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Ago 02 2021

II EPÍSTOLA A LOS CORINTIOS

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) www.logosortodoxo.com, heleno-griego nativo, me he instruido en la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición (katharévousa), la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

 

II EPÍSTOLA A LOS CORINTIOS – 2 ΠΡΟΣ ΚΟΡΙΝΘΙΟΥΣ

 

Índice de Contenido

Capítulo 1: Saludos y agradecimiento a Dios, 1-11. La causa del cambio de su trayecto, 12-24.

 

Saludos y agradecimiento a Dios, 1:1-11.

1:1. Yo Pablo, por la voluntad de Dios apóstol de Jesús Cristo, y el hermano Timoteo, a la Iglesia de Dios en Corinto, con todos los cristianos o santos de toda la Acaya:

  1. sea con vosotros la χάρις jaris-gracia, energía increada, y la paz de parte de Dios Padre nuestro y del Señor Jesús Cristo.
  2. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús Cristo, el Padre de las misericordias increadas y Dios de todo consuelo para los hombres afligidos y angustiados,
  3. que nos consuela y nos serena en todas nuestras tribulaciones y sufrimientos, para que podamos consolar nosotros a todos los hombres encontrados en tribulación, dolor, sufrimiento y angustia con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.
  4. Porque, así como abundan en nosotros las tribulaciones y participamos en los padecimientos de Cristo, así gracias a Cristo abunda nuestra consolación.
  5. Pues si tenemos que sufrir, es para vuestro consuelo, salud y salvación; si somos consolados, es para que vosotros también lo seáis y tengáis ánimos para soportar con paciencia los sufrimientos que nosotros padecemos;
  6. y es firme nuestra esperanza en vosotros, porque conocemos bien que así como participáis en nuestros padecimientos y sufrimientos, así también participaréis en los consuelos nuestros.
  7. No queremos, hermanos, que ignoréis la tribulación y el sufrimiento que nos sobrevino en Asia, pues fue muy duro por encima de nuestras fuerzas, tanto que perdimos toda esperanza ya de salir con vida.
  8. Aún más, temimos como cierta la sentencia de muerte; y permitió el Señor estos peligros terribles y mortales para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios, que resucita a los muertos;
  9. Él nos sacó de tan mortal peligro y nos salva. En Él tenemos puesta la esperanza de que seguirá liberándonos también de otros peligros,
  10. cooperando vosotros también con la oración a favor nuestro, a fin de que la jaris-gracia, energía increada, nos sea regalada por las oraciones de muchos, es decir, la protección de nuestras vidas de los peligros, sea confesada y reconocida por nosotros y vosotros, como un regalo de muchas personas; y así se atribuya de muchas maneras el agradecimiento ardiente al Señor por nosotros.

 

La causa del cambio de su visita, 12-24.

  1. Pues ésta es nuestra gloria y jactancia, el testimonio de nuestra conciencia, de que nos hemos comportado con todo el mundo, y especialmente con vosotros, como quiere Dios con la sencillez y la sinceridad, y no con la sabiduría mundana humana, sino con la sabiduría divina y la prudencia que nos concede la jaris-gracia increada de Dios.
  2. No os escribimos más cosas, en las cartas sólo hay lo que leéis y conocéis, y espero que hasta el fin las entendáis más profundamente y plenamente;
  3. lo que ya en parte nos habéis conocido y entendido que, en el gran día de la Segunda Parusía-Presencia de nuestro Señor Jesús Cristo, vosotros estaréis orgullosos de nosotros y nosotros de vosotros.
  4. Y con esta convicción y confianza quise ir primero a veros, para que tuvieseis, por la jaris increada de Dios, una doble alegría y beneficio espiritual por mis dos visitas,
  5. y pasando por vosotros ir a Macedonia, y de nuevo desde Macedonia volver por ahí y ser por vosotros encaminado hacia Judea.
  6. Al proponerme este proyecto, ¿obré a la ligera? O el proyecto que yo me he propuesto, ¿me lo propuse llevado de sentimientos humanos, de manera que haya a la vez en mí, sí y no, como en un hombre carnal?
  7. Dios siempre en todo es fiel testigo de que nuestro kerigma y nuestros logos con vosotros no son dudosos, sí y no.
  8. Porque el Hijo de Dios, Jesús Cristo, que os hemos predicado, yo, Silvano y Timoteo, no ha sido sí y no, antes ha sido sí.
  9. Porque todas las promesas de Dios sobre nuestra sotiría salvación se realizaron por Jesús Cristo y se demostraron en Él sí y amén; y por Él decimos amén para doxa-gloria de Dios por nosotros.
  10. Es Dios quien a nosotros y a vosotros nos da la convicción firme y segura de modo que permanezcamos fieles en Cristo, y es Dios que nos ha ungido por el Espíritu Santo,
  11. nos ha sellado y ha depositado las arras del Espíritu en nuestros corazones, como adelanto y garantía de las cosas que nos ha prometido.
  12. Pongo a Dios por testigo sobre mi psique-alma de que por amor vuestro no he ido todavía a Corinto.
  13. No decimos estas cosas porque pretendemos dominar sobre vuestra fe, además que vosotros os mantenéis firmes en la fe, sino para contribuir a vuestro gozo y alegría,.

 

Capítulo 2: Pablo pedagogo sincero y cariñoso para los Corintios, 1-11. Su misión es grande y activa, 12-14. Triunfantes en Cristo, 2:14-17.

 

Pablo pedagogo sincero y cariñoso para los Corintios, 2:1-11.

2:1. Por eso pensé y decidí no ir otra vez a vosotros en tristeza por vuestras faltas y entristeceros también a vosotros por las observaciones que estoy obligado a haceros.

  1. Porque si yo os contristo, quién podría alegrarme sino vosotros a los que yo mismo causé tristeza, si aceptáis mis observaciones, os arrepentís de vuestras faltas y rectificáis, entonces sois los mismos que me alegráis.
  2. Y esto mismo os escribí en la epístola anterior y os hice observaciones para que cuando vaya no tenga que entristecerme de los que debiera alegrarme, confiando en todos vosotros, pues mi gozo y alegría es también vuestro gozo y alegría, de todos.
  3. Os escribí en medio de una gran angustia y sufrimiento de corazón con muchas lágrimas, no para que os entristezcáis, sino para que conozcáis la agapi-amor tan grande que os tengo.
  4. Pues bien si alguno por su grave error ha causado tristeza, no sólo me contristó a mí, sino, -en cierto modo para no exagerar-, a todos vosotros.
  5. Bástele a ése la reprimenda y la corrección que le ha impuesto la mayoría,
  6. al contrario ahora es mejor mostrarle bondad, perdonarle su error y consolarle, para que no se vea consumido por excesiva tristeza y desesperación.
  7. Por eso os ruego que públicamente le mostréis vuestra bondad y vuestra agapi-amor sincero,
  8. pues para esto os escribí en mi anterior epístola, a fin de conocer vuestra virtud y vuestra obediencia.
  9. Y al que vosotros algo perdonéis, también le perdono yo, pues lo que yo perdono, si es que tengo algo que perdonar, por amor vuestro lo perdono y en la presencia de Cristo,
  10. para no ser víctimas engañadas de los ardides de Satanás y seamos dominados por él, ya que no ignoramos sus propósitos y conocemos sus intenciones e invenciones.

