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Jun 18 2021

EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

REPASADO amigos en CristoDios, hemos hecho un repaso nuevo en traducción que se había hecho en año 2005, así que borrar la traducción antigua y quedaros con esta que está mejor.

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Del original helénico de la Santa Diaconía de la Iglesia Ortodoxa Helénica-Griega

EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN,

EL DE LA LUZ INCREADA, ΚΑΤΑ ΙΩΑΝΝΗΝ ΕΥΑΓΓΕΛΙΟΝ

 

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) www.logosortodoxo.com, heleno-griego nativo, criado con la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición..

Se sugiere leer https://www.logosortodoxo.com/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

El Evangelio de la Luz increada de san Juan, así lo llama nuestra Iglesia y los santos Padres, por excelencia el Evangelio de la iluminación y la zéosis, siendo los otros tres, los sinópticos, los de la catarsis.  Cada palabra, cada frase, hasta cada coma y tilde contiene un contenido profundísimo, inagotable y sublime.  San Juan en sus libros contiene muchos  sólicos o solicismos, a-sintácticos, que expresamente acostumbra el divino escritor poniéndolos a caso hecho para demostrar algo sublime y difícil de expresar, dicen los santos Padres que no es un fallo gramático o de sintaxis del escritor como dicen muchos ignorantes de los occidentales, ni tampoco existe la palabra sóliko o solicismo en sus lenguas.

«Amín, amín, de verdad en verdad te digo, de lo que conocemos bien, de esto hablamos, y de lo que hemos percibido y contemplado, de esto testificamos. Pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio (Jn 3:11). Igual en la Santa Iglesia Católica y Apostólica Ortodoxa, no hablamos de la usía-esencia o sustancia que no la conocemos y nadie la ha visto jamás, sino que demostramos y hablamos empíricamente de lo que conocemos, vivimos y experimentamos que es la Luz increada y las energías increadas; la prueba y demostración están los milagros de los santos y las reliquias de ellos y las iconas que perfuman, expanden mirra divina y se hacen muchas curaciones y milagros a través de ellas. “Venid y los veréis” (Jn 1,47).

El Evangelio de Juan, junto con las Cartas el que peor está traducido en la lengua española, por eso los occidentales han caído en muchas herejías por las malas traducciones… y por no seguir la Santa Parádosi-Tradición y Transmisión de los Santos Padres… por eso me puse a traducirlos, yo en mi traducciones hasta ahora traduzco los pasajes directamente del griego porque no me fío de ninguna traducción en español, aunque las tengo en cuenta y lo que está bien no hace falta que lo traduzca o lo rectifico; sobre todo en temas dogmáticos… Creo que es por esto que han caído y caen en muchas herejías y muchos errores al no tener la Santa Parádosi, sino invenciones de tradiciones de hombres. No tienen discernimiento empírico por experiencia propia vivida entre credo e Increado, y como dicen los santos Padres los términos teológicos o dogmas hay que experimentarlos, sino caemos en invenciones imaginarias de nuestra fantasía… no tienen dogmática empírica… ya que después de san Juan el Damasceno no tienen Padres santos y a él forzosamente lo han aceptado… https://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/santa-tradicion-de-la-una-santa-iglesia-catolica-apostolica-ortodoxa/

Amigos en y de CristoDios-Hombre, con la bendición de mi Yérontas Fotios, del Monasterio san Gregorio de Athos, después de muchas peticiones por hispanohablantes para traducir el Nuevo Testamento en español desde el original helénico-griego, al final accedí a este trabajo nada fácil. Ya que no he encontrado ninguna traducción en español tienen muchos errores… Es un atrevimiento para mí y espero que CristoDios y vuestras oraciones me ayuden.

En el Nuevo Testamento en el original helénico abundan las palabras ψυχή psijí psique, alma, ánima, θεραπεία zerapía terapia, λόγος logos, πάθος pazos, χάρις  jaris-gracia increada, etc… y como decimos en la Divina Liturgia “Cristo el médico de nuestras psiques-almas y cuerpos” el y por el excelencia el único verdadero Psicólogo, Psicoterapeuta y Filósofo divino, ya que: “Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos) 1 En el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es el Logos…Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado” (Jn 1, 1-3), a través de Su jaris (gracia, energía increada) que se proporciona por la participación en nuestra Santa Iglesia Ortodoxa, Católica y Apostólica y de Sus Misterios.

Algunas palabras las he dejado en griego ya que con la traducción literal no expresan la profundidad de las palabras en helénico y he creado algunos verbos, como por ejemplo, ψυχοθεραπεύω psijozerapevo “psicoterapiar” y  αποκαλύπτω apokalipto “apocaliptar”/revelar que existen en griego en cambio en español sólo existen las palabras sueltas sin los verbos y que se aproximan más a la realidad,.

Al final hemos puesto un léxico, diccionario teológico con los términos más importantes. También pueden utilizar el https://www.logosortodoxo.com/minilexico/ y también https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/ con mucho éxito y aceptación en el mundo hispanohablante. Ruego a todos que me ayuden y cualquier error o duda que encuentren no duden en avisarme en kristokrisulas@hotmail.es

 

EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

El de la luz increada,

(En letra normal traducción más literal del texto original en griego clásico y en letra cursiva en griego moderno ampliando un poco el sentido y significado de cada frase, por memorable Panagiotis Trémpelas, teólogo y catedrático, del siglo pasado).

 

Índice de Contenido

Capítulo 1: Prólogo: el Logos se hizo hombre, 1-18. Primer testimonio de Juan el Bautista, 19-28. Segundo testimonio de Juan el Bautista, 29-34. Primeros discípulos de Jesús, 35-52.

 

Prólogo : el Logos se hizo hombre, 1:1-18.

1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos.

   1:1 «En el principio junto con en el espíritu infinito e increado de la creación espiritual y material existía siempre el Logos increado, como Hijo y Logos de Dios nace siempre de-el Padre como Logos vivo, increado e infinito de Nus perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis o persona de la Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios; y el Logos era y es siempre Dios, increado, perfecto e infinito, tal como el Padre y el Espíritu Santo; (un Dios tres hipostasis/bases substistenciales o substanciales y una usía-esencia/substancia y una energía increadas)».

2 Él existía y está siempre desde el principio de la creación unido con Dios.

3 Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado.

4 En Él existe y está la vida y la vida era y es la luz de los hombres.

  1. «En Él existe y es la vida increada, y como fuente increada de la vida creó y mantiene toda vida creada. Para los hombres lógicos además de la vida natural, es también la luz ética y espiritual que ilumina el nus de ellos, es decir, el espíritu de los corazones de sus psiques y sus mentes/intelectos, que los conduce a la comprensión, a la gnosis y a la aceptación de la verdad».

5 Y la luz ilumina en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron ni la dominaron, tampoco la sofocaron.

  1. «Y la luz increada con su resplandor luce a los hombres oscurecidos, entenebrecidos por sus egoísmos, pecados, faltas, autoengaños, vicios…, es decir, los pazos; pero los seres humanos con el corazón retenido y obstruido y la mente/intelecto embotada y oscurecida no la percibieron y no la introdujeron en sus corazones, ni pudieron neutralizarla y aniquilarla, ni tampoco vencerla y sofocarla nunca.

6 En aquellos días apareció un hombre convertido y enviado por Dios, quien se llamaba Juan, quien era el Precursor de la Luz».

7 Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz increada, a fin de que todos creyeran por él.

  1. «Éste vino teniendo como misión a dar testimonio sobre la Luz increada unida con la creada, es decir, sobre el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre, Jesús Cristo, y con su kerigma preparar a los hombres para que todos crean en la Luz increada».

8 No era él la luz, sino el que había de dar testimonio de la Luz increada unida con la creada.

9 El Logos increado era y es siempre la verdadera Luz increada que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

  1. «Como Hijo y Logos de Dios, segunda hipóstasis-persona de la Santa Trinidad era y es siempre el Cristo, la luz increada y verdadera, la única fuente de la luz que ilumina a cada hombre que viene a este mundo».

10 Existía, estaba y está en el mundo y el mundo fue hecho por Él, y el mundo no le aceptó, ni le reconoció como Dios.

  1. «Existía y está siempre antes del principio en el mundo, gobernando todas sus creaturas visibles e invisibles de las que se compone el mundo terrenal y celeste, que fue hecho por él. Aún así, cuando la luz increada, el Hijo y Logos de Dios tomó cuerpo y se hizo hombre, el mundo de los hombres, corrompido, pervertido y apegado a las cosas terrenales, lleno de pazos, no le reconoció ni le aceptó como su Creador y Dios».

11 Vino a los suyos o semejantes y los suyos o semejantes no le recibieron ni le aceptaron como su Salvador y Dios.

12 Pero los que le aceptaron y creyeron, como Redentor, Sanador y Salvador, les dio potestad, valor y fortaleza para poder renacerse y estar convirtiéndose y haciéndose* continuamente en hijos de Dios, a los que creen en su nombre. (*El verbo γενέσθαι (yenesze) aquí define tiempo continuo hasta el último suspiro de nuestra vida, por la metania, dicen los santos Padres).

13 Los cuales no son engendrados de sangre de mujer, ni de deseo, ni de voluntad de hombre, sino de Dios son renacidos.

14 Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα doxa (gloria, luz increada) como de unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις Jaris (Gracia energía increada) y de Verdad.

  1. «Y el infinito Logos increado en el tiempo se hizo hombre; y teniendo como tienda de cabaña y templo santo su naturaleza humana, permaneció con mucha intimidad entre nosotros y como uno de nosotros aquí en la tierra. Y nuestros ojos se saciaron de su resplandeciente y divina doxa (gloria, luz increada), que se manifestaba con sus milagros y sus enseñanzas, además de su vida santa e impecable en todo. Era y es la doxa increada, la cual no tomó como regalada como la reciben sus creaturas lógicas, sino que la tenía natural de-el Padre como Hijo unigénito que era, pleno de Jaris con la que hacía milagros y ahora nos renace, y, pleno de verdad con la que nos ilumina y nos enseña».

15 Juan daba testimonio de él y proclamaba: “Éste es Aquél de quién yo decía: el que viene de tras de mí, existía antes que yo, porque Él era primero.

  1. «Juan daba testimonio de él clamando públicamente a gran voz: «Éste es el que yo decía: el que viene después de mí es incomparablemente superior a mí, y era visto y predicado por los patriarcas y profetas, porque como unigénito Hijo del Padre ya existía antes que yo».

16 Y de su plenitud todos nosotros hemos recibido, y añade Χάρις Jaris Gracia increada sobre Χάρις Jaris.

  1. «Y de su inagotable e infinita riqueza espiritual y de sus energías increadas hemos recibido todos nosotros. Y recibimos jaris increada sobre jaris y después la jaris de la metania y del perdón, absolución de los pecados recibimos también la jaris de ser hijos adoptivos y la jaris de la vida bienaventurada, alegre y feliz, y la vida eterna, y continuamente se añade en abundancia nueva jaris en la que antes hemos recibido».

17 Porque la ley fue dada por Moisés; la Χάρις Jaris increada y la Verdad nos vinieron y se nos dieron por Jesús Cristo, Hijo de Dios.

18 A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito que es el Ὤν on (existente, el ser, “el que era y siempre es”), que está en el seno del Padre, él nos ha apocaliptado/revelado, explicado y dado a conocer a Dios.

  1. «Por tanto es natural que recibamos la apocálipsis/revelación perfecta de la verdad. A Dios nadie lo ha visto, es decir, su ουσία usía/esencia; el Hijo unigénito que es el Ὤν on, (existente, el ser, “el que era y siempre es”), nacido de la esencia del Padre y está en el seno siempre del Padre inseparable, él nos ha apocaliptado/revelado, explicado y dado a conocer a Dios».

Primer testimonio de Juan el Bautista, 1:19-28.

19 Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos de Jerusalén enviaron sacerdotes y levitas a preguntarle: ¿Tú, quién eres?

20 Él confesó, no negó y su testimonio fue: «Yo no soy el Cristo».

21 Y le preguntaron: ¿Entonces, qué? ¿Acaso tú eres Elías? Y contestó: No lo soy. ¿Eres el profeta que predijo Moisés? Respondió: No.

22 Finalmente le dijeron. Pues, ¿quién eres, para que demos una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?

23 Dijo Juan: Yo soy la voz que clama en el desierto, según la profecía de Isaías: allanad y enderezad el camino por el que pasará el Señor, es decir, preparad vuestras psiques-almas para recibir al Señor, que pronto viene.

24 Y los enviados que en este momento tomaron la palabra eran fariseos;

25 y preguntaron a Juan: Pues, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías ni el profeta? Ya que sólo ellos tienen autoridad y derecho hacer lo que tú haces.

26 Juan les respondió y dijo: Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis, y aparecerá dentro de poco.

27 Él viene tras de mí, existía y es antes que yo, a quién yo no soy digno de desatar ni la correa de sus sandalias.

  1. «Él viene después de mí, existía y es antes que yo, como Logos increado eterno de Dios, a quién yo no soy digno de desatar ni la correa de sus sandalias y se manifestará públicamente después de mí».

28 Estas cosas sucedieron en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan continuaba bautizando.

Segundo testimonio de Juan el Bautista, 1:29-34.

29 Al día siguiente, Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo;” Es el que profetizó Isaías: “He aquí el Cordero de Dios, el Redentor y Salvador quien se sacrificará para llevarse encima suyo y quitar el pecado del mundo y eliminar la culpabilidad”.

30 Este es de quien yo dije: Después de mí viene un hombre que es superior a mí, porque existía antes que yo.

31 Yo no le conocía antes y para que sea revelado/apocaliptado a Israel, por eso he venido yo y bautizo con agua.

32 También Juan dio testimonio, diciendo: «He contemplado el Espíritu descender del cielo en forma de paloma, posarse y quedarse fijo sobre él».

33 Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel sobre quien veas descender el Espíritu Santo, posarse y quedarse sobre él, ése es el que bautiza en el Espíritu Santo.

  1. «Igual que vosotros, yo tampoco conocía que él es el Mesías; pero el Dios que me envió a bautizar en agua, me dijo: Sobre quien veas bajar el Espíritu Santo y quedarse fijo sobre él, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo, y él concede y dona las energías increadas y los carismas del Espíritu Santo a los que reciben su bautismo».

34 Yo realmente lo he visto y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios y Logos que se hizo hombre.

Primeros discípulos de Jesús, 1:35-52.

35 Al día siguiente, Juan, estaba todavía allí con dos de sus discípulos,

36 y vio a Jesús que andaba por allí y dijo: “He aquí el Cordero de Dios”.

37 Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.

38 Y Jesús volviendo hacia ellos y viendo que le seguían, les dice:

39 «¿Qué buscáis?» Ellos le dijeron: “Rabí, que significa Maestro, ¿dónde vives?”

40 Él les dijo: «Venid y lo veréis».  Fueron y vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día. Era como la hora décima las cuatro de la tarde.

41 Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los que escucharon de Juan lo que había dicho sobre Jesús y le siguieron.

42 Andrés, encontró primero a su hermano Simón y le dijo: “Hemos encontrado al Mesías, que en la lengua helénica-griega significa Cristo”. (Dios Logos iniciado y ungido en hombre que no es lo mismo que el creado hombre con logos iniciado y ungido en Dios),

43 y le condujo ante Jesús. Jesús mirándolo cariñosamente, le dice: «Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefás, que significa Pedro». (Que cuando te conviertas, te harás con fe firme como la piedra y en la lengua helénica-griega te llamarás Pedro).

44 Al día siguiente, Jesús decidió salir de Judea hacia Galilea; encontró a Felipe, y le dice: «Sígueme». (Felipe también era discípulo de Juan Bautista de quien había escuchado hablar mucho sobre el Mesías.)

45 Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro,

46 Felipe encontró a Nataniel y le dice: “Hemos encontrado a aquel sobre quien Moisés escribió en la ley y los profetas; es Jesús de Nazaret, el hijo de José”.

47 Nataniel respondió: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” Felipe le contestó: “Ven y lo verás”.

48 Jesús, vio a Nataniel que se le acercaba y dijo de él: «He aquí un israelita de verdad, en quien no hay engaño, ni mala astucia».

49 Nataniel le dijo: “¿de qué me conoces?” Jesús le contestó: «Antes que Felipe te llamase, cuando estabas debajo de la higuera, yo te vi».

50 Respondió Nataniel y le dice: “Rabí, tú eres el hijo de Dios, tú eres el rey de Israel, al que según las profecías esperábamos”.

51 Jesús le contestó y le dijo: «¿Porque te he dicho que te he visto debajo de la higuera crees? Cosas mayores que estas verás».

52 Y añadió: «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

  1. «Y añadió: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo, a partir de ahora que el cielo se ha abierto por mi bautismo, veréis el cielo abierto también para vosotros y los ángeles subiendo y bajando sobre el Hijo de Dios, quien se ha hecho hombre perfecto; y como hijo del hombre será y es el único representante o vicario del género humano; y que volverá a venir como juez glorioso sentado sobre las nubes; y los ángeles estarán subiendo y bajando para servir a Él y Su Iglesia»

Reflexiones y referencias, capítulo 1 Archimandrita Timoteo Kilifis

Ver también: 9. ΛΟΓΟΣ-LOGOS https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/

1 “Ἐν ἀρχῇ (en arjí), en el principio”, San Juan el Crisóstomo en su logos b,20 sobre el Evangelio de san Juan, dice:”Ἐν ἀρχῇ ἦν (en arjí in) en el principio era y es, el término expresa y define una expresión de que siempre existe de manera infinita”.

Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos)Ἐν ἀρχῇ (en arjí), en o junto con el principio: significa que antes de los siglos, desde siempre dentro en el principio infinito, no es casualidad que el escritor sagrado lo ponga en la declinación dativa. Juan empieza su evangelio con la deidad de Cristo, es decir, desde donde los demás evangelistas terminan. Escoge la palabra “Logos” para combinar los conceptos, ideas e imágenes que se habían formado en el pensamiento judaico con términos filosóficos de su época, que entonces predominaban y provenían de la filosofía helénica-griega. Es decir, aquí “Logos” significa la sabiduría de Dios del Antiguo Testamento y el nus divino que domina todo, el logos motor de todo, de la filosofía helénica que la representaba Filón de Alejandría. Filón era filósofo de origen judío, influido por Platón, enseñó principalmente los años 40-50 d C.

El logos es a la vez liturgia, función que percibe los conceptos, pensamientos (los logos) para transmitirlos a los demás. Por eso en la lengua helénica logos significa el pensamiento (concepto o idea) y la palabra que lo expresa por la voz propia del hombre.

(Del logos provienen los términos: λογική (lógica) y λογισμοί (los loyismí, pensamientos simples o compuestos con la fantasía). Del verbo λέγω (lego): “digo”, “hablo”, “expreso” y también λέξιs (lexis) “palabra”, que poco tendría que ver con el “logos” que tan mal se ha traducido en Occidente (con mucho dolor, digo que es una lástima que se traduzca a veces: ”todo se hizo por Ella”, o sea, para el Logos de Dios, Cristo, se emplea el término “Palabra”, Ella en vez de Él, (Jn1,3)). Tampoco puede ser traducido por “Verbo” puesto que el Helénico verbo es ρῆμα (rima), que según el contexto significa también lo dicho.      Ver sobre el término Logos en “12 Lexis apocalípticas”)

1,2 y Dios es logos: es co-creador, co-causante de cada creación, nada se ha creado sin él, por consiguiente, era Dios. Es decir, dicen los investigadores estudiosos que Juan enseguida define en Jesús Cristo las cualidades o atributos de Dios: eterno, hipóstasis-persona particular (la segunda), pero la misma naturaleza con el padre y la misma fuerza, energía increada y creatividad.

4 En él existía y es la vida: Era y es la fuente de la vida y de la luz increada. Aquí el Logos es con relación a los hombres. Tiene vida y la transmite, con la gnosis increada ilumina la creada y las psiques y provee para ellas. Aquí pues tenemos el concepto de la vida física y la espiritual y sobre todo de todos los hombres, no dice sólo de los judíos.

11 “Vino a los suyos…”, suyos aquí se refiere a los judíos como pueblo escogido y también a todos los hombres, como creados por Él como a Su imagen y semejanza.

12,13 no de sangres: los judíos creían que como son descendientes de Abraham, sólo ellos son hijos de Dios. Aquí dice aquellos que han sido bendecidos por el Espíritu Santo, porque han creído en él y lo aceptaron, ellos se van convirtiendo y se hacen sus hijos de Dios. El resto son creaturas hasta que se iluminen…

14 σάρξ εγένετο, sarx (cuerpo y carne o naturaleza humana) se hizo: aquí está el misterio de la humanización o encarnación de Dios Logos, donde se une la sarx humana y la deidad. Es decir, la naturaleza humana con la divina. Justino filósofo y mártir, dice: “Se hizo esta Unión porque el intercesor entre los hombres y el Dios, el Cristo, debería con su intimidad que tendría hacia los dos, con el hombre y con el Dios, traer la amistad y la concordia entre ellos. Es decir, traer a Dios cerca al hombre, además, que los hombres puedan conocer a Dios.” Este misterio ha hecho que muchos nieguen la deidad de Cristo porque no lo entienden. Por eso Orígenes dice que creemos a Dios, no porque conceptuamos su naturaleza sino a) porque tenemos testimonios clarísimos y convincentes y b) porque las consecuencias de nuestra fe en él, éticamente son absolutamente buenas y acordes con la finalidad de la vida humana: la bienaventuranza, felicidad, el perfeccionamiento y la doxa-gloria luz increada que anhelan las profundidades de la psique humana.

14 y acampó entre nosotros: esta palabra «acampar en tienda de cabaña” tiene relación con la tienda de sacrificio de los judíos, donde se les reveló/apocaliptó Dios y los liberó de los Egipcios. Así también, Juan quiere decir, que acampó Jesús entre nosotros, para salvarnos de la esclavitud del pecado.

17 la ley por Moisés y la Χάρις (Jaris, Gracia, energía increada) y la Verdad por Jesús Cristo. Porque la ley, que la transgredían los hombres y causa de esto eran incapaces e indignos de recibir la jaris increada de ser en adopción hijos de Dios, fue dada por el hombre y sirviente Moisés; en cambio, la Χάρις Jaris (gracia energía increada) sustituyó las sombras y los símbolos de la ley y es la perfecta apocálipsis-revelación de la verdad; la jaris y la verdad vinieron por Jesús Cristo, liberan al hombre del dominio del pecado y le hacen renacer (espiritualmente).

 

  1. Añadido por el traductor: 18 «A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito que es el Ὤν on (existente, el ser, “el que era y siempre es”), que está en el seno del Padre, él nos ha apocaliptado/revelado, explicado y dado a conocer a Dios». Dicen los santos Padres helenos-griegos que aquí el divino Escritor no está en ninguna contradicción como dicen algunos, que enlatan el versículo y lo aíslan; ya que en otros puntos dice: «Amín, amín, de verdad en verdad te digo, de lo que conocemos bien, de esto hablamos, y de lo que hemos percibido, visto y contemplado, de esto testificamos. Pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio (Jn 3:11). En la primera Carta del mismo san Juan: «1:1 El que desde siempre en el principio ἦν (in) existía y siempre es, lo que hemos oído, lo que hemos visto, contemplado con nuestros ojos, lo que han palpado nuestras manos, acerca del logos (causa) de la vida.

1 Sobre el Hijo y Logos de Dios: el cual existía en el principio, era y es coeterno antes que cualquier creación espiritual y material y lo que hemos escuchado, más lo que hemos visto con nuestros ojos y hemos vuelto a contemplar muchas veces (con nuestros ojos espirituales y físicos), y lo que palparon nuestras manos acerca del enhipostasiado (substanciado e increado) Logos, el Cual en su interior co-eternamente tiene la vida y la transmite» (1a Jn 1:1). Igual en la Santa Iglesia Católica y Apostólica Ortodoxa, no hablamos de la usía-esencia o sustancia que no la conocemos y nadie la ha visto, sino que demostramos y hablamos empíricamente de lo que conocemos, vivimos y experimentamos que es la Luz increada y las energías increadas; la prueba y demostración están los milagros de los santos y las reliquias de ellos y las iconas que perfuman, expanden mirra divina y se hacen muchas curaciones y milagros a través de ellas.

El Ὤν on (existente, el ser, “el que era y siempre es”), que está en el seno del Padre; el término teológico Ὤν on es el mismo que en el Apocalipsis y en otros pasajes del Nuevo Testamento: «… ὢν καὶ ἦν καὶ ἐρχόμενος, el que es y el que era y el que siempre…» (Ap 1:4) y es un solicismo o sólico asintáctico.

25 Pues ¿tú qué bautizas?: El bautismo de los judíos era un mandamiento divino, como baño de catarsis, purgación y purificación, por eso los prosélitos nacionales los bautizaban. Pero Juan el Bautista bautizando también judíos les extrañaba. Pero él no acepta la inspección de ellos y les contesta con algo de forma didáctica como él quiere. Es decir, que yo soy la introducción de una Nueva economía y yo soy menor de otro, que a pesar de vuestra voluntad, traerá muchos cambios, por ejemplo, su bautizo será por la Jaris (gracia, energía increada) en el Espíritu Santo, en cambio el mío es un simple bautismo de metania (introspección, arrepentimiento y confesión). Un excelente esclarecimiento teológico sobre el bautismo.

46 Nazaret o Nazareno: Pequeña ciudad cerca del monte Tabor, 50 millas de Jerusalén, construida en una colina. Allí se ha criado Jesús después de su regreso de Egipto. No sólo era una ciudad insignificante y pequeña, sino también era el símbolo de la perversión y de la depravación. De manera que el adjetivo Nazareno era humillante, como el de Galileo. Por lo tanto, por dondequiera que se detenga Cristo y cualquier cosa que utiliza, todo «se santifica» y se metamorfosea, transforma, y de insignificantes se convierten en famosas. La cristificación es la metamorfosis/transformación del mundo.

48 Israelita: Quiere decir un verdadero descendiente de Jacob. Porque Jacob, fue primero que se ha llamado Israel, cuando luchó con Dios. Significa que “eres fuerte frente a Dios.”

52 Por eso más abajo dice la imagen tomada de la escalera que vio Jacob a los Ángeles estar subiendo y bajando.

 

Capítulo 2: El primer signo y milagro de las bodas de Caná, 1-12. Jesús en Jerusalén echa los vendedores del templo 13-25.  

 

El primer signo y milagro de las bodas de Caná, 2:1-12.

2:1 Al tercer día después de estos acontecimientos se celebró una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.

2 Y fueron invitados también a la boda Jesús y sus discípulos.

3 Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”.

4 Jesús le contestó: «¿Hay mujer, qué hay de común entre yo y tú? Aún no ha llegado mi hora».

   4 Jesús le contestó: «¿Hay mujer, qué hay de común entre yo que soy el Mesías y tú, que me has parido como hombre? Aún no ha llegado mi hora de hacer milagros delante de los hombres y revelarme/apocaliptarme públicamente como Mesías».

5 Dijo la madre a los servidores: “Haced todo lo que él os diga”.

  1. «La madre, por el tono de su voz, entendió que iba a realizar su petición y por eso dijo a los sirvientes: “Haced todo lo que él os diga”».

6 Y estaban allí seis tinajas de piedra, que en cada una cabían unos cien litros de agua para los ritos de la purificación de los judíos, (los judíos por costumbre se lavaban las manos y se limpiaban antes de comer).

7 Jesús les dijo: «Llenad estas tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba.

8 Entonces les dijo: «Sacad ahora y llevadlo al maestresala». Y se lo llevaron.

9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino – sin saber de donde era, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua- llamó al novio y le dijo:

10 «Todos sirven primero el mejor vino, y cuando están ya bebidos, ya no les sirve de nada la calidad sino la cantidad, aunque el vino sea peor. Tú, en cambio, has reservado hasta ahora el buen vino».

11 Así, en Caná de Galilea, comenzó Jesús sus milagros, manifestó su doxa gloria, (luz increada) y sus discípulos creyeron en él.

  1. «Con este primer milagro, en Caná de Galilea, Jesús hizo el inicio de sus demostraciones con milagros y señales, y manifestó la δόξα doxa gloria y la grandeza de su divina dinamis (potencia y energía increada) y su autoridad y sus discípulos creyeron en él».

12 Después de esto se fue a Capernaum con su madre, sus discípulos y los considerados por los demás como hermanos; y allí estuvieron pocos días.

Jesús en Jerusalén echa los vendedores del templo 2:13-25.

13 Se acercaba la pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.

14 Y encontró en el patio del templo a los vendedores de bueyes, de ovejas y de palomas, y a los campistas de divisas sentados.

15 Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del templo, con las ovejas y los bueyes; esparció por el suelo las monedas de los campistas de divisas y volcó las mesas.

16 Y dijo a los vendedores de palomas: «Quitad esto de aquí; no convirtáis la casa de mi Padre un mercado».

17 Sus discípulos se acordaron que está escrito en los salmos: «Padre mío el celo para la doxa-gloria (luz increada) de tu casa, como fuego me devorará».

18 Entonces los judíos le dijeron: ¿qué señal nos das y qué demostración nos presentas de que tienes autoridad para obrar así?

19 Jesús les respondió: «Destruid este templo y en tres días lo levantaré». (Y daba a entender: matad mí cuerpo que es el templo y yo después de tres días me resucitaré de la tumba).

20 Los judíos le respondieron: “Cuarenta años se tardó en edificar este templo, ¿y tú vas a levantarlo en tres días?”

21 Pero él hablaba del templo de su cuerpo.

  1. «Pero él hablaba del naós-templo que es su cuerpo, incomparablemente más brillante y santo, certificando proféticamente que este templo vivo después de su muerte por crucifixión resucitaría desde el sepulcro».

22 Por eso, cuando resucitó de entre los muertos se acordaron sus discípulos de que había dicho esto y que entonces daba a entender este hecho admirable y creyeron en la Santa Escritura que había profetizado la resurrección, y en el logos que en aquella ocasión había dicho Jesús.

23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre contemplando las señales y viendo los milagros que hacía, que demostraban su divina misión y que él es el Mesías.

24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos y de los conceptos sutiles de sus enseñanzas, porque él los conocía muy bien a todos, es decir, la inestabilidad de sus caracteres, sus prejuicios y sus imperfecciones,

25 y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio y le informase sobre el hombre, porque él conocía y conoce muy bien qué había y qué hay en el interior de cada hombre.

 

Reflexiones y referencias, capítulo 2 Archimandrita Timoteo Kilifis

Αμήν, αμήν (Amín, amín): está 25 veces en el Evangelio de San Juan. Cuando se repite se refiere a una certeza y seguridad superlativa. Es adjetivo o partícula y significa verdadero, cierto y al final de la frase “así sea”.

1 en la boda: Quizá la boda fuera de algún pariente. Jesús con este milagro honró y bendijo la boda, no sólo como “necesidad física”, sino como un acontecimiento sagrado, basado en la ley de Dios, que apunta no sólo la perpetuidad del género, sino también que entre la mujer y el hombre co-caminen y se completen el uno con el otro para llegar a la zéosis o glorificación o santificación.

3 dice la madre: hay varios detalles que se entienden aquí. Como ama de casa, sabía que era una vergüenza que terminara el vino antes de que acabe el banquete. Conocía la difícil situación que se encontraron los amos de casa… y recurre a la potencia y energía increada de su hijo, que conocía que tenía. Cierto que Jesús en aquel momento actuó y contestó a su Madre como Dios, que tenía Sus “secretos” y está claro que la Santísima no conocía. Por eso la dijo: 4 Hay mujer, qué hay de común entre yo que soy el Mesías y tú; Es decir, tal como lo interpretan Zigavinós y san Juan Crisóstomo, él quiere separar este momento como Dios de otro momento como hombre. Por eso la llamó mujer y no madre.

9-11 Nos encontramos frente el principio de las señales, es decir, los actos y las sobrenaturales energías increadas de Cristo. El maestresala sin saber nada testifica que el vino es bueno. Los sirvientes saben que las tinajas están llenas de agua. El vino anterior se había terminado. Los hombres que participaron al milagro no conocían nada anteriormente. Es decir, que se ha hecho todo de tal manera para que no haya sospecha de arreglo anterior. Para que se glorifique Dios mediante Jesús y para que creyesen en él sus discípulos, quienes predicarían en todas partes a Cristo.

19 Destruid este templo…: Parece ser que puso la mano en su pecho y les habría dicho estas palabras, tal y como explica el evangelista da a entender su cuerpo. Es costumbre ya desde esta época llamar el cuerpo templo de la psique. Después de dos años, los judíos intentaron acusarle por estas palabras, mediante falsos testigos, queriendo demostrar que había blasfemado contra el templo. Pero no lo consiguieron.

20-21 Está claro que los judíos y los discípulos de Cristo no entendieron el significado y sentido de sus logos. Porque los primeros siendo viles, mal astutos utilizaron sus propias paranoias para condenar a Cristo, en cambio los discípulos cuando lo entendieron se sostuvieron y creyeron en Él. Los mismos hechos y las mismas frases bien o mal las utiliza también cada uno de acuerdo con el bien o mal contenido de su corazón.

22 se recordaron los discípulos: Es decir, habían logos suyos que inicialmente no los habían entendido y empezaron a entenderlos con la ayuda de él y el Espíritu Santo. Muchos acontecimientos y frases de nuestra vida tienen carácter retroactivo. Muchas veces son referencias del pasado y otras del futuro. Nuestra vida es uniforme y así debemos de examinarla para descubrir su profundidad.

 

Capítulo 3: Conversación con Nicodemo 1-21. Nuevo testimonio de Juan 22-36.

 

Conversación con Nicodemo 3:1-21.

3:1 Había allí en Jerusalén un fariseo, hombre importante, llamado Nicodemo, quien era miembro del consejo de los judíos.

2 Éste vino por la noche y le dijo: “Maestro, sabemos que tú viniste de Dios iluminado como maestro. Porque nadie puede hacer estos milagros que tú haces si Dios no está con él.

  1. «Éste vino por la noche y le dijo: “Maestro, sabemos que tú viniste de Dios iluminado como único didáskalos-maestro de las verdades más altas; Porque nadie puede hacer estos actos sobrenaturales, las señales, los milagros y las cosas maravillosas que tú estás haciendo, si Dios no está con él. De ti, pues, esperamos oír claramente la voluntad de Dios y nos enseñes la manera que podremos adquirir los frutos de la realeza increada de Dios».

 

3 Respondió Jesús y le dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad te digo, el que no nazca de nuevo de arriba, del cielo, no podrá conocer, ver y disfrutar de la realeza increada de Dios».

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede renacer el hombre siendo viejo, si no puede volver a entrar otra vez en el vientre de su madre y nacer de nuevo?

5 Respondió Jesús: «De verdad en verdad te digo, el que no nazca de agua del bautismo y del Espíritu, no puede entrar en la realeza increada de Dios.

  1. «Respondió Jesús: «De verdad en verdad te digo que: si uno no naciere espiritualmente del agua del bautismo y de la χάρις jaris (gracia energía increada) del Espíritu Santo, no puede ver ni entrar a la realeza increada de Dios, tampoco puede disfrutar de los frutos de la Realeza o del Espíritu Santo».

6 Lo que es nacido naturalmente de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es.

  1. «Lo que ha nacido de nacimiento natural de cuerpo y carne esto también es natural y carnal, es decir, está lleno de debilidades y no puede entrar en esta increada realeza espiritual. Y lo nacido del Espíritu Santo es espíritu, es decir, está convertido en existencia y personalidad espiritual por y con la energía increada jaris y disfrutará de la realeza increada y espiritual de Dios».

7 No te asombres de que te haya dicho: tenéis que nacer de lo alto.

  1. «No te sorprendas porque te dije que tenéis que nacer de nuevo de la Χάρις Jaris, la energía increada del Espíritu Santo, la cual desciende del cielo».

8 El viento sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes por dónde viene, adónde va, ni adónde llegará; Así es todo nacido del Espíritu. (La manera de este renacimiento es inconcebible, permanece misterio, pero la energía increada del Espíritu Santo es energizante y operante, y los resultados de ella son evidentes y claros).

9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo es posible hacerse todo esto? Es decir, realizarse este renacimiento espiritual.

10 Respondió Jesús y le dijo: «Tú eres maestro reconocido de Israel y ¿no conoces esas cosas que hablan las Escrituras?

11 Amín, amín, de verdad en verdad te digo, de lo que conocemos bien, de esto hablamos, y de lo que hemos percibido y contemplado, de esto testificamos. Pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio.

12 Si os he hablado de cosas terrenales que son fáciles de entenderlas y no me creéis, ¿cómo me vais a creer y aceptar si os hablara de verdades altas referidas a los misterios del mundo celeste?

13 Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo, el hijo del hombre, el Ὤν on (existente, el ser, el que es, era y siempre es) que está en el cielo.

  1. «Nadie de los hombres ha subido al cielo para aprender las cosas celestes y enseñaros estas verdades, sino sólo el que descendió del cielo y se encarnó haciéndose hijo del hombre, el cual mientras esté viviendo aquí en la tierra permanece siendo el Ὤν (on, existente, el ser, el que es, era y siempre es) en el cielo y en la tierra como Dios».

14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;

  1. «Tal y como Moisés en el desierto colgó la serpiente de cobre en lo alto para que la vean con fe los Israelitas y sean salvados del veneno mortal de las serpientes del desierto, así, según el plan sabio de Dios, es necesario que sea colgado también encima de la cruz el Hijo del hombre»;

15 para que todo aquel que en él cree, gane y tenga la vida eterna; y no sea condenado a la perdición eterna.

16 Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo aquel que en él cree no perezca, sino que tenga vida eterna.

  1. «Porque de tal manera amó Dios a los hombres del mundo hundido al pecado, de modo que entregó, por muerte en la cruz, hasta su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, tenga vida eterna y no sea autocondenado a la perdición eterna».

17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar y condenar al mundo, sino para que el mundo sea sanado, redimido y salvado por él, por su sacrificio.

18 El que cree en él, no es juzgado, pero el que no cree ya ha sido juzgado y auto-condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios, y el hombre que no cree por sí sólo libremente se ha eliminado él mismo de la sotiría sanación, redención y salvación.

19 Y el juicio/crisis κρίσις y condena consiste en que la luz increada unida con la creada vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas del engaño que la luz, porque sus obras eran malas.

  1. «Efectivamente, la causa del juicio/crisis κρίσις y condena de los que no creen es esta: en que la luz increada unida con la creada vino al mundo, es decir, el Hijo y Logos increado como Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre vino al mundo, y los hombres entregaron más bien su corazón a la oscuridad, a las tinieblas del engaño, y prefirieron y amaron más las tinieblas y no la luz increada, porque sus obras eran malas astutas».

20 Porque todo hombre que obra mal, odia y detesta la luz y no viene a la luz para que no sean descubiertas y juzgadas sus obras malas.

  1. «Porque todo hombre que obra mal y no está en metania -introspección, conversión arrepentimiento y confesión- aborrece y rechaza la luz increada y no va a la luz para que no sea descubierta la fealdad de sus obras malas, y así se le suscita desaprobación y remordimientos en su conciencia».

21 Pero el que obra la verdad, viene a la luz increada, para que se descubra que sus obras están hechas según el Dios».

  1. «Pero el que obra y practica conforme con la verdad de Dios, viene a la luz increada y se acerca con confianza al Señor Jesús Cristo para que sea manifestada la calidad y el valor de sus obras y él mismo sea informado y confirmado en su conciencia por Él, que sus obras están hechas de acuerdo con la voluntad de Dios».

Nuevo testimonio de Juan 3:22-36.

22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la región de Judea, y vivía allí con ellos enseñando, y bautizaba a través de sus discípulos a los que venían y estaban dispuestos a creer en él.

23 Y Juan seguía bautizando también en la fuente de Ainón, cerca de Salin. Allí abundaba el agua y acudían muchos hombres a bautizarse,

24 porque Juan no había sido aún detenido y encarcelado.

25 Entonces surgió una discusión entre los discípulos de Juan y cierto judío acerca de la catarsis purgación, limpieza y sanación, la que los discípulos de Cristo y de Juan daban a los hombres por estos bautismos.

26 Y vinieron a Juan y le dijeron: “Maestro el que estaba contigo al otro lado de Jordán, de quien tú diste testimonio sobre su misión, ahora está bautizando y todos acuden a él”.

27 Juan le respondió diciendo: “No puede el hombre recibir y apropiarse nada, sino le ha sido dado del cielo, por Dios.

28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, el Mesías, sino que he sido enviado por Dios delante de él, para preparar a los hombres.

29 El que tiene la novia es el novio; pero el amigo del novio el que está a su lado durante la boda y lo oye, goza y se alegra grandemente al oír la voz de los logos alegres del novio. Así que, esta es mi plena alegría y completo el gozo en mí. (Cristo es el Novio y la Iglesia es la Novia, y me alegro profundamente, porque se ha conseguido esta boda espiritual, y veo los hombres que se incorporarán en la Iglesia para seguirle).

30 Es preciso que él crezca y yo mengüe.

  1. «De acuerdo con el plan de Dios, por el que yo he sido enviado, aquel debe aumentar en influencia y doxa-gloria (luz increada) y yo disminuyendo de manera que ya no sigan a mí, sino a él».

31 El que viene de arriba, está por encima de todos. El que procede de la tierra es terrenal y habla de cosas terrenales; el que viene del cielo está por encima de todos.

  1. «El que viene del cielo, es decir, el Cristo está por encima de todos. Aquel que es de la tierra y de padres terrenales como yo, habla sobre la voluntad y las obras de Dios como persona terrenal, es decir, imperfectamente. Pero aquel que viene del cielo, como es Jesús, es superior a todos».

32 Y lo que ha visto, oído y conocido perfectamente, esto predica y testifica con absoluta certeza y claridad; pero su testimonio pocos, casi nadie lo acepta.

33 El que acepta su testimonio, pone su sello certificando que Dios siempre es veraz.

  1. El que ha creído en su testimonio y ha aceptado e incorporado los logos de su enseñanza, éste ha puesto su sello y firmado con su mano los logos del hijo enviado de Dios y certificó así oficialmente que el Dios es veraz y no miente.

34 Porque el que Dios ha enviado habla los logos de Dios; pues, el Dios no le ha dado el Espíritu con medida.

  1. «Porque aquel a quien Dios ha enviado, es decir, a Jesús Cristo, enseña y habla los logos de Dios con claridad sin errores, porque el Dios la iluminación y la energía increada del Espíritu Santo no se la ha dado limitada y con medida o por economía, como a los profetas, sino que a él se le dio en abundancia, permanente e ilimitada».

35 El Padre ama a su Hijo, y ha puesto en sus manos todas las cosas.

  1. «Y esto porque el Padre ama a su hijo y desde que el hijo se hizo hombre, el Padre le ha entregado el poder para todo, de manera que pueda como hombre energetizar, operar y administrar todo para la sotiría sanación, redención y salvación de los hombres».

36 El que cree en el Hijo tiene la vida eterna. Pero el que rehúsa creer en el Hijo y no obedece a los logos de sus enseñanzas, no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

  1. «Así el que cree en el Hijo tiene desde la vida presente asegurada la vida eterna. Aquel que no cree en el Hijo y no obedece a los logos de sus enseñanzas, no sólo no contemplará, ni heredará la vida bienaventurada y feliz, sino que la ira o cólera de Dios quedará permanente sobre él».

 

Reflexiones y referencias, capítulo 3 Archimandrita Timoteo Kilifis

Nicodemo: Juan se refiere tres veces a él, 7,50 y 19,39. Era miembro magistrado del consejo y maestro de la ley. A pesar de estas cualidades, no sabía qué quiere decir renacimiento. Su mente va enseguida al nacimiento natural. Esta conversación que se hizo en Jerusalén, es el núcleo central de la verdad cristiana.

  1. Noche: Nicodemo vino a Cristo durante la noche, porque tenía miedo a causa de la envidia y la enemistad que tenían los fariseos contra Jesús.
  2. Enviado de Dios Le llama enviado de Dios para instruir y enseñar Su voluntad a Israel. Quiere decir que es más prudente que los demás, que le creían como rey terrenal de Israel.

3-8. Si uno no naciere de nuevo de arriba: si no recibes el Espíritu Santo mediante el baño del renacimiento no puedes participar en mi δόξα doxa gloria, luz increada… El que no ha renacido así no es posible ver y vivir la realeza increada de Dios. San Crisóstomo explica el renacimiento así: “Aquí mostrándose a sí mismo, manifiesta a la vez lo que uno ve, es decir, que son necesarios otros ojos, los espirituales, para que uno pueda ver a Cristo.” Definiendo el renacimiento diríamos que es un cambio radical del corazón y del carácter del hombre ppr la energía increada del Espíritu Santo y la libre voluntad del mismo hombre. El ser humano reconociendo su enfermedad espiritual, su pecaminosidad y su debilidad, sólo entonces podrá sanarse, salvarse y aceptar las condiciones de la terapia, es decir, metania y fe. Así renace psíquicamente, se sana y se salva; se convierte en miembro del cuerpo de Cristo… “quien en Cristo es una nueva creación, lo antiguo todo ha pasado y todo se ha hecho nuevo” (2Cor 5,7).

5 de agua y espíritu: hasta entonces los judíos habían conocido dos bautismos. Uno era con el agua que bautizaban a los prosélitos nacionales que se convertían en la religión judía. Y el otro el bautismo de metania de Juan el Precursor, que bautizaba los judíos y los nacionales, para prepararlos, como decía, a recibir el Mesías y el bautismo del espíritu que les ofrecería Aquel. Como símbolo de este tercer y perfecto bautismo seguía siendo el agua como catarsis de la psique y del cuerpo, mediante el Espíritu Santo.

8 Compara la energía increada del Espíritu con el aire. Πνεύμα pnevma, espíritu en helénico es άνεμος ánemos, aire. Encuentra semejanzas de ellos, por ejemplo, la energía y el acto es totalmente libre, claro y manifestado, la fuente y el final de la energía es místico, secreto. Quiere ayudar a Nicodemo y a todos nosotros a que entendamos las realidades espirituales de la energía o energías increadas, y aunque existen y uno siente y ve sus resultados, estas no se ven. “Y encuentra para este propósito o finalidad el flujo del viento que no es un volumen somático-corpóreo, ni una cosa totalmente incorpórea, sino algo entre lo incorpóreo y lo corporal como es el soplo del aire,” como dice san Juan Crisóstomo.

11 Le dice indirectamente no cómo se hace la salvación, sino mediante quién. A la vez le habla sobre los fariseos, que no aceptan cambiar nada de los conocimientos comunes humanos, las cosas establecidas, sus tradiciones y sus intereses. Este era el gran peligro para la fe de las nuevas verdades. Este peligro también está actualmente. Aquel que cree que lo sabe todo, ¿cómo va a buscar la verdad?

13…el Ων (on), el ser, existente, el que está en el cielo. Aquí confiesa que el mismo es el anhelado Mesías, el sin principio ni fin Logos del Padre. El Ὤν on (existente, el ser, el que es, era y siempre es) el Dios logos encarnado que aquí coincide y es con el mismo Dios logos no encarnado, manifestado a Moisés, en el Antiguo Testamento en Éxodos 3:14 …ἐγώ εἰμι ὁ ὤνegó imí o on… YoSoY el On que aparece muchas aquí en el Evangelio de Juan.

14 levantó la serpiente (Num 21,4-9). Las serpientes venenosas que mordían los judíos en el desierto simbolizan y prototipizan o prefigurizan los pecados que son la causa de la muerte (física y espiritual). La serpiente de cobre cuando la veían – después de su metania y ayuda de Dios- simboliza y prototipiza prefiguriza la Cruz que se elevó Cristo, ofreciendo la salvación para el género humano. Pero generalmente el Antiguo Testamento es prototipo, prefiguración del Nuevo. Por eso se insiste que el Nuevo Testamento no se interpreta correctamente si no se tiene en cuenta el Antiguo y viceversa, los dos se interrelacionan entre sí, para la sanación y salvación del género humano.

16 “tanto amó Dios al mundo…”. Este relato es el resumen de todo el Evangelio y el núcleo de nuestra sotiría, redención, sanación y salvación. Dios no quiso que el hombre pecador se pierda. Por su inmensa agapi-amor desinteresado e incondicional ofreció un sacrificio supremo, es decir, sacrificó a su hijo unigénito. Así todos los hombres nacionales, judíos, viejos, jóvenes, ricos, pobres, blancos, negros etc., puedan sanarse y salvarse sin impedimentos ni dificultades. Pero deben querer los mismos hombres. ¡Todo el que cree tendrá la vida eterna…! ésta es la condición. Porque si no crees, ¿cómo te vas a salvar? Claro está que junto con la fe es necesario el cambio del corazón del fiel para hacerse “Nueva Creación en Jesús Cristo”, de manera que pueda entrar en la realeza increada de Dios y salvarse. Creer, pues, primero quiere decir que reconozco la Deidad de Cristo y Salvador del Mundo y segundo que estoy en metania, me convierto, me arrepiento y acepto la enseñanza de los Profetas y los Apóstoles, es decir, a Jesús Cristo como mi redentor. Esta es la base de la fe verdadera.

17 “para juzgar al mundo”: Los judíos creían que el Mesías juzgaría y condenaría a todo el mundo de los nacionales y el pueblo escogido Israel sería ascendido. Pero aquí nos explica distintamente quién se salvará y quién se condenará, como también su agapi icreada para todo el mundo.

18 “ya está juzgado”: Dice san Crisóstomo: “Tal y como el asesino cuando no ha sido juzgado y condenado por el juez, ya se ha condenado por la naturaleza de su propio acto, lo mismo también para el incrédulo. Adán el mismo día que comió el fruto del árbol murió  físicamente también espiritualmente, aunque estuvo vivo físicamente mucho tiempo”.

30 “…él crezca y que yo mengüe”. Cristo es el Señor y la fuente de la catarsis. Y el mismo Juan el Bautista es el siervo. Esta actitud es la correcta para todo servidor de Dios. Nuestro Señor debe venir como rey en las psiques de todos los hombres y nosotros poco a poco ir retirándonos y olvidándonos…

35 …a medida: A los profetas y a Juan, Dios les daba ciertas fuerzas y energías increadas “a medida”, es decir, bajo de unas condiciones, un lugar, una causa, una duración de vida etc. Pero a Cristo como era Dios no se limita de nada y el Padre le ha concedido todo el poder para todo. Él tomará la Novia-Iglesia y él es la vida de los creyentes eternamente.

 

Capítulo 4: Diálogo con la Samaritana 1-30. Diálogo con sus discípulos 31-38. La fe y conversión de los samaritanos 39-42. Llegada a Galilea y terapia del hijo del oficial 43-54.

 

Diálogo con la Samaritana 4:1-30.

4:1 Cuando Jesús se enteró de que había llegado a oídos de los fariseos que él hacía más discípulos y bautizaba más que Juan,

2 aunque el mismo Jesús no bautizaba, sino sus discípulos,

3 abandonó Judea y partió de nuevo hacia Galilea.

4 Tenía que pasar por Samaria.

5 Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

6 Y allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino se sentó sin más al pozo; era como la ora sexta, (cerca las doce del mediodía).

7 Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dijo: «Dame de beber.»

8 Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar comida.

9 La samaritana le dijo: “¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? Dijo esto, porque los judíos odiaban a los samaritanos y no querían tener ningún trato con ellos”.

10 Respondió Jesús y le dijo: «si conocieras el regalo o donación que da Dios a los hombres, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le pedirías y él te daría a ti agua viva». (Es decir, le daría la energía increada Jaris-gracia  del Espíritu Santo que es el agua de fuente increada e inagotable, que como agua espiritual hace la catarsis, consuela, refresca, ilumina y vivifica las psiques-almas, haciéndolas brotar y fructificar las virtudes y las obras buenas, más los frutos espirituales del Espíritu Santo.)

11 La mujer le dijo: Señor, si no tienes con qué sacar el agua, y el pozo está hondo; ¿de dónde, pues, te viene y tienes esa agua viva?

12 ¿Acaso, eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebió él mismo, sus hijos y sus ganados?

13 Respondió Jesús y le dijo: «Quien bebe de esta agua volverá a tener sed;

14 pero, el que beba del agua que yo le dé, no tendrá jamás sed, además, el agua que yo le daré se convertirá en agua manantial espiritual de fuente inagotable que siempre brotará regalándole vida eterna».

15 Le dijo la mujer: “Señor dame de esta agua para que no sienta más sed ni tenga que venir aquí a sacarla”.

16 Jesús le dijo la mujer: «Anda, llama a tu marido y vuelve aquí con él».

17 Respondió la mujer y dijo: “No tengo marido”. Le dijo Jesús: «Bien has dicho que no tienes marido,

18 porque cinco tuviste, y al que tienes ahora no es tu marido legal; en esto has dicho la verdad».

19 La mujer le dijo: “Señor, de todo lo que me has revelado, veo y considero que tú eres profeta. (Y aprovecharé la ocasión para preguntarte sobre un asunto religioso serio).

20 Nuestros padres adoraron a Dios en este monte. Pero vosotros los judíos decís que es Jerusalén el sitio donde hay que adorar a Dios”, ¿tú como profeta que dices sobre esto?

21 Jesús le dijo: «Mujer, créeme que está llegando la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

22 Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

  1. «Vosotros los Samaritanos habéis rechazado la mayoría de los libros del Antiguo Testamento y adoráis lo que muy poco conocéis. Los judíos adoramos lo que conocemos mejor que vosotros y los demás pueblos. Porque el Mesías quien dará la sotiría redención, sanación y salvación de todos los pueblos proviene de los judío».

23 Pero llega la hora, y en ella estamos, en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así son los adoradores que el Padre quiere.

  1. «Pero viene la hora, y ya estamos en ella, en que los auténticos y verdaderos adoradores venerarán y harán culto lógico al Padre en espíritu y en verdad. No un culto típico y simbólico, sino con el nus (el espíritu del corazón de la psique) iluminado y el corazón psicosomático psicoterapiado, limpio y purificado, así quiere el Padre que sean los adoradores».

24 Dios es espíritu y los que le adoran han de hacerlo en espíritu y en verdad».

  1. «Porque Dios es espíritu omnipresente y perfectísimo, por eso ilimitado, no se limita en lugares. Y aquellos que le adoran deben de hacerlo con toda fuerza y energía de su voluntad, con toda su psique, con todo su corazón y mente/intelecto, y con verdadera gnosis iluminada de Él, y con el culto que Le merece».

25 Le dijo la mujer: “Yo sé que vendrá el Mesías, que en helénico/griego se llama Cristo; y cuando él venga nos enseñará y nos aclarará todo.

26 Le dijo Jesús: «YoSoY, el que habla contigo».

27 En esto llegaron los discípulos y se maravillaron de que hablaba con una mujer. Pero ninguno se atrevió a decirle: “qué le estaba preguntando o por qué estaba hablando con ella”. Cosa que prohibían hacer en un lugar público los rabinos de los judíos.

28 Entonces la mujer muy emocionada dejó su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente:

29 “Venid a ver a un hombre que me ha adivinado todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?”

30 Entonces los samaritanos salieron de la cuidad y venían hacia donde estaba Jesús.

Diálogo con sus discípulos 4:31-38.

31 Entre tanto los discípulos le insistían diciendo: “Maestro come”.

32 Él les dijo: «Yo tengo una comida que vosotros no sabéis ni la habéis visto».

33 Entonces los discípulos, como no habían captado el significado de los logos del Señor, se decían unos a otros: “A lo mejor las horas que hemos faltado, alguien le habrá dado de comer”.

34 Jesús les dijo: «Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me envió, y que acabe la obra, es decir, la σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación del hombre.

35 ¿No decís vosotros que aún faltan cuatro meses para la siega? Pues yo os digo: «Alzad vuestros ojos y ved los campos ya dorados para la siega.

  1. «¿No decís vosotros que aún faltan cuatro meses para la siega? Pues yo os digo que también existe la siega espiritual, en la que el logos de Dios puede fructificar en tiempo muy breve. Y para que os convenzáis, pues, alzad vuestros ojos y ved la multitud de samaritanos que están viniendo; además, de los otros pueblos que están listos para venir. Estos son como los campos de personas lógicas, en los cuales aún no se ha sembrado el logos de la verdad, pero que están dorados y preparados ya para la siega. Así también en todas partes del mundo las psiques-almas de los hombres ahora están maduras para recibir la σωτηρία sotiría es decir, la auténtica psicoterapia, terapia, redención y salvación».

36 Y el que siega en este campo recibe salario, se alegra y goza porque recoge fruto para la vida eterna, de modo que el sembrador se alegra y goza igual que el segador.

  1. «Y el que siega en este campo espiritual, recibe su salario por el Señor y se alegra viendo su cosecha espiritual no sólo ahora aquí sino también en la vida futura, la eterna. Porque está llamando y reuniendo hombres para la vida eterna. Así también por la siembra espiritual que se hace ahora, yo el sembrador me alegro junto con vosotros que segaréis».

37 En este caso se cumple aquel proverbio: “Uno es el que siembra y otro el que siega”. Yo he sembrado y vosotros mis descendientes segaréis.

38 Yo os he enviado a segar lo que no habéis trabajado; otros labraron, yo y los profetas antes que yo y vosotros os beneficiaréis de su trabajo».

  1. «Yo, el Señor del campo, os he mandado a segar lo que vosotros no habéis labrado; otros han labrado y sembrado, es decir, yo y los profetas, y vosotros entrasteis en sus labores para segar lo que no habéis sembrado».

La fe y conversión de los samaritanos 4:39-42.

39 Muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él, por el testimonio de la mujer, que decía: “Me ha adivinado todo lo que he hecho”.

40 Entonces cuando llegaron los Samaritanos donde él, le rogaron que se quedase con ellos en su ciudad para siempre; y se quedó allí dos días,

41 y muchos más creyeron al escuchar sus logos.

  1. «Y por las enseñanzas de sus logos que él mismo les instruyó, durante estos dos días, creyeron muchos más de los que habían venido al pozo rogándole que se quedara en su ciudad».

42 Entonces dijeron a la mujer: “Ya no creemos por las palabras que tú nos has dicho. Porque nosotros mismos hemos visto y escuchado, por lo tanto, estamos convencidos de que él es realmente el Sanador, Redentor y Salvador del mundo, el esperado Mesías, el Cristo.

Llegada a Galilea y terapia del hijo del oficial 4:43-54.

43 Dos días después Jesús partió de allí para Galilea.

44 Evitó pasar por su patria Nazaret, porque el mismo Jesús había afirmado que ningún profeta es bien considerado, apreciado y valorado en su propia patria.

45 Cuando llegó a Galilea, los galileos le acogieron bien, porque habían visto los milagros que había hecho en Jerusalén durante la fiesta de la pascua. Porque ellos también habían ido allí a la fiesta.

46 Regresó, pues, otra vez a Caná de Galilea, donde él había convertido el agua en vino. Había allí un cortesano del rey Herodes, cuyo hijo estaba enfermo en Capernaum.

47 Éste al oír que Jesús había venido desde Judea a Galilea, salió a su encuentro y le suplicó que fuera a curar su hijo, que estaba a punto de morir.

48 Jesús le dijo y también lo oyeron los que estaban allí: «Si no veis milagros, señales y portentos que manifiestan la potencia de Dios, no creéis».

49 Le dijo el cortesano: “Señor, venga rápido a Capernaum, antes que se muera mi hijo”.

50 Jesús le dijo: «Vete hacia allí, tu hijo vive y está bien». El hombre creyó al logos que le dijo Jesús y se fue hacia Capernaum.

51 Cuando iba de regreso, salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía.

52 Entonces les preguntó la hora en que había empezado a mejorar y ellos le contestaron: “Ayer a la una de la tarde le dejó la fiebre”.

53 El Padre del hijo enfermo reconoció, pues, que aquella misma era la hora en que Jesús le dijo: “Tu hijo vive y está bien” y creyó él con toda su casa.

54 Este fue el segundo milagro que hizo Jesús al ir de Judea a Galilea. (El primero fue la conversión del agua en vino en las bodas de Caná.)

 

Reflexiones y referencias, capítulo 4 Archimandrita Timoteo Kilifis

1 Fariseos: (Ver también Mat 3,7) se molestaron de Jesús más que con Juan el Precursor. Porque les criticó duramente y predicaba lo contrario de lo establecido por ellos. El Señor aunque se destinaba para el sacrificio, siempre evita a molestarlos mucho y se aleja de ellos, porque quiere llegar a tiempo para cumplir con todo lo debido antes que sea detenido. Así les da la oportunidad de manifestar toda su maldad. Pero respetando la libertad de ellos, finalmente, les da oportunidades para que se salven. Pero ellos, nada de nada.

5 Sijar, o Sikem o Síkima, después Neápolis y ahora Nablús. Se encuentra entre los montes Evós y Garizín. Era la capital de los Samaritanos y muy famosa, porque allí se reveló por primera vez Dios a Abraham y allí Jacob excavó el pozo de agua, puso la tienda de cabaña y construyó el altar. Allí estaban los sepulcros de Josef y de los padres de los judíos.

9 mujer samaritana: La sed, el hambre y el cansancio, no impiden a empezar de inmediato la obra de la salvación de la psique-alma, aunque sea una mujer desconocida y pecadora de los samaritanos, que los judíos detestaban como tránsfugas de la religión. Le dice las verdades serias como a Nicodemo, porque no hace distinciones como hacían sus compatriotas judíos.

No se trataban: no se comunicaban entre ellos libremente, porque son de origen Asirio, además de eso los equiparaban con los nacionales y la Ley les prohibía tener trato con ellos. Pero Jesús vino para abolir las distinciones y destruir tabú de siglos…

12 de nuestro padre Jacob: Los samaritanos descendían de Israelitas y Nacionales (2º Re 17,24). Así en este caso se hacían llamar descendientes de Jacob de las naciones.

25 Aquí vemos que los samaritanos estaban enseñados por el Pentateuco y esperaban al Mesías. Además, el Pentateuco se había extendido también en otros pueblos, conceptos del Pentateuco, encontramos escritos y orales en sus tradiciones. Aún en pueblos asiáticos.

26 YoSoY: Cristo le dijo con franqueza inmediatamente lo que no confesaba a los judíos e intentaba que fuera comprendido indirectamente mediante profecías y otros avisos que se cumplían en su persona. Eso se hizo, como dice san Crisóstomo, porque era una mujer pobre, sin estudios e inexperta de las escrituras e imparcial. Cuando más puro de la psique-alma eres más fácil comprendes las verdades sublimes. Al contrario los listos las niegan.

28-30 Samaritana: Al contrario que Nicodemo, ella corre sin miedo a predicar como Apóstol. “El Dios ha escogido los insignificantes del mundo para avergonzar a los sabios”. Y se hizo igual que Apóstol durante el Pentecostés con el nombre de Fotiní (Luminosa), predicó en varios países y en Roma. Fue y es muy milagrosa y tuvo muerte por martirio por Nerón, igual que sus 5 hermanas y sus 2 hijos. La festejamos 26 de febrero y el Domingo de la Samaritana.

 

Capítulo 5: La terapia del paralítico en la piscina de Bitsesdá 1-15. Acusaciones maliciosas del congreso judío 16-18. La enseñanza del Señor. 19-30. El valor de sus obras y el testimonio del Padre 31-42. La causa de la incredulidad y obcecación de los judíos 43-47.

 

La terapia del paralítico en la piscina de Bitsesdá 5:1-15.

5:1 Después de esto había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.

2 Allí en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas de la muralla, hay un estanque de agua, llamado en hebreo Bithesdá, que tiene cinco pórticos.

3 En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua;

4 porque el Ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua y el primero que bajaba y tocaba el agua después de la agitación, quedaba sano de cualquier enfermedad que padeciese.

5 Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo;

6 Cuando Jesús le vio yaciendo en el suelo y supo que llevaba mucho tiempo así, le dice: «¿Quieres curarte?».

7 Respondió el enfermo: “Sí, quiero Señor, pero no tengo a nadie que al moverse el agua me meta en el estanque, y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo”.

8 Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda».

9 Al instante quedó el hombre sano y tomó su camilla y se fue caminando. Aquel día era sábado.

10 Y los judíos decían al hombre que había sido sanado: “Es sábado y no te es lícito llevar la camilla”.

11 Él les respondió: “El que me curó me dijo: Coge tu camilla y anda”.

12 Ellos le preguntaron: “¿Quién es el hombre que te dijo: toma tu camilla y anda?”

13 Pero el curado no sabía quién era, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre que allí había.

14 Más tarde, Jesús le encontró en el templo, y le dijo: «Mira, estás curado, no vuelvas a pecar más para que no te suceda algo peor».

15 Se fue el hombre y dijo a los judíos que le había curado Jesús.

Acusaciones maliciosas del congreso judío 5:16-18.

16 Los judíos perseguían a Jesús y buscaban matarlo, porque hacía estos milagros en sábado.

17 Pero Jesús les contestó: «Mi padre trabaja continuamente y yo también como él no dejo de trabajar».

  1. «Pero Jesús respondió a los judíos a los pensamientos que tenían en sus mentes contra él: «Mi Padre trabaja sin cesar, porque no sólo creó al mundo sino también lo gobierna. Además, yo su Hijo, también trabajo continuamente para la psicoterapia, terapia y salvación de los hombres, ni siquiera el sábado interrumpo mi obra».

18 Por esto los judíos buscaban con más ahínco matarlo, porque no sólo quebrantaba la ley judaica del sábado, sino que decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

La enseñanza del Señor, 5:19-30.

19 Respondió Jesús y les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo que no vea hacerlo al Padre; y todo lo que el Padre hace, lo hace igualmente el Hijo, (de modo que es común la voluntad, la fuerza y la energía increada del Padre y del Hijo).

20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y le mostrará aún obras mayores que estas, de tal manera que vosotros quedaréis asombrados y maravilladlos.

21 Como el Padre resucita a los muertos y les hace revivir, así también el Hijo tiene poder ilimitado y puede dar vida a los que quiere.

22 El Padre no juzga ni condena a nadie, sino que todo el poder de juzgar lo ha entregado al Hijo;

23 para que todos honren al Hijo, como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que le envió al mundo.

24 Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: el que escucha los logos de mi enseñanza y cree en el Padre que me ha enviado, éste ha ganado la vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte espiritual del pecado a la vida eterna.

25 Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: viene la hora, y en ella estamos, en que los hombres muertos espiritualmente escucharán la voz del Hijo de Dios y los que escuchen y acepten los logos de su enseñanza vivirán por los siglos de los siglos cerca de Dios.

26 Como el Padre tiene la vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo tener vida en sí mismo.

  1. «Como el Padre tiene la vida increada eternamente en su interior y es la fuente increada de la vida, así también al Hijo, quien se ha hecho hombre de modo único dentro en toda la creación, él tiene en su interior la vida y la transmite también a los demás.

27 Y le ha dado poder de juzgar y actuar como Juez, ya que él es el Hijo del hombre, (el Logos increado que se ha hecho hombre e hijo unigénito y es el Juez de los hombres).

28 No os extrañéis de esto, porque llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz;

  1. «No os asombréis de todo esto que os he dicho. Ocurrirán cosas aún más admirables que estas, porque llegará la hora en que todos los muertos que en aquel momento estén en los sepulcros, oirán la voz del Hijo de Dios y los ordenará a resucitar».

29 y saldrán fuera, y los que han obrado bien, pasarán a la resurrección de la vida eterna, bienaventurada y feliz. Y los que han obrado mal, para la resurrección de juicio y condena.

30 Yo no puedo hacer por mí mismo nada; según lo que oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque yo no busco hacer mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió.

El valor de sus obras y el testimonio del Padre 5:31-42.

31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, diríais que mi testimonio no es verdadero;

32 pero es otro el que da testimonio de mí, y yo sé que el testimonio que da de mí es verídico.

  1. «Pero es otro el que testifica de mí, es mi Padre celestial, al que yo conozco perfectamente y yo sé que es verídico el testimonio que da de mí».

33 Os recuerdo que habéis enviado mensajeros a preguntar a Juan el Bautista y él dio testimonio de la verdad trascendental.

34 Pero yo no dependo del testimonio de ningún hombre, digo estas cosas para que os salvéis.

  1. «Pero yo no necesito el testimonio de ningún hombre, aunque éste sea Juan el Bautista, el mayor de los profetas, yo tengo el testimonio del Padre directamente. Pero os digo esto para que os convenzáis de Juan, que le consideráis hombre de vuestra confianza, y así encontraréis la “psicoterapia” terapia y redención para que os salvéis».

35 Juan era simplemente la antorcha, que encendió el Espíritu Santo, que arde y alumbra. Y vosotros quisisteis recrearos por poco tiempo con la luz de su enseñanza.

  1. «Juan no era como yo, el sol de la justicia, sino la lámpara que no tiene por sí misma luz, pero la ha encendido el Espíritu Santo, y por eso él iluminaba, y vosotros quisisteis alegrar y recrearos por la luz de su enseñanza, pero desgraciadamente por poco tiempo».

36 Pero yo tengo testimonio mayor que el de Juan, y este testimonio son los milagros y las obras que el Padre me ha encargado a realizar, como Logos encarnado e Hijo Suyo. Estas obras, pues, que yo realizo, dan testimonio sobre mí, de que el Padre me ha enviado al mundo.

37 Y el Padre que me ha enviado, es el que ha dado también testimonio de mí, a través de la Santa Escritura desde hace mucho tiempo. Pero vosotros nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su forma o cara,

38 ni el logos de su enseñanza lo tenéis estable en vuestro interior, porque no creéis en aquel que me ha enviado.

  1. «Porque la enseñanza del logos de Dios, que está en la Santa Escritura, no habéis creído y aceptado con todo vuestro corazón, de modo que habite permanentemente en vuestro interior. La demostración es que no creéis en el que el Padre ha enviado al mundo».

39 Escudriñad y estudiad las Escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna, ellas son las que dan testimonio de mí.

  1. «Escudriñad, investigad y estudiad las Escrituras y esforzaos a concebir, percibir y entender profundamente los conceptos de ellas. Porque vosotros os quedáis en la letra y en el exterior de las Santas Escrituras y creéis que con una simple lectura y fe en ellas tenéis vida eterna. Pues, exactamente ellas mismas son las que dan testimonio de mí».

40 Pero vosotros no queréis venir a mí para tener vida eterna, a pesar del testimonio de las Escrituras.

41 Yo no busco recibir δόξα doxa-gloria de los hombres.

42 Pero os conozco tan bien y he visto que no tenéis en vuestro interior la verdadera agapi de Dios (amor desinteresado e incondicional, y energía increada divina).

43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y vosotros no me recibís; si otro viniera usurpando mi nombre, a ése le recibiréis.

  1. «Esto se testifica por el hecho de que, mientras yo he venido en nombre del Padre, vosotros no aceptáis ni creéis en mi divina misión y enseñanza. Pero si viniera algún pseudomesías usurpando mi nombre y se moviera por su propia egolatría y vanagloria, aquel lo aceptaríais porque estaría halagando vuestras debilidades y vuestros pecados».

44 ¿Cómo vais a creer vosotros en la verdad, puesto que buscáis y recibís doxa-gloria y honores los unos a los otros y no buscáis la verdadera doxa-gloria (luz increada) y el logos que viene del uno y único Dios?

45 No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa y éste es Moisés, en quien tenéis puesta vuestra esperanza.

46 Porque si creyerais en Moisés, creerías en mí. Porque sobre mi venida él escribió, y de mí proyectó y proto-tipizó prefiguró muchas cosas.

47 Pero si no creéis en sus escritos, ¿cómo creeréis en mis logos

 

Reflexiones y referencias, capítulo 5, Archimandrita Timoteo Kilifis

  1. Desapareció: Zigavinós dice: desapareció místicamente dentro del mundo, para evitar la admiración y los elogios y para cortar la envidia de los ingratos.

19-21 Jesús que es el Logos e Hijo de Dios se confiesa y les demuestra la igualdad y la unión que hay entre él y el Dios, al cual llama su padre. Dios le ama y no le guarda nada secreto, “así en ellos todas las cosas que están según el modo de Dios son comunes” (Zigavinós).

25…los muertos oirán… Podemos entender como muertos: 1) los muertos espiritualmente que escucharán su kerigma y se convertirán y se salvarán. 2) los muertos físicamente que con su voz les llama y les resucita, por ejemplo, a Lázaro… 3) todos los muertos resucitarán y serán juzgados de manera que sólo Dios conoce.

30 Mi unión con Dios Padre es perfecta. No como de un profeta sino como yo, hijo de Dios, que tengo la misma voluntad con el Padre. Aquí habla de primera persona. Todos estos puntos son de máxima atención. El misterio de la deidad Trinitaria requiere mucha fe y gran humildad para que sea vivido en nuestro interior.

34-37. La ley de Moisés requería doble testimonio. Por eso Jesús aquí proclama 1) el testimonio de Dios, 2) sus obras e inmediatamente 3) el testimonio de Juan. Después en poco al 39 y 46 añadirá 4) el testimonio de los profetas y 5) el de Moisés. Pero desgraciadamente ellos abrían típicamente las Escrituras, veían la letra y no la misericordia increada como agapi (amor desinteresado e incondicional y energía increada) de Dios.

  1. La enseñanza para los hebreos, los helenos y los romanos se compara como luz. Los que han escuchado a Juan sintieron gozo de su enseñanza, pero provisionalmente, porque tenía como propósito a indicarles el Cristo. Pero como ellos no le escucharon y no creyeron en Cristo, entonces esta luz provisional no les sirvió de nada.

 

Capítulo 6: Multiplicación de los panes y los peces 1-15. Jesús camina sobre las aguas 16-21. El pan de la vida 22-59. El retiro de algunos discípulos 60-66. La confesión de Pedro 67-71.

 

Multiplicación de los panes y los peces 6:1-15.

6:1 Después de esto Jesús pasó al otro lado del mar de Galilea, el llamado Tiberiades,

2 y le seguía una gran multitud, porque veían los prodigios y los milagros que hacía en los enfermos.

3 Entonces subió Jesús a un monte y se sentó allí con sus discípulos.

4 Y se acercaba la pascua, la fiesta de los judíos.

5 Jesús alzó los ojos y contemplando la gran multitud que había venido a él, dijo a Felipe: «¿De dónde y con qué dinero compraremos pan para que coman éstos?»

6 Esto se lo decía en broma para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer.

7 Felipe le respondió: “Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno reciba un trozo”.

8 Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro:

9 “Hay aquí un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es esto para tantos?”

10 Entonces Jesús le dijo: «Mandadlos que se sienten y se acomoden». Había en aquel sitio mucha hierba verde, porque era primavera. Se acomodaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil varones. Sin contar mujeres y niños.

11 Tomó entonces Jesús los panes, y dando gracias al Padre, los repartía a los discípulos y ellos a la vez a los hombres que estaban acomodados y lo mismo hizo con los peces, y les dio todo cuanto querían.

12 Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: Recoged los trozos sobrantes, para que nada se pierda.

13 Recogieron pues, y llenaron doce cestas de trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.

14 Aquellos hombres viendo el milagro que había hecho Jesús, decían: “Este verdaderamente es el Profeta que había de venir al mundo”, según la profecía de Moisés.

15 Jesús conociendo que iban a venir a arrebatarlo por la fuerza y hacerlo rey, se retiró de nuevo al monte él solo.

Jesús camina sobre las aguas 6:16-21.

16 Al anochecer descendieron sus discípulos al mar,

17 y subiendo en una barca, se dirigían al otro lado del mar, hacia Capernaum. Había oscurecido y Jesús aún no había venido con ellos.

18 Y el mar estaba alborotado por el fuerte viento que soplaba.

19 Habiendo, pues, remado como veinticinco o treinta estadios, (alrededor de 5,5 km), vieron a Jesús que caminaba sobre el mar y se acercaba ya a la barca, y tuvieron mucho miedo.

20 Pero él les dijo: YoSoY, no temáis.

21 Cuando confirmaron que era el maestro, quisieron recogerlo en la barca, pero al instante la barca tocó tierra en el lugar adonde se dirigían.

El pan de la vida 6:22-59.

22 El día siguiente, la gente que había quedado al otro lado del mar, notó que allí no había más que una sola barca, y que Jesús no había subido con sus discípulos en la barca, sino que los discípulos habían partido solos.

23 Entretanto, llegaron de Tiberiades otras barcas y atracaron junto al sitio donde habían comido el pan multiplicado por la divina efjaristía (acción de gracias) y el milagro del Señor.

24 Y cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron en las barcas y fueron a Capernaum en busca de Jesús.

25 Y lo encontraron al otro lado del mar y le dijeron: Maestro, ¿cuándo has llegado aquí?

26 Respondió Jesús y les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo, vosotros me buscáis no porque habéis visto los milagros, sino porque ayer comisteis de los panes y os saciasteis.

  1. «De verdad en verdad os digo que vosotros me buscáis porque habéis comido de los panes y os habéis saciado y otra vez queréis que os dé bienes materiales. No me buscáis por los milagros que habéis visto y os han convencido sobre mi misión divina y la verdad sanadora y salvadora de mi enseñanza, para que seáis beneficiados espiritualmente».

27 Procuraos, no el alimento perecedero, sino el alimento espiritual que permanece hasta la vida eterna, el que os da el Hijo del hombre; a quien Dios Padre acreditó con su sello.

  1. «Trabajad no para el alimento material natural que es provisional y perecedero, sino para el alimento espiritual, que permanece incorruptible y os lleva a la vida eterna. Este alimento os lo dará únicamente y exclusivamente el Hijo del hombre. Porque el Dios Padre a él ha acreditado y sellado por el testimonio de sus milagros como el único donador del alimento espiritual y de la vida eterna».

28 Le preguntaron: “¿Qué debemos hacer para trabajar las obras que Dios quiere?”

  1. «Después de esta observación de Jesús, preguntaron ellos: “¿Qué tenemos que hacer para realizar estas obras, las cuales pide Dios de nosotros, como condición indispensable, para darnos el alimento incorruptible y la vida eterna?”»

29 Respondió Jesús y les dijo: «La obra que Dios quiere que hagáis, es que creáis en el que él ha enviado».

30 Ellos le dijeron: “Pues, ¿tú qué signos y milagros haces que demuestran tu misión y qué obra sobrenatural trabajas, para que veamos y creamos en ti?”

31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito en los salmos: “Les dio a comer pan del cielo”.

32 Respondió Jesús y les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad, yo os digo que Moisés no os ha dado el verdadero y eterno pan del cielo, sino el material, (que es prótipo, prefiguración del pan espiritual.) Mi Padre, pues, quien entonces por Moisés os dio aquel pan material, ahora también os da el verdadero pan celestial y espiritual.

33 Porque el verdadero pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida infinita y eterna a todo el mundo».

34 Entonces le dijeron: “Señor danos siempre de este pan”.

  1. «Después de estos logos del Señor y sin que ellos haber captado lo que les había dicho, le dijeron: Señor danos siempre este pan, tal y como se daba diariamente a nuestros padres».

35 Entonces Jesús les dijo: «YoSoY el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá más hambre; y el que cree en mí no tendrá sed jamás;

  1. «Jesús les contestó: «YoSoY el pan de la vida, que lo transmito por la comunión de mi cuerpo y sangre, pero también por mi enseñanza y por la χάρις jaris gracia, la energía increada del Espíritu Santo. El que viene a mí con metania y fe, espiritualmente no pasará hambre nunca y el que cree en mí jamás tendrá sed espiritual. Además que recibirá las dinamis potencias y energías divinas y encontrará psicoterapia en su psique y, descanso y alivio espiritual en su corazón psicosomático o espiritual».

36 Pero ya os he dicho que, aunque me habéis visto, no creéis;

  1. «Pero ya os he dicho que a pesar de haberme visto quién yoSoy y me testifico con mis milagros, vosotros no creéis que soy el Mesías».

37 Todo ser lógico que el Padre me dé, vendrá a mí, se convertirá en mi discípulo y se salvará. Y al que venga a mí no lo rechazaré, ni lo despreciaré, ni tampoco lo echaré fuera.

38 Porque he descendido del cielo y estoy ya en la tierra como hombre, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad de aquel que me ha enviado.

39 Y esta es la voluntad del Padre que me ha enviado: que yo no pierda ninguno de todos los que él me ha dado, sino que les resucite gloriosamente en aquel ésjato-último gran día de mi Parusía-Presencia y Juicio universal.

40 Y los resucitaré, porque esta es la voluntad de mi Padre que me ha enviado, que todo el que ve al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y yo le resucitaré en el último día glorioso».

  1. «Sí los resucitaré, porque esta es la voluntad de el Padre que me ha enviado al mundo, el que tenga los ojos de su psique limpios, purificados e iluminados que contemple y vea al Hijo y crea en Él, y tenga ya desde la vida presente la vida eterna. Por tanto, yo le resucitaré gloriosamente en el ésjato-último glorioso día del Juicio».

41 Los judíos entonces indignados gemían, murmuraban y criticaban a Jesús porque había dicho: «YoSoy el pan que descendió del cielo». Por consiguiente, no he nacido como han nacido los demás hombres.

42 Y decían: “¿No es éste el Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo dice ahora éste: “que ha bajado del cielo”?

43 Jesús respondió y les dijo: «Dejad de gemir y criticar entre vosotros indignados. Vuestros gemidos son resultado de vuestra incredulidad.

44 Nadie puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo atrae por su energía increada jaris-gracia, y yo lo resucitaré en el ésjato-último gran día del juicio.

45 Esto está escrito en los libros proféticos: “Todos aquellos que creerán al Mesías serán enseñados por Dios”. Todo el que escucha en su corazón la voz de mi Padre y acepta su enseñanza, aprende la verdad y recibe la iluminación, y viene a mí.

46 No que alguno haya visto al Padre, sino sólo el Ων On, el ser, (el existente, el que es y está, existe siempre en Dios) que vino de Dios, éste ha visto al Padre.

47 Amín, amín, de verdad en verdad os digo, el que cree en mí tiene ya desde la vida presente la vida eterna.

48 YoSoY el pan de la vida.

  1. «YoSoY el pan que transmite la vida real y eterna. Tal y como el pan natural material refuerza y propaga la vida física, lo mismo también yo con mi enseñanza y con mi cuerpo vivifico y alimento vuestras psiques-almas y les doy vida eterna».

49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.

50 Pero este pan que yo os digo ahora que desciende del cielo, tiene potencia y energía incalculable e increada de modo que el que lo coma no muera espiritualmente, sino que disfrute mediante él la vida eterna.

51 YoSoY el pan vivo que descendió del cielo; si uno come de este pan vivirá para siempre; y el pan que yo les daré es mi sarx cuerpo y sangre, que yo ofreceré como sacrificio para la vida y la salvación del mundo».

  1. «YoSoY el pan vivo, el que ha bajado del cielo, en mi interior tengo la vida que también la transmito a los demás; el que come de este pan vivirá eternamente. Y el pan que yo daré para que comulguen y se alimenten los fieles, es mi naturaleza humana o mi sarx (cuerpo y sangre) que la ofreceré como sacrificio para el despertar espiritual, la psicoterapia, terapia, redención y salvación de todo el mundo».

52 Entonces los judíos disputaban entre sí diciendo: “¿Cómo puede éste darnos a comer su sarx cuerpo y carne o cuerpo físico y a la vez permanecer pan vivo?”

53 Jesús les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo que, si no coméis la sarx cuerpo y carne del Ηijo del hombre y no bebéis su sangre, a través del misterio de la divina Efjaristía, no tendréis vida en vosotros;

54 El que come mi sarx cuerpo y carne y bebe mi sangre, mediante el misterio de la divina Efjaristía, ya desde el presente tiene vida eterna y yo lo resucitaré al ésjato-último gran día del juicio.

55 Porque mi sarx cuerpo y carne es verdadera comida espiritual y mi sangre es verdadera bebida espiritual.

  1. «En efecto, éste tendrá la vida eterna, porque mi sarx cuerpo y carne es alimento verdadero, espiritual y real, de lo que el fiel no sólo recibe refuerzo para la vida provisional. Y mi sangre es bebida verdadera, de la que el hombre no sólo satisface su ser o ansiedad provisionalmente, sino que se sacia eternamente».

56 El que come mi sarx cuerpo y carne y bebe mi sangre en mí permanece y yo en él.

  1. «Cada uno que come mi sarx-cuerpo y carne y bebe mi sangre, se une conmigo en un cuerpo espiritual, de modo que éste permanece dentro de mí y yo en su interior y se convierte en templo mío».

57 Así como me envió el Padre vivo, y yo vivo por el Padre, así también el que me come vivirá por mí.

  1. «El fruto que disfrutará de esta unión será la vida eterna. Así como el Padre me envió al mundo, quien tiene por sí mismo la vida increada y es la fuente increada de la vida, y yo como hombre también tengo la vida eterna, puesto que me la ha dado el Padre y yo vivo por Él; lo mismo el que comulga, mediante el misterio de la divina Efjaristía, vivirá también porque recibirá de mí la vida eterna».

58 Este es el pan que descendió del cielo; no como el maná que comieron los padres en el desierto y murieron. El que come este pan realmente celeste, resucitará gloriosamente de la tumba y vivirá eternamente.

59 Todo esto dijo enseñando a la multitud en la sinagoga de Capernaum.

El retiro de algunos discípulos 6:60-66.

60 Luego, muchos de sus discípulos al oír estos logos dijeron: “Son duros estos logos ¿quién puede oírlos y creerlos? Esto que dice escandaliza, es inadmisible”.

  1. «Muchos de sus discípulos al oír estos logos dijeron: “son muy duros y repulsivos estos logos, ¿quién puede escucharlos y creerlos? Es inadmisible lo que está diciendo. ¿Quién puede escuchar apaciblemente, sin exasperarse, cuando se presenta como indispensable comer carne humana?”»

61 Conociendo Jesús por sí mismo, por su divina gnosis increada, que sus discípulos gemían y murmuraban sobre esto, les dijo: «¿Esto que he dicho os escandaliza y perturba vuestra fe?

62 Pues, ¿qué sería si vierais al Hijo del hombre ascender adonde estaba antes?

  1. «Pues, ¿qué sería si vierais al Hijo del Hombre subir, por la Ascensión, a donde estaba antes de encarnarse y hacerse hombre? ¿Entonces creerías a este acontecimiento que se oye por primera vez?»

63 El espíritu es el que da vida. La sarx cuerpo y carne no sirve para nada. Los logos que yo hablo y enseño son espíritu y son vida, por eso transmiten vida.

   «63. Os habéis escandalizado porque os he dicho que tenéis que comer mi sarx cuerpo y carne, para tener la vida eterna. Para mayor aclaración os añado también lo siguiente: El divino espíritu el que vivifica. Mi sarx-cuerpo y carne da la vida eterna, porque se ha concebido por el vivificante Espíritu Santo y en la sarx habita la Χάρις Jaris energía increada. Cualquier otra sarx/cuerpo y carne como no habita la deidad, no sirve para nada. Y los logos que yo os hablo y enseño, como son espíritu de Dios, dentro de estos logos está el espíritu, o sea la jaris, por eso tienen y transmiten vida».

64 Pero hay algunos de vosotros que no creen». Porque conocía Jesús desde el principio quiénes eran los que no creían y quién le había de entregar.

65 Y dijo Jesús: «Por esto os dije que nadie puede venir a mí, y seguirme con fe, si este carisma no se le es concedido por el Padre.

  1. «Y decía que: «porque conozco que en algunos de vosotros se tambaleará la fe y no permanecerá hasta el final, por esto os dije que nadie puede venir a mí y seguirme con fe; porque nadie puede sentir en su interior que yoSoy el Sanador, Salvador y Redentor y con esta fe venir hacia a mí, si esto no se le es concedido por mi Padre».

66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, a sus casas y a sus trabajos, y ya no le seguían.

La confesión de Pedro 6:67-71.

67 A causa de la marcha de estos, dijo Jesús a los doce: «Acaso queréis iros vosotros también».

68 Entonces le respondió Simón, el Pedro: “Señor ¿a quién vamos a seguir? Tú tienes logos que transmiten y dan vida eterna.

69 Y nosotros hemos creído y tenemos conocimiento por experiencia personal que tú eres Cristo, el Hijo del Dios vivo”.

70 Jesús les respondió: «¿No os he escogido yo a vosotros los doce? Sin embargo, uno de vosotros es un diablo, es decir, es diabólico, que sirve las indicaciones del diablo».

71 Hablaba de Judas el Iscariote hijo de Simón; porque éste era el que al futuro iba a traicionarlo y a entregarlo, y era uno de los doce.

 

Reflexiones y referencias, capítulo 6. Archimandrita Timoteo Kilifis

  1. Mínimo 15.000 a 25.000 personas si tenemos en cuenta que cada familia había como mínimo de 3 a 5 personas.

12 El Señor aquí enseñó también la economía a sus discípulos y a todos nosotros. El orden por el que se hizo el milagro evita cualquier suposición.

14 …viendo el milagro que había hecho Jesús: El milagro de alimentar cinco mil hombres lo relatan todos los evangelistas. Juan lo describe como una representación que se hizo para que sus logos sean más comprensibles y después les dijo que el mismo es “el pan de la vida”. El evangelista al principio habló para el Hijo de Dios y Logos de Dios. Ahora habla sobre el Hijo del hombre, que es la encarnación de la vida del mundo, porque él se sacrificará y venciendo la muerte volverá para dar a los hombres la vida eterna.

19 Se ve que los discípulos le esperaban hasta la noche y después decidieron partir. Y cuando habían cruzado más que la mitad del lago, entonces de repente se les acercó el Señor para ayudarlos, porque peligraban.

22 El mundo había observado todo lo que había ocurrido, sin saber del milagro de la noche.

25 Como no encontraron a Jesús allí donde ellos se encontraban y se había hecho el milagro de los panes, salieron con las barcas y vinieron a la región de Capernaum y cuando le encontraron enseñando en una sinagoga, extrañándose le preguntaron: ¿Cuándo has llegado aquí? Con el sentido que cómo y cuando pasó el lago puesto que no tenía barca. Así que se encontraron delante de otro milagro.

 

Capítulo 7: La duda de los hermanos de Jesús 1-9. Jesús en Jerusalén en la fiesta de las Tiendas 10-15. Apología sobre su enseñanza 16-36. La promesa del Señor sobre el Espíritu Santo 37-43. Intento de detención 44-53.

 

La duda de los hermanos de Jesús 7:1-9

7:1 Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no querría ir por Judea, porque los judíos buscaban para darle muerte.

2 Entonces estaba cerca de la fiesta judía de las Tiendas; (en esta fiesta los judíos vivían bajo tiendas de cabaña, en memoria de sus antepasados que pasaron en tiendas de cabaña en el desierto).

3 Le dijeron sus supuestos hermanos: Sal de aquí y vete a Judea para que también tus discípulos de allí vean las obras milagrosas que haces.

4 Porque nadie actúa en secreto cuando pretende ser conocido. Puesto que haces estas cosas date a conocer y revélate a todo el mundo. (Se referían también a la gran multitud de gente que a causa de la fiesta vendrían en Jerusalén.)

5 Se comportaban así sus hermanos, porque aún ni siquiera ellos creían en él, es decir, que él era el Cristo, el Mesías.

6 Entonces Jesús les dijo: «Aún no ha llegado mi tiempo, para revelarme como Mesías, sin embargo vuestro tiempo para subir en Jerusalén siempre está presto».

  1. «Entonces Jesús les dijo: «Mi tiempo que está predefinido por mi Padre, para revelarme en Jerusalén como Mesías, aún no ha llegado. Sin embargo para vosotros subir en Jerusalén cualquier hora es buena».

7 El mundo no puede odiar a vosotros, pero a mí me odia porque yo testifico contra él y revelo que sus obras son malas y astutas.

  1. «El cosmos-mundo, es decir, el hombre pecaminoso y astuto malo, no puede odiar a vosotros, pero a mí me odia porque yo revelo y testifico que sus obras son malas astutas. Pues, cuando yo vaya a Jerusalén me matarán».

8 Vosotros subid a la fiesta, yo no subo todavía en esta fiesta de forma oficial y clara, porque aún no se ha cumplido mi tiempo, aún no ha llegado la hora de mi gran sacrificio.

9 Dicho esto, se quedó en Galilea.

Jesús en Jerusalén en la fiesta de las Tiendas 7:10-15

10 Una vez que sus hermanos subieron a la fiesta en Jerusalén, entonces él también subió a la fiesta, no públicamente, ni en compañía, sino como de incógnito, en secreto.

11 Y le buscaban los judíos en la fiesta y decían: ¿Dónde está ése?

12 Y había gran murmullo y comentarios acerca de él entre los distintos grupos de la multitud. Unos decían que es bondadoso y bueno, otros que no, sino que engaña al pueblo fiel.

13 Sin embargo, nadie hablaba públicamente y abiertamente de él, por miedo a los soberanos judíos, quienes odiaban a Jesús y perseguían a sus seguidores.

14 Mediada ya la fiesta, es decir, durante el cuarto día, subió Jesús al patio del templo y enseñaba públicamente a las multitudes.

15 Los judíos se quedaban sorprendidos y maravillados, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras sin haber estudiado en ninguna escuela rabínica?

Apología sobre su enseñanza 7:16-36

16 Jesús les respondió y dijo: “Esta enseñanza no es mía, sino del que me ha enviado.

  1. «Jesús les respondió y dijo: «Esta enseñanza no es mía, ni tampoco humana, como es la que enseñan los rabinos en sus escuelas, sino de aquel que me ha enviado».

17 El que realmente quiere hacer la voluntad de Dios conocerá por su propia experiencia si mi enseñanza proviene de Dios o si es mía o si hablo por mi cuenta y enseño invenciones mías.

18 El que enseña invenciones suyas y habla de sí mismo, busca su propia doxa-gloria; pero aquel que busca la doxa-gloria del que le ha enviado es veraz en todo lo que dice, porque se mueve por motivos desinteresados y en él no hay injusticia, ni pecado ni tampoco infracción de la ley.

19 ¿No os ha dado Moisés la ley y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme? (Puesto que el sexto mandamiento claramente prohíbe el homicidio.)

20 La gente contestó: “Tú estás poseído de demonio, ¿quién intenta matarte?”

21 Jesús respondió y les dijo: «Una obra hice y todos os maravilláis.

  1. «Una obra hice, sané al paralítico y todos estáis maravillados. También os sorprendisteis y enfadasteis porque habéis creído que he abolido el mandamiento del sábado».

22 Moisés os ha dado la circuncisión. En realidad no ha sido impuesta por él, sino de la tradición de vuestros ancestros y vosotros circuncidáis a un hombre en sábado.

23 Por lo tanto, si un hombre recibe la circuncisión obligatoriamente en el sábado y no por eso se quebranta la ley de Moisés, ¿por qué os irritáis contra mí porque he curado del todo a un hombre enfermo en sábado?

24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justicia y sano juicio».

25 Decían algunos de los de Jerusalén: “¿No es éste a quien las autoridades buscan matar?”

26 Pues, mirad que está hablando públicamente sin miedo, libremente y claramente y nadie le contradice, ni le interrumpe. ¿Será que de verdad las autoridades habrán comprendido y reconocido que éste es realmente el Cristo/Mesías?

27 Pero de éste sabemos de dónde es; además, cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es.

28 Entonces Jesús enseñando en el templo alzó la voz y dijo: «A mí me conocéis y sabéis de donde soy, pero vuestro conocimiento es imperfecto. Yo no he venido por mí mismo sino de Dios y el que me ha enviado es veraz, pero vosotros no le conocéis.

29 Pero yo le conozco, porque de él procedo y él me ha enviado».

  1. «Pero yo lo conozco, porque procedo de él de antes de los siglos, perpetuamente y tengo como Dios la misma naturaleza, esencia y energía increada con él y él me ha enviado al mundo».

30 Entonces, a causa de lo que dijo, buscaban otra vez detenerlo. Pero ninguno le echó la mano, porque no había llegado todavía su hora, la definida por Dios.

31 Muchos de la multitud creyeron en él y decían: “El Cristo cuando venga, ¿hará más y mayores milagros y señales que las que éste ha hecho?”

32 Se enteraron los fariseos que la gente hacía comentarios favorables acerca de Cristo y gemía contra las autoridades; y los fariseos y los sumos sacerdotes mandaron alguaciles para detenerle.

33 Entonces Jesús dijo: «Todavía estaré un poco de tiempo con vosotros y después me iré al Padre que me envió al mundo».

34 Me buscaréis y no me encontraréis, y adonde yo esté vosotros no podéis venir.

  1. «Alguna vez me buscaréis, a causa de la desesperación y las desgracias que caerán sobre vosotros y no me encontraréis. Y allí al Padre donde yo estoy como Dios y pronto me iré también como hombre, vosotros no podéis venir, porque sólo yo, a quien vosotros no creéis, os puede conducir allí».

35 Entonces los judíos dijeron entre sí: “¿Adónde se irá éste para que nosotros no le hallemos? ¿Acaso irá a los judíos dispersos entre los helenos-griegos, y enseñará a los helenos?

36 ¿Qué sentido tiene el logos que dijo: Me buscaréis y no me encontraréis, y donde yo estoy vosotros no podéis venir?”

La promesa del Señor sobre el Espíritu Santo 7: 37-43

37 El ésjato-último día el más solemne de la fiesta, Jesús enseñando en el templo puesto de pie dijo en voz alta: «El que tenga sed, que venga a mí y beba».

  1. «En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús estando en el templo de pie dijo en voz alta: «Si alguno siente anhelo y sed no de bienes materiales y corruptibles, sino de serenidad interior y paz y sed de la vida divina bienaventurada, alegre y dichosa que venga conmigo y beba de la verdad y de la fe que yo ofrezco, así serán satisfechos sus más profundos y nobles anhelos y su psique-alma encontrará “psicoterapia” alivio y descanso».

38 Al que cree en mí, y lo dice la Escritura: “de las entrañas de su psique-alma brotarán ríos de agua viva y su corazón se convertirá en fuente de agua espiritual inagotable”, y no sólo será regado el mismo sino también los otros que están en relación con él,  es decir, brotará la χάρις jaris gracia energía increada.

39 Estos logos los dijo refiriéndose al Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, y el Espíritu Santo aún no había venido, porque Jesús aún no había sido glorificado.

  1. «Estos logos los dijo el Señor refiriéndose al Espíritu Santo y los carismas que recibirían al futuro los que iban a creer en él; porque por una parte, anteriormente se habían dado los carismas o dones proféticos y los taumaturgos en hombres justos y profetas, sin embargo, por otra parte, la χάρις jaris-gracia, energía increada del Espíritu Santo que hace el renacimiento y el despertar espiritual, y la “psicoterapia”, terapia, redención y salvación aún no se había dado a nadie, porque Jesús aún no había sido glorificado por su sacrificio y su gloriosa Ascensión».

40 Muchos, pues, de la multitud al escuchar estos logos decían: “Éste es realmente el profeta el que había anunciado Moisés”.

41 Otros decían: “Éste realmente es el Cristo; pero algunos decían: ¿Acaso el Cristo va a venir de Galilea?

42 ¿No dice la Escritura que del linaje de David y de la aldea de Belén de donde era David, ha de venir el Cristo?”

43 Y se originó una disensión entre la gente a causa de él.

Intento de detención 7:44-53.

44 Algunos de ellos querrían detenerle, pero ninguno le echó mano, porque la divina fuerza invisible se los impedía.

45 Volvieron, pues, los alguaciles a los sumos sacerdotes y a los fariseos sin él, y éstos les dijeron: “¿Por qué no le habéis traído?”

46 Respondieron los alguaciles: “Jamás hasta hoy un hombre ha enseñado y hablado con tanta sabiduría y gracia como este hombre”.

47 Replicaron los Fariseos: “¿Es que vosotros también os habéis dejado engañar, creyendo en él?

48 ¿Acaso ha creído en él algún magistrado, sumo sacerdote o fariseo? (Nadie, porque estos creen que sólo ellos conocen la verdad y tienen juicio recto).

49 Esa gente que ha creído es analfabeta e ignoran la Ley y por eso son malditos”.

50 Les dijo Nicodemo, el que había visitado anteriormente por la noche a Cristo, que era uno de ellos y miembro del consejo.

51 “¿Acaso nuestra ley condena a un hombre antes de oírle y sin averiguar el juez lo que hizo?”

52 Le respondieron y dijeron: “¿Tú también eres de Galilea? Investiga y verás que de Galilea no ha salido profeta alguno”.

53 Y disolvieron la reunión y cada uno se fue a su casa.

 

Reflexiones por Trémpelas

  1. Fiesta de la Tiendas: fiesta de los judíos, en la que los judíos se ponían bajo las tiendas de cabañas y permanecían siete días, en recuerdo de la vida de siete días que han pasado sus antecesores en el desierto.
  2. Hermanos: son los hermanastros, los hijos de José antes de comprometerse con María.
  3. Cosmos-mundo: aquí se refiere al mundo del pecado, a la gente pecadora y mala astuta que no quieren conocer la verdad. El Cristo era odiado por ellos porque les revelaba sus pecados y les reprendía por sus malos actos. Lo mismo ocurre durante siglos…

 

Capítulo 8: La mujer adultera 1-11. Jesús es la luz del mundo 8:12-20. Amonestaciones a los judíos incrédulos, 8:21-30. Juicio sobre los judíos, 30-50. Testimonios sublimes sobre Jesús e intento de apedrearle 51-59.

 

La mujer adultera 8:1-11.

8:1 Se fue Jesús al monte de los Olivos.

2 Por la mañana volvió otra vez al templo y todo el pueblo acudía a él; y él sentado les enseñaba.

3 Los escribas-gramatís o gramaticales y los fariseos le trajeron una mujer pillada en adulterio; y poniéndola en medio de la multitud concentrada allí,

4 le dijeron: Maestro esta mujer ha sido pillada en flagrante adulterio, traicionando la fe matrimonial.

5 Y en la Ley Moisés mandó apedrear a tales mujeres.

6 Tú, pues, ¿qué dices? Esto lo decían tentándole para tener de qué acusarle. Porque si impedía el apedreamiento se vería que está aboliendo la ley de Moisés y si lo permitía, infringiría la ley romana. Jesús inclinándose hacia al suelo, escribía en la tierra con el dedo.

7 Como ellos insistían en preguntarle, levantó la cabeza y les dijo: «El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella».

8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en la tierra. Dándoles tiempo a reflexionar sobre la conducta pecaminosa de ellos mismos.

9 Pero ellos, al oír esto, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más ancianos, acusados por su conciencia de sus propios pecados y se quedó Jesús solo con la mujer estando de pie allí en medio.

10 Entonces Jesús alzó la cabeza y le dijo: «Mujer ¿dónde están los que te acusaban? Ninguno te ha condenado, como merecedora de apedreamiento».

11 Ella contestó: Ninguno, Señor. Jesús le dijo: «Ni yo te condeno, vete y no peques más».

Jesús es la luz del mundo 8:12-20

12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: «YoSoY la luz increada del mundo, y el que me sigue a mí fielmente, éste no andará en la oscuridad, sino que tendrá la luz increada de la vida.

  1. «Jesús le habló de nuevo, diciendo: YoSoY la luz increada del mundo. Aquel que me sigue con plena confianza y esperanza y obedece con buenas ganas mis logos, no caminará ni se encontrará jamás en la oscuridad del engaño y del pecado. Sino que tendrá en su interior la luz increada, vivificante y espiritual, que proviene de la verdadera vida increada, de Dios».

13 Entonces le dijeron los fariseos: “Tú das testimonio de ti mismo. Pero tu testimonio no es válido, puesto que nadie más lo testifica”.

14 Respondió Jesús y les dijo: «Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque os digo siempre la verdad y conozco muy bien de dónde he venido y a dónde voy. Pero vosotros no conocéis de dónde vengo y adónde voy. (Por mi encarnación vine del Padre y vuelvo hacia Él por mi Ascensión).

15 Vosotros juzgáis superficialmente con criterios humanos sobre mi naturaleza; yo no juzgo, ni condeno a nadie.

  1. «Vosotros juzgáis con criterios mundanos sobre mi naturaleza humana y según la apariencia exterior. Yo a pesar de que tengo el derecho a juzgar, no juzgo ni condeno a nadie, hasta mi segunda Parusía-Presencia y Krisis/Juicio».

16 Y si yo juzgo empezando desde ahora mi obra, mi juicio será válido, porque yo no estoy solo, pues, el Padre que me envió está conmigo y nuestro juicio es absolutamente correcto y justo.

17 Además, en vuestra Ley está escrito que el testimonio coincidente de dos hombres es válido.

18 YoSoy uno que da testimonio de mí mismo y también el Padre que me ha enviado».

19 Entonces ellos le dijeron: “¿Dónde está tu Padre?” Contestó Jesús: «Ni a mí ni a mi Padre conocéis. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre».

  1. «Entonces ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre, por el que nos estás hablando y que testifica sobre ti? Respondió Jesús: «Ni a mí como Hijo natural de Dios (y Dios), ni a mi Padre conocéis. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre, a quien yo revelo a mis fieles con la luz de mi enseñanza y mi vida divina».

20 Así habló Jesús al lugar de las ofrendas, enseñando en el patio del templo y nadie le detuvo, porque no había llegado aún su hora definida de Dios.

Amonestaciones a los judíos incrédulos, 8:21-30

21 Otra vez les dijo Jesús: «Yo me voy y me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. Adonde yo voy vosotros no podéis venir».

  1. «Otra vez les dijo Jesús: «Yo me voy hacia mi Padre celeste cuando termine mi obra, y cuando vosotros estaréis desesperados y caídos sobre vuestras desgracias me buscaréis como Sanador y Salvador vuestro, pero por vuestra incredulidad y por vuestros pecados moriréis desgastados y separados de Dios. Por eso donde yo voy, vosotros no podéis venir».

22 Se decían entonces los Judíos: “¿Acaso se va a suicidar, cuando dice: Adonde yo voy no podéis venir vosotros?”

23 Y les dijo: «Vosotros sois de abajo, YoSoY de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

  1. «Vosotros sois de abajo, de la tierra, tenéis y estáis dominados de pensamientos, conductas y motivaciones terrenales y materiales. Pero YoSoY de arriba, del cielo, con riqueza espiritual celeste; Vosotros sois del mundo pecaminoso y vanidoso que vive alejado de Dios. En cambio yo aunque ahora vivo en este mundo, no soy ni procedo de este mundo».

24 Puesto que vosotros sois de este mundo pecaminoso y vanidoso; por eso os dije que vosotros moriríais en vuestros pecados, si no creyereis que “ἐγώ εἰμι, egí imí YoSoY”, el Mesías, el verdadero e único Sanador y Salvador, entonces moriréis hundidos en vuestros pecados».

25 Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres y dices que no podemos salvarnos sin ti? Jesús les respondió: «Τὴν ἀρχὴν tin arjín junto con el principio,* en el que o con el que precisamente os estoy hablando ahora y desde el principio continuamente.

