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Sep 01 2021

EPÍSTOLA DE SANTIAGO

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) www.logosortodoxo.com, heleno-griego nativo, me he instruido en la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición (katharévousa), la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

 

EPÍSTOLA DE SANTIAGO/JACOBO – ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΙΑΚΩΒΟΥ

Se sugiere leer https://www.logosortodoxo.com/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

 

Capítulo 1: Saludo 1. Los sufrimientos nos ayudan espiritualmente 2-4. La sabiduría que viene de Dios 5-11. Soportando las pruebas la paciencia será recompensada 12-15. Dios es la fuente de regalos perfectos 16-18. Debemos aplicar el logos divino 19-27.

 

Saludo

1:1. Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesús Cristo, a los Cristianos que proceden de las doce tribus que están dispersos en el mundo: os deseo alegría y salud.

 

Los sufrimientos nos ayudan espiritualmente 1:2-4

  1. Hermanos míos, tened por sumo gozo y suprema alegría cuando os caéis y os halléis en diversas pruebas y sufrimientos,
  2. sabiendo que la prueba de vuestra fe a Cristo produce constancia y paciencia.
  3. Mas la paciencia que sea inquebrantable, porque tiene como fruto obra espiritual completa en vuestro corazón, para que seáis perfectos e íntegros, sin que os falte cosa alguna.

 

La sabiduría que viene de Dios, 1:5-11

  1. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría divina, que se la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será concedida.
  2. 6. Pero que pida con confianza y fe firme, no dudando nada de si se le dará de Dios; porque el que duda es semejante a la ola del mar que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
  3. Un hombre así desordenado, dudoso y sin fe no crea ni piense que va a recibir del Señor cosa alguna de las que le pide.
  4. 8. Este hombre es de doble moral, indeciso e inconstante en todo el camino de su vida y en su comportamiento.
  5. 9.El hermano que es de humilde condición, que se jacte por la altura de su ética, moral y gloria, en la que le elevará Dios por su paciencia en los sufrimientos y en las pruebas;
  6. 10.pero el que es rico, que se jacte no de su riqueza sino de su conducta humilde, que nace de la percepción de su pobreza espiritual y del pensamiento de que la riqueza no añade valor real al hombre, no es eterna ni permanente, ya que él también pasará su vida terrenal como la flor de la hierba.
  7. Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca y su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará y desaparecerá el rico, a pesar de su riqueza y gloria en todas sus empresas.

 

Soportando las pruebas la paciencia será recompensada, 1:12-15

  1. Bienaventurado y feliz el hombre que soporta la tentación con fe y esperanza, con resignación y firmeza; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de la vida eterna, que el Señor ha prometido a los que le aman.
  2. Cuando alguno es tentado por sus pecados y sus debilidades, no diga que es tentado de parte de Dios por esta tentación pecadora; porque Dios no puede ser tentado por el mal y el maligno astuto, ni tampoco Dios manda una tentación para llevarlo al pecado;
  3. sino que cada uno es tentado de su propia concupiscencia y es atraído de su deseo indecente y seducido al placer o hedonismo.
  4. Entonces la concupiscencia y el deseo indecente, una vez concebidos, producen el pecado y su praxis; y el pecado, una vez cometido esclaviza la psique-alma, y produce la muerte psíquica y espiritual.

 

Dios es la fuente de regalos perfectos, 1: 16-18.

  1. No os engañéis, mis queridos hermanos, nada malo proviene de Dios.
  2. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces increadas y creadas, en el cual no hay cambio, ni sombra de variación.
  3. El bondadoso Dios de su voluntad nos hizo renacer y despertar espiritualmente por el Evangelio que es el logos de la verdad, para que seamos primicias escogidas entre todas sus creaciones.

 