 

Su misión es grande y activa, 2:12-17.

  1. Habiendo ido a Tróade para anunciar también allí el evangelio de Cristo, aunque se me presentó una puerta abierta para trabajar en el Señor,
  2. no hallé sosiego para mi espíritu por no haber encontrado allí a Tito, mi hermano para que me informara sobre la situación; y despidiéndome de los hermanos de allí, partí para Macedonia, para encontrar a Tito.

 

Triunfantes en Cristo, 2:14-17

  1. Sea bendito y alabado el nombre de Dios, que en todo tiempo nos concede la χάρις jaris-gracia, energía increada, y nos hace triunfar en Cristo, el cual por nosotros manifiesta en todo lugar la vivificante fragancia de la verdadera gnosis conocimiento espiritual;
  2. porque, nosotros, los obreros del Evangelio, somos para Dios la fragancia de Cristo; fragancia también entre los que se salvan y entre los que se pierden andando el camino de la perdición eterna;
  3. en unos somos olor de muerte para muerte, porque ellos no quieren aceptar la verdad salvífica; en cambio en otros, los de libre buena voluntad fragancia vivificante que da vida. Y para esto, ¿quién es capaz de por sí mismo realizar estas grandes obras?
  4. Porque no somos como muchos, que falsifican y alteran, trafican y se lucran con logos de Dios, sino que proclamamos el logos de Dios movidos desinteresadamente con motivos sinceros y honestos, inspirados de Dios y ante de Dios y hablando en Cristo.

 

Capítulo 3: La obra de Pablo da testimonio sobre él, 1-6. La diaconía del Evangelio incomparablemente superior de la diaconía de la Ley de Moisés, 7-18.

 

La obra de Pablo da testimonio sobre él, 3:1-6

3:1. ¿Voy a comenzar de nuevo a recomendarme a nosotros mismos? ¿O necesitamos, como algunos, de cartas que nos recomienden a vosotros o en que vosotros recomendéis a otros?

  1. Nuestra carta sois vosotros mismos, escrita en nuestros corazones, conocida como auténtica y verdadera y leída de todos los hombres,
  2. pues notorio es que sois carta de Cristo, escrita por él utilizando a nosotros como instrumentos suyos, y escrita no con tinta, sino por la χάρις-gracia, energía increada, y la iluminación del Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, como la ley de Moisés, sino en las tablas de carne de vuestros corazones que sienten y viven las dádivas y las verdades que da el Espíritu santo.
  3. Tenemos esta confianza y convicción por Cristo ante Dios.
  4. No porque por nosotros mismos somos capaces, ni por nuestra diania (mente, intelecto, inteligencia) y e nuestros pensamientos componemos y ofrecemos los logos y el kerigma, sino que nuestra capacidad viene de Dios.
  5. El nos capacitó como diáconos del Nuevo Testamento, no de la letra, sino del espíritu, porque la letra mata, pero el espíritu da vida. (6. Él nos ha hecho capaces y dignos servidores-diáconos del Nuevo Testamento, no de la ley escrita y típica, sino de la espiritual, la cual mediante el Espíritu Santo se escribe en nuestros corazones y da vida. Porque la letra, y los preceptos típicos de la antigua Ley traen la muerte espiritual. Pero en nuevo espíritu del Nuevo Testamento da vida.)

 

La diaconía del Evangelio incomparablemente superior de la diaconía de la Ley de Moisés, 3:7-18.

  1. Pues si la antigua ley que conduce a la muerte y se había escrito con letras sobre piedras fue gloriosa, hasta el punto de que no pudieran los hijos de Israel mirar el rostro de Moisés a causa de su resplandor, sin embargo fue transitoria y quedaría abolida,
  2. ¡cuánto más no será glorioso el servicio-diaconía del Nuevo Testamento que dona a los hombres el Espíritu Santo!
  3. Si aquel servicio-diaconía de la Ley antigua, que su consecuencia era condenación del hombre, era gloriosa, mucho más será el servicio del Nuevo Testamento que proporciona justicia y salvación y tiene más rica y abundante la doxa-gloria, luz increada.
  4. Porque lo que bajo este aspecto fue glorioso en aquel servicio, ni siquiera merece tenerse en cuenta comparado con esta otra doxa-gloria sobreeminente e increada del Nuevo Testamento.
  5. Porque si la ley antigua que fue transitoria tenía su doxa-gloria, ¡el Nuevo Testamento será acompañado de mucha más doxa-gloria increada que permanece por los siglos de los siglos!
  6. Teniendo, pues, tal esperanza, es decir, que nuestra obra en Cristo es inimaginablemente gloriosa y eterna, procedemos con plena franqueza para la divulgación del Evangelio,
  7. y ofrecemos nuestra enseñanza y obra nueva clara sin velo y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, porque los hijos de Israel no podían, a causa de sus corazones duros, contemplar y entender que aquella Ley su propósito y destino final era el Cristo, por eso abolida.
  8. Pero sus entendimientos estaban velados y sus mentes/intelectos estaban endurecidos y embotados; porque hasta hoy permanece el mismo velo durante la lección del Antiguo Testamento y no se quita de ellos el velo porque no creen en Cristo, en y por el que queda anulado.
  9. Sino que hasta el día de hoy, siempre que leen a Moisés, el velo persiste tendido sobre sus corazones y sus rostros;
  10. mas cuando algunos de ellos sea conducido de vuelta al Señor Jesús Cristo, entonces es corrido el velo del su corazón para que pueda entender claramente la verdad.
  11. El Señor es espíritu, y donde está el espíritu del Señor, está la libertad, por el espíritu del Señor se quita el velo y la esclavitud de la ley y allí se encuentra la verdadera libertad.
  12. Todos nosotros a cara descubierta y el corazón libre, reflejamos y resplandecemos la doxa-gloria luz increada del Señor como en un espejo y nos metamorfoseamos, transformamos en la misma imagen, progresando espiritualmente de doxa-gloria en doxa-gloria, a medida que obra en nosotros el espíritu del Señor.

 

Capítulo 4: La altura del axioma apostólico, 1-6. Sufrimientos y fatigas de los Apóstoles, 7-18.

 

La altura del axioma apostólico, 1-6.

4:1. Por eso, teniendo este servicio-diaconema del kerigma, gracias a la misericordia increada del Señor, no desfallecemos ni nos desanimamos ante las dificultades y los peligros,

  1. sino que, desechando todo indigno y toda mala astucia que los hombres por vergüenza esconden, no andamos nuestro camino adulterando el logos de Dios con nuestras invenciones, sino manifestamos la verdad pura y clara y esto es nuestra recomendación, como auténticos obreros del Evangelio, a toda conciencia humana ante Dios.
  2. Si nuestro evangelio queda encubierto, es para los incrédulos, para los que voluntariamente andan el camino de la perdición,
  3. cuya mente e inteligencia cegó el dios de este mundo pecador, es decir, el Satanás, para que no brille en ellos la luz del Evangelio de la gloria increada de Cristo, el cual es imagen-icona de Dios.
  4. Pues no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesús Cristo, Señor el único glorioso, y, cuanto a nosotros, nos presentamos como siervos vuestros por amor y doxa-gloria de Jesús.
  5. Porque Dios, en tiempos de la creación, dijo: Brille la luz del seno de las tinieblas, es el que ha hecho resplandecer y brillar la luz en nuestros corazones para que nosotros conozcamos y demos a conocer a los demás la gnosis-conocimiento pura e iluminada de la doxa-gloria luz increada de Dios que se ha manifestado en persona por Jesús Cristo.

 

Sufrimientos y fatigas de los Apóstoles, 4: 7-18. Viviendo por la fe

  1. Pero llevamos este tesoro de la gnosis gloriosa (conocimiento espiritual) en nuestros cuerpos que son frágiles y débiles como vasos de barro, para que se vea que la excelencia de la dinamis energía increada y poder proviene de Dios y no de nosotros.
  2. En mil maneras somos atribulados y acosados, pero no nos abatimos; caemos en perplejidades, pero sin desesperarnos y desconcertarnos, siempre hay solución a nuestras dificultades;
  3. perseguidos por infieles y falsos cristianos, pero no abandonados por parte de Dios; a veces parece que somos derribados y vencidos por los enemigos pero no nos acobardamos, ni nos anonadamos, ni nos perdemos,
  4. llevando siempre en el cuerpo los dolores y la mortificación de Jesús, el Señor, peligrando como Él a morir en cada momento; y esto para que la vida y la fuerza de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
  5. Porque nosotros que vivimos para la obra del Señor, estamos siempre entregados a la muerte por agapi-amor y doxa-gloria de Jesús, para que la vida de Jesús Cristo se manifieste también en nuestro cuerpo mortal, el cual el Señor de maneras milagrosas salva.
  6. Así que los peligros mortales están en nosotros, pero la vida espiritual, que proviene de nuestra muerte, se opera y crece en vosotros.
  7. Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por eso hablé”; también nosotros creemos de modo ortodoxo y firme al Señor, y por esto predicamos sin miedo y con valor la enseñanza de nuestra fe;
  8. y de esta fe sacamos la gnosis cierta que Dios y Padre quien resucitó al Señor Jesús, también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros glorificados en su realeza increada;
  9. porque todas las cosas suceden por vosotros, para que las dádivas y la χάρις jaris-gracia energía increada difundida en muchos acreciente y exceda en todos. Así vosotros y también nosotros que somos beneficiados, agradecer a Dios de modo que la acción de gracias sea sobrante para la doxa-gloria de Dios.
  10. Por lo cual no desmayamos y no nos desesperamos por nuestras tribulaciones y sufrimientos, sino que mientras nuestro hombre exterior se corrompe, nuestro hombre interior se renueva de día en día (SoLoPoRoY).
  11. Porque por la momentánea y ligera tribulación y penalidad, nos prepara y nos trae como beneficio el peso eterno de gloria incalculable e increada,
  12. y por muy grandes y angustiosas que sean nuestras tribulaciones, las estaremos sufriendo con alegría, si no ponemos nuestros ojos en las cosas visibles, materiales y pasajeras, sino en las invisibles; pues las visibles son temporales; las invisibles, eternas e inalterables.

 

Capítulo 5: La fe inquebrantable de Pablo sobre su participación en la gloriosa resurrección de Cristo, 1-10. El ejercicio de la obra apostólica, 11-21.

 

La fe inquebrantable de Pablo sobre su participación en la gloriosa resurrección de Cristo, 5:1-10.

  1. Sabemos que si la tienda terrenal en que habitamos es provisional y se destruye, tenemos de Dios una casa sólida, no hecha por mano de hombres, eterna en los cielos. (1. Por eso no nos abatimos y no nos deprimimos por las tribulaciones, angustias y sufrimientos; porque conocemos bien que la casa (el cuerpo) de nuestra psique-alma, en la tierra es como una tienda, que se disolverá por la muerte, pero tenemos otra casa preparada por Dios, que no está hecha por manos humanos; es decir, nuestros cuerpo espiritual, inmortal y glorioso que será eterno en los cielos.)
  2. Gemimos en esta tienda nuestra corruptible y provisional, anhelando y deseando sobrevestirnos de aquella casa nuestra celestial, es decir, el nuevo cuerpo incorruptible, inquebrantable y glorioso que se nos dará por el cielo;
  3. supuesto que seamos hallados vestidos de este cuerpo nuevo y no desnudos.
  4. Pues realmente, mientras moramos en esta tienda, gemimos oprimidos, por cuanto no queremos ser desnudados, sino sobrevestidos, para que nuestra mortalidad sea absorbida por la vida. (Porque nosotros que estamos y vivimos en este cuerpo corruptible, gemimos como si fuéramos cargados de peso grande, no porque queremos desvestirnos del cuerpo y librarnos de este, sino porque queremos vestirnos el cuerpo inmortal, para que sea absorbida y desaparecida totalmente la mortalidad del cuerpo bajo la vida eterna e incorrupta del otro, de modo que se haga incorrupto.)
  5. Y el que nos ha hecho así para esto, es decir, revestirnos del cuerpo incorruptible, es el mismo Dios, quien nos ha dado desde ahora como promesa y garantía las arras y la jaris-gracia energía increada de su Espíritu, el donador de la vida.
  6. Así pues, tenemos siempre la confianza y la esperanza y conocemos bien que en el espacio de tiempo que permanecemos en este cuerpo es como si fuéramos ausentes del Señor,
  7. porque la vida presente la pasamos con y en fe y sin poder ver de modo sensible la cara o rostro del Señor,
  8. pero confiamos y preferimos más partir del cuerpo y estar presentes permanentemente al Señor.
  9. Por esto, presentes o ausentes, nos esforzamos por ser gratos a Dios, tanto si estamos en este cuerpo corrupto, como cuando partimos de este hacia el cielo durante la muerte.
  10. puesto que todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo claros y descubiertos, para que reciba cada uno según lo que hubiere hecho mientras vivió en el cuerpo, bueno o malo.

