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Ago 07 2021

EPÍSTOLA A LOS EFESIOS

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) www.logosortodoxo.com, heleno-griego nativo, me he instruido en la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición (katharévousa), la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

 

EPÍSTOLA A LOS EFESIOS – ΠΡΟΣ ΕΦΕΣΙΟΥΣ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

Se sugiere leer https://www.logosortodoxo.com/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

 Efesios 1 Προς Εφεσίους 1 Capítulo 1: Saludos a los Efesios y doxología a Dios por la salvación de ellos, 1-14. Súplica para el progreso espiritual de los Efesios y reciban espíritu de sabiduría y de apocálipsis-revelación 1:15-23.

 

Saludos a los Efesios y doxología a Dios por la salvación de ellos, 1:1-14.

1:1. Υο Pablo, apóstol de Jesús Cristo por la voluntad de Dios y Padre, a los Cristianos que se encuentran en Éfeso y se santifican por la divina χάρις jaris-gracia energía increada y son fieles en Jesús Cristo.

  1. Os deseo que la jaris-gracia y la paz de nuestro Dios Padre, y del Señor Jesús Cristo esté con vosotros.
  2. Bendito y gloriado sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesús Cristo, que nos ha bendecido mediante Cristo, a adquirir y a disfrutar de toda clase de bendiciones y bienes espirituales y celestiales.
  3. Él nos ha elegido en Cristo antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables a sus ojos.
  4. Por agapi-amor incondicional e increada nos ha destinado a ser sus hijos adoptivos por la jaris-gracia increada, por medio de Jesús Cristo y conforme al beneplácito de su voluntad,
  5. para que sea alabada y gloriada su χάρις-gracia energía increada y sus ricas dádivas que nos ha concedido y adornado por medio de su amado Hijo.
  6. Realmente por su Hijo hemos recibido y tenemos la redención y liberación del pecado por su sangre que se derramó encima de cruz para nuestro rescate; así hemos obtenido el perdón de los pecados, según la riqueza de su jaris-gracia increada;
  7. Esta jaris-gracia energía increada la ha derramado sobradamente sobre nosotros con una plenitud de sabiduría y de prudencia para que podamos conocer las verdades altas, y con cada pensamiento ortodoxo y actitud ortodoxa podamos adecuar nuestras cosas y nuestra vida como Dios manda.
  8. dándonos a conocer el misterio de su voluntad, escondido y desconocido a nuestro espíritu-nus, según los planes que tenía antes de los siglos y se propuso realizar por medio de Cristo
  9. cuando se cumpliera el tiempo adecuado de la economía para nuestra σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación, de modo que reúna y una todas las cosas en Cristo en una unidad armoniosa, los ángeles de los cielos y los hombres de la tierra.
  10. En Cristo también nosotros los Cristianos hemos sido elegidos y hechos herederos, y estamos destinados según la voluntad de Dios, el cual todo lo hace y opera conforme a su libre voluntad,
  11. a fin de que nosotros, los que antes tuvimos esperanza y esperábamos a Cristo, seamos alabanza de su doxa-gloria increada;
  12. por el Cristo también vosotros los nacionales los que habéis escuchado el kerigma, los logos de la verdad, el mensaje alegre del evangelio de vuestra salvación, en el que habéis creído, habéis sido sellados con el Espíritu Santo, el cual Espíritu Santo, por el profeta Joel, Dios había prometido que lo enviaría a los hombres.
  13. Y el Espíritu Santo es garantía de nuestra herencia celestial, que prepara y concede la redención del pueblo de Dios para alabar así su doxa-gloria infinita e increada.

 

Súplica para el progreso espiritual de los Efesios y reciban espíritu de sabiduría y de apocálipsis-revelación 1:15-23.