Debemos aplicar el logos divino, 1:18-27

  1. Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para escuchar la verdad de Dios, pero lento para hablar, con temor que no vaya a decir algo blasfemo, pecador y desacertado, y también tardo para airarse y enfadarse por cualquier motivo que tenga;
  2. porque la ira del hombre le oscurece, le irrita y le arrastra en injusticias y no practica ni opera en él la justicia de Dios.
  3. Por lo cual, desechando de vuestras psiques-almas toda inmundicia, vicio y abundancia de malicia, recibid con magnanimidad y apacibilidad el logos evangélico implantado en vosotros por Jesús Cristo, el cual solo puede psicoterapiar, redimir y salvar vuestras psiques-almas.
  4. Pero aplicad y cumplid el logos de Dios, y no os contentéis sólo con escucharlo, engañándoos a vosotros mismos.
  5. Porque si alguno sólo oye el logos de Dios y no lo practica, éste es semejante al hombre que mira su cara en un espejo.
  6. Porque él se ha visto a sí mismo en el espejo y se va, y se olvida enseguida de cómo era. (Espejo es el logos de Dios para conocer nuestras faltas; si no las observamos y no nos interesamos para arreglarlas, después de un rato nos olvidamos de nosotros mismos y del logos de Dios).
  7. Mas el que mira y se estudia atentamente en la perfecta enseñanza del logos del Evangelio, el de la libertad, y persevera en él, no siendo oyente olvidadizo, sino realizador de lo que mandan los logos del Evangelio. Éste será bienaventurado y feliz por practicar y realizar el logos divino y cumplir la voluntad divina.
  8. Si alguno se cree fiel y piadoso entre vosotros, y no refrena su lengua, se engaña a sí mismo y a su corazón por esta falsa percepción suya, sabed que su religiosidad es vana no vale para nada.
  9. La práctica religiosa y piedad pura y sin mancha delante de Dios y Padre consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas para consolarlos en sus tribulaciones y sufrimientos y a la vez en guardarse limpio sin mancha del pecado y de los vicios que dominan el mundo.

 

Capítulo 2: Amonestación contra los favoritismos 1-13. La fe sin obras es muerta 14-26

 

Amonestación contra los favoritismos 2:1-13.

2:1. Hermanos míos, no expreséis la fe en nuestro glorioso Señor Jesús Cristo mezcléis con favoritismos y diferenciaciones de personas, sobre todo en tiempo y lugar del culto.

  1. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido barato y andrajoso
  2. y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado;
  3. ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces injustos con malos pensamientos contrarios a la agapi-amor desinteresada y a la justicia de Dios?
  4. Mis queridos hermanos, escuchad: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos por la fe y herederos del reinado de la realeza increada que ha prometido Dios a los que le aman?
  5. Pero vosotros habéis despreciado al pobre, para honrar al rico. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales?
  6. ¿Ellos con su comportamiento no blasfeman y menosprecian el buen nombre de Cristo, por el que vosotros os llamáis Cristianos y pueblo de Cristo?
  7. Si en verdad cumplís la ley del rey Cristo, conforme a la Escritura: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, bien hacéis;
  8. pero si tenéis favoritismos y diferenciáis las personas, cometéis pecado, y quedáis condenados por la ley de Dios como transgresores, aunque no halláis transgredido otros mandamientos.
  9. Porque el que guarda toda la ley, pero peca aunque sea un mandamiento, se hace culpable de todos los mandamientos o logos.
  10. Porque el Dios que ha dicho: “No cometerás adulterio”, también ha dicho: “No matarás”. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de toda la ley. (Así has menospreciado y blasfemado a Dios con esta transgresión).
  11. Así hablad, y así haced, como quien debe ser juzgado por la ley que hace al hombre libre y no esclavo de personas por intereses personales y favoritismos.
  12. Porque el juicio de Dios será sin misericordia para el que no ha tenido misericordia; la misericordia y la compasión triunfan sobre el juicio.

 

La fe sin obras es muerta, 2:14-26.

  1. Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe, y no tiene obras que impone la fe? ¿Podrá la fe vacía salvarle?
  2. Y si un hermano o una hermana no tienen prendas no pudiendo protegerse del frío, y tienen necesidad del alimento cotidiano,
  3. y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué sirven vuestras palabras buenas?
  4. Así también la fe, si no tiene obras, es totalmente muerta en sí misma.
  5. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
  6. Tú crees que el Dios verdadero es uno; bien haces. También los demonios creen pero sin ser beneficiados por la fe sin obras, al contrario, tiemblan de miedo ante el justo Dios.
  7. ¿Quieres saber, oh hombre insensato y vano, que la fe sin obras de virtud es totalmente inútil y muerta?
  8. Abrahán, nuestro Padre, ¿no fue justificado y salvado por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
  9. Tú ves que la fe actuaba y cooperaba juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras.
  10. Y se cumplió la Escritura que dice: “Abraham creyó a Dios con fe viva y operativa, y le fue tenido como justicia y salvación, y fue llamado amigo de Dios”.
  11. Vosotros veis, pues, que el hombre es ratificado y justificado justo por las obras, y no solamente por la fe teórica.
  12. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada y salvada por obras, cuando con peligro de su vida recibió a los mensajeros de los judíos y los envió por otro camino, para salir de Jericó?
  13. Las obras dan valor y vivifican la fe. Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es inútil porque está muerta.

 

 Capítulo 3: Atención a la lengua y las palabras, 1-12. La sabiduría de lo alto y la falsa, 12-18.

