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jul 01 2013

San Atanasio el Grande: El ciego guía conductor de los que ven

 

Domingo del ciego

 

“…escupió en el suelo e hizo con la saliva un poco de lodo y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: «Vete y lávate en la piscina de Siloam…” (Jn 9, 6-7).

 El Sanador y Salvador ha cubierto el lodo con lodo, lo similar reponiéndolo con lo similar, es decir, ya que el cuerpo humano se hizo de lodo, barro, arcilla. De todos modos uno puede decir que el Señor ha ungido con lodo los ojos del ciego, para revelar a todos que él mismo es el que ha creado también a Adán con lodo. ¿Pero por qué mandó al ciego a la pila (piscina) de Siloam? ¿Quizás allí había sumergido también a Adán?

Escucha con atención: Cuando el Señor había creado con lodo a Adán no se encontraba ninguno de los contradictorios judíos allí. Y como no había nadie para contradecirle, el Señor con menos demostración y exhibición formó la estatua del hombre lógico. Pero ahora hay muchos que contradicen y extiende el proceso del milagro, es decir, la gira del ciego, para mostrar más la dinámica de Su poder, para hacer a los que contradicen que acepten el milagro a pesar de sus voluntades. Por eso mandó al ciego ungido de lodo a lavarse en la pila o piscina de Siloam. Para que los que ven sigan al ciego que corría, y así el que no veía se convirtiera guía conductor de los que veían y a continuación los que corrieron para ver se hiciesen testigos del milagro.

San Atanasio el Grande

Traducido por: χΧ jJ

 

 

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