ΔΙΑΝΟΙΑ Diania MENTE, CEREBRO O INTELECTO

Διάνοια (diania). Es el cerebro, mente, intelecto, o mente analítica, genio, inteligencia, ingenio. Deriva de “dianús” (διά, dividido por, para, por y nus). La diania se encuentra en el enkéfalos (cerebro) y su energía es la mental, intelectual, racional o lógica. Es una parte del nus que elige, divide, analiza y desarrolla un loyismós (pensamiento). Tiene el poder de conceptualizar teóricamente la realidad expresada mediante el lenguaje (logos). “Conocemos bien que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado διάνοια (diania) iluminada y capacitada a conocer el Verdadero Dios. Estamos y vivimos en el Verdadero, mediante Su Hijo, el Jesús Cristo. Él es el Verdadero Dios, la vida eterna y la fuente inagotable de ella” (1ª Jn 5,20). La capacidad lógica del hombre es deducida por conclusiones o por transformación y desarrollo de conceptos que resultan de datos que se facilitan por apocálipsis (revelación al corazón). También puede ser mediante gnosis y percepción espiritual del nus, o por la observación de los sentidos. La diania coopera con la fantasía en la creación de los loyismí pensamientos simples o compuestos, reflexiones. Es como una fantasía del logos, puesto que da forma a las meditaciones sin hipóstasis (base substancial) que se extienden por las opiniones incorrectas y del mal uso de las cosas.

San Gregorio Palamás dice: “El nus es esencia autóctona que tiene como principal energía la “noerá” (energía espiritual humana). Pero cuando cae de este movimiento independiente, se somete al movimiento de la energía de la diania y se limita solamente a la vida mental, racional o intelectual.”

Los pecados empiezan por la diania que es por donde nos atacan los demonios y continúan después con la lucha en el nus. Después viene el consentimiento del nus y finalmente la acción. En la escritura Patrística Elénica se expresa el logos de forma que indica los logos del Señor: “Y amarás al Señor tu Dios con toda la energía de tu corazón, con toda tu psique y con toda tu διάνοια (diania)  y con toda la fuerza de tu voluntad” (Marc. 12,30).

Los Santos Xanzopuli nos enseñan que el cambio de la diania a través de la μετάνοια (metania), conversión, introspección, giro del nus y la diania hacía nuestro interior es lo que desea Dios de nosotros, porque con la metania mejoramos. La diania es capaz de quedarse sola ante Dios y rogar por nosotros. Dijo un santo que cuando te viene el loyismós del orgullo y te dice que te acuerdes de tus virtudes, deberás analizarte con la atención del nus y verás tu suciedad, infidelidad y pecaminosidad (Filocalía 5º t, pág. 69).

San Hisijio el Presbítero en la Filocalía tomo 1º nos dice al respecto:

54. Quédate dentro de tu diania por la nipsis y en las tentaciones no te fatigarás. Si sales de allí aguanta con paciencia las tentaciones que vienen.

69. Aquel que no conoce como caminar en el sendero espiritual, no se ocupa para nada de los pensamientos malignos y apasionados. Toda su preocupación está en el cuerpo, la carne, en la gula que le convierte en esclavo de su estómago, su panza y entonces su nus sufre, se hace irascible y resentido, se deprime y se entristece. Por otro lado, si hace un ejercicio ascético exagerado, enturbia su diania.

174. La monóloga oración destruye los autoengaños y los engaños de los demonios. Porque cuando se invoca constantemente e infatigablemente a Jesús el Cristo, que es el Dios, de ningún manera permite el comienzo de la invasión de ellos que se llama también ataque, tampoco deja al nus mediante su espejo la diania, que muestren alguna forma, imagen, reflexión o logos que hablen al corazón. Si no se introduce en el corazón ninguna forma demoníaca, tal y como hemos dicho, el corazón se queda vacío de malignos loyismí; porque los demonios así acostumbran a acercarse con loyismí y enseñar e introducir secretamente la maldad. (Monóloga oración, contacto consciente con el Logos de Dios Cristo con atención al fondo del corazón donde empieza la voz, de las palabras Kirie Jesús Cristo Dios eléisón, me o compadécete de mí)

175. Mediante la continua oración queda limpio el aire de la diania de las nubes oscuras y de las energías de los perversos y malignos espíritus. Y cuando el aire cordial está limpio, puro, es imposible que no brille dentro del hombre la divina luz increada, al no ser que por exaltación, vanagloria y exhibición, hinchamos el nus y queremos alcanzar las cosas inefables e inalcanzables. Entonces el Jesús no nos ayuda, porque el Cristo nos aconsejó y nos enseño la humildad y estas cosas las odia.

178. Aquel que quebranta la cabeza de la serpiente (Gén. 3,5) y con pegas llenas de ira, la machaca con palabras enfadadas, éste ha resistido y rechazado la guerra. Porque destruyendo la cabeza de la serpiente, evita muchos perversos pensamientos, fantasías y obras malignas. Entonces la diania permanecerá serena e imperturbable, al estar recibiendo a Dios con su alerta y vigilancia a los pensamientos. El regalo que hace Dios gracias a este esfuerzo es la gnosis, o sea, el conocimiento del cómo vencer a los demonios y catartizar (sanar, limpiar) rápidamente el corazón de los pensamientos, reflexiones y fantasías que infectan el interior del hombre, tal y como dice el Señor: “Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, los insultos, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan e infectan al hombre” (Mt 15,19).

196. Bienaventurado y feliz aquel que realmente ha asumido la oración de Jesús en su diania y clama hacia Él dentro en su corazón sin parar, tal y como está unido el aire a nuestros cuerpos o como la llama a la vela o igual que cuando pasa el sol por encima de la tierra y trae la luz del día. El santo y divino nombre del Señor, al brillar dentro de nuestro nus, iluminará en la diania innumerables conceptos brillantes como el sol.

San Diádoco de Fótica en la Filocalía tomo 1º escribe que: 26- Los luchadores deben mantener sus dianias siempre serenas e imperturbables, para que el nus pueda discernir los loyismí (pensamientos, reflexiones) que le atraviesan; y los buenos que el Dios envía, colocarlos en los depósitos de la memoria; en cambio los malos y demoníacos rechazarlos.

La percepción espiritual en el corazón, que se llama αποκάλυψις (apocálipsis) revelación de lo increado, algunos la han interpretado erróneamente y la han confundido con la percepción intelectual o mental de la diania que se llama ανακάλυψις (anakálipsis) descubrimiento o percepción de lo creado.

La gnosis intelectual de la diania es inferior a la gnosis (increada) espiritual y no significa necesariamente la inmediata percepción de las esencias interiores o principios de las creaciones, todavía menos la verdad divina. Realmente, la verdad y la gnosis espiritual se encuentran por encima del nivel de la diania y son percibidas por el nus. La Verdad es superior a la gnosis espiritual y la gnosis espiritual es superior a la gnosis lógica. La madre de todas las imperfecciones es el perfeccionismo intelectual humano que conduce al orgullo, la soberbia espiritual e intelectual cuyo padre es Satanás. Además en los ¡ay…! del capítulo 23 de San Mateo donde nuestro Señor inspecciona y recrimina a los γραματοίς (gramatís, intelectuales, “tiólogos” con título) y los fariseos, los contemporáneos “tiólogos”, lo dice claramente. “En la cátedra de enseñanza de Moisés se han sentado intelectuales y fariseos dictando leyes… Vosotros no os hagáis llamar “rabí” porque uno es vuestro maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Ni dejéis que os llamen profesores, porque uno es vuestro profesor, el Cristo. Más ¡ay de vosotros intelectuales y fariseos farsantes!, Porque cerráis la Realeza (increada) de los Cielos delante de los hombres: que ni entráis vosotros, ni a los que están dispuestos a entrar dejáis entrar” (Mt 23. 8, 10, 14). En este fallo tan fino y difícil de discernir han caído muchos. Según San Gregorio Palamás el diablo es un experto en las Escrituras, puede y sabe meditar, dialogar, filosofar hablando extensamente y pregonar sobre Ellas.