(*Τὴν ἀρχὴν tin arjín junto con el principio,* en el que o con el que… aquí está en declinación acusativa y es un sólico o solicismo, asintáctico, igual que en (Jn 1,1 y Gén 1,1), que expresamente acostumbra el divino escritor poniéndolos a caso hecho para demostrar y llamar la atención de algo sublime y difícil de expresar, dicen los santos Padres que no es un fallo gramático o de sintaxis del escritor como dicen muchos ignorantes de los occidentales).

26 Mucho tengo que decir, juzgar y condenar de vosotros, pero no lo vais aceptar. Pues, el que me ha enviado es veraz y yo le digo al mundo lo que le he oído y oigo de él».

27 Pero ellos no entendieron que les hablaba del Padre.

28 Entonces les dijo Jesús: «Cuando hayáis levantado en la cruz al Hijo del hombre, entonces conoceréis que “ἐγώ εἰμι, egí imí YoSoY”, el Hijo de Dios, el único Salvador del mundo y que nada hago por mi cuenta, sino que según me enseñó el Padre, así hablo y digo.

29 Además, el que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado solo nunca, porque siempre hago lo que es de su agrado».

Juicio sobre los judíos, 8:30-50.                         

30 Cuando hablaba y enseñaba estas cosas Jesús muchos creyeron en él, que es el Cristo, el Mesías.

31 Jesús decía a los judíos que habían creído en él: «Si os permanecéis firmes en la enseñanza de mis logos practicándolos en vuestras vidas, entonces sois realmente discípulos míos,

32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres».

  1. «Por mi enseñanza y por vuestra experiencia personal de vida, por practicar mis logos, conoceréis la verdad y la verdad os librará de la tiranía del pecado y de la muerte espiritual».

33 Ellos le respondieron: “Nosotros somos linaje de Abraham y jamás hemos sido siervos o esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?”

  1. «Ellos no entendieron sus logos creyendo que les llama esclavos de otros y enfadados dijeron: “Nosotros somos descendientes de Abraham destinados a conquistar el mundo y nunca hasta ahora hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo tú dices que seremos libres?” (Decían todo esto olvidando que su etnia había sido esclavizada en muchos conquistadores Egipcios, Babilonios y ahora en los Romanos.)»

34 Jesús les respondió: «Amín, amín, en vedad de verdad os digo y os aseguro que el que comete el pecado y permanece sin metania, es esclavo y siervo del pecado.

35 El esclavo o siervo no permanece ni vive en la casa para siempre, el hijo sí permanece para siempre.

  1. «El siervo o esclavo no queda en la casa del Señor en el siglo para siempre, ni es heredero o dueño. En cambio el hijo sí permanece en la casa porque tiene de su padre todos los derechos como heredero».

36 Por lo tanto, si el unigénito Hijo de Dios os liberare del pecado, seréis verdaderamente libres.

37 Conozco que sois descendientes del linaje de Abraham; pero no le parecéis y tratáis de matarme, porque la enseñanza de mis logos no entra en vuestra psique-alma y no cabe en vosotros, porque estáis esclavizados en el pecado.

38 Yo hablo y enseño lo que he visto y oído junto al Padre. Vosotros hacéis lo que habéis oído y aprendido de vuestro padre, el diablo. ¿Entonces cómo va entrar en vuestro interior mi enseñanza y mis logos

39 Respondieron y le dijeron: “Nuestro Padre es Abraham, no aquel que tú nos das a entender”. Jesús les dijo: «Si realmente fueseis hijos de Abraham os parecerías a él y haríais las obras de Abraham.

40 Sin embargo, tratáis de quitarme la vida a mí, porque os he dicho la verdad que he escuchado junto a Dios; eso no lo hizo Abraham.

41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre, el diablo.» Entonces le dijeron: “Nosotros no somos hijos bastardos, un sólo Padre tenemos, que es Dios”.

  1. «Vosotros hacéis las obras de vuestro padre, es decir, del diablo.» Entonces le dijeron: “Nosotros no somos hijos bastardos, no hemos nacido de sangre ilegal mezclada con los idólatras. Un sólo Padre tenemos que es Dios. No tenemos como padre al diablo”».

42 Les dijo Jesús: «Si realmente Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo he salido de Dios, y por mi encarnación vengo y estoy entre vosotros, pues, no he venido al mundo de mí mismo, sino él me ha enviado.

43 ¿Por qué no entendéis ni reconocéis mi lenguaje? Es porque no queréis escuchar ni aceptar los logos de mi enseñanza.

  1. ¿Por qué no comprendéis y no aceptáis el lenguaje de mi enseñanza? Yo os diré la razón: no entendéis mi enseñanza a causa de la corruptibilidad de vuestras psiques-almas, por eso no podéis escuchar con serenidad, devoción e interés los logos de mi enseñanza.

44 Vosotros tenéis como padre al diablo, y queréis hacer los deseos, las codicias, y las ambiciones de vuestro padre. Él era homicida desde el principio de la creación humana y no se mantuvo en la verdad, ni está en su interior el deseo por ella. Cuando inventa y habla la mentira, habla según su propia naturaleza, porque es mentiroso y padre de la mentira.

45 Pero a mí como os digo siempre la verdad, no me creéis, por eso precisamente sois hijos del mentiroso diablo.

46 ¿Quién de vosotros es capaz de acusarme con razón que he cometido el más mínimo pecado o falta? Si digo siempre la verdad ¿por qué no me creéis?

47 El que es de Dios o el que es siempre de Dios, escucha y acepta los logos de Dios; por eso vosotros no los escucháis, ni los dais importancia, ni tampoco los aceptáis, porque no sois de Dios».

48 Los judíos enojados le replicaron: “Bien decimos nosotros que tú eres samaritano, es decir, enemigo de los judíos; y tienes demonio que te mueve contra nosotros”.

49 Respondió Jesús: «Yo no estoy endemoniado, sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis y me insultáis.

50 Pero yo no busco mi doxa-gloria; hay quien la busca y él hará justicia.

  1. Yo no busco la doxa y honor de los hombres. Existe el Padre, quien busca y quiere glorificarme y él hará justicia entre mi y vosotros».

Testimonios sublimes sobre Jesús e intento de apedrearle 8:51-59.

51 «Amín, amín, en verdad, de verdad os digo que el que guarda, aplica y cumple los logos de mi enseñanza en su vida, jamás verá la muerte, es decir, la muerte espiritual que es su separación de Dios, y el infierno eterno.»

52 Le dijeron pues, los judíos: “Ahora estamos bien convencidos de que estás endemoniado. Abraham murió, y también los profetas, a pesar de cumplir con el logos de Dios, y tú dices: «El que aplica y guarda mis logos jamás probará la muerte».

53 ¿Acaso tú eres mayor que nuestro Padre Abraham que murió? ¡Y los profetas que cumplieron la voluntad de Dios también murieron! ¿Por quién te tienes y crees que eres?”

54 Respondió Jesús: «Si yo me glorifico a mí mismo, mi doxa-gloria no es nada; es mi Padre el que me glorifica por los milagros que realizo, de quien vosotros que me despreciáis, decís que es vuestro Dios,

55 pero en realidad no le conocéis, pero yo le conozco. Si dijera que no le conozco sería un embustero como vosotros. Pero yo le conozco, por eso hago, cumplo y guardo su voluntad y sus logos.

56 Abraham, vuestro padre, se regocijó pensando en ver el día de mi encarnación, lo vio y se alegró».

57 Le dijeron entonces los judíos: “No tienes aún cincuenta años y ¿has visto a Abraham, que vivió hace dos mil años?”

58 Respondió Jesús: «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: os aseguro que antes que naciera Abraham, “yoSoy”, perpetuamente».

59 Entonces los judíos enfadados, tomaron piedras para arrojárselas. Pero Jesús se ocultó de sus ojos, y salió del templo pasando inadvertido y andando entre ellos sin que le vieran, por intervención de la divina Providencia.

 

Capítulo 9: Curación del ciego de nacimiento 1-12. Tumulto e investigación de los judíos 13-34. La fe y la ceguera 35-41.

 

Curación del ciego de nacimiento 9:1-12.

9:1 Pasando el Señor por medio de la ciudad, vio a un hombre ciego de nacimiento;

2 y sus discípulos le preguntaron: “Maestro, ¿quién pecó, él o sus padres, para que naciera ciego?”

3 Respondió Jesús: «Ni éste pecó, ni sus padres, sino para que se manifiesten en él, el poder y las obras milagrosas de Dios.

4 Es preciso que yo haga las obras del que me envió al mundo mientras es de día; cuando llega la noche ya nadie puede trabajar.

  1. «Yo debo trabajar para la salvación del hombre y hacer las obras de Dios, quien me ha enviado al mundo, mientras sea de día, es decir, mientras estoy en la vida presente. Viene la vida futura, que es como la noche cuando los hombres paran de trabajar, es decir, cuando yo me vaya, los hombres paran sus obras, así también en la vida futura nadie de los hombres podrá trabajar ya para el cumplimiento de su misión. Por lo tanto no debo perder ni un momento».

5 Mientras estoy en el mundo, yoSoy la luz del mundo».

  1. «Mientras estoy en el mundo con mi enseñanza, los milagros y mi forma de vivir, yoSoy la luz del mundo».

6 Diciendo esto, escupió en la tierra, hizo con la saliva un poco de lodo y untó con el lodo los ojos del ciego,

7 y le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloam, que quiere decir “enviado”». Fue, se lavó y regresó a casa con la vista.

8 Los vecinos y los que antes le conocían que era ciego, decían: “¿no es éste que estaba sentado pidiendo limosna?”

9 Unos decían: es él. Otros no, sino que es uno que se le parece. Él decía: “yo soy el ciego de antes”.

10 Entonces le decían: “¿Cómo se te han abierto y sanado los ojos?”

11 Él respondió: Ese hombre llamado Jesús, hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: «Ve a lavarte al estanque de Siloam».  Fui, me lavé y recibí la vista.

12 Le dijeron: “¿Dónde está él?” Él contestó: “No lo sé”.

Tumulto e investigación de los judíos 9:13-34.

13 Llevaron a los Fariseos al que antes había sido ciego,

14 y era sábado el día que Jesús había hecho lodo y le abrió los ojos.

15 De nuevo le preguntaron los fariseos, cómo había recobrado la vista. Él les dijo: “Un hombre me puso lodo sobre los ojos, me lavé y veo”.

16 Dijeron entonces algunos de los fariseos: “Éste hombre no viene de Dios porque no guarda reposo el sábado”. Otros decían: “¿Cómo es posible un hombre pecador hacer semejantes señales y milagros?” Y hubo desacuerdo y división entre ellos.

17 Otra vez dijeron al ciego: “¿Qué dices tú del que te abrió y curó los ojos?” Él respondió: “Que es profeta”.

18 No querían creer los judíos que aquél había sido ciego y que se había curado la vista, hasta que llamaron a sus padres,

19 y les preguntaron: “¿Es éste vuestro hijo, de quien vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo es que ve ahora?”

20 Respondieron los padres y les dijeron: “Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego;

21 pero cómo ve ahora no lo sabemos; quién le sanó la vista de los ojos lo ignoramos; preguntadle a él que es mayor de edad, puede hablar por sí mismo”.

22 Sus padres hablaron así por miedo a los judíos, ya que habían decidido que, si alguno reconocía que Jesús era el Cristo, fuera expulsado de la sinagoga.

23 Por eso sus padres dijeron: “Ya es mayor de edad, preguntádselo a él”.

24 Volvieron a llamar al que había sido ciego y le dijeron: “Da gloria y gracias a Dios por tu sanación; nosotros conocemos que ese hombre es pecador”.

  1. «Llamaron, pues, por segunda vez el que había sido ciego, y le dijeron: “Da gloria y gracias a Dios que te ha sanado. Pero cuidado con éste hombre al que llamó antes profeta, nosotros a causa de la posición y el axioma que tenemos, podemos conocer y saber bien que éste hombre es pecador, porque anula el reposo del sábado. Porque nosotros estudiamos y conocemos la voluntad de Dios».

25 Entonces respondió él y les dijo: “No sé si es pecador o no, sólo sé bien y reconozco que yo era ciego y ahora veo”.

26 Le volvieron a decir: “¿Qué terapia te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?”

27 Él les respondió: “Ya os lo he dicho y no me habéis escuchado. ¿Para qué queréis oírlo otra vez? ¿Es que queréis también vosotros haceros discípulos suyos?”

28 Ellos le injuriaron, y le dijeron: “Tú eres discípulo de él, pero nosotros somos discípulos de Moisés.

29 Nosotros, como estudiosos y soberanos del pueblo, sabemos que Dios habló a Moisés. En cuanto a éste, nos es desconocido y no sabemos de dónde es y de dónde viene”.

30 El hombre les respondió: “Esto es curioso, que vosotros no sepáis de dónde viene, si es de Dios o no, pero él me ha abierto mis ojos y veo.

31 Sabemos todos muy bien que Dios no escucha a los pecadores. Pero si uno es piadoso, temeroso y respetuoso con Dios y cumple Su voluntad, a ése le escucha.

32 Desde que existe este mundo, jamás se ha oído decir que alguien haya abierto y sanado los ojos de un ciego de nacimiento.

33 Si él no fuera enviado de Dios, nada podría hacer, ni el mínimo milagro».

34 Ellos enfadados le dijeron: “Has nacido todo entero en pecado, ¿y te atreves a enseñar a nosotros?” Y le echaron fuera.

La fe y la ceguera 9:35-41.

35 Oyó Jesús que le habían echado fuera, y encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees, en el hijo de Dios, a pesar de lo que te dijeron los soberanos del consejo de los judíos

36 Respondió él y le dijo: “¿Quién es, Señor, para que yo crea en él?”

37 Le dijo Jesús: «Le estás viendo, el que habla contigo, él es».

38 Respondió él, iluminado por la jaris, la energía increada de Dios y dijo: “Creo Señor con todo mi corazón”, y se puso de rodillas ante él y le veneró.

39 Dijo entonces Jesús: «Yo he venido a este mundo para un juicio, para que los que no ven, vean, y los que ven vuelvan ciegos espiritualmente».

  1. «Dijo entonces Jesús: «Yo he venido a este mundo para que se haga juicio y distinción entre los hombres buenos y los malos. Así que aquellos que por los estudiosos de la ley, los gramatís-escribas, intelectuales y los fariseos, son considerados como ignorantes y ciegos espiritualmente, serán iluminados por la luz increada y conocerán la verdad. Y aquellos que se presentan presumiendo como conocedores de las Escrituras y por sí mismos iluminados, a causa de su altanería, serán cegados espiritualmente».

40 Escucharon esto algunos fariseos que estaban con él, y le dijeron: “¿acaso nosotros también somos ciegos física y espiritualmente?

41 Jesús les dijo: «Si fuerais ciegos no tendrías culpa o pecado; pero como decís que veis, seguís permaneciendo en el pecado».

  1. «Les dijo Jesús: «Si fuerais ciegos espiritualmente no conoceríais las escrituras y no tendríais pecado por vuestra incredulidad. Pero ahora decís: Vemos y conocemos las Escrituras, por eso vuestro pecado permanece imperdonable, porque se hace con conocimiento».

 

Capítulo 10: El buen pastor 1-21. Jesús en la fiesta de inauguración y sus enseñanzas 22-30. Intento de apedrearle y detenerle 31-42.

 

El buen pastor 10:1-21.

10:1 «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino a escondidas saltando por otra parte, ése es ladrón y salteador; Es decir, el que se hace ilegalmente e indignamente pastor de ovejas lógicas de Dios, es sacrílego e usurpador de los fieles de la Iglesia.

2 Pero el que entra por la puerta, ése es el pastor real de las ovejas.

3 A éste le abre el guarda, y las ovejas oyen y reconocen su voz, llama a sus ovejas por su nombre y las saca fuera para pastar.

4 Y cuando ha sacado fuera todas las suyas, va delante de ellas y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

5 Pero no seguirán a un extraño, antes huirán de él, porque no conocen su voz». (Así también yo seré reconocido por mis ovejas lógicas y escucharán mi enseñanza y mis logos y no se dejarán engañar por los impostores, quienes intentarán separarles de mí. Pero no los seguirán porque no los reconocerán como sus pastores.)

6 Esta parábola les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué querría decir.

7 Por eso de nuevo les dijo Jesús: «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: YoSoY la puerta del redil de las ovejas, por la que entran para encontrar seguridad y por la que salen para pacer.

8 Todos los que vinieron antes de mí y tomaron el axioma de pacer ovejas sin que nadie se lo diera, eran ladrones y salteadores; pero las ovejas no les hicieron caso, ni les siguieron.

9 YoSoY la puerta; el que por mí entra, se sanará y se salvará; y entrará en el redil para encontrar seguridad y descanso; además, en tiempo de pasto saldrá y encontrará alimento. (En otro sentido: por mí, toda psique-alma será segura y fuera de cualquier peligro espiritual, se alimentará de la salvífica verdad y obtendrá la vida eterna.)

10 El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir; así eran los malos pastores de Israel. Pero yo he venido para que tengan vida y alimento espiritual en abundancia.

11 YoSoY el Buen Pastor. El Buen Pastor expone hasta su vida por proteger sus ovejas de cualquier peligro.

12 Pero el pastor asalariado, como no es dueño de las ovejas, pastorea solamente por su salario y cuando ve venir al lobo abandona las ovejas y huye. Entonces el lobo ataca las ovejas y las dispersa. (Los incapaces e indignos pastores espirituales que hacen la obra solamente para el salario, no les interesa proteger las ovejas lógicas del peligro del diablo y sus instrumentos.)

13 El asalariado huye porque sólo le importa el sueldo y no está dispuesto a exponer en peligro su vida por las ovejas.

14 YoSoY el buen pastor y conozco mis ovejas y las mías me reconocen a mí.

15 Así como el Padre me conoce y me ama, como Hijo natural suyo, yo también conozco y amo al Padre, lo mismo conozco y estoy conocido por mis ovejas, porque me he unido naturalmente y  estrechamente con ellas a través de mi encarnación; y por eso sacrifico y entrego mi psique-alma y vida por ellas.

16 Tengo otras ovejas que no son de este redil, también a ellas tengo que apacentarlas y conducirlas; ellas escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

  1. También tengo otras ovejas que no son de este redil, no pertenecen al pueblo de los hebreos, sino que están esparcidas al mundo idólatra. También ellas, como buen pastor yo tengo que apacentarlas y conducirlas junto con las otras. Aquellas me conocerán y cuando las llame, escucharán mi voz como las otras y así se harán desde aquí un solo rebaño, la Iglesia ortodoxa, y un solo pastor, el Cristo.

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi psique-alma y vida para recobrarla de nuevo por mi resurrección y los reuniré en un rebaño, un cuerpo y yo seré el eterno pastor y sacerdote.

18 Nadie tiene el poder de quitarme la vida. YoSoY quien la da por mi propia voluntad. Pero tengo el poder de dar mi vida y el poder de volver a tomarla. Este es el mandamiento que recibí de mi Padre. Sacrificar mi vida en la Cruz y recobrarla con la resurrección, para que yo sea el eterno pastor y sacerdote para la salvación de mis ovejas».

19 Otra vez se produjo desacuerdo y división entre los judíos por estos logos.

20 Muchos de ellos decían: “está endemoniado y a causa de esto ha perdido el sano juicio y está fuera de sí mismo. ¿Por qué le escucháis?”

21 Otros decían: “Estos logos no son de un endemoniado, nosotros vemos que hace milagros. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?”

Jesús en la fiesta de inauguración y sus enseñanzas 10:22-30.

22 Se celebraba por entonces en Jerusalén la fiesta de la inauguración del templo y era invierno.

23 Y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón.

24 Le rodearon, pues, los judíos y le decían: “¿Hasta cuándo estarás perturbando nuestras psiques-almas y nos tendrás en vilo y angustia? Si tú realmente eres el Cristo, dínoslo en público y claramente”.

25 Les respondió Jesús: «Os lo dije y no lo creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas claramente dan testimonio que soy el Cristo.

26 Pero vosotros no creéis en mis logos ni en mis obras y no sois de mis ovejas, como os he dicho. La razón que no seáis mis ovejas es vuestra mala disposición y vuestro estado pecaminoso.

27 Mis ovejas escuchan con alegría mi voz, y las conozco y ellas me siguen, y obedecen todos mis mandamientos-logos.

28 Y yo, por su obediencia, les doy vida eterna y no perecerán jamás y nadie les arrebatará de mis manos.

29 Mi Padre que me las dio es más potente que todas las cosas, es el omnipotente Dios. Y nadie puede por la fuerza arrebatar nada de la mano de mi Padre, ni tampoco las legiones de espíritus malvados.

30 Porque yo y el Padre somos uno.

  1. Porque yo y el Padre somos uno y tenemos la misma naturaleza, esencia y energía increada, y la misma voluntad y poder en todo y todo lo tenemos común.»

Intento de apedrearle y detenerle 10:31-42.

31 Cuando los judíos escucharon que es uno con Dios, de nuevo tomaron piedras para apedrearle.

32 Jesús les respondió: «He hecho muchas buenas obras ante vosotros que provienen del Padre y os las he mostrado, ¿por cuál de esas obras queréis apedrearme?»

33 Le respondieron los judíos: “Por ninguna obra te apedreamos, sino por la terrible blasfemia que has dicho, es decir, tú siendo hombre te haces Dios, diciendo que eres uno con Él”.

34 Jesús les replicó: «¿No está escrito en vuestra Ley, allí donde habla Dios a los jueces, que: “yo dije, dioses sois”?

35 Si la Escritura llamó dioses aquellos que fue dirigido el logos de Dios, y, la Escritura no puede fallar,

36 a aquel quien ha sido consagrado y enviado al mundo por el Padre, para la obra de Mesías, ¿por qué decís que blasfema al haber dicho: Soy hijo de Dios?

37 Si no hago las obras sobrenaturales de mi Padre, entonces no me creáis.

38 Pero si las hago, creed en las obras para que conozcáis, entendáis y creáis que el Padre está y vive en mí y yo vivo y existo en el Padre.

  1. Puesto que ejecuto las obras de mi Padre y no creéis lo que yo os digo, creed por lo menos en las obras, para que con ellas seáis conducidos a la fe perfecta. Es decir, como Hijo y Logos de Dios tengo la misma naturaleza, esencia y energía increada que el Padre. Soy infinito de modo que el Padre cabe en mí. Además, nosotros somos inseparables el uno del otro, porque yoSoy, estoy y vivo en el Padre».

39 Por eso intentaban de nuevo detenerle, pero se les escapó de las manos.

40 Partió de nuevo al otro lado del Jordán, al sitio que Juan había estado al principio bautizando, y se quedó allí.

41 Muchos acudieron a él y decían: “Juan no hizo milagro alguno, pero todo lo que dijo Juan de éste, era verdad”.

42 Y muchos allí creyeron en él.

 

Capítulo 11: Vuelta a Betania y conversación con Marta, 1-37. La resurrección de Lázaro 38-44. Los resultados del milagro 45-46. La ira del consejo 47-57.

 

Vuelta a Betania y conversación con Marta, 11:1-37.

11.1 Había un enfermo llamado Lázaro, de Betania, de la aldea de María y Marta, su hermana.

2 María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue aquella que ungió al Señor con mirra y le enjugó los pies con sus cabellos.

3 Las hermanas enviaron personas para avisar a Jesús: “Señor tu amigo al que tanto amas está enfermo”.

4 Jesús al enterarse, dijo: «Esta enfermedad no es para muerte, sino para que resplandezca la δόξα doxa (gloria, luz increada) de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella».

5 Jesús amaba mucho a esta familia, es decir, a Marta, a su hermana María y a Lázaro.

6 Aunque oyó que Lázaro estaba enfermo, permaneció en el lugar en que se hallaba dos días más.

7 Pasados los dos días, Jesús dijo a los discípulos: «Vamos otra vez a Judea».

8 Los discípulos le dijeron: “Rabí los judíos hace poco te buscaban para apedrearte, ¿y vuelves allí?”

9 Respondió Jesús: «¿No son doce las horas del día? El que camina de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; (El día de la luz de mi vida aún sigue y yo avanzo hacia mi obra con seguridad y certeza).

10 Pero si anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él». (Igual tropezarán y caerán los que no permanecen en la luz del hijo de Dios. En la oscuridad del desconocimiento y del engaño caminan todos aquellos que persisten en no tener fe y no quieren recibir la luz que yo les ofrezco.)

11 Dicho esto, después añadió: «Nuestro amigo Lázaro ha dormido y voy a despertarle».

12 Pero los discípulos, como creyeron que se trataba de dormir natural, le dijeron: “Señor si se ha dormido, esto es señal que va mejor y se sanará”.

13 Pero Jesús hablaba sobre la muerte de Lázaro. Pero ellos creyeron que hablaba de reposo del sueño.

14 Entonces Jesús les dijo claramente: «Lázaro ha muerto;

15 y me alegro por vosotros, porque este acontecimiento os hará creer más. Pero vamos a verlo».

  1. «Me alegro por vosotros de no haber estado yo allí durante su enfermedad para darle salud, este acontecimiento os hará creer más. Pero me voy ahora que está muerto para resucitarlo y así veréis otro gran milagro que sostendrá vuestra fe».

16 Entonces Tomás, el llamado Gemelo, dijo a sus condiscípulos: “Vamos nosotros también a morir con él”, (puesto que quiere volver allí donde le esperan sus enemigos para matarle.)

17 Vino, pues, Jesús y encontró que Lázaro llevaba ya cuatro días al sepulcro.

18 Betania estaba cerca de Jerusalén como unos quince estadios, (unos 3 km)

19 y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano.

20 Marta cuando oyó que Jesús llegaba, salió a su encuentro y María se quedó en casa.

21 Dijo, pues, Marta a Jesús: “Señor si hubieras estado aquí, mi hermano no hubiera muerto;

22 pero también sé que Dios te concederá todo lo que le pidas”.

23 Jesús le Dijo: «Tu hermano resucitará».

24 Marta le dijo: “Sé que resucitará durante la resurrección de aquel gran ésjato-último día”.

25 Le dijo Jesús: «YoSoY la resurrección y la vida.

26 El que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees en esto?»

  1. «El que cree en mí aunque muera físicamente vivirá espiritualmente y volverá a tomar su cuerpo resucitado, incorruptible y eterno. Y cada uno que vive en la vida presente y cree en mí, no morirá jamás, estará viviendo espiritualmente en el siglo y su muerte física o somática será el puente que le trasladará a la eternidad, ¿crees en esto?»

27 Le contestó Marta: “Sí, Señor, yo he creído que tú eres Cristo, el Hijo de Dios quien vendría al mundo, según las profecías para sanarlo y salvarlo. Por eso creo en todo lo que dices”.

28 Dicho esto, fue y llamó a María su hermana, y le dijo al oído: “El Maestro está aquí y te llama”.

29 Ella cuando lo oyó, se levantó al instante y salió al encuentro de Jesús.

30 Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que seguía aún en el lugar donde Marta le había encontrado.

31 Los judíos que estaban con ella en casa consolándola, viendo que María se levantaba con prisa y salía, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar allí por su hermano.

32 María cuando llegó donde estaba Jesús, viéndole, se postró a sus pies, diciendo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no hubiera muerto”.

33 Jesús viéndola llorar y que lloraban también los judíos que habían venido con ella, se estremeció su espíritu y conteniendo su emoción,

34 dijo con voz calmada: «¿Dónde lo habéis puesto?»

35 Le dijeron: “Señor, ven a verlo”. Jesús lloró, compadeciendo la profunda tristeza de las dos hermanas.

36 y los judíos cuando vieron estas lágrimas, decían: “¡Mirad cómo le quería!”

La resurrección de Lázaro 11:38-44.

37 Algunos de ellos dijeron: “Éste que abrió los ojos del ciego, ¿no pudo hacer que Lázaro no muriese?

  1. «Algunos de ellos manifestaron su disconformidad por la muerte de Lázaro y dijeron: “¿Éste que ha abierto los ojos de aquel que era ciego desde su nacimiento, no podía hacer algo antes para que no muriese su amigo? ¿Porque aquí no ha hecho el milagro sanando la enfermedad de su amigo? ¿Acaso habrá perdido su fuerza?»

38 Jesús otra vez estremecido y conmocionado, controlando su interior para que no se manifestara su emoción, viene hacia el sepulcro, que era una cueva tapada con una piedra,

39 y dijo Jesús: «Quitad la piedra». Le dijo Marta la hermana del difunto: “Señor, ya huele, lleva muerto cuatro días”.

40 Jesús le dijo: «¿No te he dicho que si crees verás, contemplarás la δόξα doxa (gloria, luz increada) y la grandeza de Dios?»

41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el difunto, y Jesús alzando los ojos hacia el cielo dijo: «Padre te doy gracias por haberme escuchado, y estoy seguro que se hará también este milagro.

42 Yo sabía que siempre me escuchas; pero lo dije por la gente que me rodea, para que escuchen y crean que tú me has enviado».

43 Y habiendo dicho esto, clamó muy fuerte: «Lázaro, sal fuera».

44 Enseguida el muerto salió. Estaba atado con ventas en pies y manos y el rostro envuelto en un sudario. Jesús le dijo: «Desatadlo y dejadle ir libre hacia su casa, sin la ayuda de nadie».

Los resultados del milagro 11:45-46.

45 Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.

46 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron con detalles lo que Jesús había hecho.

La ira del consejo 11: 47-57.

47 Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el consejo y dijeron: “¿Qué haremos? Este hombre hace muchas cosas sobrenaturales y muchos milagros.

48 Si le dejamos que siga así, todos creerán en él, y vendrán los romanos y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.

  1. “Si le dejamos libre que siga así, seguirá haciendo milagros y todos los judíos creerán que es el Mesías y el rey de ellos. Por consiguiente, es seguro que se levantarán en revolución; y entonces vendrán los romanos contra nosotros, ocuparán Jerusalén y destruirán el lugar santo del templo y nosotros como nación perderemos totalmente nuestra independencia”.

49 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote o pontífice de aquel año histórico, les dijo: “Vosotros no sabéis nada de todo lo que pasará;

50 ni comprendéis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo y no perezca toda la nación”.

51 No dijo esto por sí mismo, sino que, como era pontífice o sumo sacerdote de aquel año, profetizó, sin que nadie sepa, que Jesús había de morir, según el plan de Dios, para el bien y la salvación del pueblo;

52 y no sólo para el pueblo, sino para reunir en uno todos los hijos de Dios que estaban dispersos por la tierra.

  1. «Y no sólo para la salvación del pueblo judío, sino para reunir en un rebaño y un cuerpo todos los nacionales de buena voluntad dispersos en la οικουμενη (icumeni, tierra, mundo), los cuales con la fe en él, en el futuro se convertirían y se harían hijos de Dios».

53 Desde aquel día, que Caifás dijo esto, los miembros del consejo tomaron la decisión de matarle.

54 Por eso Jesús desde aquel día ya no andaba en público entre los judíos, sino que se alejó de allí y se fue a una región contigua del desierto, a una ciudad llamada Efrén; y se quedó allí con sus discípulos.

55 Se acercaba la pascua de los judíos; y muchos subieron de aquella región a Jerusalén, antes de pascua, para purificarse de las manchas del pecado mediante distintas celebraciones y sacrificios.

56 Y buscaban a Jesús en el templo y se preguntaban unos a otros. ¿Qué creéis? ¿Vendrá o no vendrá a la fiesta?

57 Pues los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes para que, si alguno supiese dónde estaba, lo notificara, a fin de arrestarlo.

 

Capítulo 12: La cena de Betania y la unción por la mirra de María 1-11. Entrada triunfal en Jerusalén 12-19. Los Helenos quieren ver a Jesús 20-23. Pre-anunciación de su pasión y su resurrección 24-36. La incredulidad judía prevista por Jesús 37-50.

 

La cena de Betania y la unción por la mirra de María 12:1-11.

12,1 Seis días antes de la Pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había muerto y al que había resucitado de entre los muertos.

2 Y le ofrecieron una cena allí; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban en la mesa con él.

3 Mientras tanto, María tomó una libra de mirra de nardo puro, de mucho valor y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó de olor de la mirra. Esto lo hacía por la profunda fe que tenía al Salvador y por agradecimiento hacia él, por haber resucitado a su hermano.

4 Entonces Judas el hijo de Simón el Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo:

5 “¿Por qué no fue vendido este perfume por trescientos denarios y dado a los pobres?”

6 Pero esto lo dijo no porque tenía algún interés para los pobres, sino porque era ladrón; y como llevaba él la bolsa, sustraía de lo que echaban en ella.

7 Entonces dijo Jesús: «Déjala, lo ha guardado para el día de mi sepultura.

8 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros y podréis hacer caridad, pero a mí no siempre me tendréis».

9 Gran multitud de judíos supieron que Jesús estaba allí y acudieron, no sólo por él, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.

10 Después de eso los sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro.

11 Porque a causa de él muchos judíos fueron a Betania para asegurarse que Lázaro había resucitado de los muertos y cuando lo confirmaban, creían en Jesús.

Entrada triunfal en Jerusalén 12:12-19.

12 El día siguiente, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, habiendo oído que Jesús llegaba a Jerusalén,

13 tomaron ramos de laurel y salieron a su encuentro clamando: “¡Hosaná, gloria y honor, bendito él que viene en nombre del Señor!  ¡El verdadero Rey de Israel!”

14 Y encontró Jesús un asno, montó sobre él, como está escrito en el profeta Zacarías:

15 No temas Jerusalén, hija de Sión, mira, tu rey viene montado sobre un mulo de asna, no como un tirano o conquistador, sino humilde, dulce y pleno de agapi para ti.

16 Qué significado tenían estos logos y acontecimientos, los discípulos no los entendieron entonces; pero cuando Jesús fue glorificado por su resurrección, entonces se acordaron que todas estas cosas estaban escritas sobre él y así habían ocurrido.

  1. «Qué sentido y significado tenían estos logos de Zacarías, los discípulos no los comprendieron entonces durante su gloriosa entrada. Pero cuando Jesús fue glorificado por su triunfal resurrección y gloriosa ascensión, entonces fueron iluminados por la χάρις gracia energía increada del Espíritu Santo y recordaron que estos logos proféticos sobre Jesús estaban escritos por el Espíritu de Dios. Y para el cumplimiento de esta profecía precisamente cooperaron todos ellos sin darse cuenta».

17 Y durante aquel gran recibimiento, los que estuvieron presentes con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y le resucitó de entre los muertos, daban ahora testimonio de este milagro.

18 Por eso también salió la gente a su encuentro, porque habían oído que él había realizado aquel gran milagro.

19 Pero los fariseos dijeron entre sí: “Ya veis que no nos beneficiamos en nada por retrasar su detención. Mirad que todo el mundo va tras él”.

Los Helenos quieren ver a Jesús 12:20-23.

20 Había algunos helenos-griegos entre los que habían subido a Jerusalén a adorar en la fiesta de la Pascua.

21 Éstos, pues, se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea y le rogaron, diciendo: “Señor queremos ver a Jesús”.

22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe vinieron juntos y dijeron a Jesús que los helenos quieren verle.

23 Jesús les respondió diciendo: «Ha llegado la hora en que va a ser glorificado el Hijo del hombre.

  1. «Jesús contestó: Ha llegado la hora definida por Dios, para que sea glorificado el Hijo del hombre y con su crucifixión y su ascensión será reconocido como Mesías y Redentor también de los helenos que en este momento representan también todo el mundo de las naciones».

Pre-anunciación de su pasión y de su resurrección 12:24-36.

24 Amín, amín, de verdad en verdad  os digo que, si el grano del trigo no cae en la tierra no muere, queda infecundo; Pero si se entierra y muere, trae mucho fruto. (Así, yo también moriré en la cruz para traer por este gran sacrificio mucha cosecha, es decir, la psicoterapia, terapia, redención y salvación del género humano.)

25 El que ama su vida la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo la conservará para la vida eterna.

  1. «El que ama su psique-alma y vida y evita sacrificarla cuando el deber se lo exige, éste perderá la eternidad de la realeza increada. Y aquel que gracias a su deber no le importa su psique y vida en este mundo, éste conservará y disfrutará la realeza increada en la vida eterna».

26 Aquel que me sirve, que me siga; y donde yo esté allí estará también mi servidor. A quien me sirve, el Padre le honrará.

  1. «Aquel que me sirve con fe y es mi discípulo, que me siga con abnegación, imitándome; y donde yo estoy después de mi resurrección, en la doxa (gloria, luz increada) y eterna, allí estará también mi servidor. A quien me sirve, mi Padre le honrará y le glorificará en el futuro eterno».

27 Ahora mi psique-alma se siente angustiada. ¿Y qué tengo que decir? ¿Padre sálvame de ésta hora? No. ¡Precisamente para esto he llegado a esta hora!

  1. «Ahora mi psique-alma está angustiada, porque está llegando la gran hora de mi muerte en la cruz. ¿Y qué tengo que decir? ¿Padre sálvame de ésta hora dura? No. ¡Precisamente para esto he llegado a esta hora, para ofrecer el gran sacrificio redentor para la psicoterapia, terapia y salvación del mundo!»

28 Padre haz que sea glorificado tu nombre. Entonces vino una voz del cielo y dijo: «Lo he glorificado y de nuevo lo glorificaré».

  1. «Padre haz que sea glorificado tu nombre, por mi sacrificio y mi obra. Entonces vino una voz del cielo y dijo: «Lo he glorificado, por toda tu vida santa y tu obra que has hecho hasta ahora y de nuevo lo glorificaré, con tu redentor sacrificio, tu gloriosa resurrección y la expansión del evangelio en las naciones».

29 Y la multitud que estaba allí y oyó la voz, decía que había sido un trueno; otros decían: “Le habló un ángel”.

30 Después de esto, respondió Jesús y dijo: «No por mí se ha dejado oír esta voz, sino por vosotros, es decir, para que realmente os aseguréis que me ha enviado el Dios.

31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo pecador será arrojado fuera.

  1. «Ahora que yo seré crucificado, y este mundo será juzgado y se separarán los fieles de los infieles. Ahora se derrocará el poder del satanás, el príncipe de este mundo pecaminoso, y será echado fuera».

32 Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos que creerán los atraeré hacia mí».

  1. «Pero yo me elevaré desde la tierra y mediante la cruz ascenderé a los cielos y atraeré hacia mí, no sólo a los judíos sino también a los helenos, a los nacionales y a todos de libre buena voluntad que creerán en mí».

33 Esto lo decía dando a entender de qué muerte iba a morir.

34 La multitud le respondió: “Nosotros estamos informados por la Ley que el Cristo permanece inmortal en el siglo para siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que el Hijo del hombre ha de ser levantado en la cruz?, ¿quién es este Hijo del hombre? ¿Es el Cristo o no?”

35 Entonces les dijo Jesús: «YoSoY la luz del mundo, por poco tiempo aún estará la luz entre vosotros. Caminad mientras tenéis la luz entre vosotros, para que no os sorprenda y os aprese la oscuridad del pecado y del engaño. Porque el que anda en la oscuridad no sabe a dónde va.

36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que os convirtáis en hijos de la luz increada». Estas cosas enseñó y habló Jesús y partiendo de Jerusalén se ocultó de ellos.

  1. «Entre tanto que tenéis la luz, es decir, a mí que soy la luz del mundo, creed en la luz, para que os convirtáis en hijos de la luz increada unida con la creada, por la iluminación de mi enseñanza». Estas cosas enseñó y habló Jesús y partiendo de Jerusalén se ocultó de ellos, para que no se piquen más sus enemigos.

La incredulidad judía prevista por Jesús 12:37-50.

37 Aunque Jesús había hecho tan grandes milagros delante de ellos, no creían en él,

38 para que se cumpliese el logos del profeta Isaías, que dice: “¿Señor, quién ha oído y creído nuestro mensaje? Y la potencia y energía increada del Señor, que mediante Cristo hizo los milagros ¿a quién ha sido revelada? (Sólo en pocos).

39 Por eso no pudieron creer, a causa de sus corazones duros, porque también Isaías había dicho:

40 “Dios les cegó los ojos de sus psiques y se endurecieron sus corazones, para que con los ojos de la psique-alma no pudieran percibir, sentir y entender las admirables obras, ni regresen a mí por la metania para psicoterapiar y sanar sus psiques-almas”.

41 Esto lo dijo Isaías porque vio glorificado a Cristo sentado en un trono alto, y después habló de él.

42 Sin embargo, aun muchos de los jefes creyeron en él; pero no lo confesaban por miedo a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga.

43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria que les iba a dar el Dios.

44 Jesús clamando, dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en Dios que me ha enviado

45 y el que me ve a mí ve al que me ha enviado.

45 y el que ve con los ojos de su psique-alma abiertos por la luz de la fe, me ve a mí y contempla al que me ha enviado.

46 Yo he venido como luz espiritual al mundo, para que todo el que crea en mí no permanezca en la oscuridad del engaño y del pecado.

47 Por lo tanto, si el que escucha la enseñanza de mis logos y no cree, ni los aplica, y tampoco los cumple, no le condeno ahora, ni seré yo el responsable de su condena. Porque ahora no he venido a juzgar al mundo, sino para redimirlo, psicoterapiarlo, sanarlo y salvarlo.

48 El que me rechaza y no recibe los logos de mi enseñanza, tiene ya quien lo juzgue; el logos que yo he hablado, le condenará en el ésjato-último gran día del Juicio universal.

49 Porque yo no he enseñado nada de mí mismo; el Padre que me ha enviado al mundo es el que me ha dado mandamiento de lo que tengo que decir y enseñar.

50 Y conozco que su mandamiento es la vida eterna, porque el logos de Dios contiene energía increada vivificante y renovadora. Así, pues, lo que yo digo y enseño, lo digo y enseño exactamente como el Padre me lo ha dicho a mí».

 

Capítulo 13: Jesús lava los pies de sus discípulos 1-17. El alejamiento de Judas y anuncio de la traición de Judas 18-30. La última enseñanza del Señor hacia sus discípulos y su separación de los doce por la Pasión 31-38.

 

Jesús lava los pies de sus discípulos 13:1-17.

13:1 Antes de la fiesta de la Pascua, como Jesús conocía claramente que había llegado la hora predeterminada por Dios para ofrecer su gran sacrificio y pasar de este mundo al Padre, habiendo amado perfectamente a los suyos que estaban en el mundo y ahora se quedaban aquí, les amó hasta el fin.

2 Y cuando cenaban, el diablo ya había metido al corazón de Judas el Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregar a Jesús a sus enemigos;

3 conociendo Jesús que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas, y que había salido de Dios para venir al mundo y a Dios volvía,

4 se levantó de la mesa, se quitó la ropa exterior, tomó una toalla y se la ciño.

5 Luego puso agua en un barreño y comenzó a lavar los pies de sus discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

6 Al llegar a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿tú mi maestro me lavarás los pies?”

7 Respondió Jesús y le dijo: «Lo que yo hago, tú no lo conoces ni lo entenderás ahora; lo comprenderás después de todo esto».

8 Le dijo Pedro: “Jamás en este siglo tú me lavarás los pies”. Le contestó Jesús: «Si no te los lavare, no tendrás parte conmigo».

9 Simón Pedro le dijo: “Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”.

10 Jesús le dijo: «El que se ha bañado entero su cuerpo, no necesita lavarse más que los pies, pues está completamente limpio; y vosotros estáis limpios espiritualmente, aunque no todos».

10 Jesús le dijo: «El que se ha bañado entero su cuerpo, no necesita lavarse más que los pies, que se ensucian fácilmente mientras va caminando por la calle, porque todo su cuerpo está limpio. Y vosotros, a pesar de vuestros pequeños defectos estáis puros, purgados y limpiados espiritualmente; pero no todos».

11 Porque conocía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No todos estáis limpios».

12 Después de lavarles los pies, se puso la ropa exterior y se sentó de nuevo en la mesa, diciéndoles: «¿Conocéis el sentido y significado de lo que os he hecho?

13 Os lo explicaré. Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque de verdad lo soy.

14 Pues si yo os he lavado los pies, siendo vuestro Maestro y Señor, también vosotros debéis de lavar los pies los unos a los otros.

15 Y os he dado el ejemplo, para que vosotros hagáis también como yo he hecho.

16 Amín, amín, de verdad, en vedad os digo: no es el siervo mayor que su Señor, ni el apóstol o enviado es mayor que el que le envió.

17 Si conocéis bien esto que os he dicho, seréis bienaventurados y felices si lo practicáis, aplicáis y cumplís».

El alejamiento y anuncio de la traición de Judas 13:18-30.

18 «No lo digo de vosotros. Yo sé muy bien a quienes he elegido; pero debe cumplirse la Escritura: Aquel que come conmigo en la misma mesa, se ha vuelto contra mí y ha alzado su pierna dando una patada contra a mí.

  1. «Estas cosas no las digo de vosotros, porque no todos están bien dispuestos a cumplirlas. Yo conozco desde el principio, que tipo de personas eran los que he escogido como estrechos colaboradores míos para el axioma de Apóstol. Conocía muy bien que un indigno se ha introducido entre vosotros para que se cumpla la profecía de las Escrituras: “Aquel que come continuamente conmigo el pan en esta mesa como amigo, se ha vuelto contra mí y levantó su pierna dándome una patada”».

19 Os lo digo ahora antes de que suceda, para que cuando suceda la traición creáis que YoSoY, o yoSoy el que soy, el Cristo, el que han anunciado los profetas.

20 Amín, amín, de verdad en verdad os digo que, el que recibe al que yo enviare, a mí me recibe. Y aquel que recibe y acepta a mí, recibe al que me ha enviado. Por lo tanto, aquel que os recibe y acepta como discípulos y apóstoles míos, es como si recibiese a mí y a mi Padre».

21 Al decir esto Jesús, se conmovió interiormente su espíritu, porque vio con claridad y gran tristeza el terrible resultado del discípulo traidor, y testimonió claramente sobre el traidor, y dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo que uno de vosotros me entregará».

22 Entonces los discípulos se miraban con inquietud y miedo el uno al otro, dudando de quién hablaba.

23 En aquel momento había recostado a lado de Jesús uno de sus discípulos a quien Jesús amaba especialmente.

24 A éste le hizo señas Simón el Pedro para que preguntase de quién habla.

25 Al haber caído con cariño y devoción aquel discípulo al pecho de Jesús le dijo: “Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?” (Es san Juan el escritor de éste Evangelio, pero por humildad no nos dice su nombre).

26 Jesús le contestó: «Es aquel a quien yo antes le mojaré un trozo de pan y se lo daré». Y realmente mojando un trozo de pan, lo ha dado a Judas el Iscariote, el hijo de Simón.

27 Después Judas tomó el bocado de la mano del Maestro, al mismo instante se introdujo en él el satanás y le dominó completamente. Jesús le dijo: «Lo que tengas de hacer, hazlo pronto».

28 Ninguno de los discípulos que estaban sentados en la mesa conoció por qué le dijo esto.

29 Algunos pensaron que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta o que diese algo a los pobres».

30 Judas tomó el bocado y salió enseguida. Ya era de noche.

La última enseñanza del Señor hacia sus discípulos, y su separación de los doce por la Pasión 13:31-38.

31 Tan pronto como Judas salió, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre y el Dios es glorificado en él.

  1. «Cuando Judas salió de la sala de la cena, Jesús dijo: Ahora que Judas va a traicionarme y empieza mi pasión, se ha glorificado el Hijo del hombre mediante la muerte por crucifixión, puesto que con ella anula el pecado y la muerte espiritual. Y Dios se ha glorificado con toda la vida del Hijo del hombre y sobre todo por su obediencia hasta la muerte en la cruz».

32 Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará a él, y le glorificará enseguida.

33 Queridos hijos míos, voy a estar ya muy poco con vosotros; me buscaréis, pero como dije a los judíos, así os digo ahora vosotros: que adonde yo voy, vosotros no podéis venir ahora. (Es decir, que me buscaréis y no me encontraréis, porque yo estaré en los cielos, en cambio vosotros estaréis por bastante tiempo aún en la tierra, para que prediquéis como apóstoles o enviados míos enseñando la psicoterapia, terapia, redención y salvación a los hombres.)

34 Un mandamiento nuevo os doy: «Que os améis los unos a los otros como yo también os he amado.

35 En esto se convencerán y conocerán todos que sois mis discípulos: si tenéis la agapi amor desinteresado entre vosotros».

36 Le dijo Simón el Pedro: “Señor, ¿adónde vas?” Respondió Jesús: «Adonde yo voy no puedes tú seguirme ahora; más tarde me seguirás», cuando cumplas tu misión en la tierra.

37 Pedro le dijo: “Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida o lo que sea por ti para seguirte”.

38 Jesús le contestó: «¿Darás tu vida por mí? De verdad en verdad  te aseguro que no cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces».

 

Capítulo 14: Preguntas, enseñanzas, consuelos y promesas del Señor 1-19. Promete que les enviará el Espíritu Santo 20-31.

 

Preguntas, enseñanzas, consuelos y promesas del Señor 1-19.

14:1 «No se turbe ni se angustie vuestro corazón; creéis en Dios y creed también en mí;

  1. «No os asustéis ni se angustie vuestro corazón por lo que os he dicho esta noche, es decir, por la traición de Judas y la negación de Pedro. Confiad y creed en Dios quien proveerá para vosotros que os habéis puesto en esta obra. Creed y confiad también en mí, quien como enviado y Mesías de Dios continuaré después de mi muerte en los cielos completando mi obra».

2 En la casa de mi Padre hay sitio y muchas habitaciones; si no fuera así, os lo hubiera dicho; yo voy a preparaos el lugar;

  1. «Allá en el cielo, al inmenso palacio de mi Padre existen muchas y ricas moradas para recibir a todos los creyentes. Si no existiesen, os lo hubiera dicho; pero existen. Y yo ahora voy al cielo para abrir, como pionero, las cerradas entradas del reinado de la realeza increada de Dios y prepararos el sitio. Para que eso sea así es imprescindible mi intervención. Por eso debéis creer y confiar en mí».

3 Y cuando yo me haya ido y os haya preparado el lugar, volveré de muevo y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros;

  1. «Y cuando yo me haya ido y os haya preparado sitio en los cielos, volveré otra vez en el momento de la muerte de cada uno de vosotros, y durante mi segunda presencia para todos, y os llevaré junto a mí para que estéis vosotros también donde yo estaré».

4 Y a donde yo voy lo sabéis y el camino que conduce allí también lo conocéis».

5 Tomás le dijo: “Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos conocer el camino?”

6 Jesús le dijo: «YoSoY el Camino, la Verdad y la Vida; nadie puede venir al Padre sino es por mí.

  1. «YoSoY el Camino único que conduce al cielo; y la Verdad increada, absoluta y real; también la fuente de la Vida increada y donador de la Vida eterna. Nadie puede venir al Padre y disfrutar de la vida eterna sino sólo por mí».

7 Si me habéis conocido bien a mí, también conoceréis a mi Padre; y desde ahora lo conocéis y lo habéis visto». (Puesto que os enviaré el Espíritu Santo que iluminará a los ojos de vuestras psiques-almas. Y con los ojos psíquicos espiritualizados veréis y conoceréis el Padre.)

8 Felipe le dijo: “Señor muéstranos al Padre y nos basta”.

9 Jesús le dijo: «Felipe, ¿tanto tiempo hace que estoy con vosotros y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”?

  1. «Jesús le dijo: Felipe llevo tanto tiempo con vosotros y todavía no conoces quién soy, o sea que, no conoces mi divina naturaleza. Y que yo soy el Hijo de Dios y Dios, igual que el Padre. El que me ha visto a mí y se ha introducido al misterio de mi encarnación, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: Muéstranos al Padre?»

10 ¿Tú no crees que yo estoy unido en el Padre y el Padre en mí? La sabiduría de los logos que yo os hablo y enseño no los digo de mí mismo, sino el Padre que permanece unido en mí, él energiza, opera y realiza las obras.

11 Creedme que yo estoy en el Padre y el Padre en mí; pero nos discernimos en hipostasis-personas distintas e inseparables y a la vez constituimos un Dios; si tenéis alguna duda, creedlo por la multitud de obras sobrenaturales que realizo.

12 En verdad, de verdad os digo, el que cree en mí hará las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre,

13 y lo que pidáis por la oración implorando mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el hijo.

14 Si algo pidiereis, por la oración implorando en mi nombre, yo lo haré.

15 Si me amáis guardad, aplicad y cumplid mis logos-mandamientos;

16 Y yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito, Consolador y guía para que esté con vosotros siempre,

17 el Espíritu de la verdad, que el mundo pecador alejado de Dios no puede recibir, porque no lo contempla ni lo conoce; vosotros lo conocéis porque está y vive con vosotros, y estará en vosotros.

  1. «Os dará el Espíritu de la verdad que apocaliptará-revelará y enseñará la verdad en las psiques-almas de buena voluntad. Pero el mundo pecador alejado de Dios no lo puede recibir, porque sus ojos psíquicos o espirituales están embotados y ciegos por sus pecados. Sin embargo, vosotros habéis seguido mi enseñanza, habéis visto mis milagros y lo conocéis. Porque ahora el Espíritu Santo queda cerca de vosotros y habita completamente en mí que estoy cerca de vosotros. Después del Pentecostés habitará también entre vosotros, dentro de vuestras psiques».

18 No os dejaré huérfanos; volveré a estar con vosotros, a través del otro Paráclitos, el Espíritu Santo que habitará en vuestro interior y os unirá conmigo como miembros míos.

19 Todavía un poco y el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis.

  1. «Todavía un poco tiempo y el mundo el que está alejado de Dios ya no me verá, porque no estaré físicamente en la tierra como estoy ahora. Pero vosotros con los ojos de la psique-alma iluminado por la jaris-gracia, la energía increada del Espíritu Santo me estaréis percibiendo, contemplando y sintiendo. Porque yo, a pesar de que dentro de poco moriré por la cruz, vivo y seguiré viviendo eternamente. Y vosotros viviréis una nueva vida espiritual y eterna que la recibiréis de mí».

Promete que les enviará el Espíritu Santo 14:20-31.

20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mí Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.

  1. «En aquel día que recibiréis el Espíritu Santo os abrirá los ojos psíquicos para que me veáis, me contempléis y sabréis por vuestra experiencia que yo existo íntegramente en mi Padre como Hijo natural de él. Y vosotros mediante la jaris gracia, la energía increada del Paráclitos o Espíritu Santo estaréis incorporados o en-somatizados en mí y yo me habré formado en vuestro interior de manera que yo y vosotros seamos inseparables, formando un cuerpo espiritual inquebrantable».

21 El que cumple mis mandamientos/logos y los tiene interiorizados, ése es el que me ama; y al que me ama, lo amará mi Padre y yo también lo amaré y me apocaliptaré-revelaré a él, mediante la iluminación interior por la energía increada».

22 Judas, no el Iscariote, le preguntó: “Señor, ¿cómo se explica que te revelarás-apocaliptarás en nosotros y no al mundo?”

23 Jesús le contestó: «El que me ama aplicará y cumplirá la enseñanza de mis logos, y mi Padre lo amará y vendremos a él y en él nos alojaremos permanentemente, metamorfoseando y convirtiendo su corazón y su cuerpo en templo vivificado y deificado del Dios vivo.

24 El que no me ama no cumple la enseñanza de mis logos; y la enseñanza de los logos que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado.

25 Os he dicho estas cosas estando con vosotros,

26 pero el Paráclitos, es decir, el Espíritu Santo, el que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las verdades salvíficas y os recordará todo lo que yo os he dicho. Revelará-apocaliptará a los fieles mi misión, mi obra y lo relativo con mi nombre y mi persona y extenderá mi obra por toda la οικουμενη icumeni la tierra habitada.

27 La paz os dejo, os doy mi profunda y verdadera paz; no como este mundo la da. No estéis angustiados, ni tengáis temores interiores, tampoco estéis acobardados en vuestros corazones.

  1. «Me voy y os dejo la paz, os doy mi profunda y verdadera paz; no como este mundo la da, que es una paz hipócrita, engañosa e inestable. No estéis angustiados, ni tengáis falsos temores interiores, tampoco estéis acobardados en vuestros corazones por miedos y amenazas exteriores».

28 Ya sabéis lo que yo os he dicho: Me voy, pero volveré a estar con vosotros; si me amáis, os alegraréis de que me vaya al Padre; porque el Padre es mayor que yo.

  1. «Habéis oído lo que os he dicho, yo me voy hacia el Padre y otra vez volveré con vosotros. Si tuvieseis agapi en abundancia y firme, tendríais mucha alegría, porque os dije que me voy hacia el Padre. Porque mi Padre es mayor que yo, porque ahora yo he tomado la naturaleza humana, por tanto, como hombre soy inferior al Padre; pero después de poco como hombre adquiriré también la divina doxa-gloria increada y majestuosidad».

29 Os lo he dicho todo ahora antes que suceda, para que cuando suceda, creáis firmemente en mí.

30 Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el príncipe o soberano de este mundo pecador. En mí no tiene ningún poder;

  1. «No hablaré ya muchas cosas con vosotros, porque viene el príncipe, el satanás, el que gobierna el mundo que está en el pecado y alejado de Dios, y viene para ejecutar el último ataque violento contra mí. Pero en mí no encontrará nada suyo que le dé poder sobre mí, no tiene ningún poder sobre mí».

31 Pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado. Levantaos. Vámonos de aquí».

  1. «Pero se le concederá matarme, para que el mundo sepa que yo amo al Padre y que hago exactamente lo que el Padre me ha ordenado, quien quiere mi muerte en la cruz, para que se salven los hombres. Levantaos, vayámonos de aquí».

 

Capítulo 15: Cristo es la vid verdadera 1-11. El mandamiento de la agapi 12-17. El odio del mundo contra Cristo y sus discípulos 18-27.

 

Cristo es la vid verdadera 14:1-11.

14:1 Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador y viñador.

2 Todo sarmiento que en mí no lleva fruto, el Padre lo corta; y todo el que da fruto lo cuida, lo limpia y lo poda, para que dé más fruto. (Cada hombre que dice que cree en mí y no tiene la virtud como fruto de la fe, el Padre lo separa de mí. Al contrario, el que tiene obras de virtud, le ilumina y le refuerza para que pueda hacer obras más virtuosas.)

3 Y vosotros gracias a los logos que os he anunciado y enseñado, estáis lúcidos y limpios, como sarmientos espirituales estáis purificados y preparados para fructificar;

4 Permaneced unidos en mí y yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis unidos en mí, no podréis hacer obras virtuosas.

5 YoSoY la vid y vosotros los sarmientos. El que permanece unido en mí y yo en él, ése trae mucho fruto. Porque sin mí nada podéis hacer. Separados de mí, sin mi jaris-gracia que es mi energía increada, vivificadora, sanadora y salvadora que emana de mí, nada bueno podéis hacer.

6 El que no permanece unido en mí, será echado fuera como el sarmiento inútil, y se seca, y los hombres los recogen y los echan al fuego para que ardan.

  1. «Aquel que no permanece unido en mí espiritualmente, será echado fuera como el infructuoso sarmiento; y se secarán porque no tienen vida espiritual y no les queda ni huella de la energía increada jaris-gracia. Éstos espiritualmente son como los sarmientos secos, y serán echados por los ángeles al fuego eterno e increado del infierno».

7 Si permanecéis unidos en mí, las enseñanzas de mis logos permanecen como tesoro en vuestros corazones, pedid todo lo que queráis, mediante la oración en mi nombre, y os será concedido.

8 En esto será glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto de virtud y así os convertiréis y os haréis dignos discípulos míos.

9 Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mí agapi-amor.

  1. «El vínculo que nos une como los sarmientos con la vid, es la agapi-amor desinteresado e incondicional. Tal y como me amó el Padre, cuando me hice hombre y mostré obediencia en él, así yo también os he amado. Seguid permaneciendo en mi agapi, demostrando que sois dignos merecedores de ella».

10 Permaneceréis en mi agapi, si guardáis y aplicáis en vuestras vidas mis logos-mandamientos, tal y como yo he guardado los logos-mandamientos de mi Padre y permanezco siempre en su infinita agapi (amor divino y energía increada).

11 Estas cosas os he dicho para que sea transmitida y esté dentro de vosotros mi alegría y gozo y vuestra alegría sea completa y el gozo colmado.

El mandamiento de la agapi 15:12-17.

12 Éste es mi mandamiento: «Que os améis unos a otros, como yo os he amado.»

13 Nadie tiene mayor agapi-amor que este, que uno ponga su psique-alma y vida por sus amigos.

14 Pero vosotros, por los que yo me sacrifico, sois mis amigos y seréis siempre mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

15 Ya no os llamo más siervos, porque el siervo no conoce lo que hace su señor. Os he llamado y llamo amigos míos, porque todas las cosas que he oído de mi Padre os las he dado a conocer. (Por lo tanto, tenéis mucha gnosis-conocimiento de lo que yo hago y sabéis la causa por la que lo realizo, es decir, para que con pleno conocimiento seáis colaboradores y continuadores de mi obra.)

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino yo a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto y este fruto vuestro sea permanente; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

  1. «No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo elegí a vosotros, y os he destinado en la gran obra de Apóstol, para que vayáis predicando el Evangelio y deis fruto como los buenos sarmientos. Este fruto vuestro que será la psicoterapia, terapia, redención y salvación de las psiques-almas inmortales, permanecerá eternamente. Os he dado el privilegio a fin de que todo lo que pidan al Padre, mediante la oración en mi nombre, él os lo dé».

17 Esto os mando: que os améis los unos a los otros y permanezcáis unidos y fuertes en esta agapi, así seréis potentes e invencibles de los que os odiarán.

El odio del mundo contra Cristo y sus discípulos 15:18-27.

18 Si el malvado y astuto maligno mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros.

19 Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya; pero como no sois del mundo, antes yo os elegí y os he sacado del mundo, por eso el mundo os odia.

  1. «Si fuerais del mundo pecaminoso y tuvierais vida pecaminosa, entonces el mundo os amaría, porque os consideraría como suyos. Pero como yo os he escogido del mundo, por eso el malvado astuto y maligno y la gente del mundo sin metania os odia».

20 Acordaos siempre del logos que yo os he dicho: «Νo es el siervo mayor que su señor. Si los hombres del mundo me persiguieron a mí, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi logos, también guardarán el logos vuestro».

21 Todas estas cosas os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

  1. «Pero todas estas cosas os harán a causa de la fe que tenéis en mí y por confesar y predicar en mi nombre, porque no tienen la verdadera y ortodoxa gnosis de Dios por experiencia, ni quieren conocer aquel que me ha enviado».

22 Si yo no hubiera venido en la tierra y no les hubiera hablado y enseñado el logos de la verdad y mis milagros, entonces por esta ignorancia e incredulidad, no tendrían culpa o pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado.

23 Porque aquel que me odia a mí, odia también a mi Padre.

24 Si no hubiera hecho ante ellos milagros y obras sobrenaturales que nadie del Antiguo Testamento ha hecho, entonces no serían culpables, ni tendrían pecado. Pero ahora están en pecado porque han visto mis obras y, a pesar de todo, han odiado a mí y a mi Padre quien me envió en la tierra.

25 Pero es para que se cumpla el logos profético que está escrito en su ley: “Μe han odiado sin motivo”.

26 Pero cuando venga el Paráclitos, Espíritu Santo, al que yo os enviaré de parte del Padre, el Espíritu Santo de la verdad que la transmite a los hombres, el cual procede del Padre, como agua del río emana de su fuente, él os dará testimonio de mí.

27 Y vosotros también daréis el buen testimonio, porque habéis estado desde el principio conmigo.

  1. «Y vosotros también daréis el buen testimonio, porque estáis conmigo desde el principio de mi aparición pública, e iluminados por el Espíritu Santo entenderéis más profundamente y daréis testimonio de todo lo que yo hice y dije, predicando con claridad y certeza».

 

Capítulo 16: Testimonio y obra del Paráclitos 1-15. La última despedida 16-19. La tristeza se convertirá en alegría 20-33.

 

Testimonio y obra del Paráclitos 16:1-15.

16:1 Estas cosas os he hablado para que no os escandalicéis.

  1. «Os he dicho estas cosas para que no os escandalicéis y os deprimáis a causa del odio que muestra el mundo contra mí, debilitando así vuestra fe hacia mí».

2 Os expulsarán de las sinagogas como heréticos; más aún, se acerca la hora en que cualquiera que os mate, pensará que con ello rinde culto y servicio a Dios.

3 Os harán esto porque, a causa de su ceguera y su corazón duro sin metania, no han conocido al Padre ni a mí.

4 Pero estas cosas os he dicho para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os las había dicho; pero esto no os lo dije al principio porque estaba con vosotros.

  1. «Pero estas cosas os las he dicho para que cuando llegue su hora os acordéis de ellas, de que yo os las había anunciado, así cuando os persigan, estaréis fortalecidos en paciencia para sufrirlas, permaneciendo estables e imperturbables en vuestra fe. Pero esto no os lo dije al principio porque estaba con vosotros».

5 Ahora voy al que me envió y como estáis tristes por la separación y las persecuciones que os he anunciado, ninguno me pregunta: ¿Adónde vas?

6 Antes, porque os he dicho estas cosas, vuestro corazón se ha llenado de tristeza, de modo que no podéis estar atentos a mis promesas gratificantes y salvadoras.

7 Pero yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya. Porque si no me voy, el Paráclitos, Consolador no vendrá a vosotros, pero si me voy, os lo enviaré.

  1. «Pero yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya, porque si no muero en la cruz y no me voy, el Paráclitos no vendrá a vosotros. Pero si ofrezco mi redentor sacrificio de expiación sobre la cruz y me voy de este mundo hacia mi Padre, os enviaré el Paráclitos».

8 Y cuando él venga, examinará al mundo en lo referente de pecado, de justicia y de juicio, más la condena del diablo.

9 El pecado consiste en que no creen en mí.

  1. Sobre el pecado, en efecto, condenará a los hombres del mundo, que consiste en que a pesar de que han visto y escuchado tantas cosas sobrenaturales sobre mí, no creen en mí;

10 En lo referente a la justicia, porque me voy al Padre y ya no me veréis más.

  1. Sobre la justicia, por todo lo que han decidido e hicieron contra mí los crucificadores tratándome como un criminal, el Paráclitos atribuirá justicia y demostrará que soy justo y me voy hacia al Padre, porque he cumplido plenamente su voluntad y vosotros ya no me veréis más con los ojos físicos.

11 y de juicio, en que el príncipe del mal del mundo ha sido ya juzgado y condenado para siempre.

  1. Y a lo referente al juicio y condena, el Paráclitos demostrará que el príncipe del mal de este mundo, es decir, el satanás, ya está juzgado y condenado y ha perdido para siempre su poder sobre la humanidad.

12 Todavía tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis comprender, ni retener y sobrellevar a causa de vuestra imperfección.

13 Pero cuando venga Aquel, el Espíritu de la verdad, os guiará a toda la verdad. Porque no os hablará por su cuenta, sino que os hablará lo que ha oído del Padre y os anunciará las cosas que habrán de ocurrir en mi Iglesia.

14 Aquel me glorificará, porque de mi infinita riqueza tomará y todo os lo revelará-apocaliptará.

15 Todo lo que el Padre tiene es mío; por eso os he dicho que el Paráclitos tomará de lo mío, es decir, de mí sabiduría y conocimiento que son también del Padre y todo os lo revelará-apocaliptará.

16 Aún poco tiempo y ya no me veréis más con vuestros ojos y dentro de otro poco tiempo, después de mi resurrección, me veréis y contemplaréis espiritualmente en Espíritu Santo, porque yo me voy a mi Padre.

  1. «Todavía un poco y ya no me veréis, y todavía otro poco tiempo y me veréis, es decir, inmediatamente después de mi resurrección, en Espíritu Santo me estaréis contemplando espiritualmente con los ojos de vuestra psique-alma y me estaréis sintiendo en vuestro interior, porque yo me voy al Padre, al cual yo rogaré que os envíe el Paráclitos o Espíritu Santo con su jaris-energía increada».

La última despedida 16:16-19.

17 Entonces algunos de sus discípulos se preguntaban: ¿Qué quiere decir ese “aún poco tiempo y ya no me veréis más con vuestros ojos y dentro de un poco tiempo me veréis y contemplaréis y que yo me voy al Padre?”

18 Decían pues: ¿qué quiere decir ese “un poco”, no lo entendemos?

19 Jesús por su conocimiento sobrenatural se dio cuenta que querían preguntarle y se adelantó diciéndoles: «Andáis averiguando y discutiendo unos con otros sobre lo que os dije: ese poco y no me veréis y dentro de otro poco, me veréis».

La tristeza se convertirá en alegría 16:20-33.

20 «De verdad en verdad  os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis por mi muerte, pero el mundo, el alejado de Dios se alegrará, pero vuestra pena y tristeza se convertirá en alegría y gozo.

21 La mujer cuando va a dar a luz, se siente angustiada y tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero cuando ya ha dado a luz al niño, no se acuerda más de la angustia y del dolor, por la alegría y el gozo que haya nacido un hombre en el mundo.

22 Así también vosotros estáis ahora tristes, pero yo os veré otra vez, después de mi resurrección, entonces vuestro corazón se colmará de gozo y alegría, y este gozo y alegría será permanente y nadie será capaz de quitaros.

23 En aquel día no me preguntaréis nada; de verdad en verdad os digo que todo lo que pidan en mi nombre al Padre os lo concederá.

  1. «En aquel día que bajará el Espíritu Santo sobre vosotros, no me preguntaréis nada, porque estaréis iluminados por Él. Amín, amín, de verdad en verdad os digo y aseguro que todo lo que pidan al Padre, por la oración en mi nombre, os lo dará».

24 Hasta ahora no habéis pedido nada implorando en mi nombre. A partir de ahora pedid continuamente y recibiréis, para que vuestra alegría y gozo sean completos, y lo estaréis comprobando por el hecho que el Padre estará escuchando vuestras oraciones.

25 Estas cosas os he hablado en parábolas y proverbios. Pero llega la hora que no os hablaré en parábolas o alegorías, sino que os estaré hablando e informando ciertamente y claramente sobre el Dios Padre, que por la iluminación del Espíritu Santo todo lo entenderéis perfectamente.

  1. «Estas cosas os he hablado en parábolas y proverbios. Pero llega la hora que no os hablaré en parábolas o alegorías, sino mediante la iluminación que tendréis por el Espíritu Santo todo lo entenderéis perfectamente, y os estaré informando ciertamente y claramente sobre el Dios, como Padre mío y vuestro».

26 En aquel tiempo pediréis por la oración implorando en mi nombre. Y causa de la relación inmediata que tendréis con el Padre, yo ya no os digo que rogaré al Padre por vosotros,

27 y esto porque el Padre mismo os ama, ya que vosotros me habéis amado a mí, y habéis creído que yo nací de Dios y he sido enviado por Él al mundo.

28 Salí del Padre, y he venido al mundo; de nuevo dejo el mundo y voy al Padre».

  1. «Salí del Dios Padre, como hijo unigénito y vine al mundo por mi encarnación; de nuevo, por mi muerte, dejo el mundo y por mi ascensión yo voy al Padre y como hombre recibo la doxa infinita (gloria, luz increada) que también como Dios la tengo perpetuamente».

29 Sus discípulos dijeron: “Ahora sí que hablas claro, y no en parábolas.

30 Ahora sabemos que lo conoces todo y no necesitas que nadie te pregunte; por este conocimiento sobrenatural, creemos que has salido de Dios”.

31 Jesús les respondió: «Ahora creéis, pero vuestra fe aún no es fuerte, permanente e imperturbable.

32 Mirad que llega la hora –y ya ha llegado- en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo; pero yo no estoy solo, pues el Padre está conmigo.

33 Os he dicho estas cosas, para que tengáis paz en mí; en el mundo tendréis tribulaciones; pero confiad y tened ánimo, yo he vencido al mundo».

  1. «Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí, mediante la comunión y unión conmigo. Puesto que estáis en el mundo tendréis tristezas, tribulaciones y sufrimientos; pero tened ánimo y confiad en mí, yo he vencido al mundo y con esta victoria he asegurado también vuestra victoria y la doxa (gloria, luz increada) para vosotros».

 

Capítulo 17: 1-26 La oración sacerdotal del Señor

1 Estas cosas dijo Jesús a sus Discípulos, luego alzando sus ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu hijo, para que tu hijo te glorifique a ti.

  1. «Así habló Jesús a sus discípulos. Luego alzando sus ojos hacia el cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora de la pasión y del sacrificio que tu sabiduría ha definido; glorifica a Tu Hijo también sobre su naturaleza humana, quien como hombre camina hacia su sacrificio, para que tu Hijo te glorifique junto con las innumerables multitudes, quienes por mi sacrificio redentor y psicoterapéutico creerán en ti y se salvarán».

2 Y por el poder que tú le has dado sobre todos los hombres, él dé también vida eterna a todos los que le has dado.

3 Y esta es la vida eterna: “que los hombres te conozcan a ti, único verdadero Dios y al que tú has enviado, Jesús Cristo”.

   3 «Esta es la vida eterna, que los hombres te conozcan a ti, único verdadero Dios con tres hipostasis-personas y al que tú has enviado, el Jesús Cristo con dos naturalezas y voluntades, física y divina. Y con esta gnosis progresen espiritualmente, disfrutando de tus infinitas perfecciones en comunión y colaboración estrecha con la agapi-amor incondicional y desinteresada hacia ti, y también conozcan a Jesús Cristo, al cual tú has enviado al mundo».

4 Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.

  1. «Yo con mi vida y mi obra te he glorificado en la tierra. He dado a conocer tu nombre a los hombres y por mi sacrificio que dentro de poco ofreceré en la cruz, la obra que me has encomendado realizar la he llevado a cabo».

5 Y ahora, Padre, glorifícame tú a mí como hombre a lado tuyo, con la gloria que tenía a tu lado, antes que el mundo existiese.

6 He revelado-apocaliptado tu nombre a los hombres que de este mundo me has dado como discípulos míos. Tuyos eran, y tú me los confiaste; y ellos han guardado la enseñanza de tu logos que yo les revelé-apocalipté.

7 Ahora ya conocen perfectamente que todo lo que me has dado procede de ti.

8 Porque les he comunicado los logos y las enseñanzas que tú me diste, y ellos los han aceptado. Ahora conocen con toda certeza que yo nací y salí de ti al mundo, y ya están convencidos que tú me enviaste.

9 Yo ahora especialmente, (como gran sacerdote y mediador,) te ruego por ellos; no te ruego para el mundo el pecaminoso e infiel, sino para los que me diste, porque no dejan de ser tuyos.

10 Además, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y yo he sido glorificado en ellos, y ellos mis discípulos eran tuyos y se hicieron míos y siguen siendo tuyos y ellos me han conocido como Hijo tuyo y Dios.

11 Yo ya no estaré entre ellos con mi cuerpo en este mundo, pero ellos están en el mundo, para cumplir su gran misión y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has confiado, guárdalos en tu nombre con tu poder y tu energía increada, para que sean unidos en uno, así como nosotros, en un cuerpo espiritual.

12 Cuando yo estaba en el mundo con ellos, yo los protegía y guardaba en tu nombre con tu poder y energía increada; tú me los confiaste, y ninguno se perdió, sino sólo el hijo de la perdición, el Judas, para que la profecía de la Escritura se cumpliese.

13 Pero yo ahora voy a ti, y digo estas cosas cuando todavía estoy en el mundo para que ellos tengan en sí mismos la plenitud de mi alegría y gozo.

14 Yo les he dado tus logos y la enseñanza de tu evangelio. Y el mundo del pecado los odió, porque por sus conductas y virtudes ya no son de este mundo pecaminoso, como tampoco yo soy de este mundo, y no tengo ninguna relación con el mundo del pecado.

15 No te pido que los quites ahora de este mundo, sino que los protejas del astuto malvado, quien inspira y domina al mundo pecaminoso.

16 Ellos ya no son del mundo, como tampoco yo soy de este mundo.

17 Santifícalos en tu verdad. Tu logos es verdad.

  1. «Con la iluminación y renacimiento que regala y crea tu verdad en las psiques-almas, conságralos ya fijos en tu obra. El logos tuyo es siempre la verdad absoluta y pura».

18 Como tú me enviaste al mundo, así también yo los he enviado al mundo para continuar mi obra, por eso santifícalos.

19 Y yo por ellos me santifico, para que también ellos sean consagrados en la verdad.

20 Pero no te ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la enseñanza de sus logos.

21 Para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, también que sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

22 La doxa ilimitada (gloria, luz increada) que me has dado como hombre, la he dado a ellos, para que sean uno, así como tú y yo somos uno.

  1. «También como hombre, me has glorificado, puesto que por mí naturaleza humana les has revelado-apocaliptado mi divina naturaleza, como unigénito Hijo tuyo pleno de jaris (energía increada) y verdad. Y esta gloria de filiación que también diste a mi naturaleza humana, yo la he dado a ellos. Les he regalado el poder de adopción y les he hecho coparticipes de nuestra vida divina, para que entre ellos sean cada uno enteramente uno o una persona o personalidad completa, como lo somos nosotros».

23 Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en uno, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado y amas a ellos como me amas a mí.

  1. «Yo viviendo dentro de cada uno de ellos, tal y como tú vives dentro de mí, para que estén perfeccionados cada uno en una persona íntegra y un cuerpo espiritual y que el mundo viendo este milagro de unidad, conozca y crea que tú me has enviado al mundo y que a ellos les has amado y amas como amas a mí».

24 Padre, quiero los que tú me has confiado estén conmigo donde yo estoy, para que vean y disfruten de mi doxa (gloria, luz increada), que tú me has dado, porque me amaste antes de la creación del mundo.

25 Padre justo, aunque el mundo no te ha conocido, yo sí que te conocí y éstos, mis discípulos, han conocido que tú me has enviado.

  1. «Padre justo, a pesar de que el mundo no te ha conocido a causa de su maldad, pero yo te he conocido claramente hasta el punto que ningún otro hombre te ha conocido ni te conocerá. Y estos, mis discípulos escuchando mi enseñanza y viendo mis obras son informados ya claramente y han creído que tú me has enviado al mundo. Por eso son dignos de tu agapi paternal y de tu protección».

26 Y les di a conocer tu nombre, y lo seguiré dando a conocer aún, para que la agapi-amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos.

  1. «Y yo les di a conocer tu nombre y mediante la infusión del Espíritu Santo haré que sea aún más conocido; de modo que la infinita agapi-(amor divino y energía increada) que me has amado esté dentro en la psique de ellos y sientan claramente que yo estoy dentro de cada uno de ellos y en todos juntos, de manera que constituyan un cuerpo espiritual conmigo».

 

Capítulo 18: Detención de Cristo en Getzsimaní 1-12. Cristo ante Anás 13-18. Ante Caifás y los consejeros 19-24. La negación de Pedro 25-27. Cristo ante Pilatos, primer interrogatorio 28-32.

 

Detención de Cristo en Getzsimaní 18:1-12.

18:1 Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente de Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró con sus discípulos.

2 Judas el traidor, conocía el sitio, porque muchas veces concurría allí Jesús con sus discípulos.

3 Judas, pues, tomando una compañía de soldados del ejército Romano con su jefe y los alguaciles de los sacerdotes y los fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas.

4 Conociendo Jesús todo lo que iba a sucederle, salió y les dijo: «¿A quién buscáis?»

5 Ellos le contestaron: “A Jesús el Nazareno”. Jesús les dijo: «YoSoY». Estaba también con ellos Judas el traidor.

6 Cuando les dijo: «YoSoY», ellos dominados por el miedo, retrocedieron y cayeron en tierra.

7 Otra vez les preguntó: «¿A quién buscáis?» Ellos dijeron: “A Jesús el Nazareno”.

8 Respondió Jesús: «Ya os dije yoSoy; y si me buscáis a mí, dejad ir a éstos».

9 Esto lo dijo para proteger a sus discípulos y se cumpla el logos que había dicho antes a su Padre: «No se ha perdido ninguno de los que me diste y los he protegido, tanto de los peligros físicos, como de los espirituales».

10 Entonces Simón Pedro que tenía una espada, la desenvainó e hirió a un siervo del sumo pontífice, cortándole la oreja derecha. Este siervo se llamaba Malco.

11 Entonces inmediatamente Jesús dijo a Pedro. «Mete tu espada en la vaina; el cáliz que el Padre me ha dado, ¿no he de beberlo?»

12 Entonces la compañía de los soldados, el tribuno y los alguaciles de los judíos detuvieron a Jesús y le ataron.

Cristo ante Anás 18:13-18.

13 Y le llevaron primero a Anás, hombre muy fuerte que había sido prelado y también era suegro de Caifás. Caifás era el sumo pontífice de aquel año.

14 Caifás era el que había aconsejado a los judíos: “Conviene que muriera un solo hombre por el pueblo; por consiguiente, Caifás ya había decidido y deseaba la muerte de Cristo.

15 Simón Pedro y otro discípulo (Juan) seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del pontífice, por eso entró con Jesús en el patio del sumo sacerdote.

16 Mientras que Pedro, como desconocido, se quedó fuera, junto a la puerta, porque no se permitía la entrada. Entonces salió el otro discípulo, el que era conocido del pontífice, habló a la portera e introdujo a Pedro.

17 Entonces la portera viendo a Pedro le dijo: ¿Eres tú acaso también de los discípulos de este hombre? Él dijo: “No soy”.

18 Los siervos y los alguaciles del pontífice habían preparado un brasero, porque hacía frío, y se calentaban, y Pedro también estaba en pie calentándose con ellos.

Ante Caifás y los consejeros 18:19-24.

19 Y el sumo pontífice interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su enseñanza.

  1. «Y el pontífice interrogó a Jesús sobre sus discípulos, quiénes eran, por qué le siguieron, y después sobre su enseñanza, examinando si estaba de acuerdo con la ley y las tradiciones».

20 Respondió Jesús: «Yo he hablado públicamente a todo el mundo; siempre he enseñado en las sinagogas y en el templo, donde siempre concurría multitud de judíos, no hablé ni enseñé nada a escondidas y en secreto.

21 ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me han oído, qué les he dicho; ellos saben lo que yo he dicho y enseñado».

22 Al decir esto Jesús, uno de los guardias que estaba a su lado, le dio una bofetada, diciendo: “¿Así respondes al sumo sacerdote?”

23 Jesús contestó: «Si hablé mal, demuéstralo y cuéntalo aquí el mal ante el tribunal. Pero si hablé bien, ¿por qué me golpeas?»

24 Entonces Anás le envió atado al sumo pontífice Caifás.

La negación de Pedro 18:25-27.

25 Entre tanto, Simón Pedro continuaba de pie calentándose y le preguntaron: ¿No eres tú también de sus discípulos?

26 Él negó, y dijo: “No soy”. Entonces le dijo uno de los siervos del Pontífice que era pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja: “¿Qué dices? Yo te he visto en el huerto con él”.

27 Pedro lo negó de nuevo, y al instante cantó el gallo.

Cristo ante Pilatos, primer interrogatorio 18:28-32.

28 Después, llevaron a Jesús de casa de Caifás atado al pretorio. Era por la mañana, y ellos no entraron al pretorio para no contaminarse y así poder comer la cena de la pascua.

  1. «Mientras que los sacerdotes y el consejo durante la noche le condenaron a la muerte, inmediatamente de madrugada llevaron a Jesús atado de casa de Caifás al pretorio, a donde permanecía y estaba juzgando el soberano romano. Era por la mañana. Ellos no entraron a la sala para no contaminarse, y poder así comer la cena de pascua. Ellos este lugar lo consideraban contaminado, porque allí entraban idólatras y se juzgaban malhechores».

29 Entonces salió Pilatos fuera y les dijo: “¿Qué acusación traéis contra este hombre?”

30 Respondieron y le dijeron: “Si no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado”.

31 Entonces les dijo Pilatos: “Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra ley”. Le dijeron entonces los judíos: “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie”.

  1. «Entonces les dijo Pilatos: “Como no tenéis ninguna acusación concreta y habláis vagamente, tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley”. Le dijeron entonces los judíos: “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie, mediante la cruz, sin el permiso del soberano romano”».

32 Le dijeron todo esto para que se cumpliese plenamente el logos que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir. (Porque los romanos condenaban a muerte por la cruz. En cambio los judíos, de acuerdo con sus leyes y cuando estaban libres, como pueblo, condenaban a muerte por apedreamiento. Mientras que los judíos acusaron a Jesús que buscaba ser rey).

33 Entró Pilatos de nuevo al pretorio y llamando aparte a Jesús, le preguntó: “¿Tú eres el rey de los judíos?”

34 Jesús le respondió: «¿Dices esto por tu cuenta o es que otros te lo han dicho de mí, como acusación contra mí

35 Pilatos contestó: “¿Acaso yo soy judío para meterme en los asuntos de ellos? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí, como culpable. ¿Qué has hecho?”

36 Respondió Jesús: «El reinado de mi realeza no proviene de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo mis súbditos hubiesen luchado para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero el poder de mi realeza no está basado en las armas y no proviene de este mundo, sino del cielo».

37 Le dijo entonces Pilatos: “¿Luego tú eres rey?” Respondió Jesús: «Tú dices que yoSoy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para predicar y dar testimonio de la verdad. Y todo aquel que siente la disposición y el anhelo por la verdad, escucha, acepta y aplica los logos de mi enseñanza y así se convierte en copartícipe de mi realeza increada espiritual y celeste».

38 Le dijo Pilatos: “¿Qué es la verdad y quién puede encontrarla?” Y cuando dijo esto, salió otra vez a los judíos y les dijo: “Yo no encuentro en él ningún delito.

39 Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte un preso por la pascua; ¿queréis que os suelte al rey de los judíos?”

40 Entonces de nuevo gritaron, diciendo: “¡No a éste, sino a Barrabás!” Barrabás era un bandido.

 

Capítulo 19: La flagelación y desprecio de parte de los soldados 1-3. Intento de Pilatos para liberarlo 4-8. Nuevo interrogatorio de Pilatos y condena 9-16. La crucifixión, la madre y el amado discípulo 17-30. El entierro de Jesús 31-42.

 

La flagelación y el desprecio de parte de los soldados 19:1-3.

1 Entonces Pilatos tomó a Jesús y le mandó azotar.

2 Después de los azotes, los soldados, para despreciarle y reírse de él como supuesto rey de los judíos, trenzaron una corona de espinas y la pusieron en su cabeza y le vistieron con un manto de púrpura, como si fuera un rey;

3 Y, acercándose a él, le decían irónicamente: Χαῖρε (Jere) alégrate o salve rey de los judíos y le daban bofetadas.

Intento de Pilatos para liberarlo 19:4-7.

4 Después de todo esto, otra vez salió Pilatos fuera del pretorio y dice a los judíos: “Aquí os lo traigo. Yo le he interrogado pero no encuentro ningún delito en él”. Os lo digo oficialmente para que os convenzáis, no encuentro en él nada que sea digno de castigo y menos de muerte.

5 Y salió, pues, Jesús fuera con la corona de espinas y el manto de púrpura;

6 y Pilatos les dijo: “Aquí tenéis al hombre;” Cuando vieron los sumos sacerdotes y los alguaciles, gritaron diciendo: “Crucifícale, crucifícale”. Les dijo Pilatos: “Tomadlo vosotros y crucificadle porque yo no encuentro en él ningún delito digno de muerte”.

7 Respondieron los judíos: “Nosotros tenemos una ley y según la ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios, así que ha blasfemado a Dios”.

Nuevo interrogatorio de Pilatos y condena 19:8-16.

8 Cuando Pilatos oyó esto, tuvo aún más miedo, porque era idólatra y creía en muchos dioses e hijos de dioses;

9 y entrando otra vez al pretorio, dijo a Jesús: “¿De dónde eres tú? ¿Realmente eres hijo de Dios?” Pero Jesús no le dio respuesta alguna.

10 Entonces dijo Pilatos: “¿Por qué no me contestas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte y autoridad para soltarte?”

11 Respondió Jesús: «No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubiera dado Dios; por tanto, el que a ti me ha entregado, tiene mayor pecado que tú».

  1. «No tendrías ningún poder contra mí, si no te lo hubiera dado Dios. La tolerancia de Dios, te deja como juez estos días y estás obligado a juzgarme, puesto que me han traído delante de ti los judíos como acusado y culpable. Por eso Caifás y el consejo de los judíos, que por envidia y odio me han entregado en tus manos y te presionan para que me juzgues y condenes, tienen mayor pecado y son más culpables que tú».

12 Y por esta respuesta Pilatos se asustó aún más y desde entonces buscaba librarlo; pero los judíos gritaron diciendo: “Si sueltas a ése, no eres amigo del César, todo el que se hace rey va contra el César”.

13 Cuando Pilatos escuchó estas palabras de los judíos que eran una amenaza contra él, sacó fuera a Jesús y se sentó en el tribunal del sitio llamado “enlosado”, en hebreo gabatá o altura.

14 Era el día de la preparación de la Pascua y la hora sexta, (viernes al mediodía). Y dice Pilatos a los judíos: “He aquí tenéis vuestro rey, mirad como se ha degradado y qué bajo ha caído”.

15 Pero ellos, duros de corazón y lleno de odio asesino, gritaban: “Fuera, fuera, llévenlo de aquí, no queremos ni verlo, crucifícale, crucifícale”. Pilatos les dijo: “¿A vuestro rey he de crucificar?” Replicaron los sumos sacerdotes: “No tenemos más rey que el César, pisoteando así su propia fe religiosa y dignidad nacional”.

16 Entonces Pilatos se lo entregó a ellos para que fuese crucificado.

La crucifixión, la madre y el amado discípulo 19:17-30.

17 Tomaron, pues, los soldados a Jesús conduciéndole al sitio de su crucifixión; cargado en su hombro con la cruz, salió fuera de la ciudad al lugar llamado “calvario”, en hebreo Gólgota,

18 y allí le crucificaron, y con él otros dos bandidos uno en cada lado y Jesús en medio.

19 Pilatos, por su parte, escribió y puso sobre la cruz este rótulo: “Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos”.

20 Y muchos de los judíos leyeron este título, porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad y el título estaba escrito en hebreo, en latín y en heleno-griego para dar más publicidad, puesto que la lengua helénica era el idioma internacional y oficial de los romanos.

21 Los sumos sacerdotes de los judíos, dijeron a Pilatos: No escribas el rey de los judíos, sino lo que él dijo: «Yo soy el rey de los judíos».

22 Respondió Pilatos con ira y desprecio: “Lo que he escrito, escrito está”.

23 Los soldados, después de crucificar a Jesús, se repartieron la ropa en cuatro partes, uno para cada uno, y dejaron aparte la túnica que era tejida de una pieza de arriba abajo sin costura alguna.

24 Entonces se dijeron: “No la rompamos, echémosla a suertes sobre ella para ver a quién le toca”. Así fueron todos estos acontecimientos, a fin de que se cumpliese la Escritura, que dice: “Repartieron entre sí mis vestiduras y sobre mi túnica echaron suertes”.

25 Mientras los soldados hacían estas cosas, estaban en pie junto a la cruz de Jesús su Madre, y la hermana de su madre, María la mujer de Cléopas y María Magdalena.

26 Jesús viendo su Madre, y junto a ella al discípulo preferido, dice a su Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo o éste será tu hijo a partir de ahora».

27 Después dice al discípulo: «He aquí tu Madre». Y desde aquel momento el discípulo la acogió en su casa.

28 Después de esto, sabiendo Jesús claramente que todo lo que predijeron los profetas y lo había decidido Dios, se había consumado plenamente y para que se cumpliese la Escritura hasta el último detalle, dijo: «Tengo sed».

29 Había allí un botijo lleno de vinagre. Cuando ellos escucharon que Jesús tenía sed, fijaron en una rama de hisopo una esponja empanada en vinagre y se la acercaron a la boca.

30 Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: «Todo ha sido cumplido y consumado». Y una vez habiendo declinado la cabeza, entregó el espíritu.

  1. «Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: «Todo está ya cumplido y consumado; el plan divino de Dios y todas las profecías se han cumplido. La salvación de los hombres está ya asegurada plenamente. Y una vez habiendo declinado por sí solo soberanamente la cabeza y cuando él lo quiso por el poder que tenía, entregó su psique-alma a su Padre».

El entierro de Jesús 19:31-42.

31 Como era víspera de pascua, para que no quedaran los cuerpos encima de la cruz el sábado -pues era un día muy solemne-, los judíos rogaron a Pilatos que se les quebraran las piernas y fuesen quitados de allí. Así se abreviaría el tiempo de la muerte y los llevarían de allí antes de la puesta del sol, para que no fuera profanada la fiesta de la Pascua. Porque por el Deuteronomio estaba totalmente prohibido que trasnocharan los cuerpos en la cruz sin enterrarse.

32 Fueron, pues, los soldados a Gólgota mandados por Pilatos y quebraron las piernas de los dos que habían sido crucificados con Jesús.

33 Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.

34 Pero uno de los soldados, por si acaso, le atravesó entre las costillas con una lanza, e inmediatamente salió sangre y agua pura. (Cosa paradójica y sin precedente de un muerto, porque la sangre se coagula en todos los muertos y por mucho que lo pinchen nunca sale sangre pura y agua clara).

35 Y este gran y simbólico acontecimiento, el que lo ha visto con sus propios ojos, (es decir, Juan el Evangelista), da su testimonio y lo certifica de manera oficial, y su testimonio es absolutamente verdadero. Y él conoce muy bien que dice la verdad, para que vosotros también creáis.

36 Porque estas cosas sucedieron, para que se cumpliese la Escritura: “Que no le quebrarán hueso alguno”.

37 Y también otra profecía de la Escritura dice: “Verán aquel que le traspasaron”.

38 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque lo tenía en secreto por miedo a los judíos, rogó a Pilatos que le dejara llevar el cuerpo de Jesús. Pilatos se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo de Jesús.

39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo una mezcla de mirra y de áloe, como unas cien libras.

40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especies aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos.

41 Había cerca del sitio donde fue crucificado Jesús un huerto y en el huerto había un sepulcro nuevo, en el cual nadie aún había sido depositado.

42 Como este sepulcro estaba cerca al sitio de la crucifixión y tenían prisa para terminar el entierro a causa de la preparación de la Pascua, allí pues, pusieron a Jesús.

 

Capítulo 20: La resurrección 1-2. María, Pedro y Juan al sepulcro 3-10. La aparición del señor a María 11-18. La aparición a los discípulos 19-25. Aparición a Tomás, 20:26-29. Primer epílogo 20:30-31.

 

La resurrección 20:1-2.

20:1 El día primero de la semana, el domingo, María Magdalena vino al sepulcro muy de madrugada, siendo aún oscuro, y vio quitada la piedra del sepulcro.

2 Entonces corrió y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba especialmente, y les dijo: “Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde le han puesto”.

María, Pedro y Juan al sepulcro 20:3-10

3 Salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.

4 Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro.

5 Se asomó y vio los lienzos puestos en el suelo, pero por respeto no entró al sepulcro.

6 Luego llegó Simón Pedro después de él y entró en el sepulcro y ve los lienzos allí colocados y no faltaban como sería lo normal si se hubiera robado el cuerpo.

7 Y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no estaba en el suelo con los lienzos sino doblado cuidadosamente en lugar aparte.

8 Entonces, entró también el otro discípulo que había llegado primero, vio de cerca estas cosas paradójicas y creyó que no se había robado el cuerpo, sino que Jesús se había resucitado.

9 Porque hasta entonces aún no habían entendido las profecías de la Santa Escritura, según la cual había profetizado que Cristo tenía que resucitar de entre los muertos.

10 Los discípulos se volvieron de nuevo a casa con los suyos.

La aparición del señor a María 20:11-18

11 Pero María se quedó cerca del sepulcro, fuera, llorando, porque había creído que habían robado el cuerpo de Jesús Cristo.

12 Tal y como estaba llorando se asomó al sepulcro y de golpe ve dos ángeles con vestiduras blancas sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido puesto el cuerpo de Cristo.

13 Le dijeron: “Mujer ¿por qué lloras?” Ella les respondió: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto”.

14 Al decir esto, se volvió para atrás y vio a Jesús que estaba allí de pie, pero no percibió que era Jesús.

15 Le dijo Jesús: «Mujer ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella creyendo que era el hortelano, le dijo: “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a recogerlo”.

16 Jesús le dijo: «¡María!» Ella inmediatamente reconoció la voz y girando hacia él, le dijo en hebreo: “¡Rabuní!” Que quiere decir Didáscalos Maestro.

17 Jesús le dijo: «No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; ve a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre natural y vuestro Padre por la jaris (gracia energía increada), a mi Dios y vuestro Dios».

18 María la Magdalena fue a decir a los discípulos que había visto al Señor y anunciarlos lo que él le había dicho, es decir, anunciarlos su resurrección.

La aparición a los discípulos 20:19-25.

19 En la tarde de aquel mismo día, el primero de la semana, (el domingo,) estando cerradas las puertas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por temor de los judíos, de repente vino Jesús, y puesto en medio de ellos, les dijo: «La paz con vosotros».

20 Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado, para que vean las señales de las heridas y creer que él es el maestro de ellos. Entonces los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor resucitado.

21 Jesús les dijo otra vez: «La paz esté con vosotros. Como el Padre me envió mí, así yo os envío a vosotros.

  1. «Jesús les dijo otra vez: «La paz esté con vosotros. Tal y como el Padre me ha enviado a mí para terminar la obra de la psicoterapia, sanación, redención y salvación de los hombres, así yo también os envío a vosotros para continuar transmitiendo mi obra».

22 Diciendo esto, sopló sobre la cara de ellos y les dijo: «Recibid Espíritu Divino».

  1. «Al decir esto, les sopló en sus rostros el vivificante aliento de la nueva vida celeste, y les dijo: «Recibid Espíritu Divino; es decir, la energía increada Jaris–Gracia, (tal y como al principio el Dios sopló al rostro de Adán)».

23 A quienes perdonéis los pecados les serán perdonados; a quienes se los retengáis, les serán retenidos».

24 Pero Tomás, uno de los doce, a quien llamaban Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.

25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: “Hemos visto al Señor”, pero él les dijo: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos y mi mano en su costado, no creeré.

Aparición a Tomás, 20:26-29

26 Pasados ocho días, de nuevo estaban dentro en la casa los discípulos y Tomás con ellos. Mientras las puertas estaban cerradas, de repente se presentó Jesús en medio de ellos y dijo: «La paz esté con vosotros»

27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo, y mira mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente».

28 Entonces Tomás contestó, diciendo: “¡Señor mío y Dios mío!”

29 Jesús le dijo: «Porque me has visto, has creído, a partir de ahora en los siglos de los siglos, bienaventurados y felices serán los que creen sin haberme visto. Así creerán las futuras generaciones de mi Iglesia».

Primer epílogo 20:30-31.

30 Aparte de este milagro de la resurrección y de los que había hecho anteriormente Jesús hizo muchos más milagros y señales en presencia de sus discípulos, los cuales demostraban su deidad y no están escritas en este libro sagrado.

31 Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

  1. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, Hijo y Logos increado de Dios, el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre; y creyendo en él con la iluminación de la fe operativa, tengáis nueva vida inalienable, divina y eterna, la que se transmite en el nus (el espíritu o ojo o energía del corazón de la psique) de los hombres por la oración implorando su nombre.

(Es decir, Jesús Cristo Hijo y Logos de Dios, eleisón me, compadécete de mí pecador, o ten misericordia, caridad o alíviame, sáname, ayúdame, consuélame).

 

Capítulo 21: Los discípulos otra vez a la pesca 1-3. La aparición del Señor en la orilla del lago Tiberiades 4-14. El restablecimiento de Pedro 15-19. Logos sobre Juan, el discípulo amado 20-23. Segundo epílogo, 24-25.

 

Los discípulos otra vez a la pesca 21:1-3.

1 Después de esto Jesús se apareció de nuevo a los discípulos junto al mar de Tiberiades; y se manifestó de esta manera:

2 Estaban juntos Simón Pedro y Tomás, el llamado Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.

3 Les dijo Simón Pedro: “Voy a pescar”. Le contestaron: “Nosotros también vamos contigo”. Salieron y subieron a la barca. Pero aquella noche no pescaron nada.

La aparición del Señor en la orilla del lago Tiberiades 21:4-14.

4 Al amanecer, estaba Jesús en la playa; pero los discípulos no se dieron cuenta de que era Jesús.

5 Jesús les dijo: «Muchachos ¿no tenéis algún pescado para comer?» Le respondieron: «No».

6 Él les dijo: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, pues, y ya no podían arrastrar la red, por la cantidad de pescados.

7 Entonces aquel discípulo (Juan) a quien Jesús amaba, dijo a Pedro: “¡Es el Señor!”  Simón Pedro cuando escuchó que el que estaba parado allí era el Señor, se ciño la túnica, porque al estar pescando se había despojado de ella y se lanzó al mar, para llegar lo antes posible al Señor.

8 Y los otros discípulos vinieron con la barca, ya que no estaban lejos de la tierra, a unos doscientos codos, arrastrando la red con los peces.

9 Al saltar a tierra, vieron encendidas brasas y un pez encima de ellas, y a lado pan.

10 Les dijo Jesús: «Traed de los peces que acabáis de pescar».

11 Subió Simón Pedro y sacó a tierra la red, llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y aún siendo tantos peces y grandes, la red no se rompió.

12 Les dijo Jesús: «Venid y comed». Y ninguno se atrevía a preguntarle: “¿Tú quién eres?”, pues, sabían muy bien que era el Señor.

13 Entonces Jesús se acercó, tomó el pan y les dio; y lo mismo el pescado.

14 Esta fue ya la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos, después de haber resucitado de entre los muertos.

El restablecimiento de Pedro 21:15-19.

15 Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Jonás ¿me amas más que éstos?, tal como has sostenido aquella noche de mi detención». Le respondió: “Sí Señor, tú conoces que te amo”. Le dijo: «Apacienta mis corderos lógicos de mi rebaño espiritual»

16 Por segunda vez le dijo: «Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?». Le dice Pedro: “Sí Señor, tú conoces que te amo”. Entonces le dice: «Pastorea mis ovejas lógicas».

17 Por tercera vez le dijo: «Simón, hijo de Jonás ¿me amas?». Pedro se entristeció porque tres veces le dijo Jesús: “¿me amas?” Porque creyó que Jesús dudaba de su agapi-amor y Pedro respondió: “Sí Señor, tú sabes que te amo”. Jesús le dijo: «Pastorea mis ovejas lógicas». (Con esta triple afirmación, borró totalmente su triple negación y le restableció al axioma apostólico).

18 Amín, amín, de verdad en verdad te digo que: «Cuando eras joven, tú mismo te ceñías la túnica con el cinturón e ibas adonde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus manos, y otro te ceñirá, y te sujetará la túnica, y te llevará allí adonde no quieras». (Es decir, te conducirá al terrible martirio, el cual lo aceptarás, a pesar de la repulsión natural de la muerte).

19 Esto lo dijo el Señor indicando con qué muerte Pedro iba a glorificar a Dios; dicho esto, añadió: «Sígueme».

Logos sobre Juan, el discípulo amado 21:20-23.

20 Volviéndose Pedro, ve que les seguía el discípulo preferido de Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado y le había preguntado: “¿Señor quién es el que te va a entregar?”

21 Viéndolo, pues, Pedro dice a Jesús: “¿Señor qué pasará con éste, qué será de su futuro?”

22 Dice Jesús a Pedro: «Si yo quiero que éste permanezca en vida hasta que yo vuelva otra vez ¿a ti que te importa? Tú sígueme».

  1. Dice Jesús a Pedro: «Si yo quiero que éste permanezca en vida hasta que yo vuelva otra vez, en mi segunda Parusía- Presencia, ¿a ti que te importa? ¿Qué beneficio espiritual tienes sabiendo esto? Tú sígueme y cuídate de ti mismo, de lo que yo te digo y de lo que concierne tu salvación».

23 Y entre los hermanos se corrió la voz de que aquel discípulo no moriría. Jesús no le dijo a Pedro que el discípulo no moriría, sino: «Si yo quiero que él permanezca en vida hasta que yo venga, a ti ¿qué te importa?»

Segundo epílogo, 21:24-25.

24 Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito en su Evangelio; y conocemos bien que su testimonio es verdadero.

25 Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús Cristo. Si se escribieran una por una, creo que en el mundo entero con sus bibliotecas no cabrían los libros que podrían escribirse. Amín.

 

Traducido por: Jristos Jrisulas Χρῆστος Χρυσούλας  www.logosortodoxo.com  (en español)

 

LÉXICO DE LOS EVANGELIOS

De nuestro “ALFAωMEGA gran léxico ortodoxo helénico-español”

Contenidos

  1. Agapi, Αγάπη (agapi)  amor, cariño.
  2. Adopción en hijos de Dios, ahijamiento Υιοθεσία (iocesía),
  3. Alma, Ψυχή psijí Psique ánima
  4. Anticristo Αντίχριστος antíjristos
  5. Apocálipsis, Ἀποκάλυψις revelación.
  6. Bautismo, Βαπτίζω, (Baptisllzo) Bautizo,
  7. Carisma Χάρισμα Járisma
  8. Carne σάρξ cuerpo y carne ver: Sarx 
  9. Catarsis, Κάθαρσις (kázarsis) catarsis
  10. Corazón Καρδία kardía
  11. Cosmos Κόσμος kosmos mundo
  12. Cristo Χριστός Jristós, y Χρῆστος Cristos Jristos
  13. Efjaristía Εὐχαριστία Θεία Zía Eucaristía Divina
  14. Eklisía Iglesia Εκκλησία
  15. Eléison, ver también «Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison
  16. Elenos Ἐλληνες élines, Griegos
  17. Escribas Gramatís, intelectuales
  18. Esjatología Ἐσχατολογία y Ésjato/s,
  19. Espíritu Santo Πνεύμα Αγιον áyion Πνεύμα pnevma ο Παράκλητος Paráclitos
  20. Espíritu o espíritu de Dios Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú)
  21. Eucaristía Divina ver: Efjaristía
  22. Gehena Γέεννα
  23. Gracia Jaris de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú) –
  24. Gramatís Escribas, intelectuales ver: Escribas
  25. Griegos Ἐλληνες élines ver: Elenos
  26. Hades Ἄδης
  27. Hermano/os, Αδερφός/οί / Aderfós/í
  28. Hipótasis Υπόστασις
  29. Iglesia Εκκλησία ver: Eklisía
  30. Increado Ἀκτιστο (aktisto) inconstituido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido
  31. Infierno Κόλαση kólasi,
  32. Iluminación, (del nus) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú)
  33. Intelecto Διάνοια diania, mente- o mente analítica, ver: Mente
  34. Jaris, Gracia de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú), ver: Gracia
  35. Juicio Κρίσιs o día del Kirios Señor
  36. Κακό Μal
  37. Kerós Καιρός según contexto: tiempo// espacio del tiempo o temporada, un período de tiempo limitado e indeterminado// época // Momento adecuado u oportuno//
  38. Kerigma, Κήρυγμα (kirigma)
  39. Krisis Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου Juicio o día del Kirios Señor, ver: Juicio
  40. Kosmos Κόσμος mundo, ver: Cosmos
  41. Kirios Κύριος Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison».
  42. Lógico Λογικός
  43. Logos Λόγος y Logos de los seres
  44. Luz increada, Ἄκτιστον Φῶς (áktiston fos).
  45. Mal Κακό ver: Kakó
  46. Mente Διάνοια diania, mente-intelecto
  47. Metania, Μετάνοια
  48. Metamórfosis Μεταμόρφωσις
  49. Misterio, Μυστήριο Mistírio (sacramento)
  50. Muerte Θάνατος (zánatos) thanatos,
  51. Mundo Κόσμος kosmos
  52. Naós Ναός templo increado y creado
  53. Nus Νοῦς o νοερά ενέργεια noerá ο espiritual energía
  54. Obediencia Yπακοή (ipakoí).
  55. Paraíso Παράδεισος parádisos
  56. Paráclitos Παράκλητος ver: Espíritu Santo
  57. Parusía, Παρουσία Presencia
  58. Pazos Πάθος, pathos, pasión, padecimiento
  59. Pecado Ἁμαρτία (amartía)
  60. Persona Πρόσωπον Prósopon
  61. Praxis Πράξις
  62. Psique, Ψυχή psijí alma, ánima
  63. Realeza, Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos
  64. Salvación Σωτηρία (sotiría) sanación y redención
  65. Sarx, sarkosis carne, encarnación Σάρκα σαρξ σαρκóσις cuerpo con carne,
  66. Señor Κύριος ver: Kirios
  67. Siglo Aἰών-Eón
  68. Sotiría Σωτηρία sanación, redención y salvación, ver: Salvación
  69. Templo Ναός (naós) increado y creado, ver: Naós
  70. Tentación Πειρασμός pirasmós
  71. Tiempo Καιρός kerós ver: Kerós
  72. Virtud Ἀρετή aretí

 

  1. Agapi, Αγάπη (agapi)  amor, cariño. “Ὁ θεός γάπη στίν Dios es agapi-amor… Porque la agapi proviene de Dios” (1 Jn 4,7-8).

