
Qué significa: «Αμήν Amín» y «La paz sea con vosotros»
La palabra Αμήν Amín constituye una transliteración de la palabra hebrea amén (אמן) y significa «así sea», «verdaderamente», «en verdad». “ojalá” o «hágase» como una fuerte afirmación de lo dicho o como expresión de un deseo. Proviene del verbo hebreo “emán”, que significa «ser fiel, confiable». A través del idioma del Nuevo Testamento, pasó como una expresión estereotipada al culto cristiano en todas las lenguas. Sin embargo, también se usa en el Judaísmo y en el Islam. Los cristianos han adoptado generalmente el término en su liturgia al finalizar oraciones, doxologías o himnos. Un uso similar se hacía entre los miembros de la comunidad de Qumrán.
En las Escrituras Hebreas, la palabra se usa junto a sustantivos ya sea como adjetivo con el sentido de «verdadero», «fiel», «constante», o bien como expresión abstracta de compromiso legal respecto a un juramento o pacto y sus consecuencias. Más comúnmente, se emplea como adverbio para confirmar lo anteriormente dicho, de donde se estableció su uso al final de las oraciones para expresar un deseo: «hágase», «que así sea». (Números 5:22; Deuteronomio 27:15-26; Nehemías 5:13), o como manifestación de acuerdo con una oración, un acto de alabanza o una declaración de propósito. (1 Crónicas 16:36; Nehemías 8:6; 1 Reyes 1:36; Jeremías 11:5).
El «Amén» aparece en los Evangelios, así como en el Apocalipsis de Juan.
¿Qué significa la palabra «Amén»?
«Amén» expresa el deseo ardiente de que algo se cumpla, y se manifiesta, por ejemplo, en expresiones como: «¡Amén, y ojalá sea pronto!».
Otros interpretan que señala un final definitivo, como cuando decimos: «Hemos llegado al amén», es decir, hemos llegado al límite.
Cuando hablamos de los textos cristianos o de las oraciones, el «amén» indica la voluntad del creyente de aceptar la salvación que Dios ofrece.
Pero también refleja la certeza y la convicción del creyente.
Jesús Cristo mismo parece haber utilizado esta palabra en su predicación y enseñanza, muchas veces al iniciar una afirmación sobre un hecho, una promesa o una profecía, dando así énfasis a la absoluta veracidad y fiabilidad de sus palabras (Mateo 5:18; 6:2, 5; 24:34).
En el Apocalipsis de Juan, Cristo también se presenta a sí mismo invocando el título: «el Amén, el testigo fiel y verdadero» (Apocalipsis 3:14)
¿Qué significa el saludo de nuestro Señor: «La paz sea con vosotros»?
(Fragmento de un kerigma del Protopresbítero Teodoro Zisis,
profesor emérito de Patrología de la Universidad Aristóteles de Tesalónica)
El Señor, en ambas ocasiones en que se apareció a los Apóstoles después de su Resurrección, les dijo: «La paz sea con vosotros».
Este saludo está relacionado con el miedo a la muerte.
Los hombres nos turbamos porque tememos a la muerte.
Todo lo que ocurre en nuestra vida, y todo temor, toda cobardía y toda agitación interior, se deben a que tememos enfermarnos, sufrir, ser perseguidos, o no tener qué comer.
Todo proviene del miedo y del temor a la muerte.
Y así perdemos nuestra paz, la paz de nuestra psique-alma.
Aquellos que superan el miedo a la muerte, aquellos que creen en la Resurrección, aquellos que creen que Cristo venció a la muerte, «aplastando la muerte con su propia muerte», estos tienen una paz constante en sus corazones.
Ésta fue la bendición que dio Cristo: «La paz sea con vosotros; la paz sea con vosotros».
Y con esta paz vivieron todos nuestros Santos, los cuales, incluso cuando marchaban como mártires hacia la muerte para testificar su fe,
sentían en sus corazones una paz inquebrantable.
Que esta paz, que brota de nuestra fe en la Resurrección, de nuestra fe en la victoria sobre la muerte, acompañe a todos nosotros en nuestra vida. Amén.
Traducción Χρῆστος Χρυσούλας Jristos Jrisulas https://www.logosortodoxo.com/category/oracion/