Según el P. Romanidis la caída de cada hombre y su esclavitud en la creación consiste en la confusión de la energía del espíritu humano del hombre (del nus, corazón o noerá como energía de la psique, según los Padres) con esta misma energía de la diania. En esta confusión los loyismí (pensamientos simples o unidos con la fantasía) provenientes del ambiente exterior se convierten en loyismí del espíritu humano o nus del hombre, con el resultado de la debilitación gradual de la comunión del corazón con la energía increada y la increada realeza de Dios. La terapia y sanación de esta enfermedad empieza con la catarsis del espíritu o psique del hombre (corazón como esencia y nus como energía) de todos los loyismí buenos y malos y su limitación en la diania. El espíritu humano o nus del hombre se libera de la diania y regresa mediante la oración del corazón o noerá o de Jesús (esencia que es su centro existencial). En su estado natural el espíritu humano o nus se energiza y opera como un remolino dentro del corazón. En estado caído (enfermo) se encuentra expandido en el cerebro identificado con sus conceptos, significados y afirmaciones quedando atrapado y esclavizado en ellos. (De su libro: La religión es una enfermedad neurológica y la ortodoxia su terapia y sanación).

El Yérontas Sofronio nos dice: «Algunas veces uno ve también la luz de su diania. Existe la Luz divina y la luz diabólica. Los filósofos – como Plotino y otros Occidentales y los Orientales como budistas, etc.- ven la luz natural de sus dianias, algunas veces también están influenciados por el diablo. Hay gran diferencia entre ellos. La luz diabólica tiene otra energía. Cuando el diablo mostraba su luz a san Siluán, entonces él veía sus entrañas. La luz natural de la diania es un alumbramiento de enseñanzas filosóficas. Entonces el hombre siente que vienen y se van estos alumbramientos. Pero la divina Luz da otra gnosis, es Luz (increada) de agapi, Luz de Cristo, apocálipsis-revelación del Dios Trino.

Es un error la identificación de la luz natural de la diania con la divina Luz increada y con la luz satánica. Así que la luz natural de diania se puede considerar como satánica, de acuerdo con el lema: “sal detrás satanás, tu eres un obstáculo escandaloso para mí, porque no dices, ni sientes, tampoco tienes en cuenta las cosas de Dios sino las de los hombres” (Mt 16,23). Otras veces la luz natural de la diania es distinta de la demoníaca. La luz de los ángeles es participación de la Luz increada. La luz de Plotino, por ejemplo, no abraza el mundo con agapi.»

Ierózeos Vlajos en su obra: “Psicoterapia Ortodoxa” nos dice sobre el nus y la diania, que San Pablo en la epístola de 1ª Corintios 14,14-15 escribe: “Porque si con el carisma de la lengua oro a Dios, mi espíritu ora y la mente se queda sin fruto. ¿Qué se debe hacer en este caso? Oraré con el espíritu y con la mente también, psalmodiaré con el espíritu y con la mente también” La psique (naturaleza) con el corazón (esencia) y el nus (energía) que se encuentra en la Jaris (energía increada) del Espíritu Santo se inunda de sentimientos y emociones y se benefician de la oración. La diania queda estéril y sin frutos para los demás. ¿Qué se debe hacer pues en este caso? Orar y psalmodiar con el carisma espiritual de la lengua y orar también con la mente entendiendo e interpretando el contenido de la oración y el salmo. En este pasaje el espíritu es el carisma de la glosolaliá (oración interior del corazón sin cesar) y el nus es la diania (mente, intelecto). Más allá de todo esto, San Máximo el Confesor califica la lógica o logos y el corazón como el centro de nuestra existencia con el cual adquirimos la gnosis de Dios. Como nus presenta la diferencia entre la energía y la operación de cada función. El nus es aquel que ve claramente las cosas y por eso debe catartizarse (purificarse). El logos, (la lógica de la diania) expresa las cosas visibles y las experiencias contempladas. Con este pasaje llegamos a la conclusión de que para que alguien llegue a ser Padre de la Iglesia, no sólo debe tener el nus sanado, purificado y lúcido, sino también la expresión, es decir, tener ejercitado el logos para expresar esas realidades sobrenaturales a medida de lo posible. Por eso el principal papel de la enfermedad de la psique, lo desarrolla la energía lógica que su instrumento u órgano es la diania y los loyismí. Allí se efectúa el ataque de los demonios y los simples loyismí se desarrollan y complican quedando concebida la epicimía (deseo, ansia, anhelo) y así permaneciéndose presa la energía de la voluntad conduce al hombre al pecado. Un método terapéutico ortodoxo deberá de ver el tema de los loyismí y el significado de la lógica.

-Pregunta: ¿Sobre esta identificación del nus con la lógica (diania) nos puede explicar qué pasa?