  1. Por tanto vosotros también pertenecéis al laós-pueblo de Dios, por lo cual, yo, al oír y conocer vuestra fe en el Señor, Jesús, y la agapi-amor que mostráis a todos los fieles cristianos indistintamente de la nacionalidad y la clase que sean,
  2. no ceso de dar gracias a Dios por vosotros recordándoos siempre en mis oraciones,
  3. para que el Dios de nuestro Señor Jesús Cristo y Padre de la doxa-gloria luz increada, os conceda espíritu de sabiduría divina y apocálipsis-revelación de las divinas verdades, recibiendo así más perfecta la gnosis-conocimiento de él y de su santa voluntad;
  4. ruego también a Dios que ilumine a los ojos de vuestro corazón, para que conozcáis bien cuáles son los bienes que esperáis, por las que Dios nos ha llamado, y cuál es la riqueza inimaginable de su doxa-gloria increada, la que antes de la creación del mundo había decidido darla como herencia a los fieles.
  5. y cuál la excelsa grandeza de su dinamis (potencia de la energía increada y poder) para con nosotros, los fieles cristianos, para salvarnos del pecado y conducirnos a la doxa-gloria celeste e increada según la operación del poder de su fuerza invencible,
  6. la que operó en la persona de Cristo resucitándole de entre los muertos, sentándole a la derecha de su trono en los cielos,
  7. por encima de los ángeles, de todo principado, potestad, autoridad, señorío y de todo lo que hay en este mundo y en el venidero;
  8. todo lo sometió bajo sus pies; y a nuestro glorioso Señor lo constituyó cabeza de la Iglesia por encima de todas las cosas;
  9. y la Iglesia es su cuerpo, el complemento de Cristo, como hombre y como cabeza de la Iglesia; del Cristo quien como Dios infinito es la plenitud de todo lo que existe y llena todo por su parusía-presencia y concede todo a todas sus creaciones. .

 

Capítulo 2: Salvos por regalo de la jaris-gracia energía increada, 1-10. Por el Cristo la reconciliación de los nacionales y de los judíos en composición de la una Iglesia, 11-22.

 

2:1. Y a vosotros también os ha llamado a la salvación, mientras estabais muertos espiritualmente por vuestros pecados y faltas.

  1. que en otro tiempo vivisteis siguiendo el modo de vivir de este mundo corrompido, bajo el príncipe de las potestades aéreas, es decir, el espíritu maligno y astuto que opera en los hijos de la apostasía y de la desobediencia que se rebelan contra Dios.
  2. Nosotros los hebreos también éramos de ésos cuando nos dejábamos llevar de las apetencias carnales, sujetos a los deseos y voluntades de nuestros bajos instintos animales y de los pazos oscuros de nuestras mentes/ intelectos y de nuestra imaginación. Éramos, por naturaleza, objeto de hijos de la ira divina, igual que los demás pueblos.
  3. Pero Dios, rico en misericordia increada y filantropía, gracias a su inmensa agapi-amor incondicional e increada con que nos amó,
  4. nos vivificó o despertó espiritualmente con Cristo, cuando realmente estábamos muertos por el pecado y los delitos, pues habéis sido salvados por la donación de la χάρις jaris-gracia energía increada y no por el valor de vuestras obras;
  5. nos resucitó y nos hizo sentar junto con él en la doxa-gloria increada de los cielos por y en Jesús Cristo,
  6. a fin de manifestar claramente en las generaciones de los siglos venideros la excelsa riqueza de su χάρις jaris-gracia energía increada mediante su bondad para con nosotros que mostró por y en Jesús Cristo.
  7. Porque realmente habéis sido salvados gratuitamente por la fe; y esto no es cosa vuestra, es un regalo de Dios;
  8. no es fruto y resultado de las obras, para que nadie se llene de vanidad.
  9. Él nos ha creado y renacido o despertado espiritualmente por medio de Cristo Jesús, (Hijo y Logos increado), y sobre Cristo como cimiento, nosotros hacer obras buenas tal y como Dios lo dispuso antes de la fundación del mundo, para que vayamos andando en nuestras vidas con estas.

 

Por el Cristo la reconciliación de los nacionales y de los judíos en composición de la una Iglesia, 2:11-22.