 

El ejercicio de la obra apostólica, 5:11-21.

  1. Conocedores, pues, del temor del Señor, que sentará como juez ante el tribunal durante la gloriosa segunda parusía-presencia, tratamos con toda sinceridad de convencer a los hombres sobre nuestras obras e intenciones; y sobre Dios estamos claros ante él y espero que también a vuestra conciencia.
  2. No es que otra vez pretendemos recomendaros a nosotros mismos, sino daros ocasión para gloriaros en nosotros, a fin de que tengáis qué responder a los que buscan y ponen la gloria en lo exterior y no en lo interior por las virtudes de sus corazones.
  3. Porque, si a causa de nuestro entusiasmo hemos salido de sí y parece que loqueamos, es por la doxa-gloria luz increada Dios que hemos llegado a este punto; si somos cuerdos y prudentes (y escondemos las dádivas que nos ha dado Dios), es por vosotros.
  4. Porque la agapi-amor incondicional de Cristo nos retiene todos, a nosotros y a vosotros unidos fuertemente,
  5. y murió por todos para que los que viven no vivan ya para sí, sino para aquel que por ellos se sacrificó en la cruz y resucitó.
  6. De manera que desde ahora a nadie lo reconoceremos y estimaremos según lo humano y sus cosas exteriores, noblezas, cargos y sabiduría humana mundana; y si a Cristo, le conocimos alguna vez según a lo humano, ahora ya le conocemos como redentor Θεάνθρωπος zeánzropos Dios-Hombre.
  7. En consecuencia el que está renacido y unido en Cristo es una hombre nuevo y el viejo estado del pecado pasó; he aquí todo se ha hecho nuevo.
  8. Mas todo esto viene de Dios, que por Cristo nos ha reconciliado consigo, y nos ha confiado a nosotros los Apóstoles el servicio de la reconciliación de Dios con los hombres.
  9. Porque a la verdad, Dios estaba unido con Cristo, en una hipóstasis (base substancial) teándrica divino-humana, reconciliando al mundo consigo y no imputándole sus delitos, y puso en nuestras manos el kerigma evangélico de la reconciliación con Dios.
  10. Somos, pues, embajadores de Cristo hacia los demás hombres, porque Dios a través de nosotros ruega; por tanto nosotros rogamos por el nombre de Cristo para que os reconciliéis con Dios. (El apóstol es enviado de Dios para continuar la obra de Cristo como discípulo suyo, y cuando habla es como si hablara por él el Cristo, el Dios Logos).
  11. Y ya es fácil esta reconciliación, porque el Cristo no conoció el pecado, Dios le hizo por nosotros y le cargó nuestros pecados dejándole que sea condenado como pecador, para que en Él fuéramos justificados y salvados ante Dios.

 

Capítulo 6: Las luchas de Pablo para el éxito de su obra, 1-10. Expresiones cariñosas y exhortaciones entonadas, 11-13. Somos templo del Dios viviente 14-18

 

Las luchas de Pablo para el éxito de su obra, 6: 1-10.

6:1. Cooperando, pues, con Dios, para que el mundo se reconcilie con Él, os exhortamos a que no recibáis en vano la jaris-gracia energía increada de Dios,

  1. las ocasiones de la vida se pasan, porque dice la Escritura: “En el tiempo propicio te escuché, y en el día ofrecido para sotiría sanación y salvación, te ayudé.” He aquí ahora, este es el tiempo propicio, éste el día de la sotiría redención, sanación y salvación.
  2. Por nuestra parte como embajadores de Dios, intercedemos y rogamos para que recibáis la sotiría redención, sanación y salvación, en nada damos motivo alguno de escándalo, para que no sea vituperado nuestro servicio-diaconía que nos atribuyó el Señor;
  3. sino que en todo nos mostramos como servidores auténticos de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias, en sufrimientos,
  4. en azotes, en prisiones, en tumultos, en fatigas, en desvelos, en ayunos,
  5. en santidad, en gnosis inconfundible de la verdad, en magnanimidad, en bondad, en Espíritu Santo y en agapi sincera,
  6. en palabras y logos de veracidad, en el poder y energía increada de Dios, en armas de justicia ofensivas y defensivas,
  7. en honra y deshonra, en mala o buena fama; cual seductores, siendo veraces; (8. Testificamos y confirmamos sobre las cosas quiénes somos con la doxa-gloria de Dios y los hombres que nos la atribuyen, pero también el desprecio por parte de los incrédulos y la difamación de los diabólicos, con la buena fama y elogio de parte de los fieles, pero con la acusación de parte de los infieles y diabólicos de que somos estafadores y con la confesión de los fieles de que somos veraces).
  8. cual desconocidos e ignorados, siendo bien conocidos y reconocidos; cual moribundos, bien que vivamos; cual castigados, mas no muertos hasta ahora;
  9. como tristes, pero siempre alegres; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como quienes nada tienen, poseyéndolo todo.

 

Expresiones cariñosas y exhortaciones entonadas, 6:11-13.

  1. Abrimos nuestra boca hacia vosotros, ¡oh corintios!, para daros a conocer estas cosas, y ensanchamos nuestro corazón para acogeros con cariño a todos;
  2. no estamos con reservas por vosotros en nuestros corazones, lo estáis vosotros en vuestras entrañas por falta de agapi-amor incondicional;
  3. abriros y ensanchaos también vosotros en vuestros corazones con la misma agapi, pues pagadme de igual modo. Yo os hablo como padre a hijos.

 

Somos templo del Dios viviente 6:14-18

  1. No os mezcléis y os unáis con los infieles que a causa de su infidelidad es difícil entenderse y colaborar con ellos,” ¿Qué concordancia hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué comunión hay entre la luz y la oscuridad o las tinieblas?
  2. ¿Qué concordia y entendimiento hay entre Cristo y Belial, el diablo? ¿Qué puede tener en común el creyente con un infiel?
  3. ¿Qué relación puede haber entre el templo de Dios y el templo de los ídolos? Pues vosotros sois templo de Dios vivo, según Dios dijo: “Yo habitaré y andaré en medio de ellos y seré su Dios y ellos serán mi laós-pueblo.
  4. Por lo cual, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor; y no toquéis cosa inmunda, y yo os acogeré con cariño en mi realeza increada.
  5. y seré vuestro padre, y vosotros seréis mis hijos y mis hijas, dice el Señor pantocrátor-todopoderoso”.

 

Capítulo 7: Satisfacción ética y consuelo de Pablo por la rectificación y el progreso de los Corintios, 1-16

 

7:1. Amados míos, tenemos estas grandes promesas de Dios, hagámonos nuestra catarsis y purifiquémonos de toda mancha de nuestra carne y de nuestro espíritu, luchando y avanzando continuamente hasta al fin del camino de la santidad en el temor de Dios.