-P. Ierózeos, ocurre lo siguiente: Tal como el ojo del hombre cuando padece de algo no puede ver, así también cuando el ojo de la psique, que es el nus, está dañado, inmediatamente le sustituye la lógica. La lógica quiere crear y desarrollar una gnosis (conocimiento) de Dios y ver a Dios. Así de esta manera se hacen meditaciones, filosofías e ídolos (fantasías e imaginaciones falsas) de Dios y de esta manera deja el hombre de tener conocimiento real de Él. Tiene una gnosis del ídolo. Por eso se crean varias herejías y caemos en formas y planes que están fuera de la enseñanza ortodoxa. (Idem, Diálogos sobre la Psicoterapia Ortodoxa, pág. 57).

Tomado del libro “Enfermedad psíquica y salud” pág. 60-61.

-¿Qué cree usted que se puede hacer en estos casos? ¿Es decir, yo he estudiado psicología y he aprendido varios métodos psicológicos en distintas escuelas  y con estas bases analizo y juzgo a las personas. No puedo adquirir sentido claro y limpio sobre la Ortodoxia y así es; entonces, cómo puedo liberarme de esta horrorosa situación?

-Su pregunta es decisiva. Realmente creo que existe un problema. Pero es necesario que el hombre se sane. Existen dos maneras básicas de terapia. Una es abandonar y desprenderse de esta riqueza de la diania. San Nikitas Stizatos, hablando sobre la pobreza, sostiene que ella no es sólo desprendimiento de los bienes materiales sino también desprendimiento de la riqueza intelectual de la diania. Puedo añadir que la pobreza espiritual es la deposición y abandono de todas las gnosis que el hombre ha adquirido antes, cuando vivía mundana y carnalmente. San Zalasio sostiene que la pobreza espiritual humana es la apazia (sin pazos) total, que sucede cuando el nus, ya sin pazos, se libera de la cárcel de los sentidos y las cosas sensibles. Porque cuando el hombre dispone de este tipo de gnosis psicológicas y filosóficas y viniendo en la Iglesia las sigue manteniendo en su interior, entonces en momentos de gran autoconcentración estas se elevan en contemplaciones místicas y entonces el hombre cree que esto es apocálipsis=revelación de Dios. Y de esta manera se mancha su corazón limpio y la enseñanza clara y pura de Cristo. La segunda manera es que pase el hombre por una profunda metania. La gran metania que es la llegada en el corazón de la energía increada de la Jaris de Dios, que quema cada cosa humana y constituye al hombre portador de la Apocalipsis=Revelación. Por eso cuando estudiamos obras patrísticas, por lo menos tenemos que desencadenarnos de las gnosis y las ideas del pasado, para conseguir el sentido claro y puro de la Ortodoxia. Os digo todo esto para que no hagáis con las gnosis paralelismos y comparaciones psicológicas que dominan hoy. Existe un gran peligro de ver la vida espiritual mediante interpretaciones psicológicas de sistemas contemporáneos humanocéntricos.

Cap. I. La lógica, “Psicoterapia Ortodoxa” I. Vlajos, p. 192-202. La energía lógica de la psique conecta y se vincula con la noerá (energía espiritual humana) pero no se identifican. Una cosa es el trabajo de la lógica y otro el trabajo del nus. La psique es “a imagen de Dios”. Como Dios es Nus, Logos y Espíritu, lo mismo sucede también respecto a la psique. Según San Gregorio Palamás el hecho de que la psique tenga nus, logos y espíritu, se dice con unas condiciones: 1) Que la representación del hombre, sobre el misterio Triádico, se entienda en el sentido de que la Triadología no es antropomorfa, sino antropología “triadomorfa”, es decir, que no se interpreta el Dios Triádico a partir del hombre, sino el hombre en base del Dios Triádico. Esta interpretación no es simplemente psicológica y humana sino apocalíptica (revelativa). Esto significa que sólo cuando el hombre se encuentra en apocálipsis (revelación), tal y como la han vivido todos los santos, puede percibir y entender esta realidad. 2) Que se entienda que el hombre tiene nus, logos y pnevma (espíritu) con forma de existencia triádica, pero no son hipóstasis (bases esenciales, subsistencias), tal y como ocurre en las personas-hipostasis de la Santa Trinidad, sino energías de la psique. Por lo tanto, “estas tres energías nus, logos y pnevma (espíritu) son inseparables entre sí, pero no tienen calidad hipostática, según San Gregorio Palamás”.

