ΝΟΥΣ – NUS y ΚΑΡΔΙΑ – CORAZÓN

12 ΛΕΞΕΙΣ lexis PALABRAS Apocalípticas

Por los Sabios Santos Padres Ortodoxos de la Apocalipsis en olor de perfume espiritual.

 

6. ΝΟΥΣ – NUS y ΚΑΡΔΙΑ – CORAZÓN

 “Νοῦς” (nus) y “νοερά ενέργεια” (noerá energía, o energía espiritual del corazón), se usan por los Padres con varios significados. El verbo es: “noῶ” (noó) que quiere decir “entender”, “significar” y “concebir”. “Nοερá ενέργεια” (noerá) significa energía humana espiritual, perceptiva y conductiva del corazón espiritual o psicosomático.

El Dios es Νοῦς, Λόγος y Πνεῦμα Nus, Logos y Pnevma (Espíritu), dice San Gregorio Palamás el gran Didáscalos (maestro) del discernimiento entre esencia y energías creadas e increadas y nos aclaró que: “nuestro nus se compone de esencia y energía. La energía del nus está mezclada con el cuerpo mayoritariamente en el cerebro y tiene como centro conductor el corazón que es su esencia. Entonces el movimiento cíclico del nus no hace otra cosa que restablecer esta energía en su esencia (el corazón) y así unifica el nus con el hombre y le ayuda establecer a Cristo en el centro de su existencia. El nus constituye la dinamis fuerza y energía superior del hombre, siendo su esencia el corazón (espiritual o psicosomático). Básicamente es el instrumento con el cual se energiza y activa la parte logística de la psique.

El nus es el principal ojo de la psique y su parte más limpia debe estar atento, en guardia, como un vigilante en la puerta de la psique e impedir la entrada de los malos λογισμοί loyismí (pensamientos simples o compuestos con la fantasía, reflexiones, ideas). Su funcionamiento tiene una diferencia respecto con el ojo físico del cuerpo que ve todos los objetos pero no puede verse a sí mismo; en cambio el nus puede regresar a sí mismo autovisionarse y autoanalizarse. El nus, según san Dionisio el Areopagita, funciona con tres movimientos: el directo, el espiral y el cíclico.

No se debe confundir el nus con la διάνοια diania (mente, intelecto o cerebro) que tiene la facultad de formalizar conceptos abstractos y a continuación llegar a conclusiones mediante silogismos productivos.

El nus saludable es aquel que está vigilando y orando (el níptico). El enfermo se sana también por la nipsis y la oración. El estado natural del nus, como algo creado por Dios, es su permanencia con la memoria de Dios en oración continua, veneración y expulsión de los loyismí del corazón. Este retorno y permanencia del nus al corazón se llama iluminación del nus. Ésta es exactamente la práctica ascética ortodoxa (o la psicoterapia ortodoxa), el regreso y permanencia del nus en el corazón, el cual, a causa de la caída del hombre, se pierde en el entorno, se esclaviza en las creaciones y se convierte en idólatra, transformando en Dios las creaciones y alabándolas en lugar de agradecer, alabar y glorificar a su Creador, el Señor. Mediante el nus (con la condición de que esté sanado, purificado), el hombre tiene la capacidad de percibir a Dios y la esencia interior de los principios de las cosas creadas, por la percepción inmediata en el corazón espiritual.

El monje Crisóstomo del Monasterio San Dionisio de Athos, en su libro “Logos de Dios y logos humano”, describe que: “Aunque el nus tiene un rol conductivo sobre los órganos psíquicos, generalmente, por la influencia de las emociones y los pensamientos, se reduce su luz natural y su fuerza contemplativa, haciéndole sumiso al sentido (sensación) y al logos (lógica). Su sitio exacto en el interior de la psique lo define la atención. Esta es una particular energía del nus, la que define en un grado grande su sitio sobre las otras fuerzas. Cuando intensificamos nuestra atención en los pensamientos o en un objeto visible, entonces el nus opera y energiza cerca de la lógica, cerebro o en el sentido correspondientemente. Pero al apartarse de todo pensamiento o sentido exterior, entonces el nus es llevado a su sitio natural contemplativo. Su liberación de cualquier tipo de afecto psicosomático, le deja el sitio necesario para el funcionamiento del entendimiento claro y puro“.