  1. Abrid vuestros corazones para a acogernos con agapi-amos incondicionala; a nadie hemos agraviado, a nadie hemos explotado y arrebatado sus biens, a nadie hemos perjudicado y arrastrado a la corrupción,.
  2. No lo digo para condenaros, que ya antes os he dicho cuan dentro de nuestro corazón estáis para vida y para muerte, partícipes en nuestros peligros y en vuestras tribulaciones, como también en vuestras alegrías y éxitos.
  3. Tengo mucha confianza con vosotros; me jacto de vosotros y tengo en vosotros motivo grande de gloria, estoy lleno de consuelo, reboso de gozo y alegría que encubre de sobras en todas nuestras tribulaciones y sufrimientos.
  4. Nos alegramos aún, llegados a Macedonia, no tuvo nuestro cuerpo ningún reposo, sino que en todo fuimos atribulados, luchas por fuera y por dentro, había en nuestros corazones temores por nuestros hermanos débiles espiritualmente.
  5. Pero Dios, que consuela y fortalece a los humildes, nos consoló con la llegada de Tito;
  6. y no sólo con su llegada, sino también con el consuelo que él tuvo por causa vuestra, al anunciarnos vuestra ansia, vuestro llanto y vuestro celo por mí, con lo que al enterarme creció más mi gozo y mi alegría.
  7. Porque si con la epístola os entristecí, no me pesa, (ni me arrepiento a pesar de haberme entristecido hasta que vino Tito y me informó de vuestra rectificación). Porque veo que aquella epístola mía, aunque por un momento, os había contristado en beneficio, porque os trajo sentido común y metania;
  8. ahora me alegro, no porque os entristecisteis, sino porque os entristecisteis para metania y rectificación. Probasteis la tristeza según Dios, para que no recibieseis daño y perjuicio alguno de nuestra parte.
  9. Pues la tristeza querida según Dios produce beneficio espiritual y metania saludable y salvífica, de la que no hay por qué lamentarse; mientras que la tristeza según el mundo engendra depresión y lleva a la muerte espiritual.
  10. He aquí, ved cuánta solicitud os ha causado esa misma tristeza según Dios, y qué excusas, qué enojos, qué temores, qué deseos, qué celo, qué emulaciones y qué escarmientos. Demostrasteis de todo esto ser totalmente limpios e inocentes en este asunto del extraviado.
  11. Pues si yo os escribí, no fue por el que cometió el agravio ni por el que lo recibió, sino para que se manifestase vuestra solicitud e interés hacia las cosas que os escribí para que aprendáis y mejoréis, y estas delante de Dios.
  12. Esto nos ha llenado de consuelo. Y mucho más que por el consuelo que hemos recibido, nos hemos alegrado al ver a Tito tan contento por lo bien que le habéis tratado y por los ánimos que le habéis dado.
  13. Y si a él le dije que estaba orgulloso de vosotros, no me habéis dejado en mal lugar; pues así como es verdad todo lo que os dije a vosotros, también lo es lo que le dije a él: que estoy orgulloso de vosotros.
  14. Él os ha cobrado más cariño al ver cómo le obedecisteis y con qué respeto le tratasteis, y con qué el temor y temblor le recibisteis, no vaya ser que con alguna nueva travesura le entristezcáis.
  15. Me he alegrado de poder confiar plenamente en vosotros.

 

Capítulo 8: El ejemplo de la generosidad de los Macedonios, 1-15. Los enviados de Pablo a los Corintios para recoger la recolecta, 16-24.

 

El ejemplo de la generosidad de los Macedonios, 8:1-15.

  1. También quiero, hermanos, haceros conocer la donación y la jaris-gracia energía increada que Dios ha hecho a las Iglesias de Macedonia, es decir, los hizo dignos de ofrecer ayudas en caridad de los hermanos pobres;
  2. y se trata realmente de divina donación y refuerzo, porque mientras estas Iglesias se encontraban en gran prueba de tribulación, su gozo y alegría fue rica, y a pesar de su extremada pobreza han sido muy generosos.
  3. Doy testimonio de que dieron, según sus facultades y aun por encima de sus facultades, de iniciativa propia sin que nadie los obligara,
  4. rápidamente nos rogaban que les hiciésemos el favor de participar en este servicio divino de ofrecimiento y recolecta de ayudas a favor de los Cristianos-santos pobres;
  5. y dieron no como esperábamos, sino que a sí mismos se entregaron, primeramente al Señor, y luego a nosotros, por la voluntad de Dios.
  6. Así que encargamos a Tito que, según había comenzado en Corinto la obra sobre los pobres, así también hiciese y terminase entre vosotros esta obra de caridad llena de gracia divina.
  7. Y así como ahora abundáis en todo, en fe, en logos de Dios, en gnosis de la verdad, en toda obra de celo y en agapi-amor incondicional hacia nosotros, así abundéis también en esta obra de caridad.
  8. No os lo digo como imponiendo un precepto, sino que os hablo en vista de la buena disposición de otros y para demostrar la sinceridad de vuestra agapi-amor y caridad.
  9. Pues conocéis la χάρις-gracia energía increada de nuestro Señor Jesús Cristo que, siendo rico, se hizo pobre por agapi-amor incondicional nuestro, para que vosotros fueseis ricos espiritualmente por su pobreza;
  10. y os doy mi opinión sobre este asunto, el de ofrecer con generosidad os conviene a vosotros; ya que el año pasado, habéis manifestado primeros vuestra voluntad, antes que yo os propusiera esta obra buena de recolección, y comenzasteis a realizarla.
  11. Procurad, pues, ahora llevarla a buen término, a fin de que, según la prontitud de vuestra voluntad, así sea ejecutada esta buena obra de recolección, conforme a vuestras facultades y posibilidades.
  12. Cuando está dispuesta la voluntad, entonces uno está bien aceptado con lo que tiene, no de lo que no se tiene,
  13. porque no se trata de que al dar vosotros más de lo que tenéis, vivan otros con desahogo y comodidad y vosotros viváis en estrechez y privación, sino que haya igualdad para todos,
  14. así quela abundancia de paciencia y oración de ellos a Dios, alivie vuestra escasez, de manera que haya equidad sobre el nivel espiritual entre vosotros,
  15. según está escrito: “Ni el que recogió mucho abundaba, ni el que recogió poco estaba escaso.”

 

Los enviados de Pablo a los Corintios para recoger la recolecta, 8:16-24.

