluso si es colectiva-sinodal!  A través del ‘primado’ y la ‘infalibilidad’, el ‘Papa’ se convierte en ‘equivalente a Dios'». Y «El ‘Primado del obispo de Roma’ constituye hasta el día de hoy el dogma de fe más importante del Papado, el cual, junto con la ‘infalibilidad’, anula cualquier rastro de sinodalidad, ya que coloca al ‘Papa’ por encima de todos los Sínodos, incluso los Ecuménicos, reduciendo los Sínodos a meros órganos suyos consultivos.

¡Sin exagerar, el ‘Papa’ ha sido elevado a una especie de divinidad, ¡tomando el lugar de Cristo en la Iglesia! Es muy característica la declaración de Don Bosco, que es honrado por el Papismo como santo, quien dijo: ‘Cristo exaltó al Papa por encima de los profetas, de Juan el Bautista, de los Ángeles. Jesús elevó al Papa a la altura de Dios…'»

Y, en efecto, al estudiar los documentos papales sobre la «sinodalidad» papal, se puede ver claramente que esta no tiene nada que ver con la verdadera Forma Sinódica de la Iglesia, que es preservada y aplicada fielmente por nuestra Iglesia Ortodoxa, la Verdadera Iglesia Católica y Apostólica de Cristo. Un documento de este tipo fue publicado recientemente en el periódico de los católicos en Grecia «KATHOLIKI» (351) el 11 de noviembre de 2024, titulado: «Papa: El documento del Sínodo es un regalo para el pueblo de Dios». Se trata de declaraciones del «Papa» Francisco, con ocasión de la entrega de un documento con los «resultados» de un reciente «Sínodo» papal.

Al estudiar cuidadosamente este documento y los procedimientos del «Sínodo», cualquier experto puede fácilmente ver que la «sinodalidad» papal no tiene nada que ver con la verdadera sinodalidad de la Iglesia y, por supuesto, ¡descubrirá la falsa «sinodalidad», que no solo no es un «regalo de Dios», como afirma el Sr. Francisco, sino más bien una tentación demoníaca, como una de las innumerables artimañas del Papado!

El artículo comienza con el «relato» de la reciente convocatoria del «Sínodo» papal: «En su discurso final en la Asamblea del Sínodo, el Papa Francisco calificó el documento final del Sínodo como un ‘regalo triple’. Dirigiéndose a la Asamblea Sinodal la noche del sábado, el Papa Francisco destacó que el Documento Final, que fue redactado durante la 2ª Asamblea del Sínodo para la Sinodalidad que comenzó el 2 de octubre después de un proceso de escucha y diálogo, es el fruto de más de tres años de escucha del Pueblo de Dios. Revela, señaló, un camino común hacia adelante hacia una ‘Iglesia sinodal’ que incorpora el Evangelio no solo con palabras, sino con cada acción e interacción. La 16ª Asamblea Ordinaria del Sínodo se completó oficialmente el domingo 27 de octubre, con la celebración de la misa en la Basílica de San Pedro, presidida por el Papa Francisco».

Sobre esto, debemos observar que, según las palabras del «infalible» Sr. Francisco, su «iglesia» acaba de «descubrir» recientemente la supuesta Sinodalidad, la cual fue abandonada por sus predecesores «papas infalibles» hace mil años, transformando la Iglesia Occidental en un régimen feudal, esclavista e inhumano, causando crímenes indescriptibles contra la humanidad y, sobre todo, desacreditando la fe cristiana al identificar la Iglesia de Cristo con la inhumanidad, la crueldad y la violencia. Surge entonces la pregunta: ¿Fueron infalibles los papas predecesores de Francisco, aquellos que abolieron la Sinodalidad, o lo es él?

¿Cuán «inspirada por Dios» fue el I Concilio Vaticano (1870), que instituyó la infalibilidad papal, el cual se autoanula? Si es así, ¿no se está blasfemando contra el Espíritu Santo, que (supuestamente) inspiró el «dogma» de la infalibilidad, que parece contradecirse a sí mismo siguiendo las decisiones de los «Papas»? De las palabras del Sr. Francisco se desprende que su «iglesia» ha cometido un error, ya que durante tantos siglos «funcionó» sin la Sinodalidad y ahora que la ha «encontrado», se ha convertido en una «Iglesia Sinodal», según él. Pero, ¿puede la verdadera Iglesia de Cristo equivocarse? Claro que no, porque el Espíritu Santo que mora en Ella «la guía hacia toda la verdad» (Juan 16,13), la Iglesia no se equivoca, los hombres se equivocan, no permite que se equivoque y se desvíe. Por lo tanto, la «iglesia» papal, que comete errores, no puede ser la verdadera Iglesia de Cristo.

Y algo más: dado que el actual «infalible» Sr. Francisco ha descubierto que su «iglesia» cometió un error al abandonar la Sinodalidad, y ahora que la «ha encontrado» y «camina hacia una ‘Iglesia sinodal’», ¿no debería pedir perdón? La respuesta es sencilla. La «iglesia» papal, según su «eclesiología», se identifica con el Papa de turno, y, por lo tanto, si se reconociera error en ella, se estaría contradiciendo la propia institución papal y se derrumbaría la «infalibilidad papal».

