Herejías y engaños

El diablo utiliza con mucha habilidad y arte dos trampas gemelas: la soberbia y la mentira. Con la soberbia oscurece el nus del hombre y a continuación fácilmente le arrastra hacia la mentira, sus peores expresiones son: las herejías y los engaños. Al principio, está claro que utiliza migajas de la verdad, pero poco a poco llega a presentar la mentira como una verdad. Porque la mentira muchas veces se parece mucho a la verdad, aunque es tan distinta de ella, como una moneda falsa de la real o una perla de la falsa.

Todos los heréticos y falsos maestros caen en el engaño, mientras que en el principio están atrapados en un ensalzamiento, exaltación interior. Sus logos, discurso y razón para Dios lo basan en su propia lógica y fantasía, con el resultado de enseñar una “teología o tiología” intelectual y demoníaca. Ellos sobretodo con su comportamiento aparecen como muy piadosos y provocan el respeto de los demás, porque el diablo como mal astuto que es, ya no les empuja hacer el mal exteriormente. Intenta, pues, mediante estas buenas conductas de sus sirvientes crear y divulgar las herejías y las falsas enseñanzas, de manera que multitud de personas sean conducidas lejos de Cristo y Su Santa Iglesia.

Como el diablo es mentiroso y padre de la mentira (Jn 8,44), todos los heréticos que conducen los prójimos al engaño, aunque no lo acepten son «hijos del diablo» (1ªJn 3,10). A ellos se dirige diacrónicamente el Señor cuando dice: «Vosotros tenéis como padre al diablo del cual provenís, y queréis cumplir las codicias, deseos y ambiciones mal astutas y viles de vuestro padre…» (Jn 8,44).

Estos son los pseudocristos y los pseudoprofetas que tal como predijo Cristo se mueven entre nosotros «…con prendas de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mt 24,24 y 7,15). Estos son los «…falsos hermanos, falsos apóstoles, trabajadores fraudulentos, transformados en apóstoles o enviados de Cristo» (2ªCor11,13, 26),  y por los que san Pablo lloraba por su estado de perdición a que habían llegado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies