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Ago 14 2021

I EPÍSTOLA A TIMOTEO

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) www.logosortodoxo.com, heleno-griego nativo, me he instruido en la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición (katharévousa), la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

 

I EPÍSTOLA A TIMOTEO ΠΡΟΣ ΤΙΜΟΘΕΟΝ Α΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

Se sugiere leer https://www.logosortodoxo.com/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

 

Capítulo 1: Saludos, exhortación a Timoteo contra los falsos maestros, 1-11. La condescendencia, la jaris-gracia y la llamada del Señor a Pablo, 12-20.

 

Saludos, exhortación a Timoteo contra los falsos maestros, 1:1-11

1:1. Υο Pablo, apóstol de Jesús Cristo, por mandato de Dios, nuestro salvador y de Jesús Cristo, nuestra esperanza,

  1. a Timoteo, verdadero hijo mío espiritual en la fe, te deseo la χάρις jaris-gracia energía increada, la misericordia y la paz de Dios Padre y de Jesús Cristo, nuestro Señor.
  2. Al partir para Macedonia te rogué que permanecieras en Éfeso, y lo mismo te digo ahora, con el fin de pedir y aconsejar a algunos que no enseñen cosas extrañas distintas de la enseñanza del Evangelio,
  3. y no presten atención a mitos, fábulas y genealogías interminables, más aptas para promover discusiones y conflictos en vez de la obra de la salvación, la cual con sabias maneras infinitas se ofrece por Dios que es por la fe para edificación a los hombres.
  4. El propósito y fin de esta recomendación es establecer la agapi-amor, que procede de un corazón puro, de una conciencia buena sin remordimientos y de una fe sincera y ortodoxa.
  5. Algunos se han desviado de todo esto y se han perdido en vanas e inútiles palabrerías,
  6. pretendiendo ser maestros de la ley, sin comprender ni lo que dicen ni lo que categóricamente afirman con falsas afirmaciones.
  7. Pues sabemos que la ley es buena si se hace de ella un legítimo uso,
  8. conscientes de que la ley no es para el justo, sino para los malvados y los rebeldes, los criminales y los pecadores, los sacrílegos y los profanadores, los parricidas y los matricidas, los asesinos,
  9. los lujuriosos, los sodomitas-homosexuales, los traficantes de esclavos, los mentirosos, los que juran en falso; en una palabra, para todo el que se opone a la sana y ortodoxa enseñanza de Cristo,
  10. según el glorioso evangelio que Dios bendito me ha confiado.

 

La condescendencia, la jaris-gracia y la llamada del Señor a Pablo, 1:12-20.

  1. Doy gracias a Cristo Jesús, Señor nuestro, que me ha fortalecido y me ha juzgado digno de su confianza llamándome a su divino diaconema-servicio
  2. a mí, que fui antes un blasfemo de su nombre divino y violento perseguidor de la Iglesia. Pero Dios tuvo misericordia conmigo, porque, careciendo de fe, obré por ignorancia;
  3. y sobreabundó la jaris-gracia energía increada de nuestro Señor de fe y de agapi-amor incondicional que emanan y se ofrecen por Jesús Cristo.
  4. Este logos de la enseñanza que te diré es digno de crédito y debe ser aceptado sin reserva por todos: que Jesús Cristo vino al mundo para redimir, sanar/psicoterapiar y salvar a los pecadores, el primero de los cuales soy yo.
  5. Por esto he obtenido yo misericordia, para que Jesús Cristo demostrase en mí su magnanimidad para ejemplo y fortalecimiento de los que habrían de creer en él, disfrutar de la vida eterna.
  6. Y al rey de los siglos, inmortal, invisible, increado y único Dios, honor y doxa-gloria por los siglos de los siglos. Amén.
  7. Éste es el requerimiento que te hago, Timoteo, hijo mío, para que lo guardes fielmente, según las profecías y las apocalipsis-revelaciones de Dios que fueron dichas para ti, es decir, que seas siempre buen soldado al buen combate,
  8. manteniéndote firme en la fe ortodoxa y la conciencia limpia sin remordimientos, ya que por despreocuparse de la conciencia, algunos naufragaron en la fe,
  9. entre los que se encuentran Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás y los aparté de la Iglesia para que sean pedagogizados, instruidos y aprendan de modo que ya no blasfemen y enseñen falsas enseñanzas.