  1. Por lo cual, acordaos de que vosotros, los gentiles o nacionales de nacimiento, a los que los judíos llaman “incircuncisos” -ellos llevan en su carne la circuncisión hecha por mano de hombres-,
  2. en otro tiempo vivíais sin Cristo, alejados de la ciudadanía y gobierno de Israel y ajenos a los testamentos/alianzas por los que Dios prometía la redención por Cristo, sin esperanza de la promesa de la salvación y la vida eterna, no conocíais a Dios verdadero y vivíais sin Dios en el mundo (como ateos);
  3. pero ahora unidos en Jesús Cristo, vosotros que en otro tiempo estabais lejos de Dios y de la esperanza de salvación, habéis sido acercados por la sangre redentora de Cristo.
  4. Él es la paz de todos nosotros; el que de ambos, judaísmo y nacionalismo, los hizo uno, derribando el muro de la Ley que los separaba;
  5. es decir, anuló e hizo desaparecer la enemistad que separaba estos pueblos, ya que por el sacrificio de su propio cuerpo abolió la ley, sus mandamientos y decretos que ataban al hombre. Él, al anular la Ley antigua, ha unido y formado de los dos, en su propia persona, una nueva humanidad, regalando así la paz entre ellos;
  6. y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos, unidos en un solo cuerpo espiritual por su sacrificio cruciforme, y en su persona matando y eliminando las enemistades y el odio;
  7. y con su venida a la tierra anunció el mensaje alegre de la paz a vosotros que vivíais lejos de Dios y a nosotros que estábamos cerca;
  8. porque por Cristo los unos y los otros nos conducimos y nos acercamos al Padre por el mismo Espíritu Santo.
  9. Así que ya no sois extranjeros como antes ni ciudadanos provisionales de la Iglesia de Cristo, sino conciudadanos de los santos, cristianos y miembros de la familia de Dios,
  10. edificados sobre el fundamento espiritual de los apóstoles y de los profetas en un edificio espiritual, la Iglesia, de la que la piedra angular o cimiento de este edificio es el mismo Jesús Cristo,
  11. en el que todo el edificio, perfectamente coordinado, se va componiendo y creciendo de forma armoniosa para convertirse en un templo consagrado según su voluntad del Señor;
  12. Y en este templo por Jesús Cristo os edificáis también vosotros con los otros fieles santos, para ser morada en la que estará permaneciendo Dios con su Espíritu.

 

Capítulo 3: El servicio-diaconía de Pablo a la obra del Evangelio, 1-13. Oración a favor de los Efesios y la agapi-amor que excede a todo conocimiento-gnosis, 14-21.

 

El servicio-diaconía de Pablo a la obra del Evangelio, 3:1-13.

3:1. Como sois miembros de la familia de Dios, de la Iglesia, por esto yo, Pablo, estoy preso por Jesús Cristo, ruego a Dios para bien de vosotros, los gentiles de las naciones;

  1. Soy vuestro apóstol, pues conocéis la misión que de forma admirable Dios por su jaris-gracia increada me ha llamado para el axioma apostólico, y que se me ha dado especialmente para servir a vosotros los nacionales;
  2. Porque Dios por apocálipsis-revelación me hizo saber la verdad hasta entonces desconocida y oculta en relación a vuestra salvación, que más arriba os describí brevemente;
  3. leyéndolo bien, podréis saber el conocimiento y la sofía/sabiduría que yo tengo en relación del gran secreto/misterio de la salvación por Cristo, no sólo de los hebreos sino también de los gentiles de todas las naciones,
  4. secreto/misterio que no se dio a conocer a los hombres de las generaciones pasadas, tal como por apocálipsis de Dios ahora se lo ha manifestado a sus santos apóstoles y profetas cristianos por medio del Espíritu.
  5. Este secreto/misterio, que se apocaliptó-reveló por el Espíritu Santo, consiste en que los paganos/gentiles de las naciones unidos en un cuerpo espiritual con los cristianos judíos, son coherederos y partícipes en la promesa de Dios sobre la redención. Los gentiles adquieren los privilegios por su unión con Jesús Cristo, la que se consigue por la fe en el Evangelio.
  6. Yo he llegado a ser servidor de este Evangelio gracias a la acción poderosa de la jaris-gracia increada de Dios, la que me fue dada de aquella manera admirable cuando operó la fuerza de Dios de modo que de perseguidor de Cristo hacerme apóstol de Cristo.
  7. A mí, el más insignificante de todos los cristianos, se me ha concedido esta jaris-gracia increada de evangelizar a los gentiles de las naciones, de anunciar y dar a conocer la riqueza incalculable e inescrutable de Cristo hacia todos nosotros,
  8. y aclarar e iluminar a todos sobre el cumplimiento de este plan secreto de la σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación de los hombres, escondido desde todos los siglos en Dios, el cual creó y renovó todo mediante Jesús Cristo.
  9. Así, de ahora en adelante, por medio de la Iglesia, los principados y potestades celestiales podrán conocer la incalculable sabiduría increada de Dios,
  10. según el plan eterno que Dios ha realizado y dado a conocer en nuestros tiempos por Jesús Cristo, Señor nuestro.
  11. Gracias a la fe que tenemos en Cristo, nos acercamos a Dios con entera libertad y plena confianza con la convicción de ser aceptados. Todo esto por la nuestra fe en Cristo.
  12. Por eso os pido que no os desalentéis al ver mis tribulaciones y lo que sufro por vosotros, pues esto debe ser un honor y gloria para vosotros.