La Αγάπη (agapi) cristiana en su faceta divina y como término teológico ortodoxo es la primera y superior energía increada de las energías increadas de la Jaris de Dios. Se aproxima más a la misericordia increada y perdón de Dios que enseñaba Cristo Dios. La agapi está vinculada y unida estrictamente con la libertad y la verdad. Cada una depende y se enlaza con la otra, fuera de esta interrelación ninguna es auténtica. Dicen los Santos Padres Ortodoxos: Nadie puede conocer la increada agapi como energía increada de Dios si no es a través de la energía increada Χάρις (Jaris, Gracia) del Espíritu Santo. La agapi cristiana en su faceta secular, mundana se refiere al amor desinteresado, altruista o cariño, amor al cónyuge, a los padres, a los amigos, a los jefes y trabajadores, como también a las comunidades sociales y toda la creación.

Éste es el propósito de la psicoterapia de la Iglesia Ortodoxa, el convertir, mediante la constante metania (introspección, arrepentimiento y confesión), la φιλαυτία (filaftía, egolatría) que es el creado amor interesado egocéntrico y enfermizo a uno mismo y al cuerpo y convertirla en agapi desinteresada divina e increada de Dios. Ésta comprende tres estadios: catarsis, iluminación y zéosis o glorificación. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).

  1. Adopción en hijos de Dios Υιοθεσία (iocesía) ahijamiento,

Υιοθεσία (iocesía), de y iós= hijo y t-zesis sitio, lugar o posición, filiación, ahijamiento, adopción en hijos de Dios, «ἕδωκεν αυτοίς ἕξουσίαν τέκνα Θεοῦ γενέσθαι dio en ellos poder, autoridad, fuerza y energía para renacerse, desarrollarse, convertirse y hacerse “metamorfosearse” en hijos de Dios» (Jn 1,12).

Aquí el verbo γενέσθαι manifiesta una acción continua, hasta la muerte. Estado carismático de los hombres que aceptaron libremente la llamada, creyendo y siguiendo a Cristo. Proviene y se da por el Dios Padre, el cual “nos escogió en él antes de la fundación del mundo para ser santos e inmaculados en presencia de Él en amor, predestinándonos para la adopción como hijos suyos por Cristo (Ef 1, 4-5). La adopción es consecuencia por un lado del sacrificio del Señor crucificado, por otro lado por el santo bautizo, con el cual los creyentes renacen místicamente por los misterios, convirtiéndose en hijos de Dios “por la energía increada Jaris”. El resultado esencial de la adopción como hijos de Dios es que el creyente se hace heredero de la vida eterna: “… y si hijo, también heredero de Dios por Cristo” (Gal 4,7). Para la energización, activación del carisma de adopción como hijos de Dios es imprescindible la sinergia cooperación de la libre voluntad (predisposición y preferencia) del hombre.

  1. Alma, Ψυχή psijí Psique ánima

Ψυχή Psique alma, ánima, el término viene desde la antigüedad y se usa con excepciones más o menos igualmente hasta hoy.

En el Nuevo Testamento y en los santos Padres, se usa a menudo en vez de la palabra άνθρωπος anzropos, ser humano, hombre, (Rom.13,1). A veces en la Sagrada Escritura significa simplemente la vida. (Mt 2,20. Jn 10,11. Rom 16,4). Pero psique se dice sobre todo del elemento espiritual, no material de nuestra existencia (Mt 10,28); Es la base substancial que vivifica el cuerpo. Es un componente de las dos partes de nuestra naturaleza; el otro es el soma, cuerpo. El cuerpo no contiene la psique sino que la psique contiene y conjunta al cuerpo. La prueba está en que cuando la psique sale del cuerpo este se convierte en cadáver y se disuelve. Los hombres tienen psique con esencia y energía, por eso tienen nus, logos (lógica) y espíritu, el cual espíritu, es la increada energía Jaris que vivifica psique y  el cuerpo conjuntado; nus y logos están unidos e inseparables de la psique después de la muerte física; los animales tienen psique por energía, por eso no tienen nus y logos (lógica) como la humana que se crea de la energía increada hiperlógica suprema de Dios Logos increado en Espíritu Santo procedente del Padre, por tanto a imagen y semejanza del Θεάνθρωπος zeánzropos Dios-Hombre, el Cristo . (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Lexis apocalípticas” al blog en español http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/).

  1. Anticristo Αντίχριστος antíjristos

Αντίχριστος antíjristos anticristo

[Diccionario Academia Platónica de Atenas. El Anticristo significa el que está en oposición a Cristo o su adversario. Esta expresión es mencionada en la Santa Escritura sólo por el discípulo de Cristo Ioannis-Juan y especialmente en Sus epístolas I y II.

No se trata de un individuo aislado quien jugaría un papel futuro sino durante todos los siglos por sus enseñanzas opuestos a Cristo.

Este cuerpo colectivo del anticristo hizo su aparición cuando aún vivía Juan. “…ahora existen muchos anticristos” (1 Jn 2,18),: «y ahora están en el mundo» (1 Juan 4,3). Es una advertencia para percibir una situación ya existente sobre personas que ya se oponían a Cristo para que los cristianos tengan cuidado.

El anticristo también es calificado:

  1. como «engañoso, seductor» (2 Jn 7) ως «ο πλάνος»
  2. como «el mentiroso» (I Jn 2, 22) ως «ο ψεύστης»
  3. como «negador del Padre y del Hijo» (1 Jn 22)
  4. el que «niega que Jesús es Cristo» (1 Jn 2, 22)

El anticristo es mencionado también por el apóstol Pablo en su II carta a Tesalonicenses.]

¿Qué significa anticristo o anticristos?

Por los santos Padres de la Iglesia Católica Apostólica Helénica

La palabra anticristo se encuentra en el Nuevo Testamento. Es cierto que no es un término que fue inventado después, por la literatura eclesiástica sino que es un término bíblico y hagiográfico. Pero se utiliza por el evangelista Juan en sus epístolas y él mismo da su definición, significa: anticristo es aquel que niega la naturaleza humana de Cristo. Más exacto: si niegas la divina naturaleza de Cristo, esto que hizo Arriano, eres anticristo, si niegas la naturaleza material, la humana y aceptas sólo la divina, como es el monofisismo, entonces, también eres anticristo. Porque no aceptas aquello que es Cristo. Por lo tanto, es la negación de lo qué es el Jesús Cristo, sea por parte de fisis (naturaleza) humana o por parte de naturaleza divina, entonces aquel que sostiene esto está calificado como anticristo. Este es el término que se da por el mismo evangelista Juan. Muy correctamente, pues, dijo el padre Justino Pópovits que:

El primer anticristo, se entiende después de Cristo, porque tenemos anticristos también antes de Cristo, el primero es Judas. Porque no creyó quién era su maestro. Porque si hubiese creído nunca hubiese hecho lo que hizo, por consiguiente, no creyó en la naturaleza divina de su maestro, así consideró interesante que sacase un dinero y vendió a su maestro, negó su naturaleza divina. También el mismo santo dijo que: en la historia de la humanidad tenemos tres caídas grandes a) la de Adán, b) la de Judas y c) la del Papa de Roma.

El segundo anticristo, que niega la naturaleza divina es Arriano y decía que simplemente es creación y no Dios. El tercer anticristo, antes del último que será cuarto, ¿quién será, temblarán si lo escuchan?. Es el cristianismo occidental en la persona del Papa y de cada Papa de Roma. No lo digo yo, lo decía el Padre Justino y también san Cosme de Etolia. Por eso san Cosme decía: “al papa maldecid y le llamaba anticristo”. ¿En qué es anticristo?. Porque la falsificación del kerigma evangélico se encuentra en el cristianismo papista. Y una falsedad del kerigma cristiano, no sana ni salva nunca y al momento que no sana, ni salva, finalmente es una negación del cristianismo. Así pues el anticristo según san Juan es este.

Aún, anticristo se llama a aquel que usurpa la persona de Cristo, ahora vengo un paso más adelante, por ejemplo, si insultas a Cristo eres anticristo. Kazantzakis (famoso escritor heleno) insultaba a Cristo, si uno lee sus libros lo verá, a éste se le llama anticristo. Pero Kazantzakis hiriendo a Cristo, quería crear una nueva religión y proclamarse a sí mismo como mesías. Aquí ahora tenemos un paso más allá, no solamente hiero a Cristo, sino que le sustituyo, es decir, usurpo el título de Cristo y del Mesías. Esto lo hará el último anticristo, usurpará el título de Cristo.

Así que diríamos, me quedo sólo en estos dos, primero es aquel que no acepta la teantrópina, divino-humana persona de Cristo y segundo es aquel que quiere sustituir la persona de Cristo y proclamar algún otro o principalmente proclamarse él mismo, como Mesías. Porque también el último el Anticristo, el definitivo, del que su nombre será 666, ¿éste qué hará?. Nos los dice el apóstol Pablo: entrará en el templo de Dios, el de Salomón, que lo reconstruirá y se proclamará a sí mismo Dios, mientras haya herido toda piedad que hay en este mundo, no sólo del cristianismo, sino de cada religión y anulará cada religión para proclamarse él Dios. Veis pues, que es el segundo paso el que uno se proclame como Dios.

En resumen, por un hermano cristiano hispanohablante nativo: En realidad… anticristo… es todo aquel que niega y contradice el Logos divino (palabra, verbo) de Dios… y que por lo tanto… va en contra de Dios y de su Cristo… quien es en sí mismo… el Logos (palabra, verbo) de Dios encarnado… y el Hijo eterno de Dios.
Por esto reconocemos quiénes son anticristos… porque niegan el Logos de Dios que es eterno… aunque naciese como hombre… hace poco más de dos mil años… y al hacer eso… niegan y contradicen a Dios.

Más sobre el tema: http://www.logosortodoxo.com/el-yerontas-mitilineos-responde-a-dudas-y-preguntas/ 7 ESJATOLOGIA

  1. Apocálipsis, Ἀποκάλυψις revelación, la palabra más bella de la lengua helénica y de la Divina Escritura.

Desgraciadamente muy malinterpretada en Occidente, cuando la escucha un occidental se asusta y la identifican mayormente con el libro del Apocalipsis o como una catástrofe y es todo lo contrario. En cambio en griego es muy de uso común y es revelación de Dios o de Sus logos, de Su energía y luz increadas. En todas las traducciones la utilizo con el sentido griego: la apocálipsis y las apocalipsis y el verbo apocaliptar-revelar; porque quiero que el lector lo conciencie bien y se acostumbre a este bellísimo término.

El Apóstol Pablo dice que escuchó logos, verbos inefables que el hombre no puede expresar, (2ªCor 12,4). Las apocalipsis-revelaciones son los logos y verbos inefables, increados que se formulan con logos, conceptos y verbos creados. La apocálipsis o revelación es praxis y energía de la Deidad y como tal, pertenece a otro nivel, transciende las energías cósmicas. Así que apocálipsis significa aparición, manifestación o revelación de la divina doxa (gloria luz increada) del Dios Trino y participación del hombre en la divina jaris (gracia energía increada) y la zéosis que es la vivencia, experiencia de la Apocálipsis-Revelación. Apocálipsis tal y como la manifiesta la palabra es la revelación, por lo tanto, es manifestación o aparición de algo que antes estaba cubierto y oculto. El grado más alto de apocálipsis o revelación es el Pentecostés.

En contraposición de la ἀνακάλυψις (anakálipsis) descubrimiento de algo creado, que se mueve en los límites de la lógica de la diania (mente o cerebro), del esfuerzo y la invención humana. La Apocálipsis reveló cosas totalmente desconocidas a la lógica humana. Los Profetas, los Apóstoles y los Santos son los portadores de la divina Apocálipsis que trajo al mundo el Cristo y los que expresan la Tradición Ortodoxa. La vivieron al límite de sus vidas personales y la enseñaron a sus rebaños. Con ella afrontaron a todas las herejías que aparecieron a través de los siglos; también con la apocálipsis (revelación) superaron y vencieron la muerte y la opresión del tiempo.

Nosotros por mala costumbre decimos que la Biblia, la Santa Escritura, contiene el Logos de Dios. La Biblia no es el Logos de Dios, sino la descripción y el registro de la Apocálipsis de Dios en el corazón de los Santos, los Apóstoles y los Profetas. El Dios no se comunica con lenguaje humano, ni con textos escritos. El Dios se comunica por Su Increada Luz introduciéndose en el interior del corazón del hombre, el cual llega a ser receptivo de la Jaris (gracia increada energía) de Dios. Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.

Religión se crea con el movimiento del hombre hacia Dios. El Cristianismo ortodoxo al contrario, se presenta como movimiento y apocálipsis (revelación) de Dios hacia el hombre. En la religión el hombre se sacrifica para el Dios. En el Cristianismo ortodoxo, el Dios se sacrifica para el hombre, es la apocálipsis (revelación) de la verdad que es el mismo Dios, Jesús Cristo.

  1. Bautismo, Βαπτίζω, (Baptiszllo) Bautizo,

Βαπτίζω /Βαπτίζειν, (vaptisllso/in, vaptisso/in) Bautizo/Bautizar, es el verbo más claro del idioma griego y significa “SUMERGIR, INMERSIÓN TOTAL AL AGUA”, no cabe otro verbo ni siquiera sinónimo o metáfora,

Sólo hay una expresión metafórica popular diciéndolo en el sentido más claro: “ponle nombre esto”, nada más y SE ACABÓ!: LO DIJO CRISTODIOS!!!… βαπτίζοντες αὐτοὺς εἰς τὸ ὄνομα τοῦ Πατρὸς καὶ τοῦΥἱοῦ κα ὶτοῦ Ἁγίου Πνεύματος, (Mt 28,19). Esto lo dijo Cristo, no  lo dije yo, el des-graciado!! http://www.logosortodoxo.com/…/los-misterios-de-la…/

Nada de rociar que no existe, ni falsas economías y rociamientos tipo rocieros de la feria de Huelva…tipo Vaticano!  https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com/p/inmersion-o-en-el-bautismo-dogmatica-de.html

EkadoRodhe  (Héctor Rodríguez) Algunas veces los re-bautizos en la ortodoxia depende en mucho del consentimiento de un obispo ortodoxo. La mayoría de obispos ortodoxos son flexibles para aceptar a nuevos ortodoxos solo crismándolos, otros que son minoría exigen un nuevo bautismo, y no sólo obispos sino todos los Yérontas/as iluminados y los Santos rechazan sólo crismación para los romano-católicos o papistas. El verbo griego es «Baptisma» y significa INMERSIÓN y NO «aspersión» -tal cual-.  En la antigüedad algunos casos se dieron por emergencias extremas la aspersión del agua como por ejemplo algunos que estaban presos y se convirtieron al cristianismo, en estos casos especiales, no habían piscinas, ni estanques, ni ríos ni nada de eso;  otros en cambio han sido recién nacidos en serio peligro de muerte aún sin sacerdote que lo hiciera;  pero han sido casos de emergencia extrema. Esto no es la regla ni es lo correcto; la iglesia romana lo tomó como una regla y no como una excepción. Hoy en día los papistas (papikós) alegan que esto es lo correcto y normal violando muy flagrantemente lo que la Santa Escritura dice.

En cuanto a reciprocidad: Si no hubiese reciprocidad, muchas cosas no serían posibles pues si nos pusiéramos ultra-canonistas, los Santos Cánones de Los Santos Padres prohíben expresamente juntarse con herejes. La clausula «filioque» que insertó la iglesia romana en el símbolo de la fe, es decir “El Credo”,  es una herejía flagrante y descarada. Pero como no es así, en los países ortodoxos se permite la existencia de iglesia romano-católica y son invitados de honor en diferentes ceremonias especiales como por ejemplo la entronización de un nuevo obispo ortodoxo. Para entender la ortodoxia, es necesario primero despojarse de verla con ojos occidentales franco-romanistas, de rostro afeitado y cabellos cortos.

  1. Carisma Χάρισμα Járisma Χάρισμα (járisma)

Carisma viene de Jaris, es don, virtud, cualidad, talento y regalo, resultado de la divina Jaris, pero concretamente regalo del Espíritu Santo al hombre (como por ejemplo la santidad).

Los jarismas del Espíritu Santo son muchos y distintos, algunos son nombrados por el Apóstolos Pablo: c-jarisma apostólico, profético, instructivo, milagroso, sanador, perceptivo, gobernativo, interpretativo, de lenguas. (1Cor 12,28). Personas jarismáticas nunca han faltado de la Iglesia, hoy también tenemos cristianos ortodoxos con el carisma de clarividencia, provisor y milagroso. Carismas adicionales del Espíritu Santo son: información interior, jará (alegría) interior, lágrimas de recogimiento, sentimientos de infinito agradecimiento a Dios, resplandecimientos del nus, etc. que muchos creyentes Cristianos concienciados y humildes saborean y disfrutan en sus vidas de estas donaciones-jarismas. Pero el mantenimiento de ellos depende sobre todo de la humildad, decía San Marcos el Asceta: “El que tiene algún jarisma y es amable y cariñoso con los que no lo tienen, con su cariño y simpatía guarda el jarisma. El arrogante, presuntuoso y soberbio, lo perderá por sus arrogantes y orgullosos loyismí, pensamientos”.

Estos carismas-donaciones de Dios al hombre es Él quien decide a quien se las dará, sin que nosotros podamos “conquistarlas” o pedirlas a Él.

  1. Carne σάρξ cuerpo y carne ver: Sarx
  2. Catarsis, Κάθαρσις (kázarsis) catarsis, literalmente sanación, terapia, curación, limpieza, purgación, purificación, se refiere principalmente a la psique.

Aunque la mayoría de los españoles la traducen como purificación, apenas utilizo esta palabra en mis traducciones, porque parece que la catarsis sea como algo mágico. Además, purificación traducido en griego es agnisis o agnismós no catarsis. Catarsis como término teológico ortodoxo se aproxima más como limpieza, purgación y sanación o terapia de la psique, “psicoterapia”. En la teología ortodoxa conecta con la sanación (psicoterapia) y metamorfosis, transformación o conversión continua de las fuerzas psicosomáticas del hombre, de manera que funcionen natural y sobrenaturalmente, y la liberación de la psique y el cuerpo de la conducta mundana (pecaminosa y viciosa) y carnal. En la teología Patrística Elénica sirve para expresar tres estados. El primero es la expulsión del corazón todo lo que no es natural, de los tentadores y malos astutos loyismí pensamientos simples o compuestos con la fantasía y de los malos deseos, ilusiones, codicias, ansias: la transformación y conversión de los pazos, con el cultivo y familiarización de las virtudes, expuestos en el lugar adecuado a la presencia de Dios. Este es el primer estadio de la vida espiritual que se llama catártico o catarsis del corazón. El segundo es la lucha askítica (ascética, práctica) que opera en los aspectos “naturales y sobrenaturales” del funcionamiento de las tres fuerzas de la psique: logística, anhelante e irascible (o emocional); o sea su giro en dirección hacia Dios. El tercero es la manera ascética, práctica con la que el hombre llega desde el amor-agapi interesado al amor-agapi desinteresado. La catarsis es para toda la vida, hasta para los que llegaron a la zéosis y también los santos porque no son infalibles.

San Máximo el Confesor considera que la catarsis es el primer estadio de la vida espiritual que se llama “filosofía práctica” y esto significa que en este estado el hombre vive la increada energía catártica (terapéutica, sanadora o purgante) de Dios y de este es conducido a la iluminación y la zéosis o glorificación.

San Teódoro de Edesa, Filocalía t.2, pag.34, dice: «Catarsis de la psique, por un lado, para la parte logística de ella, es la liberación y la eliminación perfecta de todos los elementos inestables y terrenales, es decir, los hábitos pecaminosos; por otro lado, para la parte anhelante (volitiva, voluntad) de la psique, es que no se mueva para nada hacia la materia, ni se ambicione a la sensibilidad o sentido y que sea obediente a lo lógico; y por otro lado, para la parte irascible o emocional de la psique es que no sea perturbada nunca por todas las cosas que ocurren. Después de esta catarsis y la necrosis (mortificación) o sanación, y arreglo de las peores fuerzas, también es necesaria la subida y la zéosis. Porque mientras uno haya abandonado el mal, debe realizar el bien (Sal 33,15), y aún, primero olvidarse, negarse a sí mismo y si ha levantado su cruz, siga al Señor (Mt 16,24) hacia el sublime estado de la zéosis».

El significado de la catarsis, por el metropolita Ieroteo Vlajos: «Hay clara diferencia entre la catarsis que funciona en distintos sectores de la vida social, y de la catarsis que funciona dentro del “espacio” de la Iglesia.

Según el significado humanocéntrico, catarsis es la expulsión y alejamiento de un miembro de un consejo o gobierno, de un partido político o de una organización. Pero según la tradición eclesiástica, la catarsis no funciona como una expulsión, sino como una introducción de un miembro a la vida eclesiástica, puesto que antes por el pecado se alejó y se separó de ella. Por lo tanto, mientras que para el mundo, la catarsis se entiende como expulsión, éxodos, salida, de una organización, para la Iglesia se entiende como un regreso de la división de la relación con Dios y los hombres. Para un partido político, la catarsis es cese, para Iglesia la catarsis funciona como introducción y terapia. Así que la catarsis en la Iglesia se entiende como metania, sanación y terapia “psicoterapia del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad del mismo hombre.

Este carácter terapéutico de la catarsis, lo encontramos en los santos Cánones de la Iglesia que fueron instituidos por los Sínodos Locales y los Ecuménicos. La catarsis se puede realizar en la Iglesia, sólo con la utilización de los santos cánones, para que se encuentre dentro de su propósito y finalidad, que es la metania de sus miembros enfermizos.

En este punto uno puede ver la diferencia entre leyes del gobierno del Estado y de los santos Cánones de la Iglesia. Las leyes del Estado castigan a los infractores por un error o fallo de manera que se mantenga el tejido social. Pero los santos Cánones no castigan, sino que sanan la enfermedad espiritual de los enfermos y aun mantienen la salud al resto del cuerpo de la Iglesia.

Así que los santos Cánones se encuentran en los antípodas de la ley del Antiguo Testamento, de la ley romana y del derecho civil alemán, tal y como se desarrolló en la sociedad feudal de occidente. Además, aquí se ve la diferencia entre la tradición Occidental y la Ortodoxa, puesto que el cristianismo occidental está empapado del llamado espíritu legislativo o de derecho civil y de la reacción al anti-ley; en cambio el Cristianismo Ortodoxo se discierne por el espíritu filántropo terapéutico.

Es característico en este punto el canon 102º del 5ª Sínodo Ecuménico, el cual considera el pecado como enfermedad y al Clérigo como médico que debe indicar “la ciencia médica en Espíritu” y naturalmente esta ciencia consiste en utilizar para el enfermo “la terapia adecuada”, evitando “la desmedida” que no conduce al enfermo a la sanación y salvación. La catarsis es dada para todos, clérigos y laicos, no fue dado un Evangelio para los Clérigos y otro para los laicos».

Así que catarsis en la Iglesia se entiende principalmente como metania y terapia “psicoterapia” del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad o libre voluntad del mismo hombre.

  1. Corazón Καρδία kardía

Καρδία (kardía) Corazón para la enseñanza de nuestra Iglesia, es el centro de las fuerzas psicosomáticas de la existencia humana y es constituido por las energías y fuerzas psíquicas (logística, volitiva o anhelosa e irascible).

El corazón psicosomático constituye el espacio espiritual de la psique donde se enfrentan y entran en conflicto la energía increada jaris de Dios con los pazos, padecimientos, vicios, pasiones, emociones y apegos. Dentro al corazón se realiza la guerra invisible interior, la lucha por la vida y la muerte. Allí dentro se escuchan la voz de Dios y del diablo. Allí la divina energía increada Jaris intenta conducir al hombre a la bondad y a la virtud, y allí el espíritu tránsfuga de la apostasía se esfuerza para atraer y llevar al hombre en obras oscuras y de pecado. Todos los bienes que realizan los justos provienen y salen “del bondadoso tesoro de su corazón” y todos los males que realizan los malvados e injustos los hacen “desde el malvado tesoro de su corazón” (Luc 6,45), y “porque  desde el interior del corazón de los hombres proceden las malas meditaciones, adulterios, fornicaciones, hurtos, homicidios, codicias, maldades, robos, dolo, insultos, soberbia, libertinaje, lujuria, violaciones, inmoralidad…” (Mt 7, 21-22).

El corazón es el subconsciente y el cerebro el consciente, según los Padres. Explica San Nikitas Stizatos en la Filocalía: Dios no observa las cosas superficiales que decimos y hacemos, sino las disposiciones de las psiques y la finalidad por la que hacemos algo de todo lo que se ve y se entiende… El hombre mira la cara, el Dios al corazón. Y los que están “sanados, limpios, catartizados del corazón, ellos contemplarán, verán a Dios” (Mt 5,8). La catarsis se consigue con la nipsis, la oración, la ascesis, práctica, con un buen Yérontas, guía espiritual Ortodoxo con experiencia, participando en los Misterios ortodoxos y el mantenimiento general de los mandamientos de Cristo.

Nus y Corazón por Ieroteo Vlajos

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bendice a los sanados, purificados del corazón “que ellos contemplarán a Dios”. (Mat. 5,8). En el corazón se apocalipta=revela el Dios y allí el hombre Le conoce. El Apóstol Pablo escribe que allí se hace la iluminación de Dios. “…Dios es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la doxa=gloria (luz increada) de Dios en la faz, persona de Jesús Cristo” (2ªCor. 4,6). El mismo Apóstol desea y bendice “para que el Dios de nuestro Señor Jesús Cristo, el Padre de la gloria increada, os conceda el carisma espiritual de la sabiduría (increada) y la apocálipsis (revelación) de las verdades de él; y que ilumine los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza de su llamada…” (Ef 1,17-18). El corazón recibe la apocálipsis (revelación) del conocimiento de Dios. En otro punto el corazón es sustituido por el nus. El Señor después de Su Resurrección encontrándose entre Sus Discípulos, “transmitiéndoles luz (increada) los abrió el nus para que entendiesen las Escrituras” (Lc.24, 45). Como el hombre, al abrir los ojos del corazón y con la catarsis del mismo, conoce a Dios, por eso “abrir el nus” se identifica con “abrir el corazón”. También, “bienaventurados los sanados, purificados y claros del corazón porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8), creo que conecta con el pasaje apostólico “… transformaos con la renovación de vuestro nus…” (Rom.12,2).

Entonces en este punto el nus se llama corazón también y los dos términos se enlazan. San Máximo el Confesor interpretando el logos de Cristo “sin embargo, dar limosna de lo que tenéis, entonces todo será limpio” (Lc 11,41), dice que “porque no os ocuparéis ya de las cosas para el cuerpo, sino que vuestro fin será sanar, purgar, limpiar vuestro nus del odio y de la suciedad, el cual nus, el Señor le llama corazón. Porque al manchar el nus, no le dejan ver a Cristo que habita en el interior por la jaris (gracia, energía increada) del santo Bautismo” 80. (Filocalía t.2º, 4v.73). Nus, pues, se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. Con este sentido el nus y el corazón se identifican puesto que al nus reside el Cristo.

El mismo en su libro “conversaciones sobre Ortodoxa psicoterapia”, pág. 33-34, nos dice que: «Así que de nosotros los que no conocemos por experiencia qué es exactamente el nus, recibimos y aceptamos la experiencia y apocálipsis (revelación al corazón) de los Santos. Después de la catarsis (sanación, limpieza), cuando llegamos a la iluminación del nus que es energía noerá (espiritual humana) y oración del corazón (corazón como esencia), entonces conoceremos por experiencia claramente qué es el nus, cómo se distingue de la lógica (la mente o cerebro) y qué lugar ocupa en la psique.

Hemos perdido nuestra tradición y por eso muchos de nosotros identificamos a la vez el nus con la lógica, la razón. No sospechamos en absoluto que además de la lógica (razón) existe otra fuerza que tiene un valor superior que es el nus (o energía), con el corazón (como esencia, sustancia). Toda la cultura está sobre la pérdida del corazón. Algo que el hombre no tiene en su interior no lo puede percibir, conceptuar y comprender. El corazón (como esencia) se mortifica (desanima), el nus (como energía) se oscurece, se empaña y se embriaga por la energía lógica y por eso no podemos percibir y comprender la presencia de ellos. Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, el que se encuentra en apocálipsis (revelación), no son necesarias muchas aclaraciones, porque él conoce por su experiencia la existencia del corazón y del nus».

  1. Cosmos Κόσμος kosmos mundo

Κόσμος kosmos mundo: el verbo es κοσμώ (kosmó) adornar, ornamentar, es decir, que el cosmos, mundo es un ornamento, adorno que hizo Dios para sí mismo, también según el contexto significa universo, el mundo pecaminoso o la gente.

Cosmos, mundo, la palabra en muchos pasajes del Testamento Nuevo, manifiesta la conducta carnal, pecaminosa, el deseo malicioso y el comportamiento arrogante de los hombres que están sometidos al diablo (1ªJn 2,16); cosmos son los pazos parciales, o un manojo de pazos. Cósmico, mundano, término contenido en las pasiones o pazos, el “sentido del cuerpo” y la moral mundana. Pero también “las cosas que pertenecen en este vanidoso mundo”. Según san Máximo el Confesor: “Cosmos llama la escritura las cosas materiales de este mundo y cósmicos, mundanos son los que se ocupan con el nus sobre estas”.

En la terminología bíblica y teológica la palabra cosmos tiene dos significados: uno es neutro y se refiere al conjunto de la Creación=Universo. El segundo significado es negativo y se refiere a las fuerzas del mundo del mal que se enemistan y hacen la  guerra a la voluntad y a la obra de Dios. Esta reacción de las fuerzas contrarias no es otra cosa que la continuación de la revolución y caída que ocurrió al mundo espiritual de los Ángeles (los demonios) y al microcosmos, al hombre (pecado original).

  1. Cristo Χριστός Jristós, y Χρῆστος Cristos Jristo

Χριστός Jristós, el Cristo y Χρῆστος Jristos Desde siempre hasta hoy en día: ΧΡΙΣΤΟΣ Χριστός en helénico, JRISTÓS Jristós en español literalmente que es el Cristo, Dios ungido o iniciado divinamente en hombre, el Logos increado, de Dios hecho hombre.

Y χριστός jristós en letra minúscula que es el hombre ungido o iniciado en Dios, que no es lo mismo con lo anterior, el Dios ungido o iniciado hombre.

También tenemos:  ΧΡΗΣΤΟΣ Χρῆστος en helénico-griego, JRÍSTOS Jrístos en español literalmente, que es Cristos, es mi nombre recibido cuando me sumergieron en la pila bautismal, no me rociaron; igual que los hispanohablantes ponéis el nombre Jesús nosotros los helenos-griegos tenemos como costumbre poner el nombre Χρῆστος Jrístos en español literalmente, que es Cristos;

Pues, Χρῆστος en helénico, Jrístos en español literalmente, que es Crístos, viene de la palabra muy antigua adC, χρηστός jristós (adjetivo con la η ita la i femenina). Es muy típica la frase en los helenos: ¡qué χρηστός jristós άνθρωπος! (la i con la (η ita la i femenina), que significa: qué hombre más bondadoso e indulgente (consigo mismo y con los demás), benigno, bondadoso, íntegro, honrado y honesto.

De esta palabra viene la virtud de la χρηστότης indulgencia, benignidad, entereza, honradez.

Aquí lo tienen también en la Epístola a los Gálatas del Apóstol Pablo:

5,22-23 ὁ δὲ καρπὸς τοῦ Πνεύματός ἐστιν ἀγάπη, χαρά, εἰρήνη, μακροθυμία, χρηστότης, ἀγαθωσύνη, πίστις,  πρᾳότης, ἐγκράτεια· κατὰ τῶν τοιούτων οὐκ ἔστι νόμος.

5, 22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad-cristotis, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

  1. Efjaristía Εὐχαριστία Θεία Zía Eucaristía Divina

Εὐχαριστία, Θεία (Efjaristía Zía) Eucaristía divina, divina Comunión, ef-jaris=buena jaris.

Uno de los siete Misterios de nuestra Iglesia, el más importante que se celebra durante la Divina Liturgia. Los puntos visibles son: el pan (con levadura) y el vino. En la celebración del Misterio con la Epíclisis (imploración) del sacerdote el Pan y el Vino se transforman en Cuerpo y Sangre de Cristo. Este “cambio” no tiene sentido físico-químico, es decir, no se hace desnaturalización (percepción romano-papista), sino “metabole, transubstanciación”, o sea, cambio espiritual y superlógico o lógica divina del Pan y el Vino en Cuerpo y Sangre de Cristo, sin que se cambie la sustancia del Pan, etc., por razones de Economía divina para que sean sensibles por el hombre.

  1. Eklisía Iglesia Εκκλησία

Εκκλησία (eklisía) Iglesia increada y creada y Ναός (naós) templo increado y creado.

Εκκλησία (eklisía) Iglesia es el pueblo santo de Dios y especialmente en cada Sinaxis (reunión) que se hace en nombre de Cristo en un lugar determinado (templo). Por consiguiente, la Iglesia se interpreta Cristológicamente. El Cristo es la cabeza de la Iglesia, y la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, nosotros somos miembros del Cuerpo de Cristo y a través de Cristo participamos de las energías increadas del Dios Trinitario.

El término Iglesia, por Ierotheo Vlajos, Metropólita de Lepanto.

  1. a) Discernimiento de los términos: El término Iglesia es polisémico, de muchos significados. Proviene del verbo ἐκκαλέω-ῶ, (ekaléo- ekaló), que expresa asamblea o reunión de seres humanos. En los textos de la Santa Escritura, de los Santos Padres de la Iglesia y de distintos grupos sociales se encuentra muchas veces el término Iglesia. Veremos algunos de estos casos.

De parte sociológica: Iglesia es la reunión o asamblea de hombres para hablar de temas que preocupan la sociedad. Es conocida la Iglesia del Municipio (actualmente ayuntamiento) en la Antigua Atenas. Con este aspecto existe también la expresión en el Salmo 25: “la iglesia de los astutos malos o viles”.

De parte religiosa: Iglesia es el encuentro de seres humanos para alabar, venerar y glorificar a Dios o para manifestar y declarar sus sentimientos religiosos. En este sentido se habla en el Antiguo Testamento sobre Iglesia de heréticos, incluso de asamblea de hombres para alabar y venerar al diablo, y así se llama iglesia satánica.

De parte teológica: la Iglesia es el Cuerpo de Cristo en el cual el Cristo tomó de la Παναγία (Panayía Santísima Madre) y lo deificó. En este Cuerpo se incorporaron los Apóstoles y los cristianos posteriores, después del Pentecostés.

El Apóstol Pablo escribe: “La Iglesia de Dios es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1Tim 3,15).

  1. b) La Iglesia con ακρίβεια akribia precisión, exactitud y economía: En los textos eclesiásticos un puede encontrar el término Iglesia con exactitud y también con economía (Ver el término economía).

Con akribia precisión, exactitud la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, el Cristo es la cabeza de la Iglesia, los bautizados y los que testifican la fe son los miembros del Cuerpo de Cristo. Simultáneamente la Iglesia es«κοινωνία θεώσεως kinonia de la zeosis», según san Gregorio Palamás y muchos más, y los miembros de la Iglesia participan de varios grados de la zéosis.

Con este sentido y significado debe uno ver la enseñanza de san Basilio el Grande en el 1ºánon: «Los que han apostatado o tránsfugas de la Iglesia ya no tienen la Jaris, la energía increada del Espíritu Santo».

Con economía el término Iglesia se encuentra en algunos textos Patrísticos y escritores y así se califican los heréticos. En muchos de estos casos si uno observa bien, verá que con el término Iglesia se entienden las asambleas o también los Templos donde se hacen estas asambleas.

La Iglesia increada y la creada, de la Santa Parádosis (Entrega y Tradición) de la Iglesia Ortodoxa de los Profetas, de los Apóstoles y de los Santos/as de todos los siglos.

«La Iglesia es un misterio y sólo así uno puede aproximarse. No es una organización humana, sino un organismo θεανθρώπινο zeanzrópino divino-humano. Nosotros conocemos la Iglesia como Cuerpo de Cristo, según la enseñanza de san Pablo. Pero más allá de esto la Iglesia es la increada doxa-gloria y la Realeza increada donde reside el Dios y están llamados a habitar en ella también Sus amigos. Así que la Iglesia es increada y creada, pero como creada recibe la energía increada Χάρις Jaris de Dios.

En principio la Iglesia es la doxa-gloria increada de Dios; y antes de la creación había la Iglesia increada, como oculta Realeza y doxa increada, en la que habita el Dios Padre con el Logos y el Espíritu Santo. En este caso la Iglesia es increada, es decir, es la doxa-gloria increada del Dios Tríadico, la Jerusalén de arriba, como madre de todos nosotros (Gal 4,26). Por eso nuestro régimen de gobierno “está en los cielos” (Fil 3,20); por lo tanto, tal y como la Realeza increada de Dios, así también la Iglesia “no es de este mundo” (Jn 18,36). A continuación por esta Doxa increada del Dios Tríadico se creó el cosmos-mundo en el cual se manifiesta la Iglesia increada de los cielos.

Por la voluntad de Dios se crearon los siglos, las potencias celestes de estos y los nus (espíritus) incorpóreos  o ángeles y a continuación el tiempo (χρόνος jronos, cronos) y en el tiempo el mundo, en el cual se creó también el hombre, conectando en el sí mismo la energía noerá (o espiritual) de los ángeles, con el logos y el soma- cuerpo humano.

Adán y Eva en el Paraíso antes de la caída, vivían en esta increada Realeza del Dios Tríadico-Iglesia. Pero después de la caída, ellos han perdido la participación y conexión de la Realeza increada de Dios, entonces la Iglesia se salvaguarda por los justos y los Profetas del Antiguo Testamento, pero ellos a la vez se encontraban bajo el dominio de la muerte.

La humanización o encarnación de Cristo apocaliptó-reveló esta Iglesia increada en el Cuerpo deificado de Cristo, el cual se constituye como fuente de la Jaris (gracia) y energía increada de Dios. Esto se ve por el hecho, que veremos más abajo, cómo la Jaris de Dios “ se divide indivisiblemente en los separados” y “ se multiplica sin multiplicarse en muchos”, lo mismo se hace también con el cuerpo de Cristo en el Misterio (sacramento) de la Divina Ευχαριστία Efjaristía o Eucaristía.

De todas formas, los que viven en la Iglesia increada que ahora se manifiesta más perfecta y completa en la sarx (cuerpo o carne) de Cristo, se santifican o se divinizan tomando parte de la Jaris (gracia, energía increada) de Dios, y se trasladan o desplazan en la Realeza increada de Dios, el Paraíso, la Iglesia celeste y la doxa-gloria increada de la Santa Trinidad. Con estas condiciones decimos que la Iglesia es la Realeza increada de Dios; no se trata de una realidad creada sino de la increada Doxa (gloria, luz de luces).

Por lo tanto, la Iglesia es increada y creada, porque es la doxa increada y la creada naturaleza humana que ha tomado el Cristo; pero también esta naturaleza humana que ha tomado el Cristo y la deificó, participa de la Jaris (energía increada) de la divina naturaleza por la fuerza de la unión hipostática de la naturaleza humana y la divina en Su hipostasis, y así ella se hace también fuente de la Jaris increada. Y los que conectan con el Cristo se hacen partícipes de la doxa increada de Dios y logran la zéosis o se glorifican por la Jaris increada, entonces se convierten y se hacen sin principio ni fin e increados por la Jaris. Esto se hace con el Misterio del Pentecostés.» (Entresacado de los Santos Padres  por Jhon Romanidis e Ierotheo Vlajos)

La Iglesia como Cuerpo de Cristo y κοινωνία (kinonía conexión, comunión y unión) de la zéosis.

«El Hijo y Logos de Dios con Su humanización o encarnación entró en la historia, incambiablemente,  inalterablemente, indivisiblemente e inseparablemente, y en Su Cuerpo se opera o energiza la σωτηρία (sotiría redención, sanación y salvación) del ser humano.

La Iglesia existía también antes de la creación de los ángeles y de los hombres. Después de la caída de Adán y Eva, la Iglesia se salvaguarda en las personas de los Patriarcas, los justos y los Profetas del Antiguo Testamento que llegaron a la visión contemplación o zeoría de Dios. En el Antiguo Testamento la Iglesia era espiritual, en cambio con la encarnación de Cristo se hace corporal (carnal)- Cuerpo de Cristo. Ahora el centro de la Iglesia es por un lado la divina Efjaristía, en la que bebemos y comemos el Cuerpo y la Sangre de Cristo; y por otro lado, con toda la vida eclesiástica, es decir, los Misterios (sacramentos), la oración, los dogmas y la enseñanza».

La Iglesia, según la única definición que existe y es del Apóstol Pablo, es el Cuerpo mistiríaco del Θεάνθρωπος (zeántropos Dios y hombre) Cristo. Es una realidad que es indefinible. Y se vive también de la persona que se incorpora y permanece orgánicamente unida en Ella.

La Iglesia fue creada por Jesús Cristo con la composición del primer grupo de los doce discípulos y fue establecida con el descenso del Espíritu Santo durante el Pentecostés. La Iglesia es la constante presencia del divino Logos increado y la continuación de la obra redentora de Jesús Cristo. Miembros de la Iglesia son los que creen en Jesús Cristo y se han bautizado en su nombre. Los miembros de la Iglesia se distinguen en dos clases, los clérigos y los láicos. Los miembros que pertenecen en la Iglesia terrenal, los vivos, constituyen la Iglesia militante. Se llama militante porque sus miembros luchan al combate bueno de la fe. Los miembros que pertenecen en la Iglesia celeste (los difuntos) constituyen la increada Iglesia triunfante junto con la Cabeza de la Iglesia, el Cristo, la Zeotocos, los Ángeles y los Santos. Se llama triunfante porque esta parte de la Iglesia participa desde ahora en la victoria y el triunfo de Jesús Cristo sobre las fuerzas oponentes del mal.

Se debe recalcar desde el principio que, cuando utilizamos el término Iglesia, entendemos la auténtica Iglesia, la Ortodoxa y sólo Ella. Ninguna otra, de las llamadas “iglesias”, es la verdadera Iglesia, puesto que Una es la Iglesia que ha fundado el Cristo. Sólo la ortodoxa ha mantenido totalmente enteros los dogmas de los auténticos Sínodos Ecuménicos (no de los pseudosínodos de bandidos) sin cambiar ni manipular nada, y también la Santa Παράδοση (parádosi, divina entrega y tradición; que son la Santa escritura, los Santos Cánones, los escritos de los Santos Padres, el Culto, los Misterios o Sacramentos, la Iconografía y generalmente la ética y los dogmas ortodoxos).

Cuando se vive el Misterio de la Iglesia, a través de la fe viva, la “energetizada, operada por la agapi divina (energía increada)”, entonces el creyente conoce verdaderamente lo que es la Iglesia.

Cuando decimos Iglesia, la mayoría pensamos el templo, los clérigos o la jerarquía. Por supuesto que estos pertenecen a la Iglesia, pero no son la Iglesia. La Iglesia tiene como Cabeza Suya a nuestro Cristo y todos nosotros Sus miembros, bautizados Cristianos, Clérigos y Laicos, quienes vivimos ortodoxamente dentro de ella, es decir, vivimos la vida ascético-hisijasta de ella, como también nuestra participación frecuente en la Divina Jaris (gracia, energía increada) mediante Sus santos misterios: La Santa Confesión y Metania y la Divina Comunión o Efjaristía.

La primera Iglesia, sin principio ni fin, increada y pre-eterna, es la Santa Trinidad, las Bienaventuradas Tres Personas. Miembros de la Iglesia son todos los santos del Antiguo y del Nuevo Testamento, todos los fieles que han vivido y han muerto ortodoxamente y todas las Potencias Angelicales las no caídas, como también todos los luchadores y creyentes cristianos ortodoxos “en esta vida aquí”.

La eclesiología correcta, es decir, la fe ortodoxa sobre lo qué es la Iglesia y cómo funciona, está conectada estrictamente con la terapia de la psique del hombre.

San Justino Pópovits: ‘’Άνθρωπος και Θεάνθρωπος hombre y Dioshombre”:

«La Iglesia es eternidad θεανθρώπινη zeantrópina divino-humana encarnada en los límites del tiempo y del espacio. Se encuentra en este mundo y no es de este mundo (Jn 18,36). Se encuentre en este mundo para elevar al mundo hacia arriba de donde procede también la misma. La Iglesia es ecuménica, católica (no romano-papista), θεανθρώπινη zeantrópina… »Y esto es la Iglesia Ortodoxa.

San Juan Crisóstomo: La Iglesia es el hospital o clínica general (espiritual).

La Iglesia es el Cuerpo de Cristo unido inquebrantablemente con El Mismo, que es la cabeza de Ella. Verdad (dogma) y vida (ética, conducta y actitud moral) es el Cristo, según Su inquebrantable logos inequívoco: «YoSoY el camino, la verdad y la vida» (Jn 14,6)…

ver también:  Naós Ναός templo increado y creado.

 

  1. Eléison, ver también «Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison

Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latino.

Pero decir, “Eléisonme ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, implica no sólo el deseo de perdón que comienza del miedo, sino que se trata de la súplica sincera del amor filial, que pone mi esperanza en la misericordia de Dios, y uno reconoce humildemente que es demasiado débil para doblegar su propia voluntad y mantener una cuidadosa vigilancia sobre sí mismo. Es una llamada a la misericordia, es decir, a la jaris (gracia, energía increada) que se manifestará en el don por parte de Dios de la fuerza que nos permite resistir a la tentación y superar nuestras inclinaciones pecaminosas. Es como un deudor sin dinero que pide a su benigno acreedor no sólo que le condone la deuda sino que se compadezca también de su extrema pobreza y le dé una limosna; esto es lo que estas profundas palabras “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, es como decir: «Dios misericordioso, perdona mis pecados y ayúdame a corregirme; despierta en mi psique-alma un fuerte impulso a seguir Tus mandatos. Dispensa Tu jaris (gracia, energía increada) en el perdón de mis pecados presentes, conscientes e inconscientes, y para que solo dirija hacia Ti la atención de mi nus (espíritu), de mi mente, de mi voluntad y de mi corazón negligentes.»

El “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo. El “Kirie eleison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eleison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar.

  1. Elenos Ἐλληνες élines, Griegos

Ἑλληνες (élines) Helenos o Griegos en el Nuevo Testamento en contraposición con el término Judío, expresa generalmente los étnicos, nacionales de distintas naciones que son idólatras (Rom 1,6 y otros), en cambio en contraposición con los “bárbaros” el término expresa generalmente los hombres cultos, instruidos y educados, incluidos los romanos, que habían recibido la pedagogía educativa Helénica.

  1. Escribas Gramatís, intelectuales

Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales, escribas o los que tienen estudios.

Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales o escribas pertenecían a la clase de los Fariseos y ocupaban un puesto eminente entre ellos. Constituían la aristocracia espiritual de los hebreos; eran llamados súper λόγιος (loyios, sabedores intelectuales), componían odas para el culto, eran maestros, guías, juristas, abogados de la ley… Se ocupaban de la interpretación y análisis de la ley Mosáica y sobre todo del registro y explicación de la célebre tradición de los antepasados. Ellos ideaban leyes propias, por las que ellos mismos enriquecían o interpretaban la tradición como les parecía. Pero en realidad, ensombrecían y dejaban de lado la ley Mosáica y los mandamientos de Dios. Como agentes judiciales o abogados, tomaban parte en juicios en los tribunales y en la asamblea, y a la vez la opinión de ellos se consideraba muy respetada. El hecho, es que imponían sobre los hombres “cargas pesadas, difíciles de soportar, pero ellos no movían ni un dedo por cumplirlas”.

Lo mismo está pasando hoy con los heterodoxos y algunos sólo de nombre ortodoxos (cristianos burgueses), que sin tener la Jaris, la Increada Energía del Espíritu Santo, se ponen a interpretar las Escrituras y los Santos Padres del Espíritu Santo; así estamos llenos de gramatís o escribas intelectuales “tiólogos/as”, que creen que pueden meter la Verdad y la Jaris (Energía Increada de Dios) en las jaulas de las aulas; que lean con atención el capítulo 23º de San Mateo o pregunten a la Santa Iglesia Ortodoxa Griega o a la Santa Montaña Athos, allí aún se habla el Elénico de la época de Cristo Dios; así pues, se iluminarán por la Jaris, saldrán de toda duda y nos ayudarán.

  1. Esjatología y Ésjato/s,

Ἐσχατολογία, esjatología. El término esjatología manifiesta el logos (tratado) sobre las cosas o acontecimientos ésjatos (últimos, postreros o extremos), es decir, hablar sobre ellas. Tal y como el término Cristología manifiesta el logos sobre Cristo, y el término Eclesiología manifiesta el logos sobre la Iglesia, lo mismo ocurre con el término esjatología.

La palabra ésjato se utiliza con muchos significados. En principio, claro está, significa al último y las últimas cosas o acontecimientos, y esto se toma de parte del lugar, del grado (superior-inferior), del estado o situación de la persona y del tiempo. Así que podemos hablar sobre ésjato lugar, para hombre inferior, para hombre humilde, hombre falso y para acontecimientos que pasarán al futuro.

En el Nuevo Testamento cada vez que encontramos la palabra ésjato puede ser que manifieste muchas cosas. Me gustaría mencionar algunos ejemplos muy característicos.

Cristo hablando sobre la doxa-gloria de los Santos Apóstoles que abandonaron todo y Le siguieron, dijo: «Muchos de los primeros serán ésjatos (últimos) y los ésjatos primeros» (Mt 18,30). Esto se llama de parte del valor. Los apóstoles que se consideraban los últimos en relación con los sabios y los fuertes de su época, se han destacado los primeros en valor. Con este significado existen muchos pasajes en la Santa Escritura.

En otro caso Cristo refiriéndose a los banquetes, decía que el hombre tiene que escoger el último lugar, de manera que si hace falta sea destacado por el dueño de la casa: «Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el ésjato-último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba…» (Lc 14,10). Aquí el término en contraposición con la parte anterior, también significa la parte inferior. Además, de otras cosas se expresa también la humildad que debe distinguir los discípulos de Cristo. Por eso el Señor en otra parte les aconsejaba: «…Si alguno quiere ser el primero, será el postrero-ésjato de todos, y el servidor de todos» (Mc 9,35).

La palabra ésjato se utiliza también de parte geográfica, para manifestar el último punto, límite del horizonte o de la tierra. El Cristo anunció a Sus discípulos que: «…recibiréis una fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los esjatos (confines) de la tierra» (Hec 1,8). Con este logos el Cristo anuncia que recibirán el Espíritu Santo y se convertirán en testigos Suyos en todo el mundo.

Cierto que el término esjatología se utiliza principalmente para expresar el final del tiempo. Y con este significado hay muchos pasajes dentro del Nuevo Testamento. Por eso a continuación veremos algunos de estos, sin referirnos a los pasajes que expresan otros conceptos de la palabra ésjato.

En Sus homilías el Cristo conecta los ésjatos (postreros) con la resurrección de los cuerpos, y naturalmente con el Juicio que la sigue. Hablando hacia los Judíos entre otras cosas decía: «Y esta es la voluntad del Padre que me ha enviado: que yo no pierda ninguno de todos los que él me ha dado, sino que les resucite gloriosamente aquel ésjato-último gran día (de la Parusía, Presencia universal)» (Jn 6,39). Esta era también la convicción de los Judíos, por eso también la hermana de Lázaro, Marta, en la afirmación de Cristo que “tu hermano resucitará”, contestó: «…sé que resucitará durante la resurrección de aquel gran ésjato (último) día» (Jn 11, 23-24). Tal y como hemos dicho antes, la resurrección de los muertos conecta con el Juicio que seguirá. Por eso el Cristo decía que: « El que me rechaza y no recibe los logos de mi enseñanza, tiene ya quien lo juzgue; El logos que yo he hablado, lo condenará en el ésjato o último, el gran día del Juicio universal» (Jn 12,48).