 Después del estudio de las obras de los Padres, se puede decir con alguna reserva que el logos es innato y oral y, además, está unido al nus. En cambio, la lógica que se conecta y vincula con la diania, es el instrumento con el cual se expresa el logos. Se puede decir que existe una diferencia fina entre logos y lógica como también entre logos y diania. La diania según san Gregorio Palamás no es el ojo de la psique, sino el nus es el ojo de ella. La diania hace comprensibles las cosas sensibles, intuitivas y las experiencias que vive el nus del hombre. En el nus se apocalipta=revela Dios y la diania registra esta experiencia en oraciones lógicas. Aquel que catartiza (sana, limpia, purifica) su nus, dentro del cual se apocalipta=revela Dios y a continuación, la diania mediante el logos, expresa esta experiencia interior, éste hombre será lógico. Fuera de esta disposición el hombre será ilógico y no se diferenciará de los ilógicos o animales irracionales. Aunque tenga logos y lógica, al no conectar con Dios estará muerto. La psique oscurecida y muerta indica también la mortificación del logos.

En el hombre primitivo, no caído, funcionaba de esta forma el logos. El nus intuía, sentía y percibía a Dios y el logos expresaba esta experiencia y vida con la ayuda de la diania, con aquel particular instrumento del cuerpo. Pero después de la caída se consumó la mortificación de la psique, que tuvo como consecuencia la debilidad del funcionamiento natural de todo el mundo interior de la psique y sufriesen anomalías todas las funciones interiores. El nus del hombre fue oscurecido y cubierto de pazos, le abordó una impenetrable oscuridad. El logos no pudiendo expresar las experiencias del nus se identificó con la diania o la ratio (razón). Así la lógica (razón) se elevó más arriba del nus dominando al hombre post-caído. Esto en realidad es la enfermedad del logos y de la lógica (ratio). Esta última se sobrealimenta y se convierte en fuente de gran anomalía en el organismo espiritual. Allí se reciben ataques fuertes del orgullo, la arrogancia y todas las energías del egoísmo que son la fuente de la anomalía…

Un argumento más para la existencia de Dios es la experiencia del nus catartizado (sanado, purificado). Por eso el intento de la lógica para avanzar sola hacia el camino del conocimiento a Dios, fracasará porque por un lado no encuentra a Dios para nada y por el otro lado, crea una imagen falsa sobre Dios. A causa de todo esto durante períodos se han creado varias corrientes de teorías filosóficas para Dios y varias religiones. Las herejías que perturbaron la Iglesia de Cristo se deben a esta exaltación arrogante de la lógica. Por eso se recalca que los Padres no hacen teología aristotélicamente, es decir, proyección con la lógica y la filosofía, sino “pescadamente” por atracción sin privar la libertad, es decir, por la energía increada del Espíritu Santo.

Es característico, sublime y revelativo el diálogo de San Gregorio Palamás con el escolástico Barlaam. “El hombre por su autoconocimiento, cuando intenta investigarse con su lógica, puede rápidamente llegar a la esquizofrenia, porque atribuirá a otras causas la existencia de sus problemas interiores y así caerá en depresión, melancolía y ansiedad. El Santo nos dice que para el autoconocimiento humano se necesita el método terapéutico del autoconocimiento ortodoxo. Así, se adquiere el conocimiento de nuestro mundo interior, no con la lógica sino con la nipsis, la catarsis del nus, la áskisis (ascesis, ejercicio espiritual) y la metania. El hombre en su intento para mantener su nus catartizado, (purificado, limpio y lúcido) llega a conocer sus problemas interiores y descubre sus pazos que le dominan en su interior. La lógica cuando no está sometida al nus que disponga de la Jaris, la energía increada, creará muchísimas anomalías en la vida. En cambio cuando la lógica se somete al nus es sana y natural”. A esta finalidad aspira la ascética instrucción psicoterapéutica de la Iglesia Ortodoxa. (Ierozeos Vlajos: “Psicoterapia Ortodoxa”, capítulo 3º).

