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mar 19 2014

DOMINGO DE LA ORTODOXIA 2014

Ortodoxia 2 copia

HELÉNICA DEMOCRACIA  SANTA METRÓPOLIS DEL PIREO

CIRCULAR PASTORAL DE SU EMINENCIA SERAFIM

METROPOLITA DE PIREO

 

4 Marzo 2014

Bien amados hijos míos

Hoy Domingo de la Ortodoxia, todos los Ortodoxos Cristianos celebramos nuestra identidad, nuestra ontología que no es otra cosa que la fe Ortodoxa. ¡Alegraos y regocijaos porque el Santo Dios Trinitario nos ha inundado con Su Jaris (gracia, energía increada), nos ha donado la gran bendición y honor y nos ha consolidado con la máxima garantía, ventaja y privilegio de ser Ortodoxos, creer Ortodoxamente y pertenecer a la única arca de salvación, la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia Ortodoxa! Por eso debemos estar dando gracias interrumpidamente día y noche al glorificado Dios Trinitario por esta gran donación hacia nosotros Sus siervos indignos y viles.

La Iglesia Ortodoxa que es Una, Santa, Católica y Apostólica es la única, irrepetible e histórica Iglesia, es limpia, pura e inmaculada; y ora por la unidad de todo el mundo, queriendo que toda la creación resulte dentro a la Santa Trinidad.

Por supuesto que la Iglesia Ortodoxa principalmente no es una religión sino apocalipsis (revelación). Tampoco es una herejía cristiana. Religión es un intento antropocéntrico de suavizar y agradar a Dios o cualquiera de los dioses, para que cada uno pueda sentir seguridad y paz psicológica y finalmente interpretar la muerte. Religión también es la satisfacción de la justicia divina del egoísmo picado de Dios por parte del hombre de forma pasional. Religión es el fenómeno del movimiento del hombre hacia lo Divino. El hombre en busca de Dios. “Sin embargo, la Iglesia no propone el movimiento del hombre hacia el Dios, sino el movimiento de Dios hacia el hombre. No se edifica con la búsqueda religiosa del hombre, sino con la apocálipsis (revelación) de Dios que llama o invita al hombre a posicionarse análoga ante él. Desde este aspecto el Cristianismo Ortodoxo es apocálipsis y no religión. Pero ya con la posición del hombre ante la apocálipsis de Dios se presenta también el fenómeno de la religión. Pero la característica en este caso es que la religión se proyecta como un fenómeno segundario. Ya no es un movimiento para encontrar a Dios, sino un intento de vivir su apocálipsis”.

Por los tanto la Ortodoxia en primer lugar precisamente es apocálipsis (revelación), no es religión. La Ortodoxia es la apocálipsis (revelación) de la única, personificada, perfecta, salvífica y divina verdad en la treántrica persona del humanizado Θεάνθρωπο (zaánzropo Dios y hombre), Señor y Dios, Sanador y Salvador nuestro Jesús Cristo. El Santo Dios Trinitario se apocalipta (revela) a través de la segunda persona de la Santa Trinidad, del Hijo y Logos increado de Dios.

Herejía cristiana es deshacer y tergiversar parcial o total la verdad y la agapi (amor, energía increada) del Dios Trinitario.

Por lo tanto, la Ortodoxia no es una organización o asociación ni un partido político, tampoco una filosofía, sino el Cuerpo del Cristo vivo y organismo teantrópino (divino-humano). La Iglesia Ortodoxa es el redentor Cristo, la Madre del redentor Cristo y los amigos de Él. La Iglesia Ortodoxa no tiene ninguna relación con las religiones y las herejías. Es la Realeza increada de los Cielos, el Paraíso terrenal y el celeste. En definitiva la Ortodoxia es la Realeza increada, hecho que lo confesamos todos los Ortodoxos con la frase inaugural de la Divina Liturgia: “Bendita sea la Realeza del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Con base lo anterior, pues, la Ortodoxia no debe ser relegada al ámbito de la religión, porque es arrastrada involuntariamente, cuando no debemos hacerlo, en interminables marañas de reuniones y conferencias inter-religiosas. Puesto que la Ortodoxia no es una religión no tiene ningún sitio en el batiburrillo y revoltillo pan-herético inter-religioso.