San Diadoco de Fótica en la Filocalía tomo 1º nos dirá que: ”…el nus se encuentra en las profundidades de la psique y constituye la parte más interior del corazón, es el ojo e instrumento de concentración, cosecha y recogimiento de la psique”.

El Padre Romanidis en su libro “Teología Patrística” en su primer capítulo nos comenta qué es el nus del hombre: “La terapia de la psique del ser humano resulta la principal preocupación de la Iglesia Ortodoxa. La Iglesia siempre sana en el lugar de la psique. Había comprobado desde la tradición Hebrea y del mismo Cristo y los Apóstoles que en el lugar del corazón natural del hombre funciona algo que los Padres lo llamaron “nus”. Tomaron el nus tradicional que significaba diania que viene de “dianús”, (parte del nus) que es cerebro, mente o intelecto y logos e hicieron una diferenciación. Llamaron nus a esta energía que funciona en el corazón del hombre sano psíquicamente. No conocemos cuando se hizo esta modificación porque algunos Padres con la misma palabra nus designan también la lógica y la energía del nus cuando baja y opera en el lugar del corazón. Desde esta perspectiva la energía del nus es la única fuerza de la psique, la que funciona en el cerebro como lógica, pero la misma energía opera a la vez en el corazón como nus. El mismo nus ora incesantemente en el corazón y se entiende en los que a la vez piensan, por ejemplo, en problemas matemáticos o cualquier otra cosa en el cerebro.

Debemos decir que esto que el Apóstol Pablo llama nus, se identifica con aquello que los Padres llaman διάνοια diania, y es una diferencia en la terminología. Cuando el Apóstol Pablo dice “…oraré con el espíritu…” (1Cor 14,15), comprende esto que dicen los Padres: “oraré con el nus”. Un poquito más adelante de este versículo, cuando dice “…oraré con el nus…” (1ªCor. 14,15), se refiere a la diania (mente, intelecto). El nombre “nus” de los Padres no es el nus del Apóstol Pablo, sino su espíritu (el humano no el divino). Después al decir: “…oraré con el nus y el espíritu y psalmodiaré con el nus y el espíritu.” (1ªCor. 14,15), y cuando dice “El Espíritu mismo (de Dios) testifica a una con nuestro espíritu…”(Rom 8,16), con la palabra “espíritu” se refiere a lo que los Padres llaman “nus” y con este término da a entender la diania, la lógica.

En su expresión “El Espíritu mismo (de Dios) testifica a una con nuestro espíritu…” (Rom 8,16), habla para dos espíritus: el Espíritu de Dios y el humano. Este último por una extraña evolución en la época de San Macario el Egipcio pasó a llamarse “nus” y sólo los nombres “logos” y “diania” permanecieron como referentes a la lógica del hombre. Así se identificó el nus con el “pnevma”, (espíritu) o sea, el corazón porque el lugar del espíritu del hombre está en el corazón, según San Pablo.

Sigue en…. http://www.logosortodoxo.com/teologia-patristica-ortodoxa/  capítulo 2 QUE ES EL NUS DEL HOMBRE

En los 5 tomos de la Filocalía de los Padres Nípticos se explica detalladamente sobre el nus y su función.

Ierózeos Vlajos en su libro, “La Psicoterapia Ortodoxa”, nos dice que en los textos del Nuevo Testamento y de los Santos Padres el término “nus” se identifica muchas veces con el término “psique”. Estos dos términos se alternan.

El nus es el ojo de la psique, el cual, cuando se libera de su enfermedad que es su esclavitud en la lógica, la ansiedad, el estrés, el ambiente y los pazos, adquiere la gnosis (conocimiento auténtico espiritual e increado) de Dios. Así el nus se ilumina y conoce a Dios, participa de la Cena Mística, el cordero de Dios…

