ΛΟΓΟΣ LOGOS

Y también términos derivados y relacionados con el logos:

Λόγος ενδιάθετος (logos endiazetos) logos innato

Σπερματικός λογος  Logos espermático

Λόγοι τῶν ὄντων  Logos de los seres

Λογική  (loyikí) lógica

Λογικός  Lógico

Λογισμós, οί”  loyismós o  loyismí

Λογιστικό” (loyistikó)  logístico

Λόγος (Logos). Los Sabios Santos Padres Helénicos Ortodoxos y todos los Helenos, sostienen que según el contexto en general cuando este término está escrito con la “L” mayúscula se alude a Cristo. “Logos” significa el desarrollo del pensamiento expresado con la voz propia del lenguaje, manifiesta lo que se encuentra en la mente o intelecto y al corazón del hombre, es decir, revela al invisible, dominador y creador nus. También significa causa, razón, motivo, relato, opinión, dicho, discurso, expresión, intelecto y tratado. Del logos provienen los términos: λογική (lógica) y λογισμοί (los loyismí, pensamientos simples o compuestos con la fantasía). Del verbo λέγω (lego): “digo”, “hablo”, “expreso” y también λέξιs (lexis); “palabra”, que poco tendría que ver con el “logos” que tan mal se ha traducido en Occidente (con mucho dolor, digo que es una lástima que se traduzca a veces: ”todo se hizo por Ella”, o sea, para el Logos de Dios, Cristo, se emplea el término “Palabra” (Ella) en vez de Él, (Jn1,3)). Tampoco puede ser traducido por “Verbo” puesto que el Helénico verbo es ρῆμα (rima), que según el contexto significa también lo dicho. Los términos ὁ Χριστός (Jristós) que es el Logos de Dios como ungido, iniciado y hecho hombre y χριστός (jristós) que es el hombre iniciado en Dios y χρηστός (jristós, bondadoso, indulgente o útil) no están verbalizados como muchos términos helénicos en todas las lenguas.

El término es muy conocido en la antigua filosofía Elénica y tiene muchos significados. No se agota exclusivamente con la lógica de la mente o intelecto. Para Heráclito, “logos” significaba el espíritu supremo que derrama el Universo y determina las relaciones de los seres, dándoles la posibilidad de pensar, racionalizar y hablar. Para Platón, el “logos” expresa la suprema idea que constituye la ψυχή (psique) “alma” del Todo. Para Aristóteles, el “logos” es la suprema mente divina y para Demócrito el supremo principio divino que todo lo rige.

En el Evangelio de San Juan (1.1-5)

1  Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos)

1. En el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y Dios era y es el Logos.

1. En el principio, el espíritu infinito, el de la creación espiritual y material existía siempre como el Hijo y Logos de Dios que nace del Padre como infinito y vivo Logos de Nus infinito, perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis de Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios y el Logos es Dios perfecto e infinito tal y como el Padre y el Espíritu Santo.

2  Él existía y está desde el principio de la creación siempre unido a Dios.

3  Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado.

4  En Él existía y está la vida y la vida era y es la luz de los hombres.

4.  Dentro de sí tenía la vida, y como fuente de la vida creó y mantiene toda vida. Para los hombres lógicos es también la luz ética y espiritual que ilumina sus nus, es decir, el espíritu de sus corazones, y sus mentes conduciéndoles a la verdad.

5  Y la luz ilumina en la oscuridad y las tinieblas no la abrazaron ni la dominaron, tampoco la sofocaron.

5. Y la luz (increada) con su resplandor luce entre las mentes oscuras, tenebrosas por sus egoísmos, pecados, faltas, autoengaños, malos hábitos, etc, es decir, los pazos; pero los humanos con el corazón embotado y la mente retenida, oscurecida no la percibieron y no la introdujeron en sus corazones, tampoco pudieron aniquilarla ni vencerla.

En la Iglesia Ortodoxa, Apostólica y Católica, el “Logos” es la Segunda Persona e Hipostasis (base substancial) de la Santísima Trinidad. (No confundir “Católica” con la religión del Papa de Roma). Dios es Trinitario y comprende: Νοῦς, Λόγος, Πνεῦμα (Nus, Logos y Pnevma o Espíritu) increados. Creó al hombre dotado de libre voluntad y a imagen y semejanza del Logos Encarnado que es Θεάνθρωπος (zeántropos, Dios y hombre),  confiriéndole nus, logos y pnevma (espíritu). El Logos como principio cósmico unificador, contiene todos los logos que son los principios, las esencias interiores y los pensamientos de Dios con los cuales se crean y desarrollan todas las cosas en el tiempo y el espacio, más las formas que son dadas por las que cada objeto contiene los principios de su propio desarrollo. Éstos son los logos contenidos en el Logos y aparecen de distintas formas en el universo creado, constituyendo la segunda etapa en la contemplación del Universo.

El Evangelio de San Juan (Jn 1.1) empieza señalando la deidad de Cristo y los demás evangelistas terminan mostrando esta realidad. San Juan escoge el término “Logos” para combinar conceptos, nociones e imágenes que se habían formado en el pensamiento judaico con términos filosóficos de su época provenientes de la filosofía Helénica. El “Logos” significa la Sofía (Sabiduría) de Dios del Antiguo Testamento y el divino nus de la filosofía Helénica que lo gobierna todo; representada por Filón de Alejandría, filósofo de origen judío influido por el Platonismo. Proclama la doxa=gloria y la obra salvadora de Cristo como “Logos de Dios”.

En relación con el acontecimiento de la Encarnación del Logos (hecho hombre) (Jn 1,14), se aclara totalmente en el Evangelio de San Juan el carácter personal del Logos, el cual preexistía antes de los siglos en Dios (Jn 1,12; 10,30) “todo se hizo por Él…” (Jn 1,3). Tenía siempre una diversidad de forma en relación con el cosmos e Israel. Vino al mundo mandado por el Padre para cumplir su misión y regresar otra vez en Él al terminar su misión. El hecho que el primer capítulo del cuarto Evangelio califica a Cristo como “Logos” y no como “Sofía” (Sabiduría) se debe a la elección del escritor de un término que en la filosofía y religiones de la época expresa la mente universal que gobierna todo, que es la Persona de Cristo y es presente antes que el mundo. De esta forma las reivindicaciones del Señor se manifiestan claras en el mundo no judaico. El himno de Juan 1,1 recalca que el “Logos” que se humanizó en Jesús, no es una creación sino el mismo Dios (Jn 1,2), el cual se hizo realmente hombre con cuerpo y sangre en la plenitud de la energía increada Χάρις (Jaris) y Verdad (Jn1,14).

El Megadidáscalos San Gregorio Palamás, nos enseña: la Bondad suprema y perfectísima es también fuente de bondad. Esta Bondad es también Nus. Por lo tanto de la Bondad no puede emanar otra cosa más que el logos, como de una fuente. El Logos no es como nuestro logos oral. Nuestro logos no es del nus sino de nuestro cuerpo que se mueve por el nus. Tampoco nuestro logos es innato, porque éste se hace en nuestro interior teniendo como modelos los sonidos; tampoco es como nuestro logos conceptual de la diania (mente, cerebro, intelecto) aunque éste es sin sonidos, haciéndose con movimientos totalmente incorpóreos. Éste logos de la diania está después de nosotros y tiene necesidad de grandes espacios de tiempo y se desarrolla yendo del principio hacia la conclusión final. El Logos que emana de la Divina Bondad es correspondiente al innato logos nuestro que depende de nuestro nus, puesto que el Creador nos hizo a su imagen. Este logos es la gnosis (conocimiento) que coexiste siempre con el nus. La Gnosis-Logos coexiste siempre con el supremo Nus de la perfectísima Bondad y proviene de ella. La diferencia entre el Nus y el Logos es que éste último nace del primero. Por eso el supremo Logos es llamado por nosotros “Hijo” para que conozcamos con certeza que con su propia hipóstasis (base substancial o persona) resulta perfecto, porque tiene la existencia por el Padre y en nada es inferior relación con la esencia sino idéntico a Él. Se diferencia del Padre también por la hipóstasis, ya que el Logos provino con el Divino Nacimiento del Padre de modo divino. (Filocalía t. 4º, v. 35).