  1. Gloria y gracias sean dadas a Dios, que puso en el corazón de Tito esta solicitud por vosotros,
  2. pues no sólo acogió nuestro ruego, sino que, solícito, por propia iniciativa, partió a vosotros.
  3. Y con él enviamos a otro hermano, cuyo elogio en la predicación del Evangelio está difundido por todas las iglesias;
  4. y no sólo esto, sino que también fue elegido por las Iglesias para compañero nuestro de viaje en esta obra de caridad para los pobres, que la hacemos para doxa-gloria del mismo Señor y nosotros nos hagamos más dispuestos para toda obra buena,
  5. mirando a que nadie nos vitupere con motivo de esta importante suma vuestra que nosotros administramos.
  6. Pues procuramos hacer el bien, no sólo ante Dios, sino también ante los hombres.
  7. Enviamos con ellos a nuestro hermano, cuya solicitud tenemos bien probada con frecuencia en muchas actividades, y ahora se ha mostrado muy solícito por la gran confianza que tiene en vosotros y en vuestra generosidad.
  8. En cuanto a Tito, es mi compañero y cooperador nuestro entre vosotros; en cuanto a nuestros hermanos que os hablamos, son enviados por las Iglesias y con sus santas vidas son gloria de Cristo.
  9. Mostrad, pues, para con ellos vuestra agapi-amor incondicional y demostradles ante las Iglesias que tengo razón fundado para sentirme orgulloso de vosotros.

 

Capítulo 9: Generosos en las obras de la agapi, para que tengan la bendición de Dios, 1-15.

 

  1. Sobre la colecta socorro en favor de los hermanos cristianos-santos pobres, no es necesario que yo os escriba;
  2. porque conozco vuestra buena voluntad y disposición, que es para mí motivo de gloria en vosotros ante los macedonios, pues Acaya está dispuesta y preparada desde el año pasado, y vuestro celo ha estimulado a muchos a imitaros.
  3. A pesar de esto, envié a los hermanos, para que nuestra gloria en vosotros no resulte vana en este asunto de la contribución, para que estéis bien preparados, como decía a los Macedonios,
  4. no sea que al llegar los macedonios conmigo os encuentren desprevenidos, y quedemos confundidos nosotros, por no decir vosotros, y se demuestre vana nuestra jactancia por vuestra generosidad en esta actividad.
  5. Por eso he creído necesario rogar a los hermanos que anticiparan el viaje y preparasen de antemano vuestra prometida bendición, y con esta preparación resulte obra buena y fruto de vuestra libre agapi, y no como una contribución obligatoria de un corazón avaro, ambicioso y mezquino.
  6. Pues os digo: El que escaso siembra, escaso cosecha; el que siembra con largura, con largura cosechará mucho fruto, (cada uno será recompensado por Dios según con lo que da y siempre según su posibilidad).
  7. Cada uno haga según se ha propuesto en su corazón, no de mala gana y tristeza, ni obligado, porque Dios ama al que da con alegría y bondad.
  8. Y poderoso es Dios para acrecentar en vosotros todo género de dádivas, para que, teniendo siempre y en todo lo bastante, abundéis en toda obra buena,
  9. según está escrito: “Con generosidad repartió a los pobres; su justicia y virtud permanece y es proclamada siempre.”
  10. El Dios que da la simiente al que siembra, también le dará el pan para su alimento, y multiplicará vuestra sementera, y acrecentará los frutos de la justicia, de la agapi y de la bondad vuestra hacia los otros.
  11. Así que en toda buena obra seréis enriquecidos, podréis ejercitar abundantemente vuestra generosidad, lo que por nuestra mediación, hará que los hermanos expresen acciones de gracias a Dios.
  12. Pues la función de este servicio no sólo remedia la escasez de los santos cristianos, sino que los impulsamos también a que den gracias a Dios;
  13. por cuanto, ellos disfrutando este servicio vuestro, glorifican a Dios por vuestra confesión y obediencia al Evangelio de Cristo, ya que demostráis tener una generosa solidaridad y comunión sincera con ellos y con todos;’
  14. y ellos con sus oraciones por vosotros manifiestan el afecto que os tienen, a causa de la sobreabundante jaris-gracia energía increada que Dios ha derramado en vosotros.
  15. Gracias sean dadas a Dios por su inefable donación, la que boca de hombre es imposible narrar.

 

Capítulo 10: Pablo responde contra las acusaciones contra él, 1-11. Pablo permanece firme y fiel a su misión, 12-18.

 

Pablo responde contra las acusaciones contra él, 10:1-11.

10:1. Yo, pues, el mismo Pablo, os ruego, por la mansedumbre y la bondad de Cristo, que yo cuando estoy presente soy humilde y tímido entre vosotros, pero cuando estoy ausente tomo ánimo ante vosotros y soy atrevido y valiente,

  1. os pido que no me obliguéis cuando esté con vosotros a dar pruebas de esta valentía, de la que estoy dispuesto a usar contra algunos que piensan que procedemos como los hombres carnales para provecho propio.
  2. Pues, aunque vivimos como los humanos en la carne, no militamos ni luchamos según la carne;
  3. pues las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas por Dios para derribar fortalezas del enemigo,
  4. destruir sofismas y toda altanería que se levante arrogantemente para impedir a los hombres conocer a Dios; además con estas armas espirituales atraemos a todo corazón con buena voluntad y lo entregamos a la obediencia de Cristo Dios-Hombre,
  5. y estamos listos a atribuir justicia y a castigar toda desobediencia, una vez que sea perfecta vuestra obediencia.
  6. Solo os fijáis en las apariencias y no en la profundidad de las cosas. Si alguno confía en que es de Cristo, piense también que como él lo es, así lo somos nosotros de Cristo.
  7. Porque aunque yo me gloríe en exceso de la autoridad que tenemos, nosotros los Apóstoles, que nos dio el Señor para edificación espiritual vuestra y no para vuestra destrucción, no por eso me avergonzaré, porque diré la verdad.
  8. Y que nadie crea que pretendo amedrentaros con las cartas.
  9. Porque hay quien dice que las cartas son duras y fuertes, pero la presencia corporal es poca cosa y mis logos lamentables, como nada.
  10. Piense ese tal que nos acusa que, tal y como somos cuando escribimos las cartas, estando ausentes, tales seremos también con nuestras obras cuando estemos presentes.

 

Pablo permanece firme y fiel a su misión, 10:12-18.

  1. Porque no osamos igualarnos o compararnos con los que a sí mismos se recomiendan como grandes y poderosos; pero estos hombres midiéndose a sí mismos y tomándose a sí mismos por medida, no tienen sano juicio ni entienden lo que son ni saben lo que dicen.
  2. Sin embargo nosotros no nos jactamos desmedidamente y fuera de la verdad, sino que nos quedamos en los límites del campo de acción que Dios nos ha señalado, permitiéndonos llegar hasta vosotros.
  3. Porque no presumimos con vanas glorias para nosotros, como si no hubiésemos llegado en vuestra tierra predicando el Evangelio, entonces mentiríamos. Decimos la verdad porque realmente hemos llegado hasta vosotros por la obra del Evangelio de Cristo.
  4. No nos jactamos desmedidamente de trabajos ajenos, sino esperando que con el crecimiento de vuestra fe, crezcamos más y más entre vosotros, dentro de los límites que Dios nos ha señalado,
  5. evangelizando a los que están más allá de vosotros, a los hombres que aún hasta hoy nadie ha enseñado a Cristo, sin entrar en campo ajeno, jactándonos de la labor de otros.