Los ésjatos se refieren también al período antes de la segunda venida de Cristo para juzgar a los hombres, es decir, al final del tiempo, cuando los hombres se endurecerán y el mal llegará a su mayor exaltación. Por eso el Apóstol Pablo afirma a Su discípulo Timoteo: «Has de saber que en los ésjatos-últimos días sobrevendrán tiempos difíciles» (2ªTim 3,1). En la misma perspectiva se encuentra también el Apóstol Pedro cuando hace un recordatorio sobre esta verdad: «Y ante todo debéis saber que en los ésjatos-postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, deseos…» (2ªPed 3,3).

Por lo tanto, el término esjatología se utiliza para expresar los ésjatos tiempos, el final del crono (tiempo) y los tiempos aquellos que aparecerá Cristo para juzgar a los hombres y todo lo que seguirá antes y después de esta aparición. Pero podemos añadir que la esjatología se refiere también a la salida de la psique del cuerpo, por lo tanto, empieza inmediatamente el juicio parcial de los hombres.

De estas pocas introducciones se ve que no es tan fácil delimitar la esjatología en un espacio del tiempo, porque en la percepción ortodoxa sobre el tiempo, vivimos el pasado, el presente y el futuro en aquí y ahora, puesto que los santos que son los miembros verdaderos de la Iglesia, pasados, presentes y futuros se viven como presentes. Por eso podemos hablar para esjatología diacrónica, puesto que los esjatos son como los primeros y los intermedios.

La esjatología ortodoxa es el Hisijasmo.

  1. Espíritu Santo Πνεύμα Αγιον áyion Πνεύμα pnevma ο Παράκλητος Paráclitos

Πνεύμα Αγιον (pnevma áyion) Espíritu Santo ο Παράκλητος Paráclitos, la tercera Persona-Hipóstasis de la Santa Trinidad.

Παράκλητος (Paráclitos) Espíritu Santo el término viene de los textos de San Juan Evangelista, en el 4º Evangelio y la 1ª Epístola, que lo expresa así y lo mismo también para nuestro Señor Jesús Cristo (1ª Jn. 2,1). Es la tercera persona de la Santa Trinidad. La palabra quiere decir: “consolador”, que cumple todo y consuela. La venida del Paráclitos se relaciona con la salida de Cristo (Jn 16,17). El Paráclitos, o sea, el Espíritu Santo, procede siempre del Padre y se envía para cumplir la obra de la Divina Economía por el Hijo y conduce la Iglesia a toda la Verdad. “Cuando venga Aquel, el Espíritu de la Verdad, os conducirá a toda la Verdad… ” (Jn 16,13). El Espíritu Santo procede del Padre (Jn 15,26). Está clarísimo no del Hijo, tal y como se dice herética y erróneamente en el “Filioque” de la recitación del Catolicismo Romano y en el Protestantismo (ellos otra cosa dicen, otra hacen y otra veneran).

Porque Dios es Espíritu Infinito, autoexistente, teniendo en Sí Mismo al “Logos” de su propio Infinito Ser. Dos “infinitos” quedan excluidos. La matemática es una ciencia exacta y el cesaropapismo con su “neoplasma, nueva creatura”, es decir, “filioque” de “que el Espíritu Santo procede también del Hijo”, nos demuestra matemáticamente su herejía, entonces existen dos principios y no Un Dios Triádico. De Dios Padre nace el Hijo y procede el Espíritu Santo y se envía de los dos, pero procede sólo del Padre.

San Gregorio Palamás nos dice: «Decimos que el Hijo es del Padre como nacido de la Divina esencia, es decir, de la Hipóstasis Paternal; porque la esencia es la misma en las Tres Hipóstasis (bases substanciales)… La procedencia pertenece a la Hipóstasis Paternal y no es posible que el Espíritu proceda también del Hijo porque no tiene las mismas cualidades del Padre. Según San Juan Damasceno, “la diferencia entre las Divinas Hipóstasis las reconocemos en tres únicas cualidades: a) El Padre no tiene causa, b) La segunda Hipóstasis no es causa y es filiada, y c) La tercera no es causa pero sí que tiene procedencia de la primera. La cualidad paternal como tal contiene ambas ideas: el nacer y proceder… Si el Espíritu Santo procediera del Hijo, Éste también sería causa y a la vez, Padre como causante». (“Sobre la procedencia” tomo1º, capítulo 1º).

Consideración sobre el Paráclito según San Cirilo de Jerusalén: «Nos hace falta tener la Jaris energía increada para hablar del Espíritu Santo y poder decir aquello que es conveniente. Hay un peligro que se manifiesta, si reflexionamos en las palabras del Señor que dice: “Aquel que cometa un pecado contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en el presente tiempo, ni en el futuro siglo”. Existe el temor de que por ignorancia o por un exagerado pietismo digamos algo que no conviene y nos condenemos eternamente. Por eso nos referiremos a aquellas cosas que el mismo Espíritu Santo nos ha revelado en las Escrituras… Único es el Espíritu Santo como uno es también Dios Padre y uno es el Unigénito Hijo y Logos de Dios. No existe un segundo espíritu igual. Es algo divino e inescrutable. Es vivo, lógico y espiritual. Está en todas partes siempre junto con el Padre y el Hijo. No es una energía, respiro o soplo, ni una homilía de los labios del Padre o del Hijo que se esparza por el aire, sino una persona con una particular hipóstasis (base sustancial). Es una existencia excepcional independiente. Habla, energiza, opera, economiza, santifica, ilumina las psiques o vidas de los Justos, Profetas y Apóstoles. Es algo muy grande, magnifico y Omnipotente. Se encuentra entre nosotros y ve los actos de cada uno leyendo los pensamientos y la conciencia individual y escuchando todo lo que decimos. Ve lo que pensamos y creemos, ¡qué cosa grandiosa! Pero esto no es nada. Imaginemos a los cristianos de todos los pueblos y observemos al Protector y gran Donante de los carismas que a unos da prudencia, a otros da serenidad, a otros da castidad, a otros da sabiduría etc. Tal y como el sol con sus rayos alumbra todo, así el también Espíritu Santo a los que tienen ojos espirituales. Aquellos que no acostumbraron sus ojos (espirituales) a ver estos regalos, no deben acusar al Espíritu Santo sino su propia incredulidad…Todas las energías y operaciones del Espíritu Santo aspiran al bien y la bondad para nuestra sanación y salvación. Su presencia es apacible y fragante, su carga ligerísima. Rayos de conocimiento anticipan su presencia. Viene con el cariño y la compasión del Padre a sanar, salvar, enseñar, instruir, ayudar, consolar, iluminar la diania (mente) y el nus, enseñar aquellas cosas que nunca uno se imaginó. Con su venida el hombre ve los Cielos abiertos…El Espíritu Santo es uno e indivisible, pero reparte sus carismas como quiere. A unos les otorga sabiduría. A otros les ilumina su psique (alma) para realizar profecías. A algunos les da carismas contra los demonios y a muchos la posibilidad de interpretar las Escrituras. A unos les enseña a ayunar, a otros a tener autodominio y serenidad. Algunos los otorga el alegrarse por cosas de este mundo y a otros la preparación para el martirio. Pero Él es el mismo siempre…Así como el árbol medio seco cuando se riega produce brotes, lo mismo la psique con la metania (introspección, arrepentimiento y confesión) y la Jaris energía increada del Espíritu Santo producirá frutos espirituales…»

San Gregorio Palamás dice que: «…del Logos que se Encarnó y se asoció conviviendo con nosotros, hemos aprendido el nombre de la procedencia del Espíritu, que procede del Padre y que Éste no es sólo del Padre sino que está también en el Hijo. Cristo dijo que: “…el Espíritu de la Verdad, el que procede del Padre…” (Jn 15,26). De esto aprendemos que no es sólo el Logos el que proviene del Padre sino también el Espíritu pero no de nacimiento sino por procedencia. También el Espíritu está en el Hijo que lo obtiene por el Padre puesto que es Espíritu de Verdad, Sabiduría y Logos. Porque la verdad y la sabiduría son un logos (pensamiento lógico divino expresado) adecuado para el Hacedor. Cristo como Logos se alegra con el Padre y viceversa de acuerdo con lo dicho por Él a Salomón: “Yo me alegraba junto a Él” (Prov 8,30). No dijo que se alegraba sólo, sino junto a Él. Esta alegría secular de antes del tiempo por el Padre y el Hijo es el Espíritu Santo, porque es de los dos y por eso se envía a los dignos merecedores pero como existencia sólo procede del Padre» (Filocalía t.4º, v.36).

Hay tantas cosas que no tendríamos tiempo de contarlas todas. De momento basta con esto. Los vacíos los rellenarán las energías increadas del Paráclitos. Yo os ofrecí las mínimas y vosotros habéis de buscar más, porque el Espíritu Santo regala lo que podemos aceptar y según nuestra capacidad. Sus regalos son riquísimos para los que tienen el corazón sanado y limpio. Este corazón es el jardín del Paráclitos con sus dulces frutos espirituales que son: amor, alegría, gozo, paz, tolerancia, serenidad, magnanimidad, apacibilidad, indulgencia, bondad, sabiduría, honradez, ayuno, autodominio etc. AMEN.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Espíritu o espíritu de Dios Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú).

Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú) Espíritu de Dios. No se debe confundir con el Espíritu Santo, la segunda persona-hipóstasis de la Santa Trinidad. El término significa “aire”, “soplo, respiro” y expresa la energía increada y el medio portador por el que Dios transmite la vida a Sus creaciones. Pero a menudo el Espíritu de Dios energitiza a hombres moviéndolos hacia concretos actos enérgicos (Jue13, 25), apoderándose de profetas (Sam 10, 10-12) transportándolos a otro lugar (Reyes 18, 12). En algunos casos también funciona engañosamente burlando. (Sam18, 10). Los profetas esperan en el último extremo el derramamiento del Espíritu de Dios (la energía increada) sobre todo el pueblo (Iez.36,27, Ioil.3).

Los escritores del Nuevo Testamento ven la plenitud de esta profecía en el rostro y persona de Jesús que es portador del Espíritu de Dios (Mc 1,10) es decir, la energía increada, y la transmite a Sus creyentes (Hechos 2´10,44-48). Con el bautizo o la imposición de manos (Hechos 8,7. 19,6) el Espíritu se transmite a los creyentes quienes producen sus “frutos” (1Cor 12. y Ef 4,7-13).

Espíritu malo o mal-astuto: la caída del hombre en el pecado se describe en el Nuevo Testamento como el dominio de los malos espíritus, por cuyos actos nos afligen muchas enfermedades, sobre todo psíquicas. Pero Cristo echando los espíritus malastutos con la fuerza del Espíritu de Dios afirma que el Dios impone otra vez su dominio (Mt 12,28 Lc 11,20) y vence sobradamente las fuerzas contrarias (Lc 10,18).

  1. Eucaristía Divina Εὐχαριστία, Θεία Efjaristía Zía ver el término Efjaristía
  2. Gehena Γέεννα

Γέεννα Gehena es una región bíblica que se menciona en el Antiguo Testamento. Se trata del “infierno” donde los pecadores serán castigados, después de la muerte. La palabra proviene del hebreo » Geh hinnóm » o » Gee Ben Hinnom «, que significa «el valle del hijo de Ennom «.

Se trata de un cañón profundo y estrecho ubicado en los muros del sureste de Jerusalén, que une el sur de la ciudad con el valle de José o Ioasaf.

Durante los tiempos idólatras, se había construido la estatua monstruosa de Moloch, al que los Judíos ofrecían a sus hijos como sacrificio. Josías  maldijo este lugar llamándolo Tofeth (= de terror), sin embargo Jeremías predijo que allí serán castigados todos los hijos de Israel que han sido impíos, irrespetuosos, y de esto, dominó la palabra «γέεννα» ή «γέενα πυρός «gehena» o «gehena de fuego».

Geh hinnóm también era un lugar que ardía continuamente gran fuego donde se quemaban los desperdicios, la basura de Jerusalén y los cadáveres de las ejecuciones que allí se hacían.

  1. Gracia Jaris de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú)

Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú zeú), “Gracia de Dios” energía increada. El verbo es Χαίρω (jero), “alegrarse”, “encantarse”, “agraciarse” y Χαρίζω, jarisllzo regalar. De aquí provienen los términos siguientes entre otros:

Χάρις (jaris) gracia, energía increada y favor

Χαρά (jará) “alegría”,

Χάρισμα (járisma), “carisma”,

Χαῖρε (jere) “alégrate” u “hola”,

Χαρισματικός (jarismaticós) “carismático”,

Χαριτωμένος (jaritomenos) “agraciado”, “agradable”, “estar en jaris, energía increada”

Εὐχαριστία (ef-jaristía), “Divina Eucaristía”, “buena Jaris”, “gratitud” “agradecimiento”.

En el Evangelio de la Luz increada, Juan 1,14 vemos que el Logos de Dios se hizo hombre, acampó y habitó entre nosotros. Gracias a esto se ha visto su grandiosa Doxa=Gloria increada. No la humana sino la Divina, que la tenía en su estado natural, como Hijo Unigénito de Dios Padre en plenitud de Χάρις Jaris y Verdad. La Χάρις Jaris es energía increada divina que existe en la ουσία (usía) “esencia” de Dios, como una riqueza innata de la Deidad, especialmente en el campo de la redención. La Χάρις Jaris increada es el particular favor de la energía increada de Dios que se derramó del Sacrificio de Cristo Crucificado y operando dentro de la Iglesia acoge al hombre débil y pecador y lo sana, santifica y glorifica, si colabora libremente con ella. La Χάρις Jaris increada es un regalo de Dios para todos los hombres sin excepción alguna. No se puede exigir como recompensa por obras buenas. Se atrae especialmente mediante una actitud modesta, sensata y humilde en el nus y la diania (mente, intelecto). También gracias a la metania y el corazón quebrantado y anonadado (1Pedro 5,5). La Divina Jaris increada se facilita a través de los Santos Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa. Primeramente con el santo Bautismo y después principalmente por la Metania y la divina Efjaristía. Se mantiene con el cumplimiento de los logos, mandamientos de Cristo, aplicando también los consejos de un sabio guía experimentado ortodoxo (yérontas, starets) y frecuentando a los Misterios Ortodoxos. Disminuye o se aleja por negligencia, pereza, olvido, desconocimiento y los pazos, pecados, debilidades y faltas.

Es característico el ejemplo que expone san Máximo: “El Dios es el Sol de la justicia que con Su Jaris increada esparce generalmente en todos los rayos de su bondad. Y la psique se convierte por la Jaris, según su conducta, blanda como la cera por el sol, cuando ama a Diosm llegando a ser residencia espiritual de Él, o dura como la arcilla o barro que se seca por el sol, cuando ama la materia y lo mundano llegando a su perdición o catástrofe”.

El sacerdote Jorge Dorbarakis en su “logos sobre la Metamorfosis del Señor y del hombre”, nos dice: “Como hemos dicho, lo que han visto los discípulos en el Monte Tabor, era lo que podían aguantar. Según el contakio (maitines) de la fiesta: “En la montaña te has metamorfoseado, en proporción de lo que cabía en Tus discípulos, contemplaron Tu doxa=gloria increada”. Y es obvio que: El hombre es limitado y el Dios ilimitado. Por lo tanto el hombre, como también los ángeles y toda la creación, no solo no pueden participar de la esencia increada de Dios –esto es sólo de la Santa Trinidad- sino que puede ver y participar en esto que llamamos energía increada de Dios o de otra manera, de Su Jaris o Doxa-Luz (increadas), pero parcialmente, a medida que el hombre aguanta. Pero esto que recibe de Dios como dación de Su jaris, es lo máximo, lo más alto para aquel. Si recibiese algo más le “mataría” y le “destruiría”. Los santos Padres los Nípticos de la Filocalía dicen que de dos maneras encuentra uno la energía increada del Espíritu Santo que la hemos recibido místicamente con el santo bautismo. La primera a nivel general se apocalipta=revela como donación por el trabajo de los logos, mandamientos con mucho esfuerzo y tiempo. Cuando más trabajamos los mandamientos, tanto más se va resplandeciendo y viendo la luz increada de la divina Jaris. Segundo, se manifiesta con la invocación sistemática y constante del Señor Jesús Cristo, es decir, con el recuerdo a Dios, cuando uno vive bajo la obediencia de su padre espiritual. En el primer caso de vida, la Jaris se manifiesta más tarde, en cambio en el segundo más pronto.

San Marcos el asceta nos dice que: “Todo el bautizado ortodoxamente recibió de forma mística toda la Jaris increada.”

San Máximo el Confesor comenta: “Por eso el Logos de Dios se hace hombre de verdad, para que con la energía increada de la Jaris podamos “metamorfosearnos”, transformarnos y hacernos dioses/as”.

San Simeón el nuevo Teólogo explica que: ”La Jaris increada es la psique de nuestra psique…tal y como la muerte del cuerpo es la salida de la psique del mismo, así también, la muerte de la psique es la salida de la Jaris increada del Santo Espíritu de Dios… Este es el gran combate de cada cristiano. En cada psique piadosa y respetuosa con Dios existen dos grandes luchas: una es para recibir la Jaris increada y la otra para no privarse de Ella una vez que se ha recibido después de mucho trabajo, cansancio, sudor y lágrimas. Ésta segunda, perdura más que la primera… ¿Existe algo más grande y sublime que el que cada cristiano/a se haga dios/a por la energía increada Jaris.

San Gregorio Palamás nos dice apofáticamente (afirmación lo que si no es Dios) y después de manera catafática (lo que sí es Dios): “No conocemos a Dios a través de la esencia sino mediante sus energías increadas. De la esencia increada es la energía increada y de la esencia creada la energía creada. No hay esencia sin energía y viceversa”.

Los herejes heterodoxos están muy confundidos y oscurecidos sobre este tema. Esencia y energía están relacionadas; no hay esencia sin energía ni energía sin esencia. Aceptan la jaris como creada y no solo esto, sino que siguen atacando, tergiversando y confundiendo la increada energía Jaris de Jristós Hijo y Logos de Dios y del Espíritu Santo procedente del Padre.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Gramatís Escribas, intelectuales ver: Escribas
  2. Griegos Ἐλληνες élines ver: Elenos
  3. Hades Ἄδης

Ἄδης Hades del verbo α-ιδείν= no-ver, invisible, o lugar donde no se pueden ver caras y cosas).

Hades se llama el lugar donde se retenían cautivas las psiques de los difuntos justos e injustos antes de la época de Cristo. Según la percepción Elénica y Judaica, era “la realeza, reinado de la realeza oscura e invisible de los muertos”. Después con la muerte del Señor en la cruz, Él bajó al hades donde permaneció tres días y predicó en las psiques de los difuntos (1Pedro 3,19). Los que creyeron en Él se liberaron de las angustias, los males y del hades. A continuación, en Su gloriosa Resurrección, Jesús Cristo disolvió la realeza o reino del hades. En las escrituras cristianas se acostumbra a identificarse con el infierno o con un estado medio de las psiques y no es un lugar estático sino una forma espiritual de estar y ser sin luz, sin energía y doxa-gloria (luz) increada de Dios. Es un estado interior infernado.

El Yérontas Mitilineos en sus preguntas y respuestas nos dice: “Como siempre había una icona, imagen e impresión que el Hades está en la tierra, pero sin duda el Hades no está en la tierra. Aún en nuestra himnografía veréis imágenes y cantos: “Que has bajado a lo más hondo de la tierra”, es decir, decimos para Cristo cuando bajó al Hades. Pero no vayáis demasiado lejos, en la oda de Jonás se dice lo siguiente: Cuando fue tragado por el cetáceo y estaba en su barriga, la barriga del cetáceo la llama Hades.
Pero es una icona, imagen, para indicar el lugar oscuro, un lugar separado de la luz y está separado también de los hombres y de la comunión con los demás hombres. Por lo tanto, el Dios ciertamente es omnipresente, pero el Hades no está en la tierra, naturalmente tampoco el Paraíso al que ahora van las psiques, ni tampoco están en la realeza de Dios. Existe discernimiento entre realeza de Dios y el paraíso. El paraíso es el lugar o espacio de las psiques de los justos que esperan la resurrección y que estas psiques se unirán con sus antiguos cuerpos ya renovados y entonces entrarán en la realeza de Dios. Así que, el Hades no está en la tierra y el paraíso no está en las nubes. ¿Dónde están el Paraíso y el Hades? Sólo lo sabe Dios, es algo que no podemos decir ni definir nada, repito, sólo lo sabe Dios. Sabemos esto: que el Hades es el lugar oscuro y allí es ausencia de Dios y van las psiques de los pecadores. El Hades no es el infierno sino que es el presabor del infierno. El Paraíso es el lugar luminoso, es la comunión con Cristo, pero no en plenitud, porque falta el cuerpo. Antes hablábamos sobre los gnósticos que dicen que el principio del mal es el cuerpo o la materia. Mirad que lejos están. El cuerpo no es la causa del mal, sino la preferencia o libre voluntad es la causa del mal.
Por lo tanto, el cuerpo resucitará y co-reinará con la psique por los siglos de los siglos dentro de la Realeza de Dios. Y si queréis más, con estos ojos propios veremos a Jesús Cristo glorificado y “…lo veremos, contemplaremos con nuestros ojos tal como es” (1ªJn 3,2), pero con ojos y cuerpo renovados, pero el cuerpo que hemos tomado aquí en la tierra se hará incorruptible e inmortal. Así que no conocemos dónde está el Paraíso y dónde el Hades. El Dios obviamente es omnipresente, está en el Hades, pero allí no manifiesta su presencia, está también en el Paraíso pero allí manifiesta su presencia, y también toda su gloria está en Su Realeza”. http://www.logosortodoxo.com/el-yerontas-mitilineos-responde-a-dudas-y-preguntas/

  1. Hermano/os, Αδερφός/οί / Aderfós/í

Αδερφός/ή Aderfós/í o αδελφός/ή Adelfós/í, hermano/a. En la Santa Escritura “hermanos, adelfos” se llaman también los parientes lejanos, y no sólo los hijos de los mismos padres. Ved el ejemplo entre Abraham y  Lot; Abraham era el tío de Lot, sin embargo la Santa Escritura les llama: «hermanos adelfos αδέλφια», se encuentra en el pasaje del Génesis 13,8, dice Abraham a Lot: «…porque somos hermanos…άνθρωποι αδελφοί ημείς εσμέν».

Otro ejemplo, de muchos que podríamos decir: «Entonces dijo Labán a Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me servirás de balde? Είπε δε Λάβαν τω Ιακώβ, ότι γαρ αδελφός μου εί, ου δουλεύεις μοι δωρεάν» (Gen 29,15). Pero no eran hermanos con el sentido y significado actual!.

Veamos otro ejemplo en pasaje de Luca 2,48. Allí la misma Παναγία Todasanta-Santísima o más que Santa, dice a Jesús sobre José: “He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia”; es decir, como María llama a José como “padre” de Jesús, ¿significa que realmente era su padre? ¿No lo sabía ella de que no era su padre? Lo mismo sucede también con los “hermanos” de Jesús, eran hijos del otro matrimonio.

Aquí la respuesta es sencilla; incluso hoy en día decimos “hermanos” los hermanos de distintos padres o madres o adoptados.

Αδερφός aderfós αδερφή aderfí o αδελφός αδελφή Adelfós adelfí, de las dos maneras con l, o r, es válido; en helénico-griego significa hermano/a o amigo/a, palabra utilizada con el mismo sentido y significado desde la antigüedad antes de Cristo y por la tradición oral y cultural hasta hoy en día lo mismo; según la forma, puede ser hermano carnal, puede ser un primo cercano o un pariente lejano, puede ser un amigo de niñez o un simple amigo y conocido, puede ser cualquier ser humano, puede ser también cualquier cristiano; culturalmente y desde la antigüedad y siempre cuando un heleno-griego, sea cristiano, sea ateo o no o de cualquier otra religión, cuando visita a un monasterio, siempre por costumbre llama a los monjes/as hermano/a…

Hay muchas personas que tienen la costumbre hoy en día también hablando con cualquier ser humano o discutiendo y peleando, que al otro ser humano aunque sea enemigo lo llaman hermano; es muy característico ver y escuchar uno cuando está en Helas-Grecia escuchar o ver dos personas peleando o gritando y oír uno decir, no me llames hermano, no soy tu hermano, y porque esta persona tiene el hábito de llamar todos los seres humanos, hermano; es muy característico en nosotros los helenos en cualquier lugar, mercado, teatro, plaza, etc… ver a uno llamar a un desconocido hermano…

Yo personalmente y muchos otros, tengo el hábito y me sale sólo instintivamente muchas veces de responder como hermano a una persona desconocida que me está hablando bien, elegante y serenamente con prudencia y templanza; y cuando a uno yo quiero serenarle su ira y enfado le llamo intencionadamente con amabilidad y con serenidad hermano para calmarle su ira; también cuando voy a Helas-Grecia y veo a uno de mis amigos de niñez y del colegio y nos abrazamos, instintivamente le saludo diciéndole hermano mío, por el cariño y la emoción, no me sale ni siquiera la palabra amigo mío…

También existe desde la antigüedad αδελφικός adelfikós fraternal, persona o amigo fraternal, en Odisea de Homero, veremos a Aquiles llamando hermano a su mejor amigo Pátroclo, etc…

Desgraciadamente hay algunos protestantes que blasfeman contra la Zeotokos y contra al Justo, Profeta José, que era el Yérontas Guía espiritual de la Virgen, y dicen que tenía hermanos carnales y oh!!! la blasfemia que tuvo relaciones sexuales con su Yérontas de 80 años con una niña de 15 años que tenía la Zeotokos-Madre de Dios; es decir, tratan como un pederasta al Justo José…

Ματθ. 1,25 καὶ οὐκ ἐγίνωσκεν αὐτὴν ἕως οὗ ἔτεκε τὸν υἱὸν αὐτῆς τὸν πρωτότοκον, καὶ ἐκάλεσε τὸ ὄνομα αὐτοῦ Ἰησοῦν.

Ματθ. 1,25 Και ποτέ δεν εγνώρισεν αυτήν ως σύζυγον ούτε και όταν εγέννησεν αυτή τον πρώτον και μοναδικόν υιόν της ούτε και μετά ταύτα. Και εκάλεσεν ο Ιωσήφ το όνομα του παιδίου Ιησούν.

Mateo 1,25: Pero no la reconoció cómo cónyuge ni siquiera después de haber dado a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.

Para un heleno-griego nativo el texto está muy claro no deja ninguna sombra de duda.  οὐκ, ἕως, οὗ definen el ni siquiera o ni siquiera cuando o ni siquiera después de… en español.

Los ortodoxos helenos decimos, “la siempre Virgen Maria”, no sé si hay diferencia con lo perpetua.

Además que está confirmado por los santos Padres helenos, como San Juan el Crisóstomo el mayor filólogo de toda la historia del mundo, dicho también por las universidades occidentales y del segundo gran filólogo san Focio el Grande, también san Basilio y otros Padres se ocupan de este versículo pero a nivel espiritual, porque el texto como dije para un heleno nativo está muy claro.

De todas formas uno cuando entiende y conciencia qué es Misterio, qué es el Hijo nace del Padre y Espíritu Santo procede del Padre, qué es Iglesia, qué es ser Católico (que nada tiene que ver con el romanocatolicismo papista), todos estos Grandes Misterios, entonces hablamos… o mejor dicho nada que hablar con nuestra mente lógica o intelecto racionalista supralimitada… -Dios me libre a mí querer interpretar y racionalizar a los Misterios- algo nos dicen los santos porque llegaron a la zéosis pero también nos dicen que sigue siendo MISTERIO!!!

Los textos originales son muy claros sobre esto, simplemente los elementos de Satanás intentan confundir… además que está testimoniado por nuestra Santa Parádosi-Tradición que es equivalente a las Santas Escrituras una confirma la otra y claro está el origen de las Escrituras es de la Una Santa-Parádosi…  http://www.logosortodoxo.com/?s=Sobre+los+enga%C3%B1os  Sobre los engaños de los papistas, protestantes y otros herejes sobre la Virgen María

  1. Hipótasis Υπόστασις

Υπόστασις (hipóstasis), base subsistencial o substancial, fundamento base, fundamento, forma existencial.

Υπόστασις (hipóstasis), proviene del verbo ὑφίστημι (ifístimi), en principio expresa por debajo de, significando la estabilidad, subsistir, el cimiento, la base,  etc. En el lenguaje teológico hipóstasis expresa principalmente la existencia o subsistencia o base substancial invisible, la realidad. Υπόστασις Hipóstasis o Πρόσωπον Persona: Términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάδα monada Unidad» sobre Su indivisible e unificada «ουσία usía esencia (sustancia, o naturaleza)» y Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.

Υπόστασις (hipóstasis), base subsistencial o substancial, fundamento base, fundamento, forma existencial. Los helenos según qué, preferimos y usamos mucho, igual hoy en día también, el término Υπόστασις (hipóstasis), que hace ver o declara el όντως όν ontos on ser real, lo que está o yace como cimiento (invisible) de todo del ser.
No hay persona sin hipóstasis… a lo que respecta al hombre no cabe división entre persona e hipóstasis es impensable persona sin hipóstasis…
Persona sólo se puede ser… en Dios… a la imagen y semejanza de Cristo… y en Cristo Jesús por el Espíritu Santo… (pero ese concepto… no es el que se entiende en el mundo occidental… como persona, porque creo que en occidente está tomado del idealismo Alemán, de la filosofía y del herético escolasticismo del Tomás Aquino mezclando al pobre de Aristóteles).

Según San Juan el Damasceno el término hipóstasis expresa dos cosas. 1) la existencia y 2) la particular existencia de cada hombre. Es decir, cada persona es hipóstasis, tiene existencia verdadera, pero que cada hombre también tiene sus particularidades que le disciernen de las demás personas, de las otras hipostasis.

Hipóstasis significa dos cosas. Una es la existencia y en este caso la hipóstasis conecta con la esencia, por eso algunos de los Padres dijeron: fisis (natura) igual hipostasis. La otra cosa significa la «existencia por sí misma y su composición particular», y manifiesta la diferencia, lo particular de un individuo del otro. Finalmente dominó la usía que conecta con la fisis y la hipóstasis con la persona.

San Gregorio Palamás utiliza a menudo el término “luz hipostática”. Para tapar la boca de los en creían la luz de la gnosis creada, las fantasías y los conceptos de la diania (cerebro, mente intelecto). Decía característicamente: La luz divina increada que ven los santos es hipostática, porque no es concepción del nus ni producto de la fantasía, ni una visión o fenómeno creado. No obstante la palabra hipóstasis, que por procedencia aristotélica no se refiere algo más que “esencia” o “realidad”, tenía un nuevo significado el de persona. Este nuevo significado con sus extensiones Triadológicas y Cristológicas fue inevitable en las disputas Bizantinas durante el siglo 14.

Pág 133. La teología de los Padres no se puede conectar con el tiempo. Para los santos Padres, Dios pertenece a lo perpetuo, los ángeles y los santos a lo inmortal, imperecedero y el hombre al tiempo. La diferencia entre el tiempo y lo inmortal o imperecedero no es muy grande, pero la diferencia entre lo inmortal y lo perpetuo es enorme, la misma diferencia que existe entre creado e increado. Cierto que la economía se ha hecho al tiempo, en cambio la teología pertenece a lo perpetuo.

Es sabido de la enseñanza de los Padres que la muerte no es un fenómeno ontológico, es decir, un elemento estructural de la hipóstasis del hombre, sino interpuesta a la existencia del hombre y del mundo. La corrupción y la mortandad es un parásito de la naturaleza. La muerte es el enemigo del hombre y finalmente de esta muerte nos ha liberado Cristo. Así que con la vida en Cristo, se vive la superación de la muerte. Dios no ha creado el mundo negativamente, sino positivamente, es decir, sin la muerte. La muerte es interpuesta. Por eso no es un fenómeno ontológico, es decir, característico de la hipostasis-persona.

Por eso también el Señor en la parábola del Rico y del Lázaro dice al Rico que vio a Lázaro en el seno de Abraham, y no vio simplemente la psique de Lázaro. Porque sí la psique de Lázaro se encontraba en el seno de Abraham, a pesar de eso es el Lázaro, puesto que no queda abolida la hipóstasis del hombre después de la muerte. Es decir, el hombre se constituye de psique y cuerpo, los cuales se unieron en una hipóstasis por Dios durante el principio de su creación. Ésta hipóstasis no se disgrega ni después de la muerte. Por eso en la muerte aunque se separa la psique del hombre, la hipóstasis de ambos permanece y es la misma.

  1. Iglesia Εκκλησία ver: Eklisía
  2. Increado Ἀκτιστο (aktisto) inconstituido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido

Ἀκτιστο (aktisto) Increado, no-constituido, no construido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido.

No existe ninguna similitud entre increado y creado. En principio, Dios es áktisto (increado). Increado se llama lo que no tiene principio ni fin, en cambio lo creado tiene un principio concreto, y no tiene fin porque Dios quiere que no sea así. Dios no tiene cuerpo, en cambio el hombre sí. Lo increado es inalterable, no cambiable e infinito, en cambio, lo creado cambia, se altera, se corrompe y se desgasta.

San Máximo el Confesor: «En el Dios no hay nada creado, como en el hombre no hay nada increado. De la esencia increada de Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y la divina voluntad y la energía increada es común entre los tres. Según el santo, en unos de sus pasajes se ve que de las obras de Dios unas son iniciadas, es decir, que tienen un principio de existencia y otras no. Además, aquí las increadas y perpetuas energías de Dios se califican como perpetuas, porque lo perpetuo va más allá del tiempo y del siglo. Y lo que va más allá del tiempo y del siglo es divino e increado.  …Energía es la dinamis, fuerza o potencia manifestante de toda esencia, de la que la nada está privada. La energía es el movimiento de la esencia de Dios, por lo tanto de la deidad, pero la esencia no es movimiento».

Está claro que virtud, bondad, santidad, inmortalidad, agapi son energías de Dios, que son perpetuas e increadas. Existe diferencia entre energías las increadas de Dios y las creadas de las creaciones. La virtud es energía increada de Dios, pero las cosas virtuosas son creadas. La vida es luz, energía increada de Dios, pero los seres vivos son creados y son los resultados de la energía increada.

Por lo tanto, las energías de Dios no tienen principio, son perpetuas e increadas. Y como la esencia de Dios es divina, también son divinas Sus energías. Esto es una cuestión importante para la teología ortodoxa. Porque si consideramos que las energías de Dios son creadas, entonces nos obstruimos a recibir la zéosis (glorificación). Es decir, si Dios se comunica con el mundo con las energías creadas, entonces no podemos conseguir la κοινωνία (kinonía, conexión y comunión) con Dios, y la salvación se hace imposible con las energías creadas. Por lo tanto, Dios permanecerá sin ser conocido por el hombre y si intentamos conectar y unirnos con Su esencia, entonces se anula la diferencia entre creado e increado.

No hay ninguna relación analógica entre lo creado y lo Increado. Por eso, lo Increado es conocido por Su autoapocalipsis (auto-revelación).

 

  1. Infierno Κόλαση (kólasi),

Κόλαση (kólasi) Infierno, tinieblas. Es un término evangélico (Mt 25,46) y se refiere al estado esjatológico que vivirán los hombres que definitivamente libremente negaron a Dios. La noción y duración del infierno son misterios inconcebibles a los que nos aproximamos con fe, temor y oración. El Kirios (Señor) para hacernos cuidadosos por lo que nos pueda pasar por nuestra responsabilidad, nos habló parabólicamente sobre la realidad del infierno, con iconas, figuras e imágenes de nuestra vida y experiencia física. Habló de “llama” (Lc 16,24) “gusano” (Mrc. 9,44), “tiniebla, oscuridad exterior” (Mt 8.12), “llanto y rechinar de los dientes” (Mt 8,12) descripciones que no debemos de interpretar en pie de la letra. Son simples figuras, imágenes que intentan representar situaciones interiores incomprensibles por su naturaleza. Se debe pues, aclarar que el castigo de los pecadores al infierno no será procedente de Dios, ni será una “satisfacción de divina justicia” o “expiación” por los pecados, sino consecuencia de su libre alejamiento de la fuente de la vida, del Señor. La agapi (amor, energía increada) de Dios será presente también en el infierno, pero los infernados, condenados la estarán viviendo como suplicio, tortura porque serán ya incapaces de corresponder a ese agapi amor.

El infierno como concepto (corrección o castigo) y duración (eternidad o no) son misterios imperceptibles que la Ortodoxia los aborda con fe, temor y oración. “El cálculo de la esjatología no es sólo cuestión de la Historia, sino también de la sabiduría de Dios”, dice Evdokimof. Sin embargo la enseñanza de la Iglesia es unánime en los siguientes puntos:

1) el infierno no es un medio por el que Dios castigará a los hombres, sino un estado esjatológico que resultará el hombre con su libre y definitiva elección. Además, esta libre elección del hombre entre la agapi de Dios y la agapi a sí mismo comienza desde esta vida presente. San Juan el Crisóstomo en su homilía 79, comentando el pasaje de Mateo 25, 41 dice que: ¡“el fuego eterno” no fue preparado para los hombres, sino para el diablo y sus ángeles y que en este pasaje el Señor no dijo “antes de la creación del mundo” como dijo para su Realeza increada!

2) las situaciones desagradables (pena, tristeza y gemido), estarán acompañando a los pecadores en el infierno (ver Lc 16,24), no serán provenientes de Dios, ni será una “satisfacción” de la justicia Divina ο “expiación” por los pecados. Estos estados desagradables de los hombres      serán la consecuencia del definitivo alejamiento de ellos de la fuente de la vida, el Dios; será el vacio de la existencia y la pobreza del corazón de ellos, que será incapaz de responder a la agapi de Dios (Evdokimof).

3) La agapi (amor, energía increada) de Dios estará presente también en el infierno. “Los pecadores no serán privados de la agapi de Dios” (Evdokimof). El drama y el martirio de los que se encontrarán en este estado es que esta energía increada de la agapi de Dios la estarán viviendo como tortura. La luz increada de la doxa (gloria) de Dios que estarán disfrutando los Santos como alegría, será a la vez fuego de juicio para los pecadores.

4) Es imposible no aceptar la idea del Infierno. Esta idea es el incentivo necesario para la sanación y salvación del hombre. Porque, puesto que existe el infierno, cada hombre es ayudado de modo que esta idea no se convierta en realidad en su existencia.

5) Nuestra Iglesia Ortodoxa en las oraciones del Pentecostés ora incluso para aquellos que están al Infierno.

Anexo: El cristianismo occidental consideró el tema del Infierno bajo un prisma judicial y dentro de unos marcos de intimidación y terror. La ortodoxia, al contrario, el tema del Infierno lo considera más en los marcos de la crucificante Jaris de Cristo y la infinita filantropía de Dios (= μέγα έλεος, gran misericordia increada). Por eso lo aborda con silencio y oración. También la religiosidad occidental ha utilizado el tema del Infierno como medio de represión contra los que opinan distintamente.

  1. Iluminación, (del nus) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú)

Φωτισμός, τοῦ νοῦ (fotismós, tu nú) Iluminación, del nus: es la segunda etapa de la vida espiritual, después de la catarsis del corazón.

San Pedro el Damasceno, en la Filocalía nos dice: “Principio de la iluminación y la salud del nus es cuando en su estado de catarsis empieza a ver sus pecados como los granos de la arena del mar”.

El hombre al principio antes de la caída no tenía fantasías. Esto lo analiza más exhaustivamente san Máximo el Confesor, cuando dice que el hombre en principio no fue creado para tener ηδονή hidoní (placer, voluptuosidad) y οδύνη (odini, angustia, dolor); tampoco el olvido y la ignorancia en la psique; ni fantasía en el nus. Todo esto es causa de la caída, por eso hace falta liberación de estos. Esto san Máximo lo tiene en cuenta, cuando en su enseñanza sostiene que: el que se ha liberado de la hidoní (placer, voluptuosidad) y odini (angustia, sufrimiento, dolor), entonces adquiere la catarsis purgación y sanación del corazón; y aquel que se ha liberado de la ignorancia y del olvido, tiene memoria perpetua de Dios; por lo tanto, vive la iluminación del nus; y aquel que se ha liberado de las figuras, espectros y fantasías, ha llegado a la teología mística. Esto significa que teólogo es aquel que se ha liberado de la fantasía y los ídolos (reflejos, espectros). Porque con la fantasía y los ídolos-espectros es imposible para el hombre teologizar con certeza y sin engaño, es decir, inspirado por el espíritu divino, tal como enseñan los santos Padres de nuestra Iglesia.

San Máximo, Filocalía 33. Nus puro y lúcido es el que se ha alejado de la oscuridad de la ignorancia y es iluminado por la divina Luz increada.

  1. Psique pura y lúcida es aquella que se ha librado de los pazos y deleita siempre de alegría por la agapi divina (amor, energía increada).

San Gregorio Palamás:  “teniendo gnosis empírica de la tradición hisijasta, hablaba ortodoxamente sobre la oración incesante del corazón que enlaza y conecta con la iluminación del nus y la memoria incesante de Dios, y decía que el éxtasis no es alejamiento del nus del cuerpo, sino que alejamiento del nus de la conducta y actitud carnal”.

Ioanis Romanidis: La Iglesia de los apóstoles y de los padres no se ocupaba de Dios mediante meditaciones intelectuales y pensamientos abstractos sobre Él. Eso porque Dios en la lógica o razón de la mente o intelecto permanece como misterio, incluso en aquellos que es apocaliptada= revelada la en Cristo doxa-luz increada gloria y Su realeza increada, y los cuales participan de esta manera en el misterio de la cruz, mediante la glorificación, es decir, su zéosis. La única ocupación de los profetas, apóstoles y padres era:  1) la terapia y sanación “psicoterapia” de los particulares o laicos mediante la catarsis de sus corazones y 2) la iniciación de ellos a) en la situación o estado de ser miembros del cuerpo de Cristo y templos del Santo Espíritu, mediante la iluminación del corazón y b) en “lo perfecto” (1Cor 13,12), es decir, en la visión, expectación de Cristo en doxa increada “cara a cara” (1Cor 15,12) mediante la glorificación o zéosis (1Cor 12,26; Rom 8,30), para el servicio de la humanidad (Jn. 17). Lo de “…a los que perdonó e hizo justicia, a ellos también glorificó”, en el reinado de la Realeza increada de Dios (Rom. 8,30), significa que la iluminación y la glorificación o zéosis conectan o enlazan entre sí en esta vida, pero no se identifican.

…El Espíritu Santo por sí mismo cohabita y co-ora por todos los hombres con “gemidos o inspiraciones inenarrables” (Rom. 8´26). Pero encuentra respuesta o correspondencia en aquellos que colaboran 1) en la catarsis de su propio nus espíritu, es decir, del “hombre interior” o “de la noerá energía” de todos los loyismí buenos y malos, 2) de la salida, separación de este nus espíritu de la lógica y 3) en el retorno del nus espíritu o de su energía al corazón junto con las oraciones y los psalmos de la diania. Así la terapia de la personalidad humana se va introduciendo en el estadio de la iluminación. Esto es lo que condiciona Pablo cuando escribe: “oraré con el espíritu oraré con la lógica, psalmodiaré con el espíritu y psalmodiaré con la lógica” (1Cor 14´15).

…Pablo habla claramente sobre oraciones y psalmos no recitados con “la fuerza de la voz”, sino escuchados dentro del corazón. Esta iluminación del corazón neutraliza la esclavitud del instinto de auto-conservación y empieza la metamorfosis (conversión, transformación) de la agapi-amor egocéntrico e interesado en agapi-amor desinteresada y altruista. Esto constituye el carisma de la fe innata, íntima en el hombre interior, lo cual es justicia y perdón, reconciliación y adopción, paz, esperanza y vivificación o despertar espiritual…

Durante el tiempo de la terapia de la iluminación aumenta el perfeccionamiento de la agapi y sobre todo por la derrota del diablo, el iluminado recibe proporcionadamente los carismas enumerados anteriormente en la 1Cor12´28, con la culminación en la zéosis o glorificación…

En el estado de iluminación el creyente es “niño”. Puesto que mientras se ha glorificado, retorna a la iluminación como “hombre” (1Cor.13´11).

…El misterio de la Metania confesión tiene claramente su raíz en la conducción de los laicos a la catarsis del corazón y a la iluminación del mismo corazón. Sea o no sea uno correspondido, el Espíritu Santo “coexiste” en el corazón de cada hombre. Con otras palabras, la agapi-amor increada de Dios llama por igual a cada uno, pero no todos corresponden.

Las dedicaciones sobre la catarsis, toda la práctica sobre la catarsis, el propósito que tienen es preparar al hombre a estar en memoria con Dios día y noche incluso cuando duerme; es decir, tener la memoria perpetua de Dios que significa la iluminación del nus, que ya existe en el Antiguo Testamento.

El Cristiano teniendo como guía conductor la Santa Escritura, los dogmas y los textos patrísticos, atraviesa por el estadio de la catarsis y a continuación, se introduce al estadio de la iluminación, que es el estadio de la noerá oración del corazón. Y en este estadio existen creados verbos, palabras y conceptos con los que se hace la oración. Pero cuando llega a la glorificación o zéosis son abolidos, suspendidos los verbos y conceptos creados durante la experiencia.

«En la experiencia de la iluminación, por supuesto que existen conceptos, palabras y verbos creados. Por eso el dogma es el guía conductor a este estadio. Pero cuando uno llega a la zéosis, los conceptos, palabras y verbos quedan abolidos, y a causa de esto, también queda abolido y trascendido el dogma. Esto significa que el dogma para la teología ortodoxa tiene carácter provisional, y no sólo carácter.» El mismo Espíritu Santo ora en nuestro interior con logos, verbos y conceptos creados. Pero en la zéosis estos son suspendidos.

«En la experiencia de la iluminación, por supuesto que existen conceptos, palabras y verbos creados. Por eso el dogma es el guía conductor a este estadio. Pero cuando uno llega a la zéosis, los conceptos, palabras y verbos quedan abolidos, y a causa de esto, también queda abolido y trascendido el dogma. Esto significa que el dogma para la teología ortodoxa tiene carácter provisional, y no sólo carácter.»

«La Santa Escritura está llena de logos, dichos y conceptos  y la oración está constituida de estos. Pero cuando el hombre llega a la zéosis, estos logos, verbos y conceptos sobre Dios quedan abolidos. ¿Por qué? Porque Dios transciende todos los logos y conceptos. Ya no hay ningún verbo o concepto que pueda expresar a Dios, porque Dios lo transciende todo, por lo tanto el hombre no puede conocer a Dios por su lógica. El hombre puede conocer a Dios por la iluminación, sólo como regalo del Espíritu Santo, una vez ya teniendo el estado de la iluminación.»

En el estadio de la catarsis y de la iluminación son necesarios los logos, verbos y conceptos de la Santa Escritura y de los Padres de la Iglesia. Pero son superados, trascendidos en la zéosis o glorificación. Amín.

  1. Intelecto Διάνοια diania, mente- o mente analítica, ver: Mente
  2. Jaris, Gracia de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú), ver: Gracia
  3. Juicio Κρίσιs/ o día del Kirios Señor

Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου (crisis o imera tu Kiríu) Juicio o día del Kirios-Señor.

En el Nuevo Testamento con los términos “día”, “día del juicio”, “el ésjato o último día”, “día del Kirios”, se expresa la Segunda Parusía-Presencia o Advenimiento de Cristo, acontecimiento esjatolójico que se enlaza además con la segunda venida y la resurrección final (ver también esjatología). Entonces el Kirios juzgará a todos los hombres como Él mismo lo confirmó (Mt 25,31 y otros), con su criterio divino las buenas o malas obras que hayan hecho durante sus vidas, especialmente si han tenido agapi– amor desinteresado durante sus áskisis prácticas. Y a los buenos les recompensará con Su Realeza increada celeste, en cambio a los malos los condenará al eterno infierno (kólasis). Este es el juicio final e universal. Pero existe también el juicio parcial al que se somete la psique inmediatamente después de su salida del cuerpo a la hora de su muerte. Entonces la psique en una primera fase es juzgada por Dios y según el resultado de su vida pre-saborea parte de su bienaventuranza en el paraíso o de su tormento en el infierno. En este estado, que se llama medio, quedarán hasta el juicio final todas las psiques de los difuntos manteniendo entera su autoconciencia. (Lc 16.22-31).

San Gregorio el Sinaita: “Krisis-juicio de este mundo”, según el logos evangélico (Jn 3,19) es la incredulidad de los infieles, según el versículo: “el que no cree ya se ha juzgado” (Jn. 3,18). Las pruebas dolorosas que manda la divina providencia son para limitación del mal o la metania (giro del nus hacia dentro, conversión y confesión) y también, para corregir las inclinaciones y desviaciones de los hombres, para que se activen y operen hacia el bien o el mal, según el Salmo: “Se perdieron los pecadores antes que nacieran”. Puesto que entonces se manifiesta el justo juicio de Dios, según la infidelidad, la instrucción y los hechos de cada hombre. Así a unos los castiga, porque son irrespetuosos o incrédulos. A otros los compadece, porque son creyentes pero negligentes, descuidados, y por eso les instruye por la Filantropía. Por último, recibirán sus correspondientes recompensas los que se hicieron perfectos en virtudes o maldades, los virtuosos recibirán coronas y los perfectos en maldades recibirán el infierno (kólasis)”, (Filocalía t. 4 c.40, pag.182).

  1. Kakó Μal

Κακό Μal‖desgracia, calamidad, daño. En la enseñanza Ortodoxa, el mal de por sí no tiene existencia independiente; ontológicamente por sí mismo es inexistente, pero aparece en la praxis como negación o carencia, privación del bien. O sea, el mal es una habilidad del hombre libre e independiente para alejarse de Dios. Generalmente es enfermedad, debilidad, falta de verdadera gnosis y fe, mas voluntad y preferencia o carencia de energía para el bien. Aunque realmente no existe, a pesar de eso provoca distorsiones y situaciones reales en la vida del hombre, porque le altera la fuente de su existencia que es el Dios. El Mal no es un ser que se opone a Dios y que existe paralelamente con el Dios (dualidad). El Mal es una habilidad misteriosa que el Dios ha permitido que su criatura, el hombre, pueda decir de una manera no a su Creador y alejarse de Él, quien siempre se ofrece como amigo desde el momento de la creación, como también negar la llamada de Dios que esta es también llamada de la libertad.

De acuerdo con la enseñanza Cristiana, las primeras criaturas que hicieron mal uso de esta habilidad fue una fracción del mundo espiritual angelical (ángeles), en consecuencia convertirse en espíritus sin libertad, malignos, viles y astutos malos (demonios). Después hizo lo mismo el hombre (pecado original), pero con inducción y tentación del maligno espíritu, el demonio.

San Diadoco Fótica, en la Filocalía: el mal no tiene existencia natural, física ni nadie es por naturaleza malo, porque el Dios no creó nada malo. Cuando uno desea el mal, entonces lo inexistente empieza hacerse existencia tal y como quiere aquel que lo hace. Debemos pues, con el cuidado de la memoria a Dios, descuidar la costumbre del mal. Porque es más fuerte la naturaleza del bien que la costumbre del mal y eso porque el bien existe, en cambio el mal no existe, sino solo cuando lo hacemos, (Filocalía t. 1 c3).

San Dionisio el Areopagita en el capítulo sobre “Divinos Nombres”, en la sección sobre el mal, escribe: «El verdadero logos que uno puede expresar es que el mal no construye ninguna esencia o nacimiento, sino sólo desgracia, y deteriora la hipóstasis (base substancial) de los seres a la medida que le resulta posible… así pues el mal no es ser, ni existe dentro de los seres… entonces el mal no es el castigo, sino que uno se haga merecedor del castigo esto es el mal… ¿Qué es el mal en los demonios?: ira insensata, deseo necio y fantasía descarada… entonces el mal no se encuentra ni en los demonios, ni en nuestro interior como ser o ente, sino como falta y privación de perfeccionamiento de los bienes habituales… el bien proviene de la única y perfecta causa, el mal de la cantidad de pequeñas faltas… por eso el mal carece de hipóstasis (base substancial), por el contrario es parahipóstato, parásito y parasitante… por lo que el mal está fuera del camino y el fin, fuera de la fisis, naturaleza y causa, fuera de la voluntad, de los límites y de la hipóstasis; resulta que el mal es privación y falta; asimetría y enfermedad; pecado y desacierto; feo y sin psique; insensato, ilógico y necio; defectuoso, imperfecto e inconsistente; sin causa o motivo e indefinido; infructuoso, árido y lento; inerte e indisciplinado desordenado; desigual e infinito; oscuro y sin base esencial o esencia… para el demonio, su mal, es que se encuentra fuera del nus bondadoso, y para la psique es que estar fuera del logos (lógica) y para el soma (cuerpo) es estar fuera de su fisis (naturaleza)…  En conciencia pues, las Escrituras llaman a los pecadores débiles frente a la infalible gnosis del bien y su realización (Rom. 1,18-20), los que conocen la voluntad de Dios y no la realizan (Lu. 12,47), los que han escuchado la enseñanza y se debilitan en la fe y en la acción del bien (Mar. 4,18)… todo esto lo hemos desarrollado adecuadamente y suficientemente donde aludíamos la verdad de los Logos (Evangelios) rechazando como paranoicos, los logos o dichos que atribuyen a Dios injusticia y mentira» San Dionisio el Areopagita.