Metropólita Ierózeos Vlajos, «…Tal como sabemos, Dios es Trinitario: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los Padres llaman “Nus” al Padre, “Logos” a Cristo y “Espíritu” al Espíritu Santo. Puesto que la psique (alma) es como imagen de Dios, entonces ella también tiene tres fuerzas: “nus”, “logos” y “espíritu”. El nus tal como hemos dicho anteriormente es el núcleo de la existencia del hombre, y el logos es aquel que expresa las experiencias del nus. Tal como el Cristo, el Cual es el Logos del Padre que nació de Él, así también el logos del hombre que conecta con la lógica, nace del nus del ser humano. El espíritu en la psique humana es el “eros” (amor) del hombre a Dios. Entonces el nus (como energía y el corazón como esencia) es el centro de la existencia del hombre que adquiere la experiencia de Dios y el logos es aquel que formula las experiencias del nus». ( Metropólita Ierózeos Vlajos, “Conversaciones sobre la Psicoterapia Ortodoxa” Pág:32)

Ierotheo Vlajos: «…y Dios es Logos: es co-creador, co-causante de cada creación, nada se ha creado sin él, por consiguiente, era Dios. Es decir, dicen los investigadores estudiosos que Juan enseguida define a Jesús Cristo las cualidades o atributos de Dios: eterno, persona particular (la segunda), pero la misma naturaleza con el padre y la misma fuerza, energía y creatividad.

El logos es a la vez liturgia, función que percibe los conceptos, pensamientos (los logos) para transmitirlos a los demás. Por eso en la lengua helénica logos significa el pensamiento (concepto o idea) y la palabra que lo expresa.

…Es interesante la observación de que la teología escolástica identifica el término “ratio” (razón) con el término “logos”. Mientras que el primero significa una posibilidad racional del intelecto para discernir y relacionar los objetos creados, el logos en la lengua helénica significa entre otras cosas, el reunir, concebir y definir en orden y armonía. San Agustín separó la ratio en “superior” e “inferior”. La primera la identificó con el “intellectus” que también fue considerado equivocadamente como el nus.

Es sabido que durante la antigua filosofía helénica y también en la presocrática, el logos no es la lógica, la razón de la mente, sino aquella fuerza que en el universo dirige y coloca en armonía la multiplicidad de las cosas creadas en toda la naturaleza. Con este concepto Logos se denominó a la Segunda Persona de la Santa Trinidad, como Aquél que expresa la voluntad de Dios, como Aquél que ha creado el mundo. También el nus en la Tradición Ortodoxa es el ojo de la psique (alma), una energía de ella, que es distinta de la energía lógica de la mente». (Pág.402, Ierozeos Vlajos: Hisijía y Teología).

San Juan de Crostanda dice: 247. El logos revela lo que está en el cerebro y al corazón del hombre, es decir, revela al nus invisible, dominador y creador. Así más o menos de una manera también el Logos de Dios nos apocalipta (revela) al Padre y el Espíritu Santo el Vivificador y la Fuerza del Altísimo que procede eternamente antes de los siglos del Padre y se apocalipta=revela a los hombres por  el Hijo. “…la fuerza del altísimo te cubrirá…”. Ahora entendemos también la palabras que dijo nuestro Salvador, que “…nadie conoce perfectamente al Hijo sino el Padre y nadie conoce al Padre sino el Hijo y al que quiere el Hijo se lo apocaliptará, revelará…” (Mat 11,27). Es decir, sólo el Hijo revela a los hombres al Padre, tal y como el logos revela los loyismí escondidos en nuestras psiques. ¡Tan estrecha es la unión entre el Padre y el Hijo! Cada Persona de la Santa Trinidad tiene su propia autoridad, poder y su propia misión y trabajo podríamos decir. Por eso el Señor dijo a Sus discípulos: “…si no me voy, el Paráclitos, (Consolador, Suplicador) no vendrá a vosotros; y si me voy, os lo enviaré.” (Jn 16,79). ¡Gloria en Ti Hijo de Dios que nos ha revelado el misterio de la Santísima Trinidad – Del Padre, por Hijo y en Espíritu Santo! Tu Logos es verdad. Vivimos de todos Tus logos junto también con cada logos Tuyo separadamente. Tus logos son dulzura, paz y vida, especialmente a los que se refieren al Paráclitos. (Tomado de la “vida en Cristo” de San Juan de Crostanda).

d) Logos inefables, increados y logos-conceptos creados. (pág.232).