 

Oración a favor de los Efesios y la agapi-amor que excede a todo conocimiento-gnosis, 3:14-21.

  1. Por estas razones doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesús Cristo,
  2. del que tomaron su existencia y su nombre todas las legiones angelicales en el cielo y todas las razas en la tierra,
  3. y le ruego de rodillas para que os conceda, conforme a la infinita riqueza de su doxa-gloria luz increada, al progreso de vuestro hombre interior y ser fortalecidos por la dinamis potencia, poder y la jaris-gracia energía increada del Espíritu Santo,
  4. y que Cristo habite en vuestros corazones por la fe,
  5. para que, arraigados y fundamentados en la agapi-amor incondicional, podáis comprender con todos los fieles o santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad de la condescendencia de Cristo hacia nosotros,
  6. y conocer bien la agapi-amor incondicional que tiene Cristo hacia nosotros, la que sobrepasa todo conocimiento-gnosis humana, a fin de que seáis llenos de los múltiples carismas y donaciones que enana y se dan de Dios.
  7. A Dios que es omnipotente para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según la dinamis especial (potencia y energía increada) que opera en nosotros para el éxito de nuestro destino,
  8. a él que sea la doxa-gloria en la Iglesia que se ha edificado por y en Cristo Jesús, en todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Capítulo 4: Llamamiento a los fieles en la unidad del Espíritu, 1-16. La nueva vida en Cristo, 17-32.

 

Llamamiento a los fieles en la unidad del Espíritu, 4:1-16. 

4:1. Por tanto, yo que estoy preso por el nombre del Señor, os pido que caminéis y os comportéis de una manera digna de la vocación divina que habéis recibido de Dios.

  1. Sed humildes, amables y pacientes ante los demás, tolerando las debilidades unos a otros con agapi-amor.
  2. Esforzaos por mantener la unidad del espíritu que os ha unido el Espíritu Santo, teniendo como vínculo la paz que reinará entre vosotros uniéndoos en un cuerpo espiritual.
  3. Hay un solo cuerpo y un solo y el mismo Espíritu que os vivifica, como una es también la esperanza a la que habéis sido llamados todos.
  4. Hay un solo Señor, una sola fe de todos los Cristianos, un solo bautismo que han recibido;
  5. y un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, opera por todos y habita en todos.
  6. Pero cada uno de nosotros hemos recibido la jaris-gracia energía increada en la medida en que Cristo nos la ha querido dar. (Por tanto que no haya envidias entre vosotros, porque los carismas son regalos de Dios para servicio de todos).
  7. Exactamente el mismo Cristo reparte los carismas; por eso dice la Escritura: “Subió por la ascensión a lo alto en los cielos llevando presos y liberó aquellos que el diablo tenía esclavos y repartió la jaris-gracia energía increada y los carismas a los hombres”.
  8. Eso de que “subió” significa que antes el Señor crucificado bajó a lo más profundo de la tierra, es decir, abajo en el Hades.
  9. El mismo que bajó es el que subió a lo más alto del cielo, para llenarlo todo así con su presencia y los carismas.
  10. y Él repartió sus donaciones, a unos constituyó apóstoles; a otros, profetas que analizan los logos de Dios y predicen sobre cosas futuras; a unos predicadores del Evangelio, y a otros pastores y maestros,
  11. para que se edifiquen y progresen los cristianos en la vida en Cristo, que se realice en armonía la obra en su diaconía-servicio, de modo que se edifique continuamente la Iglesia que es el cuerpo de Cristo,
  12. hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe sin diferencias y contrariedades y al conocimiento completo del Hijo de Dios, y a constituir el estado del hombre perfecto desde el aspecto de sabiduría y virtud espiritual, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo,
  13. para que no seamos niños vacilantes e inestables desde el aspecto espiritual y no nos dejemos arrastrar por ningún viento de doctrina falsa, al capricho de gente astuta y engañada que induce al error, utilizando artificios para divulgar sus engaños y falsedades;
  14. antes al contrario, permaneciendo firmes e inquebrantables a la verdad del Evangelio, acompañada siempre por la agapi-amor incondicional, crezcamos y mejoremos en la vida espiritual en todo como Cristo quiere y como modelo a él que es la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
  15. Por él, el cuerpo entero de la Iglesia, trabado y unido armónicamente por medio de todos sus ligamentos, según la actividad propia de cada miembro; así con la ayuda de Cristo el cuerpo de la Iglesia unido con Cristo realiza con agapi el crecimiento de la edificación de sus miembros y de sí mismo como conjunto.