San Gregorio Palamás utilizará el término “nus” con dos significados: el nus es toda la psique, “como imagen” y también como una fuerza o energía de la psique. Es característica su frase: «Cuando lo uniforme del nus se hace trinitario permaneciendo uniforme, entonces es cuando se une con la divinidad primitiva del Uno Trinitario, excluye la entrada del engaño y se hace superior del cuerpo carnal, del mundo y su príncipe, el diablo. El nus ha de ser vigilante, orador y orado. A continuación, el Santo nos explica que, mediante esta breve oración, la unión de estas tres fuerzas es más difícil y dura que cualquier otro de los esfuerzos para la virtud, pero genera tesoros inefables y apocalipsis/revelaciones de Dios, cuando uno permanece mucho tiempo en este trabajo y unión. Según este santo y otros Padres, a través de la sabiduría y el discernimiento, mediante la oración del corazón se nos revela en nuestro interior, por la Jaris (energía increada), el conocimiento de nuestro nus y muchas realidades…

Respecto a la relación del nus y la atención, cabe decir que otros Padres vinculan esta última con el nus que es más sutil que la diania (mente, intelecto). San Teolepto de Filadelfia vincula el nus con la atención, el logos con la imploración y el espíritu con el estado de recogimiento, devoción y la agapi. El nus se revela en el hombre cuando vive y practica el método (psicoterapéutico) hisijasta. El hisijasmo ha sido y es maniáticamente perseguido por Satanás y sus discípulos. Así como en Dios la esencia y la energía se disciernen indivisiblemente, lo mismo se hace con el nus y el corazón. Por esta razón en otros puntos los Padres definen como nus la esencia, es decir, el corazón que se identifica con el nus y otros definen también la energía de los pensamientos, los loyismí (pensamientos simples o unidos con la fantasía) y la atención más sutil que se difunde fuera mediante los sentidos. Entonces es necesario que regrese al corazón…

… En este estado en Espíritu Santo, el nus (energía) se une con el corazón (substancia o esencia) ve el fondo de su corazón y el infierno de sus pazos… “ (Psicoterapia Ortodoxa del  capítulo sobre el nus)

El nus es el que determina todo el estado de la psique del hombre, puesto que él es el suministrador de la psique. Nuestro nus está en el medio de dos cosas: la virtud y la maldad, el ángel y el demonio. Conectando el nus con la libertad tiene la fuerza de seguir uno de los dos u oponerse. El nus es aquel que parte la psique, primero la provoca padecimiento y a continuación arrastra toda la psique. Por eso la psicoterapia y ascética ortodoxas dan tanta importancia al nus.

San Marcos el asceta describe los tres movimientos del nus que son los lugares comprendidos en los que se introduce: lo natural, lo sobrenatural y lo contranatural. Cuando el nus se introduce en lo natural entonces se encuentra a sí mismo como causante de los malos y astutos loyismí y conoce la causa de sus pazos y se confiesa a Dios. Cuando se introduce en lo contranatural olvida la justicia de Dios y lucha contra los hombres considerando que ellos le son injustos. Cuando se introduce en lo sobrenatural encuentra los frutos del Espíritu Santo.

Los Padres en la Filocalía hacen mención al Νούς καθαρός (Nus kazarós, limpio, lúcido, claro, puro), que es aquel que se alejó de la ignorancia y se ilumina continuamente por la Jaris (energía increada) de la Divina Luz increada. Sólo el Espíritu Santo puede sanar, purificar, frenar y calmar el nus. Quien quiera ver el estado de su nus debe privarse del sí mismo, de todos sus pensamientos y nociones, y entonces lo verá semejante a una perla. El estado del nus es un gran nivel espiritual semejante al color celeste, el cual viene en el momento de la oración como luz de la Santa Trinidad. Cuando el nus se despoje del viejo hombre y se revista del nuevo, que será el de la Jaris increada (Col 3, 9-10), entonces verá su καθαρότις kazarótis (limpieza, pureza y lucidez) con claridad semejante al color celeste que se ha llamado el lugar de Dios de los reyes de Israel, cuando apareció en ellos en el monte Sinaí (Ex 24,10). Cuando hagas tal como hemos dicho, es decir, cuando ores con pureza, lucidez sin fantasías, figuras, planos e imaginaciones, te encontrarás caminando tras las huellas de los Santos. De lo contrario serás un fantaseador en lugar de un hisijasta y en lugar de uvas vendimiarás espinas. Ojalá que no sea así”.

San Hesijio el Presbítero en la Filocalía tomo 1º comenta al respecto:

47. El nus humano junto con el nus demoníaco, invisiblemente se enlazan y combaten. Por eso es necesario clamar a Cristo en cada momento para que expulse al nus diabólico y su energía y darnos la victoria puesto que Él es caritativo.