 

Capítulo 2: Orar por todos es un deber, 1-8. Comportamiento de las mujeres en el culto, 9-15.

 

2:1. Os ruego, ante todo, que se hagan peticiones, oraciones, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres,

  1. por los reyes y por todos los que gozan de poder y axiomas en la sociedad, a fin de que podamos disfrutar de una vida pacífica y tranquila con toda piedad y honestidad.
  2. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador,
  3. el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento (gnosis) pleno y claro de la verdad, para que puedan andar sin engaños al camino de la salvación.
  4. Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Jesús Cristo, el hijo de Dios que se ha hecho hombre, es decir, el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre;
  5. que se dio a sí mismo como rescate y redención por todos y liberación del pecado y de la muerte; testimonio dado a su debido tiempo por el mismo a los tiempos definidos por Dios;
  6. de este testimonio yo he sido llamado nombrado por Dios pregonero y apóstol -digo verdad en Cristo, no miento-, para instruir a los paganos de las naciones y darles a conocer la fe y la verdad.
  7. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar levantando sus manos limpias del pecado y con los frutos de las virtudes, sin ira ni rencores, sin dudas ni poca fe.

 

Comportamiento de las mujeres en el culto, 2:9-15.

  1. De la misma manera, que oren también las mujeres vestidas con decencia y modestia sin adornos, no con peinados llamativos, ni con oro, perlas o vestidos lujosos,
  2. sino como corresponde a mujeres que tienen como obra la piedad, es decir, adornarse con obras buenas.
  3. La mujer se debe dejar instruir la verdad del Evangelio en hisijía paz y serenidad interior y silencio, sin que se desvíe en charlatanerías y ruidos, sino con toda honestidad y obediencia a los principios espirituales del Espíritu Santo.
  4. No permito que la mujer enseñe en las reuniones de culto, ni que se tome autoridad sobre el marido; que esté en silencio y serenidad, sin ruidos y objeciones,
  5. porque Adán fue formado el primero, luego Eva.
  6. Y no fue Adán el engañado, sino Eva la que se dejó engañar por el diablo y cayó en pecado.
  7. No obstante, se salvará por su condición de madre, si persevera hasta el final en la fe, en modestia, en agapi-amor incondicional y en santidad.

 

Capítulo 3: Requisitos de los obispos y de los diáconos 1-16.

  1. Este logos que os voy a decir es cierto y veraz: el que aspira al episcopado aspira a una noble tarea (ya que desea la obra del servicio superior, como instrumento de CristoDios y no el honor del servicio).
  2. Es necesario que el obispo sea intachable, casado una sola vez, sobrio, prudente, continente, educado, hospitalario, capaz de enseñar a los demás el logos de Dios;
  3. no debe emborracharse, ni ser amigo de peleas; debe ser ecuánime, no codicioso, ni avaro, honesto, pacífico y desinteresado;
  4. que sepa gobernar bien su propia casa y hacer que sus hijos sean obedientes y respetuosos;
  5. porque si uno no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo gobernará y cuidará ortodoxamente de la Iglesia de Dios?
  6. Que no sea recién convertido, para que no le seduzca el orgullo y venga a caer por la arrogancia que cayó el diablo.
  7. Es también necesario que tenga buen testimonio, buena fama ante los de fuera de la Iglesia, para que no incurra en el descrédito de los hombres y sea captado en las trampas del diablo.