 

Atención a la lengua y las palabras, 3:1-12.

3:1. Hermanos míos, no os hagáis ni queráis ser todos maestros, sabiendo que si no aplicamos lo que enseñamos, tendremos un juicio más severo y mayor condenación.

  1. Porque todos ofendemos y todos faltamos muchas veces con palabras y de muchas maneras delante de Dios. Si uno no falta ni ofende en palabras y siempre habla bien, es un hombre perfecto, capaz de refrenar y gobernar también su carácter y todo su cuerpo.
  2. Mirad cuando nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.
  3. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un timón muy pequeño, y son dirigidas por donde el piloto quiere.
  4. Así también la lengua es un pequeño miembro, se jacta con arrogancia de grandes cosas produciendo grandes males. ¡Observad que una pequeña chispa puede incendiar bosques inmensos!
  5. 6. Y la lengua es fuego, causa de grandes males, todo un mundo de maldad e injusticia. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, y prende fuego el curso de la vida, y ella misma está incendiada con el fuego increado del infierno.
  6. Porque toda naturaleza, de bestias, y de aves, de serpientes, y de peces del mar, se doma y ha sido domada por los hombres;
  7. pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal que provoca muertes físicas y espirituales.
  8. Con ella bendecimos a Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.
  9. De la misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así, en la misma boca mezclar maldición y bendición.
  10. ¿Acaso, alguna fuente, echa por una misma abertura agua dulce y amarga?
  11. Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. Y de la misma lengua que alaba a Dios no pueden salir blasfemias y maldiciones, maldades y mentiras.

 

La sabiduría de lo alto y la falsa, 3:12-18

  1. ¿Quién es sabio experimentado y entendido entre vosotros, hombre iluminado de Dios? Éste que lo muestre con su buena conducta, sus obras, su sabiduría, su mansedumbre y su dulzura, que regala al hombre la sabiduría divina, la verdadera filosofía humana.
  2. Pero si tenéis en vuestro corazón celos amargos, envidia y espíritu de contradicción, no presumáis creyendo que sois superiores y mentís contra la verdad cristiana por la que os presentáis como maestros;
  3. porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino mundana, terrenal, sensual y endemoniada.
  4. Porque donde hay celos y espíritu de contradicción, allí hay perturbación y toda clase de obras perversas y malas.
  5. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, conciliadora, caritativa, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial, sin incertidumbre ni hipocresía.
  6. Y el fruto de santidad y de toda virtud se siembra y se transmite en paz para aquellos que hacen la paz, por los verdaderos sabios y maestros virtuosos.

 

Capítulo 4: Cómo luchar contra los pazos, pasiones, adicciones y vicios del mundo 1-10. Juzgando al hermano 11-12. No os gloriéis del día de mañana 13-17.

 

Cómo luchar contra los pazos, pasiones, adicciones y vicios del mundo, 4:1-10.

4:1. ¿De dónde vienen las guerras, los litigios, los conflictos y las peleas entre vosotros? ¿No es de los indecentes deseos de placeres pecadores y de los pazos emociones, vicios y resentimientos, los cuales combaten en vuestros miembros y dominan vuestros corazones?

  1. Codiciáis, ambicionáis y no tenéis lo que deseáis, entonces matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar nada. Combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís a Dios con fe aquello que os conviene y es bueno y beneficioso para vosotros.
  2. Y a veces pedís de Dios, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites y caprichos pecadores.
  3. ¡Oh psiques-almas adúlteras y traidoras, que pisoteáis la fe y la agapi-amor a Cristo! ¿No sabéis que el amor y el apego al mundo pecaminoso es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo pecaminoso, se hace enemigo de Dios.
  4. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que el Dios ha hecho habitar en nuestros interiores, nos anhela y nos ama celosamente?
  5. Pero él da mayor χάρις jaris-gracia energía increada, si nosotros permanecemos en su agapi-amor incondicional, desapegados del pecado del mundo. Por esto dice: “Dios resiste a los soberbios que le abandonan para disfrutar y deleitar del mundo pecaminoso, y concede la jaris-gracia increada a los humildes y obedientes a él.
  6. Someteos, pues, con humildad a Dios; resistid al diablo que os seduce con deleites del mundo pecaminoso, y huirá de vosotros vencido y despreciado.
  7. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos de toda praxis pecadora y culpa; y vosotros los que estáis entre el Dios y el mundo pecador, los de doble moral, limpiad y purificad vuestros corazones y sanad/psicoterapiad vuestras psiques-almas.
  8. Tomad conciencia de vuestra pecaminosidad (enfermedad espiritual), lamentad, llorad y por vuestras culpas, faltas y miserias y volved a la metania arrepentimiento y confesión. Vuestra falsa alegría y gozo por las juergas pecadoras, se convierta en lloro, contrición y metania.
  9. 10. Humillaos delante del Señor, y él os ensalzará y deificará en la vida presente, ¡y en la vida futura os glorificará con la luz increada!

