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abr 14 2013

La obra pastoral de san Gregorio Palamás

 

SUMARIOS DE LOS CONGRESOS INTERNACIONALES DE ATENAS Y LEMASOL DE CHIPRE

 

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Una pequeña introducción no es suficiente ni para la presentación de algunos espectros de la gran y profunda obra pastoral de nuestro Santo Gregorio Palamás, esta estrella que sobre-ilumina nuestra la Iglesia.

Estos testimonios preciosos sobre nuestro tema nos lo ha proporcionado san Filoteo el Aghiorita, Patriarca de Konstantinopolis, amigo, alumno, co-combatiente y escritor de la admirable vida de nuestro Santo. Esta vida la escribió en el lenguaje popular, durante la esclavitud turca san Atanasio Parios. Combinación realmente admirable. Santo escribe la biografía de santo y santo la traduce1.

Voy ya desde el principio a deciros que toda la obra de san Gregorio Palamás es pastoral.

Y cuando escribía obras contra los heréticos o luchaba contra ellos, y cuando predicaba o celebraba la Divina Liturgia, siempre tenía en presencia ante sus ojos y su mente el beneficio, la sanación y la salvación de los cristianos.

En la santa Tradición Ortodoxa no existe, como es sabido, distinción entre pastoral y teología. La teología tenía siempre como objetivo la pastoral, y la pastoral estaba y está fundamentada teológicamente.

Objetivos de la obra pastoral de nuestro santo es la protección de los miembros de la Iglesia de las herejías y la en Dios formación, súplica y consolación de ellos.

El enfrentamiento de las herejías

Es conocido que el santo siempre era muy sensible para que no se alterase la fe ortodoxa. Sin fe ortodoxa no puede haber auténtica vida cristiana. En su 8ª homilía dice: “Así que creemos es un Dios y en una deidad omnipotente y de tres hipostasis (o bases substanciales o personas); proclamamos y alabamos a los que con esta fe han complacido y agraciado a Dios, en cambio a los que no creen de la misma manera y han inaugurado una herejía particular o siguieron hasta el final a sus jefes, los rechazamos y los negamos.”

En la misma homilía que pronuncia el Domingo de la Ortodoxia subraya que, como la fe y las obras se interaccionan, la Jaris increada del Espíritu Santo, en el piadoso tiempo de ayuno, iluminó a hombres a proclamar la verdad ortodoxa sobre la piedad y la proscripción de los que no interpretan ortodoxamente”2.

El que uno se equivoque en las divinas es “siniestro de la psique”4

Mientras era monje en la Santa Montaña de Athos, escribió sus dos famosos logos “Sobre procedencia del Espíritu Santo”, para demostrar que la procedencia del Espíritu Santo no es una cosa insignificante y segundaria, sino una herejía terrible. El santo habla severamente hacia los Latinos: “Vosotros decís dos principios sobre la deidad, porque aunque no lo afirmáis públicamente, se reduce de lo que estáis diciendo. Estas cosas provienen de las profundidades y los malos astutos misterios del satanás, que él los sopla en vuestros oídos… Pero nosotros siendo enseñados por la teosofía de los Padres, no ignoramos los conceptos, nociones y pensamientos de ellos, que como dije al principio, parecen sin importancia en la mayoría; sin embargo nosotros nunca os aceptaremos en comunión, si decís que el Espíritu Santo procede también del hijo”5.

Según el difunto P. Cristu los argumentos de san Gregorio no se extraen de san Fotio el Grande, sino de los Padres anteriores comúnmente aceptados por los santos sínodos, de modo que los Latinos son inexcusables e inconfesables.

Cuando en Thesalónica se presentó el occidental Barlaam ridiculizando y combatiendo maniáticamente la experiencia de la zéosis o glorificación de los monjes aghioritas (de la Santa Montaña), los hisijastas de Thesalónica con el mando del divino Isidoro y después Patriarca de Konstantinopla, llamaron al joven monje athonita Gregorio venir a Thesalónica, distinguido desde su juventud por su sabiduría y virtud, considerándolo como el más capacitado de todos para tomar el mando de la lucha contra Barlaam.