A continuación, «el Papa Francisco describió el Documento como un regalo con múltiples dimensiones, que sirve tanto como guía para la Iglesia como símbolo de unidad y misión común. Primero, destacó su confianza en los obispos, subrayando el valor de la presencia de cada obispo en la formación del viaje sinodal. «Para mí, como Obispo de Roma, convocando a la Iglesia de Dios en un Sínodo, era consciente de que los necesitaba a todos: obispos y testigos del viaje sinodal.

¡Os agradezco, gracias!» dijo. Reconociendo su papel como oyente, recordó a sí mismo, y a cada obispo, que «el obispo de Roma… también debe ejercitar la escucha, para poder responder al Logos que cada día le dice: ‘Fortalece a tus hermanos y hermanas… Apacienta mis ovejas’». Esta práctica de la escucha, dijo, es necesaria para cultivar la armonía dentro de la Iglesia, una armonía que fue imaginada por San Basilio y el II Concilio Vaticano».

El Sr. Francisco «evalúa» el documento del «Sínodo» papal como un «regalo», obviamente de Dios, «que sirve tanto como guía para la Iglesia como símbolo de unidad y misión común». Pero surge la pregunta: ¿cómo pueden las decisiones de tales asambleas ser útiles «como guía para la Iglesia», si esta necesidad ya está cubierta por la «infalibilidad papal»? Además, ¿cómo puede este «documento sinodal» ser también un «símbolo de unidad» de la «iglesia» papal, cuando su unidad está completamente definida por el «primado papal», ya que, según la «eclesiología» papal, la unidad de la iglesia la expresa la persona del «Papa” y alguien es miembro de la iglesia solo cuando está unido con el “Papa”?

También, con la frase «Para mí, como Obispo de Roma, convocando a la Iglesia de Dios en un Sínodo, era consciente de que los necesitaba a todos: obispos y testigos del viaje sinodal…», se identifica a sí mismo con la iglesia. No dijo «la iglesia los necesita», sino «yo los necesito», lo que significa «¡yo soy la iglesia!» He aquí la plena aceptación del demoníaco «primado», que no se atreve a rechazar. He aquí por qué la «Sinodalidad» papal es falsa.

El artículo menciona que «el Papa Francisco subrayó la necesidad de que la Iglesia encarne la armonía que describe el Concilio Vaticano II, que habla de la Iglesia como ‘misterio'». Sin embargo, la armonía en la Iglesia se establece mediante el auténtico Sistema Sinodal, el cual está fundamentado en la tradición apostólica y patrística de dos mil años y consiste en la participación igualitaria de todos los Obispos, sin primado de poder. Por el contrario, el sistema autoritario y opresivo de gobierno del Papado y la falsa «Sinodalidad» que el Sr. Francisco elogia no solo no otorgan armonía a su «iglesia», sino que más bien generan desarmonía, disfunción y confusión. La verdadera armonía habría llegado a su «iglesia» si él mismo descendiera de las alturas inalcanzables de su demoníaca arrogancia y se convirtiera en igual entre iguales, haciendo uso de los privilegios que le otorgó la Iglesia de Cristo y no los que le estableció su propia «iglesia». Pero tal posibilidad no existe con los datos actuales.

Y continúa con las siguientes explicaciones paradójicas, que revelan la tremenda confusión del Sr. Francisco respecto a la auténtica Sinodalidad de la Iglesia y su aferramiento a la suya propia y falsa: «La gracia de Dios susurra palabras de amor en el corazón de cada ser humano». Corresponde a la Iglesia «fortalecer la voz de este susurro, sin obstruirlo, abriendo puertas en lugar de levantar muros». «No debemos comportarnos como ‘distribuidores de la gracia’ que se apropian del tesoro atando las manos del misericordioso Dios», advirtió el Papa Francisco, llamando a la transparencia y la humildad. Estas palabras vacías y sin sentido no tienen ninguna relación con el Sistema Sinodal de la Iglesia, con el sistema sinodal primigenio de la Pentarquía del primer milenio, el cual continúa de manera intacta en nuestra Iglesia Católica Ortodoxa. La «Sinodalidad» papal es simplemente un órgano consultivo del «Papa» y lo peor: una astuta maniobra para mostrar que el Papado «ha cambiado», para aliviar las presiones que recibe de los participantes ortodoxos en los diálogos teológicos, acerca del retorno del Papado a la Sinodalidad.

Esta «Sinodalidad» fue definida por el Sr. Francisco como «encuentros sinodales de consulta», en los que participa «un amplio espectro de personas de diferentes orígenes socioeconómicos, nacionalidades y grupos etarios». Se trata de reuniones de personas heterogéneas, exclusivamente para discusión y solo eso. En un manual relacionado se menciona: «el propósito del concilio, y por lo tanto de esta consulta, no es producir documentos, sino ‘sembrar sueños, descubrir profecías y visiones, permitir que la esperanza florezca, inspirar confianza, sanar heridas, tejer relaciones, despertar un amanecer de esperanza, aprender unos de otros y crear una creatividad luminosa que ilumine las mentes, caliente los corazones, dé fuerza a nuestras manos'». Como se suele decir, «más palabras, verborreas y charlatanerías para agradarnos». Intenta cimentar la Sinodalidad con vaguedades, generalidades y sofismas. ¡Pero es esto el Sistema Sinodal teológico y tradicional de dos mil años de la Iglesia? ¡Por supuesto que no!