 

Requisitos de los diáconos

  1. Asimismo, que los diáconos deben ser hombres dignos, formales, no de doble cara, ni aficionados al vino o bebidas alcohólicas y a los negocios sucios.
  2. Que guarden las verdades del misterio de la fe con una conciencia limpia, o sea, con vida intachable.
  3. Primero, que sean probados y examinados con cuidado; y si son irreprochables, que ejerzan el servicio del diaconado.
  4. Las mujeres, igualmente, que sean dignas y decentes, no chismosas, sobrias, fieles en todo y responsables en sus deberes.
  5. Los diáconos sean casados una sola vez, que sepan educar y gobernar bien a sus hijos y sus propias casas.
  6. Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, -y suben a sacerdotes- y mucha seguridad en la fe en Jesús Cristo, confesando y predicando la fe.
  7. Aunque espero ir a verte pronto, te escribo estas cosas
  8. por si tardo, para que sepas cómo has de comportarte y conducirte en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.
  9. Y sin duda alguna es grande el misterio de nuestra fe o piedad como nos lo ha enseñado el Señor: “Que Dios se ha manifestado como hombre, ha sido acreditado por el Espíritu, como impecable y justo Hijo de Dios, visto por los ángeles, ha sido anunciado a las naciones, creído en el mundo, elevado a los cielos con doxa-gloria”.

 

Capítulo 4: Predicción de la apostasía y aparición de los falsos maestros, 1-5. Indicaciones hacia Timoteo para su comportamiento y acción, 6-16.

 

Predicción de la apostasía y aparición de los falsos maestros, 1-5.

4:1. El Espíritu claramente dice que en los últimos tiempos, muchos endurecidos de sus corazones a causa de su pecaminosidad, renegarán y apostatarán de la fe, dando oídos a seductores espíritus engañosos y enseñanzas diabólicas,

  1. inducidos por la hipocresía de pseudo-teólogos o maestros embaucadores de la mentira y del engaño, de cauterizada conciencia endurecida e insensible,
  2. que prohíben el matrimonio y ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes y los avanzados en la gnosis la verdad los coman y den gracias a Dios por ello.
  3. Pues todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada se debe rechazar, sino recibirlo con agradecimiento a Dios,
  4. porque todo alimento se hace puro y divino por nuestro logos y nuestra oración a Dios.

 

Indicaciones hacia Timoteo para su comportamiento y acción, 4:6-16.

  1. Serás buen diácono de Jesús Cristo si enseñas estas cosas a los hermanos, alimentando tu espíritu con los logos de la fe y de la buena enseñanza, la que has seguido y aprendido.
  2. Rechaza los mitos y las fábulas profanas, cuentos de viejas. Ejercítate en la práctica de la verdadera piedad,
  3. pues los ejercicios corporales son útiles para bien poco, porque son sólo para el cuerpo corruptible, mientras que la piedad es útil para todo en la psique-alma y al cuerpo, pues tiene promesas para la vida presente y para la futura.
  4. Este logos que te escribo es digno de crédito y debe aceptarse sin reservas con todo el corazón.
  5. Por esto nos esforzamos y luchamos, porque tenemos puesta nuestra esperanza en Dios vivo, que es el Salvador de todos los hombres, sobre todo de los creyentes, a los que regala la vida eterna.
  6. Estas cosas has de recomendar y enseñar continuamente.
  7. Que nadie te menosprecie por ser joven; debes ser, más bien, ejemplo para los creyentes, en el modo de hablar, en el comportamiento, en la agapi-amor, en la fe, en el vida espiritual, en la honestidad y pureza de tu vida.
  8. Entre tanto que voy, dedícate con atención a la lectura de las Escrituras, al consuelo e instrucción de los fieles, a la enseñanza de todos.
  9. No descuides el carisma que has recibido y que se te confirió por la imposición de manos de los presbíteros, según la apocalipsis-revelación profética por parte de Dios.
  10. Pon tu atención en estas cosas que te escribo, entrégate de lleno a ellas, para que todos vean tus progresos, para que seas un ejemplo bueno para ellos.
  11. Cuida de ti mismo y de la enseñanza. Persevera en estas cosas. Si lo haces así, te salvarás a ti y a los que te escuchan.

 

Capítulo 5: El comportamiento y su posición frente a los ancianos, viudas y jóvenes, 1-16. Derechos de los presbíteros y cuidado en la elección de ellos, 17-25.

 

El comportamiento y su posición frente a los ancianos, viudas y jóvenes, 5:1-16.