  1. Kerós Καιρός según contexto: tiempo

Καιρός kerós según contexto: tiempo// espacio del tiempo o temporada, un período de tiempo limitado e indeterminado// época, por ejemplo, kerós-tiempo de cerezas// Momento adecuado u oportuno//, Clima, en meteorología kerós es el conjunto de parámetros meteorológicos en un lugar concreto y durante un momento concreto.

Actualmente, el concepto es utilizado en diferentes ámbitos con significados variables, a veces relacionados con un espacio de tiempo y otras con un tiempo y lugar específicos.

En la teología cristiana se lo asocia con el «tiempo de Dios»; el término aparece mencionado en versiones griegas del Nuevo Testamento, por ejemplo en Marcos 1:15,7​ en donde significa «el momento señalado en el propósito de Dios», que representa el tiempo necesario para que la voluntad de Dios se cumpla. Es característica la frase de los santos Padres Helénicos: Καιρός τού ποιήσαι kerós tu piise tiempo de hacer (tiempo de, actuar, realizar, practicar, obrar, crear). Al comienzo de la Divina Liturgia de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, el diácono le dice al sacerdote: «Es kerós-tiempo para que el Señor actúe» (Kerós tu piise o Kyrios), lo que indica que el tiempo de la liturgia es una intersección con la eternidad.

Algunas interpretaciones más: «En la medida justa». Como unidad de tiempo: «un momento de crisis», «la época decisiva», «el momento oportuno», «un período de tiempo limitado e indeterminado», «lo que viene con el tiempo», «la hora señalada» o «el momento decisivo».

«el instante fugaz en el que aparece, metafóricamente hablando, una abertura (o sea, el lugar preciso) que hay que atravesar necesariamente para alcanzar o conseguir el objetivo propuesto.». «un Momento-lugar único e irrepetible que no es presente sino siempre está por llegar y siempre ya ha pasado. Que nos sobrevuela», «el tiempo de nuestros momentos trascendentes, de los hechos que marcan fuerte el camino personal de cada uno de nosotros, eso que algunos denominan destino, y que en determinados momentos nos hizo tomar decisiones importantes».​

Sin embargo, no se pueden unificar todos sus usos y el significado exacto debe extraerse del contexto. Ni siquiera siempre es asociado con el tiempo, pero sí con la eficiencia y aparentemente siempre juega un papel decisivo en las situaciones imprevisibles e inusuales y es una condición necesaria para lograr el éxito en una empresa.

Καιρός kerós (en griego antiguo καιρός, kairós) es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso o espacio indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es «momento adecuado u oportuno». La principal diferencia con χρόνος (jronos) cronos en griego antiguo y actual, es que, mientras Kerós es de naturaleza cualitativa, χρόνος jronos es cuantitativo. Como dios, Kerós era semidesconocido, mientras que Xρόνος jronos era la divinidad por excelencia de la época.

Aunque el término utilizado en la antigüedad varía en los diferentes textos y aparece con significados ligeramente distintos. Así, Hesíodo lo define como «todo lo que es mejor que algo», y Eurípides dice que es «el mejor guía en cualquier actividad humana». el significado exacto debe extraerse del contexto. Ni siquiera siempre es asociado con el tiempo, pero sí con la eficiencia y aparentemente siempre juega un papel decisivo en las situaciones imprevisibles e inusuales y es una condición necesaria para lograr el éxito en una empresa.

En la retórica, el concepto era fundamental para los sofistas, que hacían hincapié en la capacidad de la retórica para adaptarse y aprovechar las circunstancias cambiantes y contingentes. En este sentido, kerós es «el momento adecuado para hacer algo». Así, en Panazinaicos, Isócrates escribe que «las personas educadas son aquellas que manejan bien “los kerós” las circunstancias que enfrentan día a día, que poseen el juicio que es preciso en ocasiones especiales o reuniones que puedan surgir, y rara vez pierden el curso oportuno de la acción».

Aristóteles también lo valora, para él representa «el momento y contexto adecuado en el que la prueba debe entregarse».​ Esta prueba lógica es el argumento usado por los oradores de la antigua Grecia para persuadir en el arte de la política y la ciudadanía, y así hacerse un lugar en la administración de la polis. En este ámbito, el kerós está al lado de otros elementos contextuales de la retórica, como el público, que es el maquillaje psicológico y emocional de los que van a recibir la prueba.

En la mitología griega, Kerós es el dios del clima y las estaciones. Habitualmente es considerado hijo menor de Zeus, el que rechaza la tiranía de Χρόνο Jrono (cronos) y queda siendo el amo, del orden cósmico.​ Sin embargo, otros indican que Kerós es hermano del Χρόνο Jrono y otros su hijo. http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-relacion-del-hombre-con-el-espacio-y-el-tiempo/

  1. Kerigma, Κήρυγμα (kirigma)

Κήρυγμα (kirigma) kerigma es la anunciación del logos de Dios que se hace por los enviados de Cristo y la Iglesia. El kerigma se habla en el Templo, en reuniones exteriores y el escrito en libros, manuales, periódicos… y se refiere a todas las edades. Especial importancia tiene el kerigma del Domingo que se hace durante la Divina Liturgia.

  1. Krisis Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου Juicio o día del Kirios Señor, ver: Juicio
  2. Kosmos Κόσμος mundo, ver: Cosmos
  3. Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison».

Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον  Kirie eleison». Κύριος (kirios) Señor  con mayúscula Dios, Señor, Don o Cristo y con minúscula: dueño,  propietario, amo, lo más importante, principal, esencial. De Kirios viene Kiriakí Domingo. La palabra Kirios se usa en las traducciones del Antiguo Testamento de acuerdo con la antigua tradición, como atributo del nombre del Dios Hebraico que posiblemente se pronuncia “Γιαχβέ Yahvé”. Los hebreos por respeto al nombre de Dios evitaban pronunciarlo y en el lugar de las consonantes de la palabra “Γιαχβέ Iahvé” leían la palabra “Αδωνάι Adonai” que quiere decir Kirios, Señor. A consecuencia de esta práctica resulta en los años nuevos la malinterpretada paranoica palabra técnica de “Ιεχωβά iejová Jehová”, de las consonantes de la primera y las vocales de la segunda. El nombre “Γιαχβέ Yajvé” es el nombre por excelencia de Dios, con el cual se apocalipta (revela) en su pueblo (Ex. 3,13-15). El significado exacto de la palabra nos es confuso, pero de acuerdo con el Éxodo (Ex. 3,15) se manifiesta que proviene del verbo “soy”, “existo”. Así, revelado con este nombre, el Dios pone de relieve su principal característica, la existencia, en antítesis de los dioses del mundo idólatra que en realidad no existen. La existencia de Dios no es condición sine qua non de nadie, en cambio todo emana y toma de Él su existencia (Sal. 96,5) por las energías increadas. Dios dirigiéndose a los hombres con este nombre, no se presenta en ellos como alguien desconocido, sino expresa que es el que ha conocido el hombre en su historia (Ex. 6,2). Dios repitiendo su nombre en cada mandamiento (Lev. 18.4,5,6 y 19.10,14,16,18, y otros) no se manifiesta como un tirano dominador, que sólo la audición de su nombre produzca terror y miedo, y no dicta sumisión a los hombres, sino como Padre caritativo que beneficia a sus Hijos y pide de ellos un comportamiento parecido, análogo, que el de ÉL. La alocución “kirie” (en arameo: maré) durante la época del Nuevo Testamento se dirigía a destacadas personalidades como reconocimiento de su autoridad (Mt 8,8 Lc 6,46).

En el mundo Elenoromano, el título se daba al auto-deificado emperador (Hec. 25,26), en cambio los creyentes de distintos grupos llamaban con el mismo título sus dioses, (Cor 8,5). Los autores del N.T. usando fragmentos del A.T. donde Dios se llama “Kirios” en relación con el prósopon (persona, rostro) y la obra de Jesús, reconocen a Cristo como verdadero Kirios y Dios, (El. 3,5 con Hec 2.21 y Rom. 10.9-13, El. 3,4 y Am. 5.8 con Cor.1.8, Is.45.22-25 con Fil.2.9-11). San Dionisio el Areopagita sobre Nombres Divinos 2cap.1, 10 dice: “Además, la conjuntiva deidad posee la kiriotis (propiedad, posesión) de todo y es enteramente clara sobre la paternidad y la filiación, porque el nombre Kirios se atribuye al Padre y al Hijo en tantos puntos de la teología (se refiere a los autores teológicos del Evangelio), de manera que no hace falta ni que se mencione. También se dice “Kirios el Espíritu”, (2Cor 2,7).

«Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo. El “Kirie eleison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eleison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar.

Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latino.

Pero decir, “Eléisonme ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, implica no sólo el deseo de perdón que comienza del miedo, sino que se trata de la súplica sincera del amor filial, que pone mi esperanza en la misericordia de Dios, y uno reconoce humildemente que es demasiado débil para doblegar su propia voluntad y mantener una cuidadosa vigilancia sobre sí mismo. Es una llamada a la misericordia, es decir, a la jaris (gracia, energía increada) que se manifestará en el don por parte de Dios de la fuerza que nos permite resistir a la tentación y superar nuestras inclinaciones pecaminosas. Es como un deudor sin dinero que pide a su benigno acreedor no sólo que le condone la deuda sino que se compadezca también de su extrema pobreza y le dé una limosna; esto es lo que estas profundas palabras “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, es como decir: «Dios misericordioso, perdona mis pecados y ayúdame a corregirme; despierta en mi psique-alma un fuerte impulso a seguir Tus mandatos. Dispensa Tu jaris (gracia, energía increada) en el perdón de mis pecados presentes, conscientes e inconscientes, y para que solo dirija hacia Ti la atención de mi nus (espíritu), de mi mente, de mi voluntad y de mi corazón negligentes.»

  1. Lógico Λογικός

Λογικός Lógico, razonable, sensato. El término lógico conecta con el logos y de éste con el divino Logos. Así, que la traducción de lo lógico como la capacidad de meditar, razonar es evidentemente insuficiente. El término se refiere más a la habilidad del nus en alcanzar la gnosis increada (conocimiento espiritual). Cuando el término se usa en combinación con la psique, o sea, como psique lógica, entonces significa divina belleza dotada de lógica. Correspondientemente, lógico, logístico o loyismós constituyen los principales elementos del nus o de su función.

  1. Logos Λόγος y logos de los seres

Λόγος Logos: Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος(en arjí in o logos) en el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente…

Los Sabios Santos Padres Helénicos Ortodoxos y todos los Helenos, sostenemos que según el contexto en general cuando este término está escrito con la “L” mayúscula se alude a Cristo. “Logos” significa el desarrollo del pensamiento expresado con la voz propia del lenguaje, manifiesta lo que se encuentra en la diania (cerebro, mente o intelecto) y al corazón del hombre, es decir, revela al invisible, dominador y creador nus. También significa causa, razón, motivo, relato, opinión, dicho, discurso, expresión, intelección y tratado. En Occidente se ha mal traducido como “palabra” que poco tendría que ver con el “logos, ya que palabra en griego es λέξιs (lexis)”.  (Con mucho dolor, digo que es una lástima que se traduzca a veces: ”todo se hizo por Ella”, o sea, para el Logos de Dios, Cristo, se emplea el término “Palabra” (Ella) en vez de Él, (Jn1,3)). Tampoco puede ser traducido por “Verbo” puesto que el Helénico verbo es ρῆμα (rima), que según el contexto significa también lo dicho. Los términos ὁ Χριστός ( o Jristós) el Cristo que es el Logos de Dios como ungido, iniciado y hecho hombre y χριστός (jristós) es el hombre iniciado en Dios y χρηστός (jristós, bondadoso, indulgente o útil) no están verbalizados como muchos términos helénicos en todas las lenguas.

Tenemos el Logos no encarnado en el A. Testamento y el Logos encarnado en la persona de Jesús Cristo en el N. Testamento. Por ejemplo, dicen los sabios padres: «Y dijo el (Logos) Dios: «Haya luz» (Gén 1,3), «Y dijo el (Logos) Dios: Hagamos al hombre a imagen y semejanza» Gén 1,26). Este “hágase la luz” es y proviene del Logos de Dios;  y “hagamos” en plural se refiere a las tres personas de la Santa Trinidad que el Logos nace del Padre y el Espíritu procede del Padre, es decir, se refiere a imagen y semejanza del Logos que más tarde se haría hombre, aquí también es el Logos Dios. «Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad» (Jn, 1,14) y «Todo fue hecho por el Logos y sin Él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1,3). Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.

El término logos es muy conocido en la antigua filosofía Elénica y tiene muchos significados. No se agota exclusivamente con la lógica de la mente o intelecto. Para Heráclito, “logos” significaba el espíritu supremo que derrama el Universo y determina las relaciones de los seres, dándoles la posibilidad de pensar, racionalizar y hablar. Para Platón, el “logos” expresa la suprema idea que constituye la ψυχή (psique) “alma” del Todo. Para Aristóteles, el “logos” es la suprema mente divina y para Demócrito el supremo principio divino que todo lo rige.

Los hombres tienen psique con esencia y energía y por eso disponen de nus (con atención y memoria), logos (lógica) y espíritu. El espíritu es la energía de la Jaris (gracia) increada que vivifica la psique y la psique vivifica el cuerpo. Nus y logos están unidos y resultan inseparables de la psique (alma) después de la muerte física. Podemos distinguir, según los Padres, entre varios tipos de logos, como por ejemplo, el innato que es la voz interior de la conciencia, el oral, el conceptual o intelectual, el escrito, el pintado o iconografiado y el que se hace mediante señas.

En el Evangelio de San Juan (1.1-5)

1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos.

   1:1 «En el principio junto con en el espíritu infinito e increado de la creación espiritual y material existía siempre el Logos increado, como Hijo y Logos de Dios nace siempre de-el Padre como Logos vivo, increado e infinito de Nus perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis o persona de la Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios; y el Logos era y es siempre Dios, increado, perfecto e infinito, tal como el Padre y el Espíritu Santo; (un Dios tres hipostasis/bases substistenciales y una usía-esencia/substancia y una energía increadas)».

2 Él existía y está siempre desde el principio de la creación unido con Dios.

3 Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado.

4 En Él existe y está la vida y la vida era y es la luz de los hombres.

  1. «En Él existe y es la vida increada, y como fuente increada de la vida creó y mantiene toda vida creada. Para los hombres lógicos además de la vida natural, es también la luz ética y espiritual que ilumina el nus de ellos, es decir, el espíritu de los corazones de sus psiques y sus mentes/intelectos, que los conduce a la comprensión, a la gnosis y a la aceptación de la verdad».

5 Y la luz ilumina en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron ni la dominaron, tampoco la sofocaron.

  1. «Y la luz increada con su resplandor luce a los hombres oscurecidos, entenebrecidos por sus egoísmos, pecados, faltas, autoengaños, vicios…, es decir, los pazos; pero los seres humanos con el corazón retenido y obstruido y la mente/intelecto embotada y oscurecida no la percibieron y no la introdujeron en sus corazones, ni pudieron neutralizarla y aniquilarla, ni tampoco vencerla y sofocarla nunca.

En la Iglesia Ortodoxa, Apostólica y Católica, el “Logos” es la Segunda Persona e Hipostasis (base substancial) de la Santísima Trinidad. (No confundir “Católica” con la religión del Papa de Roma). Dios es Trinitario y comprende: Νοῦς, Λόγος, Πνεῦμα (Nus, Logos y Pnevma o Espíritu) increados. Creó al hombre dotado de libre voluntad y a imagen y semejanza del Logos Encarnado que es el Θεάνθρωπος (zeántropos, Dios y hombre), confiriéndole nus, logos y pnevma (espíritu). El Logos como principio cósmico unificador, contiene todos los logos que son los principios, las esencias interiores y los pensamientos de Dios con los cuales se crean y desarrollan todas las cosas en el tiempo y el espacio, más las formas que son dadas por las que cada objeto contiene los principios de su propio desarrollo. Éstos son los logos contenidos en el Logos y aparecen de distintas formas en el universo creado, constituyendo la segunda etapa en la contemplación del Universo.

El Evangelio de San Juan (1.1) empieza señalando la deidad de Cristo y los demás evangelistas terminan mostrando esta realidad. San Juan escoge el término “Logos” para combinar conceptos, nociones e imágenes que se habían formado en el pensamiento judaico con términos filosóficos de su época provenientes de la filosofía Helénica. El “Logos” significa la Sofía (Sabiduría) de Dios del Antiguo Testamento y el divino nus de la filosofía Helénica que lo gobierna todo; representada por Filón de Alejandría, filósofo de origen judío influido por el Platonismo. Proclama la doxa=gloria y la obra salvadora de Cristo como “Logos de Dios”.

En relación con el acontecimiento de la Encarnación del Logos (Jn 1,14), se aclara totalmente en el Evangelio de San Juan el carácter personal del Logos, el cual preexistía antes de los siglos en Dios (Jn 1,12; 10,30) “todo se hizo por Él…” (Jn 1,3). Tenía siempre una diversidad de forma en relación con el cosmos e Israel. Vino al mundo mandado por el Padre para cumplir su misión y regresar otra vez en Él al terminar su misión. El hecho que el primer capítulo del cuarto Evangelio califica a Cristo como “Logos” y no como “Sofía Sabiduría” (ni tampoco como palabra o verbo) se debe a la elección del escritor de un término que en la filosofía y religiones de la época expresa la mente universal que gobierna todo, que es la Persona de Cristo y es presente antes que el mundo. De esta forma las reivindicaciones del Señor se manifiestan claras en el mundo no judaico. El himno de Juan 1,1 recalca que el “Logos” que se humanizó en Jesús, no es una creación sino el mismo Dios (Jn 1,2), el cual se hizo realmente hombre con cuerpo y sangre en la plenitud de la energía increada Χάρις (Jaris) y Verdad (Jn 1,14).

Metropólita Ierózeos Vlajos, «…Tal y como sabemos, Dios es Trinitario: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los Padres llaman “Nus” el Padre, “Logos” el Cristo y “Espíritu” el Espíritu Santo. Puesto que la psique (alma) es como imagen de Dios, entonces ella también tiene tres fuerzas: “nus”, “logos” y “espíritu”. El nus como hemos dicho anteriormente es el núcleo de la existencia del hombre, y el logos es aquel que expresa las experiencias del nus. Tal y como el Cristo, el Cual es el Logos del Padre que nació de Él, así también el logos del hombre que conecta con la lógica, nace del nus del ser humano. El espíritu en la psique humana es el “eros” (amor) del hombre a Dios. Entonces el nus (como energía y el corazón como esencia) es el centro de la existencia del hombre que adquiere la experiencia de Dios y el logos es aquel que formula las experiencias del nus». (Metropólita Ierózeos Vlajos, “Conversaciones sobre la Psicoterapia Ortodoxa” Pág:32)

Ierotheo Vlajos: «El logos es a la vez liturgia, función que percibe los conceptos, pensamientos (los logos) para transmitirlos a los demás. Por eso en la lengua helénica logos significa el pensamiento (concepto o idea) y la palabra que lo expresa.

…Es interesante la observación de que la teología escolástica identifica el término “ratio” (razón) con el término “logos”. Mientras que el primero significa una posibilidad racional del intelecto para discernir y relacionar los objetos creados, el logos en la lengua helénica significa entre otras cosas, el reunir, concebir y definir en orden y armonía. San Agustín separó la ratio en “superior” e “inferior”. La primera la identificó con el “intellectus” que también fue considerado equivocadamente como el nus.

Es sabido que durante la antigua filosofía helénica y también en la presocrática, el logos no es la lógica, la razón, sino aquella fuerza que en el universo dirige y coloca en armonía la multiplicidad de las cosas creadas en toda la naturaleza. Con este concepto Logos se denominó la Segunda Persona de la Santa Trinidad, como Aquél que expresa la voluntad de Dios, como Aquél que ha creado el mundo. También el nus en la Tradición Ortodoxa es el ojo de la psique, una energía de ella, que es distinta de la energía lógica de la mente o cerebro». (Pág.402, Ierozeos Vlajos: Hisijía y Teología).

Logos inefables, increados y logos-conceptos creados.

Los visionarios de Dios son elevados al Paraíso y entonces escuchan logos inefables, según el testimonio del Apóstol Pablo: “Conozco un hombre, un cristiano… Fue arrebatado al paraíso y oyó logos inefables que el hombre no puede expresar” (2ª Cor.12,2-4)…

El caso del Apóstol Pablo es muy característico. Ascendió hasta el tercer cielo y entró en el Paraíso, escuchó logos inefables que no podía transmitir tal y como los escuchó y se fue iniciado, instruido en el conocimiento (increado) de los misterios de Dios. Pero algunas de estas experiencias las transmitió a continuación a sus hijos espirituales para conducirlos en sus vidas espirituales. Así pues, durante la experiencia se inició en los logos inefables y a continuación trasladó esta experiencia, en la medida de lo posible para los hombres, con logos y conceptos creados, es decir, utilizando la creada lengua humana y las imágenes de la naturaleza creada. Así, trasladado el misterio de la apocalipsis=revelación a la realidad sensible, permanece misterio, pero capaz de ser vivido por los que ascenderán y participarán de la experiencia del Pentecostés. Pág.233

El ejemplo relevante de la relación entre logos-conceptos creados y logos inefables es el acontecimiento del descenso del Espíritu Santo durante el día del Pentecostés. El Espíritu Santo descendió a los corazones de los Discípulos y de los Apóstoles…

Es decir, una es la voz y el trueno que todos escuchaban, otra es la voz espiritual que los Apóstoles escuchaban dentro de sus corazones y otra distinta es la voz que transmitía los misterios del Espíritu al corazón de los oyentes en el kerigma de San Pedro (He 2,1-13). En todos estos casos actuaba el mismo Espíritu Santo de múltiples maneras. (Pág.234)

Así vemos que hay discernimiento entre logos inefables y logos-conceptos creados. Los misterios del Espíritu se viven con la participación de la energía increada de Dios que se denomina como “logos inefables”. En cambio, la transmisión de los misterios a los hombres se hace con logos y conceptos creados con la finalidad de ser conducidos a los logos increados y a la participación de la glorificante o deificante energía increada de Dios. (Ierotheo Vlajos: “Hisijía y teología” (pág.232).

Λόγος ενδιάθετος (logos endiazetos) logos innato: es decir, el logos del corazón por el que reflexionamos, juzgamos y decidimos, sin abrir la boca. El nus utiliza a éste logos mediante lo logístico de la psique y dice la oración del corazón o de Jesús: Κύριε Ιησού Χριστέ ελέησόν με (Kirie, Jesús Cristo, eleisón me.

Λόγοι τῶν ὄντων, (loyi ton onton) Logos de los seres o entes: los Santos acostumbran a llamarlos también “bondadosas voluntades”. Los logos de los seres constituyen medios de elevación del nus a Dios por la creación. Existen dos clases de este tipo de logos, los increados e idénticos a Dios y los creados y naturales que se ven en las creaciones de Dios. Los primeros son creadores de esencias y los segundos (que son resultados, imágenes y ejemplos de los primeros) constituyen las esencias de los seres o entes que se han producido en el tiempo como creaciones de la voluntad de Dios. Los que tienen claridad psíquica contemplan de la creación los logos creadores que tienen su principio en la sabiduría, fuerza y bondad de Dios. Conocen analógicamente a Dios y le elogian alaban, aman y agradecen.

San Nicodemo el Ayiorita al respecto nos dice: “El ancestral Logos y Creador y el nus lógico humano son dos extremos. Los logos espirituales de los seres que hay entre medio de estos dos extremos son los que causan la unión entre ambos”.

San Juan de Crostanda,  Rusia dice: 247. El logos revela lo que está en el cerebro y al corazón del hombre, es decir, revela al dominador y creador nus invisible. Así más o menos de una manera también el Logos de Dios nos apocalipta-revela al Padre y al Espíritu Santo el Vivificador y la Fuerza del Altísimo que procede del Padre eternamente antes de los siglos y se apocalipta=revela a los hombres por el Hijo. “…la fuerza del altísimo te cubrirá…”. ¡Gloria a Ti, Hijo de Dios que nos has revelado el misterio de la Santísima Trinidad – De el Padre, por Hijo y en Espíritu Santo! Tu Logos es verdad. Vivimos de todos Tus logos junto también con cada logos Tuyo separadamente. Tus logos son dulzura, paz y vida, especialmente a los que se refieren al Paráclitos. (Tomado de la “vida en Cristo” de San Juan de Crostanda).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Luz increada

Ἄκτιστον Φῶς (áktiston fos) increada Luz.Es la energía increada de Dios que muchas veces se puede ver como Luz. Esta energía de Dios es la doxa (glorialuz de luces) increada de la deidad. Se llama increada Luz porque es divina por consecuencia increada. No es energía de la existencia creada. Es la energía y luz increada de la Metamorfosis del Señor en monte Tabor.

  1. Mal Κακό ver: Kakó
  2. Mente Διάνοια diania, mente-intelecto

Διάνοια (diania) mente, intelecto, cerebro, según contexto inteligencia, ingenio, genio. Διάνοια (diania) de dianús, διά (dia)= dividido por, a través de y nus=el espíritu o energía del corazón de la psique; diania es la parte del nus que elige, divide, analiza y desarrolla un loyismós, tiene el poder de conceptuar teóricamente la realidad expresada mediante el lenguaje del logos. La capacidad intelectual lógica y racional del hombre es deducida de conclusiones o por transformación y desarrollo de conceptos que resultan de datos que se facilitan por apocalipsis (revelación), mediante gnosis y percepción espiritual del nus, o mediante la observación por los sentidos. La diania que se encuentra al cerebro es el segundo ojo inferior de la psique, (recordemos que el ojo principal es el nus).

La diania coopera con la fantasía en la creación de los loyismí compuestos, es como una fantasía del logos, puesto que da forma a las meditaciones sin hipóstasis (base substancial) que se extienden por las opiniones incorrectas y el mal uso de las cosas. Los pecados empiezan por la diania que es por donde nos atacan y asaltan los demonios, luego la lucha con el nus, acto seguido el consentimiento del nus y de la diania, después la acción.

La gnosis intelectual de la diania es, pues, inferior a la gnosis espiritual y no significa necesariamente la inmediata percepción o toma de las esencias interiores o principios de las creaciones, tanto menos la verdad divina. Realmente, la verdad y la gnosis espiritual se encuentran por encima del nivel de la diania y son percibidas por el nus. En síntesis la Verdad es superior a la gnosis espiritual y la gnosis espiritual es superior a la gnosis lógica racional que es el saber del intelecto.

La madre de todas las imperfecciones es el perfeccionismo intelectual humano que conduce al orgullo, la soberbia espiritual e intelectual. En este fallo tan fino de discernir han caído y siguen cayendo muchos, no todos por suerte, intelectuales, filósofos, “tiólogos/as”, teoliyinas y peor aún pseudo-psicólogos y pseudo-psiquiatras con papel fino (títulos), que intentan encerrar la libertad en las jaulas de las aulas.

Por el Padre Romanidis: La caída de cada hombre y su esclavitud en la creación, consiste en la confusión de la energía del espíritu humano del hombre (la noerá) con esta misma energía de la diania, confusión en la que los loyismí provenientes del ambiente se convierten en loyismí del espíritu humano del hombre, con el resultado de debilitar en varios grados la κοινωνία (kinonia, comunión, conexión o participación) del corazón con la increada energía y realeza increada de Dios. La terapia y sanación de esta enfermedad empieza con la catarsis del espíritu (nus) del hombre, de todos los loyismí buenos y malos, y su limitación en la diania; a la vez el espíritu humano (nus o noerá energía) del hombre, se libera de la diania y regresa mediante la oración del corazón o noerá en el corazón. En su estado natural el espíritu humano (nus) del hombre se energiza, opera como un remolino o válvula dentro al corazón, en cambio en su situación o estado caído (enfermizo) se encuentra expandido en el enkéfalos-cerebro, identificado con sus conceptos, significados, ideas y dichos y se queda atrapado, subyugado y esclavizado en ellos.

En la Filocalia, San Cálisto y San Ignacio los Xanzopuli: “La alteración, cambio y giro de la diania (dianús) por la metania (metanús) quiere Dios de nosotros porque con ella mejoramos. La diania es capaz quedarse sola ante Dios y rogar por nosotros… “

Conocemos bien que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado διάνοια (diania) iluminada, capacitada de conocer el Verdadero Dios… (1ª Jn. 5,20).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas”en el blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Metania, Μετάνοια

Μετάνοια Metania (metanús), del verbo μετά-νοώ, metá= después (de), tras, con, luego o más tarde; y noó= comprender, concebir, percibo con el nus (como energía o espíritu humano) y el corazón (como esencia).

Μetania es arrepentimiento, penitencia, introspección, alteración, renovación, cambio, conversión, metamorfosis, renacimiento, despertar espiritual y enjertación del nus por el Espíritu Santo; giro del nus (metanús), conversión de la conducta del hombre y sobre todo, giro, cambio de actitud de la vida en pecado y en el mal por la vida en Cristo. La metania en la Tradición Ortodoxa no proviene de una percepción psicológica de culpabilidad, sino de la apocálipsis-revelación de la deformación de la psique y esta apocálipsis-revelación se manifiesta por la energía increada de la divina Luz en el corazón psicosomático del hombre.

La metania es la piedra angular de la vida espiritual. El nuevo Testamento empieza y acaba con la metania,  «…μετανοεῖτε (metanoíte)» que define un tiempo continuo, sin interrupción; cambiad de actitudes, conductas y modo de vivir porque la Realeza increada de los Cielos se ha acercado (Mt 3,2), y termina con: «y se proclamará en su nombre la mετάνοια (metania, la absolución y perdón de los pecados, faltas y errores) en todos los pueblos… (Lc 24,47), y diciendo esto les sopló en la cara diciendo: recibid divino, santo Espíritu (energía increada, la divina Jaris) a quien perdonéis los pecados les serán perdonados, a quienes retengáis les serán retenidos» (Jn 20,22). Vemos aquí que Cristo lo primero que decreta después de la resurrección es el Misterio de la Metania que lo trajo desde el sepulcro. San Juan el Precursor y nuestro Señor empezaron sus kerigmas (discursos) invitando a la metania que es el alimento de nuestra vida espiritual. Nadie puede psicoterapiarse, sanarse y salvarse si no lleva a cabo la metania. Sólo con la metania un gran ladrón “robó” hasta el paraíso.

Metania se llama también a uno de los Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa con el cual se facilita la absolución y perdón de los pecados. La metania es confesión, aceptación, arrepentimiento, rectificación, psicoterapia y sanación. El Misterio de la Santa Metania no es solamente una premisa imprescindible de la Divina Comunión, sino a la vez fuente de paz, serenidad de la psique, solución de problemas, entrada en la nueva vida de Cristo, renovación espiritual del nus y del corazón, su terapia e introducción a la divina energía increada de la Jaris. Metania y confesión van unidas, la metania sin confesión no da resultado y viceversa. Muchos utilizan este Misterio pero algunos lo hacen unilateralmente cumpliendo solamente una parte. Desgraciadamente tenemos personas confesadas y nunca metanoizadas (arrepentidas y convertidas). Se confiesan por ejemplo el Miércoles Santo para tomar la comunión el Jueves Santo y al día siguiente siguen haciendo lo mismo. Luego durante el año en alguna gran fiesta repiten lo mismo pero nunca cambian de actitud, ni mejoran ni convierten su conducta interior en ortodoxa. Este tipo de personas se confiesan pero no se metanoizan (no se convierten, no cambian). Tenemos otros que sí se arrepienten diciendo: “no lo volveré hacer”, “es cierto, lo entiendo, no tengo la conciencia tranquila…”, aceptando sus pecados pero no se confiesan. No se beneficiarán de nada por este reconocimiento. Son como las personas que saben que tienen una enfermedad y no van al médico ni toman los medicamentos ni se someten a la operación quirúrgica y por ello morirán.

También se llama metania a un gesto reverente que se acostumbra hacer en la veneración Ortodoxa. Hay dos metanias distintas: una es un simple movimiento de la cabeza hacia abajo y la otra implica una postración reverencial arrodillándose.

De acuerdo con la enseñanza de San Nikódimo el Ayiorita, la Metania y la Confesión debe ser:

1º) Voluntaria, es decir, nadie puede obligarnos al Misterio.

2º) Con recogimiento y devoción, con quebrantamiento del corazón porque hemos fallado a Dios “sólo en ti he pecado” (Sal. 50,6).

3º). Contundente, es decir, autocrítica y autoreproche. Aquel que vive la verdadera metania, mientras avanza en la virtud más pecador se considera. La verdadera metania trae el luto en la psique y a la vez una profunda alegría y paz que no puede reducir ninguna tentación y tristeza de este mundo. Es el luto alegre o pena-alegre del que hablan a menudo los Padres de la Iglesia.

4º) Recta. Es necesario que confesemos nuestros pecados con rectitud y exactitud, sin rodeos ni medias tintas. Es imprescindible el autoconocimiento tanto para la confesión como para la catarsis (sanación, limpieza).

5º) Sin vergüenza. La vergüenza es un sentimiento que lo usa el diablo para su beneficio. Cuando se trata de pecar, lo debilita y cuando decidimos que vamos a confesarnos lo agrava.

6º) Decidida. La metania y confesión es sincera, cuando tenemos tomada la decisión consolidada no repetir los mismos pecados. Pero la recaída no debe ser el argumento para evitar la confesión, “si voy a recaer para que voy”.

7º) Continua. Para que tengamos frutos en nuestra vida espiritual es necesaria nuestra frecuente aproximación al Misterio de la Confesión y no sólo cuando hemos hecho un pecado grande.

Escribe sobre ella San Isaac: “La metania es la más alta de todas las virtudes y su ejercicio no puede terminar sino sólo a la hora de la muerte. Por eso es necesaria siempre para todos y no existe límite de consumación o terminación. Porque el perfeccionamiento de los perfeccionados también es interminable. Por eso la metania no se debe limitar a ciertos tiempos definidos ni a ciertas praxis (actos), y debe durar hasta la hora de la muerte”.

San Juan el Clímaco en el capítulo 5 de su obra, “La Escalera”, manifiesta que: “Metania quiere decir renovación del bautizo. Metania es acuerdo con Dios para una vida nueva y adquiridora de humildad… Metania significa pensamiento de autocrítica, despreocupación de todo y ocupación de nuestra sanación y salvación. Es hija de la esperanza, repudio de la desesperanza y liberación de la infamia… reconciliación con el Señor y catarsis de la conciencia… castigo duro de la gula”

Ierózeos Vlajos, en su libro “Psicoterapia Ortodoxa”, nos enseña que: “Hablando sobre el regreso del nus al corazón, es decir, regreso de la energía del nus al corazón, debemos de hablar para los tres movimientos del nus: el cíclico, el directo y el espiral. El movimiento cíclico es “la introducción del sí mismo desde exterior hacia su interior, el uniforme recogimiento y recolección de las fuerzas o energías”. Durante este movimiento la psique mediante el nus hacia el corazón primero se vuelve a sí mismo y reúne todas las energías. De esta manera se eleva hacia la eternidad de Dios que es el Superior de todas las existencias. Este camino es inconfundible, no da la posibilidad al nus que se confunda y así concentrado se eleva a Dios. El nus se libra de todo lo creado, expulsa cualquier noción de la creación, de cada fantasía y se une con el corazón a través de la metania y allí se apocalipta (revela) el Dios, puesto que se hace la unión del nus con el Dios. Éste es el movimiento cíclico de la llamada teología apofática, siendo teología en el sentido heleno ortodoxo, como ciencia psico-terapéutica. Este movimiento cíclico del nus se consigue con la oración del corazón por la que el atleta espiritual lucha “girando el nus hacía sí mismo que es un movimiento cíclico e inconfundible” (San Gregorio Palamás). De este método terapéutico de la psique por la metania, sus primeros frutos son la apazia (sin pazos, impasibilidad), paz y serenidad interior activa. De este modo cuando vienen las tristezas, penas, ansiedades, fatigas y contrariedades se alegra y cuando llegan las alegrías se autocontiene y se autodomina, entonces siente y vive la pena alegre. Esta apazia es la mortificación vivificadora del Señor que se consigue por la energía increada de la Jaris del Espíritu Santo (San Nikitas Stizatos, Filocalía).

En toda la tradición biblio-patrística se habla sobre el perfeccionamiento del hombre, sobre su camino del “como imagen” hacia el “como semejanza”. Antes de la caída el hombre se encontraba a la iluminación del nus; después por la caída el nus se oscureció. Ahora el nus debe sanarse, limpiarse y regresar al estado que estaba Adán al Paraíso y de allí llegar a la zeosis-zeoría (contemplación o glorificación) de la doxa-gloria increada de Dios. Dentro de este marco se habla para catarsis, iluminación y zéosis. Este camino se califica y define como metania, como cambio y giro del nus”. Cuando hablamos sobre metania, entendemos la existencia humana entera, el nus, la diania, el corazón, la psique y el cuerpo del hombre, que se inspira y se dirige hacia el Dios. Es decir, se trata de una unión ontológica del hombre con el Dios a través del fuego inmaterial de la metania.

Yérontas Atanasio del Santo Monasterio Metamorfosis de Meteoros: La vía de la Iglesia Ortodoxa que es el Camino, nos ofrece maneras prácticas para nuestra sanación y salvación. No se limita sólo a la absolución de los pecados, sino que ofrece también la terapia y sanación. Nos recibe como pecadores, sucios y enfermos y nos convierte en saludables, limpios, divinizados y santos, gracias al Misterio de la Metania y de la Confesión que es el olvidado por muchos como el medicamento y baño espiritual de nuestra psique (alma).

Yérontas Sofronio Sajarof: «La metania conecta con la teología. Siempre en el hombre existe la metania, pero cambia de forma. Al principio es metania, porque se ha alejado de Dios, después por la pérdida de la divina Jaris y a continuación para encontrar más Jaris. Cuando uno se metanoiza (o hace la metania) recibe Jaris de Dios. Cuando recibe la Jaris (gracia, la energía increada), entonces ve mucho más sus defectos y pecados, hasta llegar a la Luz increada y convertirse él mismo luz. En la visión, expectación de la Luz increada, se ve como creado, construido, ve su corruptibilidad, su mortandad y desarrolla mayor metania. Así la metania conduce a la teología y se inspira de ella. La metania no se detiene ni termina nunca».

El camino de la metania no es una cuestión fácil, es un largo proceso practicante o ascético, una ciencia fina y un arte que lo aprendes cuando decides tener un guía experimentado, Yérontas que ha vivido todos los estadios de la metania. Esto es en el fondo la esencia de la Tradición Patrística, la transmisión de la luz y el espíritu de la metania de generación en generación. Amín.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Metamórfosis Μεταμόρφωσις

Μεταμόρφωσις Metamórfosis: la bella palabra en el léxico quiere decir transformación, transfiguración, cambio de faz, de forma o modificación exterior o interior.

Según Pablo la metamorfosis no es exterior y superficial, sino interior, psíquica y espiritual «… sino que estéis metamorfoseando continuamente por la renovación de vuestro nus, discerniendo y comprobando cuál es la voluntad de Dios, que es buena, perfecta y la que gusta a Dios» (Rom 12,2). Metamorfosis verdadera es la continua formación, conversión y renovación del pensamiento, los deseos, las conductas y movimientos del corazón y su voluntad. Para la consecución de esta metamorfosis la Santa Escritura y la Tradición de los Santos Padres nos muestran dos caminos. Primero, el camino místico. Aquí domina la jaris (gracia, energía y luz increada). El cristiano sube al monte Tabor de la Metamorfosis con la jaris (gracia, energía increada) del Espíritu Santo que recibe de los Santos Misterios. Segundo, la metamorfosis del hombre no se hace mecánicamente, simplemente con la participación típica a los Santos Misterios, sino también con la ascesis o ejercicio espiritual, el esfuerzo personal y la lucha de la psique para formación y crecimiento espiritual de sus tres partes de la psique por igual.

Los verbos μετανοώ (metanoó, cambio de mentalidad, arrepentirse y confesarse, metania), (Mt 3,2) y γίγνεσθαι, (gígnesze) convertirse y hacerse, convirtiéndose y haciéndose hijos de Dios (Jn 1,12) y μεταμορφώνω (metamorfono), transformarse, convertirse y cambio de mentalidad e imagen se enlazan entre sí y lo común de los tres es estar convirtiéndose, es decir, estar metanoizándose, metamorfoseándose y haciéndose; dentro de las Santas Escrituras manifiestan un tiempo continuo hasta la muerte, junto con el verbo κατηχούμαι (katijume, catequizarse) que es recibir catequesis.

La Metamorfosis del Señor Jesús Cristo y la Metamorfosis de los hombres

La Metamorfosis del Señor es una de las grandes fiestas de las llamadas Soberanas y se celebra por la Iglesia Ortodoxa cada 6 de Agosto. Allí en el monte Tabor el Señor habiendo llevado consigo sus alumnos puntales, Pedro, Juan y Jacobo, se metamorfoseó, transformó ante ellos; es decir, Su rostro brilló como el sol, Sus vestimentas se hicieron blancas como el sol y a lado Suyo aparecieron los profetas Moisés y Elías; mientras que se escuchó de arriba, del cielo, la voz del Dios Padre diciendo: “Este es mi hijo amado, a Él escuchad y obedeced”. O mejor dicho, metamorfoseó, transformó los ojos físicos y espirituales de los discípulos para que pudieran verLe tal como es, como siempre era, es decir, como Luz increada.

Esta doxa (gloria, luz increada) espera a cada creyente; “los justos resplandecerán como el sol” y “seremos semejantes a Cristo”, dice el Evangelista Juan. Porque en nuestro interior estará la Luz increada-Cristo y no simplemente Le estaremos viendo sino que estaremos unidos con Él. Esto no sólo se hará en la otra vida, sino en esta aquí y ahora, cuando hacemos vida en verdad y virtud, en los misterios y la vida de la Iglesia. Entonces el Cristo nos metamorfosea, transforma y nos cambia; sana nuestros pazos y cambia nuestros hábitos y vicios, incluso los genes y lo hereditario. Puesto que Él nos ha creado, Él puede renovarnos, basta que nos confiemos en Él. Entonces nos hacemos hombres nuevos y la luz increada está en nuestro interior y nosotros nos hacemos “la luz del mundo”. La Metamorfosis del Señor es fuente de la teognosía y de la teología de la contemplación (expectación o visión) de la divina doxa (gloria luz increada), tal y como fue marcada y señalizada en la Divina Metamorfosis, es la única verdadera teología, la que conoce la Iglesia Ortodoxa.

Occidente (papismo, protestantismo etc) no acepta la luz del Tabor como increada y tampoco hacen discernimiento entre energía increadas y creadas; la diferencia que hay entre lo creado e increado es equivalente a la diferencia que hay entre la Iglesia Ortodoxa y todas las demás llamadas “iglesias” y religiones, con ellos nos separa el abismo.

San Gregorio Palamás con su teología demostrativa nos demuestra: «Aquel extraordinario fenómeno de la Metamorfosis, es decir, la luz increada que rodeó la forma del Salvador, no era otra cosa que una de las energías fundamentales de la Una y tres Hipostasis Deidad. Era la luz de la Deidad, eterna, increada, interminable, fuera del tiempo y del espacio. !El Θεάνθρωπος (Dios y hombre) no ha recibido o tomado algo que no tenía! Al contrario, los Apóstoles salieron por un rato de las cadenas del tiempo y del espacio y saborearon la realidad de la divina doxa (gloria) increada como podían. La luz increada de la Divina Metamorfosis, aunque fuera visualizada por los ojos del cuerpo por poco rato encima del monte, no se gasta ni se corrompe ni tampoco es percibida o captada por los sentidos del hombre. Pero los discípulos la vieron porque sufrieron un cambio de sus sentidos que se convirtieron de carnales en espirituales. Es decir, el misterio de la inefable Deidad Trinitaria se apocaliptó (reveló) a través de sus energías increadas, tanto como podían aguantar los sorprendidos ojos (espirituales) de los Apóstoles, mucho menos nosotros plagados de pecados. La Metamorfosis del Señor, pues, fue sabor de inmortalidad y vivencia, experiencia de la eternidad para los Discípulos mortales y también para nosotros»…más en http://www.logosortodoxo.com/san-gregorio-palamas/la-metamorfosis-de-cristo/

también http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-metamorfosis-del-salvador/

y también http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-metamorfosis-del-senor-jesus-cristo-y-del-hombre/

  1. Misterio, Μυστήριο Mistírio (sacramento)

Μυστήριο (mistirio, misterio, sacramento). «Y conozco al tal hombre, si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios los sabe, que fue arrebatado al paraíso, donde escuchó logos inefables (increados), que no le es dado al hombre expresar» (2Cor 12,3-4).

La terapia “psicoterapia” ascética ortodoxa conecta y se asocia inseparablemente con la vida mistiríaca de la Iglesia. Se trata de la catarsis (sanación), la iluminación y la zéosis o glorificación, que encontramos en toda la enseñanza patrística de la Iglesia. No se entiende misterios fuera de la ascesis, porque entonces sería una condena para el hombre, ni ascesis fuera de los misterios, porque entonces consiste en un perfeccionamiento humano-céntrico. Es difícil para uno creer en la vida Mistiríaca de la Iglesia, si antes no entiende primero qué significa la palabra “Misterio”.

La palabra helénica μυστήριο misterio significa “sacramento”, “iniciación”, “secreto”, más “revelación y secreto”. El Cristianismo heredó este concepto y por extensión es “apocálipsis=revelación de Dios”.

Los Misterios son a la vez símbolo y Misterio. Mientras el misterio permanece oculto en los rituales está al nivel de lo simbólico e iconográfico. Pero cuando es recibido y la jaris (energía increada) energiza, opera entonces los Misterios revelan las cosas que están detrás del “velo”. Misterio lleva doble significado, es decir, de algo que está oculto y se revela y a la vez enigma y apocálipsis (revelación).

Pero dentro de la Iglesia los misterios son interminables. Porque dentro de ella todas las cosas “liturgizan”, funcionan de una manera misteriosa, para que revelen la realeza (estado en luz y energía increada) de Dios. Misterio es algo que vemos que se celebra o realiza, pero es difícil para el espíritu y mente humana entender el cómo se celebra. Si comprendiésemos el modo de realización del Misterio, entonces no sería Misterio, sino una praxis-acción lógica acostumbrada de la vida diaria.

Por ejemplo: decimos que el Dios es Trinitario. Os pregunto: ¿quién de nosotros entiende el Misterio de la Santa Trinidad? ¡Tres Personas en una esencia! Este Misterio juzgado o razonado por la lógica humana es paradójico. Pero si uno lo ve con la dimensión de la Fe, entonces entiende que no es paradójico, sino supra o superlógico o lógica suprema. ¿Quién puede entender, qué es Dios? Es decir, ¿cuál es la esencia de Dios? ¡NADIE! Y a pesar de eso, creemos en Dios. No porque le entendemos, sino porque sentimos místicamente Su presencia y saboreamos con el corazón Su agapi (amor, como energía increada). Es decir, podemos entender las energías increadas de Dios, pero no Su Esencia, tal y como muy bien han teologizado los grandes Padres de la Iglesia Ortodoxa. Veamos en la Escritura lo que dijo el Dios a Moisés, cuando pidió de Él que le enseñase su Doxa=gloria (increada): “…yo pasaré delante de ti mi doxa=gloria… no puede el hombre verme y permanecer con vida…” (Ex 33 18-20).

Lo mismo ocurre también con todos los temas de la fe que superan las leyes naturales. Los “vemos sin verlos”, “los conocemos sin conocerlos, sin comprenderlos con la lógica”, porque todos están enrollados dentro al “divino gnofos”, (san Gregorio de Nicea). (Gnofos, supra-luz de luces que supera toda luz de la que el hombre participa pero no de su esencia). Los Misterios los vivimos y participamos en estos sólo con la fuerza de la Fe. Si insistimos en creer sólo a lo que entendemos con nuestra lógica limitada, estrechamos inimaginablemente nuestro horizonte espiritual y finalmente no podemos ser cristianos. Porque, en definitiva, “fe es la hipóstasis (base substancial invisible) de la esperanza de cosas que se esperan y no se controlan y la prueba de aquellas que no se ven”, (Heb 11,1). Y es cierto que la condición para la fe verdadera es la humildad, con la que atraemos la jaris (gracia, energía increada) de Dios. Porque “el Dios se resiste y se contraria a los orgullosos, en cambio a los humildes les da Jaris” (Sant 4,6). El humilde que confía a Dios más que a su lógica, y con la jaris (gracia, energía increada) de Dios puede entender los Misterios de la Iglesia.

Así, entendemos que, una cosa es el misterio y otra el dogma. Cuando los santos llegan a la experiencia de la doxa-gloria de Dios, viven y ven que Dios es luz, pero entonces también Dios permanece misterio, ya que no pueden llegar a la unión por esencia. La unión del santo con el Dios durante la experiencia es mediante la energía increada y no por esencia. Por eso la Santa Trinidad aún en esta experiencia permanece misterio. Aquello que se puede hacer comprensible lógicamente, es el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Así los santos Padres en la co-participación a la doxa increada de Dios que permanece misterio también durante la zeoría-contemplación, la expresan con terminología y le hacen dogma que se pueda entender. Una cosa es el misterio y otra cosa el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Por eso los Padres hacen uso diferente de la terminología de cada época. Pero cuando en un Sínodo ecuménico se determina el significado concreto de la terminología, entonces permanece invariable.

Por lo tanto, el dogma expresa y formula la experiencia de la apocálipsis (revelación), pero nunca la comprensión del dogma significa que paralelamente se entiende el misterio de la Santa Trinidad, que es inexplicable e incomprensible aún hasta su manifestación. Los Padres dicen que los santos ven invisiblemente, escuchan sin escuchar, co-participan in-partícipemente y entienden incomprensiblemente a Dios.

San Gregorio el Teólogo dice que comprender a Dios por la lógica de la mente, con meditaciones o reflexiones es difícil, no se puede. Y cuando participa de Su gloria-doxa (luz y energía) increada, es más difícil aún formular esta experiencia.

Por Miguel Julis, Teólogo ortodoxo, “la Iglesia se define por sus Misterios: A través de la Iglesia las fuentes espirituales de la jaris (gracia, energía increada) de Dios mediante los siete misterios principales, emanan no sólo a la humanidad sino a toda la creación, con el propósito de la redención del hombre y la realización del destino o el fin natural de todo ser creado. Decimos “mediante los siete misterios principales”, porque la Iglesia a través de los santos Padres y la Παράδοσις Sucesión o Entrega apostólica, nunca ha negado que misterio es toda la vida eclesiástica y en jaris, de los fieles que hacen vida ascética y en metania, mas la iluminación y resplandecimiento de la divina e increada luz. Incluso misterios son: La separación de la psique y del cuerpo al momento de la muerte, la vida interminable de los que se van de esta vida, el efecto de la energía en la psique de los dormidos (difuntos) a través de la memoria a ellos y el discernimiento provisional de la Iglesia: luchadora y militante en la tierra y triunfante en los cielos.

Los principales Grandes Misterios Ortodoxos son los siete siguientes

  1. Βάπτισμα (Vaptisma) Bautismo, sumersión tres veces del cuerpo entero al agua, no el rociar de los rocieros del papismo.
  2. Χρίσμα (jrisma) Crismación, unción de los carismas del Espíritu Santo.
  3. Μετάνοια (metania) cambio de mentalidad y vida en Cristo, conversión, introspección, arrepentimiento, penitencia y confesión.
  4. Θεία Ευχαριστία (Zia Efjaristia) Divina eucaristía o Comunión.
  5. Ευχέλαιο (efjeleo) Santificación o Unción de oleos
  6. Γάμος (gamos) Matrimonio
  7. Ιερωσύνη (ierosyni) Sacerdocio.

Especialmente el Apóstol Pablo llama a la Iglesia “Cuerpo de Cristo” (Rom 12,5 1Cor 10,17/cap.12), donde pone como cabeza a Cristo y como miembros suyos los fieles. En las funciones del cuerpo natural corresponden también las funciones carismáticas del cuerpo eclesiástico. O sea, la nueva familia en la que se incorpora el hombre con el Bautismo y continuación. En el movimiento y crecimiento corresponde el misterio de la Crismación o Unción. En la comida corresponde el misterio de la Divina Efjaristía. En la edad adulta corresponde el misterio del Matrimonio y la familia o la vida monástica. En la necesidad de terapia psicosomática o psicoterapia y curación corresponde el misterio de la Bendición o Unción de Oleos. En la necesidad de reconciliación y comunión con sus semejantes corresponde el Misterio de la Metania-santa Confesión. La Iglesia no abandona al hombre indefenso y “a su suerte, o al azar”, ni durante su muerte, ni tampoco después de la muerte. Le sigue hasta su última residencia con el oficio del funeral y ora por él a Dios con las conmemoraciones y también durante la Divina Liturgia.