Y concluye el artículo: «El Espíritu Santo, recordó el ‘Papa’ a la asamblea, es la fuerza unificadora de la Iglesia en todas las culturas, desafíos y esperanzas, y agradeciendo a la asamblea por su participación, el Papa Francisco alentó a todos los participantes en el Sínodo a llevar los dones del Espíritu al mundo como una Iglesia que escucha, reza y actúa con humildad. ‘El Espíritu Santo nos llama y nos apoya en este aprendizaje, que debemos entender como un proceso de conversión’, dijo, agregando que el viaje sinodal ‘no es un punto final, sino un proceso continuo de conversión’. Al final, el Papa volvió a citar las palabras de Delbrêl: ‘Hay lugares donde el Espíritu respira, pero solo hay un Espíritu que respira en todos los lugares'». ¡Una vez más miente el Sr. Francisco, al caracterizar al Espíritu Santo como «la fuerza unificadora de la Iglesia», cuando es dogma de que la unidad de la Iglesia solo la expresa el Papa de turno! Cuando la posición del Espíritu Santo en el Papado, con la herejía del Filioque (el hijito maldito), está rebajada en relación con las otras dos Personas divinas, con las terribles consecuencias que surgen de esta falacia.

Paradójica y teológicamente problemática es también la frase: «los participantes en el Sínodo deben llevar los dones del Espíritu al mundo». Los dones del Espíritu Santo son distribuidos por el mismo Espíritu Santo al cuerpo eclesiástico, a través de la fe correcta y salvadora y de la vida misteríaca (sacramental), y no a través de ciertos grupos de «clérigos y laicos» de carácter consultivo, que el Sr. Francisco «bautiza» como «Sínodos».

Finalmente, su referencia a «una Iglesia que escucha, ora y actúa con humildad» no puede ser, ni es, la iglesia papal, que en los últimos diez siglos se ha demostrado como una absoluta clericalocracia, que no escucha, ora ignorando a los fieles y actúa solo con arrogancia y soberbia diabólica.

Concluimos nuestra declaración subrayando que el Papado no ha cambiado, permaneciendo obstinadamente como la continuación de un fósil medieval, el bárbaro franciscanismo o franquismo (de los francos). Reiteramos nuevamente que «el descubrimiento de la Sinodalidad» es otra maniobra astuta para engañar a aquellos ingenuos que desean ver un Papado «nuevo» y «modernizado», listo para aceptar la tan deseada «unión de las iglesias» bajo criterios ortodoxos. Este tipo de «Sinodalidad» no es simplemente una caricatura de la Sinodalidad, sino una ofensa directa al genuino Sistema Sinodal de la Una, Santa, Católica* y Apostólica Iglesia (*ver https://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/el-termino-kazolikos-catolico-una-iglesia-santa-catolica-o-universal-y-apostolica/.

Esto se debe a que las potestades diabólicas del «primado» y la «infalibilidad», que el «Papa» encarna, y el modo autoritario de gobierno de la «iglesia» papal son radicalmente opuestos a la forma de gobierno democrática y divina de la Iglesia de Cristo. Aún peor, el Sr. Francisco pretende definir esta falsa «Sinodalidad» como la Sinodalidad del tercer milenio, subrayando él mismo que «es precisamente este camino de sinodalidad el que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio».

Si el Papado realmente desea regresar al genuino Gobierno Sinodal, debe abandonar el espíritu feudal, franco y opresivo. Que el «Papa» deje de encarnar el absolutismo franco, la esclavitud y la pasión por el poder. Que rechace los títulos y atributos diabólicos del «primado» y la «infalibilidad», descienda de las frías alturas de su arrogancia diabólica y se considere igual entre iguales. Que permita a la Iglesia otorgarle los títulos honoríficos que realmente merece, descartando todos aquellos acumulados por la tradición herética y oscura de su «iglesia».

Además, que se humille para poder comprender y admitir sus numerosas herejías, volver a la μετάνοια metania, arrepentirse sinceramente y regresar al camino correcto, antes de su cisma de la Una e Indivisible Iglesia de Cristo.

Sin estas condiciones, no importa cuántas «Sinodalidades o Sínodos» invente ni cuántas astutas y viles maniobras desarrolle, no podrá engañar a Dios ni atrapar a Su Santa Iglesia. ¡Sinodalidad significa solo una cosa: igualdad de votos!

Sección u oficina de Herejías y Sectas.

SANTA METRÓPOLIS DE PIREO
En Pireo, 13 de enero de 2025

Traducido por: Χρῆστος Χρυσούλας Jristos Jrisulas https://www.logosortodoxo.com/

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