Por obediencia viene en Thesalónica. Al principio de manera pacífica intenta convencer a Barlaam de su engaño. Barlaam permanece terco, obstinado y firme en su decisión y el santo se arma con la espada del Espíritu. Empieza sus luchas sobrehumanas contra Barlaam y a continuación los que le sucedieron en su herejía Akíndinos, Grigorás y sus seguidores.

Para los estudiosos del santo, estos combates son conocidos. San Filoteo empezando por la descripción de los combates escribe: “Ahora es tiempo de acercarnos en aquellas grandes e admirables guerras que hizo el santo contra las nuevas herejías dirigiendo y defendiendo lo increado de la divina Jaris(gracia energía increada). Y contar, según nuestra fuerza, la multitud de aquellas hazañas y luchas largas, que son conocidas en todos y se están proclamando aquí y allá; es decir, que el logos de su enseñanza piadosa y sus escritos de inspiración divina han llegado en todas partes”6.

Estas luchas “fueron combates de vida”. Combates que costaron cuatro años de cárcel y muchas pruebas, dolores y sufrimientos. Pero también doxa (gloria y gracia increada) eterna, porque con estos combates salvó la Ortodoxia.

De estas luchas se encargó san Gregorio, porque con la iluminación del Espíritu Santo diagnosticó que la herejía de Barlaam, no sólo había transgredido la piedad de los hisijastas Aghioritas o Athonitas, sino que golpea e hiere la posibilidad del hombre para conseguir la zéosis, glorificarse o divinizarse.

¿Y cómo es posible el creyente glorificarse, divinizarse, si la divina Jaris es creada? ¿Y cómo es posible la divina Jaris sea energía increada de Dios, si no existe discernimiento entre divina esencia y divinas energías?

En este caso dominaría la herejía de Barlaam y la Iglesia decaería de la κοινωνία (kinonía-comunión, conexión y unión) de la zéosis en una organización jurisprudencial de nomenclatura religiosa y la pastoral de la zéosis se sustituiría por la pastoral del mejoramiento moral con la ayuda de la jaris creada.

Es triste que los occidentales hasta hoy no han entendido el significado y la importancia de este tema, tal y como se ve en la catequesis oficial “del romanopapimo”, donde falta la enseñanza del discernimiento entre esencia y energía increadas y la posibilidad de participación de la divina Jaris increada.

Por eso la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa sobre la divina Jaris increada se tiene que poner entre los temas del diálogo. Si naturalmente el diálogo aspira al acuerdo sobre la fe y no a cualquier regularización de diferencias.

La Iglesia aceptó oficialmente la enseñanza del divino Palamás en dos brillantes Sínodos en Konstantinópololis el 1341 y 1351, como enseñanza de la Iglesia Ortodoxa y nuestro santo como su maestro inconfundible. El escrito “Sinódico de la Ortodoxia” contiene la bienaventuranza del santo y sus seguidores y anatematizó a los contrarios.

 Conducción del rebaño para la consecución de la praxis

Es natural que el último fin o la meta de la obra pastoral del santo sea la zéosis o la glorificación por la Jaris la energía increada.

Pero la zéosis no se consigue sin la obtención del primer estadio del combate espiritual, la praxis, es decir, la liberación de los pazos, la catarsis, el cumplimiento de los mandamientos, la oración y la participación en los Santos Misterios y el Culto de la Iglesia.

Estas cosas aconseja, enseña y pide de la multitud del pueblo. El buen educador se ocupa con todos los medios para la ascensión espiritual y la maduración de su rebaño. El profundo y altísimo de nus teólogo, mientras se enfrentaba a la herejía escribe logos de alta teología difíciles de entender a los más simples y cuando predica desde la Iglesia es condescendiente de agapi patrística, hablando simple, comprensible y atractivamente. Les llama a la metania, filadelfía (hermanamiento), apartarse de los pecados carnales7, evitar los juramentos y las injusticias8, participación habitual a las Celebraciones Divinas e hisijía en el Templo9. También les aconseja tomar la divina comunión a menudo preparados con la metania y la confesión10.

En su 56ª homilía enseña que la divina comunión o efjaristía es el mayor regalo de la agapi (amor increado) de Dios que deifica, glorifica al hombre. El santo hisijasta no puede esconder la experiencia de la estrecha unión con Cristo, que el mismo vivía místicamente en divina Comunión11.

Está claro que el santo no aspiraba simplemente al mejoramiento de la conducta de los Cristianos, sino a la unión con Cristo y la participación de la Vida divina.