¡El ecumenismo es un movimiento mundial del Sionismo Internacional que su único propósito es la conquista y el dominio universal político y religioso! El Ecumenismo religioso es un movimiento para la unión, en la primera etapa de todas las herejías de Occidente con la Ortodoxia sin la fe común Ortodoxa y las máximas diferencias doctrinales permanentes; y la segunda etapa es la unión de todas las religiones en una construcción monstruosa, en una Pan-religión o una religión universal. Pero su propósito en última instancia dentro de este crisol es hacer desaparecer y eliminar el Cristianismo y sobre todo la Ortodoxia que contiene la Verdad. ¡Pero su propósito definitivo es, en la fase final de su plan tenebroso, sustituir la adoración a Dios Uno con la adoración al Satanás! La Pan-religión se expresa con las tres letras “MRA”.  El MRA es una palabra del antiguo egipcio y empezó a utilizarse desde el siglo 13º adC, desde la época del Faraón Amenjotep, quien intentó abolir todos los falsos dioses y micro-herejías y fundirlas en una religión unificada con un Dios.

La pan-herejía del ecumenismo inter-religioso profesa que todas las religiones son lo mismo. No es solamente el Cristianismo el camino de la salvación. La salvación la puede uno encontrar también en el islamismo, en el judaísmo, en el hinduismo y en el budismo, incluso en la idolatría. Todas las religiones son diferentes vías de salvación. De esta manera se busca una pseudo-unión de todas las religiones en una religión universal o pan-religión. La tendencia general es que se vea que no existen diferencias dogmáticas entre las religiones y que todas ellas esencialmente son lo mismo.

Las posiciones anteriores inter-religiosas engañosas las acepta también el movimiento de la “Nueve Era del Acuario”, es decir, del Anticristo que promueve la Pan-religión, según el cual no hay una sola verdad. Dicen los de la “Nueva Era o New Age”: “Cree lo que quieras, pero que no sea monódromo o camino único, es decir, no creer que sólo tú tienes la verdad y sólo tu fe es la correcta. Todas las religiones son vías igualmente correctas que conducen al mismo propósito y fin. Las religiones son formas, Dios es la esencia”. Pero esto es dogmatismo plural. En realidad los de la “Nueva era o New Age” creen y predican que los Cristianos puesto que monopolizamos la verdad somos seres subdesarrollados. En el fondo ellos creen que se encuentran a un nivel superior de desarrollo porque son los hombres de la “New Age”, en cambio nosotros los Cristianos estamos al nivel inferior. Por lo tanto no somos iguales. Nosotros los Ortodoxos estamos considerados por ellos como “atascados, pegados a la vieja época de Cristo” con el resultado que nos calumnien como fanáticos, intolerantes, racistas y fundamentalistas.

Mientras que los gloriosos santos Apóstoles y Discípulos del Señor y todos nuestros Santos predican que el Cristo es el único camino de salvación –“YoSoY el camino, la verdad y la vida”- que el Cristo es la única Luz increada del mundo, tal y como psalmodiamos en la Divina Liturgia “hemos visto la Luz verdadera y hemos recibido espíritu celeste”, que el Cristo es la apocálipsis (revelación) exclusiva de la verdad, él Mismo la misma Verdad, el Hijo y Logos (increado) de Dios y que después de Cristo no hay otra verdad, ¿ahora en la época contemporánea cuál es la tendencia que predomina? ¿Qué dice este nuevo engaño y estafa del diablo?

Este nuevo engaño y estafa del diablo con los encuentros y las reuniones inter-religiosas utiliza la misma falsedad y mentira que utilizó el diablo para Adán y Eva. Entonces el diablo desmintió lo que el Dios había dicho a los primeros en ser creados y les dio su logos que no es logos de salvación, sino de catástrofe. Entonces el diablo dijo: “No hagáis caso lo que os dice Dios, no os dice la verdad; no os pasará nada si coméis la fruta prohibida”. Ahora con las reuniones inter-religiosas nos dice: “No hagáis caso lo que os dice el Evangelio de que sólo el Cristo es el único camino de salvación; las otras religiones también salvan, porque estas también creen al mismo Dios y enseñan los mismos principios y valores éticos.