5:1. No reprendas con dureza al anciano, sino más bien exhórtalo como a un padre; a los jóvenes, trátalos y condúcelos como a hermanos;

  1. a las ancianas, como a madres; a las jóvenes, como a hermanas, con toda pureza y franqueza.
  2. Ayuda y honra a las viudas que lo sean de verdad.
  3. Si la viuda tiene hijos o nietos, ellos, antes que nadie, son los que deben respetar y cuidar de su propia familia y de recompensar a sus progenitores por los beneficios que han recibido de ellos, pues esto es lo que quiere Dios y es bueno y agradable ante Él.
  4. La viuda y desamparada verdaderamente tiene puesta su esperanza en Dios y persevera día y noche en las súplicas y en las oraciones.
  5. Pero la que lleva una vida alegre y derrochadora, aunque viviendo físicamente, está muerta espiritualmente a causa de sus pecados.
  6. Inculca estas cosas, para que sean irreprochables.
  7. El que no se preocupa de los suyos, y especialmente de los de su casa, ha renegado de su fe y es peor que un incrédulo, que el incrédulo puede ser que se preocupe de sus familiares.
  8. Para ser inscrita en el grupo de las viudas, y tener su servicio-diaconema en la Iglesia, ha de tener por lo menos sesenta años, haberse casado una sola vez,
  9. y estar acreditada por sus buenas obras, tales como haber educado bien a sus hijos, haber ejercitado la hospitalidad, haber lavado los pies a los creyentes que venían andando de largo viaje, haber ayudado a los atribulados, haber practicado toda clase de obra buena a medida de sus posibilidades.
  10. Descarta, en cambio, a las viudas jóvenes; porque en cuanto los deseos del placer carnal las apartan de la agapi a Cristo, quieren casarse de nuevo,
  11. incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe en Cristo.
  12. Además se dedican a ir de casa en casa sin hacer nada; no sólo no hacen nada, sino que se dedican al chismorreo y a curiosearlo todo, hablando de lo que no deben.
  13. Por eso, para evitar estos peligros y problemas, quiero que las viudas jóvenes se vuelvan a casar, que tengan hijos, que sean buenas amas de su casa de modo que no den motivos al enemigo de la fe a reírse de ellas y de nuestra fe,
  14. porque algunas ya se han extraviado yendo en pos de Satanás.
  15. Si alguna o alguno fiel tiene viudas pobres y virtuosas en su casa, que procure ayudarlas y no cargue con ellas a la Iglesia, con el fin de que ésta pueda atender a las verdaderamente viudas verdaderas y necesitadas.

 

Derechos de los presbíteros y cuidado en la elección de ellos, 5:17-25.

  1. Los presbíteros que cumplen bien su misión son merecedores de mayor remuneración, especialmente los que se ocupan y se esfuerzan de la predicación y la enseñanza.
  2. Pues dice la Escritura: “No pondrás bozal al buey que trilla y el obrero merece su salario”.
  3. No admitas acusación alguna contra un presbítero, si no está sostenida por dos o tres testigos.
  4. Controla y reprende públicamente a los que no cumplen con su obligación, para que sirva de escarmiento a los demás.
  5. Yo te conjuro ante Dios, ante Jesús Cristo y ante los ángeles elegidos, que observes estas cosas imparcialmente, sin dejarte llevar de favoritismos.
  6. No impongas a nadie las manos para ordenarlo sin haberlo pensado y examinado muy bien; no te hagas cómplice de los pecados ajenos. Consérvate honesto y puro de todo.
  7. No bebas agua sola, mézclala con un poco de vino, por tu mal de estómago y tus frecuentes enfermedades.
  8. Los delitos de algunos hombres son claros y conocidos aun antes del juicio; los de otros, sólo se descubren después. Por eso ten cuidado de no ordenar este tipo de hombres.
  9. Lo mismo ocurre con las obras buenas: unas son manifiestas, y las que no lo son no podrán permanecer ocultas; las revelará Dios.