Además, su enseñanza ética, contenida en sus homilías, está fundamentada teológica y eclesiásticamente, para nada es moralista.

A veces lleva a sus oyentes también a la teología más elevada; otras de manera que su logos afecte la multitud y el pueblo simple, pero sin ser injusto con los pocos que están avanzados en la vida en Cristo. “El intento de san Gregorio mediante las homilías, por muy laicas que estas sean, no es para rebajar el nivel de los oyentes que están más probados y progresados, sino para elevar el nivel de los más sencillos; (tomo 9 pag11)”; por lo tanto su logos es alto y fino12.

Mostraba el punto más alto y ayudaba a los cristianos a subir por la praxis hacia lo más alto y perfecto. Es muy característico el siguiente trozo de su kerigma: “…mudémonos nosotros también por nosotros mismos de la tierra hacia arriba, salgamos del cuerpo hacia el espíritu, cambiemos el anhelo de las cosas provisionales por las fijas y eternas”14.

San Gregorio estigmatiza la crueldad y la injusticia social

La enseñanza sociológica de san Gregorio Palamás es también muy importante. Recrimina y castiga no sólo por el mal uso la riqueza, sino también la manía y el deseo en ser ricos. 15 El que ayuna y se abstiene de comer voluntariamente, debe dar de comer al que pasa hambre involuntariamente y no guardar para mañana lo que ha ahorrado por el ayuno.

Hacia aquel que no quiere dar limosna de sus propias riquezas le aconseja: «Si no quieres dar de lo tuyo, por lo menos aléjate de lo ajeno y no quieras hacer tuyas las cosas de los demás arrebatando y enriqueciéndote algunas veces de los pobres injustamente 16 (tom 9 pag 362).

Al que se apropia las cosas que son comunes para todos, aunque no parezca que usurpa cosas ajenas, le califica como voraz, codicioso17. Enseñanza muy avanzada no sólo para su época, sino para la nuestra también. Donde hay, según los Padres, el duro y frío logos “lo mío y lo tuyo” falta el lazo de la agapi, allí se echa a Cristo. El pazos que dominaba entonces causaba filaftía (egolatría, excesivo amor a uno mismo y al cuerpo), codicia, odio entre hermanos y todo tipo de mal18.

Aquel que durante el período de ayunos unirá también la caridad «eliminará cada pecado, venerará con franqueza las pasiones y con la resurrección sanadora y salvadora de Cristo disfrutará y conseguirá la eterna redención.»19

En otra de sus homilías recrimina a los injustos, tanto los gobernantes, como los militares: «…si por poco fingimos hipócritamente paz aparente entre nuestros prójimos, los soberanos aumentamos más la violencia contra los pobres, imponiéndoles más impuestos en sus oficios manuales. ¿Quién soldado de ahora se basta sólo con su salario? ¿Quién de los soberanos no se pavonea de sus raptos, pillajes y hurtos? Y los guardianes de perros y cerdos, como perros y cerdos rabiosos raptan, pillan y destruyen la fortuna de los desprotegidos. Por eso los pobres claman contra todos vosotros, contra los líderes, los que están después de ellos, los militares, sus sirvientes, no pudiendo aguantar el comportamiento odioso y sin piedad de sus cobradores de impuestos y la continua violencia e injusticia de los que sois más fuertes en la tierra; Esta corriente de injusticia que se está derramando ya ha llegado hasta los monjes»20.

San Gregorio como pastor pacificador

La época de san Gregorio Palamás fue sobre todo tormentosa, no sólo a causa de los problemas y las disputas que provocaban los filósofos de moral Occidental, sino también por la terrible guerra civil que debilitó el Imperio y contribuyó más rápido su hundimiento. 21 (tomo 4º 472)

El santo no se identificó con ninguna de las partes en litigio, es decir, ni con los de Katakuzinós, ni con los de Paleologos. Estimaba a Katakuzinós pero no se identificó con él. Se dolía profundamente por la autodestrucción entre hermanos y no escatimó ningún esfuerzo por la paz de las dos partes en guerra.