Si todos los gloriosos santos mártires tuvieran el mismo comportamiento y mentalidad que los actuales ecumenistas es seguro que compartirían y abrazarían también las demás religiones y serían simultáneamente cristianos y heterodoxos, puesto que serían dos formas distintas legales y válidas para la salvación. Pero el Cristianismo ortodoxo y los heterodoxos son cosas irreconciliables. Con esta mentalidad ecumenista, los gloriosos santos mártires no serían mártires de Cristo, no serían laureados de Cristo, no celebraríamos su onomástica ni tendríamos ejemplos de imitación. Todos los gloriosos santos mártires y neomártires han dado su sangre para nuestra fe y nuestra Ortodoxia. Toda esta mentalidad y actividad de “Nuevo orden y New Age” que promueve y presenta supuestamente que todas las religiones, todas las herejías y todas las creencias son iguales, constituye una violación del Evangelio y una blasfemia contra los gloriosos santos mártires. Si todas las religiones son lo mismo, ¿por qué los Santos han testimoniado y martirizado dando sus sangres? ¿No han sido mártires para nuestra santa Ortodoxia y nuestra santa fe? ¿Por qué no adoraron cualquier otra religión?

Se hace, pues, comprensible que el ecumenismo inter-religioso viola y ofende el dogma fundamental de la única revelación y salvación del mundo a través de Jesús Cristo en relación con las religiones del mundo, con el resultado de que este sea el renacimiento del arrianismo. Esencialmente el ecumenismo inter-religioso es un nuevo arrianismo.

Por lo tanto, el punto de vista de que todas las religiones tienen el mismo Dios y todas son iguales, no sólo es incorrecto sino peligroso, horroroso, traidor y una trampa mortal. Las religiones no tienen el mismo Dios. Más bien todas las religiones tienen dioses falsos, puesto que no creen al único verdadero Dios, al apocaliptado (revelado) Dios Trinitario, a la Santa Trinidad, al Padre, Hijo y Espíritu Santo. Algunos principios generales religiosos no eliminan las enormes diferencias teológicas y dogmáticas. ¿Qué religión contiene la teología del Símbolo de la fe (o Credo)? ¿Qué religión enseña Triadología, Cristología, Espiritualidad (teología del Espíritu Santo o espiritulogía), Eclesiología, Santos Misterios, Resurrección de los muertos y Ascensión? ¿Qué religión tiene como Fundador al impecable Zeántropos (Dios y hombre) Redentor, Sanador y Salvador del mundo, Crucificado y Resucitado y que volverá otra vez para juzgar los vivos y los muertos? ¿Qué religión tiene única, incomparable e irrepetible enseñanza ética del Cristianismo Ortodoxo y la Tradición litúrgica?

El ecumenismo inter-religioso proclama también que todas las religiones enseñan la justicia y la paz. Pero esto es incierto. Porque el Islam enseña la violencia, la jihad para su dominio, y la religión Judaica tiene como dogma “ojo por ojo y diente por diente”. Sólo la Iglesia Cristiana Ortodoxa enseña la agapi (amor, energía increada divina), la reconciliación, el perdón, la justicia, la paz y la humildad. Estas cosas le hacen distinguir no sólo de las anteriores dos religiones, sino también de la herejía del Papismo. El último ha organizado inquisiciones, ha quemado libros, ha participado en torturas, ha golpeado poblaciones, fue protagonista en guerras e hizo genocidios como en Croacia y Serbia. El Vaticano es un estado y su jefe es el papa. Sólo la Iglesia Cristiana Ortodoxa no ha utilizado ni utiliza tales métodos. La participación en las reuniones inter-religiosas son provocativas para el fiel laós (pueblo) Ortodoxo, porque le presentan como cómplice o culpable y la enseñanza cristiana como cómplice de los actos criminales que se hacen, sea en nombre del Islam, sea después de mandatos de centros u organizaciones, que han hecho también ser víctima de ellos el pueblo de Israel. ¿Por qué la Ortodoxia tiene que dialogar con ellos y emitir comunicados conjuntos sobre paz falsa o participar en eventos sobre las perspectivas del Islam, cuando el Islam protagoniza en acciones ilícitas y se encarga para la destrucción de estados cristianos?