 

La nueva vida en Cristo, 4:17-32.

  1. Os digo y os pido en nombre del Señor que no os comportéis y viváis como viven y se comportan los paganos de las naciones, con sus vanos pensamientos y sus falsas invenciones
  2. y su mente oscurecida, apartados de la vida de Dios por su ignorancia y la dureza y depravación de sus corazones;
  3. han perdido todo sentido moral y se han entregado al vicio, entregándose a sí mismo al hedonismo maniático sin saciarse nunca, realizando desenfrenadamente toda clase de inmoralidades y vanidades.
  4. Pero vosotros no es eso lo que os habéis enseñado y aprendido de Cristo;
  5. si, -como creo- habéis sido enseñados ortodoxamente sobre el kerigma, que es la misma verdad que existe en Jesús,
  6. despojaros de vuestra vida pasada, del hombre viejo del pecado, corrompido por las concupiscencias y codicias engañosas que encienden el pecado, este hombre viejo a causa de sus pazos y pecados se corrompe continuamente y avanza hacia la perdición,
  7. aún habéis sido enseñados a renovarse continuamente cada día en vuestro espíritu-nus y en vuestra mente con principios espirituales
  8. y revestíos del hombre nuevo, renacido y renovado según la voluntad de Dios, para que viváis en justicia y santidad verdadera que inspira la verdad del Evangelio.
  9. Por esto, desterrad la mentira, y que cada uno diga la verdad a su prójimo, porque componemos y somos miembros los unos de los otros.
  10. Enfadaos, no cuando se pica vuestro egoísmo e interés propio, sino cuando se tergiversa la verdad de Dios, entonces no llegáis a pecar; pero si sucede que os enfadáis y os enojáis entre vosotros, pues, que os reconciliéis antes de que se ponga el sol;
  11. no deis ninguna oportunidad al diablo entrar entre vosotros.
  12. El que robaba, que ya no robe más y que se ponga a trabajar honradamente con sus propias manos para tener con qué ayudar a los necesitados.
  13. No digáis palabras groseras; que el logos de vuestro lenguaje sea bueno, edificante y oportuno, para que hagáis bien a los que os escuchan, adecuado para edificación y psicoterapia.
  14. No entristezcáis con palabras feas al Espíritu Santo de Dios, que os ha destinado y marcado con su sello para que recibáis la liberación plena durante el día de la segunda parusía-presencia.
  15. Desterrad toda la amargura interior, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad contra el otro.
  16. Sed bondadosos, indulgentes y compasivos; perdonaos unos a otros, como Dios nos ha perdonado por medio de Cristo.

 

Capítulo 5: Consejos para que vivan conforme a su llamada y andar como hijos de luz, 1-21. Los deberes de los cónyuges, 22-33.

 

Consejos para que vivan conforme a su llamada y andar como hijos de luz, 5:1-21.

5:1. Sed imitadores de Dios, como hijos muy amados de Dios, quien tanta agapi-amor y tolerancia muestra hacia los pecadores.