Desgraciadamente el Patriarca Ioanis Kalekas identificado con la parte de los Paleologos encendía la guerra civil22. Como Kalekas en esta colocación suya no pudo tener como aliado al pacificador san Gregorio, se puso contra él, mientras antes apoyaba su teología, se alió con sus enemigos y empezó una persecución contra el santo, fingiendo que no enseñaba ortodoxamente. Además, lo encerró cuatro años a una la cárcel severa.

Correctamente sostiene el difunto profesor P. Cristu que el santo fue perseguido, 1) “porque predicó a base de los Sínodos, 2) está de acuerdo con los Padres y 3) aconseja la pacificación del estado23.

El 1350 regresó a Thesalónica desde la isla Limnos, donde se había refugiado, porque los sublevados le impedían la entrada en Thesalónica.

En su entrada a la ciudad pronunció una bellísima oración y después de tres días una homilía de grandísimo nivel de estudio con el título “Sobre la paz entre nosotros”24.

En muchas de sus homilías continuamente hace llamamiento por la paz. Paz hacia Dios, hacia el prójimo y hacia nosotros mismos. Pero finalmente una es la paz que tiene la resolución o voluntad del Padre, «la paz de nuestro Señor Jesús Cristo que ha traído por su humanización, como perfecta e incambiable y se da para todos los que la quieren»25.

«Gracias a esta paz, nosotros hemos venido a la Iglesia de Cristo, siendo diáconos (servidores) de su herencia y su jaris, según la petición de nuestro Salvador mediante los Apóstoles sobre todo evangelizamos en vosotros la paz y por ella reunimos los miembros esparcidos y con ella expulsamos de nuestra psique la enfermedad, provocada por el odio en nuestras psiques.» 26

Las disputas y contrariedades políticas habían llenado las psiques de muchos cristianos con odios y maldades. El santo con dolor lucha para desarraigar estos pazos de sus psiques, difíciles de sanarlos y curarlos. Para el gran Pastor Gregorio, portador e imitador de Cristo, no basta sólo una coexistencia pacífica. Pide la unión de las psiques, unión al cuerpo de Cristo, unión Cristocéntrica. « …si ya todos nos reconciliamos y nos unimos en uno a través de la paz de Dios, los unos con los otros con la agapi y concordia, teniendo esta paz en nuestros interiores, según la dulce petición de nuestro Señor, que normaliza el mal estado de la vida presente.27

Aquellos que conseguirán esta paz conseguirán también « la visión, expectación del Señor y la doxa increada que proviene de allí y al tiempo adecuado se les regalará la vida eterna, la doxa-gloria y la realeza increadas.»28.

Otras maneras de pastoral

Hemos hablado ya sobre la obra escrita y la obra del kerigma de san Gregorio Palamás. Estas secciones de la obra pastoral no darían su fruto sino alimentara el pueblo con el Pan que descendió del cielo, el Cuerpo y Sangre de Cristo, y si no le ofreciese la posibilidad de madurar espiritualmente dentro en el Culto divino. Por eso el Santo siempre oficiaba la Divina Liturgia, participaba a los Festejos y Vigilias y santificaba al pueblo.

Tenemos testimonio que también se dedicaba al pastoreo personal de su rebaño29. En su homilía 47ª se dirige con el siguiente llamamiento: «Si alguien no puede entender perfectamente el significado de lo enseñado por mí en la Iglesia que venga a mí particularmente y me pregunte, lo explicará detalladamente,  escuchará con claridad y podrá hacerlo obra”30  Que pregunte no sólo para aprender sino para aplicar. Su fin siempre era sotiriológico (sanador y salvador).31

De sus primeras pretensiones como Obispo de Tesalónica fue también la formación de sacerdotes “los cimientos y columnas de la Iglesia, después del primer y único cimiento Jesús Cristo” y “el formador y cooperante del mismo primer obispo, primer constructor y técnico después de Cristo”32.

Según san Filoteo, por la formación de sacerdotes, el santo aspiraba a la obra de la Iglesia. En reuniones particulares para sacerdotes les explicaba los logos de san Crisóstomo y los enseñaba sobre la altura del sacerdocio y los altos deberes sacerdotales.

Sobre su manera pastoral y su celo divino, habla a menudo su biógrafo. Me referiré en algunos ejemplos característicos: “El bien que hizo en aquella isla no es fácil para uno explicarlo. Inmediatamente cuando llegó allí, no pasó ni un día sin provocar beneficio psíquico a los habitantes de la isla, instruyendo y perfeccionando aquella conducta bárbara y dura del pueblo, domando sus corazones estériles, haciéndolos fértiles y fructíferos, transmitiéndolos con logos, obras, enseñanzas divinas, celebraciones de divinas liturgias y el resto de los Misterios33.