El ecumenismo inter-religioso plantea paralelamente también la teoría de la coexistencia pacífica de las religiones. Pero esta teoría no es correcta. Coexistencia pacífica de las religiones significa cesar el kerigma del Evangelio y cese del Cristianismo como única Iglesia verdadera. Coexistencia pacífica de las religiones significa cooperación de la Iglesia Cristiana Ortodoxa para evitar conflictos ideológicos. Coexistencia pacífica de las religiones significa coexistencia armoniosa de la verdad con la mentira, del engaño y la falsedad, de la oscuridad con la luz increada de Cristo, el Cristo que es la Luz verdadera con el Diablo que es el protector de la oscuridad. Pero una coexistencia así es incomprensible, es luciférica (demoníaca).

El Cristo ha dado la orden que se proclame al mundo Su Iglesia como la única verdadera y perfecta. También dijo: “No penséis que he venido a poner paz en la tierra sino espada”. Con este logos el Cristo por supuesto que no está en contra de la paz y a favor de la guerra, sino que da a entender que la Iglesia dividirá a los hombres, puesto que unos creerán y otros no, y los no creyentes combatirán a los fieles. La predicación del Evangelio necesariamente trae conflictos entre religiones, de la apocálipsis de Dios por un lado y de las falsas por otro lado. El apóstol Pablo dice que hay casos que no es posible la paz. Este es el caso de la predicación del Evangelio y de la Iglesia Ortodoxa. En estos casos vale lo que dijo san Gregorio el Teólogo, que es preferible la guerra en vez de la paz, porque una paz de este tipo nos separa de Dios. En nuestra época lo que se tiene que proyectar, promover y prevalecer principalmente no es el predominio de la paz mundana sino la metania y el retorno internacional de los heterodoxos en la Iglesia Ortodoxa, que tendrá como consecuencia el dominio de la divina, espiritual y real paz que no es otra que el mismo Cristo.

Además, el ecumenismo inter-religioso apoya la idea de que el Islam y el Judaísmo son religiones monoteístas y reveladoras. Y esta opinión es incorrecta, porque no creen al único Dios Trinitario ni aceptaron alguna vez alguna apocálipsis de Dios. Al contrario reciben y aceptan apocálipsis de otra parte, del diablo tal y como se demuestra al Corán que insulta al encarnado Logos increado de Dios, como creación repitiendo la herejía del Arriano y del Talmud y la Cábala que insultan al Sanador y Salvador Cristo y glorifican al Satanás.

Por último, el ecumenismo inter-religioso busca la mal llamada catarsis o limpieza de los textos litúrgicos, es decir, la suspensión de todas las referencias supuestamente ofensivas a otras religiones, (ver en relación, elogios al epitafio del Gran Cuaresma, anatemas, teorías sobre la restauración del nombre del Judas y del pueblo judío). Pero, cualquier sustracción de datos de la Santa Escritura inspirada de Dios y los textos litúrgicos en nombre de la convergencia inter-religiosa es inaceptable y constituye herejía.

La adopción de posiciones del ecumenismo inter-religioso ha comenzado a cultivarse y a enseñarse desde el II pseudo-sínodo Vaticaneo de la para-sinagoga herética y religiosa del Papismo (1962-1965); y empezaron a ser promovidas y aplicadas por el Papa Juan Pablo II, quien se atrevió en Asís en el primer sínodo inter-religioso (1986) a convocar la reunión inter-religiosa donde oraron conjuntamente al mismo Dios falso todos los que allí participaron heterodoxos y hetero-religiosos. Al Vaticano y al papa entonces siguió el Consejo Internacional de las llamadas “iglesias”. Desgraciadamente estas inaceptables teorías susurran incluso algunos ecumenistas ortodoxos, quienes oran irregularmente con ellos y con toda esta caterva de la heterodoxia y la hetero-religiosidad, aplicando las decisiones sionistas, masónicas y papistas.