 

Juzgando al hermano, 4:11-12.

  1. Hermanos, no murmuréis ni habléis mal y os acuséis unos de otros. El que murmura, habla mal, acusa y juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez y acusador de la ley del amor y de la bondad.
  2. Uno solo es el dador de la ley y juez, que puede salvar y perder; pero tú, hombre miserable, ¿quién eres para que juzgues, acuses y condenes a otro?

 

No os gloriéis del día de mañana, 4:13-17

  1. Y ahora vosotros, los que decís: Hoy o mañana iremos a tal ciudad, y pasaremos allí el año, nos dedicaremos al comercio, negociando, traficando y ganando dinero;
  2. cuando no sabéis lo que pasará mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente vuestra vida es una neblina, sois humo que aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
  3. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
  4. Pero ahora dejando de lado a Dios, os jactáis y presumís en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala y pecadora;
  5. y al que sabe hacer el bien, y no lo hace, comete pecado.

 

 Capítulo 5: Contra los ricos opresores, 1-6. Sed tolerantes, pacientes y orad, 7-20

 

Contra los ricos opresores, 5:1-6.

5:1 Y vosotros los ricos, llorad y aullad por las miserias y desgracias que os vendrán.

  1. Vuestras riquezas, donde habéis puesto vuestra esperanza, como se han adquirido injustamente, están podridas, y vuestras ropas que están en vuestros armarios están apolilladas.
  2. A causa de vuestra dureza e interés propio, vuestro oro y plata que habéis acumulado están roñosos; y su roña testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego, Habéis acumulado tesoros para vuestra condena en los días ésjatos-postreros, del Juicio final.
  3. He aquí, clama el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, defraudados por vosotros; y los clamores y lamentos de los segadores perjudicados, han entrado en los oídos del Señor de las Potencias.
  4. Habéis vivido en deleites, placeres y júbilos sobre la tierra, y habéis sido derrochadores e hijos pródigos; habéis endurecido vuestros corazones y engordado vuestros cuerpos como en día de matanza. Y como día de matanza y desastre estallará contra vosotros el justo juicio de Dios.
  5. Habéis condenado y dado muerte al inocente y justo, sin que él os opusiera resistencia a vuestra maldad y falta de escrúpulos.

 

Sed tolerantes, pacientes y orad, 5:7-20

  1. Por tanto, hermanos, vosotros que padecéis de las injusticias y opresiones de los duros ricos, mostrad tolerancia y tened paciencia hasta la Segunda Parusía-Presencia o Venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.
  2. Tened también vosotros tolerancia y paciencia, fortaleced vuestros estados de ánimo por la fe en los corazones; porque la venida del Señor se acerca; y la hora de nuestra salida de este mundo está cerca y el gran día del Juicio que se hará justicia por el Señor no tardará.
  3. Hermanos, no os quejéis ni culpéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
  4. Hermanos míos, tomad como ejemplo de sufrimiento, de tolerancia y de paciencia a los profetas enviados de Dios que hablaron a los hombres en nombre del Señor.
  5. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que fueron pacientes y sufridores. Habéis oído del sufrimiento y de la paciencia de Job, y habéis visto el final feliz que el Señor le dio por esta prueba, porque el Señor es muy misericordioso, cariñoso y compasivo.
  6. Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino decid siempre la verdad y que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en juicio y condenación por parte de Dios.
  7. ¿Está alguno entre vosotros afligido y angustiado? Que haga oración, pidiendo consuelo y redención de Dios. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas.
  8. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la Iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
  9. Y la oración hecha con fe sanará y salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
  10. Confesaos con verdadera metania y contrición vuestras faltas, ofensas y pecados unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados física y espiritualmente. La oración fervorosa del justo tiene un gran poder y trae resultados admirables.
  11. Elías era un hombre de nuestra misma condición humana y oró fervientemente para que no lloviese, y Dios no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
  12. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia en abundancia, y la tierra produjo su fruto.
  13. Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad cristiana, y otro cristiano le hace volver al camino de Dios,
  14. sepa que el que haga volver al pecador de su camino equivocado, salvará de la muerte eterna una psique-alma, y cubrirá y extinguirá multitud de pecados. Amín.

 

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