Idéntico celo mostró también el santo durante los tres años que pastoreó al Santo Monasterio Esfigmeno de Athos, como también durante su cautiverio por los turcos34.

Hacia el final de su vida terrenal, a pesar de que padecía de grave enfermedad en sus entrañas, no disminuyó para nada su celo, sino que parecía superior de esta misma enfermedad. «…con mente hacia Dios y con agapi ardiente hacia su rebaño, (porque amaba y era amado admirablemente de su rebaño), y por su costumbre no dejaba de celebrar las divinas y sublimes; enseñaba, oficiaba y festejaba en las divinas fiestas, con la celebración de los misterios, y de todos modos actuaba continuamente a la sanación, santificación y salvación del pueblo.»35

La zéosis personal es la condición pastoral de la zéosis ejercitada por él

El predicador, maestro e instructor de la inefable mística unión con Dios, el mismo era portador de esta jaris.

Como monje, asceta e hisijasta en la Santa Montaña padeció y experimentó la zéosis.

Recorrió y pasó en paciencia, obediencia y oración los estadios de la catarsis (sanación, limpieza), alumbramiento e iluminación y así por la praxis ascendió a la zeoría (contemplación, visión de la luz increada de Dios).

No buscó el sacerdocio ni el obispado. Era zeóklitos (llamado por Dios) y no autóklitos (autollamado)36.

Salió de Athos por necesidad de la Iglesia, pero permaneció siempre hisijasta en medio de todos los ruidos del mundo, sus combates eclesiásticos y las pruebas.

Ni en la cárcel, ni en el cautiverio, ni en el destierro dejó la nipsis y la oración.

Según su biógrafo, el mismo consiguió toda virtud; y el nivel de las virtudes fue y es relevante para sus contemporáneos y para sus posteriores37.

Según el mismo biógrafo, los atributos especiales de aquella psique realmente grande, son los siguientes:

“Primero era excesivamente apacible, afable e humilde en su psique.

Segundo se mantenía a sí mismo siempre superior a la ira y la enemistad y con extrema tolerancia y magnanimidad aguantaba a los que se enfadaban con él y le amargaban; y junto con su paciencia, los recompensaba con buen ánimo, con los posibles bienes, con logos, con obras y de cualquier otra manera o medio.

Tercero, no aceptaba fácilmente las simplezas dichas de algunos.

Cuarto, con los superiores mantenía libre su conducta psíquica, vigilándose de la vileza, de las alabanzas y algunas veces era intransigente y ejemplar no aceptando las cosas ilegales.

Quinto, hacia los humildes era humilde, previsor, amigo y excesivamente sereno y filántropo.

Sexto en las tentaciones era paciente e invencible, fuerte como hierro.

Séptimo, para cualquier hidoní placer carnal y mundano no se esclavizaba, era inflexible e irreducible, casi insensible.

Octavo atributo era la extrema hisijía, la serenidad y la alegría de su psique. Es decir, la bienaventurada paz de su psique, su alteración perfecta en nueva naturaleza, derramaba y brotaba hacia fuera, por decirlo de una manera, admirablemente el tesoro de su inenarrable alegría que estaba escondida dentro de la caja de su psique.

Noveno, siempre tenía su mente concentrada; y siempre mostraba unida su conducta alegre con la nipsis y el recogimiento.

Décimo, nunca faltaba de sus ojos también aquellas lágrimas sobrenaturales y paradójicas que son imposibles de describir y tener38.

Además de otras cosas, consecuencia de este estado jaritificado-agraciado de su santa psique es también lo siguiente:

1. Sus logos y escritos fueron aceptados por los fieles como de divina iluminación. “La jaris mediante sus homilías y operaciones de san Gregorio energizaba y actuaba sobrenaturalmente y paradójicamente sobre nosotros los terrenales.

Su voz se recibía como “voz de Dios” y su nus como “nus sagrado”, “nus de Cristo”, “boca de teología” y “nivel de la doxa ortodoxa de los sagrados dogmas”40.

