Miniléxico (Ampliado y renovado)

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Miniléxico renovado y ampliado

Contenidos
1 Αγάπη agapi, amor.
2 Ἀκτιστο aktisto Increado y κτιστό creado.
3 Ἄκτιστον Φῶς, increada Luz.
4 Ἁμαρτία (amartía) Pecado
5 Ἀπáθεια Apacia, sin pazos, impasibilidad, sin pasiones.
6 Ἀποκάλυψις apocálipsis revelación.
7 Ἄσκησις, áskisis o ascesis, ejercicio, práctica
8 Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos
9 Γνῶσις Gnosis, Conocimiento
10 Διάνοια diania, mente, intelecto o cerebro
11 Εκκλησία (eklisía) Iglesia
12 Εκ, ek de, desde. Διά diá por. Εν en
13 Ἐκκοσμίκευση secularización
14 Ἐπιθυμητικόν (epicimitikón) deseoso, anhelante, volitivo
15 Ἐσχατολογία, esjatología
16 Εὐχαριστία, Θεία Efjaristía Zía Eucaristía Divina
17 Ἡσυχία Hisijía paz, serenidad, tranquilidad, calma, silencio, sosiego
18 Ἡσυχασμός isijasmós Ἡσυχαστής isijastís
19 Θεάνθρωπος, Zeántropos Dios hombre, Θεός (Zeós) Dios, ανθρωπος (anzropos) humano
20 Θεολογία Zeología Teología
21 Θεοτόκος Zeotocos
22 Θεωρία Zeoría teoría, contemplación o vida zeorítica (contemplativa)
23 Θέωσις Zéosis
24 Θυμικόν (cimikón) irascible, afectivo o emocional
25 Κάθαρσις kázarsis catarsis
26 Καρδία kardía Corazón
27 Κήρυγμα (kirigma) kerigma
28 Κόσμος kosmos mundo
29 «Κύριε ἐλέησον» “Kirie eleison”
30 Λογική loyikí Lógica
31 Λογικός Lógico
32 Λογισμós, οί (loyismós/i)
33 Λογιστικό Loyistikó o logístico
34 Λόγος Logos y Logos de los seres
35 Λύπη (lipi) dolor, pesar, depresión, sufrimiento, pena, tristeza, aflicción interior psíquica,
36 Μεταμόρφωσις Metamórfosis
37 Μετάνοια Metania
38 Mνήμη θανάτου (mnimi zanatu) memoria, recuerdo de la muerte
39 Μνήμη Θεοῦ (mnimi Zeú) recuerdo, memoria de Dios
40 Μυστήριο Mistírio misterio, sacramento
41 Νήψηs nipsis Sobriedad
42 Νοερά προσευχή (noerá prosefjí) oración noerá o del corazón
43 Νοῦς nus o νοερά ενέργεια noerá ο espiritual energía
44 Οικονομία iconomía Economía
45 Πάθος, pazos, pathos, pasión padecimiento
46 Πένθος (penzos) luto
47 Πράξις praxis
48 Πρόσωπον Prósopon Persona
49 Σωτηρία (sotiría) redención, sanación y salvación
50 Υπόστασις hipótasis
51 Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú) Iluminación (del nus)
52 Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú) Jaris – Gracia de Dios
53 Χάρισμα Járisma Carisma
54 Ψυχή psijí Psique, alma, ánima

Miniléxico

1. Αγάπη (agapi) amor, cariño. “Ὁ θεός ἀγάπη ἐστίν Dios es agapi-amor… Porque la agapi proviene de Dios” (1 Jn 4,7-8).
La Αγάπη (agapi) cristiana en su faceta divina y como término teológico ortodoxo es la primera y superior energía increada de las energías increadas de la Jaris de Dios. Se aproxima más a la misericordia increada y perdón de Dios que enseñaba Cristo Dios. La agapi está vinculada y unida estrictamente con la libertad y la verdad. Cada una depende y se enlaza con la otra, fuera de esta interrelación ninguna es auténtica. Dicen los Santos Padres Ortodoxos: Nadie puede conocer la increada agapi como energía increada de Dios si no es a través de la energía increada Χάρις (Jaris, Gracia) del Espíritu Santo. La agapi cristiana en su faceta secular, mundana se refiere al amor desinteresado, altruista o cariño, amor al cónyuge, a los padres, a los amigos, a los jefes y trabajadores, como también a las comunidades sociales y toda la creación.
Éste es el propósito de la psicoterapia de la Iglesia Ortodoxa, el convertir, mediante la constante metania (introspección, arrepentimiento y confesión), la φιλαυτία (filaftía, egolatría) que es el creado amor interesado egocéntrico y enfermizo a uno mismo y al cuerpo y convertirla en agapi desinteresada divina e increada de Dios. Ésta comprende tres estadios: catarsis, iluminación y zéosis o glorificación. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
2. Ἀκτιστο (aktisto) Increado, no-constituido, no construido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido.
No existe ninguna similitud entre uno y otro. En principio, Dios es áktisto (increado). Increado se llama lo que no tiene principio ni fin, en cambio lo creado tiene un principio concreto, y no tiene fin porque el Dios quiere que no sea así. Dios no tiene cuerpo, en cambio el hombre sí. Lo increado es inalterable, no cambiable e infinito, perpetuo, en cambio lo creado cambia, se altera, se corrompe y se desgasta.
San Máximo el Confesor: «En el Dios no hay nada creado, como en el hombre no hay nada increado. De la esencia increada de Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y la divina voluntad y la energía increada es común entre los tres… Energía es la dinamis, fuerza o potencia manifestante de toda esencia, de la que la nada está privada. La energía, que es la percibimos, es el movimiento de la esencia de Dios, por lo tanto de la deidad, pero la esencia, que no la percibimos, no es movimiento».
Está claro que virtud, bondad, santidad, inmortalidad, agapi son energías de Dios, son perpetuas e increadas. Existe diferencia entre energías las increadas de Dios y las creadas de las creaciones. La virtud es energía increada de Dios, pero las cosas virtuosas son creadas. La vida es luz, energía increada de Dios, pero los seres vivos son creados y son los resultados de la energía increada.
Por lo tanto, las energías increadas de Dios no tienen principio, son perpetuas e increadas. Y como la esencia de Dios es divina e increada también Sus energías son divinas e increadas. Esto es una cuestión importante para la teología ortodoxa. Porque si consideramos que las energías de Dios son creadas, entonces nos obstruimos a recibir la zéosis (glorificación). Es decir, si Dios se comunica con el mundo con las energías creadas, entonces no podemos conseguir la κοινωνία (kinonía, conexión y comunión) con Dios, y la salvación se hace imposible con las energías creadas. Por lo tanto, Dios permanecerá sin ser conocido por el hombre y si intentamos conectar y unirnos con Su esencia, entonces se anula la diferencia entre creado e increado. No hay ninguna relación analógica entre lo creado y lo Increado. Por eso, lo Increado es conocido por Su autoapocalipsis (auto-revelación).
3. Ἄκτιστον Φῶς (áktiston fos) increada Luz.
Es la energía increada de Dios que muchas veces se puede ver como Luz. Esta energía de Dios es la doxa (gloria) increada de la deidad. Se llama increada Luz porque es divina por consecuencia increada. No es energía de la existencia creada. Es la energía y luz increada de la Metamorfosis del Señor en monte Tavor.
4. Ἀμαρτία amartía pecado, del antiguo verbo ἀμαρτάνω amartano pecar que es fracasar, errar, fallar el blanco.
En general como enfermedad espiritual de todo ser humano, ¿quién no tiene egoísmo, ira, resentimientos, rencor, orgullo, vanagloria….? El fracaso del hombre, no vivir auténticamente tal y como Dios le ha creado, se manifiesta como rebelión contra Él, contra Su voluntad, infracción de Su ley con todo tipo de pensamiento, loyismós y acción, se relaciona también con el autoengaño. Cuando decimos absolución de los pecados principalmente debemos de comprender como terapia de los pazos, patologías, producidos a causa del pecado repetido.
5. Ἀπάθεια apácia, sin pazos, impasibilidad, sin pasiones, sin apegos, ni adicciones, malos hábitos o vicios, sin padecimientos, ni afecciones.
Apacia es la psique fija al bien e inactiva hacia el mal y liberación de ella de los movimientos antinaturales por la atracción de los pazos. Es el final de la ascesis del ejercicio espiritual. Apacia es paz y serenidad, movimiento enérgico y operativo del nus y de la psique. No consiste en la paralización y desarraigo de las fuerzas y energías de la psique como en la filosofía de los estoicos o las religiones orientales (hinduismo, budismo), sino en su metamorfosis, conversión, transformación por las virtudes y su giro total hacía Dios. La apacia es un regalo de Dios.
6. Ἀποκάλυψις (apokálipsis) revelación, la palabra más bella de la lengua helénica y de la Divina Escritura.
Desgraciadamente muy malinterpretada en Occidente, cuando la escucha un occidental se asusta y la identifican mayormente con el libro del Apocalipsis o como una catástrofe y es todo lo contrario. En cambio en griego es muy de uso común y es revelación de Dios o de Sus logos, de Su energía y luz increadas. En todas las traducciones la utilizo con el sentido griego: la apocálipsis y las apocalipsis y el verbo apocaliptar-revelar; porque quiero que el lector lo conciencie bien y se acostumbre a este bellísimo término.
El Apóstol Pablo dice que escuchó logos, verbos inefables que el hombre no puede expresar, (2ªCor 12,4). Las apocalipsis-revelaciones son los logos y verbos inefables, increados que se formulan con logos, conceptos y verbos creados. La apocálipsis o revelación es praxis y energía de la Deidad y como tal, pertenece a otro nivel, transciende las energías cósmicas. Así que apocálipsis significa aparición, manifestación o revelación de la divina doxa (gloria luz increada) del Dios Trino y participación del hombre en la divina jaris (gracia energía increada) y la zéosis que es la vivencia, experiencia de la Apocálipsis-Revelación. Apocálipsis tal y como la manifiesta la palabra es la revelación, por lo tanto, es manifestación o aparición de algo que antes estaba cubierto y oculto. El grado más alto de apocálipsis o revelación es el Pentecostés.
En contraposición de la ἀνακάλυψις (anakálipsis) descubrimiento de algo creado, que se mueve en los límites de la lógica de la diania (mente o cerebro), del esfuerzo y la invención humana. La Apocálipsis reveló cosas totalmente desconocidas a la lógica humana. Los Profetas, los Apóstoles y los Santos son los portadores de la divina Apocálipsis que trajo al mundo el Cristo y los que expresan la Tradición Ortodoxa. La vivieron al límite de sus vidas personales y la enseñaron a sus rebaños. Con ella afrontaron a todas las herejías que aparecieron a través de los siglos; también con la apocálipsis (revelación) superaron y vencieron la muerte y la opresión del tiempo.
Nosotros por mala costumbre decimos que la Biblia, la Santa Escritura, contiene el Logos de Dios. La Biblia no es el Logos de Dios, sino la descripción y el registro de la Apocálipsis de Dios en el corazón de los Santos, los Apóstoles y los Profetas. El Dios no se comunica con lenguaje humano, ni con textos escritos. El Dios se comunica por Su Increada Luz introduciéndose en el interior del corazón del hombre, el cual llega a ser receptivo de la Jaris (gracia increada energía) de Dios. Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.
Religión se crea con el movimiento del hombre hacia Dios. El Cristianismo ortodoxo al contrario, se presenta como movimiento y apocálipsis (revelación) de Dios hacia el hombre. En la religión el hombre se sacrifica para el Dios. En el Cristianismo ortodoxo, el Dios se sacrifica para el hombre, es la apocálipsis (revelación) de la verdad que es el mismo Dios, Jesús Cristo.
7. Ἄσκησις áskisis ascesis, práctica, ejercicio espiritual, físico, conceptual o matemático.
En la terminología Ortodoxa se llama así la lucha continua del hombre para aplicar y cumplir los mandamientos divinos y el método que usa para corresponder a la llamada de Cristo para entrar en Su realeza increada, (Mc 8, 34 Mt 11, 12). Son tres las etapas, la catarsis del corazón, la iluminación del nus y la zéosis por la energía increada, Jaris. La áskisis es una tarea de toda la vida pero se consuma con el descanso de la apacia.
8. Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos, el nombre Reino (βασίλειο vasilio) no está en ninguno de los textos originales Helénicos del Nuevo Testamento.
Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de “nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios”, no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original. Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Cristo y en la cual domina, en vez de odio agapi-amor; en vez de la oscuridad tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz increada de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época con la realeza se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Presencia venida de Cristo. La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal “la realeza de los cielos está dentro de vosotros” (Luc 17,21), como en la vida social “que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10). La realeza de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, “los hijos de la realeza” (Mt 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia. Realeza de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde ahora como noviazgo, en cambio entonces la viviremos como boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado. En cambio la Realeza increada manifiesta un estado interior y exterior de estar y de ser con la energía increada Jaris (gracia) y con la Doxa-gloria, luz increada. Muchas veces según el contexto en la teología ortodoxa jaris (gracia, energía increada), doxa (gloria, luz increada) y realeza son sinónimas.
San Máximo el Confesor en la Filocalía nos dice que la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su increada energía Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
9. Γνῶσις Gnosis conocimiento creado e increado.
En la Ortodoxia hay discernimiento claro entre las dos gnosis, creada e increada, en su significado común el término expresa la sabiduría humana, mundana, las gnosis o los conocimientos creados. En la teología Patrística Ortodoxa, gnosis es la experiencia personal de Dios, que proviene de la contemplación “zeoría” o visión de la luz increada de Dios. Esta gnosis es conocimiento más allá de todo conocimiento creado, es gnosis increada espiritual; empieza desde la contemplación, visión de la luz increada. La luz increada ilumina la gnosis espiritual, no es la luz de la gnosis creada que nos lleva a la gnosis de la luz increada. La verdadera gnosis, la increada gnosis espiritual es la puerta de la Realeza (increada) de los Cielos, ella mismo es la vida eterna.
San Máximo el Confesor, en su obra Mistagogía (instrucción mística) interpretando sobre todo a San Dionisio el Areopagita, utiliza mucho el término «Γνῶσις ἀλησμόνητη ἢ ἄμορφη ἢ ἄπειρη ἄγνοια, Gnosis inolvidable o gnosis sin forma, increada o ignorancia infinita…», dice: «135…Sostenido por la dinámica vital, el nus que se llama también sabiduría, extendiéndose a través de la ascesis contemplativa y unido al silencio y a la gnosis inexpresable es conducido a la verdad con una gnosis inolvidable, incesante e infinita (Ver también sobre Gnosis en nuestro libro “12 lexis apocalípticas”, en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
10. Διάνοια (diania) mente, intelecto, cerebro, inteligencia, ingenio, genio.
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón… y con toda tu diania… Marc 12,30”. Diania διά diá= dividido por, a través, para, por; y νούς nus. Diania (de dianús) es la mente, intelecto o cerebro la parte de la energía del nus que elige, parte, separa, divide y analiza un loyismós, pensamiento, fantasía, idea o reflexión. Es la capacidad lógica e intelectual de la mente del hombre, función de la cual es la deducción de conclusiones o la transformación y desarrollo de conceptos que resultan de los datos que se facilitan en el nus o corazón por “apocálipsis”, revelación, o mediante gnosis y percepción espiritual, o por observación de los sentidos; es decir, todo lo que percibe el nus interior y exteriormente, la diania lo desarrolla y lo exterioriza. La gnosis de la lógica de la diania es, pues, inferior a la increada gnosis espiritual que es percibida en el nus (energía) y corazón (esencia). La madre de todas las imperfecciones es el perfeccionismo intelectual humano que conduce al orgullo, la vanagloria intelectual y espiritual. “Conocemos bien que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado διάνοια (diania) iluminada, capacitada para conocer al Verdadero Dios” (1Jn 5,2). (Ver también sobre Diania en nuestro libro “12 lexis apocalípticas”, en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
11. Εκ, (ek), διά (diá) y εν (en). Εκ, (ek) de, desde, por, como de origen o causa; διά (diá), por, para, de por, medio de, dividido por, de parte, a través; y εν (en) en, dentro, durante.
En todas las traducciones utilizo el Εκ de o de el o del, διά por, Εν en. Ninguna energía del Padre se manifiesta en la creación aisladamente. Sigue la forma Θεοπρεπής (zeoprepís de forma, de manera divina o como Dios manda) “de” el Padre, “por” el Hijo y “en” el Espíritu Santo”, percepción que la desarrolló primero san Atanasio el Magno, y que, a continuación, adoptaron también los otros Padres, como san Epifanio, san Basilio el Magno, san Gregorio Palamás, etc. Uno es el acto del Dios Uno y Trina.
Una es la energía de la divina voluntad, causa iniciadora, impulsada “de” el Padre, proyectada “por” el Hijo y manifestada “en” Espíritu santo, esto no ocurre en ningún objeto creado. Así, en Dios existe una esencia y una energía que son increadas, y las tres hipostasis (bases substanciales o personas) reverenciadas. La energía no energiza, opera independientemente de las tres personas-hipostasis, sino que existe, opera y se activa por las personas-hipostasis.
12. Εκκλησία (eklisía) Iglesia es el pueblo santo de Dios y especialmente en cada Sinaxis (reunión) que se hace en nombre de Cristo en un lugar determinado (templo).
La Iglesia fue creada por Jesús Cristo con la composición del primer grupo de los doce discípulos y fue establecida con el descenso del Espíritu Santo durante el Pentecostés. La Iglesia es la constante presencia del divino Logos increado y la continuación de la obra redentora de Jesús Cristo.
Se llama Iglesia militante porque sus miembros luchan en el buen combate de la fe. Los miembros que pertenecen en la Iglesia celeste (los difuntos) constituyen la increada Iglesia triunfante junto con la Cabeza de la Iglesia, el Cristo, la Zeotocos, los Ángeles y los Santos. Se llama triunfante porque esta parte de la Iglesia participa desde ahora en la victoria y el triunfo de Jesús Cristo sobre las fuerzas oponentes del mal.
La Iglesia, según la única definición que existe y es del Apóstol Pablo, es el Cuerpo mistiríaco del Θεάνθρωπος (zeántropos Dios y hombre) Cristo. Es una realidad que es indefinible, si no se vive no se puede definir. Y es vivida también por la persona que se incorpora y permanece incorporada orgánicamente a Ella.
Se debe recalcar desde el principio que, cuando utilizamos el término Iglesia, entendemos la Iglesia Ortodoxa y sólo Ella.
Ninguna otra, de las llamadas “iglesias”, es la verdadera Iglesia, puesto que Una es la Iglesia que ha fundado el Cristo. Sólo la ortodoxa ha mantenido totalmente enteros los dogmas de los siete Sínodos Ecuménicos sin cambiar ni manipular nada, y también la Santa Παράδοση (parádosi, divina entrega y tradición) que son la Santa escritura, los Santos Cánones, los escritos de los Santos Padres, el Culto, los Misterios o Sacramentos, la Iconografía y en general la ética, el carácter y la conducta moral y los dogmas ortodoxos).
La primera Iglesia, sin principio ni fin, increada y pre-eterna, es la Santa Trinidad, las Bienaventuradas Tres Personas. Miembros de la Iglesia son todos los santos del Antiguo y del Nuevo Testamento, todos los fieles que han vivido y han muerto ortodoxamente y todas las Potencias Angelicales las no caídas, como también todos los luchadores y creyentes ortodoxos “en esta vida aquí”.
La eclesiología correcta, es decir, la fe ortodoxa sobre lo qué es la Iglesia y cómo funciona, está conectada estrictamente con la terapia de la psique del hombre, es decir, la Iglesia es el centro psicoterapéutico el Hospital según san Crisóstomo.
La Iglesia es el Cuerpo de Cristo unido inquebrantablemente a Él Mismo, que es la cabeza de Ella. Verdad (dogma) y vida (ética, conducta y actitud moral) es el Cristo, según Su logos inequívoco: «YoSoY el camino, la verdad y la vida» (Jn 14,6). (Ver más detalladamente sobre el ´termino Iglesia increada y templo increado en el gran léxico Alfa Omega).
13. Ἐκκοσμίκευση (ekosmíkefsi) secularización, mundanización.
El término εκκοσμίκευσι (ekosmikefsi) secularización, viene del kosmos-mundo, en el sentido del cosmos-mundo de los pazos y εκ, (ek) de, desde, por, como de origen o causa. La herejía de la secularización no se manifiesta como negación directa e indirectamente de Dios, y eso es lo que la hace ser muy difícil de distinguir. La secularización es la raíz de cada herejía y pseudo-doctrina. La caída del género humano es la secularización. Así que cada secularización es caída. El mundo absorbe a la Iglesia y no se metamorfosea, ni se transforma a través de la Iglesia. La secularización actúa dentro de la Iglesia, que quiere tener la razón y la palabra sobre ella; “marea y confunde” la autoconciencia ortodoxa de la Iglesia y la desplaza del centro que es el Cristo, hacia el hombre.
En la secularización entra la Iglesia, cuando deja de ser “la sal de la tierra” y se hace terrenal; es pisoteada por los hombres y es absorbida por el cosmos-mundo; el mundo quiere que la Iglesia abrace y siga, lo más fácil, simple, mediocre y provisional que aman los hombres y no lo que quiere el Dios.
La secularización es la pérdida del espíritu de la verdadera μετανοία (metania), cambio de mentalidad, introspección, arrepentimiento y confesión, en Cristo, por lo tanto el hombre permanece en el aquí y no progresa hacia el allí, hacia el cambio de vida. Se pierde el espíritu hisijasta del esfuerzo ascético, del luto, de las lágrimas y de la lucha por la catarsis (sanación, terapia, limpieza, purificación) y de la psicoterapia.
La secularización no va, ni ataca cara a cara. No niega los dogmas, ni a Dios, pero niega la manera ortodoxa de vida. Ideologiza los dogmas y no los considera como propuestas de vida.
La herejía de la secularización valora la Iglesia como un organismo para satisfacción de necesidades especiales, como colegios de enseñanza u otros sistemas sociales, como correccionales o reformatorios estatales. Tergiversa la conducta ética Ortodoxa y falsifica los criterios eclesiásticos. Resulta una corrección farisaica exterior, de modelos moralistas, introducción al club de los buenos chicos y la normalidad, es decir, hipocresía. A los cristianos secularizados el logos de Cristo “los publicanos y las prostitutas nos ascienden a la realeza increada de los Cielos”, les parece incomprensible. La secularización enemiga es de la piedad. La secularización no tiene nada que ver con la piedad, con la fe y con la vida eclesiástica. Es más bien impiedad, hipocresía y burla. Ella se sirve de su egolatría y las maquinaciones que utiliza el hombre cósmico-mundano para que le toque la jaris (energía increada) de Dios.
Y aún, la Iglesia se seculariza cuando se considera como una organización social u ONG, que es imprescindible para la utilidad de la sociedad, porque la necesitan para adornar varias celebraciones y realizar varias obras sociales. Una iglesia de este tipo no es rechazada ni por los llamados ateos. Así que, una Iglesia que crucifica en vez de crucificarse, que busca la gloria mundana en vez la gloria de la Cruz, es una Iglesia secularizada. Finalmente, todas estas cosas significan que la secularización en la pastoral se define como el intento de crear condiciones o impresiones de perfección en el espacio donde todo se perfecciona por la Jaris (gracia, energía increada) y ayuda de lo alto.
14. Ἐπιθυμητικόν (epicimitikón) anhelante, volitivo, deseoso, concupiscente.
Se trata de una de las tres partes dinámicas de la psique, las otras dos λογιστικό (loyisticó) logístico y θυμικόν (cimikón) irascible, emotivo o afectivo – según el discernimiento tripartito de Platón- que aceptan la mayoría de los Padres. Los pecados propios del epicimitikón son la avaricia, la gula (codicia, ansia de la panza) y todos los pazos carnales del cuerpo. Se sana con la aktimosini pobreza voluntaria, insolvencia, caridad, engratia contención o ayuno, autodominio, prudencia etc. Las dos partes de la psique lo epicimitikón (anhelante) y lo cimikón (irascible), sobre todo lo epicimitikón, muchas veces se expresan como la parte pasional o patológica de la psique; es decir, como son más propensos a los pazos, si no se someten a la influencia de factores espirituales positivos, pueden conducir al hombre a ser presa y víctima de fuerzas negativas y autodestructivas.
15. Ἐσχατολογία, esjatología y ἔσχατος ésjatos. El término esjatología manifiesta el logos (tratado) sobre las cosas o acontecimientos de los últimos tiempos, postreros o extremos, es decir, hablar sobre ellas.
Tal y como el término Cristología manifiesta el logos sobre Cristo, y el término Eclesiología manifiesta el logos sobre la Iglesia, lo mismo ocurre con el término esjatología. Cierto es que el término esjatología se utiliza principalmente para expresar el final del tiempo. Y con este significado hay muchos pasajes dentro del Nuevo Testamento. Pero podemos añadir que la esjatología se refiere también al momento de la salida de la psique del cuerpo, empezando inmediatamente el juicio parcial de los hombres. No es tan fácil delimitar la esjatología en un espacio del tiempo, porque en la percepción ortodoxa sobre el tiempo, vivimos el pasado, el presente y el futuro en aquí y ahora, puesto que los santos que son los miembros verdaderos de la Iglesia, pasados, presentes y futuros son vividos como presentes. Por eso podemos hablar sobre esjatología diacrónica, puesto que los esjatos son como los primeros y los intermedios. La esjatología ortodoxa es el Hisijasmo.
Ἒσχατος ésjatos el término se utiliza con muchos significados. En principio, claro está, significa al último y las últimas cosas o acontecimientos, y esto se toma de parte del lugar, del grado (superior-inferior), del estado o situación de la persona y del tiempo. Así que podemos hablar sobre ésjato lugar, sobre ésjato (borde) de geografía, sobre ésjato valor, sobre hombre inferior, hombre humilde, hombre falso, sobre ésjatos tiempos y acontecimientos que pasarán al futuro.
En el Nuevo Testamento cada vez que encontramos la palabra ésjatos puede ser que manifieste muchas cosas. En Sus homilías el Cristo conecta los ésjatos (postreros) tiempos y acontecimientos, con la resurrección de los cuerpos, y naturalmente con el Juicio que la sigue.
16. Εὐχαριστία Θεία (Efjaristía Zía) Eucaristía divina, ef-jaris=buena jaris, divina comunión.
Uno de los siete Misterios de nuestra Iglesia, el más importante que se celebra durante la Divina Liturgia. Los puntos visibles son: el pan (con levadura) y el vino. En la celebración del Misterio con la Epíclisis (imploración) del sacerdote el Pan y el Vino se transforman en Cuerpo y Sangre de Cristo. Este “cambio” no tiene sentido físico-químico, es decir, no se hace desnaturalización (percepción romano-papista), sino “metábole, variación”, o sea, cambio espiritual y superlógico o lógico divino del Pan y el Vino en Cuerpo y Sangre de Cristo, sin que se cambie la sustancia del Pan, etc., por razones de Economía divina para que sean sensibles por el hombre.
17. Ἡσυχία Hisijía o hesyquía, en general es tranquilidad, serenidad, sosiego, calma, silencio, interior y exterior.
Ἡσυχία (hisijía) en la tradición ortodoxa como término ascético-teológico, principalmente es la paz del corazón y serenidad de la mente, el estado del nus en serenidad y paz sin molestias, permanencia en Dios, la liberación del corazón de los pensamientos-reflexiones (loyismí) y liberación de los pazos influenciados por el demonio o el ambiente, de manera que permanezca en Dios. Es vivencia interior y no se relaciona necesariamente con las condiciones exteriores. La hisijía es el único camino por el que el hombre llega a la zéosis, expectación y conexión de la luz increada o al como semejanza. La hisijía del cuerpo es el ayudante para llegar el hombre a la noerá (del nus) hisijía.
San Simeón el Nuevo Teólogo dice: «Hisijía es estado imperturbable del nus y del corazón, serenidad, libertad y gozo de la psique, base sin olas, contemplación de la luz, rapto del nus, homilía ilustre y clara hacia Dios, ojo vigilante sin dormir, oración noerá o del corazón, asimilación y unión con Dios y finalmente zéosis y descanso sin dolor de los grandes dolores de la ascesis».
Ierotetheo Vlajos: «Hablando sobre la nipsis ortodoxa, entendemos la alerta, atención y prontitud del hombre en mantener y tener su nus limpio de distintos loyismí e imágenes que mortifican su libertad interior y su limpieza separándole de su comunión-conexión con Dios, que consiste en la gnosis increada de Dios. Esta nipsis es calificada por los Padres de la Iglesia como “santa hisijía”. Así, pues, hisijía entendemos el método aquel que utiliza todo hombre para unirse con Dios y superar la muerte, que es uno de los mayores problemas del hombre».
18. Ήσυχασμός (hisijasmós) hesycasmo es el método de catarsis e iluminación del corazón y del nus humano, es la Cristocéntrica vida espiritual ortodoxa.
Con este término expresamos la totalidad de la lucha cristiana ortodoxa que trata de cumplir los mandamientos de Cristo, la lucha contra los pazos, la catarsis del corazón, la atracción de la divina Jaris (energía increada), la consecución de los dones divinos, la Iluminación espiritual y la Zéosis o glorificación , y finalmente, la oración por todo el mundo.
El método de la gnoseología supranatural en la tradición Ortodoxa se llama Hisijasmo y se identifica con la nipsis-catarsis del corazón. El hisijasmo se identifica con la Ortodoxia. El hisijasmo fuera de la praxis hisijasta es patrísticamente o de parte de los santos Padres Ortodoxos impensable.
El hisijasmo no tiene ninguna relación con el pietismo (exterior) sino todo lo contrario. El pietismo ha sido desarrollado por los protestantes que trata de praxis exteriores, que no tienen nada de ver con lo interior. En la Ortodoxia hablamos de movimiento del como imagen al como semejanza y unión con Dios por la increada energía jaris, los misterios y la ascesis.
San Isaac el Sirio: En la vida Hisijasta se practica principalmente la oración noerá o del corazón o de Jesús (el centro de las fuerzas psicosomáticas del hombre): «Jesús Cristo Kirie-Señor, eleisón me, compadécete, ten misericordia o compasión de mi, que soy pecador».
Ἡσυχασμός (hisijasmós) hesycasmo: forma de vida de los Monjes anacoretas, que buscaban a conectar y comunicarse con el Dios a través del aislamiento, la hisijía y el silencio. El hisijasmo poco a poco se hizo un movimiento espiritual que consiste en autoconcentración, en el recogimiento, la nipsis y la oración incesante, principalmente la oración del corazón o la invocación del nombre de Jesús: «Κύριε Ιησού Χριστέ, Υιέ του Θεού, ελέησόν με. Kirie Jesús Cristo Hijo de Dios, eleisón me».
19. Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios y hombre (Θεός=Zeós Dios, ἄνθρωπος = anzropos hombre, ser humano).
Se refiere a las dos naturalezas de Jesús Cristo, la divina y la humana. Como Logos de Dios, la segunda Persona-Hipóstasis de la Santa Trinidad que ha tomado la naturaleza humana y la unió con Su deidad «consistentemente, inconfundiblemente, indivisiblemente e inalterablemente» (4º Sínodo Ecuménico). Estamos llamados a ser y vivir zeantrópicamente (divino-humanamente), con centro el Cristo y Logos de Dios, y después, nosotros siguiendo Su enseñanzas podremos metamorfosearnos, convirtiéndonos en dioses/as por la increada energía Jaris de la luz increada de la metamorfosis del monte Tabor y vivir en la tierra tal y como en el cielo. La Ortodoxia es zeantropocéntrica (divino-céntrica) todo los demás es humanocéntrico.
20. Θεολογία Zeoloyía Teología, Θεός Zeós y Λóγος Logos.
En la tradición patrística ortodoxa, la teología no es fruto de estudio de libros ni ocupación intelectual, sino fruto de la gnosis (conocimiento increado) espiritual y experiencia de Dios, ni es ejercicio de la diania mente o intelecto, sino del conocimiento y la experiencia personal de Dios y es el camino que conduce a la terapia del hombre, “psicoterapia” y la gnosis increada de Dios. Teólogo es aquel que pasó de la catarsis del corazón a la iluminación del nus y ha llegado a la zéosis o glorificación. Así adquiere el conocimiento de Dios y habla auténticamente sobre Él. Teólogo se puede llamar también aquel que no tiene experiencia personal pero acepta la experiencia de los santos. Sin el discernimiento empírico de increado y creado por experiencia es imposible hacer teología en el auténtico sentido ortodoxo del término.
Según los Padres, teólogo es el que llegó a la zéosis o glorificación. En la Filocalía nos dicen los Sabios Padres: el que ora es un teólogo y el buen y mejor teólogo es el que reza. Zeologos o teólogo indistintamente, es aquel que pasó la áskisis, el método-ejercicio del hombre ortodoxo que se fundamenta en la catarsis del corazón, en la iluminación del nus y en la nipsis (sobriedad y vigilancia del nus). Premisas y condiciones para la teología son la catarsis psicosomática y la unión de los sentidos físicos y psíquicos del hombre con Dios: “La finalidad de la catarsis es condición para la teología. Aquel que unió totalmente los sentidos con Dios, se mistagogiza (instruye, inicia) místicamente en los Santos Misterios, en la teología del mismo Dios. Pero si no se han unido los sentidos físicos y psíquicos con Dios, es difícil y peligroso que uno teologice. San Juan Clímaco dice: “En vez de teología tenemos logos del caído hombre mortal sobre Dios, charlatanerías de auto-teólogos, (“tiólogos” con papel fino títulos de las jaulas de las aulas), los cuales en vez de vida y Jaris (energía increada) son instrumentos de escándalo, muerte y desgracia. O sea que, si el hombre no se convierte y no se hace instrumento de la divina energía increada Jaris no puede convertirse ni hacerse teólogo.
21. Θεοτόκος Zeotocos la que parió o dio a luz a Dios, la Madre de Dios.
El término Zeotokos atribuye con exactitud la forma que la Panayía (Todasanta o más que santa) Virgen María co-energizó y cooperó en el Misterio de la encarnación de Dios Logos. El Jesús Cristo, que nació de la Panayía Virgen, es el Hijo de Dios (o sea, el verdadero Dios) que se hizo hombre para nuestra sotiría (redención, sanación y salvación) y no un teóforo (portador de la luz increada de Dios) u hombre deificado. San Juan el Damasceno dice: “Verdaderamente y justamente a la Santa María, le llamamos Zeotokos, porque este nombre constituye todo el Misterio de la Economía. Y San Gregorio el Teólogo: “Si alguien no confiesa Zeotokos, la Santa Virgen, este está sin la deidad”. El término Zeotocos fue reconocido oficialmente en el 3º Sinodo en Efeso. Según San Gregorio Palamás la Zeotokos María “es segunda después de la Santa Trinidad” y es “la frontera, el límite o borde entre lo creado e increado”. Este gran honor se debe a que se hizo digna ella sola en todos los siglos de convertirse en Madre de Dios.
22. Θεωρία zeoría teoría, contemplación o vida zeorítica (contemplativa), del verbo Θεωρώ Zeó-oró Dios-veo, contemplo con el nus y lo describo lo considero con la diania (mente, intelecto y cerebro) y el logos.
En la faceta mundana, laica significa teoría, consideración, abstracción o especulación.
El significado más simple heleno-ortodoxo, quiere decir, que uno no se quede como simple observador de las celebraciones, sino que considere y profundice en significados espirituales de las zeorías, experimentándolas y estudiándolas espiritualmente de corazón. Zeoría es la percepción o contemplación, visión divina por la sinergia de la iluminadora Jaris y la oración pura mediante la cual el hombre adquiere gnosis increada espiritual. En la terminología Patrística Helénica esta experiencia por la observación de las energías increadas del Espíritu Santo se llama zeoría. Con el significado más profundo la zeoría se fundamenta en el recogimiento orante y carismático de la psique a los “altísimos, sublimes espirituales” misterios, que existen por excelencia en la divina Trinidad, pero también en el hombre y en la esencia de lo creado por Dios en su divina creación.
Según la etapa personal del desarrollo espiritual, hay dos niveles: uno puede ser zeoría visión sentimiento, intuición perceptiva de energías interiores o principios de los seres creados y el otro más alto nivel y forma teológica de la vida espiritual es la visión de la luz divina, “participación” de Dios respecto a Sus divinas energías o la visión-experiencia, zéosis de la gloria de Su rostro. La zeoria tiene distintos grados (resplandor, visión y continua visión). La vida zeorítika contemplativa es la forma teológica más alta. El hombre que se encuentra en esta situación se llama zeoritikós contemplativo.
23. Θέωσις Zéosis-glorificación, es la participación, conexión, comunión y unión de la energía increada Jaris (gracia) con el hombre, permitiéndonos con ello tomar parte en la vida y la doxa- gloria luz increada de Dios en relación con Sus energías increadas.
Es sabido que el término zéosis es patrístico, san Dionisio el Areopagita es de los primeros Padres que lo utiliza y lo han utilizado los Padres para interpretar los términos hagiográficos: perfección, santidad, “como semejanza”, hijos de la luz o hijo de la realeza increada de Dios. San Thalasio en la Filocalía escribe que: “zeosis es la gnosis de la Santa y Consubstancial Trinidad”. La zéosis constituye esencialmente la consumación del “como semejanza”, el cumplimiento del propósito, la finalidad del objetivo y destino de los hombres, los cuales hemos sido llamados a convertirnos y hacernos “partícipes de divina naturaleza” (2ª Pedro 1,4). La fuerza de la energía de la zéosis que perdió el hombre por el pecado de los primeros en ser creados, se obtiene otra vez con la encarnación de Cristo; San Marcos en Asceta nos explica: “El Logos se convirtió en sarx cuerpo-carne para que la sarx se convierta en Logos” y San Máximo el Confesor: “Por eso el Logos de Dios se hace hombre de verdad, para que con la increada energía Jaris podamos metamorfosearnos, convertirnos y hacernos dioses/as”. San Basilio el Grande dice que: Θέωσις Zéosis no es “θεοποίησις (zepíisis) “deificación” como es traducido por muchos. “Deificación” se identifica con el acto que hace el hombre por su propia cuenta para edificarse en Dios. En cambio, en la Zéosis, el hombre se prepara y Dios actúa, opera por la Jaris energía increada, es decir, es un regalo de Dios, el acto lo hace Él no el hombre.
24. Θυμικόν (cimikón) irascible, emocional o afectivo.
Irascible o emocional es una de las tres partes dinámicas de la psique, en la que concurren las virtudes de la paciencia y valor. Los pecados del irascible, según San Juan el Damasceno, son el odio, la envidia, el resentimiento, la crueldad etc. y su sanación son la filantropía, la agapi, la mansedumbre, la tolerancia y la paciencia.
25. Κάθαρσις (kázarsis) catarsis, literalmente sanación, terapia, curación, limpieza, purgación, purificación, se refiere principalmente a la psique.
En la Iglesia Ortodoxa se entiende principalmente como metania y terapia “psicoterapia” del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad del mismo hombre. En la teología ortodoxa este término conecta con la sanación (psicoterapia) y metamorfosis, transformación o conversión continua de las fuerzas psicosomáticas del hombre, de manera que funcionen natural y supranaturalmente, y la liberación de la psique y el cuerpo de la conducta mundana (pecaminosa y viciosa) y carnal. En la teología Patrística helénica sirve para expresar tres estados. El primero es la expulsión del corazón de todo lo que no es natural, de los tentadores y malos astutos loyismí y de los malos deseos, ilusiones, codicias, ansias: la transformación y conversión de los pazos, con el cultivo y familiarización con las virtudes, expuestos en el lugar adecuado a la presencia de Dios. Este es el primer estadio de la vida espiritual que se llama catártico o catarsis del corazón. El segundo es la lucha askítica (ascética, práctica) que opera en los aspectos “naturales y sobrenaturales” del funcionamiento de las tres fuerzas de la psique: logística, anhelante e irascible (o emocional); o sea su giro en dirección hacia Dios. El tercero es la manera ascética, práctica con la que el hombre llega desde el amor-agapi interesado al amor-agapi desinteresado. La catarsis es para toda la vida, hasta para los que llegaron a la zéosis y también los santos porque no son infalibles. Este carácter terapéutico de la catarsis, lo encontramos en los santos Cánones de la Iglesia que fueron instituidos por los Sínodos Locales y los Ecuménicos.
Hay clara diferencia entre la catarsis que funciona en distintos sectores de la vida social, y de la catarsis que funciona dentro en el “espacio” de la Iglesia. Según el significado humanocéntrico, catarsis es la expulsión y alejamiento de un miembro de un consejo o gobierno, de un partido político o de una organización. Aunque la mayoría de los españoles la traducen como purificación, no lo voy a utilizar este término, porque parece que la catarsis sea como algo mágico. Además, purificación traducido en griego es agnisis o agnismós no catarsis.
26. Καρδία kardía Corazón, para la enseñanza de nuestra Iglesia, es el centro de las fuerzas psicosomáticas de la existencia humana y es constituido por las energías y fuerzas psíquicas.
Constituye el espacio espiritual de la psique donde entran en conflicto la energía Jaris de Dios con los pazos, pasiones o emociones y vicios. Dentro del corazón se lleva a cabo la lucha por la vida y la muerte, la guerra invisible interior. Allí pues la increada divina energía Jaris intenta conducir al hombre a la bondad y a la virtud, y allí el espíritu maligno desertor, el de la dispersión, se esfuerza por llevar al hombre hacia obras oscuras del pecado. Todos los bienes que hacen los justos provienen y salen “del tesoro bondadoso de su corazón” y todos los males que hacen los malvados e injustos salen “del malvado tesoro de su corazón” (Lc. 6, 45), y los que están “limpios, sanados del corazón, ellos contemplarán, verán a Dios” (Mt 5, 8). Corazón como esencia, nus como energía y psique como naturaleza espiritual que vivifica el cuerpo, son términos sinónimos que muchas veces expresan lo mismo en la teología patrística, según el contexto.
27. Κήρυγμα (kirigma) kerigma es la anunciación del logos de Dios que se hace por los enviados de Cristo y la Iglesia.
El kerigma se habla en el Templo, en reuniones exteriores y el kerigma escrito en libros, manuales, periódicos… y es para todas las edades. Especial importancia tiene el kerigma del Domingo que se hace durante la Divina Liturgia, es una tarea para toda la vida.
28. Κόσμος kosmos mundo: el verbo es κοσμώ (kosmó) adornar, ornamentar, es decir, que el cosmos, mundo es un ornamento, adorno que hizo Dios para sí mismo, también según el contexto significa universo, el mundo pecaminoso o la gente.
Cosmos, mundo, la palabra en muchos pasajes del Testamento Nuevo, manifiesta la conducta carnal, pecaminosa, el deseo malicioso y el comportamiento arrogante de los hombres que están sometidos al diablo (1ªJn 2,16); también cosmos son los pazos parciales, o un manojo de pazos.
Cósmico, mundano, término contenido en las pasiones o pazos, el “sentido del cuerpo” y la moral mundana. Pero también “las cosas que pertenecen en este vanidoso mundo”. Según san Máximo el Confesor: “Cosmos llama la escritura las cosas materiales de este mundo y cósmicos, mundanos son los que se ocupan con el nus sobre estas”.
En la terminología bíblica y teológica la palabra cosmos tiene dos significados: uno es neutro y se refiere al conjunto de la Creación=Universo. El segundo significado es negativo y se refiere a las fuerzas del mundo del mal que se enemistan y garrean contra la voluntad y la obra de Dios. Esta reacción de las fuerzas contrarias no es otra cosa que la continuación de la revolución, deserción y caída que ocurrió en el mundo espiritual de los Ángeles (los demonios) y al microcosmos, al hombre (pecado ancestral).
29. «Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo.
El “Kirie eléison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eléison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar. Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latin.
30. Λογική (loyikí) Lógica, es la fuerza o energía de la psique, con la que adquirimos la conciencia del mundo que nos rodea y estamos en relación con él.
En los escritos patrísticos, la lógica no se identifica con el nus. Con el nus conseguimos la experiencia de Dios, y con la lógica (propia de la diania-cerebro, mente, intelecto) describimos cuando hace falta y a medida de lo que nos es posible, esta experiencia. -Lo que dijo Cristo es de la súper lógica-, se escapa de las cuatro categorías de la lógica, que en realidad es la divina lógica cristiana ortodoxa aquella lógica que cubre la tierra y el cielo, tal y como estaba dada al Adán antes de la caída. La palabra lógica proviene del logos. La lógica o sano juicio como energía es dada al hombre por el Logos de Dios en Espíritu Santo, “todo se hizo por Él” y “hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra”, por tanto si la perdemos solamente el Logos nos la puede devolver ninguna pastilla, psiquiatra o psicólogo mundano nos la puede devolver.
31. Λογικός Lógico, el término conecta con el logos y de éste con el divino Logos.
Así, que la traducción de lo lógico como la capacidad de reflexionar y razonar es evidentemente insuficiente. El término se refiere más a la habilidad del nus de alcanzar la gnosis increada (conocimiento espiritual). Cuando el término se usa en combinación con la psique, o sea, como psique lógica, entonces significa divina belleza dotada de lógica. Correspondientemente, lógico, logístico o loyismós constituyen los principales elementos del nus o de su función.
32. Λογισμós/οί loyismós singular y loyismí en plural.
En los escritos patrísticos, se llaman los pensamientos simples o compuestos, unidos con la fantasía, razonamientos, meditaciones, reflexiones, concepciones, ideas o las tendencias conscientes e inconscientes de la psique, o vivencias enteras (donde actúan todas las fuerzas de la psique: nus, diania mente o cerebro, corazón, conciencia y voluntad. En el último de los casos tenemos la forma total de los loyismí. Éstos conectan con imágenes y con varios estímulos, que provienen de los sentidos físicos y la fantasía. Sobre todo existen los loyismí pecaminosos (avaricia, gula, ira, vanidad, soberbia, pereza, lamentación, lujuria). Mediante estos, los loyismí entran en la psique y activan los pazos mediante el siguiente proceso: choque o asalto del nus y el loyismós; conversación del nus con él; aceptación por la psique; cautiverio de la psique por el loyismós; deseo, ansia y caída en el pecado o en el pazos.
33. Λογιστικό (loyistikó) logístico, es una de las tres partes estáticas de la psique.
En el logístico corresponden las virtudes de la sensatez, coherencia y sofía-sabiduría. Los pecados propios de lo logístico son la incredulidad, la herejía, el insulto, el orgullo, la vanagloria… en cambio su sanación es la oración continua, el estudio, la efjaristía agradecimiento a Dios; todo esto según San J. Damasceno.
34. Λόγος Logos Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (En arjí in o logos). En el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y Dios era y es el Logos (Jn 1,1).
Los Sabios Santos Padres Helénicos Ortodoxos y todos los Helenos, según el contexto en general cuando el término está escrito con la “L” mayúscula aludimos a Cristo. “Logos” significa el desarrollo del pensamiento expresado con la voz propia del lenguaje, y también causa, razón, motivo, relato, opinión, dicho, discurso, expresión, tratado. Del logos provienen la lógica y los λογισμοί (loyismí) del verbo λέγω (lego); “digo”, “hablo”, “expreso” y también λέξιs (lexis); “palabra”, que poco tendrían que ver con el “logos” y que tan mal se ha traducido en Occidente,: es vergonzoso, cuando traducen ”todo se hizo por Ella” (Jn 1,3) “sin Ella nada se hizo, de todo de lo que está hecho”, es decir, llaman Ella al Logos de Dios, a Cristo.
Tenemos el Logos no encarnado en el A. Testamento y el Logos encarnado en la persona de Jesús Cristo en el N. Testamento. Por ejemplo, dicen los sabios padres: «Y dijo el (Logos) Dios: “Haya luz» (Gén 1,3), «Y dijo el (Logos) Dios: Hagamos al hombre a imagen y semejanza» Gén 1,26). Este “hágase la luz” es y proviene del Logos de Dios; y “hagamos” en plural se refiere a las tres personas de la Santa Trinidad que el Logos nace del Padre y el Espíritu procede del Padre, es decir, se refiere a imagen y semejanza del Logos que más tarde se haría hombre, aquí también es el Logos Dios. «Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad» (Jn, 1,14) y «Todo fue hecho por el Logos y sin Él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1,3). Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.
En la Iglesia Ortodoxa, Santa, Apostólica y Católica (no confundir “Católica” con el sentido que le da el romanocatolicismo del César papa), el “Logos” es la Segunda Persona e Hipóstasis de la Santa Trinidad. Logos es la Sabiduría de Dios del A.T. y el nus divino que rige todo de los filósofos Helenos. Es Providencia Divina en la que se concibió toda la creación; así tenemos el Dios Trinitario: Nus, Logos, Pnevma, (Νοῦς, Λόγος, Πνεῦμα), “Nus, Logos, Espíritu” sin principio ni fin, inseparables e increados, el Cual creó al hombre dotado de libre voluntad, como imagen y semejanza del encarnado Logos Cristo, el Zeántropos (Dios-hombre), confiriéndole de nus, logos, pnevma, (νοῦς, λόγος, πνεῦμα), “nus, logos y espíritu” semejante a Él. La psique espiritual del hombre se compone de nus y logos y son inseparables.
El Logos, como principio cósmico unificador, contiene todos los logos (los principios, las esencias interiores, los pensamientos de Dios) con los cuales se crean y desarrollan todas las cosas en el tiempo y el espacio, más las formas que son dadas, conforme con las cuales cada objeto contiene los principios de su propio desarrollo. Estos son los logos contenidos en el Logos, y aparecen en distintas formas en el universo creado, constituyendo la segunda etapa en la contemplación del universo. En el Evangelio de San Juan empieza con un himno (Jn 1.1-5.9-12.14.16), el cual, combinando representaciones que se habían transformado del pensamiento judaico con términos filosóficos helénicos de la época, proclama la gloria y la obra sanadora y salvadora de Jesús como “Logos de Dios”. Con base al acontecimiento de la encarnación o hacerse hombre (1,14), se aclara totalmente en el Evangelio de San Juan el carácter personal del Logos, el cual preexistía en Dios (1,12. 10,30), todo se hizo por Él (1,2). Al contrario que el pensamiento de aquella época, en lo que se refiere al himno, las representaciones y los términos recalcan que el “Logos”, que se humanizó en Jesús, no es una creación, ya sea la primera y mejor, sino el mismo Dios (1,2), que se hizo realmente hombre.
Logos de los seres: constituyen medios de elevación del nus a Dios mediante la creación. Existen dos clases de logos de los seres, 1) los logos increados e idénticos con Dios y 2) los logos creados y naturales que se ven en las creaciones de Dios. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Lexis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
35. Λύπη (lipi) pena, tristeza, pesar, depresión, aflicción interior psíquica, dolor, sufrimiento, es uno de los ocho pecados capitales y una virtud si se trata de lipi según Dios..
Existe la lipi “según Dios” y la lipi “según el cosmos-mundo”. La primera se identifica con la metania y el luto que nace de la esperanza a Dios y empuja al hombre hacia la lucha y el ejercicio espiritual. La segunda todo lo contrario, desanima al hombre y le conduce en la desesperación, melancolía, en un parálisis psicosomático y la depresión. La lipi por la pobreza o faltas materiales conduce a la muerte de la psique, según el Apóstol Pablo (2 Cor 7,10). San Gregorio Palamás escribe: si investigas la lipi mundana, encontrarás que está inmersa en los pazos, proviene de ellos y del materialismo, en cambio, la lipi según Dios te conduce a la metania y sin duda a la “psicoterapia” sanación y salvación de la psique.
36. Μεταμόρφωσις Metamorfosis bella palabra helénica de la teología ortodoxa.
Quiere decir, transformación, conversión continua por la jaris y doxa (energía y luz increadas) del monte Tabor, cambio de forma de pensar y actuar en Cristo. En verbo metamorfosearse, más se asemeja o es sinónimo de los verbos del N. Testamento: estar metanoizando, transformándose, convirtiéndose y haciéndose en hijos de Dios. Por ejemplo, metamorfoseando el odio en agapi-amor, el egoísmo en humildad, el conflicto en paz… Con este sentido está en todas mis traducciones.
En sentido mundano también quiere decir transfiguración, mutación. La palabra transfiguración da entender cambio de figura, y figuras son también los demonios que se transfiguran en ángeles de luz demoníaca y creada.
Según san Pablo la metamorfosis no es exterior y superficial, sino interior, psíquica y espiritual «… sino que os estéis metamorfoseando continuamente por la renovación de vuestro nus, discerniendo y comprobando cuál es la voluntad de Dios, que es buena, perfecta y es la que gusta a Dios» (Rom 12,2).
Metamorfosis verdadera es la continua formación, conversión y renovación del pensamiento, los deseos, las conductas y movimientos del corazón y su voluntad. Para la consecución de esta metamorfosis la Santa Escritura y la Tradición de los Santos Padres nos muestran dos caminos. Primero, el camino místico. Aquí domina la jaris (gracia, energía y luz increada); el cristiano sube al monte Tabor de la Metamorfosis con la jaris (gracia, energía increada) del Espíritu Santo que recibe de los Santos Misterios. Segundo, la metamorfosis del hombre no se hace mecánicamente, simplemente con la participación típica en los Santos Misterios (o sacramentos), sino también con la ascesis o ejercicio espiritual, el esfuerzo personal y la lucha del hombre para la formación y crecimiento espiritual de las tres partes de la psique por igual.
Los verbos μετανοώ (metanoó, cambio de mentalidad, arrepentirse y confesarse, metania), γίγνεσθαι, (gígnesze) convertirse y hacerse, convirtiéndose y haciéndose hijos de Dios (Jn 1,12) y μεταμορφόνω (metamorfono), transformarse, convertirse y cambio de mentalidad e imagen se enlazan entre sí y lo común de los tres es estar convirtiéndose, es decir, estar metanoizándose, metamorfoseándose y haciéndose; dentro de las Santas Escrituras manifiestan un tiempo continuo hasta la muerte, junto con el verbo κατηχούμαι (katijume, catequizarse) que es recibir catequesis.
Esta doxa (gloria, luz increada) espera a cada creyente; “los justos resplandecerán como el sol” y “seremos semejantes a Cristo”, dice el Evangelista Juan.
37. Μετάνοια Metania del verbo μετά-νοώ, metá=después, con, y noó= concibo, percibo con el nus como energía y con el corazón como esencia.
Quiere decir giro del nus y metanús, introspección y conversión de la conducta y mentalidad del hombre y sobre todo giro, cambio de actitud de la vida en pecado y en el mal por la vida en Cristo. La metania en la Tradición Ortodoxa no proviene de una percepción psicológica de culpabilidad, sino de la apocálipsis (revelación) de la deformación de la psique y esta apocálipsis se manifiesta por la energía increada de la divina Luz en el corazón psicosomático del hombre. El nuevo Testamento empieza y acaba con la metania (Mt 3,2 Lc 24,47)
Metania se llama también uno de los Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa, con el cual se facilita la absolución y perdón de los pecados, aceptación, confesión, arrepentimiento, rectificación y terapia, sanación. También se llama así a un gesto reverente que se acostumbra hacer en la veneración Ortodoxa. Hay dos metanias-genuflexiones distintas: una es un simple movimiento de la cabeza hacia abajo y otra grande reverencial, arrodillándose. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
38. Mνήμη θανάτου (mnimi zanatu) memoria, recuerdo de la muerte.
En la vida espiritual ortodoxa mnimi zanatu no es solamente el recuerdo que un día vendrá el final de nuestra existencia biológica, sino principalmente el sentido de mortandad, “de las prendas de piel” (Gén 3.21 que vistió el hombre después de su caída, es una combinación de alegría y aflicción, pena o tristeza, es energetizada, activada por la divina energía increada Jaris y nos infunde disposición para la metania. No crea conflictos en la psique sino todo lo contrario, trae serenidad en el nus, paz en la psique y esperanza en Dios. A este sentimiento, los helenos lo llamamos jarmolipi (alegre-pena). El recuerdo de la muerte, conecta con el luto según el Dios, que es un sentimiento auténtico y aflicción o pena-alegre. San Nicodemo el Aghiorita: “Que sepas bien que mientras te acuerdas de la muerte no puedes pecar. Pero inmediatamente después que olvides esto, caes en el pecado. Porque nuestros progenitores, mientras tenían la memoria de la muerte en su cerebro, guardaban el mandamiento de Dios. Pero desde el momento en que el diablo sacó del nus de ellos la memoria de la muerte, les engañó haciéndoles transgredir el mandamiento de Dios y fueron expulsados del paraíso y de su disfrute.
San Juan el Clímaco dice: “también yo definiría que la absoluta conciencia de la muerte es “in-miedo” (sin temor, sin miedo), porque nos libera de cualquier otro miedo. Las lágrimas de la muerte generan el sin miedo y así se pone de relieve la alegría. Cuando termina la alegría, que no termina nunca, proyecta la flor de la bendita agapi- amor”. Filocalía: “Ten interiormente memoria incesante de la muerte, nos ayuda a tener sentido de nuestra pequeñez y transitoriedad, refuerza la humildad y destruye el egoísmo, pone a un lado las preocupaciones y todas las vanidades, por lo que nace en nuestro interior la guardia, vigilancia y protección del nus. La memoria a la muerte contiene en su interior muchas virtudes, es una fuente de continua disponibilidad y prontitud del espíritu a la lucha, junto con la nipsis y el discernimiento.”
39. Μνήμη Θεοῦ (mnimi Zeú) memoria de Dios.
No significa simplemente memoria de Dios, sino el estado aquel en que el hombre se encuentre en tal situación y recolección de modo que tenga toda su atención girada hacia Dios. Perpetuo recuerdo del nombre de Dios, que no se hace simplemente con la lógica sino con el nus sanado, limpio y purificado. El recuerdo de Dios, que se consigue y también se expresa por la oración noerá, del corazón o de Jesús, que es el arma más fuerte, una bomba atómica contra los demonios y los pazos.
Filocalía: “El dulcísimo recuerdo de Dios, o sea, de Χριστός (Jristós) Cristo, tiene la fuerza de disolver todos los autoengaños y falsedades de los loyismí, (conceptos, nociones, meditaciones, pensamientos, logos, fantasías e imágenes tenebrosas)”
40. Μυστήριο (mistirio), misterio, sacramento y vida mistiríaca. La palabra helénica misterio significa “iniciación”, “secreto” y “revelación y secreto”.
El Cristianismo heredó este concepto y por extensión es “apocálipsis-revelación de Dios”. «Y conozco al tal hombre, si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios los sabe, que fue arrebatado al paraíso, donde escuchó logos, verbos inefables, que no le es dado al hombre expresar» (2ªCor 12,3-4).
Los Misterios son a la vez símbolo y Misterio. Mientras que el misterio permanece oculto en los rituales o cultos ortodoxos, está en el nivel de lo simbólico e iconográfico. Pero cuando es recibido y la jaris (increada energía) energiza, opera entonces los Misterios revelan las cosas que están detrás del “velo”. Misterio lleva doble significado, es decir, de algo que está oculto y se revela y a la vez es enigma y apocálipsis-revelación.
Pero dentro de la Iglesia los misterios son interminables. Porque dentro de ella todas las cosas liturgizan, funcionan de una manera misteriosa o mística, para que revelen la realeza de Dios. La terapia ascética conecta y se asocia inseparablemente con los Misterios de la Iglesia. Se trata de la catarsis (sanación), la iluminación y la zéosis o glorificación, que encontramos en toda la enseñanza patrística de la Iglesia. Es difícil para uno creer en la vida Mistiríaca de la Iglesia, si antes no entiende primero qué significa la palabra “Misterio”. Misterio es algo que vemos que se celebra o realiza, pero es difícil para el espíritu y mente humana entender cómo se celebra. Si comprendiésemos el modo de realización del Misterio entonces no sería Misterio, sino una praxis-acción acostumbrada de la vida diaria.
Por ejemplo: decimos que el Dios es Trinitario. Os pregunto: ¿quién de nosotros entiende el Misterio de la Santa Trinidad? ¡Tres Personas dentro de una esencia! Este Misterio juzgado o razonado por la lógica humana es paradójico. Pero si uno lo ve con la dimensión de la Fe, entonces entiende que no es paradójico, sino supralógico. Quién puede entender, qué es Dios. Es decir, ¿cuál es la esencia de Dios? ¡NADIE! Y a pesar de eso, creemos en Dios. No porque lo entendemos, sino porque sentimos místicamente Su presencia y saboreamos con el corazón Su agapi (amor como energía increada). Es decir, podemos entender las increadas energías de Dios, pero no Su Esencia, tal como, muy bien, han teologizado los grandes Padres de la Iglesia Ortodoxa.
Lo mismo ocurre también con todos los temas de la fe que superan las leyes naturales. Los “vemos sin verlos”, “los conocemos sin comprenderlos”, porque todos están enrollados dentro del “divino gnofos”, (san Gregorio de Nicea). (Gnofos, luz que supera toda luz”. Los vivimos y participamos de ellos sólo con la fuerza de la Fe. Si insistimos en creer sólo a lo que entendemos con nuestra lógica limitada, estrechamos inimaginablemente nuestro horizonte espiritual y finalmente no podemos ser Cristianos. El humilde que confía en Dios más que en su lógica, con la jaris (gracia, energía increada) de Dios puede entender los Misterios de la Iglesia. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
41. Νήψηs (nipsis) Sobriedad, su principal interpretación es sobriedad, o sea, el estado aquel que es contrario a la embriaguez.
Metafóricamente en el lenguaje y escritura ortodoxos, es la sobriedad espiritual, lucidez, vigilancia y alerta que se expresa por la actitud del cuidado y la vigilancia, donde el hombre inspecciona y cuida su pensamiento interior y su fantasía o imaginación. A la vez supone inspección y vigilancia del corazón y del nus. La nipsis depura la oración y la oración purifica, clarifica la nipsis.
San Hisíjio en la Filocalía nos describe algunos métodos de la nipsis: 1) Un método de nipsis es examinar frecuente y atentamente la fantasía del malo y astuto loyismós; es decir, el “ataque o asalto”, porque el satanás sin la fantasía no puede crear loyismí y presentarlos al nus para engañarlo. 2) Otro método es mantener el corazón siempre en profundo silencio e hisijía, alejado de todo loyismós, y orar. 3) Otro método es rogar, suplicar continuamente al Señor Jesús Cristo con humildad para que venga en nuestra ayuda. 4) Otro método es tener ininterrumpido el recuerdo de la muerte. 5) Sobre el importante método que consiste en mirar sólo al cielo considerando a la tierra como nada, que es también una práctica tan eficaz como otras, hablaré al respecto más extensamente en otro momento. Todas estas prácticas, querido mío, son como porteros terribles que impiden los pensamientos malignos y viles.
Metropolita Ieroteo Vlajos: «Hablando sobre la nipsis ortodoxa entendemos la alerta y atención del hombre en mantener limpio su nus de varios loyismí (pensamientos, reflexiones) e imágenes, fantasías que mortifican su libertad interior y su claridad, limpieza y le separan de la comunión con Dios que consiste en la gnosis (conocimiento increado) de Dios. En el corazón se debe de encontrar sólo el nus, la atención y su energía y no los loyismí. Esta nipsis es llamada por los Padres de la Iglesia también como “santa hisijía” o santa serenidad o serenidad cardíaca (del corazón psicosomático)».
La nipsis es el camino para la adquisición de cada virtud y los mandamientos-logos de Dios.
42. Νοερά προσευχή (noerá prosefjí) oración noerá o del corazón o de Jesús.
Es la oración que se hace con el nus (el espíritu humano, o la energía noerá) en el corazón. Cuando el nus ha sido liberado de su esclavitud a la lógica intelectual, de los pazos, pasiones y del mundo que le rodea y regresa desde su dispersión al interior del corazón, entonces se hace la oración del corazón o noerá. Así la noerá oración del corazón se hace con el nus dentro del corazón, en cambio la oración lógica se hace con la lógica de la diania mente o intelecto. Generalmente los Padres se refieren a la monologa oración “Jesús Cristo hijo de Dios eleisón me (compadécete de mí o ten caridad o alíviame o ten misericordia de mi) que soy un pecador“. Se llama también la oración de Jesús y es el mayor y mejor psicofármaco, una bomba atómica increada, y a nosotros nos ilumina y al diablo le quema, dicen los santos Padres.
43. Νοῦς nus o νοερά ενέργεια noerá energía, términos que los usan los Padres con varios significados; no se debe confundir con la diania (mente, intelecto, cerebro).
Es el espíritu del hombre o nus como energía espiritual humana siendo el corazón como esencia, es el ojo de la psique (alma). Los santos Padres helénicos lo llaman nus o noerá energía para no confundir con la energía espiritual increada Jaris, gracia del Espíritu Santo. Cuando el nus queda preso o apegado en la diania por un loyismós, pensamiento, reflexión y en la fantasía o imaginación es cuando viene nuestra caída y el nus tiene que estar en alerta, vigilante y sobrio para impedir la entrada en la psique de los malos loyismí, y no caer en esta trampa. El nus constituye la fuerza y energía más alta del hombre es el “principal ojo” de la psique. El estado natural del nus, en el hombre creado por Dios, es la permanencia mediante la oración y la alabanza en la memoria de Dios, más la expulsión de los loyismí del corazón. Porque esta es exactamente la práctica ascética ortodoxa, el regreso y estancia del nus o su energía en el interior del corazón, este nus por causa de la caída del hombre se pierde, se esclaviza y se convierte en idólatra o se autodeifica y alaba sus propias creaciones en vez de agradecer y alabar a Dios.
I. Vlajos: “Νοῦς nus, en la enseñanza patrística el término se utiliza diversamente. Unas veces el término lo usan para mostrar la psique (alma), otras el corazón psicosomático o el espíritu del corazón de la psique y otras una energía de la psique. Pero principalmente nus es el ojo de la psique, la parte más pura, es la finísima atención. Se llama también energía noerá (espiritual humana) y su esencia es el corazón, está en todo el cuerpo principalmente en el cerebro, pero no se identifica con la energía racional del cerebro, ni con la emocional sentimental, sino que contiene todas las energías”. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
44. Οικονομία iconomía Economía, Economía de Dios o divina. Economía viene del verbo οικονομώ= arreglo, ordeno (del verbo “οἰκον νέμω”-ikon nemo, mi casa arreglo, ordeno).
Primero: La presencia por concesión de Dios de un hecho en nuestra vida para beneficio o instrucción (empleándose el verbo economizar con el mismo significado).
Segundo: Este término se usa para expresar el plan ancestral de Dios para la salvación del género humano, que se realizó con la humanización del Hijo.
Tercero: en la justicia canónica regular es la provisional y concreta desviación de la exactitud del cumplimiento absoluto de un canon o regla eclesiástica o tradición, que se impone en una circunstancia concreta con discernimiento –sin cambiar claro está los términos dogmáticos- para la consecución de un objetivo o propósito de salvación de psiques.
Discernimiento entre teología y economía, principio que lo ha introducido primero san Atanasio el Magno. Nos explica san Gregorio Palamás: la obra de la divina naturaleza es el perpetuo nacimiento del Hijo y la proyección o procesión del Espíritu Santo, movimiento que no tiene ninguna relación con las existencias o seres creados, en cambio, la obra de la divina voluntad y proyección es la constitución de la creación en el tiempo y en absoluta libertad. Por lo tanto, las cosas que funcionan en el espacio de la Deidad, funcionan por esencia increada, en cambio las que tienen relación con la economía funcionan por la divina voluntad y la energía increada.
45. Πάθος pazos, padecimiento, pasión, emoción, hábito, mala costumbre, vicio, patología también fervor, manía u obsesión según el contexto.
En la terminología patrística se llama así a todo movimiento anormal, en el sentido de no natural, de las fuerzas y energías de la psique. Pazos son fuerzas que con su energía de la voluntad han tomado el camino equivocado. Todos los pazos que nacen de algún pecado que se repite, y así se consolida en la psique una tendencia pecadora o apego/adictiva, que con el tiempo llega a ser una segunda “naturaleza”, influyendo en los pensamientos y decisiones, dominando la voluntad y sellando toda su “psicosíntesis”. Es preferible reeducarlos, convertirlos y sanarlos, que oprimirlos o reprimirlos y así finalmente se usarán de forma fructífera y no negativa. Los santos sabios Padres distinguen entre los pazos los nobles, decentes y los indecentes. Pazos decentes son el hambre, la sed… Y los indecentes los ocho pazos capitales: 1) Gula, la tiranía y el dominio de la panza referente a la comida, bebida y sus ansiedades. 2) Lujuria manía sexual y prostitución. 3) Avaricia, el deseo, ansia, codicia de acaparar riquezas. 4) Ira (rencor, odio, resentimiento). 5) Acedia o pereza desgano por obrar trabajo, ascesis físico o espiritual. 6) Pena, tristeza, aflicción o depresión. 7) Soberbia, orgullo. 8) Vanagloria el deseo de alto honor, alabanza y gloria mundana. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
46. Πένθος (penzos) luto, en los textos patrísticos, es “la lipi tristeza o luto según Dios, que es sufrimiento por el que nace la metania”.
El “luto según Dios” no se identifica con el luto cósmico mundano, el que sienten los hombres cuando por ejemplo, pierden a seres queridos, sino que es resultado de su concienciación del pecado y la creación de sanas vivencias y experiencias mediante la metania y el regreso al Señor. Se trata de un luto con originalidad propia, que con la increada energía divina Jaris, combina la alegría y la tristeza del luto (“luto alegre, pena-alegre”). No causa conflictos ni perturbaciones psíquicas, sino todo lo contrario trae paz y serenidad en la psique y buena disposición para cumplir los divinos mandamientos, logos y esperanza en Dios.
47. Πράξις (praxis) acción, acto, práctica, hecho u operación matemática y πρακτικός (practicós) practicante.
Praxis es el esfuerzo por la catarsis del corazón que es el primer estadio de la vida espiritual. Practicante es aquel que lucha para sanar, limpiar el corazón. En la teología patrística πρακτικός practicós se llama al pastor, es decir, como el pastor de los animales que lucha para domarlos y domesticarlos.
48. Πρόσωπον (prósopon) Persona, personalidad, personaje, cara, rostro, faz, fachada. (Ver también hipóstasis).
Se crea mucha confusión sobre el término persona, porque es distinta la problemática, pero también es el punto de salida de discusión sobre este tema en Occidente y en la Ortodoxia (Oriente). Πρόσωπον ή Υπόστασις Persona o Hipóstasis: Términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάς monás Unidad» sobre Su indivisible y unificada «ουσία usía esencia (naturaleza)» Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.
Conocemos que uno es el puente que une increado y creado, este es el Cristo, la Persona a la que se unió firme, inseparable e indivisiblemente la fisis (natura) divina con la humana en la hipóstasis-persona del Logos. El hombre que es como imagen de Dios, la cual imagen es en dinami (en potencia) semejanza, viviendo en la Iglesia y unido con Cristo se puede hacer persona en energía e increado por la Jaris.
Generalmente podemos decir que en Occidente la persona se interpreta dentro de los marcos filosóficos y psicológicos, en cambio en la Ortodoxia teológicamente. Este punto es muy importante para la comprensión de este tema y de este término tan serio, porque si no se interpreta así entonces las consecuencias y las confusiones son muchas.
En occidente el principal atributo de la persona es el autoconocimiento, las capacidades de la lógica y, principalmente la conciencia. Cuando uno consigue conocerse a sí mismo y consigue introducirse dentro del espacio y del tiempo, entonces, según los occidentales se hace persona y personalidad. Algunos llegan hasta el punto de sostener que la emersión del elemento erótico, principalmente en la época de juventud, es lo que caracteriza el desarrollo de la personalidad del hombre. Realmente muchos análisis psicológicos contemporáneos conectan la persona y la personalidad con el autoconocimiento y la libertad. Lo más tremendo es que este tipo de interpretaciones humanocéntricas las trasladan y proyectan también a Dios. Cuando intentamos ver las Personas de la Santa Trinidad dentro de interpretaciones psicológicas, entonces tergiversamos la enseñanza de los santos Padres de la Iglesia. Se ve claro que los teólogos occidentales intentan a entender las Personas de la Santa Trinidad dentro de los análisis psicológicos de la persona humana, como si Dios fuera como imagen del hombre y no el hombre como imagen y semejanza de Dios. Así desde esta perspectiva el personalismo occidental ha conducido su teología a la herejía del filioque que es suspendida y rechazada de parte ortodoxa.
Pero en oriente ortodoxo la consideración de la persona se hace en la teología, es decir, debido al esfuerzo de los Padres para determinar la relación de las Personas de la Santa Trinidad. Esto significa que la enseñanza de los Padres sobre la persona no se hizo por el intento de analizar al hombre y calificar su poder, autoconocimiento y libertad, sino para contestar asuntos teológicos que interponían los heréticos. Los Santos Padres creen que el hombre es como icona, imagen y semejanza de Dios y no viceversa, y especialmente imagen y semejanza del Zeántropos (Dios y hombre) Jesús Cristo. Con este significado los santos Padres sostienen que el hombre es persona.
La filosofía a pesar de algunas aclaraciones no puede dar respuesta y corresponder a la plena interpretación y análisis de la persona. Esta interpretación presupone la verdad, es decir, la apocálipsis (revelación), tal y como se ha dado a los Padres de la Iglesia. Lo que la filosofía de los heréticos considera parálogo, insensato o paradójico, esto es hiper-lógico (lógica suprema o más que lógico, supremo logos) y apocalíptico (revelación por Dios), y lo que para la teología es apocalíptico es parálogo o paradójico para la filosofía.
Entonces en la Tradición Ortodoxa cuando hablamos sobre ascética de la persona, principalmente entendemos la metamorfosis, transformación del hombre que se hace con la aplicación y el cumplimiento de los mandamientos, logos de Cristo y con los misterios de la Iglesia. Dios es Persona. El hombre que es como imagen y semejanza de Dios tiene que unirse con Él y vivir el “siempre bien ser y estar” y no “el siempre mal estar y ser”, como dice san Máximo el Confesor. Porque el pecador vive eternamente, pero en el mal no en el bien.
Según la enseñanza de san Juan el Damasceno, hipóstasis-persona es aquello que presenta la claridad de un hombre concreto respecto a la multitud de sus semejantes. Cuando hablamos sobre hipóstasis o persona damos a entender la fisis o esencia con sus cualidades o atributos.
En los santos encontramos la coexistencia de la agapi y la libertad. Aman realmente a Dios, se podría decir extensamente, por eso la libertad de ellos dirigiéndose a Dios se mueve naturalmente porque se ha desencadenado y librado de todas las mezclas y otras enfermedades. De esta manera los santos son seres humanos, personas reales y libres, esto que acostumbramos a llamar πρόσωπον (prósopon, persona).
49. Σωτηρία (sotiría) sanación, redención, y salvación, proviene de σώος (soos sano, entero, salvado), exactamente tal y como lo testifica la palabra, significa que el hombre permanece sano, es decir, entero y en plenitud, no separado.
Lo que sana y salva al hombre es la unión y κοινωνία (kinonía, conexión, unión y comunión) con el Dios.
Por el divino Yérontas Mitilineos: Σωτηρία (sotiría) sanación y salvación. El término sotiría se refiere a muchas cosas y sectores. En temas de economía, de salud, de vida, de seguridad, etc. Decimos: he encontrado un buen trabajo, me he salvado, he encontrado la salud me he salvado, en todo ponemos me he salvado… Sotiría de la psique no es la liberación de ella del cuerpo, sino su liberación de las conductas o morales carnales y la comunión del hombre entero con Dios. Sotiría es cuando la psique recibe la Jaris energía increada de Dios y por la Jaris de la psique la sotiría es introducida también en el cuerpo, por lo tanto hablamos de sanación y salvación del hombre entero. Por lo tanto, sotiría-salvación ontológica es la salvación del hombre entero del cuerpo y de la psique. El único y absoluto fin de la vida en Cristo es la zéosis, es decir, la unión con el Dios, de manera que el hombre, participando de la energía increada de Dios, se haga “por la jaris increada” esto que el Dios es por naturaleza (sin principio ni fin, interminable). Esto es el significado del término σωτηρία (sotiría). No se trata de un mejoramiento ético del hombre, sino de la re-creación del hombre y la kinonía (comunión, unión y conexión) dentro de la relación ontológica (existencial) con el Cristo en la historia. Σωτηρία (sotiría) es la gnosis (increada) de Dios.
50. Υπόστασις (hipóstasis), base subsistencial o substancial, fundamento base, fundamento, forma existencial.
El término proviene del verbo ὑφίστημι (ifístimi), en principio expresa por debajo de, significando la estabilidad, subsistir, el cimiento, la base, etc.
En el lenguaje teológico hipóstasis expresa principalmente la existencia, subsistencia o base substancial invisible, la realidad. Υπόστασις Hipóstasis o Πρόσωπον Persona son términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάς monás Unidad» sobre Su indivisible e unificada «ουσία usía esencia (sustancia, o naturaleza)» y Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.
Según San Juan el Damasceno el término hipóstasis expresa dos cosas. 1) la existencia y 2) la particular existencia de cada hombre. Es decir, cada persona es hipóstasis, tiene existencia verdadera, pero también cada hombre también tiene sus particularidades que le disciernen de las demás personas, de las otras hipostasis.
Hipóstasis significa dos cosas. Una es la existencia y en este caso la hipóstasis conecta con la esencia, por eso algunos de los Padres dijeron: fisis (naturaleza) igual a hipostasis. La otra cosa significa la «existencia por sí misma y su composición particular», y manifiesta la diferencia, lo particular de un individuo respecto a otro. Finalmente prevaleció el uso del término usía para referirse a la fisis y el término hipóstasis para referirse a la persona.
San Gregorio Palamás utiliza a menudo el término “luz hipostática”. Para tapar la boca de los creían la luz de la gnosis creada y las fantasías y conceptos de la diania (cerebro, mente intelecto). Decía característicamente: La luz divina que ven los santos es hipostática, porque no es concepción del nus ni producto de la fantasía, ni una visión o fenómeno creado. No obstante la palabra hipóstasis, que por procedencia aristotélica no se refiere algo más que “esencia” o “realidad”, tenía un nuevo significado el de persona. Este nuevo significado con sus extensiones Triadológicas y Cristológicas fue inevitable en las disputas o discusiones entre ortodoxos y heterodoxos latinos durante el siglo 14º.
El hombre se constituye de psique y cuerpo, los cuales fueron unidos en una hipóstasis por Dios durante el inicio de su creación. Ésta hipóstasis no se disgrega ni después de la muerte. Por eso en la muerte aunque se separa la psique del hombre, la hipóstasis de ambos permanece y es la misma.
51. Φωτισμός τού (tú) νοῦ (nú) Iluminación del nus o del espíritu humano.
Es la segunda etapa de la vida espiritual, después de la catarsis del corazón. En esta etapa el nus ya ha expulsado los apasionados loyismí, y se hace templo del Espíritu Santo, tal y como estaba antes de la caída lleno de energía increada Jaris, y adquiere plegaria incesante por la memoria de Dios. Por eso la iluminación del nus se enlaza estrechamente con la oración noerá del corazón o de Jesús.
52. Χάρις τού Θεοῦ (jaris tu Zeú) Gracia de Dios (Jn 1.14,16,17), gracia, favor, es energía divina increada, innata e inherente riqueza de la Deidad.
Especialmente en el campo de la redención, la Jaris es en particular el don de Dios, que se derramó del sacrificio de la Cruz de Cristo, y funcionando dentro de la Iglesia, envuelve al hombre débil y pecador, lo santifica cuando colabora libre y voluntariamente y le hace conseguir la zéosis. De la palabra Jaris viene c-jarísma, don, que es regalo de Dios en todos los hombres sin excepción alguna. No se puede exigir como “recompensa” por las obras buenas. Pero se atrae especialmente con la humildad, con la metania y el corazón quebrantado (cf.1P 5. 5). La divina Jaris se da con los santos Misterios ortodoxos de nuestra Iglesia. Esencia y energía están relacionadas; no hay esencia sin energía ni energía sin esencia. San Gregorio Palamás nos dice apofáticamente “No por la esencia conocemos a Dios sino por Sus energías y de increada esencia tenemos increada energía y de la creada esencia creada energía”. Los heterodoxos están muy confundidos y oscurecidos sobre éste tema. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: www.logosortodoxo.com).
53. Χάρισμα (járisma) Carisma viene de Jaris, es don, virtud, cualidad, talento y regalo, resultado de la divina Jaris, pero concretamente regalo del Espíritu Santo al hombre (como por ejemplo la santidad).
Los j-carismas del Espíritu Santo son muchos y distintos, algunos son nombrados por el Apóstolos Pablo: j-carisma apostólico, profético, instructivo, milagroso, sanador, perceptivo, gobernativo, interpretativo, de lenguas. (1Cor 12,28). Personas carismáticas nunca han faltado en la Iglesia, hoy también tenemos cristianos ortodoxos con el carisma de sanación, clarividencia, provisor y milagroso. Carismas adicionales del Espíritu Santo son: información interior, jará (alegría) interior, lágrimas de recogimiento, sentimientos de infinito agradecimiento a Dios, resplandecimientos del nus, etc. que muchos creyentes Cristianos concienciados y humildes, saborean y disfrutan en sus vidas de estas donaciones-jarismas. Pero el mantenimiento de ellos depende sobre todo de la humildad, decía San Marcos el Asceta: “El que tiene algún carisma y es amable y cariñoso con los que no lo tienen, con su cariño y simpatía guarda el j-carisma. El arrogante, presuntuoso y soberbio, lo perderá por sus arrogantes y orgullosos loyismí, pensamientos”.
Respecto a estos carismas-donaciones de Dios al hombre es Él quien decide a quien se las dará, sin que nosotros podamos “conquistarlas” o pedirlas a Él.
54. Ψυχή Psique alma, ánima, el término viene desde la antigüedad y se usa igualmente hasta hoy.
En el Nuevo Testamento y en los santos Padres, se usa a menudo en vez de la palabra anzropos, humano, hombre, (Rom.13,1). A veces en la Sagrada Escritura significa simplemente la vida. (Mt 2,20. Jn 10,11. Rom 16,4). Pero psique se dice sobre todo del elemento espiritual, no material de nuestra existencia (Mt 10,28); Es la base substancial que vivifica el cuerpo. Es un componente de las dos partes de nuestra naturaleza; el otro es el soma, cuerpo. El cuerpo no contiene la psique sino que la psique contiene y conjunta al cuerpo. La prueba está en que cuando la psique sale del cuerpo este se convierte en cadáver y se disuelve. Los hombres tienen psique con esencia y energía, por eso tienen nus, logos (lógica) y espíritu, el cual espíritu, es la increada energía Jaris que vivifica el conjuntado cuerpo; nus y logos están unidos e inseparables de la psique después de la muerte física; los animales tienen psique por energía por eso no tienen nus y logos (lógica). (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Lexis apocalípticas” al blog en español: www.logosortodoxo.com).
Traducido por: χΧ jJ http://logosortodoxo.com/ (en Español)

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