  1. Comportaos y vivid en y con la agapi-amor, siguiendo el ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó a la muerte cruciforme por nosotros, ofrenda y sacrifico a Dios, el cual sacrificio es como aroma agradable ante Dios.
  2. En lo que se refiere a la lujuria y a toda clase de impureza, ambición por bienes materiales, codicia o avaricia, ni siquiera se nombre entre vosotros, como debe ser entre hombres santos creyentes que se han santificado por Dios y avanzan hacia la santidad;
  3. ni palabras necias, groserías o bajezas, cosas que no están bien ni convienen a los Cristianos; por el contrario, oración, gratitud y alabanza a Dios.
  4. Porque debéis saber que ningún lujurioso, impuro, codicioso, avaro, ambicioso o vanaglorioso -que es lo mismo que un idólatra- tiene parte de herencia en el reinado de la realeza increada de Cristo y de Dios.
  5. Que nadie os engañe con vanas y falsas palabras, pues por estas cosas viene la ira de Dios contra los hijos de la desobediencia y de la apostasía.
  6. No tengáis parte alguna en la vida pecadora de ellos.
  7. Porque antes erais tinieblas y oscuridad ahora os habéis iluminado y sois luz increada en el Señor; caminad y vivid como hijos de la luz de la verdad y de la virtud
  8. porque el fruto divino de la luz espiritual e increada que produce el Espíritu Santo en los corazones de los fieles, se manifiesta con la bondad, con la justicia y con la verdad.
  9. Investigar y discernir siempre lo que es agradable delante del Señor,
  10. y no toméis parte en las obras infructuosas de las tinieblas; por el contrario, condenadlas y presentadlas abiertamente a los ojos de todos como perjudiciales y desastrosas,
  11. porque las cosas que ellos hacen en secreto da vergüenza decirlas.
  12. Cuando todas estas cosas son controladas y manifestadas por la luz, quedan al descubierto lo desastrosas que son, (de modo que los pecadores de buena voluntad vuelvan a la metania, y los otros para protegerse) y lo que queda al descubierto, sea bueno o malo, es como la luz, de modo que cada uno pueda regular su posición frente al otro.
  13. Por eso el Espíritu Santo clama y dice: Despierta tú, que duermes en el sueño del pecado, y levántate de entre los muertos (espiritualmente) del pecado, y Cristo te iluminará.
  14. Por tanto, ya que os habéis iluminado por Cristo, cuidado cómo os comportáis; que no sea como insensatos y necios, sino como apacibles, virtuosos y prudentes,
  15. aprovechando el tiempo y las ocasiones de la vida presente, porque los días, a causa del pecado que domina, están llenos de tentaciones y peligros espirituales.
  16. Por consiguiente, no actuéis como necios, sino procurad conocer cuál es la voluntad del Señor.
  17. No bebáis vino hasta emborracharos, pues eso lleva al desenfreno y al desastre; al contrario, llenaos en vuestros corazones y nus-espíritus con la jaris-gracia energía increada del Espíritu Santo,
  18. recitando entre vosotros salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor con todos vuestros corazones,
  19. dando siempre gracias por todo a Dios Padre en nombre de nuestro Señor Jesús Cristo.
  20. Respetaos y someteos unos a otros por fidelidad a Cristo.

 

Los deberes de los cónyuges, 5:22-33.

  1. Que las mujeres sean sumisas a sus maridos como si se tratara del Señor;
  2. porque el marido es cabeza de la mujer, del mismo modo que Cristo es cabeza de la Iglesia, cuerpo suyo, del cual él es el Salvador, es decir, sin excepción alguna Salvador de todos los fieles.
  3. Así como la Iglesia está sujeta a Cristo, así también las mujeres lo deben estar a sus maridos en todo.
  4. Maridos, amad a vuestras esposas, como Cristo se sacrificó y amó a la Iglesia y se entregó él mismo por ella a la muerte en la cruz,
  5. a fin de santificarla y hacer la catarsis de ella por medio del agua del bautismo y del logos divino que en el bautismo se dice: “en el nombre del Padre, del Hijos y del Espíritu Santo”,
  6. y esto para constituir la Iglesia y ponerla a su lado como novia gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa parecida que la afea, sino santa y perfecta.
  7. Así los maridos deben también amar a sus mujeres como a su propio cuerpo. El que ama a su mujer se ama a sí mismo ya que constituyen el mismo cuerpo.
  8. Porque nadie odia jamás a su propio cuerpo, sino que, por el contrario, lo alimenta y lo cuida, como hace Cristo con la Iglesia que es su cuerpo,
  9. porque realmente nosotros los fieles que constituimos la Iglesia somos miembros de su cuerpo, carne con sus huesos.
  10. Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo cuerpo.
  11. Éste es un gran misterio, que yo lo refiero y aplico a la unión espiritual de Cristo y de la Iglesia.
  12. Por lo que toca a vosotros, que cada uno ame a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete y ame a su marido.