57.El nus se ciega con esos tres pazos: la φιλαργυρία filarguiría (avaricia, codicia y amor a la riqueza y el dinero), la φιλοδοξία filodoxía (vanagloria, amor a la gloria mundana) y φιληδονία filidonía (el hedonismo, amor al placer).

93…Cuando no existen fantasías dentro del corazón (esencia), entonces el nus (energía) se encuentra en su estado natural y está preparado para moverse en cada θεωρία zeoría (contemplación) agradable, espiritual y amada por Dios.

185 Lo mismo oscurecen la psique tanto las conversaciones de los loyismí (pensamientos) por la diania (mente, intelecto, cerebro), como también las asociaciones exteriores y charlatanerías. Para evitar el daño de nuestro nus, debemos de afligir a los dos, es decir, a los loyismí y las personas que quieren charlatanear por una muy buena causa para Dios, para que no se oscurezca nuestro nus y la nipsis (atención, vigilancia ysobria) no y se debilite. Porque cuando el olvido nos oscurece perdemos la atención del nus.

180 Cada loyismós presenta al nus la fantasía de alguna cosa sensible. Porque el satanás es nus y no puede engañar si no utiliza las cosas sensibles y acostumbradas en nosotros.”

 

El corazón (psicosomático o espiritual)

La “psicoterapia”, sanación y salvación de la psique no es despojarnos de una cosa, sino vestirnos de Cristo, no es un estado negativo, sino positivo, fundamentalmente es κοινωνία kinonía (conexión, comunión y unión) con Cristo. Esta comunión se hace principalmente en el corazón. Por eso, la adquisición de la psicoterapia, sanación y la salvación, sobre todo, implica encontrar el corazón…

San Marco el Asceta, interpretando el logos del Señor “la realeza (increada) de Dios está en nuestro interior” (Lc 17,21), dice que: “Es necesario tener la χάρις jaris (energía increada) del Espíritu Santo energizando, operando en el corazón y así entrar proporcionalmente al reinado de la Realeza increada de Dios”. Por eso, muchos Padres consideran indispensable el hallazgo del corazón en el cual energiza y opera la χάρις jaris increada de Dios, porque entonces el Cristiano tiene a Dios como maestro y es dirigido con seguridad por el Espíritu Santo.

Cuando la Santa Escritura y los Santos Padres hablan sobre el corazón dan a entender el corazón metafísico o espiritual… Es difícil dar una definición sobre el corazón espiritual, porque según san Macario: “el corazón es un abismo difícil de concebir verdaderamente”. Es particularmente imposible para el hombre carnal, materialista que está poseído de la razón y está viviendo en la oscuridad (espiritual) profunda de la vida post caída, comprender y conocer s esta realidad del corazón espiritual. Por eso, no se puede encontrar ninguna definición o término que pueda describir esta realidad que vive el hombre espiritual. Solo se pueden formular calificaciones e imágenes.

El hombre espiritual que vive con la oración “conoce que el corazón no es sólo un órgano físico o el órgano de la vida psíquica, sino algo metafísico (más allá de lo físico), y no se subordina en un término capaz de tocar los límites de Dios, la fuente de toda existencia”. El corazón es aquel espacio que se desarrolla la vida espiritual y opera, energiza la jaris energía increada de Dios. Este “corazón profundo” es desconocido para muchos, no sólo para los demás, sino también por el mismo hombre. Porque la divina energía increada jaris trabaja místicamente la psicoterapia, sanación y salvación dentro del corazón del hombre. La auténtica vida en Cristo fluye allí, en lo más profundo del corazón, escondida no sólo de los ojos ajenos sino también en su plenitud por el mismo hombre…

El Apóstol Pedro llama al corazón “el hombre escondido” (1Ped 3,4). Realmente es el campo aquel Dios que santifica: “santificad al Señor el único Dios en vuestros corazones…” (1Ped 3,15). Dentro de nuestros corazones amanece la energía increada jaris gracia de Dios: “…hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” (2Ped. 1,19). A pesar de la unión del corazón del hombre con Dios, el corazón sigue siendo menor y Dios mayor. “… mayor es Dios que nuestro corazón…” (1Jn 3,20).