2. Su diaconía pastoral la acompañan señales, milagros y terapias de enfermedades. Su oración tenía presencia a Dios. Uno de sus grandes milagros fue la expulsión de la enfermedad contagiosa panolus (peste) del castillo de la isla de Limnos, donde fue exiliado, a donde entró sin miedo y curó a los afectados de esta enfermedad.

3. El pueblo fiel manifestaba diversamente su devoción hacia su teóforo pastor.

Escribe san Filoteo: “Estas señales y milagros las hacía continuamente el santo también a cada fiel particularmente. Las que hacía en común para todos es muy difícil para uno contarlas todas. Basta que os diga que en las grandes fiestas había mucha gente, pisándose y estrujándose, porque cada uno quería ver la cara del santo y escuchar su homilía. Sus voces y su enseñanza la mayoría de la gente las consideraban y creían como verdaderas voces y logos de Dios; también echaban a los pies del santo muchos de los enfermos que inmediatamente se curaban”42.

Sello de la vida santa de san Gregorio Palamás era y será su bienaventurada dormición.

Después de una visión a san Juan el Crisóstomo, le predice que su dormición será el día siguiente de la suya, es decir, el 14 de noviembre.

Estaba gravemente enfermo y en la cama, pero no cesaba de enseñar a los presentes sobre las tentaciones, la paciencia, la vida, la muerte y la psique. Vigilaba, oraba y se preparaba para la salida. Debilitado por la enfermedad deja de hablar y sólo murmura repetidamente “las celestes a las celestes”.

Así en edad de 63 años termina su vida terrenal. Según su biógrafo:

“Mientras su bienaventurada psique salió de su cuerpo, la todamilagrosa jaris increada del Espíritu maravillosamente reveló también a los de afuera el esplendor interior de la psique. Aquella habitación se llenó de luz paradójica, en la cual se extendía aquel cuerpo divino y dentro de ella resplandeció también su rostro y se hizo semejante al del protomártir Esteban, a pesar de que era muy seco también antes de su muerte…”43

Su santa dormición se convierte en motivo de formación, edificación espiritual de los que tenían el privilegio de estar cerca de él durante sus últimos días y momentos de su vida terrenal, como también de tantos más que se informaron y se informan hoy sobre san Gregorio Palamás.

Las cosas de los santos son todas instructivas y edificantes, como también sus vidas y sus muertes.

Pero también en los siglos edifica su Iglesia con sus textos divinos y sagrados que nos ha dejado como herencia, con su santo y siempre estremecedor ejemplo de vida sagrada, ascética, martírica, testimonial y apostólica, y con sus Reliquias donde a veces plenos de jaris emanan mirra (perfume), con sus intercesiones divinas y potentes por su Iglesia desde el altar celeste donde preside con los santos Liturgos de los siglos del primer y gran Sacerdote y Archipastor Señor Jesús Cristo. Amín.

San Gregorio Palamás y la contemporánea pastoral y teología. (Otra ponencia del último día del congreso, por el mismo Yérontas Georgios)

La búsqueda del hombre en el fondo es para Cristo, para el verdadero Cristo, el Cristo del Evangelio y de nuestra santa tradición Ortodoxa. A Él buscan también los hombres actuales. Pero en muchos se comete un error. Creen que la Iglesia no tiene este Cristo y que la Iglesia es una simple institución de celebraciones, un museo el cual no proporciona a los hombres experiencias divinas, redentoras, las cuales superan las cosas humanas y elevan al hombre a una esfera por encima de las humanas.

Por eso, como sabemos hoy muchos hombres y sobre todo jóvenes huyen en misticismos, en experiencias técnicas como son las drogas, para vivir una experiencia trascendental y allí creen que encuentran su redención. Finalmente se lían en una desagradable situación por donde no pueden salir fácilmente. Beben agua llena de lodo creyendo que quitan la sed, pero en realidad se están envenenando.

San Gregorio Palamás nos recuerda que la verdadera experiencia de Dios vivo existe en nuestra Iglesia Ortodoxa y las otras experiencias son pseudo experiencias no son verdaderas sino falsas. Allí creen que encontrarán la redención. Exactamente aquí creo que debe ayudar el trabajo pastoral de la Iglesia para ayudar al mundo, los cristianos, los jóvenes, para que vivan esta experiencia. La verdadera experiencia de Dios, esto que anhela al fondo cada psique humana lo tiene nuestra Santa Iglesia.