LOS MISTERIOS DE LA IGLESIA Y HOMBRE CONTEMPORÁNEO

Los misterios de la Iglesia satisfacen la necesidad del hombre contemporáneo a sentirse que no está solo, sino hermano entre hermanos, y que tiene a Jesús Cristo como Padre, hermano y amigo. Contribuyen a la transformación espiritual del hombre y se convierte de individuo en persona (personalidad), partícipe de la doxa (gloria, luz increada) del Dios Trinitario. Sobre todo sanan y completan sus necesidades existenciales y materiales; incluso confirman la unidad del cuerpo y la psique, puesto que en la Iglesia el hombre es tratado psicosomáticamente y no heréticamente; es decir, sólo somáticamente-físicamente, o sólo psíquicamente o sólo intelectualmente. Finalmente a través de los misterios de la Iglesia se metamorfosea, transforma todo el universo en realeza de Dios, retroceden los demonios, se renueva la creación y se unifica lo dividido, pero también se sana cada debilidad, enfermedad y une cualquier división del pueblo, mediante la relación personal con el Dios y el prójimo”. Μιχαήλ Χούλης   Miguel Julis, Teólogo.

En Occidente los Misterios se traducen como sacramentos, pero este término no incluye la plenitud y la profundidad del sentido y significado del término helénico Μυστήριο (mistirio, misterio, sacramento).

En conclusión la vida es y sigue siendo un misterio. Parcialmente conocemos y parcialmente hablamos y hablamos sobre lo nos ha apocaliptado=revelado el Cristo Dios y Sus Santos, tenemos experiencia propia que sus logos son verdaderos “YoSoy la vida, la verdad y el camino”. Dentro en la Iglesia vivimos desde el más pequeño misterio hasta el Gran Misterio.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Muerte Θάνατος (zánatos) thanatos

Θάνατος (zánatos) thanatos, muerte, es el fenómeno de la separación de la psique del cuerpo, del θάνατος (zánatos) thanatos viene tanatorio español.

El hombre fue creado con la capacidad de la inmortalidad (posse non mori). Esto por supuesto si permaneciera estable a la voluntad y la obediencia de Dios, su vida se estabilizaría, obtendría la inmortalidad y no conocería la muerte nunca. La muerte no vino como castigo sino a consecuencia del alejamiento del hombre de Dios. El Dios es la vida. Cuando el hombre se alejó de la luz de la Vida, se acercó a la oscuridad de la muerte.

Finalmente se demostró la benevolencia de Dios hacia el género humano. Puesto que el hombre se alejó de Dios y perdió los Regalos de la justicia ancestral, su vida se hundió al dolor, la fatiga, la decadencia, la corrupción, el desastre y la muerte. Entonces esta situación continuando infinitamente sería un martirio y la condena eterna para el humano. La posibilidad de la muerte en combinación con la Resurrección fueron las mayores benevolencias de Dios para el hombre post caída.

La muerte es también un fenómeno provisional. Por eso Jesús Cristo la comparó con el sueño, (Jn 11, 11-15). El “sueño” de la Muerte se anulará definitivamente con la Resurrección común de los Dormidos (difuntos) durante la Segunda Parusía, Presencia de Cristo. Entonces los dos componentes del hombre, el cuerpo y la psique se unirán otra vez con la intervención de la creadora energía increada de Dios para que el hombre viva ya la vida de la eternidad.

  1. Mundo Κόσμος kosmos ver: Cosmos
  2. Naós Ναός templo increado y creado

Por Metropolita Ierotheo Vlajos: “Hisijía y Teología Ortodoxa” (Cap. F pág. 238, 239, 249)

«Lo que se ha dicho en el capítulo anterior sobre la ley increada y la creada es válido también para el templo increado y el creado. El culto se hace dentro de un Templo concreto, pero simultáneamente con la monologa oración del corazón (noerá o del Jesús) y la teología ortodoxa empírica, el hombre puede introducirse en un Templo increado, el Templo de la Deidad.

El Apóstol Pablo habla sobre la tienda creada de Moisés y la tienda increada del Logos. Tienda creada es la que construyó Moisés por mandamiento de Dios e increada es el misterio que vive uno con la encarnación del Hijo y Logos de Dios. (Ver la epístola a los Hebreos 8,1-2 y 9,11).

Templo increado es la contemplación de Dios en la que los Profetas se hacen dignos y merecedores de ver. En el libro del Apocalipsis, San Juan el Evangelista analiza y explica todo el Templo increado en el que se hizo merecedor de entrar, mientras estuvo dentro de la cueva de la Apocalipsis en la isla Helénica de Patmos. Allí vio a la Iglesia celeste, a Cristo con Sus Santos, los Apóstoles, los Mártires y los Confesores de la fe. Vio el reinado de la Realeza increada de Dios, el Paraíso, en el cual no había ningún Templo creado, porque el Templo real era el Mismo Cristo. Es cierto que este estado lo describe con imágenes y conceptos creados, pero a la vez las descripciones transcienden a la creatividad y muestran en qué estado espiritual es elevado el Profeta. San Gregorio Palamás dice que Moisés subió al monte y “allí vio la tienda inmaterial”, la increada, que es la fuerza y energía increada de Dios y la sabiduría “auto-hipostasiada” de Dios. Entró dentro al γνοφος gnofos1 (lit. conocimiento de la luz increada; gnofos es luz que supera toda luz, que deslumbra al hombre y desconocimiento de la esencia de Dios, según los Padres) y “todo dentro del gnofos es sencillo, absoluto e inalterable”. Pero la tienda que construyó y todas las cosas que se encuentran dentro de ella, la Santidad y todo lo que se hace alrededor de ella son símbolos sensibles “de las visiones… del gnofos”. Así, mientras lo visto en el interior del gnofos es sencillo, absoluto e inalterable, los símbolos al ser separados y sensibles, son cambiables, compuestos adjuntos a los seres, es decir, a lo creado (San Gregorio Palamás E.P.E t. 2º pág. 616-618).

Pero esto, los tres discípulos también lo vivieron encima del monte Tabor. En algún momento en que veían la visión de la doxa-gloria increada de Dios en la persona-hipóstasis del Logos, el Apóstol Pedro dijo: “Señor, qué bien se está aquí. Si quieres hago tres tiendas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías” (Mat. 17,49). Mientras Pedro pedía hacer tres tiendas creadas con la mano, Cristo les reveló la tienda increada, porque según lo dicho por el Evangelista: “mientras les estaba hablando una nube luminosa los cubrió y una voz desde la nube dijo: Éste es mi hijo bien amado, en quién tengo complacencia, escuchadlo” (Mt 17,5). El Dios-hombre Cristo, que muestra Su deidad a los hombres, es la increada tienda real espiritual, que alivia y da descanso a los hombres; por eso el Evangelista Juan certifica: 1,14 y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad”.

En su Apocalipsis San Juan el Teólogo, refiriéndose al nuevo cielo y la nueva tierra, dice que escuchó una voz potente desde el cielo que decía: “…He aquí la tienda de Dios junto a los hombres; Él fijará su tienda entre ellos, ellos serán Su pueblo y el mismo Dios estará con ellos como Dios suyo” (Apoc. 21,3).

Esto significa que desde la tienda creada debemos de caminar hacia la tienda increada, que es la visión de Dios en la persona de Jesús Cristo. Se trata de la vivencia de la zéosis por la Χάρις Jaris increada, que conecta con la visión de la Luz increada. Los que se introducen en esta tienda increada constituirán el nuevo Israel de la Χάρις Jaris increada, el pueblo espiritual de Dios.

Así pues, todo lo dicho hasta ahora muestra que la Iglesia mediante los Padres glorificados y los Misterios, el culto y toda la tradición de ascesis, conduce a sus miembros a la zéosis y a la santificación o divinización. La zéosis es la participación de la Χάρις Jaris increada de Dios, la cual conduce al hombre a los misterios del espíritu, los que han sido revelados gradualmente en la historia por el Logos no encarnado y por el Logos encarnado. La lecturas de la Santa Escritura, que fueron determinadas por los Santos Padres para ser leídas en las fiestas Soberanas y en las de la Madre de Dios, están estrechamente relacionadas con esta realidad, es decir, con la relación entre Santa Escritura y la experiencia de Profetas y Apóstoles, entre el Logos no encarnado y el Logos encarnado, entre los logos inefables y los logos-conceptos creados, y entre el Templo creado y el Templo increado».

Por el sacerdote José Luis hispano-hablante de la iglesia Ortodoxa de Barcelona:

«Algunos teólogos romanocatólicos, papistas de “Universidad” sostienen que “todo” hombre es templo de Dios. Esto no es así. La posibilidad de ser templo de Dios solo se da en quien se hace uno con Cristo, y eso solo se realiza en el Espíritu Santo que es lo mismo que decir en los misterios / a través de la vida sacramental / en la  acción” litúrgica / por la plegaria interior del corazón / y por otras expresiones que los Padres nos han enseñado para nombrar ese estado de santificación o zéosis al que todos podemos acceder, y no en el que todos estamos ya por el hecho de ser hombres y gracias a la Encarnación. El misterio de la Iglesia, una vez más, es la piedra de toque, la prueba que muestra la intención que reside en el corazón del hombre…».

Ver también: Eklisía Iglesia Εκκλησία

  1. Nus Νοῦς o νοερά ενέργεια noerá ο espiritual energía

“Νοῦς” (nus) y “νοερά ενέργεια” (noerá energía, o energía espiritual del corazón). Se usan por los Padres con varios significados. El verbo es: “noῶ” (noó) que quiere decir “entender”, “significar”, “percibir” y “concebir”. “Nοερá ενέργεια” (noerá energía) significa energía humana espiritual, perceptiva y conductiva del corazón (psicosomático) espiritual.

El Dios es Νοῦς, Λόγος y Πνεῦμα Nus, Logos y Pnevma (Espíritu). San Gregorio Palamás el gran Didáscalos (maestro) del discernimiento entre esencia y energías creadas e increadas nos aclaró que: “nuestro nus se compone de esencia y energía. La energía del nus está mezclada con el cuerpo, mayoritariamente en el cerebro y tiene como centro conductor el corazón que es su esencia. Entonces el movimiento cíclico del nus no hace otra cosa que restablecer esta energía en su esencia (el corazón) y así unifica al nus con el hombre y le ayuda establecer a Cristo en el centro de su existencia. El nus constituye la dinamis (fuerza) y energía superior del hombre, siendo su esencia el corazón (espiritual o psicosomático). Básicamente es el instrumento con el cual se energiza, activa la parte logística de la psique.

El nus es el principal ojo de la psique y su parte más limpia debe estar atento, en guardia, como un vigilante en la puerta de la psique e impedir la entrada de los malos loyismí. Su funcionamiento tiene una diferencia respecto con el ojo físico del cuerpo que ve todos los objetos pero no puede verse a sí mismo; en cambio el nus puede regresar a sí mismo y autovisionarse. El nus, según san Dionisio el Areopagita, funciona con tres movimientos: el directo, el espiral y el cíclico.

Νο se debe confundir el nus con la diania (mente, intelecto o cerebro) que tiene la posibilidad de formalizar conceptos abstractos y a continuación llegar a conclusiones mediante silogismos productivos.

El nus saludable es el que está vigilando y orando (el níptico). El enfermo se sana también por la nipsis y la oración. El estado natural del nus, como algo creado por Dios, es su permanencia con la memoria de Dios en oración continua, veneración y expulsión de los loyismí del corazón. Este retorno y permanencia del nus al corazón se llama iluminación del nus. Ésta es exactamente la práctica ascética ortodoxa (o la psicoterapia ortodoxa), el regreso y permanencia del nus al corazón, el cual, a causa de la caída del hombre se pierde en el entorno, se esclaviza en las creaciones y se convierte en idólatra, transformando en Dios las creaciones y alabándolas en lugar de agradecer, alabar y glorificar a su Creador, al Señor. Mediante el nus (con la condición de que esté sanado, purificado) el hombre tiene la capacidad de percibir a Dios y la esencia interior de los principios de las cosas creadas, por la percepción inmediata en el corazón espiritual.

El monje Crisóstomo del Monasterio San Dionisio de Athos, en su libro “Logos de Dios y logos humano” describe que: “Aunque el nus tiene un rol conductivo sobre los órganos psíquicos, generalmente, por la influencia de las emociones y los pensamientos, se reduce su luz natural y su fuerza contemplativa, haciéndole sumiso al sentido (sensación, sentimiento) y al logos (lógica). Su sitio exacto en el interior de la psique lo define la atención. Esta es una particular energía del nus, la que define en un grado grande su sitio sobre las otras fuerzas. Cuando intensificamos nuestra atención en los pensamientos o en un objeto visible, entonces el nus opera y energiza cerca de la lógica, cerebro o en el sentido correspondientemente. Pero al apartarse de todo pensamiento o sentido exterior, entonces el nus es llevado a su sitio natural contemplativo. Su liberación de cualquier tipo de afecto psicosomático, le deja el sitio necesario para el funcionamiento del entendimiento claro, lúcido y puro“.

San Diadoco de Fótica en la Filocalía t.1 nos dirá que: …”el nus se encuentra en las profundidades de la psique y constituye la parte más interior del corazón, es el ojo e instrumento de concentración, cosecha y recogimiento de la psique”.

El Padre Romanidis en su libro “Teología Patrística” en su primer capítulo nos comenta que es el nus del hombre: “La terapia de la psique del ser humano resulta la principal preocupación de la Iglesia Ortodoxa. La Iglesia siempre sana en el lugar de la psique. Había comprobado desde la tradición Hebrea y del mismo Cristo y los Apóstoles que en el lugar del corazón natural del hombre funciona algo que los Padres lo llamaron “nus”. Tomaron el nus tradicional que significaba diania que viene de “dianús”, (parte del nus) que es cerebro, mente o intelecto y logos e hicieron una diferenciación. Llamaron nus a esta energía que funciona en el corazón del hombre sano psíquicamente. No conocemos cuando se hizo esta modificación porque algunos Padres con la misma palabra nus designan también la lógica y la energía del nus cuando baja y opera en el lugar del corazón. Desde esta perspectiva la energía del nus es la única fuerza de la psique, la que funciona en el cerebro como lógica, pero la misma energía opera a la vez en el corazón como nus. El mismo nus ora incesantemente en el corazón y se entiende en los que a la vez piensan, por ejemplo, en problemas matemáticos o cualquier otra cosa en el cerebro.

San Pablo en su expresión “El Espíritu mismo (de Dios) testifica a una con nuestro espíritu…” (Rom 8,16), habla para dos espíritus: el Espíritu de Dios y el humano. Este último por una extraña evolución en la época de San Macario el Egipcio pasó a llamarse “nus” y sólo los nombres “logos” y “diania” permanecieron como referentes a la lógica del hombre. Así se identificó el nus con el “pnevma”, (espíritu) o sea, el corazón porque el lugar del espíritu del hombre está en el corazón, según San Pablo.

En los 5 tomos de la Filocalía de los Padres Nípticos se explica detalladamente sobre el nus, su función y su sanación.

Ierózeos Vlajos en su libro: “La Psicoterapia Ortodoxa”, nos dice que en los textos del Nuevo Testamento y de los Santos Padres el término “nus” se identifica muchas veces con el término “psique”. Estos dos términos se alternan.

El nus es el ojo de la psique, el cual, cuando se libera de su enfermedad que es su esclavitud en la lógica (razón), la ansiedad, el estrés, el ambiente y los pazos, adquiere la gnosis (conocimiento auténtico, increado) de Dios. Así se ilumina el nus y así conoce a Dios, come la Cena Mística, el cordero de Dios…

San Gregorio Palamás utilizará el término “nus” con dos significados, el nus es toda la psique, “como imagen” y también como una fuerza o energía de la psique. Es característica su frase: “Cuando lo uniforme del nus se hace trinitario permaneciendo uniforme, entonces es cuando se une con la divinidad primitiva del Uno Trinitario, excluye la entrada del engaño y se hace superior del cuerpo carnal, del mundo y de su príncipe el diablo. El nus ha de ser vigilante, orador y orado. A continuación nos explica el Santo que por esta breve oración la unión de estas tres fuerzas es más dura y difícil que cualquier otro de los esfuerzos para la virtud, pero es generativa de inefables tesoros y apocalipsis (revelaciones) de Dios, cuando uno permanece mucho tiempo en este trabajo y unión. Según este santo y otros Padres, a través de la sabiduría y el discernimiento, mediante la oración del corazón se nos revela en nuestro interior, por la Jaris (energía increada), el conocimiento de nuestro nus y muchas realidades…

Respecto a la relación del nus y la atención cabe decir que otros Padres vinculan esta última con el nus que es más fina que la diania (cerebro, mente, intelecto). San Teolepto de Filadelfia vincula el nus con la atención, el logos con la imploración y el espíritu con el estado de recogimiento, la devoción y la agapi. El nus se revela en el hombre cuando vive y practica el método hisijasta. El hisijasmo ha sido y es maniáticamente perseguido por Satanás y sus discípulos. Tal y como en Dios esencia y energía se disciernen indivisiblemente, lo mismo se hace con el nus y el corazón. Por esta razón en otros puntos los Padres definen como nus la esencia, es decir, el corazón que se identifica con el nus y otros definen también la energía, los pensamientos, los loyismí (reflexiones) y la atención más fina que se difunde fuera mediante los sentidos. Entonces es necesario su regreso al corazón…

En este estado en Espíritu Santo, el nus (energía) se une con el corazón (substancia o esencia) ve el fondo de su corazón y el infierno de sus pazos… (Psicoterapia Ortodoxa del capítulo sobre el nus)

El nus es el que determina todo el estado de la psique del hombre, puesto que él es el suministrador de la psique. Nuestro nus está en el medio de dos cosas: la virtud y la maldad, el ángel y el demonio. Conectando el nus con la libertad tiene la fuerza de seguir uno de los dos u oponerse. El nus es aquel que divide la psique, primero la provoca padecimiento y a continuación arrastra toda la psique. Por eso la psicoterapia y ascética ortodoxas dan tanta importancia al nus.

San Marcos el asceta describe los tres movimientos del nus que son los lugares comprendidos en los que se introduce: el natural, el sobrenatural y el contranatural. Cuando el nus se introduce en lo natural entonces se encuentra a sí mismo como causante de los malos y astutos loyismí y conoce la causa de sus pazos y se confiesa a Dios. Cuando se introduce en lo contranatural, olvida la justicia de Dios y lucha contra los hombres considerando que ellos le son injustos. Cuando se introduce en lo sobrenatural encuentra los frutos del Espíritu Santo.

Los Padres en la Filocalía hacen mención al Νούς καθαρός (Nus kazarós, sanado, limpio, lúcido, claro, puro), que es aquel que se alejó de la ignorancia y se ilumina continuamente por la Jaris (energía increada) de la Divina Luz increada. Sólo el Espíritu Santo puede sanar, purificar y frenar al nus. El que quiera ver el estado de su nus, ha de privarse y olvidarse del sí mismo, de todos sus pensamientos y nociones, y entonces lo verá semejante a una perla. El estado del nus es un gran nivel espiritual semejante al color celeste, el cual viene en el momento de la oración como luz de la Santa Trinidad. Cuando el nus se desvista del viejo hombre y se reviste el nuevo, que será el de la Jaris increada (Col 3,9-109), entonces verá su καθαρότις (kazarótis, limpieza, pureza) con claridad semejante al color celeste que se ha llamado el lugar de Dios de los reyes de Israel, cuando apareció en ellos en el monte Sinaí (Ex 24,10). Cuando hagas tal y como hemos dicho, o sea, cuando ores con pureza, lucidez sin fantasías, figuras, planos e imaginaciones, te encontrarás caminando tras las huellas de los Santos. De lo contrario serás un fantasioso en lugar de un hisijasta y en vez de uvas vendimiarás espinas. Ojalá que no sea así”.

San Hesijio el Presbítero en la Filocalía tomo 1 comenta al respecto: “El nus humano junto con el nus demoníaco invisiblemente se enlazan y combaten. Por eso es necesario en cada momento clamar hacia Cristo para que expulse al nus diabólico y su energía y darnos la victoria puesto que Él es caritativo”.

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bendice a los sanados, purificados del corazón “que ellos contemplarán a Dios” (Mt.5,8). En el corazón se apocalipta=revela el Dios y allí el hombre Le conoce.

Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, el que se encuentra en apocálipsis (revelación), no son necesarias muchas aclaraciones porque él conoce por su experiencia la existencia del corazón y del nus.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Obediencia Yπακοή (ipakoí).

Yπακοή (ipakoí) Obediencia, en su significado restringido, es la obediencia que hace el monje a un Guía espiritual o Yérontas experimentado, anciano sabio con el propósito de psicoterapiarse, terapiarse, sanarse y adquirir la iluminación y la zéosis por la energía increada Jaris. Dice san Teódoro de Edesa en la Filocalía “si quieres cortar tu voluntad egoísta la degollarás con el cuchillo de la tapinofrosini (humildad, nus e intelecto sensatos y humildes). Obediencia en el más amplio significado, es practicada por todo cristiano que recibe la educación y conducción espiritual de un Yérontas o Guía espiritual iluminado. Obediencia no quiere decir negación de la libertad personal, porque no se identifica con la esclavitud. Al contrario da la fuerza a la verdadera libertad “en Espíritu” quebrantando y destruyendo la actitud egoísta y egocéntrica, la voluntad orgullosa y la ególatra filaftía que conduce a la esclavitud, en cambio nos cultiva la tapinofrosini (humildad, nus y diania serenos, sensatos y humildes), la base de cada virtud.

  1. Paraíso Παράδεισος parádisos

Παράδεισος parádisos Paraíso, del verbo παραδινω paradino ο παραδιδω paradído y de este muy importante de las Santas Escrituras procede, tiene la raíz y sentido la palabra παράδεισος parádiso, y παράδοσις parádosi entega, transmisión y tradición.

Término Hebraico que se helenizó, significa jardín, huerto, oasis. En terminología cristiana representa un estado esjatológico que es la consecuencia natural y continuación de la vida en Cristo y se identifica con la Realeza increada de los Cielos…ver también muy interesante sobre paraíso e infierno en la Tradición Ortodoxa:

El Cristo es Ortodoxo Católico y el Fundador de Su Una Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, la de los 12 Apóstoles y Profética-Patrística, continuación de los Hechos, que no en vano el libro acaba con punto y seguido, junto con Su bella Παράδοση PARADOSI Transmisión yTradición Santa, Una, Única y Ortodoxa que παρέδοσε PARÉDOSE transmitió y entregó en nosotros el PARADISO Παράδεισον (Gén 2,8), bajo supervisión del Espíritu Santo… de la que las fuerzas demoníacas del Hades jamás destruirán…y del El Mismo Cristo que dijo: “He aquí YoSoY y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” Mateo 28, 20.”  http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/paraiso-e-infierno-en-la-tradicion-ortodoxa/

  1. Paráclitos Παράκλητος ver: Espíritu Santo
  2. Parusía, Παρουσία Presencia

Παρουσία parusía, presencia , asistencia. Παρουσία parusía no quiere decir bajada ni aparición, sino presente entre nosotros dentro y fuera en todas partes, no bajará ni subiremos para verle. Todos verán, será un ojo añadido para todos y todos tomarán esta jaris de ver a Cristo, también los demonios. El Espíritu Santo es omnipresente ni sube ni baja. Pecadores y demonios como no quieren a Cristo se autocastigan.

  1. Pazos Πάθος, pathos, pasión, padecimiento

Πάθος pazos, padecimiento, pasión, emoción, hábito, adicción, mala costumbre, vicio, patología también fervor, manía u obsesión según el contexto.

En la terminología patrística se llama así a todo movimiento anormal, en el sentido de no natural, de las fuerzas y energías de la psique. Pazos son fuerzas que con su energía de la voluntad han tomado el camino equivocado. Todos los pazos que nacen de algún pecado que se repite, y así se consolida en la psique una tendencia pecadora o apego/adictiva, que con el tiempo llega a ser una segunda «naturaleza», influyendo en los pensamientos y decisiones, dominando la voluntad y sellando toda su “psicosíntesis”. Es preferible reeducarlos, convertirlos y sanarlos, que oprimirlos o reprimirlos y así finalmente se usarán de forma fructífera y no negativa. Los santos sabios Padres distinguen entre los pazos los nobles, decentes y los indecentes. Pazos decentes son el hambre, la sed… Y los indecentes los ocho pazos capitales: 1) Gula, la tiranía y el dominio de la panza referente a la comida, bebida y sus ansiedades. 2) Lujuria manía sexual y prostitución. 3) Avaricia, el deseo, ansia, codicia de acaparar riquezas. 4) Ira (rencor, odio, resentimiento). 5) Acedia o pereza desgano por obrar trabajo, ascesis físico o espiritual. 6) Pena, tristeza, aflicción o depresión. 7) Soberbia, orgullo. 8) Vanagloria el deseo de alto honor, alabanza y gloria mundana. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).

  1. Pecado Ἁμαρτία (amartía)

Ἀμαρτία amartía pecado, del antiguo verbo ἀμαρτάνω amartano pecar que es fracasar, errar, fallar el blanco.

En general como enfermedad espiritual de todo ser humano, ¿quién no tiene egoísmo, ira, resentimientos, rencor, orgullo, vanagloria….? El fracaso del hombre a conseguir un objetivo, cierto punto de mira y vivir auténticamente tal y como Dios lo ha creado, se manifiesta como rebelión contra Él, contra Su voluntad, infracción de Su ley con todo tipo de loyismí, pensamientos, ideas, palabras o acciones y se debe leer y tener en la mente con esta interpretación y también de esta manera, el pecado es pariente de enfermedad espiritual y del autoengaño “autoengañarse es por sí mismo lo más peligroso y lo peor de todo, según Platón”. Cuando decimos absolución de los pecados principalmente debemos de comprender como terapia de los pazos, patologías, producidos a causa del pecado repetido. “Toda injusticia e ilegalidad es pecado” (1Jn 3,4 y 5,4).

Arsenio, hieromonje Αthonita: «Los Santos Padres de la Iglesia nos dicen el hombre que caer en el pecado es humano, pero mantenerse constantemente en el pecado voluntariamente es demoníaco, infernal y punible. La palabra pecado significa el descarrilamiento voluntario de la meta y el fracaso intencional, también pecado significa que el hombre haga todo lo que  odia nuestro Dios Triuno. Para cualquier pecado que el hombre comete la responsabilidad es de él mismo por completo. El enemigo el diablo no tiene ningún poder para empujar al hombre al pecado y sobre todo al cristiano, sino que lo único que puede hacer y está libre de hacerlo es asaltar o atacar y estimular nuestra mente y nus de malos pensamientos y fantasías. Pero si el primer ataque o asalto que nos hace el diablo no obedecemos, entonces no corremos el riesgo de hacer el pecado que es el objetivo del astuto maligno. Pero si aceptamos el asalto que es un pensamiento astuto para una cosa, entonces poco a poco estamos conducidos a la comisión del pecado. Así pues, el hombre mismo es totalmente responsable por el pecado cometido, nadie lo obligó».

  1. Persona Πρόσωπον Prósopon

Πρόσωπον (prósopon) Persona, personalidad, personaje, cara, rostro, faz, fachada. (Ver también hipóstasis).

Se crea mucha confusión sobre el término persona, porque es distinta la problemática, pero también es el punto de salida de discusión sobre este tema en Occidente y en la Ortodoxia (Oriente). Πρόσωπον ή Υπόστασις Persona o Hipóstasis: Términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάς monás Unidad» sobre Su indivisible y unificada «ουσία usía esencia (naturaleza)» Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.

Conocemos que uno es el puente que une increado y creado, este es el Cristo, la Persona a la que se unió firme, inseparable e indivisiblemente la fisis (natura) divina con la humana en la hipóstasis-persona del Logos. El hombre que es como imagen de Dios, la cual imagen es en dinami (en potencia) semejanza, viviendo en la Iglesia y unido con Cristo se puede hacer persona en energía e increado por la Jaris.

Generalmente podemos decir que en Occidente la persona se interpreta dentro de los marcos filosóficos y psicológicos, en cambio en la Ortodoxia teológicamente. Este punto es muy importante para la comprensión de este tema y de este término tan serio, porque si no se interpreta así entonces las consecuencias y las confusiones son muchas.

En occidente el principal atributo de la persona es el autoconocimiento, las capacidades de la lógica y, principalmente la conciencia. Cuando uno consigue conocerse a sí mismo y consigue introducirse dentro del espacio y del tiempo, entonces, según los occidentales se hace persona y personalidad. Algunos llegan hasta el punto de sostener que la emersión del elemento erótico, principalmente en la época de juventud, es lo que caracteriza el desarrollo de la personalidad del hombre. Realmente muchos análisis psicológicos contemporáneos conectan la persona y la personalidad con el autoconocimiento y la libertad. Lo más tremendo es que este tipo de interpretaciones humanocéntricas las trasladan y proyectan también a Dios. Cuando intentamos ver las Personas de la Santa Trinidad dentro de interpretaciones psicológicas, entonces tergiversamos la enseñanza de los santos Padres de la Iglesia. Se ve claro que los teólogos occidentales intentan a entender las Personas de la Santa Trinidad dentro de los análisis psicológicos de la persona humana, como si Dios fuera como imagen del hombre y no el hombre como imagen y semejanza de Dios. Así desde esta perspectiva el personalismo occidental ha conducido su teología a la herejía del filioque que es suspendida y rechazada de parte ortodoxa.

Pero en oriente ortodoxo la consideración de la persona se hace en la teología, es decir, debido al esfuerzo de los Padres para determinar la relación de las Personas de la Santa Trinidad. Esto significa que la enseñanza de los Padres sobre la persona no se hizo por el intento de analizar al hombre y calificar su poder, autoconocimiento y libertad, sino para contestar asuntos teológicos que interponían los heréticos. Los Santos Padres creen que el hombre es como icona, imagen y semejanza de Dios y no viceversa, y especialmente imagen y semejanza del Zeántropos (Dios y hombre) Jesús Cristo. Con este significado los santos Padres sostienen que el hombre es persona.

La filosofía a pesar de algunas aclaraciones no puede dar respuesta y corresponder a la plena interpretación y análisis de la persona. Esta interpretación presupone la verdad, es decir, la apocálipsis (revelación), tal y como se ha dado a los Padres de la Iglesia. Lo que la filosofía de los heréticos considera parálogo, insensato o paradójico, esto es hiper-lógico (lógica suprema o más que lógico, supremo logos) y apocalíptico (revelación por Dios), y lo que para la teología es apocalíptico es parálogo o paradójico para la filosofía.

Entonces en la Tradición Ortodoxa cuando hablamos sobre ascética de la persona, principalmente entendemos la metamorfosis, transformación del hombre que se hace con la aplicación y el cumplimiento de los mandamientos, logos de Cristo y con los misterios de la Iglesia. Dios es Persona. El hombre que es como imagen y semejanza de Dios tiene que unirse con Él y vivir el “siempre bien ser y estar” y no “el siempre mal estar y ser”, como dice san Máximo el Confesor. Porque el pecador vive eternamente, pero en el mal no en el bien.

Según la enseñanza de san Juan el Damasceno, hipóstasis-persona es aquello que presenta la claridad de un hombre concreto respecto a la multitud de sus semejantes. Cuando hablamos sobre hipóstasis o persona damos a entender la fisis o esencia con sus cualidades o atributos.

En los santos encontramos la coexistencia de la agapi y la libertad. Aman realmente a Dios, se podría decir extensamente, por eso la libertad de ellos dirigiéndose a Dios se mueve naturalmente porque se ha desencadenado y librado de todas las mezclas y otras enfermedades. De esta manera los santos son seres humanos, personas reales y libres, esto que acostumbramos a llamar πρόσωπον (prósopon, persona).

El individuo-átomo se asocia estrechamente con el egoísmo, está encerrado en la cárcel del sí mismo. No ve más del sí mismo y su familia. Proyecta el sí mismo y se centra para llamar la atención a los demás.

Pero la persona es inconcebible e ininteligible sin la agapi (amor incondicional), la comunión esencial con los seres humanos. La persona sale de sí mismo, ama, se vacía y se ofrece al otro, se sacrifica. Vive la catolicidad o universalidad, el drama de toda la οικουμένη icumeni toda la tierra habitada, del mundo.

Persona sólo se puede ser… en Dios… a la imagen y semejanza de Cristo… y en Cristo Jesús por el Espíritu Santo… (pero ese concepto… no es el que se entiende en el mundo occidental… como persona, porque creo que en occidente está tomado del idealismo Alemán, de la filosofía y del herético escolasticismo del Tomás Aquino mezclando al pobre de Aristóteles).
…Personas sólo lo serían los que están con Dios en Cristo Jesús por la jaris energía increada del Espíritu santo… y el resto sólo serían «individuos ególatras» e idólatras de sí mismo, de sus ideas, opiniones y fantasías… y estas consideraciones… para quien no está informado… le confunden… pues que se informe, el tema es serio…

  1. Praxis Πράξις

 Πράξις (praxis) acción, acto, hecho y πρακτικός (practicós) practicante. Praxis es el esfuerzo por la catarsis del corazón que es el primer estadio de la vida espiritual. Practicante es aquel que lucha para sanar, limpiar el corazón. En la teología patrística πρακτικός practicós se caracteriza el pastor, es decir, como el pastor de los animales que lucha para domarlos y domesticarlos.

  1. Psique, Ψυχή psijí alma, ánima, ver: Alma
  2. Realeza, Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos

A Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón) Realeza increada de Dios/de los cielos, o reinado de la realeza increada de Cristo Dios, sinónimo a la increada Iglesia del Dios Trina, el nombre Reino (βασίλειο vasilio) no está en ninguno de los textos originales Helénicos del Nuevo Testamento.

Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original.

Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Χριστός (Jristós) Cristo, en la que domina, en vez de odio el amor; en vez de la oscuridad, tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Parusía-Presencia de Cristo.

La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal “la realeza de los cielos está dentro, en vuestro interior” (Luc 17,21), como en la vida social “que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10).

La realeza increada de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, “los hijos de la realeza” (Mt. 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia.

Realeza increada de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde aquí y ahora como en el noviazgo, en cambio entonces la viviremos como en la boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado.

La realeza increada es sinónima con la Doxa (gloria, luz increada) y la Jaris (gracia, energía increada).

San Máximo el Confesor en la Filocalía sobre la oración del “Padre nuestro”, nos dice que: «la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su energía increada Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre.

Por el mismo 2ª centuria sobre la agapi, en la Filocalía: v. 92. La realeza increada de Dios se encuentra como energía increada en todos los que creen pero se energiza o activa en aquellos que voluntariamente han expulsado la vida natural de su psique-alma y del cuerpo y han adquirido sólo la vida del Espíritu y pueden decir: “ya no vivo yo, pues es Cristo el que vive en mi interior” (Gal 2,20).

  1. 93. Algunos dicen que la realeza increada de los cielos es la vida de los dignos y los merecedores en los cielos. Otros dicen que es semejante con la situación de los ángeles de los salvados. Otros dicen que es la forma de la belleza divina de aquellos que se han revestido la imagen celestial (1Cor 15,49). Creo que estas tres opiniones todas coinciden. Porque en todos según la calidad y la cantidad de la virtud de la justicia se concede la jaris (energía increada) futura».

Por Hieromonje Savas el Aghiorita: El papel de la Iglesia Ortodoxa: La terapia de la psique 4ª parte: El reinado de la Realeza increada de Dios es Realeza de sangre.

 “El que come de mi cuerpo y bebe de mi sangre en mí permanece y yo en él”

 “El tiempo se ha cumplido, y el reinado de la realeza increada de Dios ha llegado” (Mrc 1,15 Mt 4,17).

“El reinado de Mi realeza (increada) no proviene de este mundo” (Jn 36), decía el Señor.

“Porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de la ciudad, y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni tampoco de luna, que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lámpara. A su luz caminarán las naciones…” (Apo 21,22-27), esto es el reinado de la Realeza increada también es la Iglesia increada, según los Santos/as que llegaron a la Zéosis y se convirtieron en dioses/as aquí en la tierra.

El Α (alfa) y el Ω (omega), τό ἔσχατο lο αίσχατο ésjato (último) vino a la historia. El reinado de la Realeza increada de Dios vino a nosotros y podemos comenzar a saborearla aquí y ahora, desde esta vida con los Misterios (Bautismo y Divina Efjaristía) y el renacimiento en Cristo. Pero existe una intensa nostalgia y esperanza de lo “perfecto y completo” de esta vida que se apocaliptará-revelará en el siglo futuro. Pero esta Realeza increada de Dios…

…La Realeza increada de Dios es Realeza de sangre porque es vida en y por Cristo. Esto se ve también en el libro del Apocalipsis donde se describe la ciudad celeste: “Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso-Pantocrator es el templo de ella, y el Cordero” (Apo 21,22). Es decir, en el reinado de la Realeza increada de Dios los salvados estarán viviendo junto con el Dios y el Cordero. En realidad, cuando se destruirá el Templo creado, entonces habrá relación y comunión con el Templo increado, con el Mismo Cristo Dios… El Templo increado que no está hecho a mano, lo viven como compromiso, promesa desde aquí y ahora los deificados o los que alcanzaron la zéosis, especialmente los que ven la doxa (gloria increada, luz de luces) que es la misma Realeza increada de Dios…

En este punto existe gran diferencia entre Oriente y Occidente. Cuando en Occidente se habla sobre la Realeza de Dios (que utilizan el término reino), dan a entender más bien realidades creadas, un reino creado, simplemente un dominio de la ley moral en la tierra. En el Oriente ortodoxo cuando hablamos sobre realeza increada de Dios, entendemos participación, conexión y contemplación de la Doxa (gloria increada, luz de luces) y Jaris (gracia, la energía increada) de Dios. La realeza increada en nuestro interior significa que en nuestra vida se hace la voluntad de Dios y participamos de Su energía y luz increada. Nuestro tiempo, nuestra vida y día Le pertenecen y nosotros no tenemos nada nuestro. Todo es de nuestro Rey, Él tiene nuestra vida en Sus manos y habita en nuestros corazones. En este caso reino sería el espacio o lugar que es nuestro cuerpo, nuestra psique alma, nuestra vida y nuestra existencia. (He conocido fieles Ortodoxos hispanohablantes que me han dicho que cuando han hecho el cambio del término reino a Realeza increada se les abrió un mundo nuevo en sus percepciones y experiencias divinas y han profundizado más).

Es imprescindible la catarsis del fiel para la entrada en la Realeza increada de Dios de la Sangre de Cristo y la dosis “de la sangre espiritual de la obediencia y de la áskisis” (ascesis, práctica, ejercicio espiritual) para recibir espíritu (energía increada). “Dad sangre para recibir espíritu”… continua en: http://www.logosortodoxo.com/psicoterapia-ortodoxa/el-papel-de-la-iglesia-ortodoxa-la-terapia-de-la-psique/ y también en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el mismo blog.

Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original. Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Χριστός (Jristós) Cristo, en la que domina, en vez de odio el amor; en vez de la oscuridad, tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Presencia venida de Cristo. La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal “la realeza de los cielos está dentro, en vuestro interior” (Luc 17,21), como en la vida social “que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10). La realeza de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, “los hijos de la realeza” (Mt. 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia.

Realeza de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde ahora como en el noviazgo, en cambio entonces la viviremos como en la boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado.

San Máximo el Confesor nos dice que la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su increada energía Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre. (Filocalía).

La realeza increada es sinónima con la Doxa (gloria, luz increada) y la Jaris (gracia, energía increada).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: www.logosortodoxo.com

  1. Salvación Σωτηρία (sotiría) sanación y redención

Σωτηρία (sotiría) redención, sanación y salvación, proviene de σώος (soos sano, entero, salvado), exactamente tal y como lo testifica la palabra, significa que el hombre permanece sano, es decir, entero y en plenitud, no separado y dividido.

Así frente a las ideologías dualistas contemporáneas, recuerda que κοινωνία (kinonía, sociedad, comunidad, conexión, unión y comunión) no es una suma de individuos, hombres sin relación y aislados entre sí, sino una kinonía (comunión y comunidad), es lo común del espíritu, la libertad que ama y la agapi que libera. El otro es una bendición, su existencia es condición de vida. Lo que sana y salva al hombre es la unión y κοινωνία (kinonía, sociedad, comunidad, conexión, unión y comunión). Al contrario cada separación y división es también una forma de muerte: así que, muerte espiritual que trae todas las demás muertes es la separación del hombre de Dios; la muerte biológica es la separación del cuerpo de la psique; muerte social es la separación del hombre del prójimo; muerte ecológica es separación del hombre de la naturaleza.

El hombre cada día entiende que es y está creado y vive diariamente el problema de su mortalidad. Pues, sólo su unión con Dios, la vida eterna, puede ayudarle a superar su mayor enemigo que es su corrupción y su muerte. He aquí porque san Gregorio Palamás necesita un Dios no sólo prototipo o modelo y también un Sanador y Salvador que pueda y quiera sanar, salvar y divinizar al hombre. Solamente el encuentro agapítico, (amoroso, cariñoso) y la unión del hombre con el increado Dios puede mantenerlo en la vida. Sólo una Instrucción, Educación que es presabor de la Resurrección, es realmente cristiana.

Por el divino Yérontas Mitilineos: «Σωτηρία (sotiría) sanación y salvación. El término sotiría se refiere a muchas cosas y sectores. En temas de economía, de salud, de vida, de seguridad, etc. Decimos: he encontrado un buen trabajo, me he salvado, he encontrado la salud me he salvado, en todo ponemos me he salvado… Sotiría de la psique no es la liberación de ella del cuerpo, sino su liberación de las conductas, actitudes o morales carnales y la comunión del hombre entero con Dios. Sotiría es cuando la psique recibe la Jaris energía increada de Dios y por la Jaris de la psique ella es introducida al cuerpo, por lo tanto hablamos de sanación y salvación del hombre entero. Por lo tanto, sotiría-salvación ontológica es la salvación del hombre entero del cuerpo y de la psique. El único y absoluto fin de la vida en Cristo es la zéosis, es decir, la unión con el Dios, de manera que el hombre, participando de la energía increada de Dios, hacerse “por la jaris increada” esto que el Dios es por naturaleza (sin principio ni fin, interminable e infinito). Esto es el significado del término σωτηρία (sotiría). No se trata de un mejoramiento ético o moral del hombre, sino de la re-creación del hombre y la kinonía (comunión, unión y conexión) dentro de la relación ontológica (existencial) con el Cristo en la historia.

El Cristianismo es sotiría redención, sanación y salvación de la psique-alma y del cuerpo, (es la verdadera psicoterapia, psique, logos y terapia palabras helénicas que abundan al Nuevo Testamento). Y cuando decimos Σω­τη­ρί­α sotiría, ¿qué entendemos? Σω­τη­ρί­α sotiría viendo e interpretando el logos de Dios ortodoxamente, es la redención, la sanación y la salvación del hombre entero, es decir, que sea vencido el pecado (enfermedad) y la muerte; el pecado en la psique, la muerte en el cuerpo por la resurrección de los muertos. Esto quiere decir, σω­τη­ρί­α sotiría. Con este significado el Cristo se llama Σωτήρ Sotir Salvador. Porque ha resucitado de los muertos, para resucitar a nosotros también. Lo vuelvo a repetir una vez más: Esto quiere decir Σω­τη­ρί­α Sotiría y nada más. Todas las demás cosas son desviaciones, son herejía; sin vacilaciones, ni contemplaciones, son herejía!» (Yérontas Atanasio Mitilineos)

Σωτηρία (sotiría) es la gnosis increada de Dios. 

  1. Sarx, sarkosis carne, encarnación Σάρκα σαρξ σαρκóσις cuerpo con carne,

A Σάρκα, σαρξ, (sarka, sarx), carne o carne con hueso, cuerpo. El término comprende varias nociones. Primero, la noción de antítesis entre lo divino y lo humano, como por ejemplo en el Evangelio de San Juan, donde proclama que “el Logos se hizo sarx, tomó cuerpo humano, o se hizo carne o hombre, (Jn 1,14). Segundo, antítesis entre la recaída sarx humana pecadora y la fisis naturaleza humana, tal y como fue creado desde el principio para que viva en κοινωνία kinonía comunión con Dios. O sea, se refiere al hombre caído en rebelión que ya vive separado de Dios. Tercero se refiere al soma-cuerpo en antítesis del espíritu. El segundo significado es lo que más se acostumbra. Cuando la palabra se usa con esta noción es significativa la distinción de sarx de la de soma (cuerpo). En Su Epístola hacia los Galatas, el Apóstolos Pablo (Gal 5:19-21) combina las obras de la sarx con las nociones de adulterio, ira, odio, herejías, resentimientos, envidias, etc. Estas nociones no se relacionan con el soma cuerpo. En la segunda interpretación del término, la sarx marca el conjunto del hombre caído, la psique y soma (cuerpo) unidos. La psique y el soma-cuerpo tienen la misma posibilidad de caer, ser presos de la sarkikotis (o sea apegados, enganchados al mundo carnal, al cuerpo o al sensualismo o hedonismo,), como también de la misma manera la psique y el soma tienen la posibilidad de convertirse y hacerse espirituales. El askitismo-ascetismo significa la guerra, el combate y la lucha contra la sarx (con su segundo significado), pero no contra el cuerpo expresamente. Dicen los Padres Elenos que somos mata-pazos y no mata-cuerpos, es decir, somos enemigos de los pazos y de los pecados que afectan la psique y el cuerpo y no enemigos del cuerpo.

  1. Señor Κύριος ver: Kirios
  2. Siglo Aἰών-Eón

Aἰών (eón) Siglo: El conjunto de duración del mundo. Contiene las órdenes de los ángeles y constituye la cualidad de Dios como principio y terminación del tiempo que fue creado por Él.

Concretamente el término se usa en dos sentidos: Frecuentemente se distingue en siglo presente y futuro. El siglo presente se relaciona con la percepción humana del tiempo, en cambio el futuro se refiere en el tiempo de Dios, o sea, al tiempo con el concepto de eternidad no como tiempo infinito sino como perpetuo presente. El sentido del tiempo que tiene el hombre y de acuerdo con el que percibe apartado de Dios es el resultado de su caída, la pérdida de su percepción espiritual y su visión. Por esta razón la percepción del hombre sobre el tiempo es más o menos engañosa. En realidad el tiempo, el presente tiempo, no es – tampoco puede ser- apartado del futuro siglo de Dios. Por esa razón no debemos reflexionar sobre la Realeza de Dios como algo que no existe ahora y pasará en el futuro, sino como una realidad que con la Jaris (gracia, energía increada) del Espíritu Santo, el hombre puede vivir en el presente. El futuro siglo a veces se refiere en “cosas venideras”, con el significado de bendición que está guardada para nosotros.

En algunos textos sobre todo en San Máximo el Confesor el término tiene tres conceptos distintos:

  1. La eternidad (totum simul) o sea la presencia del tiempo y los acontecimientos en su totalidad tal y como son conocidos por Dios, que solo Él no tiene principio, es inmortal, entonces el único eterno.
  2. Eón (totum simul) tal y como es conocido en los ángeles y en los hombres que tienen experiencia del futuro siglo, aunque son creaciones de Dios son inmortales (ángeles y hombres de la Jaris) y tienen principio, pero, son inmortales con el mismo concepto que es Dios.
  3. Existe el tiempo de alternancia temporal, tal y como la conoce el hombre en el “siglo presente”.
  4. Sotiría Σωτηρία sanación, redención y salvación, ver: Salvación
  5. Templo Ναός (naós) increado y creado, ver: Naós
  6. Tentación Πειρασμός pirasmós

Πειρασμός pirasmós Tentación: el término tiene dos significados, uno es la persuasión, incitación en la ejecución del pecado y otro es la prueba.

La incitación y estimulación al pecado proviene del diablo o de personas o de cosas (tentación exterior), o de la misma inclinación instintiva hacia el mal y del deseo, ilusión del recaído hombre (tentación interior). El diablo trastornador y tentador molestando con sus tentaciones aspira a un fin, que es el alejamiento del hombre de Dios y su perdición. El Dios por otra parte, concede las tentaciones como pruebas, permitiendo al diablo tentarnos y molestarnos, pero siempre con el fin de que nos instruyamos, bien sea con la metania de los pecadores y la vuelta a la vida espiritual, o como prueba y mayor glorificación de los justos. Todo tipo de tentación cuando está de acuerdo con nuestra opinión, predisposición y consentimiento se llama voluntaria, en cambio cuando viene sin nuestra predisposición, opinión y consentimiento es involuntaria. Las causas más importantes de las tentaciones voluntarias son tres, la salud, la riqueza y la gloria u opinión; y tres también son las causas más frecuentes de las involuntarias, el daño o perjuicio, las acusaciones y las enfermedades. Las tentaciones voluntarias crean las “preferentes” voluntarias hidonés placeres, en cambio las involuntarias provocan “preferentes” dolores o perjuicios involuntarios, (San Máximo el Confesor). Para los primeros rogamos al Señor” y no nos dejes caer en la tentación” (Mt 6,23) o sea rogándole que no nos abandone Su energía increada Jaris (Gracia) y pasar de largo las voluntarias tentaciones hedónicas. Al contrario las tentaciones involuntarias debemos evitarlas y no debemos tenerlas miedo. Para ellas dice San Santiago: “Hermanos míos, tened por sumo gozo y alegría cuando os halléis en diversas pruebas y tentaciones, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia y la paciencia es para nosotros obra completa y perfecta, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Sant 2-4). En cada caso vale la confirmación Apostólica: “Fiel es Dios, quien no permitirá que seáis tentados más de lo que podáis, antes hará que con la tentación tengáis el buen suceso de poderla sobrellevar” (1Cor 10,13). En los textos de la Filocalía el discernimiento básico que hacen casi todos los Padres Helénicos es entre la provocación demoníaca y el consentimiento del hombre. En el primer caso el hombre no tiene ninguna responsabilidad y en el segundo es éticamente responsable. Detalladamente los términos que se utilizan por los Padres son los siguientes:

1º. Προσβολή asalto, ataque, inducción e incitación al pecado. San Marcos el Asceta lo define como sin imagen en el corazón, puesto que el asalto no se acompaña de imágenes. Este tipo de asaltos, ataques provienen del diablo y son ataques duros contra el hombre. Así el hombre no tiene ninguna responsabilidad por ellos. El hecho que el hombre sea propenso a estos asaltos no es por el resultado de la caída: aún en el paraíso Adán estaba propenso a los ataques del diablo, nos dice San Marcos el Asceta en la Filocalía. El hombre no puede hacer nada para impedir los asaltos, ataques del diablo. Lo máximo que puede hacer es abrirse al espíritu níptico (o sea alerta con la vigilancia de su nus y corazón), y de este modo rechaza cualquier asalto o ataque que llega al nivel del consciente, o sea, apenas se crea el pensamiento en su nus o en su diania. Esto es lo que llaman los Padres “monolóyistos énfasis (monologo pensamiento)”. Si el hombre rechaza el asalto, ataque no hay continuación y la vía de la tentación se ha cortado.

2º. Παραρριπισμός τού νού, soplo o susurro rápido sucio en el nus: puede ocurrir sin ningún movimiento del pazos somático o corporal. Se ve que se trata de algo más que la primera aparición del asalto o ataque que hemos descrito en el primer estadio. Y eso, porque en algún punto del proceso espiritual podía el hombre librarse de aquel tipo de afectaciones; en cambio es imposible que el hombre pueda librarse totalmente de las afectaciones de los soplos diabólicos.

3º. Homilía, conversación (o combinación): aunque puede no corresponder en los asaltos o ataques de pensamientos demoníacos, a pesar de ello es posible que el hombre empiece a dialogar con ellos, pensarlos con agrado, aunque tenga sus dudas sobre en qué medida debería aplicarlos en la praxis. En este estadio que es conocido como homilía, diálogo o combinación, el afecto ya no está sin imagen sino que se ha hecho loyismós, idea, meditación, reflexión y el hombre es éticamente responsable por el hecho de haberlo permitido.

4º. Συγκατάθεσις, consentimiento: se trata de un estadio más allá de la homilía, diálogo y combinación. El hombre no “juega” solo con el pensamiento de la tentación sino que decide hacerla praxis, hecho y sin duda es su responsabilidad ética. Aunque sus condiciones exteriores no le permitan entrar en pecado, el hombre es juzgado por Dios de acuerdo con la disposición de su corazón.

5º. Πρόληψις, prólipsis remoto recuerdo, superstición. San Marcos el Asceta la define como la presencia involuntaria de los antiguos pecados en la memoria. Este estado de perjuicio es resultado de repetidos hechos pecaminosos que hacen vulnerable al hombre y en algunas tentaciones particulares. Teóricamente el hombre mantiene su libre voluntad y tiene la habilidad de rechazar los afectos demoníacos, pero en la praxis, de hecho, la fuerza de la costumbre hace la oposición a la tentación cada vez más difícil.

6º. Πάθος pazos, patología: si el hombre no resiste y no combate vigorosamente la prólipsis, entonces ella se desarrollará en pazos negativos.

  1. Tiempo Καιρός kerós ver: Kerós
  2. Virtud Ἀρετή aretí

ρετή (aretí) Virtud: En su significado amplio generalmente quiere decir la realización del bien y la bondad, se identifica con la voluntad de Dios o el mismo Dios, porque Él es “completamente virtud”, san Gregorio de Nicea.

Como idea fina, virtud se llama también cada mandamiento de Dios, es el resultado de la lucha espiritual del cristiano y también el regalo del Espíritu Santo al combatiente. San Juan el Crisóstomo (boca de oro): La virtud del hombre no es el dinero, aunque se tenga miedo a la pobreza; ni la salud del cuerpo, aunque se tenga miedo a la enfermedad; ni tampoco el aprecio de muchos para evitar la mala fama; ni es vivir frívolamente ni superficialmente sin propósito, que es lo que produce miedo a la muerte; ni libertad para evitar la esclavitud; pues es la exactitud de los verdaderos dogmas, la fe y la forma correcta de vida. Estas dos cosas, ni el mismo diablo podrá arrebatárselas al creyente que las tiene si las guarda cuidadosamente.

 Jaris para todos!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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