 

 Capítulo 6: Comportamiento de los esclavos o trabajadores frente a sus amos o jefes, 1-2. Engaños y altruismo de los falsos maestros, 3-10. Llamamiento santo a Timoteo, 11-21.

 

Comportamiento de los esclavos o trabajadores frente a sus amos o jefes, 6:1-2.

6:1. Los que se encuentran bajo el yugo de la esclavitud o los trabajadores, que miren a sus propios amos o jefes como dignos de todo respeto, para que el nombre de Dios y su enseñanza no sean blasfemados y calumniados.

  1. Los que tienen amos creyentes Cristianos, que no les falten al respeto por ser hermanos en la fe en Cristo; al contrario, sírvanles mejor, puesto que los que reciben sus servicios son creyentes y hermanos muy queridos.

 

Engaños y altruismo de los falsos maestros, 6:3-10.

  1. Esto es lo que has de enseñar e inculcar. Si alguno enseña cosas distintas y no admite la enseñanza de los logos salvíficos de nuestro Señor Jesús Cristo que conduce a la verdadera piedad,
  2. este es un orgulloso entenebrecido e inflado de orgullo y arrogancia que no sabe nada de edificante y ortodoxo; que desvaría en discusiones, logomaquias y palabrerías, de donde provienen envidias, riñas, insultos, blasfemias, desconfianzas,
  3. conflictos interminables, propios de personas obcecadas e ignorantes que tienen su nus-espíritu corrupto y están privados de la verdad de Dios, que piensan que la piedad es un negocio; lárgate lejos de este tipo de hombres
  4. Pero gran ganancia y beneficio es la piedad, pero para el que se contenta con lo necesario.
  5. Nada hemos traído a este mundo, y nada nos llevaremos de él durante nuestra muerte.
  6. Debemos contentarnos con tener lo suficiente para comer y vestir.
  7. Pues los que quieren enriquecerse caen en la tentación y en los deseos insensatos y funestos y en las trampas que les pone el diablo, que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición (espiritual).
  8. Porque la avaricia, el amor al dinero es la raíz de todos los males. Algunos, arrastrados por ese amor al dinero, se han apartado de la fe y están atormentados por muchos sufrimientos y remordimientos.

 

Llamamiento santo a Timoteo, 6:11-21.

  1. Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estos pecados y pazos, y practica la justicia, la piedad, la fe, la agapi-amor desinteresada, la paciencia, la amabilidad y la mansedumbre.
  2. Pelea el noble combate de la fe y de la vida eterna, para la cual fuiste llamado por Dios y de la que hiciste hermosa confesión ante muchos testigos antes de bautizarte.
  3. Delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesús Cristo, que dio el buen testimonio de la verdad ante Poncio Pilato, de que es Hijo de Dios y rey de todo y el único maestro de la verdad,
  4. te pido que guardes el mandamiento sin mancha y sin reproche hasta la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesús Cristo,
  5. manifestación que, a su debido tiempo, llevará a cabo el bienaventurado y único Soberano, Rey de reyes y Señor de los señores,
  6. el único que posee la inmortalidad, que habita una luz inaccesible e increada, a quien ningún hombre vio ni puede ver. A él, honor y poder eterno. Amén.
  7. A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean orgullosos y arrogantes y que no pongan su esperanza en las riquezas caducas, sino en Dios, que nos provee abundantemente de todas las cosas para que disfrutemos de ellas;
  8. pídeles que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras; que sean generosos y estén dispuestos a repartir lo que Dios los ha dado con los demás, siendo receptivos y abiertos con todos.
  9. Así reunirán un buen capital sólido para el futuro, con el que ganarán y tendrán para siempre la verdadera vida eterna.

 

Encargo final de Pablo a Timoteo

  1. Timoteo, guarda el depósito de la fe y de las verdades del Evangelio que te ha sido confiado. No hagas caso de la estéril y mundana palabrería ni de las contradicciones de una falsa y plástica gnosis-conocimiento.
  2. Algunos, por hacer caso de ella han sido engañados y han perdido la fe. La χάρις jaris-gracia energía increada esté siempre con vosotros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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