Por Ierotheo Vlajos: “Hisijía y teología”,

Los visionarios de Dios son elevados al Paraíso y entonces escuchan logos inefables, según el testimonio del Apóstol Pablo: “Conozco un hombre, un cristiano… Fue arrebatado al paraíso y oyó logos inefables que el hombre no puede expresar” (2ª Cor.12,2-4)…

…El caso del Apóstol Pablo es muy característico. Ascendió hasta el tercer cielo y entró en el Paraíso, escuchó logos inefables que no podía transmitir tal y como los escuchó y se fue iniciado, instruido en el conocimiento (increado) de los misterios de Dios. Pero algunas de estas experiencias las transmitió a continuación a sus hijos espirituales y conducirlos en sus vidas espirituales. Así pues, durante la experiencia se inició en los logos inefables y a continuación trasladó esta experiencia a lo que es posible para los hombres, con logos y conceptos creados, es decir, utilizando la lengua humana creada y las imágenes de la naturaleza creada. Así, trasladado el misterio de la apocalipsis=revelación a la realidad sensible, permanece misterio, pero capaz de ser vivido por los que ascenderán y participarán de la experiencia del Pentecostés. Pág.233

El ejemplo relevante de la relación entre logos-conceptos creados y logos inefables es el acontecimiento del descenso del Espíritu Santo durante el día del Pentecostés. El Espíritu Santo descendió a los corazones de los Discípulos y de los Apóstoles…

…Es decir, una es la voz y el trueno que todos escuchaban, otra es la voz espiritual que los Apóstoles escuchaban dentro de sus corazones y otra distinta es la voz que transmitía los misterios del Espíritu al corazón de los oyentes en el kerigma de San Pedro (He 2,1-13). En todos estos casos actuaba el mismo Espíritu Santo de múltiples maneras. (Pág.234)

Así vemos que hay discernimiento entre logos inefables y logos-conceptos creados. Los misterios del Espíritu se viven con la participación de la energía increada de Dios que se denomina como “logos inefables”. En cambio, la transmisión de los misterios a los hombres se hace con logos y conceptos creados con la finalidad de ser conducidos a los logos increados y a la participación de la glorificante o deificante energía increada de Dios.

Esta relación entre la Jaris increada de Dios y logos y conceptos creados, se ve en muchos pasajes de los Santos Padres de la Iglesia. En muchos de estos pasajes se dice que bajo la letra de la Ley existe escondido el espíritu de la ley. Es decir, que debajo de cada mandamiento de Dios existe una vida completa que es vivida por aquél que en Espíritu puede introducirse en este mundo espiritual. Mencionaré algunos Padres, como San Dionisio el Areopaguita, San Basilio el Grande, San Gregorio el Teólogo, San Juan Crisóstomo, San Máximo el Confesor, San Simeón el Nuevo Teólogo, San Nikitas Stizatos, San Fotios, San Gregorio Palamás etc,… (en el libro hay ejemplos de estos santos). (Pág.235)

…Esto significa exactamente que en los mandamientos de Dios existe una unión mística entre la Jaris increada y los logos y conceptos creados. Aquellos que tienen condiciones eclesiológicas ortodoxas y condiciones espirituales captan y viven la Jaris increada de Dios. Pero los que no tienen estas condiciones ortodoxas se quedan sólo en las cosas exteriores y en los logos y conceptos creados. (Ierotheo Vlajos: “Hisijía y teología”, pág.236).

A continuación desarrollaremos unos términos muy significativos que derivan del término logos o tienen relación.

Λόγος ενδιάθετος (logos endiazetos) logos innato: es decir, el logos del corazón por el que reflexionamos, juzgamos y decidimos, sin abrir la boca. El nus utiliza a éste logos mediante lo logístico de la psique y dice la oración del corazón o de Jesús: Κύριε Ιησού Χριστέ ελέησόν με (Kirie, Jesús Cristo, eleisón me.

Logos espermático: Semilla, germen de verdad que sembró Dios en todos los hombres, en cambio toda la verdad la dio con el Cristo. (Ver también sobre el término en otra sección tenemos un capítulo grande, donde es desarrollado el origen y la historia del término logos espermático).