Cierto que esto se está haciendo bastante. Porque si no se hiciese no habría tantos jóvenes que se hacen monjes y monjas. Pero también en el mundo aumentan las gentes que acuden a los cultos divinos de los templos sagrados. Parece que ha empezado una época nueva que ya está concienciado que la verdadera experiencia de Dios, los humanos y los jóvenes la encontrarán en nuestra Iglesia. Me gustaría recalcar este punto: todos estos jóvenes hoy que se hacen monjas y monjes no es por casualidad. Encuentran algo que da descanso espiritual y alivio a sus psiques, que es una experiencia de Dios. Y quiero decir que detrás del florecimiento contemporáneo del monaquismo, dentro y fuera de la Santa Montaña de Athos, en todo caso se encuentra la enseñanza de san Gregorio Palamás. Siento que muchos de nosotros hemos ido a la Santa Montaña porque es la escuela de san Gregorio Palamás. Y si no fuera por san Gregorio, no sé cuantos de nosotros visitaría la Santa Montaña y cuantos seríamos cristianos ortodoxos.

Diré un logos muy atrevido. Personalmente no me gustaría creer nunca a Dios de Barlaam. Preferiría ser ateo en vez de creer a Dios de Barlaam. Pero, gracias a Dios, nuestra Iglesia, nuestra Ortodoxia, nuestros Santos Padres y san Gregorio Palamás nos dijeron que Dios es otra cosa. No es Dios encerrado a sí mismo, incomunicado, inaccesible, sin kinonía-comunión, insensible e inalcanzable, sino un Dios que se sale de sí mismo, para encontrar a su criatura y unirse con ella. Doxa (gracias y gloria) a Dios que tenemos un Dios así y doxa a Dios que tenemos a san Gregorio Palamás que nos muestra quién es el verdadero Dios y cómo nos uniremos con este Dios.

Otro punto que me gustaría subrayar es que existen dos maneras de pastoral. Uno es la de Barlaam y la otra de san Gregorio Palamás. La manera pastoral de Barlaam es moralista; es decir, hacer un hombre ético, el cual se hará ético por la creada jaris y no por la increada Jaris de Dios, y que tendrá comunión-kinonía no con la persona de Dios, sino con las ideas sobre Dios.

San Gregorio Palamás nos indicó que la finalidad de la pastoral no es una mejora moral del hombre, sino la zéosis, la unión del hombre con Dios. Y mientras el hombre no se une con Dios tampoco puede ser Cristiano. Estas dos manera de pastoral una es correcta y la otra falsa. La manera pastoral de Barlaam es humanocéntrica por eso equivocada. La de san Gregorio es zeantropocéntrica (divino-humano-céntrica), por eso es verdadera. El bienaventurado Justino Pópovits, al que antes mencionó el honorable de Erzegobina que tuvo la bendición de ser discípulo suyo, decía que en la Ortodoxia todo es Zeantropocétrico. Todo lo de la heterodoxia es humanocéntrico. En nosotros el objeto de medida de todo es el Θεάνθρωπος (Zeánzropos, Dios y hombre). Para ellos el objeto de medida de todo es el antropos, (hombre, humano). Entonces la pastoral de la Ortodoxia es zeantropocéntrica (divinohumanocéntrica) y esta es también la de san Palamás. Esta pastoral peligró durante el siglo 14º por Barlaam. La Jaris increada de Dios hizo destacar a san Gregorio Palamás, para que nosotros hoy podamos tener la pastoral de la zéosis y ser Ortodoxos cristianos.

Ciertamente, esto depende de la lucha que hace cada uno de nosotros para vivir esta ortodoxa zeantropocéntrica (divino-céntrica) vida de la zéosis y la pastoral ortodoxa. Es un tema personal de lucha, metania, oración e iluminación del Espíritu Santo. Pero en nuestra Iglesia Ortodoxa el camino está abierto, existe la posibilidad, poder y capacidad, mas los pastores para los cristianos fieles que quieren seguir esta pastoral y camino de su sanación y salvación y pueden hacerlo.