El uso de la noerá energía y de la lógica energía del hombre, según San Gregorio Palamás

San Gregorio Palamás, en su segunda homilía sobre la Presentación, donde nos presenta la persona de la Zeotokos (Madre Dios), como modelo de la vida Hisijasta, habla detalladamente sobre las cinco fuerzas de la psique: nus (espíritu humano), diania (cerebro, mente, intelecto), fantasía, δóξα (opinión, gloria, alabanza) y sentido o sentimiento. Allí, éste gran maestro en anatomía de la psique humana aclara, que la diania (mente, intelecto) es fuerza, energía lógica, racional y con diversos loyismí (pensamientos, reflexiones) desarrollados completa la δóξα doxa o sea, la opinión y tiene como sede el cerebro. El nus es esencia autóctona que tiene como principal energía la “noerá”(energía espiritual humana). Pero cuando cae de este movimiento independiente se somete al movimiento de la energía de la diania y se limita solamente a la vida mental, racional o intelectual.”

…En Occidente para aquellos que se han dejado influir por su teología, filosofía y corrientes sociales, la lógica se opone a la fe, lo natural se contrapone a lo sobrenatural y viceversa. Se hace esto porque estos hombres no distinguen entre la noerá energía humana que es receptora de la gnosis (conocimiento) increada de Dios y la energía lógica del hombre que es el instrumento de la gnosis creada. La teología ortodoxa percibida correctamente sin influencias escolásticas nunca jamás podrá chocar con la ciencia y la filosofía tampoco rechazará la lógica que se ocupa de la gnosis creada. La teología ortodoxa rechaza la lógica creada y racional que quiere de forma auténtica conocer lo Increado del Dios Trinitario. La lógica escolástica racional no sirve. Un Dogma o regla de la teología ortodoxa es que: “expresar a Dios es difícil y conceptuarlo aún más ” (San Gregorio el Teólogo). La práctica de la ascesis ortodoxa proporciona al hombre la posibilidad de la metamorfosis y conversión de su ensalzada, inflada y atrofiada lógica.

Cuando descubra y reconozca la energía espiritual en su corazón y se haga merecedor de ella mediante la práctica de la ascesis de la Παράδοσις (Parádosis) de la Iglesia Ortodoxa, sólo entonces el hombre hará buen uso de la lógica que le ha dado Dios… (Parádosis es la Santa Entrega por Cristo a Los Apóstoles y a través de ellos a los Santos Padres hasta hoy sin alteración).

Se hace un buen uso de la lógica cuando el hombre empíricamente ha conocido el discernimiento entre su energía lógica y su energía noerá espiritual. Entonces no deja que preceda su lógica en su experiencia a Dios. En esta relación empírica con Dios la energía noerá-espiritual del hombre y el nus, como único instrumento de percepción, expectación y contemplación de Dios, se une con la increada energía divinizante, común en las personas de la Divina Trinidad. En el nus se apocaliptará=revelará Dios. La lógica como energía será aquella que formulará y expresará las experiencias del nus. Esta apocálipsis (revelación) sobrenatural de Dios al hombre, mediante la energía espiritual-noerá, nos indica el nivel superior que ilumina el nivel inferior de la vida terrenal que es la apocálipsis (revelación) natural que se hace con la lógica. Entonces en la diania del hombre se mueven varias teorías y consideraciones como las bondades de Dios, el estudio de la muerte, el juicio, paraíso, entendimiento, reconocimiento y estudio de la vida de Cristo en la tierra y de Sus Santos, contemplación sobre las creaciones sensibles y espirituales de Dios, como los Ángeles, estudio sobre la kénosis (vaciamiento del Dios Logos), reconocimiento y percepción de los conceptos inalterables de los dogmas Cristológicos y Trinitarios. El cristiano encontrándose en esta situación espiritual, expresa en energía la imagen lógica de Dios y sin duda hace también uso correcto los miembros de su cuerpo. Sólo así se rinde en reverencia y veneración a Dios “en espíritu y verdad” y se ofrece el “culto lógico” del creyente. Entonces el creyente por experiencia entra en el camino empírico de la teología. Adquiere la visión de Dios, la vivencia y experiencia de la Divina Energía increada Jaris, mediante la energía espiritual-noerá y después hace teología y la vive auténtica e inconfundiblemente a través de su energía lógica. Si la teología permanece en el nivel intelectual de la mente racional y no es emanación de la Jaris increada, un gran abismo las separa. Dice San Gregorio, es como hablar de algo que no has visto y no has adquirido. El teólogo carismático tiene desarrollada de manera extrema su energía, tanto la espiritual-noerá como la lógica.

    El hombre contemporáneo encerrado en el racionalismo, intelectualismo, en la tecnocracia y en el realismo humanizado, que caracteriza nuestra época, es injusto consigo mismo. Abandona el espacio de la libertad del espíritu al nivel de lo terrenal. San Gregorio Palamás, el Megadidáskalos (gran maestro), la imborrable e inconfundible estrella Athonita, pone de relieve y proyecta al hombre contemporáneo la verdad y la vida que abre la persona a la eternidad. Así la vida en la tierra se hace preparación para la eternidad y el hombre consciente y libremente con la Jaris energía increada de Dios se convierte en eterno y persona como imagen de Dios.

     Afrontar correctamente los rápidos avances tecnológicos, sobre todo la genética y la información, como también las medidas contra una amenaza de catástrofe ecológica, se puede conseguir sólo mediante científicos y políticos que sean portadores de la energía noerá-espiritual y que tengan desarrollada junto con ella su lógica, y también en la inmediata y directa experiencia y comunión con Dios. Por el contrario, sólo con la lógica, la razón y cualquier moralismo humano, estos hombres permanecen impotentes ante los grandes desafíos actuales tanto los científicos contemporáneos como los consumistas.

    El hombre, “cansado y cargado en su corazón” de sus debilidades, errores y pecados,  estrés, ansiedad del bienestar y del modo de vida materialista, busca de forma directa e indirecta ver y vivir él mismo aquella vivencia que le alivie la pesada conciencia y le llene cualquier tipo de vacío existencial. Nosotros le proponemos y sugerimos la vivencia conforme con la Parádosis (Estrega divina y Tradición) Patrística de los Sabios Santos Padres. El retorno a los Padres, el “slogan” que empezó otra vez a predominar hace unos años en la conciencia de la Iglesia, no significa la persecución y enriquecimiento de saberes de la literatura Patrística que se hace con la lógica, razón de la diania (mente, intelecto, cerebro), sino la aplicación sobre todo de la experiencia Patrística que se manifiesta con el descubrimiento de la energía espiritual-noerá en el corazón del hombre por la energía increada la Jaris de Dios.

    Cuando se desprecia la grandeza de la antropología ortodoxa cristiana, se falsea enteramente la vida cristiana. Este desprecio no es demostración de tapinofrosini (conducta interior y exterior de sensatez, serenidad y humildad), sino un engaño, error y gran pecado que excluye el verdadero acercamiento a la metania. El pensamiento y la razón de que nosotros no somos merecedores y dignos de las experiencias espirituales de los Santos, expresa una inmadurez espiritual e inferioridad. Dentro de la Ortodoxia existen muchos grados de experiencias del Increado y pueden vivirlas los que las anhelan, sólo falta que conozcan el camino que conduce a ellas de manera que no moleste a Dios”.

San Diádojo de Fótica Filocalía tomo 1º en la centuria 59 nos dirá: 59- De todos modos el nus requiere de nosotros que con la memoria de Dios le vallemos todas las salidas y darle hacer un trabajo que satisfaga su energetidad o actividad. Hay que darle sólo el nombre de “Señor Jesús” como única ocupación para el cumplimiento total de nuestro fin. Porque nadie puede decir “Señor Jesús” sin la iluminación del Espíritu Santo (1ªCor 12,3). Pero debe el nus estar estudiando incesantemente estas palabras en el fondo de su corazón, de manera que no se escape y esparza en distintas fantasías o imaginaciones. Aquellos que estudian sin cesar este santo y glorioso Nombre en la profundidad de su corazón, ellos algunas veces pueden ver también la luz de su propio nus. Y esto porque, cuando la diania se detiene con mucha persistencia en este santo Nombre, quema y consume toda suciedad que cubre la psique; esto nuestra psique lo siente intensamente porque nuestro Dios es fuego que devora todo (Dt 4,24). Y con esto el Señor invita la psique a la gran agapi de Su propia doxa-gloria (increada). Porque cuando este glorioso y muy anhelado Nombre con la memoria del nus permaneciendo mucho tiempo al calor, fervor del corazón, seguro que nos provoca la costumbre de amar a Su bondad sin ningún impedimento. Ésta es la perla preciosa (Mt 13,46), que uno puede adquirirla habiendo vendido toda su fortuna y sus bien, y cuyo descubrimiento produce una inenarrable alegría y un gozo inefable. Así sea, amín.

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