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Abr 16 2021

Logos escogido del yérontas Efrén de Arizona y de Filotheu de Athos

Logos escogido del yérontas Efrén de Arizona y de Filotheu de Athos

Por el Yérontas Dorotheo, hijo espiritual de Efrén

https://agiosgeorgiosavras.blogspot.com/

«Aquellos que dicen la oración de Jesús o del corazón: Κύριε Ιησού Χριστέ ελέησόν με…Kirie-Señor Jesús Cristo, eleisón me… ellos superarán las calamidades que vienen con la ayuda de Dios!!!

«Όσοι λένε την ευχή του Ιησού (Κύριε Ιησού Χριστέ ελέησόν με), αυτοί θα ξεπεράσουν όσα έρχονται με τη βοήθεια του Θεού», του αγίου γέροντος Εφραίμ της Αριζόνας

“Se acercan días muy difíciles. Cuidaos de vuestra psique-alma. Reúnanse y den vuestra lucha y combate…”

El Evangelio es nuestro maestro; Cualquier cosa que nos preocupe, si lo abrimos, obtendremos la respuesta, obtendremos la iluminación, obtendremos exactamente este medicamento que es necesario para cualquier caso.

Interlocutor: Tantas cosas que escuchamos de desastres y catástrofes que se avecinan, a los que pedimos la ayuda de Dios, ¿qué nos sucederá?

Yérontas Efrén: Según el plan que Dios tiene para cada ser humano, Él también hará sus praxis acciones, obras, para salvarse este ser humano.

¡Guauu! ¡Guauu! ¡Qué vamos a pasar! Grandes dificultades. Atenas tiene muchos santos ocultos, pero también el Monte Athos y San Demetrio apoyan el norte de Elas-Grecia… Grecia le dio la espalda a Cristo. Por eso sufrirá mucho. Los niños en Grecia hoy son muy brillantes, iluminados o muy oscuros, entenebrecidos.

Los hijos de familias virtuosas son la levadura, el remanente de Cristo y el futuro de Helade-Grecia.

Interlocutor: Algunas personas tienen un don espiritual especial. ¿Cómo se hace esto?

Yérontas Efrén: Estas personas fueron grave e injustamente agraviadas o calumniadas, y se adentraron y profundizaron en este campo y se les dio un carisma, un don. Tal como nos gobernamos en Dios, así también Él nos canta…

Interlocutor: Nosotros Yéronta, somos muy débiles en todo. ¿Qué pasará con nosotros?

Yérontas Efrén: Ahora son años distintos. Son otros los criterios de Dios, para hoy. ¡Hoy hay tanta confusión espiritual! ¡Un gran tornado está arrasando con todo! Aférrense a la santa PARÁDOSI-transmisión y tradición divina que les he dado y sepan que hoy es una apología-confesión decir que Jesús Cristo es nuestro Dios. Esto no es lo que quieren las fuerzas oscuras, los poderes fácticos y demoníacos… ver: https://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/santa-tradicion-de-la-una-santa-iglesia-catolica-apostolica-ortodoxa/

Primero, creer que si tenemos fe y humildad atraeremos la Χάρις Jaris energía increada y esta gran potencia de Cristo para que testifiquemos y martiricemos. Nunca debemos creer y atrevernos a pensar que solo nosotros tenemos esta potencia y energía increada. Siempre diremos: «Soy débil, soy incompetente, soy pecador, soy nada, soy cero, soy la persona más inútil». Solo la humildad atraerá la potencia de la energía increada de Cristo y vencerá. Porque donde está el Cristo se ejerce y se infusa Su potencia y energía sobrenatural y realiza cosas sobrenaturales. No creáis que con las fuerzas y energías creadas personales y humanas afrontaremos cualquier energía e intervención del diablo y de sus colaboradores. Jamás pensar esto. El ser humano es débil y enfermizo, no tiene ninguna fuerza y energía creada para afrontar todos estos males y calamidades sino sólo con la potencia de la energía increada de Dios. Cuando el Dios nos llame a este martirio, apología y testimonio, debemos creer que, “…fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación, la salida, para que podáis soportar” (1Cor 10,13), y cuando en humildad recibiremos el aviso para dar este martirio, testimonio y apología recibiremos la Jaris increada para que venzamos al astuto maligno y ser coronados.

A continuación debemos corregir nuestra vida, hacerla ortodoxa en cuanto a virtudes y luchas, para sentir, gustar y creer verdaderamente en Dios. Cuando creemos que el Cristo en el momento de los martirios, confesiones y apologías hizo milagros sobre los santos y los fortaleció en la lucha, entonces sentiremos Su existencia viva en nosotros, tal como sintieron los Mártires y Apologetas. Vemos en los martirios de los santos, que tanto los Μártires como los Αscetas recibieron visitas divinas, confesoras, visiones divinas e intervenciones de la Jaris, sin que los que los rodeaban se dieran cuenta, y así recibían mucha fuerza. Y todo esto les ayudaba y superaban la dificultad del martirio y así terminaban en el Señor. El apóstol Pablo dice en una de sus epístolas que: “por fe todos los santos conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filos de espadas, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe…» (He. 11: 33-40) y tantas otras aflicciones. Por la fe, los Mártires lograron todas estas grandes cosas. Lucharon contra reyes, contra tiranos, contra tormentos, contra fuego y tantas otras aflicciones, y triunfaron y fueron coronados y santificados.

Pero decimos: como ahora no vemos virtud, tenemos una profunda oscuridad de pecado e infidelidad y especialmente en estos países, que están abrumados por todas las religiones, todas las razas, todos los colores, satanistas, que tienen un gran poder, y tantas otras creencias, blasfemias y herejías, ¿cómo emergerán los santos hoy? Ya que toda virtud ha desaparecido, ya que ahora no tenemos ascetas, como en los viejos tiempos que se santificaban en los desiertos, ya que la fe será sacudida hasta los cimientos, ¿quiénes serán los santos de los últimos años?

Y, sin embargo, los santos no desaparecerán hasta el fin de los tiempos. Hasta la Segunda Parusía-Presencia-Venida, la Iglesia estará fructificando Santos. Y como estos años están muy cerca y estamos esperando dar este gran testimonio, todos debemos preparar y fortalecer constantemente a nuestros hijos, incluso con lo poco que conocemos, y estimular también la fe Ortodoxa en el martirio, apología y testimonio. Quien se haga digno y sea requerido para dar este testimonio de fe en los años venideros, que serán los últimos y gloriosos, este Mártir, Testigo y Apologeta será diez veces más brillante en el reinado de la Realeza increada de los Cielos que los Mártires, Apologetas y Confesores anteriores festejados por nuestra Iglesia. Esperemos también nosotros, con la Jaris del Señor, que nos hagamos dignos de este gran honor del martirio, testimonio y apología en los últimos tiempos y días. Amén. Así sea.

En estos años difíciles, solo unos pocos sacerdotes sencillos mantendrán y preservarán la Ortodoxia. Los grandes, los oficiales, seguirán al «otro» (es decir, el diablo).

El mundo se dividirá. ¿A quién seguir? Esto durará un tiempo y luego seguirá la guerra. «Después de la guerra, se hará un Sínodo canónico y pondrá las cosas en orden».

https://agiosgeorgiosavras.blogspot.com/

Traducido por Jristos Jrisoulas Χρῆστος Χρυσούλας  www.logosortodoxo.com

De nuestro gran léxico «ALFAΩMEGA»

79. Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison». 

Κύριος (kirios) Señor con mayúscula Dios, Señor, Don o Cristo y con minúscula: dueño, propietario, amo, lo más importante, principal, esencial. De Kirios viene Kiriakí Domingo. La palabra Kirios se usa en las traducciones del Antiguo Testamento de acuerdo con la antigua tradición, como atributo del nombre del Dios Hebraico que posiblemente se pronuncia “Γιαχβέ Yahvé”. Los hebreos por respeto al nombre de Dios evitaban pronunciarlo y en el lugar de las consonantes de la palabra “Γιαχβέ Iahvé” leían la palabra “Αδωνάι Adonai” que quiere decir Kirios, Señor. A consecuencia de esta práctica resulta en los años nuevos la malinterpretada paranoica palabra técnica de “Ιεχωβά iejová Jehová”, de las consonantes de la primera y las vocales de la segunda. El nombre “Γιαχβέ Yajvé” es el nombre por excelencia de Dios, con el cual se apocalipta (revela) en su pueblo (Ex. 3,13-15). El significado exacto de la palabra nos es confuso, pero de acuerdo con el Éxodo (Ex. 3,15) se manifiesta que proviene del verbo “soy”, “existo”. Así, revelado con este nombre, el Dios pone de relieve su principal característica, la existencia, en antítesis de los dioses del mundo idólatra que en realidad no existen. La existencia de Dios no es condición sine qua non de nadie, en cambio todo emana y toma de Él su existencia (Sal. 96,5) por las energías increadas. Dios dirigiéndose a los hombres con este nombre, no se presenta en ellos como alguien desconocido, sino expresa que es el que ha conocido el hombre en su historia (Ex. 6,2). Dios repitiendo su nombre en cada mandamiento (Lev. 18.4,5,6 y 19.10,14,16,18, y otros) no se manifiesta como un tirano dominador, que sólo la audición de su nombre produzca terror y miedo, y no dicta sumisión a los hombres, sino como Padre caritativo que beneficia a sus Hijos y pide de ellos un comportamiento parecido, análogo, que el de ÉL. La alocución “kirie” (en arameo: maré) durante la época del Nuevo Testamento se dirigía a destacadas personalidades como reconocimiento de su autoridad (Mt 8,8 Lc 6,46).

En el mundo Elenoromano, el título se daba al auto-deificado emperador (Hec. 25,26), en cambio los creyentes de distintos grupos llamaban con el mismo título sus dioses, (Cor 8,5). Los autores del N.T. usando fragmentos del A.T. donde Dios se llama “Kirios” en relación con el prósopon (persona, rostro) y la obra de Jesús, reconocen a Cristo como verdadero Kirios y Dios, (El. 3,5 con Hec 2.21 y Rom. 10.9-13, El. 3,4 y Am. 5.8 con Cor.1.8, Is.45.22-25 con Fil.2.9-11). San Dionisio el Areopagita sobre Nombres Divinos 2cap.1, 10 dice: “Además, la conjuntiva deidad posee la kiriotis (propiedad, posesión) de todo y es enteramente clara sobre la paternidad y la filiación, porque el nombre Kirios se atribuye al Padre y al Hijo en tantos puntos de la teología (se refiere a los autores teológicos del Evangelio), de manera que no hace falta ni que se mencione. También se dice “Kirios el Espíritu”, (2Cor 2,7).

«Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo. El “Kirie eleison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eleison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar.

Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latino.

Pero decir, “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, implica no sólo el deseo de perdón que comienza del miedo, sino que se trata de la súplica sincera del amor filial, que pone mi esperanza en la misericordia de Dios, y uno reconoce humildemente que es demasiado débil para doblegar su propia voluntad y mantener una cuidadosa vigilancia sobre sí mismo. Es una llamada a la misericordia, es decir, a la jaris (gracia, energía increada) que se manifestará en el don por parte de Dios de la fuerza que nos permite resistir a la tentación y superar nuestras inclinaciones pecaminosas. Es como un deudor sin dinero que pide a su benigno acreedor no sólo que le condone la deuda sino que se compadezca también de su extrema pobreza y le dé una limosna; esto es lo que estas profundas palabras “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, es como decir: «Dios misericordioso, perdona mis pecados y ayúdame a corregirme; despierta en mi psique-alma un fuerte impulso a seguir Tus mandatos. Dispensa Tu jaris (gracia, energía increada) en el perdón de mis pecados presentes, conscientes e inconscientes, y para que solo dirija hacia Ti la atención de mi nus (espíritu), de mi mente, de mi voluntad y de mi corazón negligentes.»

 

1 comentario

  1. Gianluca

    Gracias, texto muy util en la epoca en la que vivimos!

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