 

Nus y Corazón

por Ieroteo Vlajos

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bendice a los que han hecho la catarsis, los sanados y purificados del corazón “porque ellos contemplarán, verán a Dios” (Mat 5,8). En el corazón se apocalipta/revela el Dios y allí el hombre Le conoce. El Apóstol Pablo escribe que allí se produce la iluminación de Dios. “…Dios es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la doxa-gloria (luz increada) de Dios en la faz, persona de Jesús Cristo” (2Cor. 4,6). El mismo Apóstol desea y bendice, “para que el Dios de nuestro Señor Jesús Cristo y Padre de la doxa-gloria luz increada, os conceda espíritu de sabiduría divina y apocálipsis-revelación de las divinas verdades, recibiendo así más perfecta la gnosis-conocimiento de él y de su santa voluntad; ruego también a Dios que ilumine a los ojos de vuestro corazón, para que conozcáis bien cuáles son los bienes que esperáis, por los que Dios nos ha llamado, y cuál es la riqueza inimaginable de su doxa-gloria increada, la que antes de la creación del mundo había decidido darla como herencia a los fieles” (Ef 1,17-18). El corazón recibe la apocálipsis (revelación) del conocimiento (gnosis) de Dios. En otro punto el corazón es sustituido por el νούς nus. El Señor después de Su Resurrección, estando entre Sus Discípulos, “transmitiéndoles luz (increada), les abrió el nus para que entendiesen las Escrituras” (Lc 24,45). Así como el hombre, al abrir los ojos del corazón y con la catarsis del mismo, conoce a Dios, por eso “abrir el nus” se identifica con “abrir el corazón”. También, “Bienaventurados los sanados, puros y limpios del corazón, o los que han hecho la catarsis, la purgación, sanación y limpieza de su corazón de cada mancha del pecado, porque ellos contemplarán y verán la doxa-gloria luz increada de Dios;” (Mt 5,8), creo que conecta con el pasaje apostólico “… transformaos con la renovación de vuestro nus…” (Rom.12,2).

En este punto, el nus se llama corazón también y ambos términos están interconectados. San Máximo el Confesor, interpretando el logos de Cristo “sin embargo, dar limosna de lo que tenéis, entonces todo será limpio para vosotros” (Lc 11,41), dice que “porque no os ocuparéis ya de las cosas para el cuerpo, sino que vuestro objetivo será hacer la catarsis, sanar, purificar y limpiar vuestro nus del odio y la suciedad, el cual nus, el Señor le llama corazón. Porque al manchar el nus, no se puede ver a Cristo que habita en el interior por la jaris (gracia, energía increada) del santo Bautismo” 80. (Filocalía t.2º, 4v.73). Nus, pues, se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. Con este sentido el nus y el corazón se identifican puesto que en el nus reside el Cristo.

El mismo, en su libro “conversaciones sobre Ortodoxa psicoterapia”, pág. 33-34, nos dice: «Así que aquellos de nosotros que no conocemos por experiencia qué es exactamente el nus, recibimos y aceptamos la experiencia y apocálipsis (revelación) de los Santos. Después de la catarsis (sanación, limpieza), cuando llegamos a la iluminación del nus que es energía noerá (espiritual) y oración del corazón (esencia), entonces conoceremos por experiencia claramente qué es el nus, cómo se distingue de la lógica y qué lugar ocupa en la psique.

Hemos perdido nuestra tradición y por eso muchos de nosotros identificamos a la vez el nus con la lógica, la razón (o la mente, intelecto). No sospechamos en absoluto que además de la lógica (razón) existe otra fuerza que tiene un valor superior, que es el nus (energía y espíritu), o el corazón (como esencia, sustancia). Toda la cultura es acerca de la pérdida del corazón. Algo que el hombre no tiene en su interior no lo puede percibir, conceptuar y comprender. El corazón (como esencia) se mortifica (desanima), el nus (como energía) se oscurece y se embriaga por la energía lógica y por eso no podemos percibir y comprender su presencia. Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, el que se encuentra en apocálipsis (revelación), no son necesarias muchas aclaraciones porque él, por su experiencia conoce, la existencia del corazón y del nus».

Autor y traductor: χΧ jJ Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas)  www.logosortodoxo.com

 

1 comentario

  1. Gianluca

    Muchas gracias por todo. Leo este blog con mucho interés y siempre aprendo tantas cosas.
    Gianluca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies