«

»

ago 02 2013

Homilía 3ª Génesis Mitilineos

 

exelixis_5

 

Al principio Dios creó el cielo y la tierra.

(Al principio Dios creó las creaciones celestes y después las terrenales.)

2 η δέ γή(i de yí)… en cambio la tierra, era invisible, no formada, y la tiniebla, oscuridad cubría el abismo y el espíritu de Dios flotaba sobre las aguas.

3 Y dijo Dios: «Haya luz; Y se hizo la luz»

 

Es verdad que cada vez que uno lee estas líneas siente y se ve dentro de una grandeza, la grandeza de Dios. Ya hemos visto la primera fila que se refiere a la creación del espacio y del tiempo, el cielo y la tierra. Ahora vamos a la segunda fila: “ η δέ γή(i de yí)… y en cambio ο al contrario, la tierra era invisible, no formada, y la tiniebla, oscuridad cubría el abismo y el espíritu de Dios flotaba sobre el agua.” Vamos a ver el análisis de esta fila. “ η δέ γή (i de yí) en cambio o al contrario la tierra” con esta conjunción adversativa, mientras que bellamente nos dijo que Dios creó el cielo y la tierra y “en cambio o al contrario” indica la tierra que pasamos al tema tierra y realmente este es el tema que interesa al escritor sagrado. Y sobre la tierra nos hablará. De esta manera muy natural y logotécnicamente pasa al tema tierra. Tal como decimos en la oración de “Padre nuestro, el de los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu realeza, hágase tu voluntad”, hasta aquí hablamos del Padre nuestro que está en los cielos. “Hágase tu voluntad como en el cielo también en la tierra”,  con esto de una manera muy natural y logotécnica pasa del tema cielo al tema tierra. “El pan nuestro el sobreesencial…” que estas se refieren ya a los temas de la tierra. Es decir, pasamos de los temas celestes a los temas terrenales, bajando de esta bella manera “hágase tu voluntad como en el cielo también a la tierra”. Lo mismo también aquí, “Dios creó el cielo y la tierra, η δέ γή(i de yí)… en cambio la tierra, era invisible, no formada. Es decir, indica que de esta manera tenemos un paso a la tierra. Pero que, aún el escritor sagrado se ocupará sólo con la tierra. La tierra le interesa.

Ahora bien, si dentro del camino de la vida del hombre podía interesar también el cielo; esto diríamos no se podía haber previsto. Creo que en principio al hombre le interesa la tierra. Y que, así tienen las cosas, lo vemos también en el punto siguiente. Hombres contemporáneos que no tienen ninguna relación con el Logos de Dios, se preguntan y dicen: Cuando el hombre empieza a conquistar el mundo, el universo, las estrellas ¿por qué lo hace esto? Puesto que no arregló su situación sobre la tierra. Su propia casa no la ha arreglado. Puesto que no tenemos sobre la tierra salud, ni felicidad y nos peleamos y matamos con guerras etc. ¿Porqué tenemos que correr para cosas más allá?

Está claro que la guerra es la que hace a los hombres buscar otras cosas más allá. Heráclito decía que la guerra es el padre de todas las cosas. Realmente, esta prisa que hay en los hombres de conquistar la tierra, estimaron que este dominio se haría por el cielo. Si por ejemplo, conquistamos la luna, entonces desde la luna podremos supervisar toda la tierra, etc. Es decir, razones claramente militares y conquistadoras, empujan a los hombres a moverse así. A pesar de esto, me diríais que esto es una realidad. De acuerdo. Podíamos, también decir y os lo dije la otra vez que cuando el divino escritor dice cielo y tierra, el cielo no es siempre este que decimos meteorológico, el astral. Es decir, los pájaros vuelan al cielo. O astral, por ejemplo, el sol está en el cielo. También hay cielo espiritual. Es el mundo de los ángeles. Cuando, pues, la Santa Escritura dice que Dios hizo el cielo y la tierra, podemos verlo también de este aspecto que: el Dios primero hizo el cosmos-mundo espiritual y el material. Pero tierra entonces es todo el universo. Porque realmente también el sol es tierra. Es decir, con el significado amplio, el que de los mismos materiales de la tierra está hecho el sol. O si queréis, a la inversa, si nuestra tierra se separó del sol, según una teoría, entonces los materiales que encontramos en la tierra los encontramos también en el sol, el cual podía decirse que es el comienzo de la composición de la tierra. Para la luna también lo mismo. Cuando fuimos a la luna hemos encontrado tierra. Vemos en realidad que todo el universo es tierra, en concepto amplio. Porque a donde quiera que vayamos, encontramos los materiales que hay en la tierra. Otra cosa es que podemos encontrar algo más que no hemos descubierto en la tierra o que esté sólo en la tierra y en ninguna otra parte por parte de materia. Pero, se ve que el universo entero está hecho de los conocidos noventa y dos elementos, que los aprendemos en la física. Y parece que la estructura del universo está compuesta de estos elementos; empezamos del hidrógeno y llegamos a los multicompuestos aquellos elementos por los que parece que está formada la creación entera. Otra vez veremos más cosas sobre el tema de la composición de la materia. Mientras tanto, como el libro del Génesis no es una exposición o trabajo científico, no es un libro que quiere dar datos científicos, como sería una astronomía o geología; sino que es un libro que Dios apocalipta, revela Su voluntad y tiene como fines instructivos y religiosos. Es decir, cómo aprenderemos, hasta la persona más simple, la creación, el cosmos-mundo entero es creación de Dios. Y que Dios es el Padre, al que debemos amar y cumplir sus mandamientos. Este es el objetivo, el fin por el que se ha escrito el libro del Génesis. Es decir, de modo popular para objetivos o razones instructivas y religiosas. Otra cosa es que a pesar de la sencillez del libro, no es un libro simplista o ingenuo, es sencillo pero tiene una exactitud que nos sorprende literalmente.

Así que a partir de aquí, nos ocuparemos de la tierra. Los otros somas-cuerpos celestes no nos ocuparán.

11´“ η δέ γή(i de yí)… y en cambio ο al contrario, la tierra era invisible, no formada,…” (Gen 1, 2). Es decir ¿a quién era invisible? Cuando decimos que algo es visible o invisible, presuponemos un ojo. ¿Había alguien que veía? Me podéis decir, el Dios. Pero Dios es el que crea y lo ve todo en Dios no existe algo cubierto. Entonces, para quién era invisible la tierra. Quizás ¿los ángeles? Es conocido que Dios, he aquí una exactitud de la Santa Escritura, creó el cielo y la tierra. Si aceptamos el concepto más amplio que el cielo es el mundo espiritual, realmente el mundo espiritual se creó antes que el mundo material. Nos lo dice el libro del Job, que: “cuando se hicieron las estrellas y el universo, los ángeles entonces me admiraron, me alabaron”. He aquí, como tiene sentido lo que os dije antes. El que el cielo se puede considerar no el astral sino el cielo espiritual. Quizá, los ángeles no veían la tierra, era invisible. No. Aquí ahora ya Moisés escribe y da a entender siempre con la dimensión física y no con la espiritual. ¿Entonces, para quién? no existía ningún hombre. Aquí supone un ojo de observador. Hace una hipótesis. Esto que os digo ahora es muy importante, porque solucionará muchas dudas más abajo, cuando estudiemos este capítulo del Génesis. Entra pues, un observador hipotético, supuesto, y este observador está colocado en la superficie de la tierra. Y tal como vería este observador, así juzgaría la descripción que nos hace el libro del Génesis. Así que para este ojo del hipotético observador la tierra era invisible. ¿De qué era invisible y nadie la podía ver? ¿Qué era lo que a la tierra la hacía invisible? Era la condensadísima nubosidad que existía por encima de la superficie de la tierra. O si queréis, todos los océanos que existen hoy y terriblemente en gran volumen de agua, si habéis estudiado un poco de geografía, los océanos cubren las tres cuartas partes de la tierra y que existen profundidades de mares hasta nueve o diez mil metros de profundidad. Pensad que sólo en el mediterráneo que es un mar pequeño la profundidad es cuatro mil metros. Pues, este volumen de agua que existe hoy en los océanos, estaba por arriba de la tierra, separado no la cubría. Porque la tierra estaba en un estado térmico. Esto nos lo dice la ciencia. Por lo tanto, toda esta agua estaba en forma de nubes y estaba por encima de la superficie de la tierra. Aquí tenemos alguna nubosidad y los días son oscuros, es decir, no tenemos luz, sino un poco luz del sol por dispersión 16´ y no de inmediata radiación. Pensad si tenemos todos los océanos por encima de nosotros, ¿puede la luz pasar ya? Sin duda que no. Por lo tanto, cuando dice que la tierra era invisible, significa para un observador sobre la superficie de la tierra y que la luz solar no llegaba a la superficie de la tierra. Además, esto lo veremos un poquito más abajo, cuando lleguemos a la fila seis, allí Dios avanzará configurando las aguas. Aquellas que ya caerán en la superficie de la tierra y aquellas que estarán subiendo por encima de la superficie de la tierra serán las nubes. Dirá “entre medio del agua y el agua” (Gen 1,6). Qué “agua y entre agua”. El agua que está debajo que es el mar y el agua de arriba que son las nubes. Pero ahora el agua está todo arriba. En poco la tierra estará congelando las nubes, caerá el agua y entonces tendremos el agua de abajo y de arriba. Aún esto Dios lo transformará y tendremos la forma que hoy tenemos. Así que, mirad porque la tierra era invisible e inconstituida, es decir, no formada. ¿Qué significa esto? Como sabréis, todo el universo, os lo he dicho en la primera homilía, la tierra constituye parte del universo. Pero la tierra constituye una parte insignificante en el universo, es como un grano de arena en una inmensa playa cubierta de muchísimos kilómetros de arena. Y qué sale. Sale que la tierra es insignificante respeto a la magnitud del universo. Os preguntaréis, bien ¿en esta insignificante tierra colocó Dios al hombre? ¿Y es posible que exista en otra parte? Aunque no es nuestro tema de hoy, lo veremos otro tiempo esto para que sean resueltas vuestras dudas, parece que no existe en ninguna parte. El hombre es la única criatura dentro de la creación entera. Si existe vida o no en otros espacios del universo, esto no lo sabemos. Hasta ahora no se ha encontrado vida. ¿El universo está muerto? Así parece. ¿Y se hizo este universo para servir a la tierra? así parece. Pero es sorprendente. Así se ve. Es decir, ¿todo para el hombre? Así parece. ¿Tan importante es el hombre? Así parece. Es decir, se ha hecho lo que dice san Crisóstomo que profetas se han mandado y el cielo, dice, se extendió. 20´ Como dice Pascal muy bien que el sol mata pero no sabe porque mata. Terriblemente grande el sol en relación con el hombre. Pero el hombre sabe porque muere, que significa que el hombre tiene conciencia, es la icona, imagen de Dios. Y este terrible, aterrador universo, aterrador no sólo del lado de extensión sino de parte de a-filoxenia-inhospitalidad. ¿Qué es esta cosa, a dónde vas? Dijeron aquellos que fueron a la luna que el universo es aterrador, crea miedo, terror, terrible. Sí, pero este universo inhóspito, ¿porqué está así? ¿Para expresar, qué? Es obvio, para expresar la dinamis, fuerza potencia de Dios. Para  que aprendas hombre a no blasfemar y respetes a Dios. Aún, expresa la sabiduría de Dios, pero también un valor práctico. Que este universo se convertirá en la filóxena-hospitalaria realeza de Dios. La filóxena, hospitalaria realeza de Dios será renovada, regenerada y hará todo nuevo el Jesús Cristo, cuando vuelva que es el creador de todo. Por eso os dije que cuando estas cosa alguna vez hablen en nuestros corazones, estaremos sintiendo un respeto o un temor divino. Reverenciamos y alabamos a Dios con todo nuestro corazón. Hijos míos, estas cosas son maravillosas, grandiosas.

22 Así que la tierra no estaba formada. Está en su camino en hacerse la casa, habitar del hombre. De este ser único encima de la tierra. Pero, cuando dice no formada nuestra tierra, ¿qué significa? Aún no había tomado esta belleza que tiene hoy. En principio era aquella oscuridad que predominaba a causa de la fuerte nubosidad y que se debía de hacerse la tierra cosmos-mundo. Como sabrán, en la lengua helena cosmos quiere decir ornamento, adorno, decoración, esta palabra es de los antiguos helenos. Por lo tanto, con esta palabra querían mostrar que está adornado, decorado, tiene bellezas, ornamentos. Pues, eso, debería de hacerse la tierra cosmos, adorno, decorarse. Y ahora, el Dios Logos de las cosas gordas va a las finas. Desde el no ser, inexistencia crea al ser y ahora desde el ser procede a la configuración, formación. Y aquí ahora no veremos ya la fuerza, dinamis de Dios en este universo aterrador, sino los detalles de la sabiduría de Dios concretada, cuando, ahora el Dios Logos irá a crear los animales, los vegetales etc. Y hoy nosotros con el microscopio estaremos encontrando la estructura de este universo, con el fenómeno de la vida en una riqueza increíblemente grande y maravilloso que nos deja anonadados. Tanto que, dice san Isaac el Sirio que estudies sin saciarte los libros de los que escriben sobre la historia física. Allí estarás encontrando la omnipotencia, la sabiduría y la agapi de Dios. Por eso el Señor hizo un llamamiento de investigación y observación. Es decir, nos llama a ser alumnos de la observación y aprender en ella, y dijo: “Observad a los lirios del campo…” Estos que cuando en la primavera estamos en el campo los pisamos. A pesar de eso Dios los adornó y no pasa nada si los pisas, el Dios las puso, te puso una alfombra de flores, a ti el hombre el rey de la creación. Toma una flor que hasta ahora no te has fijado y toma un foco, mírala e investígala, quedaréis muy sorprendidos. Verás aquello que dijo el Señor: “Ni Salomón con toda su doxa-gloria real se vistió tal y como está vestido lleno de combinaciones de colores y bellezas, un simple lirio del campo”. Estas cosas se llaman transformación o configuración de la tierra. 26`

Por lo tanto, hasta ahora la tierra permanece deformada. No ha aparecido el fenómeno de la vida, ni con la forma de las plantas ni con la de los animales. Es decir, es lo que hoy diríamos, la materia muerta. En concreto, la superficie de la tierra no estaba configurada como hoy con los lagos, los mares, las islas, los cabos, las playas etc. Y oscuridad encima del άβυσος (ávisos, abismo.) ¿Qué quiere decir άβυσος (ávisos, abismo)? Proviene del deductivo a y vizós (fondo). Es decir, sin fondo. Literalmente son muchas aguas que están privadas de fondo y estos cubrieron la tierra. Por ejemplo en el océano pacífico que tiene una profundidad más de diez kilómetros, si echamos una cuerda larga con peso decimos que no toca fondo, una manera de expresar la inmensidad de las aguas. Esto lo dice bien Jonás cuando fue echado al mar: El abismo me rodeó, cuando estaba dentro de aquel pez.

Pero dice que la oscuridad estaba por encima del abismo. Realmente es la oscuridad que había entre el agua que estaba por debajo y del agua que estaba por encima. Antes os dije sobre la sexta fila, el segundo día creativo: “Y dijo Dios: haya firmamento que separe un agua del otro agua y Dios separó las aguas” (Gen 1,6). Todo esto, os lo recuerdo, para un observador que está encima de la tierra.

“…y el espíritu de Dios flotaba (una manera de expresar) sobre las aguas.” Atención en este pasaje. ¿Cuál es este espíritu de Dios que flotaba por encima de las aguas? Siempre con la luz del Nuevo Testamento, se trata del Espíritu Santo. El que el Espíritu Santo estaba por encima del agua de la tierra. Pero si Dios es espíritu, entonces no tiene sentido la frase “espíritu de Dios”, entonces diríamos de la siguiente manera, espíritu de Espíritu, esto es un poco curioso. Cuando dice “y espíritu de Dios” quiere decir que es algo distinto y este algo distinto es realmente por la luz del nuevo Testamento, el Espíritu Santo. Es la tercera Persona de la Santa Trinidad. Como ahora, en la lengua del Nuevo Testamento, también a veces lo decimos el Espíritu de Dios. Es decir, aquí Dios, entendemos el Padre y el espíritu de Dios, entendemos la tercera Persona, o sea, el Padre mandar Su Espíritu Santo. ¡Así que aquí encontramos al Espíritu Santo! Porque inmediatamente más abajo hablará también sobre la Segunda Persona. Aquello “Y dijo Dios hágase la luz y se hizo la luz” , “dijo” este “dijo” expresa a Dios Logos, el Logos del Padre. Y el Logos del Padre es el que crea el cosmos mundo. Es la Segunda Persona de la Santa Trinidad. Os recuerdo eso del Salmo: “Por el logos del Señor se fundamentaron los cielos”, es decir, la segunda persona de la Santa Trinidad. También aquello que dice el Salmo 32: “Por el logos de él se fundamentaron los cielos y con el espíritu de él, están contenidas, coexisten y viven”, es decir, este él, quién es, cuál es su sujeto. Es del Padre. Y se cimentaron, caracterizaron o transformaron por su logos, con su hijo y están cohesivas, unidas, coexistentes y viven por Su santo espíritu. Así pues, vemos aquí que participa toda la Santa Trinidad. Muy bien lo dice esto san Irineo. “El Padre complace y manda “dijo Dios”, el Hijo hace y crea y el Espíritu Santo alimenta y aumenta.” Y como dice Teófilo de Antioquia: “La voz de Dios, qué más puede ser sino el logos, el hijo de Dios. Por lo tanto cuando Dios “dijo” significa que crea mediante Su hijo y logos”. Es verdaderamente grandioso, repito aquí tenemos la presencia del Dios Trinitario.

Pero, ¿os habéis fijado qué dijo en la primera fila? Dice: “En principio el Dios creó el cielo y la tierra”. Esto expresa que el Dios es uno. “Y Dios dijo: hágase la luz y se hizo la luz” y aún “el espíritu flotaba por encima de las aguas”. Esto expresa que el Dios es uno pero trinitario. Así que, por un lado en la primera fila, el primer libro de toda la Santa Escritura hay un cimiento: que Dios es uno. En la segunda fila el segundo cimiento: que el Dios es uno pero es también trinitario, es tres personas. Realmente el cimiento de una religión es la gnosis-conocimiento de quién es Dios. Tres son los cimientos de una religión, cualquiera. El primer cimiento es el Dios. El segundo es el hombre y el tercer cimiento es la relación del hombre con Dios o de Dios con el hombre. Esto se llama religión. Estos elementos característicos si los encontramos es realmente una religión.

Aquí realmente el primer cimiento nos dice quién es el Dios: el Dios es mónada o unidad en trinidad tres personas y trinidad en mónada, en una esencia. Una es la esencia de Dios pero tres personas, trinitario. El cimiento sale de los dos primeros pasajes de la Santa Escritura. Realmente es grandioso. ¿Lo imaginaríais alguna vez esto? Puesto que empezamos a conocer quién es el Dios, allí pues en los primeros pasajes deberíamos aprender quién es Dios. Y esta plenitud de la apocalipsis (revelación) del Santo Dios Trinitario nos la hará el humanizado Dios Logos, la segunda persona de la Santa Trinidad, que vendrá a decirnos con plenitud ya y no con sombras. Porque uno diría que si Dios o espíritu de Dios o dijo Dios, no lo veo muy claro, cierto, porque había el peligro de idolatrización de los hebreos y deberían permanecer en el monoteísmo. El único, pues, que se debería revelar por un lado el Dios Trinitario pero de manera ensombrecida, para que no llegasen a idolatrar los hebreos y digan que los dioses son muchos. Esto era un peligro porque los hombres estaban inmaduros. Quedaba, pues, como único privilegio de esta apocálipsis del hijo de Dios que vino a revelar que Dios es Trinitario. Os acordáis que dice allí en el Evangelio de san Juan, en Su oración sacerdotal dice el Señor: “Les he apocaliptado, revelado tu nombre a los hombres” ¿Cuál es el nombre de Dios? El nombre de Dios no es Yahvé, esto pertenece al Antiguo Testamento. Realmente Dios es uno y se llama Kirios (Dueño y Señor). Sin dejar de ser Kirios, ahora vamos a una siguiente apocalipsis (revelación). Porque tenemos tres apocalipsis de Dios y ya no tenemos otra. Lo dice en el sexto capítulo el libro del Éxodo que dice Dios a Moisés: Mi nombre, Kirios, no lo reveló a Abraham, allí reveló el nombre Dios. Pero uno podía decir que hay otros dioses. Pero el nombre Kirios absoluto y no existen otros dioses lo revela a Moisés, que quiere decir Yahvé (Kirios, Señor, Soberano). La tercera apocálipsis que se hace es la siguiente, se hace de Jesús Cristo y es: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dice el Evangelio de Mateo: “Id a las naciones bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”  (Mat ), dice en el nombre no dice en los nombres porque Dios es uno.

Así que aquí observamos de una manera admirable que realmente en toda la creación coparticipan las tres personas de la Santa Trinidad y co-crean, el Padre quiere, el Hijo ejecuta la creación y el Espíritu Santo vivifica la creación. Pero qué quiere decir, quiere, ejecuta y vivifica, esto lo veremos en la siguiente homilía.

 Yérontas Athanasio Mitilineos

Traducido por xX.jJ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*