Β Κορ. 10,16 εἰς τὰ ὑπερέκεινα ὑμῶν εὐαγγελίσασθαι, οὐκ ἐν ἀλλοτρίῳ κανόνι εἰς τὰ ἕτοιμα καυχήσασθαι.

  1. “El que se gloría y se jacta por sus obras buenas, que se gloríe y se jacte en el Señor y con humildad las buenas obras las atribuya al mismo Dios que hadado la potencia y energía de la increada de la jaris-gracia para realizarlas.”
  2. Porque virtuoso y gustado por Dios no es el que a sí mismo se recomienda y se alaba de sí mismo, sino aquel a quien el Señor recomienda y alaba.

 

Capítulo 11: Pablo se ve obligado a escribir sobre el valor de su obra, 1-15. Sufrimientos de Pablo como apóstol, 16-33.

 

Pablo se ve obligado a escribir sobre el valor de su obra, 11:1-15.

11.1. ¡Me gustaría que me soportaseis y toleraseis un poco mis desatinos, que ahora diré! Sí, soportádmelos;

  1. porque os quiero exageradamente con celo de Dios, porque os he unido con lazos de arras o alianza a un solo hombre, es decir, a Cristo, para presentar vuestra psique-alma pura y limpia, como virgen y novia espiritual.
  2. Pero temo que como la serpiente sedujo y engañó a Eva con su astucia, también corrompa y engañe vuestros pensamientos, apartándolos de la sinceridad y de la sencillez que debemos tener a Cristo.
  3. Porque si viniese alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o dándoos otro Espíritu que el que os ha sido dado, u otro evangelio que el que habéis recibido, con razón lo soportaríais y aceptarías con gusto a este nuevo maestro.
  4. ¿Pero ahora por qué os fijáis con atención a maestros desconocidos e inexpertos? Porque yo creo que en nada soy inferior en la enseñanza y la obra del Evangelio, ni de los eminentes y grandes entre los Apóstoles,
  5. y aunque acepte que soy simple y sin retórica en los logos de mi enseñanza, sin embargo, no soy pobre e inexperto sobre la gnosis-conocimiento espiritual. Pues en todo y siempre de todas formas hemos manifestado y probado la enseñanza entre vosotros, es decir, de que no somos inferiores a los demás apóstoles.
  6. ¿O es que he cometido un pecado predicándoos gratuitamente el Evangelio de Dios y humillándome a mí mismo trabajando con mis propias manos, para que vosotros fueseis ensalzados y glorificados en Cristo?
  7. Despojé a otras Iglesias tomando de ellas medios de conservación, para serviros a vosotros; y estando entre vosotros y hallándome necesitado, no fui carga para nadie,
  8. pues a mis necesidades remediaron los hermanos venidos de Macedonia; y en todo momento me guardé y me guardaré de ser carga para nadie.
  9. Tan cierto como la verdad de Cristo que está en mí, que nadie de la región de Acaya me quitará esta honra.
  10. ¿Por qué? ¿Porque no os amo? ¡Eso Dios lo sabe cuánto os amo!
  11. Lo que yo ahora hago lo seguiré haciendo, es decir, predicando el Evangelio gratuitamente, para cortar todo pretexto a los que buscan ocasión para presumir de ser igual que nosotros.
  12. Porque esos falsos apóstoles, obreros engañosos, se disfrazan de apóstoles de Cristo;
  13. y no es extrañar, pues el mismo Satanás algunas veces se disfraza y se metamorfosea de ángel de luz y se comporta como tal.
  14. No es, pues, de extrañar que los servidores del Satanás se disfracen de servidores, ministros de la justicia. Pero su fin será conforme a sus obras malignas.

 

Sufrimientos de Pablo como apóstol, 11:16-33.

  1. Una vez más os digo, que nadie me tenga por insensato, y en todo caso, toleradme como insensato, permitiéndome que un poco me gloríe y me jacte.
  2. Lo que voy a decir, no lo digo según el Señor, (quien mandó que apliquemos y cumplamos todo lo que dijo, pero dice de nuevo que digamos servidores simples e inútiles somos), sino como en locura, que me da pie para gloriarme y jactarme.
  3. Puesto que muchos se glorían y se jactan según las habilidades y talentos del cuerpo o carne, también yo me gloriaré y me jactaré.
  4. Pues con gusto soportáis a los insensatos jactarse, siendo vosotros sensatos y prudentes.
  5. De hecho soportáis que os esclavicen, que os devoren, que os engañen, que os traten con soberbia, que os abofeteen y os desprecien, todo lo aguantáis.
  6. Me da vergüenza decirlo, todo esto hace creer que nos hemos portado con demasiada debilidad con vosotros. Pero en aquello en que otro atreva jactarse, -hablo a lo loco- también yo me atrevo a decirlo.
  7. ¿Se jactan que son hebreos? También yo. ¿Son israelitas? También yo. ¿Son descendencia de Abraham? También yo.
  8. ¿Se jactan que son servidores de Cristo? Hablando en locura, más servidor-diácono soy yo; en muchos trabajos, en muchas prisiones, en muchos azotes, y en frecuentes peligros de muerte.’
  9. Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno.
  10. Tres veces fui azotado con varas, una vez fui apedreado, tres veces padecí naufragio, un día y una noche pasé en los abismos del mar;
  11. trabajé para el Evangelio del Señor con mucho esfuerzo y muchas veces en viaje me vi en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi raza, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre los falsos hermanos que fingen de cristianos,
  12. trabajos y miserias, en prolongadas vigilias, en hambre y sed, en ayunos frecuentes, en frío y en desnudez;
  13. esto sin hablar de otras cosas, de mis cuidados y preocupaciones de cada día, de la preocupación por todas las Iglesias.
  14. ¿Quién cristiano desfallece y padece que no desfallezca y padezca yo con él? ¿Quién se escandaliza y tropieza que yo no me abrase de tristeza?
  15. Si es menester jactarse, me jactaré en lo que es mi flaqueza a las tentaciones y persecuciones.
  16. Dios y Padre del Señor Jesús Cristo, que es bendito por los siglos, sabe que no miento, pero lo que ahora os voy a decir es verdadero.
  17. En Damasco el gobernador del rey Aretas puso guardia en la ciudad de los damascenos para prenderme,
  18. y por una ventana, en una canasta, fui descolgado por el muro, y escapé de sus manos.

 

Capítulo 12: Carismas y apocalipsis que recibió de Dios, 1-12. Cumplimiento de su misión con abnegación y sin interés propio, 13-21.