Otro tema que me preocupa personalmente y quiero exponer para que lo tengáis en cuenta es el tema del movimiento ecuménico. Hoy hay un aspecto u opinión de los que son capataces del movimiento ecuménico, que la teología de occidente y la teología de la Iglesia Ortodoxa Oriental son dos modos legales de acercamiento a la una verdad que es común en Oriente y Occidente. Aún se ha sostenido de un jerarca puntal que este aspecto es enseñanza de san Fotios. Confieso que cuando he leído esto he quedado sorprendido y excitado y pensé: ¿bien, el filioque, es decir, que el Espíritu Santo procede también del Hijo es lo mismo que el Espíritu Santo procede únicamente del Padre? ¿Es esto tradición de san Fotios? ¿Estos que han leído elementalmente a san Fotios confesor y saben para qué luchó, pueden decir estas cosas? También hoy pasa lo siguiente: Muchos teólogos aceptan y se apropian de la enseñanza de san Gregorio Palamás para la Luz increada, discernimiento de esencia y energía de Dios etc. Pero cuando llegan al tema principal decir cómo se tiene que hacer el diálogo con los heterodoxos, allí nos olvidamos de san Gregorio Palamás. Nos olvidamos de san Fotio y decimos que estos aspectos están caducados. San Gregorio Palamás hizo una lucha terrible contra el engaño de los Latinos. Dijo que nunca nos uniremos si no aceptan los Latinos rotundamente la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa de que el Espíritu Santo procede sólo del Padre. Porque el filioque es una herejía terrible. Hoy decimos que podemos progresar a la unión sin tener en cuenta estas cosas.

Es decir, en algunos puntos admiramos a san Gregorio Palamás y en algunos le excluimos. Lo mismo para los demás Padres de la Iglesia. Esto me parece anormal y paradójico y lo pongo a juicio a los aquí presentes Obispos, Sacerdotes y profesores, no vaya ser que estoy equivocado y fuera de la realidad. ¿Es posible en algunos casos tener en cuenta los Padres y en otros no? Creo que esto no es honesto ni correcto. Debemos de tenerlos en cuenta en todo, tenerlos como guías conductores también en el tema del movimiento ecuménico actual. Algunos expresan unas opiniones muy despreciativas sobre san Gregorio Palamás y eso me entristece. No es que los Santos les pasa algo, a ellos no les pasa nada nunca. Nosotros mostramos la pequeñez y la miseria de nuestra mente…

…El gigantesco movimiento teológico-espiritual del Hisijasmo se consolida y se hace justicia por el desarrollo histórico de los Balcanes y fue el que determinó el camino de todos los pueblos Balcánicos en los siglos siguientes. La importancia del Hisijasmo la resume profundamente de la siguiente manera el querido Metropólita de Montenegro Amfiloki: “La debilitación del imperio Romano oriental, la constitución y desarrollo de otros estados balcánicos e Iglesias locales, los conflictos entre estos países etc. habían provocado durante esta época no sólo una crisis de las estructuras sociológicas, sino también una crisis espiritual profunda, la cual por orden precede de todas las demás. Esta crisis era una provocación seria y encontró respuesta y solución al hisijasmo.

El hisijasmo con su profunda experiencia basada igualmente a su profunda fe en la presencia de Dios dentro en la historia y en todos los acontecimientos históricos, consolidó y afianzó la perturbada unidad de los ortodoxos y renovó la única e imperturbable esperanza y confianza de ellos a la providencia de Dios. El hisijasmo, pues, no era sólo una contestación teorética de su época, de su problema filosófico y teológico con Occidente o del antiguo pensamiento helénico. A la vez tuvo también un resultado concreto valioso para la sobrevivencia de los pueblos ortodoxos y el mantenimiento de la autoconciencia de la Iglesia católica (en su sentido real, no el romanopapismo) en los difíciles tiempos por los males, las desgracias y los sufrimientos por la turcocracia (esclavitud otomana).

Hay que tener en cuenta en todo a san Gregorio Palamás, no porque el santo necesita alguna justificación, sino que el mundo tiene necesidad de vivir correctamente a san Gregorio Palamás, el Μεγαδιδάσκαλος (megadidáskalos, magno maestro), la belleza del monaquismo, la estrella inborrable e inconfundible, el cuarto Teólogo y Jerarca, (el tercer “βοανεργές voanergés” flamante trueno de energías y bombas creadas de las divinas energías increadas). Amín.

Archimandrita Georgios Kapsanis

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