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Ene 26 2019

Ortodoxa Psicoterapia, Capítulo III La psique

 

 

Nota del traductor: (Libro aceptado y aprobado oficialmente por la SANTA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ORTODOXA, traducido en más de 15 idiomas y enseñado en muchas Universidades del mundo en la rama de Psiquiatria y Psicología…)

Desarrollando el tema de la psicoterapia ortodoxa, debemos ver en este capítulo, primero qué es la psique y cómo se sana; segundo cuál es la relación entre el “como imagen”, psique, nus, corazón y diania (mente, intelecto o cerebro; y tercero cómo se sana el nus, el corazón y la diania (los loyismí). Estos temas yo creo que son muy interesantes e imprescindibles para la gnosis de la catarsis interior y la terapia de la psique, pero también para la obtención de este divino trabajo.

 

Qué es la psique

La palabra psique “es de las más difíciles en la Biblia y en las escrituras cristianas”1. (Cristos Yanarás, abecedario de la fe). La psique en la Santa Escritura y en la escritura patrística es polisémica. Manifiesta muchas cosas. Tal como apunta el profesor Cristos Yanarás: «Los 70 traductores del Antiguo Testamento tradujeron en helénico con la palabra psique la hebrea “nephech” que es un término de múltiples significados. Psique se llama cada ente vivo, cada animal, pero por regla general en la Escritura se trata del hombre; expresa la manera por la que es manifestada la vida en el hombre. No se refiere sólo a una parte de la existencia humana -la espiritual en antítesis de la material-, sino que significa el hombre entero como viva hipóstasis (base substancial o subsistencial) unitaria. La psique no habita simplemente al cuerpo, sino que es expresada con el cuerpo, y que éste también, igual que el corazón, corresponde a nuestro yo, de la manera o modo que realizamos la vida. Psique es un hombre, es alguien…»2. «La psique no es la causa de la vida, sino principalmente la portadora de la vida»3.

Psique es la vida que existe en cada creación, como las plantas y los animales, es también la vida que existe en el hombre y es también cada hombre que tiene vida, y psique también es la vida expresada a través del elemento espiritual de nuestra existencia, es este mismo elemento espiritual de nuestra existencia. La psique, como es un término de múltiples significados, por eso en muchos puntos las cosas no están clarificadas.

A continuación intentaremos dar algunas extensiones del término psique desde los textos del Nuevo Testamento y de los Santos Padres de la Iglesia.

La psique como vida es utilizada por el Señor y los Santos Apóstoles. El Ángel del Señor dijo a José el protector de la Santísima Zeotokos: “Levántate y recoge al niño y a su madre y camina hacia la tierra de Israel porque han muerto los que piden la psique del niño” (Mt 2,20). El Señor describiéndose a Sí Mismo como Buen Pastor, dice: “Yo soy el Buen Pastor. El Buen Pastor expone su psique por las ovejas…” (Jn 10,11). También el Apóstol Pablo escribiendo para Priscila y Akila dice: “…los cuales expusieron su cabeza por mi psique” (Rom 16,4). Y en estos tres casos el término expresa la vida.

La psique es utilizada, como hemos dicho antes, para expresar el elemento espiritual de nuestra existencia. Nos referiremos algunos versículos hagiográficos para sostener este aspecto. El Señor dijo a sus discípulos: “No temáis a los que matan el cuerpo porque la psique no pueden matarla; temed más bien a Dios que puede mandar al infierno la psique y el cuerpo” (Mt 10,28). Los hombres no pueden asesinar la psique, en cambio el diablo puede hacerlo, en el sentido de que la psique si no tiene el Espíritu Santo está muerta. El Diablo es espíritu muerto (espiritualmente), porque no participa de Dios y transmite la mortificación (espiritual) también a aquellos que se conectan y se unen con él. Es entidad viva, pero no existe según Dios. El Señor en la parábola del rico insensato presenta a Dios diciéndole al rico: “rico insensato, esta noche te reclamarán tu psique; ¿todo esto que has acumulado para quién será?” (Lc 12,20). (La exclamación “te reclamarán” en plural, se refiere a los demonios que rodean la psique durante la salida de su cuerpo y su muerte física, según los Padres).

La diferencia entre la psique, como elemento espiritual de la existencia del hombre, que es por naturaleza mortal, pero por la Jaris (gracia, energía increada) inmortal, y de la vida se ve también por una otra enseñanza de Cristo: “Porque todo el que quiera salvar su psique, la perderá; y todo el que pierda su psique por causa de mí, la hallará” (Mt 16,25). En un caso con el término “psique” el Señor da a entender el elemento espiritual de nuestra existencia y en el otro caso significa la vida. El Apóstol Pablo desea a los Tesalonicenses: “Que el Dios de la paz os santifique plenamente y todo vuestro ser, espíritu, psique y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesús Cristo” (1 Tes 5, 23). Aquí no se trata de la llamada composición tríadica del hombre, sino que con el término espíritu da a entender la Jaris increada de Dios que recibe la psique, el carisma. En todo caso aquí lo que queremos identificar es el discernimiento entre psique y cuerpo. Además, el Evangelista Juan es su libro del Apocalipsis escribe: “… vi debajo del altar las psiques de los que habían degollado por causa del logos de Dios y habían mantenido el testimonio del cordero (Cristo)” (Ap 6,9). El cuerpo fue degollado, pero la psique se encuentra cerca de Dios y desde luego conversa con el Dios, como se refiere a continuación el Evangelista.

Aún la palabra psique es utilizada para expresar al hombre entero. El Apóstol Pablo sugiere. “Toda psique que se someta a las autoridades que están en el poder…” (Rom 13,1).

Con este pequeño análisis creo que se hace claro lo trascendental que es el término psique dentro de la Santa Escritura. Con este término se entiende también el hombre entero y el elemento espiritual de su existencia y la vida que existe al hombre, a las plantas y a los animales, en todas aquellas que participan de la vivificadora energía increada de Dios. San Gregorio Palamás hablando sobre la increada Luz, la que nace en la psique teofora (portadora de la luz divina) “por el alojado Dios”, dice que esto es la energía increada de Dios y no la esencia increada de Dios, y tal como se llama Luz la esencia, así se llama Luz también la energía. Lo mismo sucede también con la psique. Psique se llama también la vida espiritual y la biológica, pero sabemos bien que una cosa es la vida espiritual y otra la biológica: «tal como por la psique se hace la vida en el cuerpo empsiquizado (animado, vivificado y contenido por la psique), así llamamos psique también la misma vida, pero conocemos que la vida es algo distinto que la psique que existe en nuestro interior y proporciona vida, así también en el interior de la psique teofora se hace la luz increada por el residente Dios»4.

Hemos localizado este versículo del santo para que se vea que los Padres conocen bien que el término psique es atribuido a la vez al elemento espiritual de nuestra existencia, como también en la misma vida y, además, que hay gran diferencia entre la primera y la segunda. Esto lo veremos mejor más abajo, cuando analicemos la diferencia entre la psique de los animales y la del hombre.

Intentando dar una definición de la psique en su sentido espiritual, como el elemento espiritual de nuestra existencia, nos referiremos a San Juan el Damasceno el cual dice que la psique es viva, simple, incorpórea, invisible por los ojos del cuerpo, lógica y noerá (espiritual humana), sin forma, mientras que utiliza el cuerpo como instrumento que le da vida, independiente, voluntariosa y energética o dinámica, es decir, creada y alterable por su voluntad,

«La psique, pues, es usía-esencia o sustancia viva, simple. Incorpórea. Invisible por su fisis-natura a los ojos físicos, lógica y noerá, sin forma y utiliza como órgano suyo el cuerpo y lo proporciona la vida, el crecimiento y el nacimiento… es independiente, voluntaria y energética u operativa, alterable, (es decir, se altera por su voluntad) porque es creada, ya que todas estas cosas las ha recibido naturalmente por la jaris (energía increada) de su creador de la que tomó también sus ser por naturaleza»5.

La psique es creada por su Soberano simple y buena6 .

Casi la misma definición que San Juan el Damasceno dice San Gregorio de Niza quien precede del primero: “La psique es sustancia creada, viva, espiritual, transmisora de la vida al cuerpo orgánico, es sensible, intuitiva y sensitiva, mientras dura la vida en el cuerpo. La psique introduce la fuerza vivificadora en el organismo somático o físico para la energía operativa de los sentidos”. Esto significa que el cuerpo se mueve por la fuerza y energía de la psique7.

San Gregorio Palamás interpretando el versículo de San Pablo “se ha creado el primer hombre en psique viva viviente” (1 Cor 15,45), dice que psique viva significa «siempre viva, inmortal y lógica; en efecto, inmortal es lógica, y no sólo esto sino también plena de jaris; porque, así es la verdadera psique viva» 8.

Se dice que la psique es inmortal. Sabemos bien que este concepto de inmortalidad de la psique no es de procedencia Cristiana, pero los Cristianos la aceptaron con algunas condiciones imprescindibles. El profesor Ioanis Zisiulas escribe al respeto: “La idea de la inmortalidad de la psique, aunque no es de procedencia cristiana, pasó en la tradición de nuestra Iglesia empapando también nuestra misma himnografía. Nadie la puede negar, sin encontrarse fuera del clima del mismo culto de la Iglesia…

La Iglesia no aceptó esta idea Platónica sin condiciones y premisas. Estas condiciones contienen, entre otras cosas, tres cosas fundamentales. Una es que las psiques no son eternas sino creadas. La otra es que de ninguna manera se debe de identificar con el hombre, la psique del hombre no es el hombre. Una cosa es la psique y otra el hombre, el cual es entidad psicosomática. Tercera, la más importante es que la inmortalidad del hombre no se sostiene en la inmortalidad de la psique sino en la resurrección de Cristo y en la futura resurrección de los cuerpos”9.

Hemos recalcado anteriormente que la psique del hombre por la Jaris increada es inmortal y no por naturaleza y aún se debe de recalcar que en la Tradición Patrística Ortodoxa la inmortalidad del hombre no es la vida de la psique más allá del sepulcro, sino la superación de la muerte con la energía increada Jaris de Cristo. La vida en Cristo es aquella que hace al hombre inmortal, porque sin la vida en Cristo existe la necrosis, puesto que la energía increada Jaris de Dios da vida en la psique.

Puesto que hemos dado algunos elementos que constituyen el término de la psique, debemos de avanzar un poco en el tema de la creación de la psique. La psique es creada, puesto que fue formada por Dios. Nuestra fuente básica es la apocálipsis (revelación) que ha sido dada a Moisés: “Y creó Dios al hombre de polvo de tierra y sopló en su cara aliento de vida y se hizo en psique viva o viviente”(Gén 2,7). Este versículo nos describe la creación de la psique del hombre. San Juan el Crisóstomo interpretando este versículo, dice que es necesario para uno ver las cosas dichas con los ojos de la fe y lo que se dice “sea dicho con mucha condescendencia y para nuestra enfermedad”10. Lo de «Dios ha creado y soplado no es digno de decirlo sobre el Dios; pero para nosotros y para nuestra debilidad y enfermedad así las describe estas cosas la santa Escritura, condescendiendo a nosotros de manera que siendo dignos de esta condescendencia poder subir y alcanzar a aquella altura»10. La manera o modo por el que ha creado Dios el cuerpo y lo hizo en psique viva, como describe la Divina Escritura, es condescendiente. Se describe así para nuestra enfermedad.

San Juan el Damasceno escribe que lo que se dice sobre Dios, es simbólicamente a través del pazos-pasión humano, pero tienen un significado más elevado, puesto que lo divino es simple y sin forma definida. Y como la Escritura dice que el Dios sopló a la cara del hombre, veremos la interpretación, sobre la boca de Dios, que hace san Juan el Damasceno: «Boca y habla significa esto que indica su voluntad, ya que en nosotros con la boca y el habla son señalados los conceptos del corazón”»11. Cierto es que una cosa es la boca y otra el soplo, pero lo cito como indicativo, puesto que existe una relación y conexo.

Generalmente, tal como dice san Juan el Damasceno, todas las cosas que somáticamente o corporalmente se han descrito sobre Dios, aparte de las cosas que se ha dicho sobre la encarnación del Logos, “tienen algún concepto y significado escondido, puesto que mediante las cosas y realidades que son válidas para el hombre, nos enseña las que están por encima de nosotros 12.

Por lo tanto, la psique igual que el cuerpo, es creación o formación de Dios.13.

San Juan el Crisóstomo, interpretando este soplo de Dios, dice que “este logos no sólo es plena ignorancia, sino también es absurdo, está fuera de lugar”, de que el soplo a Adán es la psique y que la psique fue transmitida al cuerpo por la esencia de Dios. Si esto fuera verdadero, entonces la psique no sería sabia en unos y en otros tonta e imprudente, ni en unos psique justa y en otros injusta. La esencia de Dios no se divide, ni se altera sino que es inalterable. Por tanto, el soplo de Dios fue energía increada del divino Espíritu Santo”. Tal como Cristo dijo “tomad o recibid divino Espíritu” (que no es el Espíritu Santo o Paráclitos Persona sino la jaris la energía increada), así también “el soplo divino oído humanamente, es Espíritu divino y adorado”. Según el santo, la psique no es un trozo de Dios sino energía del Espíritu Santo que ha creado y formado la psique, sin que Éste se haga psique. La psique es producida por el Espíritu, pero no se hizo el Espíritu psique, sino que ha creado la psique. Porque el Espíritu Santo como creador participa en la creación del cuerpo y de la psique. En efecto, de el Padre por el Hijo en Espíritu Santo con la divina dinami potencia y energía increada crea la criatura” 14.

Un otro punto importante que sostienen los Padres es que no tenemos existencia del cuerpo sin la psique ni existencia de la psique sin cuerpo. Inmediatamente cuando apenas Dios crea al cuerpo forma también la psique. San Anastasio el Sinaita escribe: “porque la psique no es ni se crea antes que el cuerpo y tampoco el cuerpo antes que la psique” 15. San Juan el Damasceno rechazando a Orígenes, epigramáticamente sostiene que “a la vez con el soma (cuerpo) es creada también la psique no uno primero y después el otro”16. La psique y el cuerpo son creados simultáneamente.

San Juan el Sinaíta: “La psique no se es creada antes que el cuerpo, ni el cuerpo antes que ella, sino los dos a la vez17.

El hombre está creado como imagen de Dios. Cierto es que el “como imagen” no se refiere al cuerpo sino principalmente a la psique. En el hombre, el “como imagen”, es más fuerte que el de los ángeles, porque, tal como veremos, la psique del hombre vivifica el conjuntado cuerpo. Generalmente podemos decir que la psique es “como imagen” de Dios. Y tal como Dios es trinitario, Nus, Logos y Espíritu así también la psique del hombre tiene tres fuerzas nus, logos y espíritu18. En toda la naturaleza hay figuras, formas o tipos figurativos de la Santa Trinidad19, pero principalmente esto se ve al hombre. El “como imagen” del hombre es más fuerte que el “como imagen” de los ángeles. San Gregorio Palamás hablando sobre el Bautismo de Cristo en el río Jordán y explicando el por qué de las razones “del formado y reformado hombre se manifiesta el misterio de la Santa Trinidad”, escribe que esto se hizo no sólo porque el hombre es el único mistis (instructor de los misterios) y adorador terrenal de la Santa Trinidad, sino también el único que es “como imagen” de ella. Los animales sensibles e insensatos tienen sólo espíritu vivificador, y esto no subsiste de por sí mismos, y tampoco tienen nus y logos. Los ángeles y arcángeles tienen nus y logos porque son noerós (espirituales) y lógicos, pero no tienen espíritu vivificador porque no tienen soma (cuerpo) que sea vivificado por el espíritu. Así que, como el hombre tiene nus, logos y espíritu vivificador, puesto que vivifica el conjuntado cuerpo, es el único “como imagen-icona” de la trihipostasiada naturaleza (de tres bases subsistenciales o substanciales)20.

La misma enseñanza desarrolla san Gregorio Palamás en sus capítulos físicos y teológicos. Tal como el Dios Trinitario es Nus, Logos y Espíritu lo mismo también el hombre. El espíritu que vivifica el cuerpo es “el eros noerós (amor espiritual)” que tiene su existencia del nus y pertenece también al logos; y está en el nus y en el logos y contiene también a los dos 21. La naturaleza noerá y lógica de los ángeles aunque tiene nus, logos y espíritu, a pesar de eso “no tienen este espíritu como vivificante”22. Tal como hemos señalado anteriormente, el “como imagen” se refiere principalmente a la psique, pero como el cuerpo se vivifica por el espíritu, por eso el “como imagen” del hombre es más vigoroso que el de los ángeles.

San Gregorio ve la diferencia entre “como imagen” del hombre y de los ángeles desde un otro punto. Es conocida su enseñanza que en Dios hay ουσία (usía, esencia, sustancia) y energía increadas, las cuales se contraen y se juntan ente sí separadamente y se dividen o disciernen conjuntamente. Este es el misterio de la indivisible división o discernimiento de esencia y energía. La esencia increada de Dios no es participativa por el hombre, en cambio las energías increadas de Dios si son participativas. Y como el hombre es como imagen de Dios, por eso en esta enseñanza sobre esencia y energía, la pasó también a la psique. Así también la psique se divide o discierne inseparablemente en esencia y energía. (Discernimiento clarísimo E=M.C2, quitando el C2 la velocidad de la luz tenemos energía igual a esencia o sustancia, discernimiento sin división, moneda con dos caras)

El Santo comparando la psique de los animales con la de los hombres, dice que los animales tienen la psique según y por energía y no como esencia. La psique de cada uno de los animales irracionales es la vida del cuerpo que le empsiquiza (vivifica, anima). No tienen la vida como o por esencia sino como o por energía, porque ella existe en relación con otro y no de sí misma. Por eso la psique de los animales como solo tiene energía muere junto con el cuerpo. Al contrario la psique del hombre “no tiene solo energía sino también esencia, como viva de sí misma”. Por eso cuando es disuelto el cuerpo ella no se disuelve con éste, sino que permanece inmortal. “La psique lógica y noerá es compuesta, por su energía que antes nos hemos referido, pero como se manifiesta sobre otra cosa (el cuerpo) no puede crear composición; la composición se crea por la esencia de la psique con alguna de las cualidades opuestas anteriormente referidas, es decir, de la virtud y de la maldad”23.

San Máximo el Confesor en su enseñanza cita que son tres, las dinamis fuerzas y energías de la psique: 1) la nutritiva 2) la fantasiosa, imaginativa y furiosa, impetuosa y 3) la logística y comprensiva. De la fuerza nutritiva participan las plantas. De la nutritiva y la fantasiosa e furiosa participan los animales y de la logística y comprensiva junto con las otras dos participan los hombres24. Esto indica el gran valor del hombre en relación con los animales irracionales. También lo dicho anteriormente indica claramente también la diferencia del hombre con los ángeles. Por eso el Cristo humanizado tomó cuerpo humano y no forma de ángel, se hizo Θεάνθρωπος (Zeánzropos, Dios y hombre) y no Θεάγγελος (zeánguelos, Dios y ángel).

De lo que se ha dicho, se nos da la capacidad de ver la división de la psique. No trataremos de desarrollar el tema en su máxima extensión, sino que presentaremos las cosas imprescindibles y necesarias que tienen relación sobre el tema de este estudio.

San Juan el Damasceno dice que la psique es lógica y noerá (espiritual humana). Ha dado Dios “la psique lógica y noerá por su propio soplo”25. Es la enseñanza básica de los Santos Padres de que el nus y la lógica son dos energías paralelas de la psique.

San Gregorio Palamás refiriéndose en que la psique es como imagen de la Santa Trinidad y escribiendo que la Santa Trinidad es Nus, Logos y Espíritu, dice que la psique creada por Dios a Su imagen es noerá, lógica y espiritual. Por eso debe guardar este orden, dedicándose enteramente a Dios; vaya viendo sólo a Dios, adornándose con la continua memoria, la zeoría contemplación y la ardiente agapi hacia Él26.

La psique mediante los pazos y los pecados se va disgregando y esparciendo, por eso necesita estar conjuntándose, unificándose y ofreciéndose a Dios. Esta unificación se consigue de muchas maneras, principalmente con la aplicación de la enseñanza del logos de Cristo. Theolepto Metropolita de Filadelfia principalmente recalca el valor de la oración. “Y la oración pura, genuina y lúcida adjuntada con el nus, el logos y el espíritu, con el logos implora al divino nombre, con el nus aborda firmemente sin ensueños o fantasías al suplicado Dios, en cambio con el espíritu atrae el regocijo, la humildad y la agapi; y así alaba la sin principio ni fin Trinidad, el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, el Dios uno27. Con el logos mencionamos continuamente el nombre de Cristo, con el nus nos fijamos atentamente sin ensueños o fantasías y con el espíritu nos sobrecogemos con devoción, humildad y agapi.

De esta manera se unen las tres fuerzas de la psique y se ofrecen a la Santa Trinidad. Así es conseguida la terapia de la psique, que en otro punto emprenderemos un desarrollo mayor. La digresión de las fuerzas de la psique supone enfermedad y la unificación terapia.

San Nikitas Srizatos divide la psique en tres partes, pero insiste principalmente en las dos, la parte lógica o logística y la pasional. La parte lógica o lo logístico es invisible e inconexa con los sentidos, estando como dentro y fuera de ellos. Diciendo logistico, creo que el santo da a entender el nus del hombre. Más abajo haremos un discernimiento entre lógica y nus, pero aquí debemos de recalcar que el nus tiene relación con Dios, en el nus se apocalipta-revela el Dios y la lógica como energía, formula, describe y expresa las experiencias del nus. La parte pasional de la psique queda muy fragmentada en los sentidos y en los pazos. Se llama pasional o padeciente “porque queda sujeto y partido en los pazos28.

San Gregorio el Sinaíta analizando las fuerzas de la psique, describiendo lo que domina exactamente en cada fuerza, dice que: en la lógica o logística se energizan y operan los loyismí, en la irascible (o emocional) los pazos brutales, en la anhelante el apetito bestial y en la noerá las formaciones fantasiosas o imaginarias y en el intelectual o mental los conceptos y significados.” 29.

El mismo Santo cita que: “Cuando Dios por Su inspiración vivificadora ha creado la psique como lógica y noerá, no la hizo con deseo e ira bestial, sino que la puso la fuerza de deseo y a la vez el valor, fortaleza para seducir, atraer amorosamente“ 30. Con la creación de la psique “no se ha co-creado con ella la insensata ira y el paranoico deseo perverso” 31; estos vinieron como resultado del pecado.

No desarrollaremos más sobre la división de la psique porque lo relativo a ella está descrito en el capítulo sobre los pazos. Aquí, hizo falta escribir algunas cosas para la división, porque se habla especialmente sobre la psique.

De cualquier modo existe una relación y conexión de la psique respecto al cuerpo. ¿Pero qué es esta relación y en qué grado existe? Es un tema que lo afrontaremos en este punto.

El hombre está constituido de cuerpo y psique. Cada elemento no constituye por sí sólo al hombre. San Justino el filósofo y mártir dice que la psique por sí misma no es el hombre, sino que se dice: la psique del hombre. Como también el cuerpo no se llama hombre sino el cuerpo del hombre. La unión de estos dos se llama άνθρωπος ánzropos ser humano u hombre; y el Dios ha llamado en vida y resurrección al hombre, no una parte, sino el hombre entero con la psique y el cuerpo32.

La psique, tal como hemos dicho, se ha formado junto con el cuerpo. Y aún el embrión en la concepción es empsiquitizado (se crea la psique). Junto con la concepción es creada y se desarrollada la psique, a medida que crece el cuerpo también son manifestadas a la vez las energías de la psique 33.

Existe discernimiento claro entre la psique y el cuerpo “no es la psique soma (cuerpo físico) sino incorpórea” 34. A pesar de esto no es posible encontrar, existir y llamarse el cuerpo o la psique inconexos e independientes el uno con el otro. Porque la relación es inamovible 35.

Los antiguos filósofos creían que la psique se encuentra en una parte concreta del cuerpo y que el cuerpo es la cárcel de la psique y su salvación es la liberación del cuerpo. Los santos Padres enseñan que la psique está en todo el cuerpo. San Gregorio Palamás dice que los ángeles y la psique son entes, existencias incorpóreas, “no están en un lugar y tampoco en todas partes”. La psique conteniendo el cuerpo con el cual se ha constituido “está en todo el cuerpo, pero no como en un lugar, ni está como contenida en este, sino que conjunta, contiene y vivifica el cuerpo, teniendo también esto, el “como imagen de Dios” 36.

El mismo santo, teniendo en cuenta que existen hombres, son los helenizantes, los cuales colocan la psique al cerebro como en una acrópolis (punto extremo de la ciudad) y otros, los Judaizantes, la ponen en el interior del corazón como auténtico vehículo, dice que nosotros conocemos exactamente que lo logístico o lógico se encuentra en el corazón no como en un envase, puesto que es incorpóreo ni fuera del corazón, puesto que está conjuntado. El corazón del hombre es el órgano hegemónico según san Gregorio, es el trono de la Jaris (gracia, energía increada). Allí se encuentra el nus y todos los loyismí de la psique. El Santo insiste que esta enseñanza la hemos recibido del mismo Cristo, el Cual es el creador del hombre. Recuerda el logos de Cristo: “No lo introducido de la boca ensucia al hombre; sino lo que sale de la boca eso es lo que ensucia al hombre” (Mt 15,11), como también el logos del Señor “del corazón salen reflexiones, malos pensamientos…” (Mt 15,19). El santo expone también el logos de san Macario que “el corazón conduce hegemónicamente el órgano completo y la Jaris ocupa el corazón entero, reinando en todos los loyismí y las partes; porque allí está el nus y todos los loyismí de la psique”. Por eso el propósito fundamental de la terapia, según el santo, es el nus que mediante los sentidos está esparcido fuera, retornarlo de afuera al interior del corazón, que es el banco o almacén de los loyismí y el primer órgano logístico carnal” 37.

Volveremos a este tema, pero lo que principalmente queremos subrayar según la enseñanza de los santos Padres es que la psique utiliza como órgano, instrumento el corazón y es el que dirige al cuerpo. Tiene una cohesión con el cuerpo, no es algo ajeno a este. Nemesios el Emesis enseña que la psique «es incorpórea, intangible y no se puede describir en un lugar, toda mediante todo el cuerpo y con su luz procede progresando y no hay parte que no esté totalmente iluminado de ella y que ella no esté entera. A pesar de esto, “la psique unida al cuerpo permanece totalmente inconfundible” 38.

La psique energiza, opera y dirige todo el cuerpo y todos los miembros del cuerpo. Es la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa de que el Dios dirige personalmente el mundo sin medios creados, sino con Su energía increada. Así como el Dios energiza y opera en la naturaleza, de la misma manera “la psique también energiza y opera a los miembros del cuerpo y mueve cada uno según su propia energía y operación”39. Por consiguiente, tal como el trabajo de Dios es gobernar el mundo, “así también el trabajo de la psique es gobernar el cuerpo”40.

San Gregorio Palamás, que trabajó y trató mucho sobre este tema de la relación de la psique y el cuerpo, dice que ocurre lo mismo con la psique y con Dios. La psique tiene en su interior unitariamente “todas las dinamis fuerzas y energías providentes del cuerpo.” Aún cuando son dañadas algunas partes del cuerpo, cuando se ciegan los ojos y se hacen sordos los oídos, la psique no tiene menos dinamis fuerzas providentes del cuerpo. La psique no es las dinamis fuerzas y energías provisoras sino que las posee. A pesar de la existencia en su interior de las dinamis providentes, es “una, simple, no compuesta ni multiplicada o compuesta”41.

Es muy característico que en este pasaje, lo que le ocurre la psique en relación con el cuerpo, enlaza con la relación de Dios con toda la creación. Dios dirige el mundo con todas con Sus fuerzas y energías providentes. Dios las tenía antes de la creación del cosmos. Aún es polidinámico (multipotente) y pantodínamo (omnipotente) y lo unificado y simple de Dios no es desplazado a causa de las dinamis fuerzas y energías increadas que existen en Él42. Esto indica claramente que la psique es “como imagen de Dios”. Y lo que ocurre a Dios, en proporción ocurre también en la psique del hombre.

San Gregorio de Niza dice que la psique es inmaterial e incorpórea «opera y se mueve con su propia natura también y a través de los órganos corporales manifiesta sus propios movimientos»43. El mismo san Gregorio de Nicea, dice epigramáticamente que la psique no es detenida por el cuerpo sino ella es la que lo retiene. No se encuentra dentro del cuerpo como en un envase o saco, sino más bien el cuerpo está dentro de ella. La psique cabe por todo el cuerpo «no hay parte que no sea iluminado de ella y no esté presente completamente»44.

La conclusión general en lo referente a la psique con el cuerpo es que ella se encuentra dentro de todo el cuerpo, no hay parte del cuerpo humano en el cual no se encuentra la psique y que el corazón es la primera caja logística de la psique y allí se encuentra el centro de la psique no como en un envase, sino como órgano, instrumento que dirige todo el cuerpo y que la psique, mientras es discernida del cuerpo, a pesar de eso, conecta y enlaza estrechamente con este.

Todas estas cosas las hemos dicho porque conectan y enlazan estrechamente con el tema que desarrollamos en este estudio. Porque no podemos percibir y entender la caída y la enfermedad de la psique, si ignoramos qué es la psique y cómo es enlazada y conectada con el cuerpo.

Enfermedad y necrosis de la psique.

En la Iglesia muy a menudo hablamos sobre la caída del hombre y la muerte que vino como resultado de la caída. Precedió la muerte espiritual y a continuación la somática (física del cuerpo). La psique perdió la Jaris energía increada de Dios, el nus cesó de tener relación con Dios y se obscureció. Esta mortificación transmitió la necrosis en el cuerpo también. Según san Gregorio el Sinaíta, el cuerpo del hombre se había creado incorruptible “el cual también resucitará” y la psique se había creado sin pazos. Y como, por el entretejimiento y transmisión de los dos, había un enlace o una unión cohesiva entre el cuerpo y la psique, por eso se corrompieron los dos, “y la psique tomó la cualidad de los pazos, o más bien de los demonios; y el cuerpo se asimiló con las bestias irracionales, y por la influencia de esta situación caída y por el dominio de la corrupción”. Puesto que se corrompieron la psique y el cuerpo, “se han constituido en una bestia, irracional y tonta, a causa de la ira y el deseo”. Así el hombre tal como dice la Escritura “se ha hecho semejante a las bestias en maneras y formas”45. La psique con la caída se llenó de pazos y se asemejó a los animales. El hombre se vistió las prendas de piel de la corrupción y de la mortandad y se asemejó con los animales irracionales.

Esta enfermedad, cadena y bloqueo, suciedad y narcosis de la psique, está descrita maravillosamente en las obras patrísticas. Cada pecado es repetición del pecado de Adán y con cada pecado probamos el oscurecimiento y la necrosis de la psique caída. Veamos más analíticamente a estos estados decaídos y caóticos de la psique.

Cuando el hombre deja libres los sentidos y a través de ellos el nus es esparcido fuera del corazón, entonces viene la cadena o bloqueo de la psique. “La fragmentación, disolución de los sentidos se convierte en cadena y bloqueo de la psique”. Este bloqueo equivale a oscurecimiento u oscurantismo. Y cuando Cristo retroceda de la psique y ella es ocupada por el oscurecimiento de los pazos, entonces “las bestias espirituales la esparcen”46. La psique cae y es introducida en oscuridad impenetrable y los demonios energizan y operan en ella. El hombre se encuentra en la noche sin luna.

Esto constituye también la enfermedad de la psique. San Thalasio nos dice que la enfermedad de la psique es el hábito hacia la maldad, en cambio la muerte es el pecado en energía y acción47. Enfermándose la psique es conducida poco a poco a la muerte (espiritual).

La enfermedad de la psique es en realidad suciedad de la psique. La suciedad de la psique es el no funcionar por naturalidad. De este estado son creados dentro del nus los apasionados, indecentes y maliciosos loyismí (pensamientos, reflexiones, meditaciones, fantasías)48. Psique sucia, enferma, no purgada, ni sanada, sin catarsis, según el mismo San Máximo es una psique que está llena de loyismí, deseos indecentes, enojos, resentimientos y odios49.

San Hesiquio el Presbítero describe la manera que enferma la psique y finalmente se muere. En cambio la psique ha sido creada por Dios, simple y buena, pero cuando es agradada con los estímulos y efectos del diablo y “engañada corre de mal en peor” y de esta manera mezcla mediante las fantasías sus propios loyismí con el estímulo y efecto del demonio. A continuación, “al consentir, entonces realiza también con el cuerpo aquel pecado que había visto con su nus y mente, con el resultado de su propia condenación”50.

San Gregorio Palamás presentando versículos de la Escritura, como los del Apóstol Pablo: “aún cuando estábamos éticamente muertos por nuestras faltas y deslices, nos vivificó espiritualmente con la vida de Cristo…” (Ef 2,5), del Evangelista Juan: “es el pecado que lleva a la muerte…” (1 Jn 5,16) y el logos de Cristo sobre su alumno “… y deja que los muertos entierren a sus muertos” (Mt 8,22), dice que aunque la psique es inmortal por la Jaris, a pesar de esto “al estar en una dispersión, en una entrega y derroche de sí misma por los placeres (o hedonismo), esta psique mientras está viva (porque en su esencia es inmortal), está muerta”. Así interpreta el logos del Apóstol Pablo: “pero la viuda que derrocha y vive de los placeres, aunque parezca que vive, está muerta espiritualmente” (1 Tim 5,6). La psique aunque esté viva, a pesar de esto, si no tiene la verdadera vida que es la Jaris (energía increada) de Dios, está muerta51. Los padres ancestros del género humano, como voluntariamente han alejado de sí mismos la zeoría contemplación espiritual y la memoria de Dios e infringieron Su mandamiento y se aliaron con el espíritu muerto de Satanás, fueron desnudados de las prendas celestes, vivificantes y resplandecientes, y se convirtieron –ojalá que así no sea de nosotros- ellos también como el Satanás, oscurecidos y muertos sobre el espíritu52. Así ocurre siempre. Cuando el hombre conecta con el satanás y hace sus propias voluntades, entonces su psique se mortifica, en efecto, el satanás no sólo es un espíritu muerto sino que mortifica a los que se acercan y lo palpan53.

Cuando la psique no actúa por naturalidad está muerta. «Cuando no tiene nada sano, aunque parezca que vive, está muerta… Por ejemplo, cuando yo no me cuido sobre la virtud, sino que transgredo, arrebato y hago cosas fuera de la ley, ¿cómo puedo decir que tengo psique? ¿Si acaso por qué caminas? Pero esto también es atributo de los insensatos animales. O quizás, ¿por qué comes y bebes? pero esto también es una característica de las bestias. ¿O quizás, porque estás de pie con dos patas?, esto más bien muestra que eres una bestia con forma humana»54.

En la enseñanza del Apóstol Pablo, el hombre muerto (espiritualmente) se llama “carnal” o “psíquico”. En la epístola a los Corintios escribe que “el hombre psíquico (de espíritu mundano) no acepta y no recibe las cosas del Espíritu de Dios…” (1 Cor 2,14). También escribe que: “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y como seres humanos andáis con espíritu humano, mundano?” (1 Cor. 3,3). Según el profesor y Padre Romanidis, los términos “psíquico”, “sarkikós, carnal” y “camináis como seres humanos” tienen el mismo significado55.

En otros puntos de su estudio escribe que “hombre carnal y el psíquico es el ser humano entero con cuerpo y psique, el cual es privado de la energía incorruptible e increada del Espíritu Santo” 56. “Cuando el hombre no sigue al Espíritu, es privado de la vivificadora energía increada de Dios, convirtiéndose en psíquico”57.

Terapia de la psique

Toda la tradición de la Iglesia Ortodoxa consiste en sanar y vivificar la psique muerta (espiritualmente) por el pecado. En este punto radica la terapia de la psique (psicoterapia) y en esto contribuyen todos los Misterios y toda la vida ascética de la Iglesia. El que ignora esta realidad no puede sentir la atmósfera o el ambiente de la Tradición Ortodoxa. Veremos a continuación qué es esta salud y vivificación de la psique y algunos tropos o métodos para su consecución y también cómo funciona una psique saludable y viva.

La salud de la psique es la apazia (sin pazos) y la gnosis espiritual58. Psique perfecta es la que se ha reconvertido y adquirido las virtudes59. Psique perfecta es aquella que “su fuerza pasional se ha vuelto totalmente hacia Dios”60. Psique purgada, pura y sanada es la que “ama a Dios”61. Psique sanada y pura es la que se ha liberado de los pazos y bajo la divina agapi (amor incondicional y energía increada) goza y deleita incesantemente62.

Los santos Padres describen algunas maneras por las cueles la psique es resucitada, vivificada y sanada. La tristeza por o según Dios, es decir, la metania rebate y anula la hidoní, el placer, voluptuosidad, “la refutación de la hidoní trae la resurrección de la psique”63. San Antonio el gran terapeuta de Dios decía que debemos limpiar, purgar y sanar la diania (mente, intelecto). “Seamos limpios, puros y lúcidos en la diania (mente, intelecto). Yo creo que, cuando ella está purificada y sanada en cada una de sus partes y es estable según naturaleza y puede hacerse perspicaz, clarividente y capaz de ver más y de más lejos los demonios, ya que tiene al Señor que la abre los ojos (espirituales)64. Es decir, el Santo terapeuta de la psique, nos sugiere que purguemos y purifiquemos la diania. Está comprobado que cuando uno retiene su nus limpio de loyismí y de distintas imágenes, entonces puede mantener limpia, pura y sana su psique.

San Theolepto, Metropolita de Filadelfia, enseña: “Cuando expulsas y anulas las distracciones exteriores y abandonas los loyismí interiores, entonces el nus se eleva en trabajos y logos del espíritu”. El intento de mantener el nus limpio y liberarse de la cantidad de distracciones, trae como resultado el poder ver en nuestro interior el nus y cómo funciona, el cual antes estaba muerto y por tanto invisible. Por eso otra vez san Theolepto pide que: “Dejad, pues, las compañías exteriores y ocupaos con los loyismí interiores hasta encontrar el lugar de la casa y la oración pura y lúcida, donde habita el Cristo”65. El corazón como veremos en otro punto, es la casa donde habita el Dios. Solamente descubriremos a Dios, cuando luchamos para vivir de forma hisijasta y cuando luchamos contra los loyismí que dominan nuestro interior. Tiene gran valor la limpieza, purgación o catarsis del nus. Este método es sencillo, pero conciso y produce gran beneficio a la psique del hombre, puesto que le convierte en templo del Espíritu Santo.

La psique es sanada, cuando se aleja de la relación por las cosas peores y se apega con agapi a las divinas, superiores y trascendentales66.

San Gregorio Palamás interpretando toda la Tradición de la Iglesia Ortodoxa dice que, con la infracción y el pecado hemos perdido el “como semejanza”, pero el “como imagen” no lo hemos perdido. Precisamente como no hemos perdido el “como imagen”, por eso podemos hacer resucitar la psique. Liberada la psique de su relación de las cosas peores (las sensibles) y apegada por la agapi hacia el Dios y las cosas más bondadosas y sometida a esto por las obras y las formas de las virtudes, “es iluminada por Él y se va embelleciendo, mientras mejora y obedece los mandamientos-logos, las voluntades y las intervenciones de Él, por las que recibe y disfruta la verdadera vida eterna”67. La psique cuando obedece la ley de Dios, poco a poco se hace saludable, se va iluminando y disfruta de la vida eterna.

San Nikitas Stizatos a excepción del método práctico que se puede sanar la psique, nos propone también otro método, el contemplativo. Allí donde existe eros (amor ardiente) a Dios, trabajo espiritual y participación a la luz inefable e increada “allí está la paz de las fuerzas de la psique, la catarsis del nus y el alojamiento de la Santa Trinidad”68. Por eso, además del intento de mantener nuestro nus limpio y sano, hace falta también que nos acostumbremos al trabajo espiritual del nus y la oración noerá o del corazón y adquirir agapi, eros hacia Dios, porque allí donde habita este eros, se consigue la paz de las fuerzas de la psique y la limpieza, sanación del nus.

En otro capítulo de este estudio describimos más detallado que la psique es terapiada o sanada, cuando se mueve por naturalidad y allí presentamos cuál es el movimiento natural de cada parte de la psique. Aquí como hablamos sobre la terapia de la psique epigramáticamente recalcamos algunas realidades.

San Gregorio Palamás escribe que, luchamos para desarraigar del cuerpo la ley del pecado e introducir y establecer en el interior del cuerpo la atención y vigilancia del nus, y después ordenamos y establecemos las leyes adecuadas en cada fuerza de la psique y en los miembros del cuerpo. En los sentidos establecemos la engratia (autodominio, continencia). En la parte pasional de la psique la agapi (amor). La parte logística la mejoramos expulsando todo lo que impide la diania su elevación a Dios y esto lo llamamos nipsis (sobriedad o vigilancia sobria). Cuando uno con la engratia haya purgado, limpiado el cuerpo, la ira y el deseo con la divina agapi y presenta a Dios su nus expiado por la oración, entonces “adquiere y ve, contempla la anunciada Jaris (energía increada) de los katartizados purificados y sanados del corazón”69.

San Máximo el Confesor, encontrándose en la Tradición Ortodoxa, exhorta: “La parte irascible de la psique dómala con la agapi y la parte anhelante de ella con la engratia (continencia, autodominio); la parte logística dale alas con la oración y la luz del nus no se oscurecerá nunca”70.

La terapia de la psique enferma, la vivificación del mortificado nus y la catarsis del corazón sucio, no se consigue con consejos, ni con fármacos o psicofármacos, sino con el ejercicio o ascesis del método terapéutico de nuestra Iglesia Ortodoxa, con la engratia (continencia, autodominio), la agapi, la oración y la conservación del nus de los ataques del Satanás mediante los loyismí. Por eso creemos que la Ortodoxa Παράδοση (parádosi Tradición y Entrega Santa) tiene un gran valor e importancia para nuestra época, porque es la única que puede liberar al hombre, “psicoterapiarlo” y sanarlo de la angustia, de la ansiedad, de la inseguridad y de la depresión que provienen de la muerte (espiritual) de la psique.

Del libro Ortodoxa Psicoterapia, Cap.3  Ieroteo Vlajos

Traducción de Xx.jJ

1 comentario

  1. ADRIANA CHIESA

    Muy buena publicacion

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