“Λόγοι τῶν ὄντων, Logos de los seres”: los Santos acostumbran a llamarlos también “bondadosas voluntades”. Los logos de los seres constituyen medios de elevación del nus a Dios por la creación. Existen dos clases de este tipo de logos, los increados e idénticos a Dios y los creados y naturales que se ven en las creaciones de Dios. Los primeros son creadores de esencias y los segundos (que son resultados, imágenes y ejemplos de los primeros) constituyen las esencias de los seres que se han producido en el tiempo como creaciones de la voluntad de Dios. Los que tienen claridad psíquica contemplan de la creación los logos creadores que tienen su principio en la sabiduría, fuerza y bondad de Dios. Conocen analógicamente a Dios y le elogian alaban, aman y agradecen. San Nicodemo el Ayiorita al respecto nos dice: “El ancestral Logos y Creador y el nus lógico humano son dos extremos. Los logos espirituales de los seres que hay entre medio de estos dos extremos son los que causan la unión entre ambos”. Los hombres tienen psique con esencia y energía y por eso disponen de nus (con atención y memoria), logos (lógica) y espíritu. El espíritu es la energía de la Jaris (gracia) increada que vivifica la psique y la psique vivifica el cuerpo. El nus y el logos están unidos y resultan inseparables de la psique (alma) después de la muerte física. Podemos distinguir según los Padres entre varios tipos de logos, como por ejemplo, el innato que es la voz interior de la conciencia, el oral, el conceptual o intelectual, el escrito, el pintado o iconografiado y el que se hace mediante señas.

“Λογική” (loyikí) lógica: Es la energía y fuerza de la psique, con la que adquirimos la conciencia del mundo que nos rodea y estamos en relación con él. En las escrituras patrísticas la lógica no se identifica con el nus. Con éste conseguimos la experiencia de Dios, y con la lógica describimos cuando hace falta y a medida de lo que nos es posible esta experiencia.

“Λογικός” (Lógico): el término conecta con el Logos y a través suyo con el divino Logos, Segunda Persona e Hipóstasis de la Santísima Trinidad. El término se refiere al nus que da la posibilidad de adquirir increada gnosis espiritual. Cuando el término se usa en combinación con la psique – psique lógica – entonces significa divina belleza dotada de lógica. Lo lógico, lo logístico o el loyismós correspondientemente, constituyen los principales elementos del nus o de su función.

“Λογισμós, οί” (el loyismós o los loyismí”: En la escritura patrística, se llaman los pensamientos simples o compuestos, unidos con la fantasía, razonamientos, meditaciones, reflexiones, concepciones, ideas o las tendencias conscientes e inconscientes de la psique, o vivencias enteras (donde actúan todas las fuerzas de la psique: nus, diania (mente o intelecto), corazón, conciencia y voluntad). En el último de los casos tenemos la forma total de los loyismí. Éstos conectan con imágenes y con varios estímulos, que provienen de los sentidos físicos y la fantasía. Sobre todo los loyismí pecaminosos (avaricia, gula, ira, vanidad, soberbia, pereza, lamentación, lujuria). Mediante estos los loyismí entran en la psique y activan los pazos por el siguiente proceso: choque del nus y el loyismós; conversación del nus con él; aceptación por la psique; cautiverio de la psique por el loyismós; deseo, ansia y caída en el pecado, pazos.

El Metropólita Ierózaeos Vlajos nos dice que: “Los Santos Padres dicen que los loyismí provienen de muchas causas. Principalmente recalcan cuatro: Primero por la voluntad física del cuerpo (carne). Segundo de la fantasía por los sentidos de las cosas de este mundo. Tercero, por las supersticiones, tendencia, declinaciones e impulsos de la psique y cuarto por los efectos de los demonios. Vemos pues que muchas son las causas de las cuales provienen los loyismí. Unas son buenas y otras malas. Unos loyismí provienen del diablo y los pazos, y otros provienen de Dios, los ángeles y los santos. Por eso el discernimiento de los loyismí si son de Dios o del diablo es un carisma, don que ha logrado el que tiene gnosis (espiritual) de Dios. Entonces el trabajo del Padre espiritual es discernir el origen de los loyismí y sanarlos. San Simeón el Nuevo Teólogo enseña que podemos cambiar de padre espiritual cuando este expresa la debilidad de discernir los loyismí. Los Santos Padres se han ocupado muchos siglos antes que los psiquiatras académicos actuales sobre esta especie de guerra interior. Han hecho una análisis exhaustiva tan grande que no hay espacio para expresarla ahora totalmente. En los 5 tomos de la Filocalía de los Santos Padres Nípticos se desarrolla exhaustivamente este tema. (Enfermedad de la psique y salud, pág. 141-142)

“Λογιστικό” (Loyistikó o logístico): es una de las tres partes de la psique, a la cual corresponden las virtudes de la lógica, sensatez, coherencia y sabiduría. Sus fallos son ausencia de fe, herejía o error, insulto, orgullo, vanagloria, etc. en cambio su sanación es oración continua, estudio y agradecimiento a Dios. Amín.

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