¿De verdad, cómo pueden participar en reuniones tipo Asís (2002, 2013) y a quién Dios co-rezan los ortodoxos ecumenistas con los representantes del Judaísmo y del Islamismo, cuando los dos no creen a la Santa Trinidad, al Padre, Hijo y Espíritu Santo? Porque el clero y el pueblo del judaísmo, que ha crucificado a Cristo y se le ha sustraído la Jaris (gracia, energía increada) y la bendición de Dios, por el horroroso Sionismo internacional ha cambiado el deísmo del Antiguo Testamento y los Profetas en vicioso Eosforismo (Luciferismo) con la demoníaca Cábala y el vulgar Talmud, obras de los demoníacos Rabinos del recaído Judaísmo y la obsesión de ellos sobre el dominio y gobierno internacional del esperado pseudomesías. En cambio la religión engañosa de pueblos el Islam, precursor del Anticristo, según san Juan el Damasceno, que engaña al pueblo con el falso dios Ala y su falso libro Corán que enseña la jihad, es decir, la guerra santa contra los infieles, que en esencia es una herejía cripto-judáica que niega la deidad de Cristo, Su muerte por Crucifixión, la Santa Cruz y Su Resurrección y la supervivencia de la herejía del Arrianismo.

Es trágico afirmar que el ecumenismo inter-religioso hoy en día está en auge. Cosas oídas por primera vez, impiadosas y acontecimientos horribles son los siguientes: a) la oferta del Corán en vez de la Santa Escritura y el Evangelio en musulmanes y calificación del Corán como “santo o sagrado”; b) encender la lámpara de siete brazos de los judíos, y c) el anuncio de la erección del templo inter-religioso para Cristianos, Musulmanes y Judíos en Berlín.

Enfrente la pan-herejía singretista del ecumenismo inter-religioso proponemos la enseñanza de nuestra Iglesia Ortodoxa, que es el único camino de salvación de los hombres, es la fe en la Santa Trinidad a la obra y enseñanza de nuestro Señor Jesús Cristo que continúan en Su Cuerpo, la Una Santa, Católica y Apostólica Iglesia Ortodoxa. El Cristo es la única luz (increada) verdadera, no hay otras luces para iluminarnos, ni otros nombres que pueden salvarnos. “No hay en otro salvación ni otro nombre que haya sido dado por el cielo para los hombres que puede sanarnos y salvarnos”. Todas las otras creencias, todas las religiones que ignoran y no confiesan a Cristo “que ha venido en cuerpo y carne”, son creaciones humanas y obras del diablo que no conducen a la verdadera teognosía y renacimiento a través del divino Misterio del Bautismo, sino que engañan a los hombres y les conducen a la perdición. Los cristianos Ortodoxos creyendo a la Santa Trinidad no tenemos el mismo Dios con ninguna otra religión, ni con las llamadas religiones monoteístas, el Judaísmo y el Islamismo que no creen en la Santa Trinidad, tampoco con la idolatría.

Todo lo anterior justifica de manera clara y absoluta por qué razón el hombre deberá ser única y exclusivamente Cristiano Ortodoxo y pertenecer a la Iglesia Ortodoxa, en la que tiene esperanza de sanación y salvación, puesto que según san Cipriano de Calcedonia fuera de la Iglesia Ortodoxa no hay salvación.

Oremos, pues, hoy Domingo de la Ortodoxia que el Santo Dios Trinitario con las intercesiones de todos los gloriosos santos mártires y neomártires nos haga dignos de confesar “en todo tiempo y a toda hora” a nuestro Señor Jesús Cristo como único y exclusivo Sanador y Salvador del mundo y la humanidad en una época de pan-herético ecumenismo inter-religioso que vivimos, convencidos del logos de nuestro Señor: “aquel que confesará y dará testimonio de mí ante los hombres, yo también le confesaré ante mi padre en los cielos”. Amín.

Por muchos años y feliz camino en la Santa y Gran Cuaresma. 

Con bendiciones patrísticas vuestro Metropolita del Pireo, Serafim.

Μετά πατρικῶν εὐχῶν
Ο ΜΗΤΡΟΠΟΛΙΤΗΣ ΣΑΣ
+ ὁ Πειραιῶς Σεραφείμ

 

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