 

Carismas y apocalipsis que recibió de Dios, 10: 1-12. El aguijón en la carne

  1. Jactarme por tantas otras cosas que sufrí y realicé para el Evangelio no me conviene desde el aspecto espiritual; Ahora vendré a las visiones y las apocalipsis-revelaciones que recibí del Señor.
  2. Conozco de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo no lo sé, si fuera del cuerpo tampoco lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo;
  3. y sé que este hombre – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe –
  4. fue arrebatado al paraíso y oyó logos inefables e increados que el hombre no puede decir y describir ni le es permitido apocaliptarlos-revelarlos.
  5. De tales cosas me jactaré, pero de mí mismo no he de jactarme o gloriarme, si no es de mis flaquezas, debilidades tal como aparecieron en los períodos de persecuciones y peligros.
  6. Pero si quisiera gloriarme o jactarme por mis luchas y obras que hice con la ayuda de Dios a favor del Evangelio, no sería ni haría el loco, pues diría verdad. Me abstengo, no obstante, para que nadie juzgue de mí por encima de lo que ve y oye de mí,
  7. y a causa de la sublimidad, de mis apocalipsis-revelaciones, para que yo no me engríe y me enorgullezca, me fue dada una espina en el cuerpo (o enfermedad incurable), un emisario de Satanás, que me abofetea, para que no me enorgullezca y presuma.
  8. Por esta tentación y sufrimiento rogué tres veces al Señor que retirase de mí esta espina,
  9. y el Señor me dijo: «Te basta mi χάρις-gracia, energía increada, porque mi dinamis la potencia de mi energía increada se ve más perfecta mediante la enfermedad o debilidad humana por las grandes obras admirables que logra». Muy gustosamente, pues, continuaré gloriándome y jactándome en mis enfermedades y debilidades, de modo que permanezca humilde, para que habite en mí la dinamis increada de Cristo.
  10. Por lo cual me complazco y siento el gozo y la alegría interior en las enfermedades, en los oprobios, en los insultos, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias por Cristo; pues cuando parezco débil, entonces es cuando soy fuerte.
  11. ¡Me he jactado haciendo el loco!, vosotros me habéis obligado. Porque yo debería ser presentado de vosotros y no yo que me presente a mí mismo, pues en nada fui inferior los más notables Apóstoles, aunque yo por mi nada soy.
  12. Las cualidades y señales de apóstol que lo testifican, se realizaron entre vosotros en mucha paciencia, en milagros, prodigios y obras sobrenaturales.
  13. ¿Porque en qué habéis sido inferiores a las otras Iglesias, sino en que no haber sido yo una carga para vosotros? Si me he equivocado en esto, perdonadme este agravio.

 

Cumplimiento de su misión con abnegación y sin interés propio, 12:13-21. Pablo anuncia su tercera visita

  1. He aquí que por tercera vez estoy para ir a vosotros, y no os seré una carga; porque no busco vuestros bienes, sino a vosotros para Cristo; pues no son los hijos los que deben atesorar para los padres, sino los padres para los hijos.
  2. Yo de muy buena gana me gastaré y me desgastaré hasta agotarme por la salvación de vuestra psique-alma, aunque, amándoos con mayor amor, sea menos amado.
  3. Bien, en nada he sido una carga para vosotros, pero algunos dicen que en mi astucia os hice caer en la trampa y os he traído en mi parte.
  4. ¿Os he explotado o he pedido dinero acaso por medio de alguno de los que os envié?
  5. Yo animé a Tito a ir y envié con él al hermano; ¿acaso Tito os engañó y os pidió dinero? ¿No procedimos ambos según el mismo espíritu? ¿No seguimos todos los mismos pasos?
  6. ¿Acaso creéis que tratamos de justificarnos ante vosotros? No, sino ante Dios, en Cristo, hablamos; y todo, queridísimos, para vuestra edificación y vuestro progreso espiritual.
  7. Pues temo que cuando yo vaya no os encuentre como yo quisiera y vosotros no me encontréis a mí como quisierais; temo que haya contiendas, envidias, iras, ambiciones, detracciones, murmuraciones, engreimientos y alborotos,
  8. que al llegar de nuevo a vosotros sea de Dios humillado y en luto a causa vuestra, y tenga que llorar por muchos de los que antes pecaron y no volvieron a la metania ni se arrepintieron de la impureza, de la fornicación y el desenfreno a que se entregaron.

 

Capítulo 13: Consejos, exhortaciones y doxología final, 1-13.

 

  1. Por tercera vez voy a vosotros. La Escritura dice: “Por el testimonio de dos o de tres es firme toda sentencia.” (Y en estos tres viajes tienen lugar tres testigos)
  2. Lo dije entonces, en mi segunda visita y lo vuelvo a decir ahora, lejos de vosotros, y declaro a los que han pecado antes y a todos los demás que cuando otra vez vuelva no andaré con miramientos no los perdonaré;
  3. puesto que buscáis una prueba de demostración de que en mí habla Cristo, el cual no ha sido débil para con vosotros, sino que ha mostrado su potencia y poder en vosotros por los carismas, las dádivas y los milagros que ha hecho entre vosotros mediante nosotros los Apóstoles.
  4. Porque aunque fue crucificado en su debilidad, vive por la dinamis potente energía increada de Dios. Y así somos nosotros débiles en Él, pero vivimos con Él para vosotros por la dinamis potente energía increada de Dios, la que vosotros también conocéis.
  5. Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe viva y verdadera; probaos a vosotros mismos continuamente. ¿No conocéis que Jesús Cristo está dentro de vosotros? A no ser que no estéis formados a la vida en Cristo.
  6. Pero confío que conoceréis que nosotros no estamos sin formación y reprobados, no somos dignos de desaprobación.
  7. Y deseo y ruego a Dios que no hagáis ningún mal, no para que nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros practiquéis el bien aunque nosotros quedemos descalificados;
  8. pues nada podemos hacer contra los que viven según la verdad de Dios, sino contra aquellos que pisotean la verdad para instruirlos en la metania.
  9. Nos gozamos cuando nosotros parecemos débiles y vosotros fuertes y virtuosos. Lo que pedimos es vuestra edificación y perfeccionamiento en la vida en Cristo.
  10. Por eso os escribo esto ahora que estoy ausente, para que presente, no necesite usar dureza de la autoridad que el Señor me confirió para edificar, no destruir.
  11. Por lo demás, hermanos, alegraos, perfeccionaos, animaos, tened un mismo sentir, vivid en serenidad y paz, y el Dios de la agapi-amor incondicional y de la paz estará con vosotros.
  12. Saludaos mutuamente de corazón en el abrazo santo. Todos los santos-cristianos de aquí os saludan.
  13. La χάρις jaris-gracia, energía increada, del Señor Jesús Cristo y la agapi-amor (incondicional y energía divina) de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amín

 

 

 

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