 

Capítulo 6: Deberes especiales de los padres, los hijos, los esclavos o sirvientes o trabajadores y los señores, 1-9. En nipsis, alerta y combatientes en las luchas espirituales, 10-24.

 

Deberes especiales de los padres, los hijos, los esclavos o sirvientes o trabajadores y los señores, 6:1-9.

6:1. Los Hijos debéis obedecer a vuestros padres por agapi-amor al Señor, porque esto es por naturaleza justo según Dios.

  1. “Honra a tu padre y a tu madre” que es el primer mandamiento acompañado con promesa de recompensa,
  2. para que seáis felices y tengáis larga vida feliz y alegre sobre la tierra.
  3. Y vosotros, padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino educadlos con la pedagogía en la disciplina y en la corrección como quiere el Señor.
  4. Esclavos/sirvientes (o trabajadores de hoy en día), obedeced a vuestros amos temporales con respeto, lealtad y de todo corazón, como si fuera a Cristo;
  5. servidles no con hipocresía sólo cuando os ven, como para quedar bien con ellos, sino como esclavos/servidores/trabajadores (bajo nómina) de Cristo, haciendo de corazón la voluntad del Dios con toda vuestra psique-alma;
  6. servidles de buena gana, como si fuera al Señor y no a hombres,
  7. considerando que el Señor retribuirá a cada uno todo el bien que haga, lo mismo al esclavo que al libre.
  8. Y vosotros, amos, haced con ellos las mismas cosas, dejándoos de amenazas, considerando que ellos y vosotros tenéis un mismo amo en el cielo, para el que todos son iguales.

    En nipsis, alerta y combatientes en las luchas espirituales,6:10-24.

  9. En definitiva, hermanos míos, haceos fuertes espiritualmente por el Señor y por su invencible dinamis (poder, potencia y energía increada).
  10. Revestíos de la armadura de Dios para que podáis resistir las tentaciones y astucias del diablo.
  11. Porque nuestra lucha no es contra gente de carne y hueso, sino contra los principados y potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso que dominan sobre los hombres de este siglo pecador, contra los espíritus del mal, que moran en los espacios entre tierra y cielo.
  12. Por esto, recibid la armadura y las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo de ataques demoníacos y tentaciones y si aplicáis con exactitud vuestros deberes, los principios espirituales y mantenéis firmes vuestra posición, seréis vencedores y perfectos en todo.
  13. Manteneos firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, como los guerreros apretan fuerte los cinturones, revestidos con la coraza de la justicia para que seáis intocables por las flechas de la injusticia,
  14. y teniendo calzados los pies, prontos para anunciar el evangelio de la paz con serenidad.
  15. Empuñad en todas las ocasiones el escudo de la fe, con el cual podáis inutilizar y apagar los dardos encendidos del maligno.
  16. Tomad también el yelmo de la salvación para proteger vuestro nus-espíritu y la mente de los loyismí de la duda, y la espada del Espíritu que es el luminoso logos de Dios,
  17. orando y suplicando sin cesar al Señor para que os ayude a valorizar en todo tiempo con la iluminación bajo la guía del Espíritu con toda clase de oraciones y súplicas; estad en nipsis, alerta y pedid constantemente por todos los Cristianos;
  18. pedid también por mí, para que Dios ponga en mis labios los logos adecuados y anuncie con valentía la verdad de Dios, que hasta hace poco la verdad del Evangelio estaba oculta para los hombres,
  19. del que soy un embajador de Dios entre los hombres, pero encadenado en este período. Por tanto, orad que hable con valor sobre el Evangelio y cómo debo hacerlo.
  20. Tíquico, hermano muy querido y fiel servidor del Señor, os visitará y os contará cómo van mis cosas y todo lo que hago;
  21. 22. os lo envío precisamente para esto, para que tengáis noticias mías y os dé ánimos y consuelos a vuestros corazones por vuestra tristeza de mi encarcelamiento.
  22. Que Dios Padre y Jesús Cristo, el Señor, os concedan a todos los hermanos la paz, la agapi-amor y la fe.
  23. Y la χάρις jaris-gracia esté con todos los que profesan a nuestro Señor Jesús Cristo con una agapi-amor incondicional inalterable. Amín.

 

 

 

 

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